Siento mucho la demora pero como casi no recibí reviews... Me deprimí un poco. Espero y este capitulo sea de su agrado y con esperanza esperare a que dejen al menos un review con su opinión


Sakura lavaba los trastes, mientras Naruto se encontraba con Hinata a solas en su sala y una Ino muy perspicaz la miraba

-¿Qué carajo ves?-Pregunto Sakura un poco enfadada

-Tranquila frentesota…-Dijo Ino dignándose a ayudarla a enjuagar los platos, que antes los once de Konoha habían usado para comer

Sakura se quedó en silencio. Escuchando como Naruto parloteaba y parloteaba sin recibir ninguna objeción u opinión por parte de su seria acompañante. Pidió con todas sus fuerzas a Dios que no se le ocurriera decir nada sobre como lo había estado tratando y demás… Había batallado para callar a todos los presentes y hacer que Hinata aceptara quedarse a hablar con él un poco más. Ino por su parte no dejaba de sospechar que Sakura tenía algo con Naruto, ¿Pero Hinata que hacía en medio de todo? ¿Y porque la había casi obligado a sentarse a un lado del Uzumaki revoltoso para platicar?

-¿Qué traes con el rubio imbécil?-Pregunto Ino de repente, haciendo que Sakura soltara un plato. Le estaban crispando los nervios

-Nada ¿Por qué?-Pregunto volviendo a tomar el plato

-¡Sakura!-Grito Ino, haciendo que Sakura la callara, luego tomo aire y la miro-Te conozco desde hace mucho tiempo y se cuándo te gusta alguien. A mí no me harás tonta como a todos los invitados de hoy, así que comienza a hablar-Dijo Ino con voz bajita, cerrando las llaves de agua

-Pues eres una tonta si crees que tengo algo con Naruto

-Sakura… Tú lo quieres-Dijo volteando a verlo hablar con Hinata

La pelirrosa se quedó en silencio. Le era difícil mentirle a Ino, por esa razón la evitaba últimamente, no quería que viera a través de sus ojos la gran farsa que estaba llevando a cabo y se pusiera de tediosa como Sai

Sin embargo, ella sabía que tarde o temprano Ino se daría cuenta

-Dime que está pasando… Tsunade me ha contado que le habías rogado que Naruto se quedara aquí-Dijo Ino tomándola de ambos brazos

Sakura estaba derrotada. Ino la miraba suplicante y ella cedería…

-Yo solo quiero curarle todas las heridas Ino, no solo las superficiales, sino también el corazón, el necesita alguien como Hinata-Dijo mirando a la pareja sentada en su sala-Si él es feliz yo también… Estoy tratando de no ser egoísta con el como siempre lo he sido

Ino la jalo del brazo con el ceño fruncido y se la llevo a su habitación, Naruto las vio salir de la cocina y se desconcertó un poco al ver a Ino casi arrastrando a Sakura, luego escucho un fuerte portazo y después ya no escucho nada más

-¡Tú eres la egoísta por no pensar en los sentimientos de Naruto!-Grito Ino enojada

Sakura frunció el ceño

-Naruto no es un juguete, no puedes manipular a la gente como si fueran muñecos y obligarlos a amar a alguien, eso es cruel y estúpido-Siguió con su sermón, haciendo que Sakura se enojara un poco

-¡Es que no entiendes! No quiero seguir lastimándolo, el necesita a alguien que lo cuide y que lo quiera mucho. Yo en cambio le di dolor ¿Y cómo puede estar con alguien que le hace daño?-Dijo Sakura al borde de las lágrimas-Quiero que se dé cuenta que hay alguien mejor para él allá afuera, esperándolo, amándolo con todo y defectos, alguien que no lo abandonara por nada… No quiero que se quede encerrado conmigo como si no existiera alguien más aparte de mí, quiero que se dé cuenta de que no soy maravillosa. Que no soy lo mejor que puede encontrar

Ino vio en sus ojos, reflejado a Sasuke. Entonces entendió un poco lo que Sakura quería evitar

-No eres Sasuke, nunca lo pienses ni por un segundo-Dijo tomándola del rostro, mirándola directamente a los ojos

-A veces siento que en realidad soy como él, por todo el daño que le he causado a Naruto…

Ino suspiro y le dio un abrazo

-Él te quiere a ti por algo y nada más a ti. Hinata queda fuera de esto… Tú no eres como Sasuke, siempre estas preocupada por Naruto y lo cuidas, le curas las heridas…-La soltó y le limpio las lágrimas del rostro-Recuerdo la vez que Naruto estuvo entrenando en aquella cascada… Tú le llevabas esas bolas extrañas que tenían un sabor espantoso-Contó Ino haciendo que Sakura se riera y se ruborizara-Y él se las comió todas…

-Sé que me quiere Ino. Nunca lo he dudado… Pero yo no lo merezco

A ella también le dolía verlo con otra pero quería hacerlo feliz. No podía dejar que sus sentimientos egoístas le arruinaran todo. Sintió por un momento que Ino la convencería de retirar todos los planes, pero no podía, no debía. Ella le había hecho una promesa a Hinata

La ayudaría a saber más cosas sobre Naruto. Y ello conllevaba el enamoramiento de rubio

-Esto es algo que debo hacer-Finalizo sentándose en su cama, cruzo las piernas y miro a Ino. No daría su brazo a torcer

Naruto estaba incómodo. Ya no sabía que decir, por primera vez en mucho tiempo se le habían acabado las palabras

-Y si… Acabo de despertar de un coma extraño…

Hinata estaba nerviosa, Sakura no la había preparado para hablar con Naruto. No sabía que decirle, ni que preguntarle ¡Es más! Ni siquiera estaba segura de que pudiera articular palabra estando a escasos centímetros de su persona

-¿A dónde iría Sakura-Chan?-Pregunto Naruto haciendo que Hinata diera un leve respingo

-No lo sé-Dijo mirando a su alrededor, estaban completamente solos. Solo se escuchaba el tic-tac del reloj y sus respiraciones

Hinata miraba de perfil a Naruto. El color de su piel bronceada irradiaba calor, y sus ojos azules miraban el pasillo rojo de la casa de Sakura, tal vez esperaba que ella saliera de ahí. Trago saliva y se abstuvo de levantar la mano y acariciar su mejilla. La chica Haruno debía de decirle que hacer en esos casos, ella no tenía ni idea

Mientras miraba al rubio, se dio cuenta de que sus ojos comenzaron a brillar. Una sonrisa se dibujó en su rostro y dio un suspiro casi imperceptible. La pelinegra se puso feliz, había sido lo más adorable que había visto nunca jamás

-Sakura-Chan ¿Dónde te habías metido?-Pregunto levantándose del sofá, alejándose del lado de Hinata

Ella borro la sonrisa del rostro

-Estábamos platicando sobre cómo esta echando su vida a perder… Pero veo que aquí el romanticismo ¡Vuela por los aires!-Dijo Ino con sarcasmo, luego miro a Sakura. Quien la fulminaba con la mirada

-Bueno, bueno… Ya me voy, necesito dormir para ser hermosa-Dijo dando un bostezo-¿Hinata nos vamos?-Pregunto Ino

La pelinegra asintió lentamente, Sakura estuvo a punto de objetar que Naruto llevaría a Hinata a casa, pero el aún no se recuperaba por completo y necesitaba estar lo más quieto posible hasta que ella dedujera que demonios pasaba con su cuerpo

Ambas chicas salieron de su casa y los dejaron solos de nuevo

-Sakura-Chan ¿Tu sabías de esto?-Pregunto captando la atención de la distraída pelirrosa

-No-Dijo secamente dirigiéndose a la cocina para terminar de limpiar

Naruto sintió algo extraño en su corazón

-¿Estas bien?-Pregunto siguiéndola a la cocina donde Sakura tomaba lo que había sobrado del pastel y lo envolvía en papel aluminio, para refrigerarlo

-Sí

Naruto sabía que mentía. Algo andaba mal, no lo había mirado en ningún momento, pero podía notar que sus ojos estaban hinchados. ¿Había llorado?

Su piel era muy blanca, de porcelana, y podía notar unas pequeñísimas pecas sobre su perfecta y pequeña nariz. Y gracias a esa claridad de piel, la hinchazón de sus ojos era aún más notable, sus bordes estaban enrojecidos y la nariz aún tenía un color rojo tenue que tomaba cuando se tallaba la nariz al llorar

El rubio había presenciado infinidad de veces las lágrimas de la pelirosada. Siempre la había visto como un ser fuerte, dominante y rebelde, pero cuando lloraba se convertía en una niña frágil y vulnerable. Odiaba verla triste, era como si le rompieran todos los huesos del cuerpo

-¿Te ha hecho algo Ino? A veces suele ser una pesada-Dijo sentándose en el desayunador de la cocina

Sakura ya había refrigerado el pastel y ahora secaba algunos vasos. Pronto sería la hora de dormir y no podía esperar por encerrarse en su habitación. Quería descansar, quería dormir, quería soñar con algo diferente a lo que estaba viviendo, quería morir por un rato

-No, Naruto-Dijo fríamente, mirándolo exasperada

Él se sorprendió un poco. ¿Por qué el cambio de actitud tan rápido? Al inicio del día había sido tan amable, dulce, y hasta amorosa, pero ahora era una Sakura que nunca había visto

La pelirrosa puso un vaso lleno de agua en la mesa y una pastilla a un lado

-Hasta mañana, que descanses. Cualquier dolor que sientas llámame-Dijo Sakura saliendo de la cocina sin mirarlo

Al caminar por el pasillo sus ojos se fueron llenando de lágrimas gradualmente. No le gustaba tratarlo así, pero enmendar sus errores conllevaba hacerlo por un rato, hasta que se diera cuenta de que ella no era la indicada. Se dirigió primero a una habitación que usaba para estudiar, y con determinación saco de ahí un libro, ahora leería todos los días, salió del estudio y entro a su habitación. Se secó las lágrimas y dejo el libro en su cama, se sacó toda la ropa, quedando solo en un su ropa interior inferior y no le importó dejar toda su ropa regada en el suelo. Se puso la ropa para dormir de siempre y se sentó en su cama

No debía permitirse llorar, ella ya no debía llorar. Había llorado tanto, durante casi toda su vida

Siempre había sido el blanco de burlas, y lloraba por ello. Cuando Sasuke la ignoraba, lloraba, cuando Sasuke se fue, lloro por el todas las noches seguidas por un poco más de un año, cuando sus intentos por ser mejor ninja fracasaban, lloraba, cuando trataba de ayudar a Naruto a encontrar a Sasuke y el simplemente los negaba, lloraba

¡Siempre lloraba! ¿Por qué era tan vulnerable? ¿Por qué se sentía tan débil? ¿Tan inútil? ¿Tan tonta? ¿Era una débil, una inútil y una tonta? ¿Cuándo podría al fin proteger a los que quería y ser feliz? ¿Cuándo podría por fin tomar buenas decisiones?

Las lágrimas no pidieron permiso para salir y comenzó a llorar en silencio, mordiéndose un labio, en la oscuridad de su habitación. Las cortinas de esa ventana que tanto le gustaba, estaban cerradas. Se abrazó a sí misma y posó su barbilla empapada en lágrimas en sus rodillas

Necesitaba hacerlo por Naruto. Necesitaba repararlo

Solo necesitaba repararlo

No necesitaba esas memorias en su cabeza, no necesitaba el amor de Naruto, no necesitaba el amor de nadie para vivir, tampoco necesitaba la aprobación de alguien

Las lágrimas de sus ojos se secaron y dejo de gimotear. Su vista se adhirió a un punto en el espacio de la oscuridad de su habitación rosada, y su mente trazo un plan que creyó prudente para su protección

Al día siguiente Naruto encontró una pastilla con un vaso de agua a un lado de su cama y el desayuno listo en la mesa. Pero solo para él. La casa estaba sumida en un silencio extraño y se preguntaba en donde se encontraría Sakura

Con el corazón en la mano, la había escuchado llorar la noche anterior. Pero no se había atrevido a entrar a su habitación

-¿Sakura-Chan?-Pregunto tocando la puerta, después la abrió

Ahí estaba ella sentada en su balcón leyendo un libro. Usaba una blusa blanca de manga larga, y un par de shorts holgados de color gris, estaba desclasa y usaba su cabello agarrado

Algo que no pasaba muy a menudo

La pelirrosa lo miro sobre el libro

-¿Te duele algo?-Pregunto desde su balcón, sin inmutarse por la presencia del rubio en su habitación

Naruto negó con la cabeza y se acercó un poco, llegando hasta la ventana del balcón. La pelirosada lo miro inexpresivamente

-¿No vendrás a desayunar conmigo?-Pregunto lentamente

-Ya he desayunado-Dijo volviendo la vista a las líneas de aquel libro-Cuando termines de desayunar me avisas para revisarte

El rubio asintió incómodo y se fue de ahí sin más. Estaba confundido ¿Qué le había pasado a Sakura en el transcurso del día de ayer que se había vuelto tan fría y extraña?

Al salir de la habitación de la pelirrosa, cerró la puerta y se dispuso a desayunar. La pelirosada le había preparado un desayuno balanceado, fruta, proteína, algunas verduras y carbohidratos, todo estaba proporcionalmente bien. Al terminar de desayunar se tomó el jugo de fresa que Sakura le dejo con la infusión de vitaminas y dejo los platos sucios en el fregadero

Pensativo se dirigió de nuevo a la habitación de Sakura. Donde tocó tres veces

-Pasa-Dijo Sakura por el otro lado de la puerta, Naruto le hizo caso y abrió la puerta. La pelirosada se encontraba exactamente en la misma posición de antes y lo miro por encima del libro, como antes

-Ya he terminado de desayunar, Sakura-Chan. ¡Revísame!-Dijo alzando el pulgar

Sakura cerró el libro y entro a su habitación, cerro la ventana y dejo el libro en la cama. Sin muchos ánimos le indicó a Naruto con el dedo la puerta de su habitación. Ambos salieron en silencio al pasillo y entraron al cuarto donde el rubio dormía. La cama aún estaba sin hacer

-Siéntate por un momento-Pidió la ninja medico

-Si

Saco su libreta de anotaciones en un cajón, y se volvió a Naruto. Tomo la presión, conto los latidos por minuto del rubio, tomo su temperatura corporal, reviso su garganta, oídos y ojos. Luego desvendo su cuerpo

No había mucha mejoría

Se mordió el labio al mirar la herida medio cerrada y medio abierta

-¿Cómo sientes tu flujo de chakra?-Pregunto sentándose frente a el

El rubio no se había puesto a pensar en ello, de hecho no había pensado nada que no fuera ella. Se concentró en su interior y trato de contactar a Kurama

Sin embargo, por alguna extraña razón. No pudo

-Algo anda mal con el zorro Sakura-Chan. No lo puedo encontrar

Sakura frunció un poco el ceño y lo anoto

-¿Ya no está ahí?

-No lo sé. Intentare de nuevo-Dijo cerrando los ojos

Se veía de nuevo en ese lugar húmedo y oscuro. Esas puertas aún estaban cerradas, con el sello que su padre había dejado ahí, pero no veía por ningún lado a Kurama

-¡Zorro!-Grito, pero solo escucho el sonido de su eco, no había movimiento, parecía no haber nada

Pensó en quitar el sello, pero no podía. Su padre le había dicho que no lo hiciera a parte Kurama ya era su amigo

Pasó por entre las rejas y corrió. Tal vez estaba más adentro

Corrió y corrió, hasta que lo encontró

Estaba dormido

-Oye Kurama, despierta-Dijo acercándose a él, pero el zorro no abría los ojos-¿Kurama?-Pregunto temiendo que nunca despertara

El zorro estaba vivo, sentía su respiración profunda

-¿Kurama? ¿Kurama estas bien?

Sakura seguía mirando a Naruto en ese trance. Ella tomaba el tiempo y anotaba todo en su libreta

El rubio mantenía los ojos cerrados mientras por dentro trataba de despertar a Kurama. No quería darse por vencido, pero el zorro de nueve colas no despertaba

-Esto no es divertido-Dijo Naruto, luego poso sus manos sobre su pelaje, sintió su calor y el vaivén de sus pulmones recibir el aire-¿Qué demonios?

Abrió los ojos y lo primero que vio fue a Sakura mirarlo con curiosidad. Bueno, al menos percibía algún tipo de reacción o emoción en ella, así que se sintió un poco mejor

-Está dormido… El maldito zorro no despierta, es como si estuviera en un coma o algo así

Sakura frunció un poco el ceño. ¿En coma? ¿El zorro? Se levantó de la silla y dio algunas vueltas en la habitación mientras pensaba que le podía pasar al demonio que Naruto llevaba dentro de él

-Podría tardar un poco más en despertar… Tal vez necesita un poco más de tiempo que el que tu necesitaste-Dijo Sakura anotando cosas en su libreta, Naruto asintió y la miro fruncir el ceño

Estaba concentrada. No paraba de escribir cosas en aquella libreta con tapas color verde

Sonrió un poco. Como le gustaba Sakura, estaba loco por ella, quería siempre estar con ella y hacerla reír, hacerla feliz y darle mucho amor

-Toma un baño, cuando termines llámame para ponerte vendas limpias-Dicho aquello cerro la libreta y salió de su habitación sin mirarlo

Quería hacerla feliz. Pero ella no se dejaba en lo absoluto

El rubio confundido entro al baño y se desvistió. Con cuidado removió todas las vendas que Sakura había puesto el día anterior, le abrió a la llave y dejo que se llenara la bañera con agua caliente, mientras el vapor se desprendía gradualmente del agua, Naruto se miró frente al espejo

Las heridas por alguna razón no sanaban bien

Estaba seguro de que era gracias a que el zorro estaba dormido. De pronto le entro un horrible miedo ¿Y si ya no despertaba nunca?

Trago duro y respiro profundamente mirando su reflejo. Claro que despertaría, él era fuerte, él lo haría, él definitivamente despertaría

Cerró las llaves de agua y entro lentamente al agua. Se ducho con cuidado las partes de la herida del chidori y se quedó por unos momentos ahí en el agua enjabonada, necesitaba aclarar su mente, algo le pasaba a Sakura y lo averiguaría

Sakura estaba leyendo ese libro. Era sobre el chakra, necesitaba refrescarse la memoria para saber qué demonios hacer, sabía que algo tenía que ver el malestar de Naruto con el zorro y el flujo de chakra. Ella podía revisar el flujo, pero creyó buena idea llamar a Hinata para que lo revisara

Así mataría a dos pájaros de un tiro. Le quitaría a Hinata lo inútil de una buena vez

La pelirosada volvió a salir al balcón y se sentó, cerró el libro y lo dejo a un lado. Sabía que la pelinegra era medio lenta, y para enamorar a Naruto debía de agilizar su mente y dejar fluir las ideas, tenía miedo que Hinata se volviera dependiente a ella.

Dio un suspiro y alzo la mano

Un AMBU apareció frente a ella

-Necesito que vayas a buscar a Hinata Hyuga, dile que necesito que venga en cuanto lo vea posible, es sobre Naruto-Dijo Sakura con voz firme

El AMBU asintió y desapareció. Sakura miro inexpresiva el libro a su lado, si no quería pensar en otra cosa, debía enfrascarse en ese libro pero ya

Abrió el libro en la última página leída y retomo la lectura

Naruto se puso un par de pantaloncillos cortos y unas sandalias. Camino por el corredor hasta que llego a la cocina y abrió el refrigerador, antes de que Sakura le pusiera esas molestas vendas, comería algo. Tomo un bocado de pastel de la noche anterior y se lo llevo entero a la boca, mastico con mucha dificultad, gracias a la gran bola de pastel que había tomado

Cuando tocaron la puerta

Volteo hacia ella sorprendido y trato de masticar lo más rápido posible para poder abrir la puerta. Trago todo el pastel de sentón y abrió la puerta

Era Hinata Hyuga. Se veía un poco preocupada, pero en cuanto vio que Naruto tenía el torso desnudo se ruborizo y casi al instante en el que parpadeo se desmayó, cayendo en los brazos de Naruto

Sakura se quedó mirándolo con el libro en una mano. Eso la haría más fuerte sin duda

Naruto no sabía qué hacer, la cara de la chica estaba pegada a su torso y los vecinos lo miraban raro, la casi arrastro hasta el interior de la casa y se volteo, para su sorpresa ahí estaba Sakura, mirándolo, imperturbable

-Tráela para acá, vamos a despertarla-Dijo volteándose, Naruto tomo a Hinata en sus brazos y la llevo a donde Sakura lo conducía. La acostó en la cama en la que él dormía y se volteó a Sakura

Ella no lo miraba, estaba ocupada llenando una bolita de algodón con alcohol

-¿Eso la despertara, Sakura-Chan?

Ella asintió y le paso el algodón por la nariz a Hinata. La chica abrió los ojos lentamente

-¿Qué paso?-Pregunto mirando a Sakura medio adormilada

-Creo que te desmayaste en los brazos de Naruto- Dijo suspirando, luego se volteo y tiro el algodón

Hinata miro al chico de pie, quien miraba a Sakura sin ponerle ningún tipo de atención a ella.

-Qué bueno que has llegado rápido-Dijo la pelirosada mirándola apacible

Naruto volteo a ver a Hinata

-Pensé que algo malo le había ocurrido a Naruto-Kun…-Dijo casi susurrando

-No exactamente, pero necesito de tu ayuda para saber son precisión algo… Naruto ven-Dijo Sakura alzando una mano

Naruto se acercó y Sakura lo posiciono frente a Hinata, alzo los brazos de Naruto un poco hacia sus costados y lo miro solo por unos segundos a los ojos. La calidez de estos, su vivacidad, su bondad… Por poco y se derrumbaba

-Quédate quieto…-Le dijo desviando la mirada, luego ayudo a Hinata a ponerse de pie-Necesito que uses tu Byakugan en Naruto y busques algún conducto de chakra obstruido, roto o que no existe… Cualquier anomalía dímela-Pidió firmemente, casi con frialdad

Hinata asintió y se puso frente a Naruto. Activo sus ojos y miro con cuidado al rubio

Se acercó un poco para percibir mejor el flujo de chakra y cada conducto de este. Todo parecía bien, hasta que llego a la cuarta puerta de chakra, parecía apagada

-Algo no anda bien con la puerta de las heridas-Dijo poniendo toda su atención a ese flujo extraño

-¿Qué le sucede?-Pregunto Sakura abriendo su libreta de anotaciones

-Tiene un flujo extraño-Contesto Hinata entrecerrando los ojos-Justo de aquí-Dijo tocando la mano derecha de Naruto-Hasta aquí-Dijo trazando una línea con su dedo a lo largo de su brazo hasta el centro de su pecho-Este conducto tiene un flujo de chakra muy débil, hay chakra, pero el flujo es raro, está un poco dañado-Dijo desactivando su Byakugan

Hinata aún tenía su dedo índice en el pecho del chico, pero a él no parecía incomodarle. Estaba demasiado ocupado mirando a Sakura quien al parecer estaba deduciendo algo, ya que mordía su labio inferior y miraba el brazo de Naruto. Se acercó a Hinata y ella quito el dedo, Sakura en cambio poso ambas manos en el cuerpo del rubio, una en su brazo y otra en el pecho

Se concentró y destilo un poco de chakra

Efectivamente podía sentir como el flujo de chakra era diferente en ese conducto

-El maldito chidori de Sasuke-Dijo frustrada y se alejó de Naruto

Ambos chicos la miraron con extrañez. Había hablado con demasiado odio

Sakura anoto algunas cosas en su libreta y dio un suspiro. Se volteo hacia ellos de nuevo y una idea le vino a la mente

-¿Crees que puedas liberar ese conducto?-Pregunto a Hinata

La pelinegra la miro casi asustada

-¿Cómo?

Sakura la miro con determinación

-Invirtiendo el choque de chakra-Dijo la pelirosada

Naruto miro a Sakura sin entender a donde quería llegar. A veces podía decir cosas que él no entendía, pero al parecer Hinata si le entendía

-Nunca lo he intentado Sakura-San-Dijo mordiéndose el labio, no quería lastimar a Naruto-Pero puedo intentar investigar

-Sería de gran ayuda Hinata-Sakura hablo con fluidez, convenciendo a Hinata de que ella podría serle de ayuda a Naruto

Al fin, lo que siempre había esperado, ayudar de alguna manera a Naruto. Ya era hora de entrar en acción y que el rubio al fin se diera cuenta de que ella podía hacer muchas cosas y que podía ayudarlo a sanar

Hinata entendía la magnitud del problema en los conductos de Naruto. Ella debía saber más que nadie sobre el chakra y sus conductos, y sabía que eso estaba mal, pero pondría todo de su parte para que el conducto del rubio volviera a la normalidad

-Creo que ese conducto es lo que falta para que el zorro despierte y tu herida sane-Sentencio Sakura Haruno anotando cosas en su cuaderno, luego lo cerró y miro a ambos-Déjame vendarte eso…-Dijo lentamente dejando el cuaderno de lado

Naruto asintió con una sonrisa, mientras veía como Sakura tomaba unas vendas limpias y el mismo frasco de pomada del día anterior

-Tendré que cambiártelas diario Naruto

Él volvió a asentir. Sakura comenzó a poner la pomada con delicadeza, el rubio comenzó a hacer algunos gestos de dolor, pero no se quejó, la pelirrosa sabía que le dolía y a ella también le hacía sentir mal que él estuviera sufriendo, pero tenía que hacerlo para que sus heridas entreabiertas no se infectaran. Hinata observaba detenidamente como con manos hábiles Sakura extendía esa extraña pomada color azul, sobre el cuerpo de Naruto. Sintió celos de no ser ella la que estaba tocando el torso del chico mientras la miraba con admiración

-Ahora las vendas-Dijo Sakura comenzando a envolver el brazo de Naruto, el rubio ya no sintió el ardor de la pomada, sintió la suavidad de las yemas de los dedos de Sakura al rozar con su piel mientras ella le acomodaba las blancas vendas en su brazo. Sus vellos se erizaron, y ella se dio cuenta

Lo miro sorprendida y él le sonrió. Ella cambio su expresión a una de completa seriedad y siguió poniendo las vendas

El rubio se sintió mal. Como desechado

La pelirrosa termino de poner las vendas y les hizo un nudo

-Ya está-Dijo irguiéndose, ya que había estado encorvada-Iré a la cocina, avísame si necesitas algo-Dijo ella sin mirarlo

¿De dónde había sacado esa costumbre de no mirarlo? Siempre lo miraba y le dedicaba una media sonrisa, y a veces hasta una broma. Ahora ni siquiera lo miraba, y pensaba que si no estuviera herido, ella ni siquiera notaría su existencia

Sakura fue a la cocina y lavo los platos sucios que Naruto había dejado. Al terminar de lavarlos abrió el refrigerador y saco varios ingredientes para la comida de ese día, ella sabía que no era muy buena cocinera, pero se esforzaba

Suprimió de su cabeza la idea de que Hinata se encontraba con Naruto en su habitación, sin camisa

Empezó a picar tomates y cebollas. El cuchillo atravesaba los vegetales al principio con delicadeza y normalidad, pero luego volvió a recordar que Naruto estaba sin camisa, frente a la chica que siempre lo miraba y se sonrojaba, comenzó a partir las cebollas con más fuerza

-Naruto-Kun ¿Entrenas todos los días?-Ya se la imaginaba diciéndole cosas extrañas para poder tocar sus bíceps

-Jeje, siempre entreno Hinata-Chan, todos los días ¿Quieres que nos besemos?

Rompió por completo la mesa

Hinata y Naruto habían visto la escena, justo habían dado la vuelta al pasillo cuando Sakura había partido la mesa en dos. Ambos estaban fríos y pálidos, como si toda la sangre que circulaba por su cuerpo de pronto se hubiera desaparecido

Se veía enojada

Ella alzo la mirada y sonrió tímidamente

-Vi una cucaracha

Naruto ladeo la cabeza, Sakura se rio tímidamente y comenzó a recoger las cosas que había roto. Que estúpida había sido

-Me tengo que ir Sakura-San, Naruto-Kun-Dijo Hinata haciendo una sencilla pero elegante reverencia-Prometo que descubriré como desatascar ese conducto-Dijo mirando a Naruto

Él le sonrió y Hinata se sonrojo. Sakura miraba la escena aún hincada recogiendo todo, iba a decir algo pero se abstuvo y siguió con su labor, no debía interferir en ningún intento te Hinata por tomar la confianza de Naruto

-Adiós Hinata, gracias por lo de hoy-Dijo el chico acompañándola a la salida

Sakura se quedó ahí recogiendo todo, levanto la mesa de nuevo y trato de arreglarla, sin embargo, y como era de esperarse, no pudo

Naruto entro a la cocina de nuevo, con ambas manos en su cabeza

-Todo esto por una cucaracha…-Dijo suspirando-Sí que eres impulsiva, Sakura-Chan

La pelirrosa estaba dándole la espalda, estaba cortando tomates de nuevo

-Yo puedo arreglar la mesa, si quieres-Dijo tratando de atraer su atención, pero Sakura no se inmuto, solo dio un leve suspiro y comenzó a picar una cebolla

-Llama a un carpintero… Tú no puedes hacer tanto esfuerzo

Naruto miro la mesa destrozada y se dio media vuelta. La actitud de la chica lo estaba cansando. Él no había hecho nada para que ella fuera una completa descorazonada con él.

Llamó al dichoso carpintero y se fue a su habitación. No estaba ya de humor para rogarle a Sakura, sentía que en cualquier momento la exasperaría y por muy herido que estuviera, ella no dudaría en darle un coscorrón que lo volvería a dejar inconsciente

Abrió las cortinas de la ventana y se sentó en su cama. El día no estaba soleado, al igual que el día anterior estaba nublado y parecía que pronto comenzaría a llover

Estaban en época de lluvias

Se volvió a levantar de la cama y camino hasta el tocador donde había fotos familiares. Recordaba a Sakura siendo una niña, pero al verla en las fotos sonriéndole a la cámara, lo hacía sentir con nostalgia. Ella había sido feliz

Los recuerdos del equipo siete inundaron su memoria y se sintió lleno de calor. Un calor que recorría todo su cuerpo, ese calor de las buenas memorias que lo hacían sonreír y llorar a la vez, la felicidad que inundaba su corazón hacía a la vez que lo inundaran de dolor

El recuerdo del equipo siete era bipolar. Te podías sentir extasiado de felicidad al recordar todas las misiones que habían hecho juntos, las tardes que se las habían pasado en Ichiraku comiendo ramen, las mañanas del duro entrenamiento de Kakashi, las peleas de Sasuke y Naruto, las cómicas escenas de Sakura golpeando a Naruto por alguna cosa… Todo era felicidad, estaban aprendiendo a ser ninjas, estaban juntos aprendiendo a ser buenos ninjas de Konoha, persiguiendo sus sueños… Luego ese dolor…

Algo se hizo añicos. Los lazos que habían construido entre peleas y risas, se fue al caño cuando Orochimaru logró convencer a Sasuke que su camino estaba en dirección contraria. Naruto se perdió en aquella promesa que le hizo a Sakura, y la fe de la pelirrosa se fundió en el. Estaban juntos pero a la vez separados, desbalanceados. El equilibrio se había ido

Así que tuvieron que aprender por las malas a ser un buen equipo, sin él. Sakura a veces no podía controlar las ganas de llorar, la horrible sensación de estar perdida, sin querer lastimaba a Naruto, quien necesitaba un apoyo para poder sobrellevar el abandono de su primer lazo de camarada.

Ambos lograron con el tiempo acostumbrarse al otro. Ella tal vez necesito más tiempo, pero, le tomo cariño a su amigo

Naruto se sentó en su cama y se dejó caer en las almohadas. Odiaba estar así con ella

Ella nunca lo había tratado así, jamás. Por más fastidioso y molesto que Naruto se pusiera con la pelirosada, ella, aunque perdía los estribos, volvía a ser la Sakura de siempre a los dos minutos.

Sakura vertió todos los vegetales en una hoya de nuevo, luego se sentó en la sala a esperar a que la comida estuviera lista mientras leía. Había terminado el libro de la noche anterior ese mismo día, cuando el agua de la hoya había comenzado a hervir. Dejo el caldo hirviendo a fuego lento, y se dirigió a su biblioteca de nuevo

Al entrar olisqueo el aroma a libros y a incienso. Dejo el libro donde lo había tenido anteriormente y busco otro, uno que Shizune le había recomendado un año atrás, que nunca había leído por falta de tiempo

-Raras condiciones del cuerpo-Susurro tocando con delicadeza el lomo del libro. Lo tomo entre sus manos y salió de la habitación donde se la pasaba casi todos los días de invierno

Camino hasta la sala y se volvió a sentar. Abrió el libro y se enfrasco en la lectura

Cuando la sopa que había preparado estuvo lista cerro el libro y sirvió un plato, lo puso sobre una bandeja al lado de un vaso de agua y una pastilla, luego se lo llevo a Naruto. Quien estaba sentado en su cama con una fotografía de ella siendo una niña, antes de entrar a la escuela ninja

-Te he traído algo de comer-Dijo Sakura dejando la bandeja en una mesita que tenía a un lado de la cama de Naruto-Tomate la pastilla al final

Al voltearse, el rubio aún no se inmutaba a mirarla. Seguía viendo esa foto antigua, ella, camino hasta él y se la quito de las manos, tomo los otros dos retratos que tenía ahí y se los llevo

-¿Qué te paso?-Pregunto Naruto

Sakura dudo unos cuantos segundos, luego abrió la puerta de su habitación para salir de ahí

-Nada… Come, y si necesitas algo me llamas-