Save my soul.
Muchas gracias a quienes comentaron el capitulo anterior.
Gracias: antinoo, White Aconite, nvghyuga, claumeh , Bloody Renan, Zero59Mine, hitomi79 ,AutorDesconocido, Karinio , Mochi, Crylight, Chiyoko-DRM, NATMAN98, ryukmattpalacios , Reki Zen, catorceuno, saramia, Kyoko miyamura, Melchan-Murasaki y Shion Walker tambien a quienes comentaron en anonimo.
Sobre una pregunta que me hizo Chiyoko-DRM. No sé si no lo explique bien, pero quizá no sea la única con dudas. en el primer capitulo disparan a través de Ichimatsu para llegar a Karamatsu ¿porque Karamatsu no esta herido y le sacan la bala a Ichimatsu? Bueno cuando dije que disparan a través de él, me refería a que les importo un comino que estuviera en frente y dispararon como si no estuviera allí. Karamatsu retrocedió, pero en ningún momento se lee que estuviera herido(al menos no por una bala). Por esa razón la bala es sacada de Ichimatsu en el capitulo siguiente. Perdón por no explicarlo mejor .
Les dejo el capitulo. Espero que les guste.
Save my soul.
III.- Mr. Pinstripe Suit.
Cuando regresaste al territorio de Karamatsu Matsuno esa noche te sentías de nuevo fuera de lugar, el pensamiento de que no pertenecías a ese sitio había crecido desde hace horas cuando el mafiosos prácticamente te había echado de allí. Pero ahora, después de aclarado el asunto con Homura se te había pedido regresar y lo habías echo. ¿Porqué?
La respuesta era sencilla. En primer lugar no tenias a donde ir, no habías podido acatar la ultima orden de tu antiguo jefe (aun si esa había sido "muérete") así que prácticamente estabas muerto si ibas al territorio de Osomatsu. Ademas, te gustara o no Karamatsu Matsuno te había salvado la vida y la razón de ello aun era desconocida para ti. Así que le debías servir hasta que tu deuda con él estuviera saldada. Esperabas no acostumbrarte a ese lugar, darías todo de ti para no hacerlo, porque sabias muy dentro de ti que si empezaba a gustarte más de la cuenta estar con ellos no ibas a poder soportarlo cuando te echaran definitivamente.
Era mejor mantener tu corazón dentro de una barrera, así evitarías salir lastimado. Pero era difícil, mucho más cuando llegaste atravesando la gran puerta doble de madera.
Aun un poco mareado y sintiéndote incomodo entraste a paso lento, de inmediato escuchaste la voz que para ti era ya tan conocida, la voz de Jyushimatsu.
—¡Ichimatsu! -El hombre estaba del otro lado de la entrada, a unos diez metros de distancia de la puerta principal por la que habías entrado, apunto su brazo hacia ti y te señalo con el dedo indice. Retrocediste un paso y otro más cuando Jyushimatsu empezó a correr esquivando a todos los que estaban a su paso. Dándose impulso se subió a la fuente que adornaba la entrada y se lanzo hacia tu dirección, retrocediste otro paso subiendo los brazos poniéndote en guardia, la expresión seria de Jyushimatsu no parecía pronosticar nada bueno. No ibas a golpearlo, pero al menos querías proteger tu rostro por si caso. Tus pulgares doblados dentro de tus puños golpearon ligeramente contra tus mejillas.
Estabas esperando ser golpeado pero eso te tomo por sorpresa, tus delgados brazos quedaron atrapados entre tú cuerpo y el cuerpo del hombre de ojos color miel. Tú, que estabas tan acostumbrado a la violencia ya que había sido lo único que habías aprendido durante los últimos años, no sabias como reaccionar ante eso.
—Menos mal que regresaste, estaba muy preocupado. -Escuchaste que Jyushi susurraba, pudiste sentir sus dedos deslizándose lentamente por el cabello de tu nuca y como su brazo rodeaba tu delgada cintura. Tus dedos se cerraron con fuerza, sujetando la camisa de baseball que usaba Jyushimatsu. Queriendo alejarlo y a la vez no. ¿Acaso no iba a golpearte? ¿Porque te envolvía de esa manera con sus brazos, porque acariciaba tu cabello con tanta gentileza y decía que estaba preocupado? No te sentías merecedor de eso,querías alejarlo... alguien tan puro como Jyushimatsu solo se mancharía por tocar a alguien tan desagradable como... No quieres terminar ese pensamiento. No estas listo para destrozarte tú mismo ahora.
—No vuelvas a escaparte ¿esta bien? -Rompiendo el abrazo que te hacia sentir incomodo, Jyushimatsu te sonríe amplio. ¿De que hablaba? ¿Acaso no estaba enterado porque te fuiste...?
—No dejaremos que pase de nuevo. -Karamatsu interfirió situándose misteriosamente entre los dos. —Le daremos tanto amor al pequeño Ichimatsu que nunca querrá dejarnos. -escuchaste que decía el jefe, el tono que uso fue ligeramente sugerente así que no pudiste evitar hacer una mueca de asco.
—¡Ahora eres uno de nosotros! -Jyushimatsu parecía aun más animado al decir eso, levanto las manos llamando la atención de los que estaban allí. —¡Iniciación para Ichimatsu! ¿Verdad?
—Oh, yes. Welcome to the family, boy~ -Karamatsu guiño el ojo y te dedico una sonrisa encantadora, extendiendo los brazos chasqueo los dedos de ambas manos y de inmediato todos sus subordinados se acercaron y te rodearon.
Tu cuerpo se tenso. A donde quiera que voltearas había más y más caras relativamente nuevas que se acercaban encerrándote poco a poco en un circulo. "Cálmate.." "Es solo una iniciación. Solo..."
Las imágenes de la iniciación que tuviste con Osomatsu llegaron a tu mente, no pudiste evitar que tú cuerpo empezara a temblar notoriamente. Estabas rodeado, sin ruta de escape. Y aunque aun estaban a menos de un metro de tocarte sentías que te ahogabas, te cubriste las sienes con las muñecas, bajando la cabeza. Temblando y sintiendo la cercanía de los otros te agachaste y pronunciaste un
—No me toquen. -no sabias si lo habías susurrado, o gritado, pero estabas seguro que había salido de tu garganta con un tono más lastimero del que te hubiera gustado. Escondiste el rostro en tus rodillas y tus manos cubrieron tu nuca hasta que escuchaste a alguien forcejear para llegar al circulo en el que estabas.
—Lo siento, es que este niño tiene fobia a que lo toquen. No deberían hacerlo y menos todos juntos. -La voz de Homura hizo que levantaras el rostro para verla, ella había forzado su entrada al circulo en el que estabas y parecía igual de incomoda que tú, quizá ella mejor que nadie entendía lo incomodo que era tener a un montón de gente rodeándola.
Aun si estas personas eran buenas, nada podía quitar del todo las imágenes de los que no lo habían sido.
Karamatsu dio unas palmadas llamando la atención de sus hombres, se disculpo por mandarlos tan repentinamente a darte la bienvenida y les explico que no debían desanimarse ya que en su momento podrían celebrar todos juntos cuando estuvieses listo. Todos parecían bien con ello. Pero... ¿Y si nunca lograbas quitar esa manía de no querer tocar a nadie? (o que se te acercaran). Al menos tenias que intentarlo.
—Gracias. -le susurraste a Homura, la castaña te dedico una pequeña sonrisa.
—Sé que pone de nervios estar rodada de gente. Al principio fue difícil también para mi. Pero Jyushi me ayu... -se quedo callada al ver que Jyushimatsu se acercaba, ya no tenia la camisa de baseball, en cambio tenia una sudadera de color amarillo.
—¡Encantado! -Dijo Jyushimatsu quedándose quieto como en el juego infantil del mismo nombre, estaba haciendo una mueca muy rara y cuando Homura lo vio no pudo evitar reír. "¡No pongas esa cara!" dijo entre risas la castaña, sosteniéndose el estomago por la risa.
Si ella que había pasado por algo tan horrible podía reír de ese modo, entonces ¿Tú podrías hacerlo también alguna vez?
Jyushimatsu estiro su mano hacia ti, aun estabas sentado en el suelo y seguías abrazando tus piernas, tú mirada se fijo en su mano moviendo ligeramente tu mano hacia ella, pero no lo suficiente para tocarla. Desviaste la mirada al suelo. En tus momentos de fragilidad como el de ahora, sentías que podías ensuciar a alguien solo con tocarlo. Que todo lo malo que habías hecho era como una capa de negra brea que te cubría y que seria capaz de ensuciar a quien tocaras. Nunca te había importado hacerlo y nunca te había gustado tampoco el contacto humano, pero ahora que tenias a un amigo como Jyushimatsu y unos compañeros que no te atacarían por la espalda querías estar cerca y no podías.
—Ichimatsu. -escuchar la voz de Jyushi te hizo salir de tus pensamientos y voltear a verlo, de nuevo te ofrecía la mano para ayudar a levantarte, pero esta vez la manga de su sudadera cubría su palma. Te veía curioso moviendo ligeramente su cabeza, balanceándose hacia un lado y otro. Era como si se preguntara si estaba vez iba a tener suerte, quizá en su momento hizo lo mismo con Homura. Si no lo tocabas directamente estaba bien, eso creías.
Tomaste su mano y te ayudo a levantarte, Jyushimatsu se quedo unos segundos viendo sus manos juntas y sonrió aun más amplio de lo que lo hacia. Parecía que tenia una idea, mas no te dijo nada.
Después de despedirte de Homura y Jyushimatsu caminaste hacia la cocina, habías querido ir a "tu habitación", pero uno de los hombres de Karamatsu te había dicho que el jefe te mandaba a cenar algo donde Chibita. El cocinero te maldijo un par de veces por perderte, al parecer nadie sabia la verdadera razón por la que te fuiste, suponías que era debido a Karamatsu. Comiste un poco de Oden y conociste a una pequeña chica de cabello castaño oscuro y ojos grandes de color azul claro, al parecer ayudaba a Chibita en la cocina pero no pudiste preguntar su nombre ya que iban de salida.
Tarde esa noche mientras caminabas por el pasillo para ir a tu habitación un ruido proveniente de una puerta abierta llamo tu atención. Curioso te acercaste para ver de que se trataba, debías haber recordado ese famoso dicho "la curiosidad mato al gato" o en tu caso "al perro". Viendo a través del espacio de la puerta entreabierta pudiste ver a dos figuras, uno sentado a horcajadas sobre el cuerpo el otro, las grandes manos del que estaba abajo se deslizaban sin reparo por los glúteos de el de arriba que movía ligeramente sus caderas haciendo chocar ligeramente sus cuerpos. Solo podías ver el cabello rosado que cubría su nuca, te preguntabas quien era, recordabas vagamente haber visto a alguien así cuando te estaban sacando la bala. No pudiste identificar al otro sujeto hasta que rompieron en apasionado beso, sus ojos azules fijos en el rostro de su compañero, con una mirada que no podías identificar. ¿Lujuria? ¿Deseo?
Apretaste ligeramente los puños sin apartar tu mirada de la escena, si a ti te viera de esa forma no sabrías que hacer. Y de pronto, como si supiera que estabas allí la mirada azul de Karamatsu Matsuno se encontró con la tuya. Retrocediste perdiéndote en la oscuridad del pasillo y te encerraste en tu habitación. ¿Porque se había visto tan contrariado al encontrarte? Seria mejor que olvidaras lo que habías visto.
[]-[]-[]-[]-[]-[]-[]-[]
La mañana siguiente ayudaste a Chibita y Hanako (*), la chica con la flor azul en su cabello. Aun no tenias una tarea en especifico y aunque te especializabas en protección y armas de corto alcance eso no servia mucho a la hora de ayudar en el comedor, sobre todo porque tenias que acercarte a las personas para darles sus porciones de comida. Agradecías tener un cubre bocas, de esa manera no veían la mueca rara que pretendía ser una sonrisa. Eso de sonreír era más difícil de lo que creías.
Cuando estabas por terminar Jyushimatsu entro saludándote efusivamente desde la distancia, de cerca lo seguía Homura quien también saludo hacia ti. Te acercaste a la pareja viéndolos con curiosidad.
—Ichimatsu, buenos días. -saludaron al mismo tiempo riéndose después porque aparentemente no estaba planeado.
—Buenos días. -respondiste y antes de que pudieras decir nada más Jyushimatsu extendió una bolsa hacia ti.
—Un presente para ti. Ábrelo por favor.
—¿Eh? G-gracias. -eso era algo nuevo. curioso abriste la bolsa encontrándote con muchos pares de guantes de todos los colores y texturas. ¿Que se supone que harías con ellos? —Pero...
—Ponte unos. Los blancos, son muy suaves. -sugirió Jyushi y asentiste dejando la bolsa en una mesa cercana para ponerte los guantes. Una vez puestos te pidió que pudieras las palmas hacia arriba y lo hiciste estando curioso por a donde llevaría todo eso. —¡Hanako, ven aquí!
—¿Que pasa? -pregunto curiosa la chica de ojos celestes, Jyushimatsu tomo la mano de Hanako y la mano de Homura, luego las puso sobre tus manos. Parpadeaste confundido,diez segundos, treinta segundos. ¿Porque Homura y Jyushimatsu te veían fijamente? Te encogiste de hombros, Homura te ponía nervioso así que tu mirada termino sobre Hanako. Ella te sostenía la mirada pero de pronto su rostro empezó a ruborizarse de la nada. —¿P-puedes soltarme ahora? -pregunto tímida.
Ah. ¡La estabas sujetando de la mano! Y también tenias la mano de Homura ¿Como era eso posible? Susurraste un "lo siento" dejando la mano de Hanako la cual, nerviosa y con la cara roja como la grana, dijo algo que no pudiste entender y salio corriendo de el lugar.
—¡Funciono! -Jyushimatsu y Homura "celebraron" chocando las palmas. Al parecer cuando tenias guantes y al no tocarlas directamente podías mantener un poco de contacto con las personas. Eso no quitaba del todo tu incomodidad, pero ayudaba un poco. Agradeciste de nuevo por el regalo.
Y después de eso empezaron a hablar de cosas sin sentido. Al menos hasta que entre broma y broma de Jyushimatsu una idea se hizo presente.
—Estábamos pensando, ya que Homura-san y yo no podemos tener hijos. ¡Podríamos adoptarte! -¿que había dicho? Lo miraste como si estuviera loco. —Aun eres menor de edad ¿No? Acabas de cumplir los 17 hace unos meses. ¡Se nuestro bebé! - "Se nuestro bebé" Homura también lo dijo, asintiendo igual que Jyushimatsu. Negaste de inmediato.
—N-No. Lo siento... -continuaste negando aun cuando Jyushimatsu decía que seria un buen papá. si querían adoptar deberían hacerlo con un niño. ¿Porque te querían a ti con tanta insistencia? Pero había otra cosa que te intrigaba aun más. —¿Como lo supiste...? Mi edad.
—Se lo pregunte a Mr. Pinstripe Suit.
Un nombre nuevo. ¿Quien era ese sujeto?
—Oh, están hablando de Mr. Pinstripe Suit. -El jefe hizo su aparición, entrando al comedor mientras se cerraba los puños de su costoso saco color gris oscuro. Saludaste en voz baja sin voltear a verlo.—Justo de lo que iba a hablarte, Ichimatsu. No tienes un traje ¿verdad?
—¿Porque debería usar uno? -preguntaste en voz baja, aunque ahora que lo pensabas todos los hombres de Karamatsu siempre tenían traje cuando estaban trabajando.
—Para la boda de Jyushi~ -dijo en tono melosos el nombre del chico. — Y para los otros días. ¿Que? ¿Eres alérgico a las telas finas?
Sentiste ganas de golpearlo en la cara, pero te limitaste a fulminarlo con la mirada.
—Al fin me miras. -Te dijo con una sonrisa, era cierto. Por la mañana también lo habías encontrado y habías pasado cabizbajo sin verlo a la cara, pero ¿porque demonios querrías verlo a la cara? Y también ¿porque no querías? Era algo extraño que ni tú sabias. —Tengo una misión para ti. Conseguir un traje a la medida para ti y también información muy importante. Seguro que te gustara más que estar ayudando en la cocina. -lanzo una mirada severa hacia atrás de ti, te giraste a tiempo para ver a Hanako esconderse. ¿Porque la veía de esa forma?
Era un misterio.
[]-[]-[]-[]-[]-[]-[]
Llegaste a la tienda un poco tarde, pensabas que seria fácil de encontrar pero era como un laberinto de calles que te perdían más y más si dabas una vuelta equivocada. Al final terminaste encontrándola por pura suerte, la tienda lucia elegante aun por fuera. Con una vidriera amplia que dejaba ver algunos trajes en unos elegantes maniquíes. Unas letras doradas resaltaban "Huntsman". Una marca importante de trajes, suponías.
Quizás hubiera sido más fácil llegar si hubieras dejado a Karamatsu acompañarte, pero lo habías evitado totalmente cuando trato de hablarte de lo que habías visto la noche anterior. No necesitabas hablar de algo que no entendías. No era como si quisieras explicaciones...
—Estoy cabreado... -susurraste entrando a la tienda, haciendo sonar la campanilla que había sobre la puerta.
—¡Bienvenido! ¿En que puedo servirle? -pregunto una voz proveniente de detrás del mostrador, desde donde estabas no podías ver nada más que un maniquí tambaleándose ligeramente. Susurraste "sobre un traje" Aunque era obvio, ¿a que más vas a una tienda de trajes? —¿Que corte prefiere para su traje?
—¿Eh? ¿Me veo como alguien que sabe de eso? -preguntaste dando unos cuantos pasos más cerca del mostrador, la persona que te hablaba estaba detrás del maniquí acomodando el traje.
—Pareces un chico extraviado. -respondió el misterioso hombre. Detrás de él había una pantalla mostrándote en todos los ángulos. Ni siquiera te habías percatado de las cámaras. Ibas a dar un paso más cerca pero una luz roja apareció en tu pecho, te detuviste. El hombre detrás del maniquí te estaba apuntando. —¿Quien te envió?
—Karamatsu Matsuno. Tengo una carta para "Mr. Pinstripe Suit".-mostraste la carta sacándola de abajo de la manga de tu sudadera. Ahora sabias porque te dijeron la guardaras allí.
El punto rojo desapareció y el hombre que se escudaba detrás del maniquí se levanto acomodando la pistola de francotirador sobre su hombro apuntando hacia atrás. Parpadeaste confundido, por su voz parecía ser alguien mayor pero se veía como un hombre joven. Vestía un traje negro de tres piezas, (saco pantalón y chaleco) una camisa blanca y una corbata cabello castaño claro llegaba hasta sus pómulos y cubría ligeramente sus ojos de color gris.
Lo conocías.
—Atsu...
—Shh. -su nombre termino en un susurro contra el dedo que el castaño puso contra tu boca. Conocías a ese sujeto, no lo habías visto en años pero lo conocías. —Mr. Pinstripe Suit. Para servirte. -te dio un coqueto guiño dejando su arca sobre el mostrador. Le extendiste la carta aun sin creer que él era el misterioso informante. —Oh, tu primer traje. Esa tarea si me gusta. Ven por aquí, por favor. -te indico el camino cerrando la puerta con seguro.
Tomo tus medidas en silencio, extrañamente no te ponía nervioso que él estuviera tan cerca. Te pidió que te quitaras la sudadera y obedeciste de inmediato.
—Me habían dicho que podías ser difícil de tratar, pero eres un buen niño. -comento el castaño, (cuyo nombre real era Atsushi) dedicándote una pequeña sonrisa. —No vayas a morderme otra vez.
—No lo haré. -Gruñiste. volviste a ponerte la sudadera cuando termino de tomarte las medidas. Te indico que lo siguieras aun más adentro del medidor. Jalando un poco el perchero una puerta secreta se abrió al frente.
Dentro había muchas pantallas mostrando demasiadas letras como para poner atención a todo. En algunas otras mostraba lo que pasaba por algunos lugares visto desde la cámara de seguridad. Tu mirada se desvió hasta una pantalla que cambiaba constantemente, te recordaba a las pantallas de los aeropuertos, pero en lugar de mostrar el vuelo, mostraba un nombre, su ubicación "actual" y un poco de información sobre el o ella.
—¿Sorprendido? en un momento busco la información que pidió tu jefe. -se sentó tecleando algunas cosas en varios teclados frente a él.
—¿Tienes información de todo el mundo allí? -Atsushi asintió sin quitar los ojos de la pantalla.
—Solo di un nombre y yo te informo hasta su historial medico si te place. ¿Tienes alguna petición?
—De momento no... Además no creo tener lo suficiente para pagarte.
—Solo por ser tú... podría hacerlo gratis. Después de todo hace mucho que no nos encontrábamos. Debo reconocer que te extrañe. A ti y tus mordidas. -rió bajito negando con la cabeza, quizás estaba un poco nostálgico.
—¿Porque te llaman Mr. Pinstripe Suit?
—Porque "tengo todas las respuestas que quieren saber". Ya sabes, la canción. -asentiste. —Karamatsu me lo puso, cuando recién llego no sabia hablar japones. Nos detestábamos mutuamente. Ahora es mi mayor cliente~ -eso no quitaba que se detestaran, por lo que parecía.
—Entonces le vendes información a ambos mandos.- recordabas haberlo visto con Osomatsu en algunas ocasiones. —¿De que lado estas?
—La información es poder y yo tengo mucho...Aunque no se compara con un jefe de la mafia, supongo. -volteo un poco el rostro hacia ti. — Yo estoy en un bando neutral, aunque claro, tengo preferencias hacia Karamatsu, después de todo él esta cuidando de mi prometido.
—Pues mientras no lo cuide como el chico de cabello rosa de ayer... -intentaste bromear, Atsushi dejo de teclear. —No me digas que...
—Mi prometido si que se divierte ¿verdad? -hizo una mueca antes de regresar su vista al frente. ¿Porque era un idiota sin tacto? Bueno, también como ibas a saber que ese tipo era su prometido. Te encogiste de hombros, no ibas a decir nada más ya que lo arruinarías.
Dirigiste tu mirada hacia la pantalla de antes, había nombres cambiando rápidamente. Uno de ellos llamo tu atención ya que venia incluido el "En extremo peligroso" sobre su nombre. Te acercaste para verlo mejor, la tabla decía.
Nombre: Tougou M. Edad: 42. Ubicación actual: Desconocida./Prófugo.
Se busca por: Asesinato, secuestro, violación, tortura, caniva... No podías leer más.- Otro nombre llamo tu atención.
Nombre: Karamatsu M. Edad: 26. Ubicación actual: New Orleans/ Estados unidos.
Se busca por: Parricidio a Matsuzo M.
Ibas a leer un poco más pero sentiste una fuerte mano tomarte por el hombro.
—No deberás meter tus narices en asuntos que no te conciernen. -el tono de voz frío que uso Atsushi no se compraba con el tono amable que usaba antes. Era atemorizarte. —Aquí tienes la información que solicito tu jefe. No te atrevas a ver dentro o podrías morir. Lo digo en serio, mis francotiradores tienen ordenes de disparar a matar si abres el paquete que no es tuyo.
Te preguntabas como podía decir eso con una gran sonrisa. Tomaste el paquete saliendo de nuevo a donde estaba el mostrador. Te volteaste para encontrarlo tecleando de nuevo, pero esta vez era solo la maquina registradora.
—En cuanto tenga el traje listo lo enviare a su dirección. -de pronto te trataba como si fueras un desconocido. —Un gusto verte de nuevo, Ichimatsu. -sin que lo esperaras te envolvió en un abrazo, trataste de separarte pero te apretó con más fuerza.
—Suelta...
—Escucha. -te susurro al oído. —Hay alguien detrás de ti. -te quedaste quieto. —No sé porque, pero alguien quiere a toda costa acabar contigo. Veras, en este mundo no solo hay blanco y negro, no solo esta el bando de Karamatsu y Osomatsu. Hay un tercero, más peligroso que los hermanos Matsuno y por alguna razón va detrás de ti.
Atsushi se separo rompiendo el abrazo, camino detrás de el mostrador. Parecía pensar en algo mientras sus dedos golpeaban con insistencia en la madera del mostrador.
—Mi tarjeta. -te extendió una tarjeta dorada con su verdadero nombre en ella. —Investigare, pero mientras lo hago no vayas a visitar a "ya sabes quien". Si supieran de ella podrían usarla en tu contra y sé, ese sujeto no es de los que se tientan el corazón solo por que se trata de una mujer. Créeme, he visto su crueldad y desearía no haberlo hecho.
Querías tragar saliva, pero tu boca estaba seca. ¿Alguien peor que Osomatsu iba detrás de ti ? ¿Porque? Eras un simple "empleado", no era como si tuvieras relevancia en algo. Al menos no para llamar la atención de alguien así.
—¿Que debería hacer? -preguntaste en un tono más bajo del que querías, estabas preocupado.
—Manten los ojos abiertos, alguien intentara matarte pronto. No bajes la guardia, no hables con nadie de esto y sobre todo. No confíes en ellos. -te hizo una seña para que ocultaras la tarjeta. —La tienda va a cerrar ahora, gracias por su compra.
Con una gran sonrisa Atsushi se despidió de ti. Saliste de la tienda para encontrarte con Karamatsu recargado en una motocicleta, ya no vestía su elegante traje que tenia más temprano, en cambio llevaba una camisa azul con cuello en " v "unos lentes oscuros descansaban allí ya que era de noche. Por suerte no llevaban un pantalon luminoso como hace días, en cambio pantalon negro unas botas militares, llevaba una chaqueta de cuero. Encendió un cigarrillo y le dio una fumada antes de hablar.
—Sube, como estas recuperado te diré porque te salve. -fue tan directo que por unos segundos no entendiste a que se refería. Te acercaste a la motocicleta. —¿Te hicieron algo? -pregunto Karamatsu tomándote por la barbilla, obligándote a verlo a los ojos. Parpadeaste confundido.
"¿Quienes?" ibas a preguntar, pero el sonido de un disparo te hizo dar un salto, por alguna razón te pusiste de tal manera frente a Matsuno que parecía que lo ibas a proteger con tu cuerpo, sin embargo de el callejón donde había sonada el disparo salio lo que parecía un niño. Un niño con arma demasiado grande.
—Todo esta limpio, señor. -dijo en tono infantil
—Gracias Hatabo. -Karamatsu dio un paso más cerca de ti cuando trataste de alejarte. —Buen trabajo Ichimatsu.
—¿Que? Pero yo no... -rápido sacaste el paquete que te había dado antes "Mr Pinstripe Suit" , ni siquiera tenias miedo de que de verdad un francotirador te disparara en ese momento.
Ver los papeles que había dentro hicieron que tus sospechas se confirmaran, no había nada en ello. Más que hojas en blanco.
—¡Me usaste de carnada! -retrocediste haciendo espacio entre el hombre de ojos azules y tú, esos ojos que parecían podían helarte solo con verte como lo hacían en ese momento.
—¿Tienes alguna queja sobre eso?
Te había enviado a un lugar desconocido, sin armas ni información, sin posibilidad de defenderte. Karamatsu Matsuno parecía ser peor que Osomatsu.
No deberías confiar en él. ¿o si?
¿Que tal? Aparecieron nuevos personajes, sinceramente me gusta mucho Atsushi, no se porque XD Y lo shipeo con Totty versión yankee.
(*) le puse el nombre de la cerdita XD
El próximo capitulo "Una boda y un funeral" a ser estrenado cuando se me ocurra algo mas, por el momento tengo el titulo.
¿Quien creen que va tras Ichimatsu? ¡hagan sus apuestas de quien morirá! Ok no XD
Espero que les guste, nos leemos pronto.
Saludos.
