You ask and it will grant to you

Desperté, sin saber el donde estaba, levanté la vista, lo único que tenía era mi maleta, el sol deslumbrante y muchas preguntas. Me encontraba en una costa, me paré, tomé mi maleta y me fui de aquella playa.

¿Y el avión? ¿Dónde estaba? ¿Por qué solo mi maleta está conmigo? Suspiré, llegué a una colina cercana llena de flores, me senté cerca de un árbol cubriéndome de la estrella brillante. Aburrido abrí el libro pensé: "seguro leí mal", sentí que el pequeño Francis me estaba describiendo, si en verdad el libro me estaba presentando… entonces me estaba volviendo loco o simplemente era algo anormal.

Cuando ocurrió el incidente, soñaba con recuperar el tiempo en que estaba con él, decirle muchas cosas de las que nunca pude decirle… rogaba que me lo regresaran, aunque sea por pequeños instantes pero que viniera; sonreí, yo le había visto morir en mis brazos y por eso no le vería de nuevo, suspiré, tomé las memorias de Francis y me puse a leer.

Me preguntó ¿cómo estaba? Y muchas otras cosas extrañas, él era alto, con un abrigo que le quedaban hasta las rodillas, tenía el cabello rubio y muy descuidado, era de ojos verdes y cejas pobladas, se escuchó un gruñido, al parecer era su estómago, me reí y le pregunté si quería acompañarme a mi casa para que comiera.

Él no se negó, en cambio me desenredó unos cabellos y besó mi coronilla; "te lo agradecería mucho", me sonrojé, levanté la vista quedándome hipnotizado en sus ojos, en ellos se veía la pesadez de soledad. No hablamos mucho de camino a mi hogar, decidí adelantarme, abrí la puerta y él ya no estaba allí, me desanimé un poco y pensé que se fue por algo importante.

Mi madre invitó a aquélla familia, una vez que entré me dirigí a mi cuarto a lavarme la cara, abrí la puerta y me encontré a los 5 hermanos y todos molestando al pequeño ojiverde. Detuve aquella escena, exigiendo que se marcharan, pensé que hice bien pero me gritaron, diciéndome palabras hirientes, traté de razonar con él, fue inútil, en cambio se dio media vuelta y se dirigió a la sala; suspiré, lavé mi rostro, levanté la mirada y ahí estaba el mayor de los hermanos, me dijo que le agradaba, que no era posible que su "tonto" hermanito me haya tratado así, tragué saliva estaba muy cerca de mí, se aproximaba cada vez más y más hasta que llegó Lucille diciendo que nos estaban esperando para cenar.

Nos sentamos a comer, a mi lado estaba el pelirrojo y en el otro el rubio; me sentía bastante incómodo, los gemelos dijeron que parecía una niña, era cierto y mi ropa no me ayudaba mucho, bajé la mirada y el mayor habló "no importa lo que uno vista, siempre y cuando uno se sienta cómodo con lo que usa", sonreí sin mucho afán, aún pensaba en las palabras del rubio, comí a medias, fingí estar bien, el de mi derecha me dio una nota debajo de la mesa y esta decía: "estoy en la universidad, pero si necesitas de un amigo con quien hablar… llámame, vendré lo más rápido posible", le vi y me guiñó un ojo; cuando se fueron me despedí al final del mayor. "Espero y consideres lo que la nota dice" me susurró al oído y se fueron, sentí que el pequeño nos miraba como si estuviera celoso. Supe de cada uno de los nombres después de que mis padres me informaran de cada uno, también que venienen de Reino Unido con el fin de socializar y aprender nuestras costumbres.

Recuerdo ello, era la primera vez que vi a Francis, lamenté aquella escena, cuando le llevaban la contra a mis hermanos podría ser que se arrepintieran por toda la eternidad, aunque yo nunca me enteré que Scott se le haya acercado tanto; yo no tenía amigos y no quería que él sufriera, tal como lo era yo al entrar a casa, sin embargo…

Cerré el libro y lo metí en mi maleta, me acurruqué observando las nubes y me fui quedando dormido poco a poco, sentí un cálido roce, era una mano delicada y suave, me desperté y me sorprendí, me incorporé muy impactado.

-H-H-Hola-.

-¿Hola? Disculpa ¿quién eres?-.

-Nadie, e-este… perdona ¿e-eres Francis Bonnefoy?- él asintió- ¿E-E-En verdad eres él?-.

-¿Por qué fingiría ser alguien?- miré hacia abajo-.

-L-Lo siento, me acabas de sobresaltar, n-no me esperaba que… o-olvídalo ¿C-Cómo estás?- sonreí tratando de cambiar el tema y con mucho nerviosismo-.

-¿Bien? ¿Por qué las preguntas?- negué-.

-T-Te confundí con alguien, perdón ¿gustas sentarte?- él asintió y se sentó a un metro de distancia- no muerdo, lo prometo-.

-No me debo acercar a los extraños y más si me preguntan cosas extrañas como lo hiciste tú-.

-Disculpa, hace mucho que no veo a alguien y… olvídalo, ¿puedes decirme cuántos años tienes?-.

-No, y tu cara me parece familiar ¿no nos conocemos de alguna otra parte?- negué-.

-A-Acabo de llegar, n-no creo que me conozcas- me miró como si fuese un sospechoso y lo parecía- ¿Q-Qué s-sucede?- miró a otro lado-.

-Nada- se sujetó de sus tobillos, mirando al frente suspiró- 8 años, tengo 8 años, ¿por qué estás aquí?-.

-E-En realidad me perdí, no sé ni siquiera donde estoy-.

-Entonces… ¿por qué me preguntaste mi nombre?- levantó una ceja poniéndome más nervioso, tragué saliva y miré el cielo, me calmé-.

-Por nada en especial- miró a la tierra, sujetó una ramita y comenzó a dibujar, me le quedé contemplando- ¿a quién dibujas?-.

-A mi vecino-.

-¿Tu vecino? ¿Y quién es tu vecino?-.

-Bueno… son 5 personas pero… hay una en especial- tragó saliva- a decir verdad… te pareces mucho a él ¿no serán familiares?-.

-¿Eh?... ¿Y-Yo familiar de un vecino tuyo?- comencé a reírme de nuevo, empezando a sudar-.

-Si no quieres decirme, no lo hagas…- le iba a tocar el cabello pero lo evité-.

-Dime Bonnefoy, ¿qué buscabas aquí?- se sonrojó-.

-E-Eso n-no es de tu incumbencia- asentí, me volví a tirar en las flores viendo las nubes-.

-Creo que este es un buen lugar, es un secreto, es donde se puede relajar y soñar… ¿no lo crees?-.

-Sí…-.

-Bueno… creo que debo irme- sonó mi estómago- tengo que ir a cenar con mi cuñada-.

-Oh… sí, creo que yo igual, mi madre debe de estar preocupada- le extendí mi brazo libre-.

-Fue un gusto conocerte Bonnefoy Francis- sonreí, el estrechó mi mano-, ¡oh! Una cosa antes de irme, piensa mucho en las acciones de las personas y no las juzgues, solo trata de conocerlas más, ¿está bien?- asintió-.

-Espera… ¿Cuándo te volveré a ver?- tomé la valija-.

-Pronto… eso espero-.