Nota: Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún lucro.

Capitulo 4: Malentendidos.

—No lo se, pero mejor ayúdame en la cena—sugirio´Aioros alterado.

—Contéstame algo hermano ¿Siempre hemos sido amigo de Shura? Es que no me explico el porque nos acompaño hoy.

—Es una pregunta muy difícil—bufo ´intranquilo Sagitario, quien evitaba cruzar mirada con su familiar entreteniéndose con los ingredientes—En mi caso siempre vi a Shura como un hermano en todo momento, pero en el tuyo, pues tuviste algunas discusiones.

—Dime porque, por favor—ansioso pregunto' Leo.

— ¡Ah! no, eso es algo que tu mismo debes recordar.

—Supongo que fue por una chica o´ ¿Por qué mas seria?—indago´ Leo esperando que con el juego de palabras, su hermano le contara todo.

—Relativamente si es por una chica, pero no como lo imaginas.

— ¿Entonces?

—He abierto la boca demasiado, así que no pienses en ello y pásame el jamón del refrigerador—replico' nervioso Sagitario, sintiendo la presión en sus hombros.

La mente imprudente de Leo empezó a trabajar en suposiciones para acallar su curiosidad ¿Seria por Shaina que había tenido problemas con Shura o peor aún, por Marín? Él lo averiguaría con el tiempo.

La amazona de águila descargo su dolor hasta que la respiración del español la trajo´ de vuelta a la realidad. Reacciono´ lentamente y se dio cuenta que lo que hacia, había roto cualquier formalidad ante Capricornio y decidio´alejarse apresuradamente de su hombro.

—Marín, no se que decirte...—continuo él con nostalgia mientras ella tomaba con prisa su máscara y avanzaba hacia la salida.

—Lo lamento caballero solo quería saber como estaba él pero me he equivocado al momento de mostrar mi inestabilidad emocional ante usted, me retiro. Ella se reverencio´ y camino sin mirar atrás.

—Marín no te vayas—y antes de terminar de hablarle, la pelirroja ya había atravesado el umbral de la puerta.

La noche cubrió las Doce casas con su manto oscuro dejando que la vida arrastrara otro día más con el Sol. Ese era el momento en que Aioria se dejaba llevar por sus recuerdos. Entonces otra vez estaba ella, en sus sueños, esa mujer enigmática pero con distinta forma y olor. Su caminar era tan sutil que la hacia mecerse con el viento, pero esta vez lo abrazaba y le hablaba al oído.

—Aun así tardes tiempo en recordarme, al final estaremos juntos como lo prometimos hasta en el Hades.

Su sueño le hizo levantarse agitado, tenía que investigar quien era ella. Aún la luz del día no aparecía y ya se había levantado. El sueño lo había castigado abandonándolo. Necesita saber muchas cosas y pronto, así que se dirigió a la regadera y tomo´ un baño. Dejó que el agua fría le escurriera lentamente por todo el cuerpo llevándose consigo sus pensamientos. Minutos después ya se encontraba cambiándose y dispuesto a salir en busca de sus respuestas.

Camino´ entre los Templos del Santuario que por lo regular sus dueños permanecían en horas de sueño y continuo´ caminando hacia donde sus pasos lo llevaran. Encontró en el camino a diversos hombres que le sonreían y otros tantos que se inclinaban al verle, suceso que le extraño´.

Se detuvo justo en una colina donde diversas mujeres se encontraban luchando entre si enmascaradas. Su confusión creció, ahora entendía las palabras de su hermano al decir que en ese lugar existían infinidad de mujeres cubiertas del rostro, pero si de algo se sentía seguro era que Shaina y Marín eran parte fundamental de su pasado. Miró entre todas ellas y la encontró.

Firme entre todas y con ese carácter tan rudo, dedicó unos minutos a estudiar a la cobra sentándose al borde de esa colina. Los minutos se fueron entre cada movimiento de la chica de cabellos verdes y los mandamientos a sus compañeras. Y aunque juzgó el porque Marín no se encontraba junto con Shaina, no le quitaba la vista a la amazona y su gracia al entrenar. Sus movimientos eran encantadoramente seductores aunque se encontrara en batalla, esa mujer era tremendamente especial.

Espero un receso que hizo la cobra de sus entrenamientos y corrió hacia ella esperando recibir lo que fuera de información. La chica lo vio aproximarse y recordando la platica que había tenido en la mañana con Marín, emprendió una huida que nada tenia que ver con la amazona segura de hace unos momentos. Sí, Marín en la mañana se encontró justo frente a ella sin dirigirle palabra alguna dentro de la habitación que compartían juntas y la cobra mucho se temía que era por rumores mal infundados sobre lo que le sucedió con Leo .

—Marín ¿Te sucede algo? Siento algo de hostilidad hacia mi—pregunto´ la amazona mientras se colocaba sus zapatos para salir.

La pelirroja, que permanecía de pie mirándola con detenimiento con una taza de te sobre sus labios, se limito´ a contestar—No es nada Shaina, olvidalo.

—Vamos, no podemos pretender que no sucede nada, Marín, dime si estas molesta por algo, quiero saberlo—el silencio y el desvió de miradas de la pelirroja desesperaron a Shaina que exigió respuestas.

—Estas molesta por todo lo que sucede con Aioria ¿No? Y sabes a que me refiero, que me recuerda a mi y no a ti.

—Basta Shaina, no quiero hablar al respecto—contesto´ agriamente la japonesa. La chica de cabellos verdes sintió la tristeza del cosmos de su compañera, bruscamente se acerco a ella y la tomo´ de los hombros.

—Ahora me vas a escuchar, yo no tengo la culpa de que tu querido Aioria se acuerde de mi, no se porque si yo en ningún momento le he dado motivos y sobretodo jamás...—se detuvo un momento la chica de cabellos verdes y tomo´ aire para darse valor— te lastimaría después de todo lo que haz hecho por mi.

Las palabras de la cobra trajeron a la realidad al águila, creía que a Shaina no le importaba nadie a excepción de Seiya, pero ahora veía que esos lazos de amistad de los cuales ella siempre renegaba le habían dejado un bien—No estoy enojada contigo, lo estoy con la situación, quisiera que todo acabara y que Aioria estuviera bien.

—Marín, no se que deban decirse las amigas en estos momentos porque nunca he tenido una—suspiro´ la Cobra — Pero creo que todo estará bien en algún tiempo, así que tranquilízate y continua tan fuerte como hasta ahora.

Un pequeño silencio se hizo para poder formar palabras.

— Shaina, nunca más digas que no tienes amigas, ahora estás frente a una.

La cobra se sorprendió con esas palabras, se alejo´ sutilmente de la pelirroja decidiendo volver a su frialdad y salir de la habitación sin decir nada. El águila podría jurar a pesar de su máscara, la italiana al salir, sonreía y se reconfortaba con esas palabras.

—Shaina, espera un poco y déjame hablar contigo—dijo Leo dejando sin movimiento aparente a la Cobra, que le dirigía la espalda.

—Aioria, tengo poco tiempo así que dime rápido lo que tengas que señalarme—replico´ molesta ella girándose hacia él.

—Se que esta situación te esta poniendo incómoda y lo único que quiero es que me ayudes a saber porque me acuerdo de ti ¿Acaso tuvimos algo que ver?

La italiana río fuertemente burlándose de Leo—Caballero, usted esta demente, porqué no le pregunta mejor a otras personas como a Marín y a mi me deja en paz, no quiero ser descortés pero esto me esta cansando.

A lo lejos una discusión similar se llevaba a cabo a escasos metros de Shaina y Aioria. Marín quien se encontraba con un documento listo para llevárselo al gran Patriarca discutía con Shura.

—Ahora Leo váyase por donde vino que tengo mucho que hacer.

—Pero...

La chica de cabellos verdes se alejo´ sin permitir al caballero dedicarle más frases. Él sin más que hacer, avanzó unos pasos lejos del lugar donde discutió con Shaina y encontró una escena por demás importuna. Ahí estaba el águila frente a Shura. Dentro de su pecho sintió un sentimiento arder, no entendía porque´, pero simplemente le molestaba ver a Shura dirigirse a Marín de la manera en que lo hacia ¿Acaso sus suposiciones eran ciertas y había tenido problemas con el caballero de Capricornio por ella?

—Marín lo que paso anoche, quiero que sepas que no diré nada, sé que en estos momentos cualquiera puede estar frágil...

—Basta caballero, habla como si hubiéramos hecho algo malo—decía irritable la amazona.

— ¡Por supuesto que no! pero quiero que vea en mi a un amigo, mientras Aioria se encuentre mal, lo que necesite puede contar conmigo.

— ¿Un amigo? ¿Ha perdido la razón? Como podría ser su amiga si a Leo y a mi nos ha lastimado tanto.

—Vamos tranquilízate, Marín.

— ¡No! déjeme en paz, por favor—los ojos de la chica detrás de la máscara se tornaron llorosos y evito´ continuar con el altercado dejando al caballero solo. Sin embargo, él la tomo´ del brazo y la giro para mirar la fría máscara que traía puesta la japonesa envuelta en un cosmos angustioso.

— ¡Te ha dicho que la sueltes, Shura!

—Aioria ¿Qué haces aquí?—pregunto´ el español extrañado mientras Marín se quedo sorprendida.

—Dime Marín ¿este tipo te esta molestando?

—No Aioria, pero ¿Qué haces aquí?, deberías estar descansando—desconcertada cuestiono' ella.

—Eso no importa y tu...—el castaño se dirigió a el español—No creí que fueras así, si una chica no quiere nada contigo debes respetarla.

—No me malinterpretes Aioria, sucedió algo con Marín anoche y no quiero que ella se sienta comprometida.

—Con mayor razón, no tienes porque divulgar lo que sucedió anoche, si estuvieron juntos o no son cosas que debes callarte, Marín merece tu respeto. El águila y el capricorniano se quedaron en completo descontrol, tal parecía que Leo malinterpretaba aquella situación.

—Cálmate Aioria, no digas cosas que no son—dijo Marín alarmada.

—Ahora lo defiendes, como prefieras ,pero a ti—se dirigió a Shura el felino—Si te atreves a lastimar a Marín, yo me encargare´ de que pagues por ello.

El castaño abandono 'a la pelirroja y Capricornio dirigiéndoles una mirada inquisidora. Y mientras caminaba escuchando las suplicas a lo lejos de la chica, sentía como si hubiera sido traicionado, aun sin entender el porque´.

—Aioria, espera, escúchame...—suplico´ la amazona.

—Es por demás hablarle, no se que demonios este pensando ahora, ¡Es un necio!—termino´ Capricornio exasperado.

Sagitario desde que inicio el día, busco´ a Leo para estar al pendiente de su situación médica. Camino´ entre las casas hasta la entrada del quinto Templo donde encontró sobre sus rodillas a Leo que se dejaba reconfortar con el Sol. Tratándose de acercar, notó un aire de coraje e impaciencia sobre su familiar y se atrevió a preguntar.

— Hermano ¿Qué tienes?

—No puedo creer que Shura sea así, ¿sabes que anoche estuvo con Marín?

— ¿Estas hablando enserio? —pregunto´ asustado Aioros observando la actitud fastidiada de su hermano—Shura no creo...que hiciera tal cosa y mucho menos Marin, porfavor, además no me digas que ¿estas sintiendo celos por Marín?

— ¡No!—grito´ Leo apresurado—Bueno, no se, ver como hablaba con Shura y saber que estuvieron juntos no me gusto, no se como explicarlo.

Sagitario se quedo confundido, ¿Qué era todo ese revoltijo que tenia en la cabeza Aioria?

Continuara...

Ah! la chica que Aioros al principio se refiere es Athena, no me piensen mal, ven lo que hacen un par de palabras mal manejadas. Cuiden su lenguaje y verán cuantos problemas se evitaran.

Ojala les guste esta actualización! Super Saint lunase con un dolor de estomago les manda saluditos y les agradece que se den un tiempo para imaginar con ella!