ICE-BERG: EL ÚLTIMO DEMONIO DEL FRÍO

CAPÍTULO CUATRO: EL PESO DE SUS ACTOS

ICE POV:

Ahora me encontraba en el planeta Ácua. Es un planeta totalmente cubierto de agua, no hay ni una sola zona rocosa en su superficie por lo cual no hay vegetación alguna. Cualquiera pensaría que entonces no tiene formas de vida que lo habiten, pero estarían muy equivocados.

Ya que debajo de su superficie azul es dónde se encuentran sus habitantes, variadas criaturas marinas de todas las formas y tamaños, una de ellas ha formado su propia civilización. Las anatomías de estos seres es bastante diferentes a las de otras razas alienígenas al no poseer piernas, pulmones y otras extremidades y órganos que otras especies poseen (O sus equivalentes)

Tal vez esto no los hagan los oponentes más poderosos con los que algunas vez me haya enfrentado, pero debido a que estoy peleando en su elemento, yo estoy en gran desventaja.

Para empezar el agua restringe mis movimientos volviéndome más lento de lo que sería en el espacio exterior o en la atmosfera de un mundo que solo poseyera aire, a eso hay que sumarle el hecho de que debo aguantar la respiración. También tengo que someterme a la fuerte presión que el agua ejerce sobre mi cuerpo que me comprime; cualquier individuo que no estuviera adaptado a este ambiente moriría aplastado enseguida. Y por último mis ataques de Ki también se ven limitados y no causan el mismo daño, por lo cual debo depender de mis otras habilidades.

Me pregunto si el agua líquida de los otros planetas del universo es igual a esta.

-¡DESTRÚYANLO!- el líder de ellos me apuntó con un tridente. Los seres contra los que lucho son verde azulados, tienen tentáculos en sus caras, en sus manos a modo de dedos y una sola cola de pez, tienen una gran variedad de armas y están recibiendo ayuda de la fauna marina.

Todos ellos me apuntaron con sus tridentes y de estos lanzaron una rara energía que no parece verse limitada por el agua. Para protegerme volví a crear una sólida esfera de hielo a mí alrededor e hice que de esta salieran disparadas estalactitas de hielo en todas direcciones.

Pero ellas también se vieron afectadas por el agua y se volvieron muy lentas, tanto que esos seres las esquivaron sin mucha dificultad. Me elevé en el aire ¡DIGO! Me eleve en el agua y ahora hice que fuera de mis dedos que salieran disparadas dagas de hielo ahora dirigidas en la dirección que a la que quiero que vayan.

Ellos se me acercaron a gran velocidad impulsados por sus colas volviendo a esquivar mis ataques, pero otros hacían girar sus tridentes frente a ellos para desviarlos o cortarlos. Como esas armas parecen ser muy filosas, lo más recomendable es que yo tenga unas propias para poder hacerles frente. Creé en mis manos unas espadas curvas de hielo y me dispuse a luchar.

Uno de ellos me quiso atravesar el pecho con su arma, por lo que hice que mi espada derecha quedara entrelazada con sus tres extremos filosos y después de forcejear unos momentos, le rajé el vientre con mi espada izquierda y lo aparte de una patada en la cara.

Giré y puse mis armasen forma de X para detener la estocada de otro que casi me atravesó la espalda, y debido a que estamos frente a frente, le lancé un soplido de mi técnica Aliento de Nitrógeno que congeló su cabeza y se la reventé de un golpe.

Dos se me acercaron por delante lanzándome rayos de sus armas, y al igual que ellos, los desvié con mis espadas y fui a luchar contra ambos al mismo tiempo.

Con mi espada derecha detuve el tridente de uno que me quiso traspasar la cara a la vez que pasé mi izquierda al pie para frenar la estocada del otro, me corrí un lado evitando por poco que me rajaran el costado derecho, retomé mi arma izquierda con la mano y la usé para evitar que me cortaran la cabeza, pero enseguida uno de ellos me dio una bofetada con su cola para que el otro me pegara en el centro del abdomen con la empuñadura de su arma sacándome el aire y produjera burbujas frente a mi cara.

Me trataron de atacar al mismo tiempo, por lo cual hice que mis armas volvieran a entrecruzarse con sus tridentes. Al ser dos me estaba costando trabajo aguantar el forcejeo hasta que hice que el agua alrededor de ellos se congelara inmovilizándolos y de un golpe con mi cola los reventé.

Unas criaturas con nariz en forma de botella se me acercaban. No tenían tentáculos o atributos con los que pudieran atacarme y mucho menos armas ¿Qué tienen pensado hacerme?

Sus hocicos brillaron un momento y parecieron arrojar algo que no se podía ver. Iba arrojarles dagas heladas hasta que sentí como muchas cosas me golpearon y me causaron un fuerte dolor de cabeza y mis oídos estuvieron a punto de reventarse dejándome muy desorientado. Sin perder tiempo comenzaron a pegarme embistiéndome en todas direcciones con fuerza demoledora.

¡¿QUÉ ME HICIERON?! ¡¿Con qué me atacaron?! Al recuperar algo de orientación corté a uno por la cintura, a otro lo partió de forma longitudinal, mi puño derecho al impactar contra el hocico de otro hice que se congelara y quebrara en miles de pedazos, agarré a uno de su cola en forma de abanico y quise partirlo en dos también, pero los demás volvieron a apuntarme con sus hocicos volviendo a herirme de esa extraño modo.

¡AH YA ENTIENDO! Están creando ondas sonoras para lastimarme. Es algo muy original, hay que reconocerlo ¡Pero se necesitará más que eso para derrotarme! Y les voy a devolver el favor.

Extiendo mis brazos y junto mis manos creando una súper palmada, que al desplazarse bajo el agua, tiene un poder más destructivo de la que tendría en cualquier otro medio ambiente. Eso se confirma al ver como todos ellos fueron despedazados por completo, reí un poco.

De mi boca volvieron a salir burbujas al soltar un grito debido a que de los tridentes me lanzaron rayos por la espalda y giré para desviar con mis espadas otros ataques. Vi como unas naves subacuáticas me apuntaron y dispararon unas grandes burbujas de agua.

No sé cuánto daño podrían causarme, pero no quería averiguarlo. Así que combatí fuego con fuego, mejor dicho, agua con agua. Extendí mi mano derecha y usando mis poderes mentales creé mi propia burbuja, más grande que las de ellos, y se las tiré.

-¡POWM!- al chocar crearon un gran estallido cuyas ondas agitaron con violencia las aguas y nos empujó a todos. Me volví desorientar y me tapé las orejas para luego agitar la cabeza.

Ahora se me acercaron unos pequeños moluscos parecidos. ¿Qué intentarán usar en mi contra? ¿Más sonares? No les iba dar esta oportunidad y les arrojé varias dagas gélidas. Pero al ser tan chiquitas, maniobraron con agilidad esquivándolas. Al estar frente a ellas trataba de cortarlas de varias maneras pero lograban eludir sin mayor problema cada golpe que quería asestarles rodándome y picándome con pequeñas descargas eléctricas ¡Yo estaba quedando en ridículo!

Después expulsaron de su cuerpo una negra tinta que me cubrió por completo y no podía verlos. ¿Intentaban cegarme para que no pudiera ver lo que fueran hacer en mi contra? Si supieran que puedo saber lo que piensan hacer contra mí aún sin tener que verlos con mis ojos.

Dejé que me envolvieran completamente con su tinta para que así al acercárseme, sean ellos los que no pudieran ver mis movimientos. No me equivoqué ya que al sentir su Ki sabía por dónde iban atacarme y con mis frías armas los terminé reduciendo a trocitos de carne. Que idiotas.

Sin previo aviso, alguien me envolvió los brazos, piernas, cuello y cintura inmovilizándome. El responsable se trataba de un molusco gigantesco que me atrapó con algunos de sus muchos tentáculos comenzando a jalarme las extremidades con la intención de arrancármelas. Intentaba liberarme pero no podía ¡Tiene una fuerza impresionante!

Lentamente me acercó a su boca repleta de filosos dientes ¡IBA A COMERME! Intensifiqué mi aura roja para tratar desintegrar sus tentáculos, pero no le hacía nada, ni siquiera cuando creaba hielo alrededor de ellos ya que los partía con facilidad ¡¿Qué tenía que hacer para liberarme?!

Si esa cosa quería tenerme dentro de ella… ¡ENTONCES LE DARÉ ESE GUSTO! Dejé que me atrajera a sus fauces, el movimiento que tenía pensado hacer debía realizarlo en el momento justo o de lo contrario iba a terminar devorado. Al meterme en su inmunda boca, me soltó por lo que sujeté algunos de sus colmillos con mis manos y pies para que no me masticara e hice mi jugada.

Y esa fue hacer que el agua dentro de su cuerpo se congelara y enormes dagas de hielo traspasaran su cuerpo desde adentro hacia afuera matándolo en el acto ¡FUNCIONÓ!

Salí de su boca y vi como lentamente descendía hasta que se perdió en la oscuridad del fondo del océano. Giré para ver a todos esos insectos marinos y con la mirada les decía: "¿Eso es todo lo que tienen?" esto los intimidó, pero su líder me volvió apuntar con su tridente y todos se me acercaron para seguir luchando; que tercos e impertinentes.

Hey… ¿Por qué ir atacarlos directamente si puedo congelar el agua que nos rodea? ¡La clave de la victoria ha estado junto a mí todo este tiempo! Me concentré e hice que el agua que los rodeaba se congelara en esferas de hielo que los envolvió por completo deteniéndolos y para finalizar hice que dentro de ellas se formaran púas que los empalo en un efecto Dama de Hierro.

El resto de ellos al ver eso se dieron cuenta de que no tienen posibilidad alguna contra mí e impartieron la retirada. Iba a seguirlos ¡Pero justamente ahora se me estaba acabando el aire! Me dirigí a la superficie a toda velocidad, pero cada vez me costaba más trabajo y sentía que iba a perder el conocimiento. Si esto me llegara a pasar ¡SERÍA LA FORMA MÁS HUMILLANTE EN LA QUE SERÍA DERROTADO! Ya casi… ya casi… ¡YA LLEGUÉ!

Al salir enseguida di una profunda bocanada de aire, jamás lo había necesitado tanto. Comencé a respirar de manera lenta y pausada hasta recuperar totalmente el aliento y me volví a sumergir para terminar mu trabajo.

Llegué hasta lo que parecía ser el corazón de su civilización. Las estructuras estaban talladas directamente de las rocas y arrecifes del lecho marino, algo muy original cabe decir. Más de sus naves venían hasta mí disparando esas burbujas de aire, para no repetir la misma amarga experiencia usé mis poderes mentales para detener esas burbujas y devolvérselas haciendo que explotaran; víctimas de sus propios inventos.

Pero se me acercaron algunos de esos moluscos gigantescos, ¿Cómo los voy a derrotar al mismo tiempo? Si me metí en la boca del otro para matarlos desde adentro… ¿Por qué no usar la misma táctica? Solo que esta vez no voy a crear estalactitas desde adentro, sino usar otra cosa.

Extendí hacia adelante mis manos y comencé a girar siendo envuelto por energía volviéndome un gran taladro rojo. Al llegar hasta el primero, intentó agarrarme con sus apéndices, pero yo giraba tan rápido que los repelía y me dirigí a su gran e inmunda bocaza.

-¡CHRUAK!- al ingresar a ella despedacé todos sus colmillos y todos sus órganos internos saliendo por su espalda ¿O era la parte trasera de la cabeza? Lo que sea, y no terminé ahí ya que me dirigí al otro haciéndole lo mismo, al igual que al siguiente y el siguiente.

Me detuve cuando los maté a todos y vi como sus cuerpos lentamente se hundían como al otro que maté; si el agua a pesar de que me limita y puedo hacer eso, fuera del ella soy capaz de hacerlo mucho mejor.

Sin previo aviso, el lecho marino comenzó a temblar con mucha violencia y se desquebrajaba ¿Qué estaba pasando? Me sorprendí bastante al ver como surgía una enorme tenaza que casi me golpea, seguida de otra de igual tamaño y luego su dueño que se trataba de un enorme crustáceo. Es tan grande ¡Que hace parecer pequeños a esos moluscos gigantescos!

Pero rápidamente dejé de asombrarme y me dispuse a atacarlo, si esta es la última línea de defensa de estos individuos, espero que sea un emocionante desafío a mi altura.

Esquivar sus pinzas principales no representó reto alguno y creé hielo alrededor de ellas para inmovilizarlos y partirlos, pero fueron capaces de reventarlo y sin mostrar señal de daño alguno. Ahora formé a su alrededor grandes lanzas de hielo y se las arrojé para empalarlo como lo hice con los otros, pero resultó que su exoesqueleto es tan duro que ellas se reventaron al dar contra él.

Mis rayos laser y cuchillas de energía tampoco pudieron hacerle daño, por lo cual no me quedaba más opción que recurrir a la pura fuerza bruta. Me acerqué a su cara (O lo que se suponía era su cara) y comencé a golpearlo con todas mis fuerzas haciendo que retrocediera y volviendo a estremecer el fondo del mar y agitar las aguas.

Había que reconocerlo ¡Su resistencia era tremenda! Ya que era yo quién se lastimaba los puños y seguía sin poder herirlo. Intentó atraparme con unos tentáculos que estaban en los costados de su cuerpo, por lo que ahora fui yo quien tuvo que maniobrar y valerme de mi pequeño tamaña para esquivarlos y pasar entre ellos evitando a duras penas que me atraparan.

Vi sus grandes patas y se me ocurrió otra buena idea. Me dirigí a ellas, aun siendo perseguido por sus tentáculos, y maniobraba entre ellas para hacer que se enredaran con ellos. Al pasar esto esa bestia estúpida no pudo mantenerse en pie y cayó de boca al lecho marino sacudiéndolo y levantando el polvo del fondo.

No desaproveché el momento y me posicioné encima de él creando en mi índice derecho una Death Ball y se la arrojé. ¿Pero qué rayos estoy haciendo? ¡LA EXPLOSIÓN CASI ME MATÓ! Si no fuera porque creé a mi alrededor otro campo de fuerza ¡Ahora mismo estaría reducido a polvo!

Todo este acuático mundo tembló de forma aterradora y esa ciudad submarina fue despedazada por la onda de impacto junto con las distintas criaturas marinas que estaban cerca. ¿Pero fue suficiente para derrotar a ese crustáceo de proporciones titánicas?

No podía ser… ¡ESA COSA TODAVÍA SIGUE VIVA! Pero no estaba ilesa ya que perdió una gran parte de su caparazón revelando su interior gravemente lastimado, sus órganos se retorcían y expulsaban todo tipo de fluidos corporales que teñían toda el agua.

Ahora a darle el golpe de gracia. No iba a rematarlo con otro ataque de energía o con mis técnicas de hielo, oh no, no, no. Iba hacer algo más espectacular y llamativo a simple vista.

Lo sujeté de una de sus pinzas y lo jalé usando todas mis fuerzas llevándolo a la superficie. Una vez afuera comencé a girar lentamente rugiendo de esfuerzo ya que seguía sosteniendo a esa bestia y luego de unos segundos ya giraba a gran velocidad creando fuertes ventiscas.

-¡BUEN VIAJE!- solté al crustáceo que salió volando perdiéndose en el horizonte, me da lástima el pobre al que le caiga. Como aparentemente termine de derrotar con la única civilización de este mundo, era momento de marcharme, no sin antes corroborar si había acabado con todos ellos.

Al volver al fondo lo único que veía era un gran cráter en el lugar en dónde se produjo la explosión y las ruinas de esa ciudad sumergida. No había rastro alguno de esos guerreros y de otras criaturas marinas, por lo que supuse que todos murieron.

Pero vi como algo se movía debajo de una gran roca, de seguro debe tratarse de un sobreviviente. La levanté e hice a un lado con toda facilidad y estuve a punto de rematar a ese desafortunado.

Me detuve en seco al ver de qué se trataba. Ya que resultó ser ¡Una madre cuidando a su pequeño hijo! Ambos están heridos y no podían moverse.

-¡Por favor no nos lastime! ¡POR FAVOR NO NOS LASTIME!- me suplicó ella apegando a su hijo al pecho, sus lágrimas de terror eran visibles ya que son verdes.

Esta es una de las pocas cosas que me hacen dudar si debo seguir por el camino que elegí e incluso hace que sienta algo que casi nunca siento: arrepentimiento. Sé muy bien que había dicho que no tenía reparo alguno en matar niños, pero esta escena… ¡MALDITA SEA! ¡¿Por qué justo ahora?!

¡¿Qué diablos he estado haciendo en todo este tiempo?! ¡SOLO MATANDO A SERES INOCENTES SIN PIEDAD ALGUNA! Solo soy… ¡UN MONSTRUO QUE NO TIENE PIEDAD DE NADIE! Para conseguir el poder que tanto anhelo no es necesario matar a todo aquel que se me cruce en el camino, solo a aquellos que representen un reto y me hagan mejorar como guerrero.

Según papá, un verdadero Demonio del Frío no debe tenerle compasión a nadie ya que todos están por debajo de nosotros y debemos tratarlos como basura para demostrarles quien es que manda y que nosotros estamos hasta lo más alto en la jerarquía universal; por eso he destruido en varias ocasiones los planetas en los que entreno cuando ya no me son de utilidad.

Pero en ninguna de esas ocasiones he visto directamente los ojos de los seres que han muerto por mis Death Balls, por lo cual jamás me había temblado la mano al momento de crear "Bellos Fuegos Artificiales" ¿Cómo es que nunca me había puesto a pensar en el dolor que les causo a los demás?

¿Qué debo hacer? ¡¿Qué debo hacer?! ¡¿QUÉ DEBO HACER?! Yo soy un Changlong, heredero de uno de los gobernantes más crueles de todo el universo y que algún día tendrá a este a sus pies ¡NO DEBO TENERLE PIEDAD A NADIE Y DEBO SER TAN FRÍO COMO MI FAMILIA SI ALGÚN DÍA QUIERO ESTAR JUNTO A ELLOS Y RECLAMAR EL PUESTO QUE TANTO ME MEREZCO!

Les apunto a esa mujer y a su hijo con mi índice izquierdo para lanzarles un rayo a quemarropa. Ella cierra los ojos y lo apega con más fuerza a su pecho. Mi mano comienza a temblar ¡No soy capaz de acabar con sus insignificantes vidas!

¡¿Qué me pasa?! ¡ELLOS SON BASURA! Pero están tan indefensos y vulnerables… esta no es la forma en cómo se comporta un guerrero honorable.

No estoy actuando como un futuro gobernante del universo ¡ESTOY ACTUANDO COMO UN MALDITO COBARDE! Eso es lo que soy ¡Un cobarde que solo abusa de los débiles!

Bajé mi mano y después de dedicarles una última mirada, me retiro y vuelvo a salir del agua para volver a mi hogar enojado conmigo mismo al darme cuenta de lo bajo que he caído. Ahora tendré mucho en que pensar y mis pesadillas sobre el rechazo de mi familia ya no serán lo único que me atormenten mientras duermo.

Capítulo cuatro completado el 15/06/2016.

A pesar de todo, Ice si tiene corazón al mostrar arrepentimiento, pensar en sus malas acciones y perdonarle la vida a esa alienígena y a su hijo. ¿Pero seguirá teniendo ese sentimiento de culpa dentro de sí? ¿O será que podrá superarlo para volverse totalmente frío y desalmado como su familia?