los personajes no me pertenecen pero la historia es de mi autoria.
este capitulo es un poco muy cachondo espero lo disfruten muucho...
UNA NOCHE ESPECIAL
Por un momento el ojidorado pensó que esos labios habían sido hechos especialmente para él, que esa mujer había sido enviada a su vida solo para que la amara, su cerebro tardo un poco en procesar ese pensamiento… ¡la amaba!, era tan increíble darse cuenta de eso, hacia solo un día que la conocía pero sentía que llevaba una vida a su lado, entonces poco a poco aún con los ojos cerrados se separaron y lentamente abrieron los ojos perdiéndose en la mirada del otro, por un instante fue como si sus almas se hubiesen asomado a sus ojos y ambas se hubiesen reconocido de inmediato, no existía mundo solo esa sensación tan placentera de estar frente a esa mujer tan perfecta, fue cuando el sonido de un plato rompiéndose los hizo volver a la realidad, ella se dio cuenta de que estaban aun en el restaurante y que algunos de los comensales los veían con curiosidad, entonces ella se sonrojo casi hasta el cabello, jamás había actuado de manera tan impulsiva, sintió mucha vergüenza, desvió la vista y la concentro en la mesa.
-lo siento… yo… no pienses que soy así… es que yo…-
Kagome tartamudeaba tratando de explicarle a Inuyasha que ella jamás había besado a nadie en su primera cita, estaba tan nerviosa que le temblaba la voz, entonces el ojidorado tomo con fuerza su mano y con la otra mano tomo el mentón de la chica para que lo mirara entonces ella pudo ver tanta ternura en sus ojos que se perdió en ese mar dorado.
-Se que no eres de las chicas que besan a la primera cita, aunque para tu tranquilidad está sería nuestra tercer cita ¿no crees?-
Ella lo miro sorprendida, ¿tercer cita?, entonces ella se había perdido dos, ¡¿Cuándo fueron que ella no lo recordaba?, entonces algo confundida logro articular la pregunta.
-pero está es nuestra primer cita, ¿Cuándo pasaron las otras dos que no me acuerdo?-
El ojidorado le sonrió mucho más ampliamente y con ternura sostuvo el rostro de ella con la mano que le sostenía el mentón.
-Bueno en realidad la primera cita fue ayer en el parque, aunque no fue planeada y las circunstancias fueron bastante extremas, pero ya la cuento como la primera cita, la segunda fue hoy por la mañana en el desayuno que por cierto fue el mejor desayuno de mi vida! Y por supuesto espero que sean muchos más, por lo tanto mi preciosa dama… esta es la tercer cita, por lo tanto no te sientas mal-
Su sonrisa la dejaba en el limbo, no fue capaz de articular ninguna palabra, lo veía embelesada aun sin poder creer que había besado a ese hombre tan guapo y sexy que tenía frente a ella, por lo tanto si él decía que era la tercer cita estaba perfecto la idea le encantaba, entonces ya no reprimió ese impulso de besarlo de nuevo, pero esta vez fue más imperioso, él la tomo por la nuca para profundizar más ese beso, sus respiraciones se agitaron, la lengua de ella busco con avidez la de él, lo cual provoco una reacción mucho más poderosa, los corazones empezaron a latir mucho más aprisa, ella no podía entender ya como había podido vivir sin esos besos tan apasionados y sinceros que le sabían a pura gloria, mientras tanto él perdido en las sensaciones que le provocaban los deliciosos besos de Kagome por un instante sintió como crecía ese poder dentro de su pecho, pero esta vez era distinto no fue activado por un sentimiento negativo sino por el amor, se dio permiso de abrir un ojo y casi grita, la mesa, las sillas, TODO estaba flotando!, cerró los ojos un instante sin despegar sus labios de los de ella, ¡no podía permitir que ella supiera de su pequeño GRAN SECRETO!, así que tomo su rostro entre sus manos y la volvió a besar pero trato de concentrarse para poder calmar esa energía, y lo logro por poco, cuando comprobó que sus pies volvían a estar en el piso, se separo de ella y la miro a los ojos esperando su reacción, su mente trabajaba a mil por hora ¿se habrá dado cuenta?, ¿sentiría pánico si le confesaba que tenía el don de manipular su entorno solo con pensarlo? Y no solo eso… ¡tenía el poder de matar con solo pensarlo!, por un breve instante recordó al delincuente del parque, volvió a ver esa imagen del sujeto caer de bruces frente a ellos, entonces volvió a cerrar los ojos, ¡no ella no podía enterarse de esto!, al menos no por el momento, necesitaba que ella confiara más en él para que cuando le confesara su "don", ella no saliera huyendo de él. Observo esos ojos que lo habían llevado a encontrar esa paz y tranquilidad añorada pero no vio miedo solo ese brillo inconfundible que provoca el amor, y miro ese rostro tan hermoso y solo había paz y una felicidad radiante, ella tomo el rostro de él en sus manos y lanzando un suspiro sonrió.
-¡Inuyasha ese beso fue el más maravilloso que jamás me han dado!, por un instante sentí que estaba flotando, era como si todo mi cuerpo estuviera suspendido en el aire… fue hermoso!, gracias.-
Inuyasha se quedo de una pieza con la sonrisa congelada en su rostro, ¡ella había sentido todo!, pero claro estaba a salvo lo había atribuido a ese beso y claro que tenía toda la razón, ese beso había activado esa energía que él llevaba en su interior y no la sacaría de su error por ahora.
-no me des las gracias, tú eres la que hace esa magia, tú eres la que hace que flote, en verdad eres tan especial Kagome, que no entiendo como pude sobrevivir toda la vida sin ti-
Se quedaron en silencio solo contemplándose uno al otro, en definitiva era amor lo que flotaba en el ambiente, entonces él pidió la cuenta necesitaba respirar aire fresco, estaba atrapado en un dilema, no podía confesar en este instante que tenía un "don" que los había puesto a levitar y por otro lado se moría de ganas por confesarle a ese ángel que tenía enfrente lo que realmente había ocurrido en el parque y ahí mismo esa noche, pero gano su prudencia y guardo silencio, sería en otro momento.
Salieron del restaurante y se dirigió a casa de la chica, ya era tarde y no quería aburrirla, todo el trayecto fue sobre cosas irrelevantes y tonterías que los hacían reír, cuando llegaron frente a casa de Kagome, ella lo miro sonriendo.
-gracias por darme la noche más linda de mi vida-
-ya te dije que no tienes porque darme las gracias, al contrario, creo que yo debo de darte las gracias- tomo las manos de la chica y las beso- porque me ayudaste a ver la luz cuando todo a mi alrededor era solo oscuridad-
Y entonces volvió a besarla, era prácticamente imposible estar separado más de 10 minutos de esa boca sabor a gloria, y con un gran esfuerzo se separó de la chica.
-bueno, aunque no te guste, volveré a darte las gracias, buenas noches Inuyasha.-
-buenas noches Kagome-
Entonces salió del auto y le dio la vuelta para abrirle la puerta, la acompaño hasta la puerta y ahora fue ella quien lo beso, fue un impulso que lo tomo desprevenido, pero ella no podía dejar que se fuera sin volver a besarlo, pero en realidad el fuego que ardía ya en su pecho era incontrolable, por un instante dejo de pensar, solo siguió el impulso y lo arrastro hacía adentro del edificio, no dejo de besarlo hasta que llegaron a la puerta de su departamento, solo por un instante dejo de besarlo para buscar la llave y después volvió a colgarse de su cuello para tenerlo más cerca de ella, era como si de pronto la ropa fuera demasiado pequeña que no la dejara respirar, él adivino su necesidad porque comenzó a quitarle la ropa, besando cada parte de ese cuerpo delgado y blanco que le gritaba que la hiciera suya con cada uno de su poros, fue guiándolo en la oscuridad hasta su habitación, las caricias subieron de tono como queriendo comprobar que no era una ilusión, se dejo caer en la cama y arrastro con ella al ojidorado que deseaba poder probar esa piel más allá de la lencería que la cubría, entonces ella con una poco de torpeza le quito la camisa porque el saco ya había quedado en el piso en algún punto entre la puerta y su recamara, y pudo sentir el torso de ese hombre desnudo, era firme y marcado, y con cada caricia que ella le daba Inuyasha sentía que se derretía, entonces comenzó a besarla en el cuello despacio, saboreando esa fina y blanca piel ella solo lanzaba suspiros ante las caricias, las manos del chico tomaron vida propia y recorrían con delicadeza las piernas de la chica, su espalda, la cintura sus caderas, entonces se detuvieron en sus senos, con mucho cuidado los tomo y los apretó solo un poco, después encima de el sostén de encaje paso sus dedos por los pezones que ya estaban más que erectos, la chica soltó un gemido de placer, estas caricias eran nuevas para ella, era como si cada caricia le hiciera surcos de fuego puro, entonces el ojidorado fue bajando la garganta de ella con delicados besos, paso por su pecho y llego a esos redondos y magníficos senos, por encima del encaje los beso, provocando que la chica se arqueara más hacía él, y eso hacía que la sangre le hirviera, podía sentir la excitación en su entrepierna luchando con el pantalón, pero aún había tiempo para saborear más a esa hermosa mujer, así que sin desnudarla por completo abrió la boca y metió en ella el pezón derecho, ella volvió a gemir más y apretó la cabeza del chico mas para atraerlo más, entonces le dio la misma atención al seno izquierdo, Inuyasha podía sentir como esa mujer estaba casi derritiéndose en sus brazos, entonces sintió como la boca de él bajaba por su abdomen, todas esas caricias parecían hacerla perder la razón y la sensatez, mientras bajaba por su abdomen podía sentir esa piel ardiendo, volvió a subir y beso su boca con más pasión, ella podía sentir la mano de él acariciando su intimidad a través de la tela de su ropa interior, esas oleadas de placer la hicieron sentir que moriría de combustión espontanea, entonces sus manos cobraron vida propia, acarició el pecho del chico que soltaba suspiros y gemidos roncos, entonces sus manos toparon con el cinturón del chico, con un poco de trabajo lo quito y desabotono el pantalón, y sin pensarlo metió la mano, pudo sentir una fuerte erección, y esa caricia hizo que perdiera casi la cordura, Kagome se dio cuenta que esa caricia le había gustado, entonces volvió a acariciar ese miembro erecto por encima del bóxer del chico, entonces el gemido fue más fuerte, la beso con más pasión, entonces tomo las manos de la chica y las paso por encima de su cabeza, se separo solo un momento para respirar, y en otro movimiento ágil, le quito el sostén dejando los senos de ella al desnudo, entonces los beso, lamio y chupo hasta casi hacerla enloquecer de placer, entonces la despojo de la última prenda y la tuvo bajo de él totalmente desnuda, podía darse cuenta que ella tenía los ojos cerrados y que se mordía el labio inferior, le separo las piernas y se acomodo en medio de ella, quería que lo sintiera, entonces en ese roce ella lo rodeo con sus piernas y lo apretó más a ella, ya era mucha la excitación, así que casi con desesperación se quito los bóxers y sintió la humedad de ella y el calor que emanaba de su intimidad, era la invitación perfecta para entrar, así que hizo, y poco a poco fue introduciendo su miembro sintiendo las manos de ella en su espalda, hasta que algo lo detuvo, una barrera que le indico que ella era virgen, entonces la miro de nuevo ella tenía los ojos muy abiertos y con una sonrisa le indico que siguiera, él la volvió a besar.
-Kagome, solo dolerá un poco, prometo ser muy cuidadoso-
Ella solo dijo que si con la cabeza ya no podía pensar, entonces el chico la embistió más fuerte pudo sentir que la chica le clavaba las uñas en la espalda y lanzo un pequeño gemido de dolor, volvió a ver ese rostro y tenía de nuevo los ojos cerrados, pudo ver como una lagrima escapaba de sus ojos, entonces se quedo quieto para que ella se acoplara a esa nueva sensación, y volvió a empujar de nuevo, entonces ella lo apretó de nuevo, él comenzó a moverse despacio, para no lastimarla, pero solo fue un momento porque ella empezó también a moverse al mismo ritmo, la volvió a besar moviéndose más rápido,, y el dolor se convirtió en placer, uno que jamás había sentido, fue mejor que el beso de hacía unas horas, sus cuerpos tomaron vida propia, era como si de repente el universo se hubiera concentrado en esa habitación, haciéndose cada vez más pequeño, por un momento la misma piel la sintieron pequeña, la respiración fue más acelerada, él pudo sentir como las paredes de ella se contraían estaba a punto de llegar al clímax, y sería su primer orgasmo, entonces él se movió un poco más rápido y ella pudo sentir como explotaba el universo en mil pedazos, fue como subir al cielo y poder tocarlo, el gemido fue profundo, eso hizo que los sentidos del chico se agudizaran y alcanzo él también el clímax, fue un instante en que los dos vieron como el mismo universo ardía en mil fragmentos de colores, entonces sintió como de nuevo esa energía se escapaba de su pecho e inundaba toda la habitación, pero esta vez no puedo hacer nada por controlarlo, y cuando por fin vino la calma dejo caer su cuerpo sobre ella, sintió el latido de su corazón a la par que él de ella, pero al levantar la cabeza y verla casi se desmaya estaba flotando a un metro de la cama y ella se había dado cuenta de eso, casi con terror la miro a los ojos esperando encontrar temor, pero lo que vio lo dejo sin aliento, ella estaba sonriendo y solo escucho la voz de ella.
-Inuyasha es increíble… telequinesis-
Ya no había más remedio tendría que contarle todo, la amaba acababa de hacerle el amor, la entrega había sido absoluta, pelearía por ella, si lo haría.
Continuara…..
Muchas gracias por los reviews, son realmente refrescantes para mi, lo agradezco mucho chicas y espero que este capitulo les haya gustado y prometo subir pronto el otro, cuidense y espero sus comentarios.
