Una vez más vengo con una historia corta, en este caso esto pasaría antes de que Sabine se quedara en Mandalore, como dije el orden temporal de mis fics es algo caótico pero espero que igual lo disfruten.
Yo no poseo los derechos sobre ninguno de los personajes, historias o elementos de Star wars, este y todas las historias de este fic las hago exclusivamente para entretenerme. solo los personajes de Hope y Adeline me pertenecen.
Confianza (y contacto visual)
La noche estaba cayendo en Garel y la vida nocturna del planeta comenzaba con sus actividades, principalmente la población más joven que se disponía a disfrutar de algo de alcohol y diversión . Por eso dos jóvenes recostados de espaldas a la barra de un bar al aire libre llamado "El bantha feliz" no llamaban demasiado la atención.
En la calle cercana podía verse un grupo de stormtroppers que escoltaban a una oficial imperial que llevaba un pad de datos en la mano mientras los revisaba al caminar. La chica de la barra fijo su vista en su objetivo y se dispuso a actuar.
- De acuerdo, yo me encargo de la chica, tu encárgate de los stormtroppers; no nos tomara más que unos cuantos minutos – dijo la chica mientras se daba un paso hacia la calle y ponía las manos en sus blasters
- Espera, espera poderosa mandaloriana, recuerda que Hera nos pidió que mantuviéramos un perfil MUY bajo- le recordó Ezra tomándola del brazo tratando de convencerla de volver a su posición original contra la barra- Se que no te gusta eso de pasar inadvertida pero recuerda que es por eso que tuviste que dejar tu armadura en la nave.
- Si, sobre eso, es la última vez que voy a una misión sin mi armadura – Respondió la chica claramente enojada por la situación. Para ella estar en una misión sin la armadura era igual a estar desnuda.
El joven a su lado suspiro cansado, había tenido que aguantar el mal humor de su compañera toda la tarde mientras se preparaban para la misión. El sabia que a pesar de que ella había recibido un excelente entrenamiento en cuanto a misiones de encubierto, ese ciertamente no era el estilo de la colorida artista.
- Sabes, ciertamente no es tu estilo, pero esa ropa no te queda nada mal.
La chica miro al joven a su lado levantando una ceja cuestionándolo. Si bien sabia que el solo estaba tratando de que ella se relajara un poco, también sabia que el alago era real.
Ambos, para lograr pasar inadvertidos, se habían cambiado su ropa habitual, ella había optado por un mono pegado al cuerpo que llegaba a sus muslos con un short botas cortas de trabajo y una chamarra. No es que la ropa en si le desagradara pero había un problema: todo era de unos aburridos colores beige y el mono gris.
No se sentía ella misma.
Mientras tanto, Ezra no tenia mayores problemas, solo había tenido que cambiar su usual traje naranja por una chamarra parecida a la de su compañera que le permitía ocultar su sable de luz y una camiseta negra.
El seguía siendo Ezra.
- Será mejor que dejes de mirarme así Bridger si no quieres terminar con el ojo morado –
- Solo decía… - Respondió vagamente mientras alzaba las manos tratando de demostrar inocencia.
- Sí, pero tus ojos estaban 25 cm debajo de mi cara.
- … - El joven desvió la mirada mientras se rascaba la nuca, un gesto que claramente mostraba que lo había atrapado con las manos en la masa, cosa que hizo que ella sonriera divertida.
- Y cuál es tu plan entonces poderoso maestro jedi?
El joven volvió a mirar el grupo de imperiales que avanzaba por la calle y pareció meditarlo unos segundos. Eran cinco stormtroppers y una joven oficial que no debía ser mayor que el mismo o que Sabine. El combate directo no era una opción si no querían llamar la atención, afortunadamente había otras maneras para lograr el objetivo.
Sabine vio como una sonrisa traviesa se formaba en la cara de Ezra. Ella ya conocía esa cara, solo podía significar que los viejos instintos de Loth-rat se habían despertado; no importaba cuantos años y entrenamiento jedi hubieran pasado, tal parecía que el chico siempre iba a ser un pillo.
Un pillo mucho más maduro, pero un pillo a fin de cuentas.
- Es muy simple se lo robaré – La chica estaba a punto de replicar cuando el chico la interrumpió – Tu quédate aquí un momento, y si vez que me meto en problemas podrás usar tu "diplomacia al estilo mandaloriano".
Sabine vio como Ezra rápidamente le canjeaba un chip de datos vacio al barman y rápidamente salía por la puerta lateral del local. Ella suspiro y se dispuso a ver qué era lo que tenía planeado ese Loth-rat.
Adeline Bis estaba bastante frustrada, a pesar de que su buen rendimiento en la academia le había ganado un lugar en la armada imperial. Tener un lugar no significa tener un lugar importante; su trabajo consistía únicamente en analizar los códigos de entrada y salida de las naves para asegurarse de evitar que naves sospechosas salgan o ingresen a Garel y otros sistemas cercanos.
Un trabajo aburrido… muy aburrido.
Además, el hecho de tener que ser escoltada permanentemente detrás de ella no le agradaba, ella sabía perfectamente cómo defenderse y no había manera de que la tomaran por sorpre—
Su pensamiento se vio interrumpido cuando algo azul tropezó con ella al voltear en una esquina derribándola. claramente enojada por ser tomada por sorpresa se preparo para desquitarse con quien quiera que la hubiera puesto en esa situación vergonzosa...
- Señorita discúlpeme no se en que estaba pensando ¿Se ha hecho daño? - Pregunto el joven frente a ella extendiéndole la mano para ayudarla a levantarse y mostrándose claramente apenado.
Pero más importante ella no pudo evitar sonrojarse cuando su mirada se cruzo con esos vibrantes ojos azules. en ese momento no podía recordar a haber conocido a nadie con ese color en particular, pero eso no era lo importante, el joven frente a ella seguía con el brazo extendido regalándole una encantadora sonrisa.
Hasta que uno de los miembros de su escolta se adelanto intentando alejar al joven de su superior. el peliazul levanto las manos en una actitud inocente.
- Usted está interfiriendo con trabajos oficiales del imperio, retírese ahora mismo-
- No era mi intención señor, solo quería asegurarme de que la señorita no se hubiera hecho daño-
Adeline tratando de recuperar la compostura se levanto y se sacudió el uniforme para sacarle el polvo antes de dirigirse hacia la discusión tratando de sonar lo más serena posible.
- Retroceda HT45, no es necesario que se impaciente por un simple accidente - El soldado, sorprendido por la actitud de su superior, tardo un segundo en ponerse firme y retirarse de nuevo a la formación de stormtroppers no sin antes mandar una última mirada de enojo a Ezra que quedo oculta bajo su casco.
La oficial se giro hacia el joven frente a ella y se aclaro la garganta antes de hablar
- No tomare ninguna medida en vista de que fue un accidente, pero no lo repita ¿está claro?
- Como el cristal, aunque no puedo decir que me arrepiento de haber tropezado con usted, no todos los días uno encuentra una flor en un lugar como Garel.- Respondió Ezra mostrando su mejor sonrisa, cosa que volvió a descolocar a la chica frente a él, entonces Ezra tomo la mano de la joven y coloco gentilmente el pad de datos que ella había dejado olvidado en el suelo- Si me permite me gustaría invitarle algo de beber.
- Y-yo no, es decir, estoy en servicio -respondió tartamudeando sin saber muy bien que decir, era la primera vez que alguien como él se comportaba de esa manera con ella, un punto medio entre atento y seductor que la tentaba a aceptar la oferta. pero ella era una oficial imperial, tenía que mantener las apariencias. tratando de mantener la calma, se aseguro de sonar lo más calmada posible - T-tal vez en otra ocasión -
- Por supuesto, no quise interrumpirla en su trabajo- Dijo él mientras se mostraba decepcionado mirándola directamente a los ojos y sin soltarle la mano.
Ella al tratando de mantener la calma ante la mirada del joven frente a ella respondió.
- No es nada, yo...estoy libre en dos rotaciones - Dijo ella mientras se soltaba del leve agarre y nerviosamente se acomodaba un mechón detrás de la oreja - Tal vez podríamos ir por ese trago entonces... eh...
En ese momento ella se percato de que desconocía el nombre del chico frente a ella, Ezra adivinando su duda respondió antes de que ella preguntara
- Wedge Antilles, y será todo un placer.-
Ella sonrió antes de responder.
- Mi nombre es Adeline. supongo que será hasta entonces. - Dicho esto ella se giro hacia sus hombres y su rostro se volvió mas serio al ver que ellos murmuraban por lo bajo, claramente comentando sobre la situación en la que estaba su estricta superior.- ¡¿Que hacen murmurando?!¡!En marcha¡
Los soldado inmediatamente se pusieron en posición de firmes y avanzaron por la calle pasando junto a Ezra que solo los saludo con dos dedos burlonamente mientras sonreía. Adeline le dedico una última sonrisa mientras le extendía una pequeña nota de papel que, el adivinaba, contenía los datos para su "futura cita". luego ella se alejo con paso firme siguiendo a sus hombres.
Sabine había estado mirando toda la escena desde la barra de "El bantha feliz" sin poder creerlo. el descaro con el que Ezra se había acercado a la oficial imperial y había empezado a coquetearle le era perturbadoramente familiar. Ella misma había recibido ese tipo de comentarios de parte del joven jedi, pero siempre se había resistido a sus avances.
Pero el hecho de que ella había rechazado ese tipo de avances hacia su persona no hacía nada para aplacar la inesperada ira que le había generado el verlo emplear sus "encantos" en otra persona. Cuando lo vio alejarse, pensó que el usaría algún truco mental o simplemente tomaría el pad para luego huir; pero nunca se le había pasado por la mente que el usaría tácticas como esa...
Aunque no sabía si le molestaba el que él las usara o le que hubieran funcionado tan bien con otra chica.
Ezra se acerco a su compañera sonriendo, aunque trago saliva al ver que ella le devolvía la mirada con una notable molestia en su rostro y los brazos cruzados.
- ¿Se puede saber que fue todo eso? y por cierto ¿Wedge?
- ¿Que? necesitaba que ella bajara la guardia y sobre lo otro, bueno, a Wedge le hace falta un poco de buena fama - Respondió el mientras se llevaba las manos a los bolsillos.
- Y supongo que pensaste lo contenta que estará Hope si se entera que Wedge se hace conocido entre las oficiales imperiales gracias a ti - Pregunto Sabine mientras miraba sus uñas con actitud indiferente a la cara de temor de Ezra, evidentemente él no había pensado en eso- Además ¿Por qué le devolviste el pad? ¡Necesitábamos esos datos!
Ante ese reclamo una nueva sonrisa traviesa alumbro la cara de Ezra que tomo la mano de Sabine y en una exagerada reverencia coloco en su palma un pequeño disco de datos.
- En este sencillo pero emotivo acto te entrego el disco de invaluable información imperial - Al notar la cara sorprendida de Sabine el joven peli azul siguió con su explicación mientras volvía a acomodarse contra la barra.- Lo intercambie por el disco de datos que le compre al barman, eran prácticamente idénticos, pero corrompí los datos del mío, por lo que Adeline pensara que el disco simplemente se daño con el golpe de la caída -
Sabine miro a Ezra sorprendida, el plan que había ideado era increíblemente ingenioso y de "bajo perfil". Sus métodos podrían haberla molestado pero tenía que reconocer que eran efectivos, pero había algo que no encajaba...
- ¿Pero cuando lo hiciste? te estaba viendo desde aquí y no vi que lo cambiaras cuando lo recogiste del suelo -
Ezra se giro nuevamente hacia ella sonriendo con sorna, aparentemente orgulloso de que niciquiera ella lo hubiera notado el puso una mano en su hombro como consolándola. Ella lo miro a los ojos que parecían brillar juguetonamente.
- No lo hice entonces, los soldados me estaban mirando, fue cuando se lo devolví en la mano; no es tan difícil ¿sabes? todo se basa en establecer la confianza y el contacto visual...
- ...Supongo que tengo que creerte...- Respondió ella levantando los hombros.
- Deberías. Por cierto ¿Esto es tuyo? -Le pregunto un divertido Ezra mientras le enseñaba su propio blaster, en su mano. Ella bajo la mirada para ver su funda vacía. En ese instante justo despues de que la sorpresa pasara algo volvió a encenderse en el interior de Sabine; la indignación y la ira por haber caído exactamente en el mismo truco que esa hormonada oficial imperial era más de lo que su orgullo podía soportar.
Eso, y que no podía permitirse admitir que se había quedado tildada por un momento viendo a Ezra a los ojos y él lo había notado y se había aprovechado de eso.
NADIE SE APROVECHA DE SU CONFIANZA
Inmediatamente la sonrisa de Ezra se esfumo, no había sentido una perturbación en la fuerza, era algo mas básico, casi primitivo, lo que lo hizo entrar en alerta, su instinto de supervivencia le estaba gritando tratando de advertirle del peligro, pero ya era tarde.
- ¿Chico porque tienes el ojo morado? pensé que tenían que evitar las peleas en esta misión - Pregunto el lasath divertido luego de ver la cara golpeada de Ezra pero trago saliva al ver la cara de enojo y el ligero sonrojo de Sabine mientras ella se dirigía directamente hacia el centro de comando abandonando a su compañero de misión sin siquiera despedirse. Zeb suspiro mientras se giraba nuevamente hacia Ezra. - ¿Que le hiciste esta vez?
- Cierra la boca Zeb -
Bueno hasta acá por esta vez, quería hacer algo un poco menos complejo que los anteriores dos y se me ocurrió que una tranquila mision de encubiertos era lo mejor para el caso. y se me ocurrió que si bien Ezra ya no es el "Aladin" de Star wars debe de seguir siendo hábil para sacar ventaja de las situaciones
