Buenos días, tardes o noches. Espero que se encuentren bien y les traigo el 3er Capítulo de: El gran ladrón. Espero que les guste.

Kung fu panda es propiedad de dreamworks, y hago esto sin fines de lucro.

Capítulo 3

Cambio de Maestro.

El sol estaba lentamente tocando el Valle de la paz con sus primeros rayos y suena el gong dando inicio a un nuevo día.

-¡buenos días Maestro! -saludaron enérgica y disciplinadamente los 5 guerreros.

-buenos días estudiantes... ¿Po? -el Maestro respondió el saludo y luego preguntó mientras caminaba hacia la habitación cerrada de Po.

-debe seguir soñando con domblings Maestro -dijo el Maestro Mono sonriendo alegremente.

El Maestro Shifu tocó la puerta... y nada - Po -llamó el Maestro quien empezaba a perder la paciencia -¡PANDA! -dijo al final perdiendo la paciencia. Po inmediatamente salió con pasos torpes.

-buenos días Maestro -dijo Po tambaleándose y con los ojos entrecerrados.

-Po en este lugar las horas de dormir y despertar son estrictas. La próxima vez que te quedes dormido recibirán un castigo -dijo serio Shifu.

-¿Recibirán? -preguntó el Maestro Mantis.

-claro. A desayunar nos veremos en el salón de entrenamiento -dijo Shifu y se fue caminando.

-Maestro eso no es justo -dijo el Maestro Mono quien fue ignorado por su Maestro -bien vayamos mejor a desayunar -dijo después.

En la cocina.

-Maestros... perdón... por mi culpa también podría castigarles el Maestro -dijo Po con la mirada al piso.

-no te preocupes amigo, además aún no ha pasado nada. Anímate que hoy tienes que dar el 100% en el entrenamiento -le dijo el Maestro Mono poniéndole una mano en el hombro.

-gracias Maestro... mmm esto está delicioso. Maestros ¿quien lo cocina? -se interrumpió Po mientras comía.

-nadie cocina aquí Po -le respondió la Maestra Víbora.

-si, hacemos pedidos. Hay un cocinero allá en el Valle del quién hacemos los pedidos -dijo el Maestro Grulla.

-pues es un muy buen cocinero...mmm -decía Po disfrutando su desayuno.

Después del desayuno en el salón de entrenamiento. Los Maestros formados esperaban las órdenes de Shifu.

-bien estudiantes, calienten -ordenó Shifu -... ah. Ayuden a Po a hacerlo -dijo al final.

-bien amigo, hoy vas a moverte mucho -dijo sonriendo el Maestro Mono.

Luego salieron hacia el patio movieron y lubricaron las articulaciones y empezaron el calentamiento...

-bien Po debemos dar un par de vueltas todo este patio -dijo el Maestro Mantis.

-¿¡otra vez!? -preguntó Po como un niño al que le acaban de ordenar hacer la tarea.

-jajaja vamos -dijo el Maestro Mono y empezaron a trotar.

Luego de un par de vueltas Po ya empezaba a sobre esforzarse.

-tu puedes Po -le decían los Maestros. Hasta que terminaron de trotar.

Po estaba tirado en el suelo haciendo esfuerzos por levantarse. Los 5 Maestros hacían ya el circuito de obstáculos.

-bien Po levántate ahora o subirás las escaleras desde abajo -lo amenazó Shifu.

-aahh... ¡si Maestro, me estoy levantando! -dijo Po dándose cuenta del castigo que podría recibir y se puso de pié de inmediato.

-para poder dar buenos golpes con las manos debes tener unas manos muy fuertes, flexibles y veloces. Ahora yo voy a lanzarte estas pelotas de tela y tu debes por lo menos tocarlas -le dijo Shifu y preparó dos baldes llenos de pelotas de tela -¿estás listo? -le preguntó.

Po se puso en posición de arquero de fútbol -estoy listo Maestro -respondió después.

Y el Maestro Shifu empezó a tirarle con las pelotas y como pudo Po intentó tocarlas al menos.

Cuando las pelotas de ambos baldes se terminaron Po apoyó ambas palmas en las rodillas intentando descansar.

-ahora quiero que recojas todas las pelotas del piso y las pongas al los baldes, quiero que lo hagas rápido, mueve esos pies y manos. ¡adelante! -le ordenó Shifu.

-pero yo no fuí el que tiró las pelotas al piso... ¡AAAUUCHH! -decía Po para después ser interrumpido por un bastonazo.

-es parte de tu entrenamiento, recógelas -ordenó Shifu.

-ah claro, está bien Maestro -dijo Po y con la velocidad que pudo alzaba las pelotas y las ponía en los baldes.

-bien, más rápido, más rápido, más rápido -le decía Shifu mientras lo impulsaba con uno que otro bastonazo.

Luego de recoger todas las pelotas.

-muy bien, para dar las patadas también necesitas tener los pies fuertes, flexibles y veloces. Párate aquí -le dijo Shifu llevándolo a un lado del patio -quiero que vayas corriendo hasta el otro extremo y regreses de nuevo hasta aquí, estaré junto a tí por si necesitas impulso -dijo al final.

Po aún jadeando respondió como pudo.

-empieza -le ordenó Shifu.

Po hizo lo que le ordenó, pero para la siguiente ida ya lo hacía lento y jadeando aún más. El Maestro Shifu tuvo que darle "impulso" para que siga corriendo.

Y así, Shifu hizo hacer al Pobre Po todo tipo de ejercicios de velocidad con los brazos, los piés y el abdomen.

Al concluir el entrenamiento los 5 y Po estaban formados en el patio esperando órdenes.

-estudiantes, lo han hecho bien como todos los días. Pueden descansar y luego ir a almorzar -dijo Shifu y se retiró.

Luego de su descanso mientras almorzaban en la cocina.

-hoy fué cansador, ¿verdad Po? -le preguntó el Maestro Mono.

-si Maestro Mono. Fué cansador más porque tuve que hacerlo rápido porque Shifu no paraba de impulsarme.

-jajaja los "impulsos" nadie se ha salvado de eso Po, ¿verdad chicos? -preguntó el Maestro Mantis. Todos miraron al Maestro Mantis y afirmaron en silencio con la cabeza.

Luego del almuerzo todos fueron a descansar hasta el próximo entrenamiento. Le había tocado hacer la limpieza de la cocina al Maestro Mantis y el Maestro Mono lo estaba ayudando, el Maestro Mantis también lo ayudaba cuando le tocaba al Maestro Mono, eran muy buenos amigos y siempre se ayudaban.

A Po en pleno descanso le dió ganas de comer y decidió salir de su habitación e ir a la cocina. Cuando llegó a la cocina... ¡PLASH!, a Po le llegó algo en el rostro, los Maestros Mono y Mantis jugaba tirándose las sobras del almuerzo, en vez de limpiar la cocina la estaban ensuciando más.

-¡Po es mi escudo! -gritó el Maestro Mantis poniéndose detrás de él.

Inmediatamente el Maestro Mono le lanzó una ráfaga de comida a Po.

-¡oiga! -dijo Po limpiándose lo que le llegó al rostro y ¡PLASH! otra porción le llegó al pecho -¿¡a sí!? -dijo después sonriendo y buscando algo con qué cubrirse y se metió a la guerra de comida.

-oigan chicos... ¡PLASH! -la Maestra Víbora quien venía a decir algo fué interrumpida pero no porque le había llegado comida al rostro, sino porque ántes de que le llegara en el rostro el Maestro Grulla quien apareció como un fantasma había metido su ala para evitar que le llegara.

-hola Víbora, casi te ll... ¡PLASH! -el Maestro Grulla fué interrumpido por que le llegó sobras de comida al pecho -¡me las pagarán! -dijo metiéndose a la guerra de comida, la Maestra Víbora también se metió a la pelea solo por ayudar al Maestro Grulla.

Y así pasaron un par de minutos, los Maestros y Po se reían y divertían jugando como niños. En una de esas Po lanzó un trozo de comida y ¡PLASH! le llegó a alguien más en el rostro, no al Maestro Mono, ni al Maestro Grulla ni a ninguno de los que estaban en la cocina sino a alguien que venía entrando... todos de golpe se quedaron callados inmóviles y asustados al darse cuenta de quien estaba en la puerta limpiándose la sobra de comida que le llegó al rostro era la Maestra Tigresa.

En el patio estaba Shifu caminando cuando vió salir de la cocina a Po y los a Maestros corriendo despavoridos, siendo perseguidos por la Maestra Tigresa... y estaba Furiosa. Los Maestros se tropezaron y rodando fueron a parar delante de Shifu.

-lo siento, olvidé decirles que vine a la cocina para decirles que Shifu los estaba buscando -dijo la Maestra Víbora recuperándose de la caída.

-mandé a Víbora para buscarlos y como no los encontraba tuve que pedírselo a Tigresa... y al parecer ella los encontró y por lo que me doy cuenta estában jugando con la comida... otra vez. Los buscaba para decirles que hoy tengo una reunión importante y que tengan la tarde libre pero como estaban jugando otra vez con la comida entrenarán igual y Tigresa estará a cargo de ese entrenamiento -decía Shifu y al decir la última parte todos miraron asustados a la Maestra Tigresa, ella estaba limpiándose la comida que le quedaba en el rostro, sonreía maléficamente y les decía con la mirada: ahora verán.

-parto de inmediato, nos veremos después, Mantis termina de limpiar la cocina ahora. Tigresa el entrenamiento de la tarde lo dejo en tus manos -dijo Shifu. La Maestra Tigresa le hizo una reverencia.

-¿Maestro puedo acompañarlo? -preguntó el Maestro Mono.

-no -dijo Shifu cortantemente.

-¡por favor Maestro!, ¡no nos deje aquí con ella! -decía desesperadamente el Maestro Mono.

El Maestro Shifu ignorándolo salió del palacio y partió a su reunión.

-nos veremos en la hora de entrenamiento -dijo la Maestra Tigresa y se fue a disfrutar de lo que quedaba del descanso.

Luego del descanso todos estaban formados esperando las órdenes de Tigresa.

-vamos a calentar un poco... a correr -les dijo la Maestra Tigresa, todos empezaron a correr por el patio y ella estaba detrás de ellos para darles "impulso".

Luego de un par de minutos corriendo Po ya estaba a punto de desmayarse.

-Tigresa, Po va a desmayarse, bájale el ritmo -dijo el Maestro Mantis mientras corrían. La Maestra Tigresa viendo a Po en esas condiciones decidió bajar el ritmo, además que era nuevo y no podría soportar un entrenamiento tan exigido.

-gracias Po -agradecieron todos mentalmente al ver que la Maestra les bajó el ritmo.

Luego del calentamiento les mandó a hacer el circuito de obstáculos. Se acercó a Po que estaba tendido en el suelo boca abajo, recuperándose del calentamiento.

-Po levántate. Voy a enseñarte la base de algunas técnicas -le dijo seria y cortante la Maestra Tigresa.

-¡si Maestra Tigresa! -dijo Po asustado al darse cuenta de quien le estaba hablando y olvidando el cansancio se puso de pie de inmediato.

-párate así, imita mi posición Po -dijo la Maestra poniéndose en alguna posición de guardia.

Po la imitó lo más que pudo. La Maestra se le acercó y con pequeños empujones acomodó los pies y los brazos de Po correctamente. Se encontraba con ambos pies separados, rodillas flexionadas y los puños al costado del abdomen.

-golpea hacia el frente con tu mano derecha -le ordenó la Maestra.

-¡IIIAAAA! -dijo Po al lanzar el golpe y sonreía muy emocionado.

La Maestra le dió un golpe en su costado derecho del abdomen.

-¡auchh! - se quejó Po agarrándose la parte golpeada.

-después de golpear, tu brazo debe regresar inmediatamente. Golpea de nuevo -le dijo la Maestra.

Si Maestra Tigresa, ¡IIIAAA! -golpeó Po - ¡auchh! -se volvió a quejar.

-debes regresar la mano con más rapidez... concéntrate. Hazlo de nuevo -le dijo la Maestra.

-...¡IIIAAA! -dijo Po y sintió un golpe en el brazo derecho. Había logrado regresar la mano y bloquear el golpe -¡Maestra Tigresa lo logré, ¿¡lo hice bien verdad!? -dijo Po muy feliz.

-bien ahora con ambas manos -le dijo ella.

Así Po golpeaba con una mano y la regresaba mientras la Maestra Tigresa le daba leves golpes para que se cubra. Po tuvo que recibir golpes en ambos laterales del abdomen porque acostumbrarse a coordinar para golpear con una mano y cubrirse con la otra no es fácil.

-ahora Po las patadas. Las patadas son los golpes más poderoso y eficientes que puedes dar y por eso necesitas una mayor concentración y un mayor esfuerzo, presta atención -le dijo la Maestra, se puso en guardia, levantó la rodilla derecha y desdobló la misma dando una patada frontal al aire luego dobló nuevamente la rodilla y bajó el pié a su posición inicial. Luego la Maestra Tigresa daba ahora la patada lateral; levantó la rodilla y la desdobló dando una patada lateral al aire, luego la dobló nuevamente y bajó el pié a su posicion inicial. Hizo lo mismo con la patada con giro, la patada con plancha, la patada hacia atrás, etc.

-¿estás poniendo atención Po? -preguntó ella haciendo una pausa para preguntárselo.

-... si... Maestra Tigresa... -logró decir Po mientras veía hipnotizado.

-presta más atención ahora Po, lo haré todo con naturalidad -le dijo la Maestra Tigresa y luego dio las mismas patadas pero esta ves las dio con velocidad, como si enserio le estuviera pateando a un enemigo. Po estaba hipnotizado ante tanta majestuosidad que presenciaba.

-bien. Ahora tu Po, ya viste que todas las patadas tienen algo en común. Ponte en la posición de antes y lanza la patada frontal más alta que puedas -le ordenó la Maestra Tigresa.

Po se puso en posición y lanzó su patada.

¡IIIAA...¡OOOUUU! -Po lanzaba la patada, pero al no hacerla correctamente perdió el equilibrio cayó al suelo. Se levantó de inmediato y se puso en posición e intentó hacerla de nuevo.

-espera -le interrumpió la Maestra -debes estar concentrado en tu peso, al levantar la rodilla y lanzar la patada tu cuerpo debe permanecer bajo tu pié de apoyo y así evitar que caigas -le decía la Maestra al mismo tiempo en que realizaba la patada lentamente junto a su explicación.

-si Maestra Tigresa -respondió Po. Y siguiendo las indicaciones de la Maestra logró realizar lenta pero correctamente la patada.

-no dije que bajaran el ritmo -les dijo a los demás Maestros que estaban en el circuito quienes al oirla aceleraron inmediatamente el ritmo del entrenamiento.

Patada lateral, patada frontal, la Maestra Tigresa le hacía hacer todo tipo de patadas simples a Po, el daba su mejor esfuerzo para efectuarlas bien pero casi todas las hacía incorrectamente como todo principiante. La Maeatra con pequeños empujones le ayudaba a tener la postura correcta mientras pateaba y mientras regresaba a su guardia

Luego de un buen rato entrenando la Maestra Tigresa llamó la atención de todos.

-bien es hora del ejercicio de enfriamiento -les dijo la Maestra Tigresa. Todos salieron al patio y se prepararon.

-ahora -dijo la Maestra Tigresa y les empezó a tirar cosas y a correr detrás de ellos, y todos corrieron por todas partes esquivando y bloqueando los objetos; era más o menos un ejercicio de reflejos y velocidad.

-¡cuidado! -le gritó el Maestro Grulla a Po.

-¡aaaahhhh! - gritó Po al darse cuenta que se avecinaba un objeto y se agachó instintivamente para poder evitarlo.

Al terminar el entrenamiento todos estaban jadeando y Po estaba peor, tendido en el suelo.

-¿¡amigo, estás bien!? -le preguntaba el Maestro Mono -Tigresa lo mataste -le decía algo dramático el Maestro Mono.

-el está bien. Mira sigue respirando -dijo cortante la Maestra. Po poco a poco se recuperó y pudo ponerse de pié.

Durante la cena todos hablaban de lo duro que fué el entrenamiento.

-el entrenamiento solo fué lo que me ordenó Shifu... lo de la "guerra de comida" aún me la deben -dijo la Maestra Tigresa mientras se llevaba la cuchara a la boca.

-no es justo Tigresa ya te vengaste en el entrenamiento -se quejó el Maestro Mantis.

-no. No lo hice, aún me la deben -respondió cortante.

-¿y, como es que nos lo cobrarás? -preguntó el Maestro Grulla.

-ya verán... -dijo la Maestra.

Al terminar la cena todos se fueron a dormir. La Maestra Tigresa estaba aún meditando en el Durazno de la sabiduría celestial.

-imagino que el entrenamiento fue normal sin ningún tipo de novedad -una voz tranquila interrumpió la meditación de la Maestra quien abrió los ojos y sin mirar ya se dió cuenta de quién se trataba.

-si Maestro. El entrenamiento fue con normalidad -respondió tranquila la Maestra.

-bien, gracias por entrenarlos por mí, buenas noches... hija mía por favor duerme temprano -dijo Shifu y se fue.

-gracias padre. Buenas noches -le dijo ella ántes de que se vaya. Cerró los ojos y se concentró de nuevo en su meditación. Un momento después sintió que alguien se acercaba por enfrente de ella, mas ella no se alarmó porque los pasos no se escuchaban sospechosos y siguió con los ojos cerrados.

-¿Maestra Tigresa? -la llamó el dueño de los pasos acercándose. La Maestra Tigresa abrió los ojos para poder verlo.

-Buenas noches... Maestra Tigresa... por favor perdóneme por interrumpir su meditación... -se esforzaba por hablar y fué interrumpido.

-No, no hay problema Po no te preocupes -le dijo ella.

-también... vine a agradecerle... muchas gracias por entrenarnos hoy... gracias por enseñarme a dar golpes -decía Po haciéndole una reverencia.

-no tienes que agradecerlo Po -dijo ella seria y tranquila.

-...y Ud... dijo que aún iba a vengarse... por lo de la guerra de comida... - dijo Po mirando al suelo, hacía un esfuerzo por hablar.

-ah... eso, pues Mono y Mantis merecen un pequeño escarmiento por empezar todo... -hablaba la Maestra y fue interrumpida.

-Maestra Tigresa... fui yo quién le arrojó comida a su rostro... por favor perdóneme... -decía Po mirando al suelo y se agarraba nerviosamente las manos -...por favor no castigue a los Maestros por mi culpa... no le quería dar a Ud... perdón -hacía un esfuerzo por hablar y fue interrumpido.

-Po... ya no importa, por favor olvídalo -le dijo la Maestra.

-... buenas noches Maestra Tigresa, ahora la dejo continuar con su meditación... hasta luego... buenas noches... que descanse Maestra Tigresa -dijo Po, hizo una reverencia y se fue.

-Adiós Po -respondió ella y continuó con su meditación.

En las afueras del Valle en la cima de una montaña alta la oscuridad de la noche permitía contemplar solo la silueta de alguien que observaba el valle con una especie de catalejos. No era ni muy grande ni muy pequeño no se podía saber de que especie era, estaba todo cubierto y encapuchado.

-solo un poco más... y veremos... -dijo para sí mismo el extraño sujeto.

Ese fue el 3er Capítulo de El gran ladrón, recuerden que todos sus reviews y MP de sugerencias, quejas, amenazas, insultos, etc son bienvenidos.

Gracias por leer mi historia, hasta luego cuídense mucho todos.