Capitulo 4: Estoy Contigo
¿Hay alguien tratando de buscarme? ¿No vendrá nadie a llevarme a casa? Es una maldita noche fría, tratando de figurar esta vida. ¿Me tomarías la mano? Llévame a un lugar nuevo. No sé quién eres, pero yo…Yo estoy contigo
I'm With You (Avril Lavigne)
Al finalizar la hoja, se la entregue a Thunder. La clase de arte finalizó más rápido de lo esperado, Thunder tenía que irse. Greysmart me pidió que almorzáramos juntas: La rechacé. Aunque no lo diga, me dolía en el alma que Sky tenga novia.
Me dirigí sola, hacía el campo donde Sky y yo nos habíamos encontrado una noche anterior. Mis lágrimas invadieron mis ojos, me sentía idiota, idiota por pensar que él se iba a fijar en mí, idiota por ilusionarme tan rápido con alguien que había conocido hace unas semanas. Me sentía tan miserable, desolada, mi depresión era enorme, enseguida recordé a mi ex novio, quien por años me había engañado
Mis lágrimas no cesaban por su contrario, cada vez eran más. Mi depresión era más grande que mi felicidad. Veía todo de una forma tan negativa, que los pensamientos suicidas me invadieron.
Tomé un cristal roto que estaba cerca de mí y comencé la fricción en mi muñeca. El dolor era horrible pero sentía que lo merecía, las lágrimas seguían saliendo, también la sangre. Ignoraba todo aquel pensamiento positivo. Mi mente había sido víctima del masoquismo. Con cada gota de sangre que resbalaba por mi muñeca, me sentía mejor
-¡Para!-Gritaron. Me volví hacia donde escuché aquella voz y ¡Sorpresa!
-¿Rainbown?
-Twilight ¿Estás loca?
-Vete Ya
-¡NO!
-Te dije que te vayas ¡Quiero estar sola!
-No Twilight, ¿Por qué haces eso?-Hubo un silencio- ¡Contéstame Twilight!
-¡Por amor!- Hubo otra pausa. Rainbown sólo se sentó a un lado mío.
-No sé quién te hizo esto, pero debes saber que no vale la pena lastimarse por alguien. No lo vale - Me dijo mirándome a los ojos. Mis lágrimas comenzaron a salir de nuevo. Me acurruqué en los brazos de Rainbown y lloré aun más fuerte
-Lo amo, Rainbown- Dije entre llantos
-No lo vale, Twi, no lo vale- Me dijo abrazándome. Duramos un poco más de media hora abrazadas, hasta que recordé que ella, bueno, es una mujer. Me añejé de ella de inmediato
-¿Mejor?
-Si- Dije casi suspirando
-Rainbown, me tengo que ir…Necesito dormir
-Creo que necesitas ir a la enfermería, sangras mucho- Me tomó de mi muñeca lastimada
-Uh, creo que tienes razón
-¿Te llevo?- Asentí, a pesar de tener más de una semana aquí, no sabía dónde estaba la enfermería.
Llevamos a la enfermería, Rainbown le mintió a la enfermera diciendo que fue un accidente para que no me llevasen a un Psicólogo. La enfermera salió un momento, dejándonos a Rainbown y a mí a solas.
-¿Por qué lo hiciste?- Me preguntó
-Por Idiota
-¿Por quién lo hiciste?
-Por un bastardo
-¿Qué te hizo?
-Rainbown esto no es un interrogatorio
-Responde
-Él no hizo nada, más bien, yo soy la estúpida por enamorarme de él. Él tenía…Tiene novia
-No es razón suficiente para que te cortes
-Lo sé
-Entonces, ¿Por qué lo hicste?
-Perdí la cabeza
-Twilight promete que no lo volverás hacer
-¿Por qué te importa?- Le dije en un tono rebelde
-¡Promételo!
- ¿Y si no?
-Haré que te lleven a un psicólogo
-¿Sólo eso?- La desafié
-Tal vez
-¡Uy! Tiemblo- Dije sarcásticamente
-Mira niña, me tomé un rato de mi maldito tiempo para consolarte mientras llorabas y para traerte aquí. Prométeme eso y estamos a mano- Me dijo molesta
-Nunca te pedí que lo hagas
-¿Sabes qué? Se te quieres matar HAZLO- Me gritó y anunció su salida con un azotón en la puerta.
