Nota: Esta historia pertenece en su totalidad a Kogane no Yume (en podreis encontrar más historias suyas)

Antes de escribir la historia aquí, pedí permiso, así que os pido que si alguno quiere hacer algo parecido, sea con esta historia o con otra, pidais permiso a su autor, robar está muy mal.

Fairy Tail es obra de Hiro Mashima-sensei, con lo cual, ninguno de sus personajes me pertenece.

Advertencia: La historia contiene Lemon (escenas bastante ubiditas de tono) así

que lee bajo tu responsabilidad, o no, es cosa tuya. xD


INDICIOS DE LOCURA


El rostro azul de Happy comienza a tornarse de color rojo muy intenso y mientras yo intento cubrirme Natsu se acerca al exceed que comienza a tambalearse de un lado a otro.

-¡Happy!

Natsu logra llegar a su lado justo cuando se desmaya en sus brazos.

Corro al lado de Natsu quien lo sostiene angustiado.

-¿Y ahora como arreglaremos esto? –Digo posando mi mano en la gente de Happy. –El secreto se acabo.

Natsu niega.

-No, le diremos que todo fue un sueño y así todo seguirá siendo un secreto.

-Natsu… -Happy nos mira a los dos con ojos acusadores. –Estoy escuchando todo.

Clavo mi mirada en Happy y este salta de los brazos de Natsu para vernos a ambos a un par de pasos de distancia.

-¿Qué le hacías a Lucy?

Dirijo mi mirada de inmediato a Natsu quien se ha quedado a cuadros ante la pregunta de su compañero.

-Este… yo… Happy veras… yo solo.

Pobrecito, está tan nervioso que apenas le brotan las palabras de la boca, aún así no puedo evitar disfrutar de esto, así de nervioso se ve realmente lindo.

-Lucy estaba gritando, ¿Qué le estabas haciendo? –Pregunta muy serio y casi enfadado.

Mi rostro se calienta a más no poder… él me escucho haciendo esos sonidos tan… tan… Mi cabeza se nubla sin poder evitarlo, demonios ahora también yo estoy muy nerviosa.

Natsu intenta relajar su respiración, lo sé pues puedo ver claramente como su pecho se eleva una y otra vez lentamente.

-Happy, lo que sucede es que Lucy y yo…

El exceed extendió sus alas y se elevo cubriendo su rostro al mismo tiempo que Natsu hablaba y lo interrumpió.

-¿Por eso no querían que viniera? Ahora ustedes hacen cosas pervertidas.

Ante la acusación de nuestro compañero ambos nos tensamos y nos sentamos con las espadas muy erguidas, como esperando un regaño por parte del maestro.

Trago duro y trato de relajarme, no queda de otra que contarle todo a Happy.

-Nosotros ahora somos novios. –Ambos dirigen rápidamente sus miradas hacia mi sorprendidos. –Pero eso no quita que los tres seamos un equipo. –Suelto muy sería. –Así que no vuelvas a pensar que queremos dejarte de lado.

Happy baja a la tierra nuevamente muy despacio y veo como sus ojos se llenan de lagrimas, me queda mirando unos segundos antes de ponerse a correr y lanzarse a mis brazos llorando.

-¡Que bueno yo creí que como los molestaba tanto nunca querrías a Natsu! ¡Además es muy tonto y no sabía decirte lo que sentía!, ¡a mi tampoco me lo quería decir pero a veces habla dormido y lo he escuchado! –Happy no paraba de gritar mientras se aferraba a mi.

-¡Hey gato tonto! ¡¿Qué estas diciendo?!

Natsu se acerco a nosotros y arranco a Happy de mis brazos, pero este no se molesto y simplemente lo quedo viendo con ojos llorosos, para luego abrazarlo a él también.

-Es solo que estoy muy feliz, si tu eres feliz yo soy feliz y además eres como mi papá, siempre estuviste ahí y ahora también esta Lucy. –Volteo a verme aferrando sus patitas a Natsu. –Entonces ahora que son novios… ¿Lucy tu serás mi mamá?

Jamás había escuchado hablar así a Happy, no tenía idea de que considerara a Natsu como su padre, aunque ahora que lo pienso es más lógico de lo que parece, al fin y al cabo él incluso incubo el huevo de Happy.

Siento que mis ojos se llenan de lagrimas por la emoción mientras asiento con una sonrisa…

-Claro que seré tu madre.

Natsu se movió sin que me diera cuenta y los tres quedamos juntos en un abrazo que quedara por siempre en mi memoria. No sé como se nos pudo siquiera ocurrir que debíamos guardar algo tan importante a todos, al menos Happy tenía todo el derecho de saberlo.

Pasamos así un buen rato hasta que Happy termina de calmarse y de pronto nos suelta a ambos mientras se baja de nuestros regazos con la mirada gacha.

-Estoy muy feliz por ustedes pero… aún más si soy como su hijo… Sé muy bien que estabas haciendo. -Nuevamente Natsu y yo nos tensamos y Happy vuelve a levantar la vista con el rostro sonrojado. –Hay cosas que un hijo no debería ver nunca en la vida.

Ahora la vergüenza vuelve a acudir a mi descontroladamente y no soy la única que se ha tornado rosa pues mi compañero se ha puesto del color de su cabello.

-Por favor, no le digas nada a nadie, nosotros. –Dice Natsu algo nervioso. –Queremos mantener todo esto en secreto.

-¿Por qué? –Pegunta el gato azul con la cabeza ladeada a un lado.

-Porque… -Soltó mi mago de fuego. - ya sabes como son todos en el gremio y nosotros estamos recién comenzando, aún tenemos que acostumbrarnos a ser novios y si tenemos a todo el mundo molestando…

Happy soltó una risita al tiempo que cubría su boca con su pata.

-Pues a mi me parece que se les esta dando muy bien eso de ser novios.

Natsu vuelve a quedarse a cuadros pero yo ya me canse, si ya sabe todo no tiene por qué estar molestándonos a cada rato. Me levanto y avanzo lentamente al exceed quien retrocede un par de pasos antes que mis manos lo alcancen y mis puños se cierren sobre su cien en un coscorrón doble.

-¡No dirás nada! ¿Entendiste? No dirás nada pues si lo haces te las verás conmigo y no solo eso, le contare a todo el mundo que estas enamorado de Charle.

-¡Yay! ¡Natsu sálvame! ¡Escogiste a una mamá muy bruja!

-¡¿Quién llamas bruja?! –Digo mandándolo a volar y aterrizando a un lado de Natsu quien rie divertido ante la escena.

-Creo que no te queda de otra que obedecer a Lucy. –Dijo con una gran sonrisa en el rostro.

Luego de eso las cosas se tranquilizaron mucho más, Happy hizo un par de bromas más pero terminaron muy rápido y además prometió no decirle nada a nadie hasta que yo lo dijiera. Arreglamos las cosas para acampar y me acurruque en los brazos de Natsu que pronto me hicieron entrar en calor y caer rendida a los brazos de Morfeo.

A la mañana siguiente mi tobillo se encontraba en perfectas condiciones por lo que ordenamos todo rápidamente y comenzamos nuestro camino de vuelta a la casa de la anciana y al gremio. Aunque en el camino Happy cabeceaba claramente eso a pesar de ir volando, pues de vez en cuando caía casi hasta el piso.

-¿Happy estas bien? –Pregunte atrapándolo justo antes de que cayera. –No tienes buen aspecto.

El pequeño exceed se revolvió en mi pecho acomodándose y hablo entre balbuceos con los ojos cerrados.

-Dormí muy mal… toda la noche me desperté creyendo que estaban haciendo cosas pervertidas… Creía que hacían cosas a mi lado y no podía descansar…

Me colore de inmediato al oír esas palabras, no sé como lo vamos a manejar pero creo que definitivamente traumamos al pequeño Happy.

Baje mi mirada y me encontré con él durmiendo plácidamente en mis brazos como si realmente fuera un bebe.

-No creo que vuelva a dormir con nosotros nunca. –Dijo de pronto Natsu.

Lo mire al rostro y asentí.

-El pobre ni si quiera pudo dormir.

-En todo caso no puedo decir que me molesta.

Volví rápidamente a poner mi vista en el dragon slayer quien había acomodado sus brazos en la nuca mirando "distraídamente" hacia otro lado.

-Digo, si Happy no esta con nosotros te tendré para mi solo sin interrupciones. -¡Demonios! ¿Cómo puede decir algo tan… tan… insinuante y hacerlo sonar tan dulce e inocente? –Incluso ahora siento un poco de envidia.

-¿A que te refieres?

-El puede ir tranquilo en tus brazos y con su cabeza apoyada en tu pecho… yo definitivamente lo envidio.

Me sonrojo un poco y fijo mi mirada en el camino.

No lo entiendo, simplemente no comprendo como hacer para que la imagen inocente y divertida que siempre he tenido de él funcione con esta versión tan romántica y definitivamente no calza con aquel chico que se abalanza a mi cuerpo haciéndome sentir en el paraíso.

A diferencia de ayer, tardamos muy poco en encontrar la casa de la anciana y en cuanto le entregamos el saco que ella nos había dado nos entrego en otra nuestra recompensa, junto con unas palabras muy tiernas de agradecimiento, pero cuando nos disponíamos a marchar ella me detuvo por el brazo.

-Chica, ten. –Dijo entregándome un pequeño frasco con un liquido brillante dentro. –Es un regalo extra para ti.

-¿Qué es esto?

-El fuego es a veces difícil de tratar, eso te ayudara a manejarlo hasta que la marca de aquel dragón se plante en ti.

-Señora yo de verdad no entiendo lo que quiere decirme.

-Sé que tu serás la compañera de ese dragon. –Dijo señalando a Natsu quien ya estaba algo distante. –Pero hasta que tu cuerpo y tu magia no se graven con su esencia, esto te ayudara a manejar el calor del chico. –Creo que algo entiendo pero… aún así no comprendo lo que quiere decir y ella debió de darse cuenta pues meneo la cabeza con una risita resignada. –Tu solo bébela y tu cuerpo se acomodará a él, confía en esta vieja.

Luego de eso me dio un pequeño empujón y yo simplemente corrí para alcanzar a Natsu… ¿Qué habrá querido decir con todo eso? Es cierto que el cuerpo de Natsu a veces es muy caliente pero no creo que llegue a quemarme.

Aún así antes de alcanzarlo destapo aquel frasco y bebo de un trago todo el contenido que se desliza cálido por mi garganta y siento una chispa extraña de magia corriendo por mi ser para luego fundirse.

-Luce ¿Por qué tardaste tanto?

-Nada, solo quería decirme algo.

Continuamos en silencio hasta la estación donde Natsu vio con susto los vagones antes de mirarme directo a los ojos.

-Por favor cuida de mi.

Aunque siempre me he preocupado de hacerlo jamás me había pedido explícitamente que lo hiciera.

Al llegar a nuestros asientos acomode a Happy en el asiento de en frente lo cubrí con una manta y Natsu se sentó a mi lado.

-Ven. –Dije dando un par de palmadas sobre mis muslos. –Mejor acomódate ahora que aún puedes.

Una brillante sonrisa se extendió por su rostro y su cabeza llego hasta mis piernas casi de inmediato por lo que aproveche para enredar mis manos en su cabello en una ligera caricia.

En cuanto el tren comenzó a moverse los mareos del mago comenzaron y al poco rato no fue capaz de controlarlo, por suerte al llegar al destino no tardo más de unos minutos en recuperar la conciencia y yo tarde otros más en poder mover mis piernas entumecidas.

Al llegar a Magnolia comenzamos a caminar con Happy aún dormido.

-Luce, por que no vienes a mi casa primero a tomar una ducha, ya sabes queda más cerca y todo eso. Además también puedes descansar.

Me costo un poco asimilar las palabras de Natsu, es que realmente rara vez voy a su casa, pero respondí de inmediato asintiendo con la cabeza.

Una vez en su casa Natsu acostó a Happy en una hamaca y yo me senté en la cama mientras Natsu iba por unas golosinas que dijo tenia escondidas.

Pase mi mano por sobre el cobertor y por primera vez tome conciencia que en aquel lugar dormía Natsu, eso claro cuando no estaba conmigo. Sentí el rubor llegarme al rostro. Deslice mi mano hasta la almohada y antes de darme cuenta ya me encuentro recostada boca abajo en la cama con la cabeza enterrada en aquel cojín… huele a Natsu, a mi Natsu.

-Luce… ¿Qué haces?

Sobresaltada me levente con la almohada aun sujeta entre las manos delatándome.

-Esto… Yo… Nada. –Dije dejándola nuevamente en su lugar.

Natsu deja sobre la cama un montón de galletas y jugo de naranja. No es precisamente un almuerzo pero con el hambre que traemos nos sientan de maravilla y las devoramos en casi nada de tiempo.

Finalmente cuando el plato esta vacio Natsu se deja caer de espaldas en la cama con los ojos cerrados. Se ve tan lindo, incluso tiene unas migas en la comisura de los labios. Casi inconscientemente llevo mi mano hacia su boca pero me detengo justo antes de tocarlo… Natsu ya he ha hecho varias cosas… estoy segura que también yo puedo hacerlo sentir bien…

¡Dios en que estoy pensando!

Golpeo mis mejillas con ambas manos para calmarme y me inclino sobre su cuerpo atrapando con mis labios aquellas migas atrapadas en su rostro. Él abre los ojos de inmediato y nuestras miradas se encuentran unos instantes, nada más que el tiempo que le permito pues desvio mi mirada a su piel. Comienzo a besar su mejilla y a subir a su oreja mientras mis manos trabajan en quitar de mi camino aquella bufanda que siempre trae consigo. Cuando por fin lo logro mis besos bajan despacio por su cuello y no soy capaz de resistirme, al ver su piel tan expuesta a atrapar su pien entre mis labios y succionar con algo de fuerza, al retirarme observo con orgullo como la marca de beso se ha grabado en su piel.

Mi mano comienza a explorar su torso, siguiendo la línea de aquellos músculos bien definidos, al tiempo que beso y dejo a mi lengua rozar el sector de su clavícula. Siento que por dentro tiemblo, que en cualquier minuto me acobardare y me detendré, pero siento también como, a pesar de no moverse el cuerpo de Natsu reacciona a mi tacto con pequeños espasmos y suspiros que escapan de su boca.

Cuando mi mano baja de su ombligo en el recorrido por su cuerpo levanto mi cuello y veo como me observa expectante a lo que hare, y lo beso, lo beso justo a tiempo para darme valor y posar mi mano sobre el miembro creciente de mi novio.

Aun bajo la tela puedo distinguir como comienza ya a estar bastante duro y eso provoca un estallido de revoluciones en mi propio cuerpo, como si los nervios hubieran contenido mis sentidos hasta aquel momento.

Nuestras lenguas juegan entre ellas mientras mi mano soba sobre el pantalón a Natsu. Necesito tomar aire y detengo nuestro beso para conseguirlo. En aquel momento Natsu mueve sus manos y las posa sobre mis pechos, apretándolos ligeramente y asiéndome estremecer, extendiendo el calor que se encuentra en mi bajo vientre al resto de mi cuerpo… deseo con todo mi ser dejarme a su merced y que haga conmigo lo que se le venga en gana pero…

Aventuro mi mano bajo la tela de su pantalón y sin dudar un instante tomo aquella parte palpitante de su ser, dejando que mi mano se deslice de arriba abajo un par de veces hasta que detengo nuevamente los movimientos de mi compañero en mis pechos.

-Lucy… no… -Dice forzando la voz.

-¿No qué Natsu?

Mi mano toma valor y mi cuerpo siente un calor algo distinto aflorar desde su interior, un calor que no soy capaz de detectar pues no puedo asimilarlo a ninguna zona pero que podría volverme loca.

Me muevo y quito de mi camino el pantalón que tanto me molesta y puedo ver ahora con total esplendor aquella parte de Natsu en su mejor estado… Es realmente grande…

Inevitablemente trago duro pensando en que tanto avanzaremos, en como aquello podría entrar alguna vez en mi y los músculos de mi vagina se contraen de solo pensar en ello.

Ahuyento esos pensamientos y pongo mi mano a trabajar mientras que con la otra recorro su cuerpo y mi boca entretiene la suya, ahora lo entiendo, entiendo lo que siente Natsu al hacerse esas cosas, control y entrega total.

Los jadeos de Natsu se ahogan en mi boca pero el subir y bajar de su pecho delatan lo alterado que esta. Me vuelvo atrevida y mi mano hace ahora más que simplemente acariciarlo, doy pequeños apretones y lo masajeo con los dejos mientras veo como su rostro se mueve de placer. Deslizo las yemas de mis dedos hasta la punta que siento viscosa y juego con ella mientras mi dragon slayer es incapaz ya de controlar su propia voz.

-Gggrrr… Lucy dete… Por favor yo…

-¿Es que acaso quieres que me detenga? –Digo alejando malvadamente mi mano de su miembro hinchado.

-¡No! Es que yo…

Vuelvo a tomarlo en mi mano y la muevo ahora casi con rudeza, buscando lo que sé que quiere.

-Luce yo…

-Hazlo. –Digo depositando un beso tierno en su boca entreabierta. –Dejame ver ahora a mi tu cara de placer.

Con esfuerzo abre uno de sus ojos y me ve unos instantes suplicante pero yo aumento cada vez más mi ritmo y no puedo evitar llevar mi mano libre a mi propio cuerpo al ver aquella expresión de éxtasis.

El miembro de Natsu se sacude al tiempo que su boca deja escapar unos gemidos que provocaron en mi algo que no crei posible pues nada más llegar mi mano a mi sexo el placer de un orgasmo se extendió como una corriente desatada por todo mi cuerpo.

Ambos quedamos jadeantes unos instante y mi mirada se escapa a aquella viscosidad blanca sobre su vientre. Acerco uno de mis dedos y lo unto, es caliente… muy muy caliente, me llevo luego el dedo a la boca.

-Lucy… -Natsu me observa sorprendido y tomo conciencia de lo que acabo de hacer.

Siento que me sonrojaré pero no tengo tiempo pues las manos de Natsu atrapan mi rostro y su boca se junta con la mía de forma casi salvaje. Junta su frente con mi frente y habla aun entre cortado.

-¿Lucy que me estas haciendo?

-No Natsu, ¿Qué me haces tu a mi?

Nos volvemos a juntar en un beso profundo y al separarnos reímos, ¿Qué mas nos queda? Al fin y al cabo definitivamente nos estamos volviendo locos de amor.


NOTAS FINALES


Hasta aquí puedo leer por hoy, nos vemos en el próximo capitulo, espero vuestros comentarios, un besazo!