Lo personajes de Glee y Harry Potter no me pertenecen y no saco ningún beneficio.
Bueno, quien lo esté leyendo espero que le este gustando, apenas tengo tiempo con las clases y cada día pienso en algo nuevo (que luego se me olvida u.u) pero siempre tengo un capitulo de repuesto así que quien quiera leer más seguido que me lo diga^^.
4º capitulo
Las dos chicas corrían en la noche persiguiendo los gritos de dolor, cuando vieron un bulto retorcerse en el suelo gimiendo. Todo estaba muy oscuro y lo único que podían distinguir con facilidad eran sus manos unidas por el frio y el miedo. Ninguna supo quién fue la que cogió la mano de la otra. Brittany se soltó del agarre para acercarse poco a poco al bulto agonizante; vio pelo, mucho. De repente la masa empezó a erguirse, media casi dos metros, estaba escuálido y se podían distinguir fácilmente los huesos de las costillas aun desencajándose. Brittany lo reconoció al instante; era un hombre lobo.
Santana estaba muy asustada pero aun así alcanzó a cogerla de la cintura y echarla poco a poco hacia atrás. Fue demasiado tarde, el lobo ya transformado reaccionó lanzando su garra hacia la cara de Santana y lanzándola a varios metros colina abajo. Brittany se quedó paralizada por la escena, el miedo le recorría la piel de punta a punta, solo podía pensar en Santana. ¿Y si la había herido de gravedad?... ¡O peor! Eso la hizo reaccionar, apuntó con su varita y…
- ¡Confringo!- dijo Brittany con toda la fuerza de voz que pudo obtener de sus cuerdas vocales entumecidas por el miedo.
El hombre lobo salió volando hacia atrás por la gran fuerza del hechizo explosivo de Brittany. La chica salió corriendo en dirección a la sombra en el suelo que parecía Santana, se acuclilló aún con varita en mano y le miró la cara. Tenía cuatro grandes cortes de lado a lado en el perfil izquierdo, no pudo evitar taparse la boca con la mano, los ojos le lloraban sin permiso. Santana abrió los ojos, por suerte no había caído ahí.
- ¿Santana...? ¿Estás bien?- preguntó asustada y sin poder contener las lágrimas ya.
- Cr…creo que si….. ¿Qué ha pasado?... ¿¡donde esta!- Dijo la morena mientras se incorporaba asustada y con la cara goteando sangre perlada.
-No lo sé… no se ve nada. Vamos antes de que vuelva- la rubia ya se había recompuesto, no había tiempo de lagrimas, al menos mientras aún estuviesen al alcance de la bestia.
Las dos se dieron la vuelta cuando el animal se abalanzó contra Brittany tirándola al suelo. Lanzó una dentellada a su hombro y clavó lo que pudo hasta que Santana sacó su varita.
- ¡Impedimenta!- El hombre lobo fue empujado por una fuerza invisible con las extremidades muy rígidas. Santana había dado en el blanco.
- ¡Brittany!¡ Santana!- se escuchó de lejos.
- ¡Aquí! ¡Estamos aquí!- Gritó la morena mientras se quitaba la chaqueta con manos temblorosas para ponérsela en el hombro a Brittany y taponar el flujo de sangre.
Schuester y Sue llegaron donde estaba las dos chicas ensangrentadas. Vieron a algo correr hacia el bosque prohibido. Sue quiso ir detrás de él pero Will la sujetó del brazo.
- No es el momento Sue...- Su mirada era severa, tenían a dos alumnas heridas.
Cargaron con las dos, por suerte Brittany no fue herida de gravedad. En la enfermería no dejaron de hacerles preguntas y todo el mundo miraba con temor y pena a partes iguales a Brittany. Emma Pillsbury, la enfermera de la escuela y prometida de Will, los echó a todos alegando que las dos tenían que descansar. A Brittany le avisó de que si tenía cualquier molestia o simplemente se sentía rara no se redimiera de tocar la campana y a Santana le echó el bálsamo de hierbas para los cortes y el cicatrizante de baba de serpiente y aloe. Si todo iba bien en dos días no quedaría ni rastro. En cambio Brittany tenía todo el hombro morado por la infección, no se veía muy bonito que digamos…
-Bueno…por fin solas...- Dijo Santana sin pensar- Q… quiero decir, estaba harta de todas esas preguntas y mezclas raras en la cara..- si no fuese por los potingues y la venda blanca se vería el rubor en su cara.
-mm…Si….¿te duele?- Brittany tenía algo de cargo de conciencia, si ella no se hubiese interpuesto delante del lobo, no le habría pasado nada.
-Ya no...Es como si me hubiesen puesto botox- alcanzó a soltarle una risa divertida, Brittany no era tan guapa si no le sonreía y haría lo que fuese por verla de nuevo feliz.
-Santana…- Brittany le miraba con suplica.
-¿Que pasa Brittany?- Odiaba verla así, tenía que hacer algo. Se sentó en su cama y puso una mano timida en su hombro.
- ¿Crees que…seré una mujer lobo?-Santana se quedó en blanco, no sabía cómo contestarle, tampoco quería mentirle.
- No lo sé Britt…de verdad, si lo supiese te lo diría…. Es probable, y te prometo que si eso pasa estaré ahí para ayudarte.- Brittany no aguantó más y se echó a llorar en sus brazos, más por las palabras de la morena que por la probabilidad de ser un licántropo.
Y así se quedaron, recostadas en la camilla con Brittany encima del pecho de Santana como si por un momento el mundo no importase y eso fuera lo correcto he indicado.
