ADVERTENCIA: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen. Hago esto sin fines de lucro y por pura diversión.

IV

…Puede ser placentera

Había pasado ya una semana de clases y Sakura se había unido al grupo de porritas. Había sido divertido poder burlarse de las chicas que tanto la molestaron, e incluso bajarles el ego a los muchachos que antes se burlaban de ella y ahora querían ligársela.

Ahora, estando en la práctica, mientras que los chicos del equipo de fútbol practicaban, en donde se encontraban Sasuke, Naruto, Suigetsu, Shikamaru, Neji y otros más de la escuela, Sakura se percató de un par de ojos insistentes, y no me refiero al grupo de "idiotas," como ella los llamaba, eran los ojos de un chico que ella no había visto antes, y no lo conocía ni siquiera por nombre.

-¡SAKURA! – gritó Ino, acercándose a ella con un aura brillante –Él te está mirando – dijo Ino, ya susurrándole.

-Sí, ya me fije – dijo Sakura -, pero no lo conozco.

-Es Sabaku No Gaara – dijo Ino, haciendo que en su aura ahora aparezcan flores -. Entro en segundo año, y está en el equipo de esgrima, junto con Sai.

-¿Sai? ¿Es en serio? ¿Ahora está en esta escuela? – preguntó Sakura, muy sorprendida.

-Sí – Ino puso sus manos en sus mejillas, con su aura de un tono rosa y con corazones -. Me dijo que no soportaba estar lejos de mi, pero esta semana no lo has visto porque recién llegaba hoy en la madrugada de su viaje…

Sai era el novio de Ino y Sakura sabía cuánto ella sufría cuando tenían que esperar hasta casi el fin de semana para poder verse.

-En fin, dejemos eso de lado – dijo Ino -, Gaara-kun te mira mucho, ¿no crees?

Sakura ahora se fijó más en el chico, pero sin mirarlo de forma descarada: tenía los ojos verdes, de un verde más intenso que el de ella; su cabello era rojo y su cuerpo era, si bien delgado, bien definido y musculoso, pero tenía los hombros anchos.

-Me mira mucho – dijo Sakura, algo sonrojada luego de que él la descubriera mirándolo pues sonrió y levantó su mano, ocasionando muchos gritos por parte del resto de equipo de porritas -, y me parece simpático… ¿En qué año está?

-Está en la clase 3-2 –dijo Ino, sonriendo -, y ya tiene 17 años, un año mayor que tú, pero por meses.

-¿Es en serio? – dijo Sakura, sorprendida y algo decepcionada de que esté en otra clase.

-¡Sakura! – exclamó Hinata, apareciendo de la nada, ocasionando que a las dos chicas casi les de un infarto.

-¡Hinata! - dijo Sakura, tocándose el pecho –No hagas eso, por favor – suplicó.

- Hay una fiesta, ¿irás? – preguntó Hinata.

-¿Dónde? – Sakura estaba curiosa.

-En la mansión Uchiha – dijo Ino.

-Oh… Que linda coincidencia… - Sakura sonrió perversa.

-Ino, ¿no le habías dicho? – preguntó Hinata.

-No, en realidad no – dijo Ino -, lo olvidé.

-Sakura, ¿irás? – preguntó Hinata.

-Sí, y me gustaría que ustedes vayan… ¿Cuándo es? – preguntó Sakura.

-El viernes, a partir de las 9 empieza a llegar la gente – dijo Ino.

-De acuerdo, tenemos que ir el jueves o el miércoles a hacer shopping – dijo Sakura, sonriendo.

-¡TERMINÓ EL DESCANSO! – gritó la guía de las porristas.

Sakura, Ino y Hinata fueron corriendo a sus lugares a seguir practicando. Sakura sentía la mirada de Gaara de forma insistente y de alguna forma… Le gustó.


Por fin, el viernes llegó. Sakura, junto con sus amigas, había comprado ropa sport elegante, pues la fiesta era relativamente informal. No le había llegado invitación, pero en este tipo de fiestas, en especial en la casa de los Uchihas, nunca había invitación. Se puso ese short pequeño de color negro que no llegaba a lo indiscreto, pues le llegaba a un tercio de muslo, pero previo a eso se puso unas panties negras con diseño, un straple color blanco y que parecía corsé, su cabello lacio lo soltó y se maquillo los ojos sólo con un ahumado, y se pintó los labios con un labial color coral. Luego empezó a buscar la caja de los zapatos.

-Bendita caja… ¿dónde te dejé? – empezó a murmurar.

-¡SAKURA! – gritó su mamá desde el primer piso de su amplia casa.

-¡DIME! – le gritó ella, desde su cuarto.

-¡DEJASTE TUS ZAPATOS AQUÍ EN LA SALA!

A Sakura se le hinchó una vena en la frente y bajó a recogerlos, cogiendo su bolso, su billetera y celular en el camino. Cuando bajó, se sentó en uno de los muebles y empezó a ponerse los botines negros de taco siete, que eran realmente lindos y combinaba perfecto con la ropa que tenía en ese momento.

-¿A qué hora vendrán Naruto-chan, Ino-chan y Hinata-chan? ¿Vendrán con Sai-chan? – preguntó su mamá, sonriendo.

-Sí mamá, vendrán con Sai en unos diez minutos, porque ya serán las nueve y ya estoy lista.

-¿A qué hora llegarán?

-Posiblemente me quede a dormir con Ino, mamá – dijo Sakura.

-Oh, de acuerdo. Si es en casa de cualquiera de ellos no tengo problema – dijo Hikari, sonriendo.

Sakura dejó sus cosas listas y se fue a ver televisión a la sala de TV. Estuvo viendo por un rato un episodio de "The Vampire Diaries," pero que ella ya había visto debido a que es New York se había estrenado hacia meses.

DIIING DOOOONG.

Sakura se paró en ese momento y se despidió de su mamá, mientras salía.

-¡FRENTONA! ¡ESTAS REGIA! – chilló Ino, que era quien había tocado el timbre.

-Cerda, tú estás linda – dijo Sakura, observando detrás de ella -. ¿El carro de Sai?

-Sí, sí, vamos – dijo Ino, empujándola hacia el auto, un Mercedes del año color negro.

Sakura se subió y saludó a todos.

-Vaya, fea – Sakura sólo lo miró divertida, pues Sai desde que la conocía le decía así pero siempre fue un buen amigo -. Vas a romper corazones.

-Más bien, egos – dijo Sakura, riendo.

Hablaron de tonterías durante los cuarenta y cinco minutos del trayecto hasta la mansión Uchiha. Cuando estaban llegando, escucharon el escándalo de la música desde unas dos cuadras antes, y cuando entraron a la calle, vieron una gran cantidad de muchachos mayores en el jardín de la entrada, muchachos de tercer y segundo año, y muchas chicas vestidas de forma sugerente.

-Pfff, nunca faltan las regaladas – dijo Naruto.

-La fiesta la organizó el hermano de Sasuke, ¿cierto? – preguntó Sai.

-En realidad ambos hermanos – dijo Naruto.

Estacionaron el auto y bajaron de él. Muchos muchachos de inmediato se volvieron hacia los recién llegados y devoraron con la mirada a las chicas: Ino llevaba su coleta usual pero había ondeado su cabello, llevando un top color azul marino y una falda corta color blanca, con botines blancos de taco siete; Hinata tenía su cabello lacio como siempre y llevaba un top color celeste y una falda de color azul, con unas sandalias de tacón cinco color negras. Los chicos, en especial los que eran mayores a leguas, quisieron acercarse, pero desistieron cuando vieron a Hinata tomar del brazo a Naruto y a Sakura e Ino tomar cada una del brazo a Sai y caminar hacia dentro de la mansión. Ino le había dicho a Sakura que haga eso, para que no la vean como si tuviera un cartel de "Estoy soltera, puedes acercarte."

Cuando entraron a la zona de donde venía el ruido, Sakura se abrumó. Habían hecho esa sala enorme como si fuera una zona VIP de un club.

-¡HINATA-CHAN! – gritó Naruto, por sobre todo el ruido -¡AHÍ HAY MESA, VAMOS A SENTARNOS!

-¡SÍ POR FAVOR! – gritó Hinata por sobre el ruido.

Pasaron entre las parejas y grupos que estaban bailando, ya que ya se estaba acercando las diez de la noche y se sentaron.

-¡DEJEN QUE YO PIDO LOS TRAGOS! – gritó Sakura.

Sakura se acercó hasta el bar instalado y mientras esperaba sintió que alguien se pegaba a ella.

-¿Tú eres Haruno Sakura? – escuchó.

Sakura se volvió con indiferencia y se encontró con los unos ojos verdes.

-Mucho gusto – dijo este, sonriendo amigablemente pero con la mirada algo turbia, pues ya había tomado un vaso de whisky -. Soy Sabaku No Gaara. Nos hemos visto a la distancia durante las prácticas de porristas.

-Mucho gusto, Gaara-kun – dijo Sakura, sonriendo y avanzando en la fila -. Y sí, te he visto. ¿Eres mi acosador personal?

-Podría serlo si es que tú quieres – dijo sonriendo con burla -. Tu turno.

Sakura se volvió para encontrarse con el barman.

-Por favor, lleva a esa mesa – dijo Sakura, señalando la mesa – dos vasos de whisky con hielo y tres tequilas.

-De acuerdo – dijo el barman, empezando a preparar los tragos.

-¿Tú crees que podamos estar juntos? – sintió la voz del pelirrojo en su oreja y sintió un gran escalofrío.

-Sí, claro – dijo Sakura –. Ahí es mi mesa, me buscas – dijo Sakura, sonriendo y yendo a sentarse. A penas se sentó…

-¡FRENTONA! ¿INVITASTE A GAARA? – le gritó Ino.

-Sí, Ino.

-KYAAAAAAAAAAAA … Oh, gracias – dijo Ino, cuando llegaron los tragos.

A los tres minutos apareció Gaara, saludó a todos y se sentó al lado de Sakura.

-¡KAMPAI! – gritaron todos, y Gaara, algo choqueado por la efusividad de todos, sólo brindó y tomó al seco el contenido del vaso, al igual que todos.

Entre conversaciones y la segunda y tercera ronda de licor, fueron las once de la noche, el momento en el cual todos empezaban a bailar pues, la música era más sugerente, todos estaban algo bebidos y era la hora en la que todos estaban presentes. Sakura, así como alucinada, se vio bailando algo pegada a Gaara, riendo y, porqué no, disfrutando, sin percatarse de que un par de ojos negros la observaban furiosos.

Terminó la canción y Sakura decidió ir a tomar aire fresco, pues estaba algo agotada por bailar mucho.

-Te espero – dijo Gaara, besando su mejilla.

-Por supuesto, ahora vuelvo – dijo Sakura, devolviéndole el beso.

Salió y se sentó en una banca, que estaban libres pues todos los invitados, al menos en su mayoría, estaban bailando.

-Así que… ¿Tú eres Haruno Sakura? – una voz desconocida para ella.

Sakura se volvió y vio a un chico alto, de piel blanca y ojos completamente negros, con su cabello negro largo y atado como coleta. Lo reconoció al instante, porque él era parte de su pasado tormentoso.

-La verdad es que me costó un poco reconocerte, pero debo decirte que estás…

-Ahorrate las frases melosas, Itachi – dijo Sakura, poniéndose de pie -. Tú y tu grupo de amigos, incluso estando yo comenzando la preparatoria y ustedes terminándola, se encargaron de joderme al existencia – escupió Sakura.

-Vamos, Saku-chan – a Sakura le entró un tic nervioso en su ceja derecha -. Eso fue en el pasado – Itachi la sujetó del brazo y la volvió con rudeza, pues ella había empezado a caminar hacia dentro.

-Suéltame – dijo Sakura, entre dientes.

-Me alegro de que hayas podido entrar sin problemas, pero dado que venías con Naruto y Sai, era obvio que los guardias te iban a dejar pasar – dijo Itachi -, pero bueno, también tenían ordenes de dejar pasar a las chicas hermosas.

-Ja ja – rió Sakura de forma sarcástica -. Decir eso no quitará lo que piense de ti.

-Pues me gustaría tenerte - dijo él.

-Tanto tú como tu hermano menor solo se burlaron de mi. Perdieron su oportunidad - dijo ella de forma altiva, pero llorando por dentro al fijarse en el hermano menor, detrás de él.

Sakura terminó de soltarse y pasó por el lado de Sasuke, yendo hacia el interior. Cuando llegó el ruido la golpeó nuevamente y sintió que alguien se pegaba a ella por detrás.

-Me hiciste esperar – murmuró el pelirrojo, en su oreja.

-Gaara-kun, lo siento – dijo ella.

-Sakura – escuchó la voz de Gaara antes de que él la volteara y estampara sus labios en los de ella, habiéndola arrinconado a una de las paredes más oscuras de la estancia.

Sakura abrió los ojos en demacía, pues, a pesar de que no era su primer beso ya que en New York había tenido algunos "cuantos agarres," nunca se imaginó ser besada por un chico tan sexy como Gaara. Sintió la lengua del muchacho delinear sus labios y ella abrió la boca. Luego de un rato, se separaron por falta de aire.

-Mi casa – murmuró el chico en su oído, antes de empezar a jalarla.

Sakura se dejó llevar hasta el Audi del muchacho, y, estando dentro, recibió un mensaje de texto de Ino.

"¡BUENAAA FRENTIOOOONSAAAAA! SHO TE CUBRIO, PERIO ASPARECSTE EN MI CASIA TEMPRANIOOOOO!"

Sakura, al leer el mensaje, supo que Ino estaba ebria, pero dejó de ver el mensaje cuando el auto se detuvo diez minutos después de haberse subido y Gaara bajaba.

-Vivo cerca – dijo él, explicando, ayudándola a bajarse y entrando al lujoso edificio -, y solo.

Sakura entró junto con el muchacho al ascensor, y cuando las puertas se cerraron, sintió sus labios nuevamente devorados por los del muchacho. A penar llegaron al último piso, al pent-house, entraron en él y Gaara la cargó estilo nupcial hasta su cuartó y la dejó en caer en su cama. Ella seguía besando gustosa al chico, que en ese momento estaba sobre ella, apoyado en sus codos y besándola sin parar.

Y Sakura sabía que eso iba para más, pero nunca pensó que su venganza pudiera ser, en su recorrido, tan placentera… y que pudiera siquiera pensar en estar con alguien.

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Avances del siguiente capítulo:

-Frentona –dijo Ino, sonriendo -. Me acabo de despertar, tuve una noche de acción con Sai… pero parece que tú tuviste la tuya con Gaara –dijo riendo con perversión.

-¿Eh? – dijo Sakura, con su aura llena de estrellitas.

-Lo digo por el chupetón en tu hombro derecho –dijo Ino, señalando a su amiga.


¡NUEVO CAPI! ¿LES GUSTÓ? Es más largo que el resto, pero YA VEN QUE SAKURA VA A TENER ALGO CON GAARA PRIMERO. Y sí, el próximo capítulo hay lemon y tal vez algo de celos.

¿Merezco un review por este capítulo? A ver si son más que en el anterior que recibí poquitos y eso me pone triste, y una autora triste no escribe mucho u.u

¡NOS LEEMOS!