Kaoru realizaba las maletas suyas, mientras le pedía a su hermano que hiciera las suyas, al momento que ya estaban listos, con todas sus maletas, objetos y documentos importantes esperaban que llegara Kenshin para que les llevara a su nueva casa.

Kaoru tenía que hablar con Kenshin sobre el contrato y todas sus reglas.

En el momento que Kaoru le iba a marcar, Kenshin llegaba en su camioneta de lujo último modelo, con el cabello recogido en una coleta baja y portando ropa de Louis Vuitton.

Kaoru al ver bajar a Kenshin de la camioneta y abrirle la puerta trasera, metió todas sus maletas y las de su hermano, Yahiko quedó en la parte trasera y Kaoru se sentó en el asiento del copiloto, mientras se ponía los audífonos y escuchaba música que la tranquilizara, un poco de Amy Winehouse con su poderosa voz característica de ella, se durmió en cuestión de segundos después de poner la canción, dejó que los brazos de Morfeo la acurrucaran.

-¿Kenshin verdad?, gracias por acogernos en su casa, por favor cuide de nosotros bien, y nosotros lo haremos igual, no sé cuanto dinero nos pagarás, ni porque quieres nuestra casa especificamente, pero lo que sí sé, es que necesitábamos ese golpe de suerte que nos regalaste.

-Tienes pensamientos muy maduros para tu edad Yahiko, mis felicidades para tus padres y tu hermana.

-Gracias, y no soy un niño, yo también soy un adulto que cuida a su hermana mayor.

-¿La aprecias mucho no?

-Somos muy unidos, desde que nací creo, Kaoru es una chica muy maternal, aunque no lo parezca.

-¿Realmente tienes 10 años?

- Sí, pero cumplo 11 en 3 meses, Kaoru acaba de cumplir los 18, no tiene mucho. ¿y tú?

- No creo que Kaoru acepte que me tutees, pero a mi no me molesta, cumpliré 29 años en dos días.

-Vaya, eres un anciano.

Kenshin solo rió y siguió manejando mientras eventualmente miraba a una tierna Kaoru dormida con una cara angelical que superaría fácilmente a su ex esposa y a su amiga Megumi, y sin querer, sin darse cuenta sonrió de sobremanera.

Al llegar a la enorme casa salió del carro y despertó cuidadosamente a Kaoru, sin esperar un gran golpe en la cabeza tirándolo al piso.

- Lo siento, lo siento. tuve una pesadilla en el sueño, y me estaba defendiendo en él...

Kenshin solo rió y se limitó a levantarse mientras le decía que no se preocupara, pero el pensó que era una chica muy curiosa e interesante y algo muy brusca pero le agradaba.

Universidad de Tokio facultad de derecho.

Bienvenidos a el primer semestre, soy Aoshi Shinomori, su maestro que les impartirá la materia de Derecho Romano, mi forma de calificar es fácil, examen 100% de la calificación, si son capaces de salir bien en mi materia, serán unos excelentes abogados.

Todo el alumnado quedó sorprendido por las exigencias del maestro y su nula empatía.

Al terminar las clases todos se fueron del salón, menos Misao, ella quería aclarar unas cosas con Aoshi, su tutor personal.

-Disculpe, profesor Aoshi, ¿Usted será mi tutor personal no?

-Así es, estaré en tu casa a las 9:00 de la noche, soy una persona muy ocupada, acepté ayudar por tu abuelo.

-Sobre eso, no creo necesario que vengas a ayu...

-Mira, creo que dejé claro que lo hacía por tu abuelo, lo voy a hacer, di mi palabra, si tu no aprovechas, será solamente problema tuyo, porque yo cumpliré, llegaré a las 9:00 prepara listas tus preguntas de cualquier materia.

Misao aguantó las ganas de golpearlo y darle una buena muestra de su habilidad con el Judo, y solo se retiró con el orgullo herido.

Hospital general de Tokio

-Buenos días Keima, ¿Como amaneciste?

cuando la enfermera checaba los signos vitales de Keima, se dio cuenta que había fallecido.

la enfermera preocupada llamó al primer médico que encontró.

-Megumi, el paciente murió, la chica que hablaba con el policía, ha muerto.

Megumi al escuchar lo último se dedicó a caminar rápido al cuarto de emergencias y al checar todos los signos, se dio cuenta que había muerto de manera natural, ella era un médico forense, por supuesto sabría si su muerte era provocada o no.

Megumi no tuvo opción más que llamar a Kenshin, para conseguir el número de Sanosuke una vez lo tuvo, le marcó para que viniera.

-Megumi, ¿Qué pasó?

-Keima Lee, ha muerto de causa natural, el testigo ha muerto.

Sanosuke sorprendido fue a checar para darse cuenta que era verdad, ella había fallecido.

Sanosuke se despidió, mientras se iba directo al centro policial.

-Jefe, el testigo ha muerto.

-Le hemos sacado toda la información, tu misión se ha cumplido, ya no es necesario que sigas trabajando en ese caso, se te cambiará al área de escritorio, mientras encontramos un caso apropiado para ti.

Sanosuke con las manos en un puño, asintió mientras se iba indignado, le acababan de quitar el caso, pero él no se quedaría así, ese caso le importaba y mucho y trabajaría junto a Megumi, según el tenía entendido, que ella era médico forense. pero trabajaba en el hospital por pasión mientras que también trabajaba para el gobierno de Japón. en eso decidió marcarle.

-Megumi, cenemos juntos hoy, tenemos que hablar.

-Sanosuke creo que no tenemos esa relación como para que me invites así, como así.

-Hoy a las 7:00 en el Sakura Hotel, ni se te ocurra faltar, me conoces.

En eso él colgó, y Megumi solo suspiró mientras se tranquilizaba, ella no debía destabilizarse por un policía de cuarta.

Propiedad de Himura Kenshin

-Kaoru, ya iniciaron la remodelación de tu propiedad, gracias por rentarmelo.

Kaoru solo sonrió mientras dijo.

-¿Cuándo abrirás tu restaurante?

-En dos semanas, por cierto en dos días es mi cumpleaños, no creo estar ese día en casa, así que no me esperen.

-Ohhhh felicidades por tu cumpleaños, ¿Cuántos cumples? ¿20?

-Eso es un halago, cumpliré 29

-¡Veintinueve! ¿Y no está casado? ¿No tiene hijos?, ¿Es correcto que mi hermano y yo estemos acá?

Kenshin sólo rió.

-Estoy divorciado, no tiene mucho tiempo que me dejaron, no, no tengo, mi ex esposa no quería tener, yo no le veo lo malo, solo son inquilinos.

-Con razón la casa se me hacía muy grande para ser de un soltero... oh lo siento no quería decir eso.

-No te preocupes ya pasó, ahora ella ya no está en mi corazón, supo salirse bruscamente.

Kaoru se quedó callada y Kenshin decidió hablar.

- ¿Y tú? ¿Tienes novio?, seguramente eres muy buscada en la universidad.

-No, no tengo novio, nunca tuve, siempre fue una chica muy centrada en mis estudios, y para ser sincera, nadie me ha gustado en la vida lo suficiente como para querer una relación sentimental. y no pude entrar en la universidad por mi situación económica.

-Entiendo... No tiene mucho que inició el semestre en las universidades como dos días más o menos, ¿Qué carrera querías estudiar?

-Estaba entre Administración de empresas o Finanzas y banca.

-Deja hago unas llamadas a mis conocidos, seguramente puedo meterte a una de esas carreras, pero sería universidad de gobierno, ¿No importa verdad? ando un poco corto de presupuesto por el restaurante, pero tal vez para el otro semestre te pueda conseguir una mejor universidad.

Kaoru al borde de las lágrimas se lanzó sobre Kenshin mientras lo abrazaba con mucha fuerza demostrando lo mucho que apreciaba el gesto de él.

-¿Estás bien?

-Gracias, muchas gracias Señor Kenshin.

-Dime Kenshin, solo Kenshin, dame unos minutos y te explico bien cómo estarán las cosas.

después de las llamadas que realizó Kenshin le explicó todo a Kaoru y ella sólo sonreía.

-Puedes iniciar clases mañana mismo en la carrera de Administración de empresas en la universidad de Tokio, un amigo es muy amigo del director de la facultad de derecho y él movió sus conexiones para meterte ahí, compra tus libretas y todos tus materiales.

-Kenshin...

-Ahhhhh ¿Necesitas una señora que ayude en la limpieza? normalmente la que limpiaba acá era la Señora Kiki, pero no tiene mucho que falleció, y me las he arreglado limpiando solo. y pues mi ex esposa nunca movió un dedo para mí, en ningún sentido.

-Sabe, no tiene ni la más mínima idea lo que dejo ir su ex esposa, en serio es un muy buen hombre, sobre la limpieza, ¿Le parece si nos la dividimos entre los dos? claro si no le molesta limpiar...

-Me parece bien, pero solo durante estas semanas que no abre mi restaurante, después no tendré tiempo, así que creo que voy a empezar a buscar a alguien que nos ayude con la limpieza.

-Lo haré yo, por favor, es mi manera para pagar su gran bondad hacia mí.

-No tienes porque preocuparte, lo hago porque me nace, como me nace buscar a alguien que nos ayude con la limpieza.

-Por favor...

-Está bien, pero si te sientes sobrecargada de cosas, no dudes en decirme y buscaré a alguien para que nos ayude.

Kaoru sonrió y él le devolvió la sonrisa, mientras un sorprendido niño se alegraba de la familia que la vida le dio, y Kenshin le agradaba, como un buen hermano mayor.

a la mañana siguiente.

Kaoru se levantó en la madrugada para preparar el desayuno a Kenshin y a su hermano, nunca en la vida estuvo tan feliz en poder cocinar.

Al ver bajar a Kenshin en solo boxers no pudo evitar sorprenderse y sonrojarse de sobremanera, pero tampoco pudo dejar de pensar en el cuerpo tan bien trabajado que tenía Kenshin, podría ser muy delgado y de estatura baja, pero Kaoru sabía perfectamente que su cuerpo se veía jodidamente sexy, delgado pero muy bien tonificado, Kaoru sentía empapar sus piernas.

Kenshin no había visto a Kaoru, por eso se atrevía a salir así de su habitación, mientras iba al baño a hacer sus necesidades fisiológicas.

Cuando Kaoru despertó de su trance dejó la comida en el comedor y se sentó esperando a que los demás salieran, al poco tiempo salió Yahiko con su pijama, y Un Kenshin vestido de manera decentemente ahora, con unos jeans flojos, y una playera azul mientras llevaba el cabello largo suelto.

Kaoru no podía evitar pensar que se veía jodidamente atractivo y su baba salía de su boca, pero ella no lo notaba.

-¿Nos hiciste el desayuno Kaoru? gracias, es muy lindo de tu parte.

-¿Lindo?, primero prueba su comida tóxica y luego me dirás si es lindo.

Kaoru no podía dejar de mirar mal a su hermano menor.

Kenshin sonrió mientras probaba un bocado de esa comida.

-¿Cómo sabe?

-Tiene demasiada sal, y he notado cascara en esto, los vegetales están mal cortados, pero el sabor es hogareño.

Kaoru contuvo sus ganas de golpearlo por criticar la comida, pero al oír que era hogareño, su corazón palpitó muy rápido.

-Kaoru, ¿Me sirves más por favor?, no te preocupes por la comida, si tanto te gusta, te puedo enseñar a cocinar, no es tan difícil como parece.

Kaoru con una sonrisa de oreja a oreja le dio más comida mientras no paraba de mirar su bella cara y de ignorar a un hermanito menor preparado para ir a la escuela.

-Kaoru, voy a llegar tarde a la escuela...

-Rayos, es cierto, vamonos.

-Kaoru, andas en tu pijama de unicornios.

Kaoru avergonzada miro de mala manera a Yahiko, mientras corría a cambiarse para llevarlo.

y Kenshin no paraba de sonreír sinceramente.