— ¡Hemos vuelto! —Gritaron a todo pulmón.

Un grupo de jóvenes habían ocasionado tremendo estruendo sorprendiendo a los que estaban en su interior. El ojiperla cerró los ojos e inhaló profundamente. Procedió a sentarse en su silla ejecutiva colocando sus codos sobre la mesa y pensó: "A este paso voy a perder la puerta"

— L-lo siento, señor Hyuga —se asomó por detrás de la multitud Shiho—. ¡V-venían muy rápido y no pude detenerlos a todos al mismo tiempo!

— Tiene suerte, señorita Shiho. —Dijo tratando de mantener su alto perfil.

— ¿Suerte de que no me despida? —Preguntó con tristeza.

— A parte —su secretaria levantó la mirada sorprendida—. Suerte de seguir con vida. De haberse metido la hubieran arrollado. Puede retirarse.

Su secretaria asintió y cerró la puerta al salir de ahí.

— ¿Sigues hablando de esa manera? —Puso las manos en la cadera la chica de cabellos rosados con una amplia sonrisa—. ¡Que profesional!

— ¿Qué hacen aquí? —Intervino Shikamaru— ¿Qué no estaban de vacaciones?

— ¿Qué? ¿Acaso no te alegra vernos de nuevo? —Se cruzó de brazos una rubia, de coleta alta y ojos azules. Su fleco le cubría la mitad de su rostro.

— Claro, estoy saltando de felicidad. —Soltó con sarcasmo y seriedad.

— Amargado. —Desvió la mirada.

— ¡Si estábamos de viaje, regresamos y volveremos a irnos! —Pronunció con una enorme sonrisa un chico de cabello rubio y ojos azules también.

— Se pueden ir cuando quieran de mi oficina. —Dijo el empresario al mismo tiempo que tomaba un fajo de documentos.

— Neji, adivina a donde iremos. —Dijo un joven de cabello corto y oscuro, con cejas muy pobladas enfrente de su escritorio.

— No me interesa. —Leía sus documentos.

— Neji onii-san, ¿Te gustaría acompañarnos? —Pregunto tímidamente una chica de piel clara como él, incluso los mismos ojos. Solo que su cabello era de color azul oscuro.

— Vamos, iremos a la playa todos juntos. —Agregó el rubio con entusiasmo.

— "Todos juntos" me suena a manada. —Se negó el Hyuga tratando de concentrarse en su trabajo.

— ¿Quiénes son ellas? —Preguntó un joven de cabello y ojos azabaches.

Atrajo la atención de sus amigos. Habían ignorado por completo a las ángeles quienes los escuchaban atentamente desde que entraron. Las miraron de pies a cabeza.

— Oh —Shikamaru se acercó a Temari—. Ella es una prima. No de mi familia, pero es mi prima de cariño. Se llama Temari.

La recién nombrada lo miró atónita, ¿por qué habrá dicho eso? El Nara le correspondió la mirada pidiéndole que le siguiera el juego. Claro, no podía mentirles. Le iban a hacer un montón de preguntas de otra manera. Desvió la mirada y evitó pronunciar cualquier palabra.

— ¿Una prima? Si claro, no dudo que le tengas cariño. —Hablo la rubia que parecía conocerlo, meneándose de un lado a otro con una sonrisa pícara.

Shikamaru solo tronó la boca y evito hacer cualquier contacto visual a la chica.

— Ella es Tenten —se levantó de su silla y camino un poco hasta llegar a un lado del chico de las cejas pobladas—. Es prima de Lee.

— ¡¿Qué?! —El ya nombrado alzo la voz. Él sabía que mentía.

Neji le dedico una mirada amenazadora. Lee pudo interpretar sus pensamientos, sintió un escalofrió y trago saliva.

— Q-que bueno que l-la hayas cuidado en mi ausencia. —Soltó una risa nerviosa.

— Claro —dijo sospechosa la pelirosa—. Me llamo Sakura Haruno, encantada de conocerlas. —Ofreció una de sus hermosas sonrisas.

— No se dejen impresionar por sus siete dedos de frente —dijo burlándose con aires de superioridad la rubia del fleco—. Ino Yamanaka, un placer.

— ¡Tenías que hacerlo verdad Ino-puerca! —Dijo a regañadientes.

— No podrás molestarme tan fácil esta vez, frentesota.

— Etto —atrajó la atención de las ángeles—. Mi nombre es Hinata Hyuga. —Articuló temerosa.

— ¿Hyuga? —Preguntó con asombro Tenten.

— Sí, soy prima hermana de Neji. —Sonrió tiernamente.

— ¡Soy Naruto Uzumaki! —Interrumpió su conversación—. El teme de allá —señalo al de cabello azabache— es Sasuke Uchiha y el cejas pobladas es Rock Lee. —También lo señalo.

— Que no me digas teme, dobe. —le dijo Sasuke con tranquilidad.

— No te dejes llevar por la primera impresión —Shikamaru uso su mano para cubrir su boca mientras le susurraba a Temari—. Esto sucede todos los días, pero son buenos amigos.

— Bueno ¿Vienen? —Le preguntó Sasuke a los empresarios.

Ellos se miraron un al otro. Shikamaru respondió alzando los hombros, pero Neji lo reflexionó un poco. Sabía que si decía que no, lo iban a llevar de todos modos. Recordó aquella vez que dijo que no quería ir a Europa y al día siguiente, cuando despertó, estaba amarrado a un asiento del avión. Regresó su mirada a sus amigos quienes esperaban ansiosos una respuesta, menos Lee quien parecía estar hablando por el teléfono. Tal vez bajaría un poco su orgullo para poder aceptar esa invitación. Unas pequeñas vacaciones podrían aliviar ese estrés acumulado que tenía y la llegada de Tenten solo empeoró las cosas.

"¡Tenten!" —Pensó el Hyuga— "No la puedo dejar sola en mi casa, no sé de qué es capaz de hacer. La tendré que llevar conmigo. Necesito esas vacaciones, pero aún hay otro problema ¿Quién cuidaría de la empresa en mi ausencia?"

— Chicos tengo malas noticias —comentó Lee sacando a Neji de sus pensamientos— No voy a poder ir me necesitan aquí en la ciudad para arreglar algunos trámites. —Se veía deprimido.

— Que mal Lee. —También entristeció Ino.

— Bien —Neji se acercó a Lee—. Como eres un amigo que le tengo confianza, te dejo como vicepresidente temporal de las empresas Hyuga en mi ausencia —colocó su mano en el hombro del muchacho—. Te quedaras a supervisar y solo supervisar, no tomes ninguna decisión importante sin mi autorización, ¿de acuerdo?

— ¡¿Qué?! —Cuestionaron casi todos.

— ¿E-enserio? —Preguntó aún más sorprendido Lee.

— ¿E-eso significa que si van a acompañarnos? —Preguntó Sakura quien seguía sin creer lo que estaba escuchando.

— Sí. —Contestó Neji.

— Bien ¡Dattebayo! —Empezó a hacer un escándalo Naruto— ¡Nos vemos mañana a las ocho en punto en el aeropuerto! —Tomó rumbo hacia la puerta junto a los demás.

— ¡Esperen! Solo hay un problema —advirtió el Nara llamando la atención de los demás—. E-ellas no tienen ropa. —Susurró.

— ¡¿Qué?! —Se exaltarón Sakura, Ino y Hinata— ¡¿Cómo es eso posible?!

— Perdieron el equipaje en el camino hacia acá. —Inventó una excusa Neji.

— ¡Que horror! —dijo Ino mientras ponía sus dos manos en su rostro— No se preocupen, hay una solución. —Extendió su mano a Shikamaru.

— ¿Qué?

— Tarjeta de crédito.

— ¡¿Cómo?!

— Lo que oíste. Tenemos que comprarle ropa y nosotras las acompañaremos. Lee también necesitaremos la tuya. —Le informó Ino poniendo sus manos en la cadera.

— Tsk, aquí tienes —entregó la tarjeta—. No vayan a gastar mucho. —Les advirtió.

Ino agarró la tarjeta de Shikamaru. Luego fue con Lee quien mantenía un semblante de sorpresa, pero con la tarjeta en mano. Ella solo se la arrebato.

— Gracias —sonrió—. Claro que no gastaremos mucho, nosotras nunca gastamos mucho gracias a las ofertas —sus ojos brillaban con ilusión—. De todos modos te ves desconfiado. Así que nos acompañaras, para que nos protejas y para que cargues todas las compras. —Se acercó a Shikamaru y lo tomó por el brazo.

— ¿Qué? ¡Eso es muy tedioso! —Negó tratando de zafarse.

— Bien —suspiró Sakura y se acercó a la de ojos chocolates— ¡Vamos Tenten y gastemos como locas! —la abrazó y alzo el puño.

— Tsk, está bien iré, pero que me acompañe Neji. Sé que a la primera oportunidad que tengan me van a aplastar con sus compras.

— De acuerdo —se acercó al grupo— ¿También vendrán? —les preguntó a Sasuke y a Naruto.

— Paso. Aun me falta arreglar la maleta —se encamino a la puerta el rubio—.Tengo que empacar suficiente ramen para el viaje. —Alzo el pulgar y les guiño antes de irse.

— Yo también paso —Se dirigió hacia la salida—. Además que tengo cosas que arreglar para mañana estar libre. —Se retiró Sasuke.

— ¿Nos vamos? —Preguntó con una dulce voz Hinata.

— Sí. Te encargo la empresa, Lee.

Salieron de la oficina, cerrando la puerta detrás de ellos. Lee no se había movido ni un milímetro desde que se enteró de tan gran noticia. Estaba demasiado impactado que se había quedado mudo ni se acordaba de que habían tomado su tarjeta de crédito.

"Y-yo… vicepresidente de una de las empresas más grandes del mundo. Alguien tan insignificante como yo… supervisor de algo tan grande —le brotaron lágrimas de felicidad— ¡Si tan solo Guy-sensei pudiera verme ahora!

Se podía imaginar el rostro lleno de orgullo de su ex maestro quien lo alentaba a superarse siempre. Veía su gran sonrisa brillante y ese guiño tan característico de él.

— ¿S-señor, —de lo asombrada que estaba se levantó de su puesto— a dónde va?

— Voy de vacaciones. Regresare en cuatro días, creo. El vicepresidente temporal está en mi oficina. —Se apartó de Shiho junto a los demás para abordar el ascensor.

— ¿Vacaciones?… ¿Vicepresidente temporal? —Se cuestionaba así misma.

Cuando llegaron al estacionamiento la castaña iba a acompañar al Hyuga a su carro, pero fue detenida por Ino de la muñeca. La ángel, muy extrañada, la contempló buscando una respuesta a tal acción.

— No, Tenten —pronunció radiante—.Tu vienes con nosotras.

La jalaba con ella hacia su carro donde estaban las demás. Incluso Temari la siguió, sin avisarle ni decirle nada a su anfitrión. La castaña se despidió con una mirada muy confundida y se dejó guiar. No sabía que sucedía. Neji y Shikamaru veían como se subían a al auto de la Yamanaka y como este arrancó. También estaban desconcertados de cómo sus amigas se adaptaron tan rápido a las chicas.

— ¡Hey! —Reaccionó Nara cuando las vio partir— ¡No han dicho en cual centro comercial!

— ¡Centro Megurime! —Gritó Sakura por la ventana trasera—. ¡Nos vemos ahí!

Los dos vieron como el carro, rayando llanta, lleno de chicas y la música a todo volumen se fueron del estacionamiento. No sabían si aliviarse o preocuparse de que las sospechosas se fueran con ellas. No por las que se decían ángeles, sino por sus propias amigas que eran demasiado peligrosas a excepción de Hinata.

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— Recuérdame por qué vine aquí. —Susurró entre dientes Neji.

— Me debías un favor. Además podremos confirmar si solo quieren nuestro dinero. —Respondió en un susurro.

— No creo que si nos quedamos en la ruina sea por ellas dos, sino por las demás. —Observaba como las chicas les decían a las ángeles que les iba bien y que no.

— ¿A dónde vamos ir de vacaciones? —Preguntó el Nara a las chicas.

— Vamos a ir primero a la playa y después a las montañas nevadas. —Contestó Sakura buscando entre la ropa algún traje de baño para Tenten.

— Váyanse a perder un rato —les ordenó Ino a los muchachos—. Nosotras los buscaremos más tarde.

— Tsk, mendokusai. —Accedió el Nara alejándose de ahí.

Las chicas verificaban que los chicos se habían ido lo suficientemente lejos para que no escucharan lo que iban a decir.

— ¿Cómo es que ustedes dos se pudieron meter con esos remedos de hombres? —Interrogó divertida Sakura.

— Con el vago y el témpano de hielo. —Se reía de aquel comentario Ino.

— ¡Ino-chan! —La regaño Hinata por lo que había dicho.

— Así que no soy la única que le digo vago. —Sonrío Temari.

— ¿El témpano de hielo es… Neji? —Preguntó con inocencia Tenten.

— Si —contestó Ino—. Le decimos así porque es tan frío que hasta la nieve le da frío al estar con junto a él —seguía buscando entre la ropa—. ¿Qué no lo has notado? —Preguntó incrédula.

— Sí. —Contestó con algo tristeza.

— ¡Ah, pero no te deprimas! Así es siempre. Nunca ha sido dulce y mucho menos con su prima Hinata. —Trato de animarla de nuevo. Fue en vano, incluso la de cabellos azules se sintió triste por aquel comentario— ¿Eh? —Miró a Hinata deprimida— ¿Eh? —Miró a Tenten deprimida y se dio cuenta que había arruinado todo.

— ¡Ya ves lo que haces, puerca! —Gritó Sakura—. No le hagan caso ya verán que nos animaremos después de ver más ropa. —Hizo una sonrisa forzada.

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— ¿No pudimos elegir un mejor lugar para sentarnos? —Se le estaba formando una venita en la frente por algunas risitas de unas jóvenes que estaban detrás de ellos mirándolos de reojo.

— No, este es el lugar más cercano a ellas. Además tengo pereza de seguir caminando. —Contestó con del mismo ánimo.

Después de un minuto, sus amigas no llegaban. Un par de chicas se reían y seguían viéndolos de reojo. Al pasar los minutos, todavía no llegaban y ahora tenían cuatro chicas que reían y los miraban discretamente. Pasaron quince minutos, no había rastro de ellas, seguían llegando más chicas detrás de ellos ahora les tomaban fotos y lo distribuían por las redes sociales. Media hora, el número de chicas seguía en aumento pero ahora los veían directamente planeando su estampida.

"¡Por favor lleguen!" —Pensaron los dos viéndose en apuros.

A la hora, ya tenían la mitad de las chicas que estaban en ese centro comercial acechándolos a punto de rodearlos o de lanzárseles cuando, de puro milagro, aparecieron sus amigas. Apenas se cruzaron en su campo de vista, se levantaron de golpe y corrieron tras de ellas. Neji sujeto el brazo de Tenten con el suyo y Shikamaru se puso solamente enseguida de Temari. Esto alejo al club de fans que trataban de atraparlos.

— ¿Qué fue eso? —Interrogó confundida la Sabaku al ver tanta gente alejarse.

— Admiradoras. —Susurró Hinata.

— ¡¿Por qué tardaron tanto?! —Preguntaron los dos jóvenes molestos.

— Hay que ver la ropa con calma para poder probarla y encontrar lo mejor. Si vamos a las carreras no encontraremos nada. —Se defendió Ino.

— Bueno ¿Ya nos vamos? —Cuestionó el Hyuga pensando que el estrés que se ganaría en cuatro años se lo gano en un día.

— No. Tenemos que ir por la ropa de invierno. —Contestó Sakura.

— Mendokusai —echo su cabeza para atrás— Entre más rápido mejor.

Los jóvenes se dirigieron a la tienda con ropa de invierno.

— Neji-kun.

— ¿Qué sucede? —Estaba concentrado en el corredor.

— Podrías soltar mi brazo. —Dijo algo incomoda.

Neji se dio cuenta que aun tenia atrapado el brazo de Tenten y lo soltó inmediatamente haciendo un frío y seco "Hmp". Las tres chicas rieron por esa linda escena.

— Si hicieran el favor de no reír ya eh escuchado suficientes risas por hoy. —Dijo algo cansado el Nara.

— Que humor. —Le reprochó Ino.

— ¿Que humor tendrías si tuvieras a un centenar de locas que reían, te acosaban con la mirada y que estaban a punto de lanzarse a arrancarte la ropa? —Dijo con el mismo tono frío el genio Hyuga.

Sus viejas amigas hicieron una cara de tedio. Siempre pasaba lo mismo.

— E-es mejor dejarlo así. Vamos a entrar ya. —Dijo dulcemente Hinata.

— Esta vez, entraremos con ustedes. —Dio un paso hacia adelante Neji.

— Entonces nos ayudaran a escoger la lencería. —Advirtió con una sonrisa maliciosa Ino.

Los empresarios iban a dar otro paso más hasta que escucharon eso. Ambos se quedaron paralizados hasta parecía que no respiraban.

— ¿Vienen? —Cuestionó Sakura con una sonrisa mientras caminaba acompañada de las ángeles—. Lo sabía. —Siguió caminado dejando a los chicos paralizados atrás.

— Chicas —miró hacia atrás la chica de ojos aperlados— ¿No creen que se pasaron un poco de la raya? —Preguntó mirando que los chicos aún no se movían.

— No —contesto Ino sin mirar atrás—. Además para que estar acompañadas de dos serios que solamente nos van a estar apurando.

— Vamos chicas, ¡hablen! Han estado muy calladas. —Dijo Sakura para "animar" a las ángeles.

— Yo creo que Tenten está rompiendo el hielo con Neji —Susurró la chica rubia de ojos azules con otra sonrisa pícara.

— ¿Eh? —Inclinó la cabeza con confusión— ¿Romper el hielo?

— No actúes tan inocente, —rió por lo bajo la Haruno— sabemos que le estas coqueteando a Neji.

— ¡¿C-cómo?! ¡No! Para nada. Pero —bajo la mirada— hay algo que no entiendo ¿Cómo que admiradoras? —Preguntó con intriga la castaña.

— Ah eso —buscaba con la vista algunos suéteres la peli rosa—. Bueno, todos nuestros amigos son como celebridades.

— Si, por ejemplo, el futuro novio de Sakura, Sasuke es el general de policía más guapo y esplendido en su trabajo, siempre lo incluyen en alguna revista con sus más grandes hazañas. Mientras él está en acción los paparazis lo persiguen. —Continúo Ino.

— ¡Que no es mi novio! —Gritó molesta Sakura y se calmó un poco—. El futuro novio de Ino, Sai es un gran artista. Su arte es reconocido alrededor del mundo también tiene admiradoras.

— ¡Como me puedo enamorar de alguien tan pálido como él! —Bramó por aquel comentario—. Naruto, que no sé cómo rayos entró a política, es abogado pero quiere ser presidente del estado. Hay un montón de chicas que se derriten por él —se acerca a las chicas—. Una recomendación, si te metes en un problema con los policías es más probable que Sasuke te ayude si Sakura le hace un baile estríper a que Naruto te saque del problema. —Susurró en vano porque Sakura la escuchó.

— ¡¿Qué dijiste puerca?!

Empezaron a insultarse entre ellas y a usar los ganchos de la ropa como espadas, mientras Hinata trataba de detenerlas. Tenten se acercó a Temari la cual reía de todo lo que ellas decían.

— Oye Tema-chan. —Le susurró al oído.

— ¿Eh? ¿Qué pasa Tenten? —Correspondió el susurro.

— ¿Qué es lencería y estríper?

— Ah —se acercó al oído de Tenten y le empezó a susurrar el significado de aquellas palabras y mientras lo hacía a la chica de los monitos le cambiaba la expresión del rostro.

— ¡¿Eh?! —Se empezó a imaginar a Neji escogiendo lencería para ella.

— ¿Qué sucede Tenten? —Pregunto Hinata al ver la expresión de la chica.

— Y ¿Por qué son celebridades el vago y Neji? —Cambio de tema la chica de las dos coletas.

— Neji onii-san es dueño de unas de las empresas más grandes del mundo al igual que Shikamaru-kun, pero su familia es reconocida por ser unos grandes estrategas en los negocios —contestó la ojiperla—. Son considerados prodigios de su generación.

Después de un largo rato en que las demás se calmaron, eligieron las prendas que más les gustaron. Salieron con un centenar de bolsas. Se asombraron, no por el hecho que los empresarios estaban casi rodeados de las admiradoras, sino porque se quedaron justo donde mismo, sin mover ni un musculo.

— ¡Haber zopilotes, a volar! —Demandó Ino a las admiradoras.

Las chicas se fueron desilusionadas. Estaban a punto de arrancarles la ropa o tal vez de llevárselos a sus casas sino fuera por ellas. Sus únicos suvenires que pudieron tomar fueron una gran cantidad de selfies. Sus amigas solo los tomaron de la solapa de su ropa y los arrastraron por el centro comercial. Cuando los chicos volvieron en sí, estaba un poco aturdidos por lo rápido que había pasado el tiempo, además de tener la ropa un poco movida. Las chicas rieron por que no se dieron cuenta que las admiradoras se los estaban peleando. Después de explicarles a los chicos que había sucedido ellos empezaron a revisar sus bolsillos para verificar que no les habían quitado algo. Por suerte aún conservaban todo. Las ángeles regresaron con sus anfitriones e Ino fue a dejar a las demás.

— ¿Enserio paso eso? —Aún se seguía cuestionando el Hyuga.

— Si ¿por qué no lo crees? —Preguntó Tenten mirando la expresión que tenía en su rostro.

— La última vez que paso eso casi nos arrancaban la ropa a Sasuke, Naruto, Sai, Shikamaru y a mí. —Contestó incrédulo. Hubo un momento de silencio—. Llegando vas a preparar tu maleta. —Cambio su tono de voz de confundido a frío.

— Sí.

Paso otro minuto de silencio, pero algo estaba fuera de lugar para el joven de ojos aperlados.

— ¿Te sucede algo? —Le preguntó a la chica sin cambiar su tono de voz.

— No —contestó Tenten algo extrañada—. ¿Por qué la pregunta?

— Porque normalmente me preguntas el significado las palabras y de seguro con ellas escuchaste palabras que ni conocías. —Dijo sin quitarle la vista al camino.

La castaña soltó una pequeña risa.

— Si, creo que ya te acostumbraste a eso. Eso pasara muy pocas veces ahora porque, después de que quede en shock, he recordado el significado las palabras. No te voy a mentir, si tuve dudas sobre dos palabras que le pregunte a Temari su significado. —Dijo con una sonrisa que inmediatamente borró al recordar aquellas dos palabras.

— ¿Cuáles eran? —Mantenía su vista fija en la calle.

— Eh… —se puso roja al volverse a imaginar a Neji con la lencería y soltó una risita nerviosa—. M-mejor olvídalo solo eran tonterías.

— Esta bien, te creeré —esas palabras paralizaron a la joven—. De todos modos, no puedes mentirme. —Finalizó con una diminuta sonrisa.

La chica no notó la sonrisa del Hyuga. Desvío la mirada por sentirse algo apenada, aunque por dentro estaba feliz porque ya confiaba en ella.

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Temari sola cargo el montonal de compras que tenía y se metió a lo que ya podía considerar su cuarto. Shikamaru revisaba los recibos que le exigió a Sakura. A pesar de que había comprado mucho, no había gastado tanto como se lo esperaba. Él mismo chico se gastaba más del cuádruple de lo ella lo hacía. Como si un foco se encendiera en su cabeza recordó lo que podría estar olvidando. Subió y buscó entre sus cosas sacando una maleta vacía que tenía disponible. Unos suaves golpes en la puerta resonaron en los desolados pasillos.

— ¿Si? —Se escuchó la voz ahogada de la chica.

— Tengo algo que vas a necesitar.

Debía de estar loco. Llevar a una desconocida con él a un viaje de lujo, tener que mentirle a sus amigos e incluso tener que hacer un par de llamadas para que pudieran tramitar un pasaporte en menos de un día. Era autentico, sin embargo la información era falsa a excepción de su nombre y edad. En el gobierno tenía gente que le debía favores a su familia. La rubia se dignó abrir la puerta pero solo asomó su cabeza. Expiraba una actitud orgullosa.

— ¿A que debo honrar el hecho de que tuvo los modales de tocar esta vez? —Hablo con un tono divertido.

— Toma. Tu maleta. —El joven frunció el ceño. No sentía que fueran las palabras apropiadas.

— Gracias. —La tomó y volvió a cerrar la puerta.

Se asombró un poco con la acción de la chica ¿Cómo podía permitir eso? Un día podría arruinarlo, otro día iban de vacaciones. Eso de ser hospitalario con ella para poder encontrar sus verdaderas intenciones estaba yendo muy lejos. ¿Seguía siendo un buen plan? Neji no le había dicho nada más de que acciones tomar o que evitar. Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no había notado que había vuelto a la sala. Seguía tratando de conectar sus ideas e idear planes en su mente. Tres horas habían transcurrido y un bostezo lo regresó a la realidad. Checó la hora en su celular.

— Mendokusai. —Arrastró cada letra en su boca.

Volvió a la puerta de la Sabaku para invitarla a cenar. Tenía que ser hospitalario con ella aunque no se lo inspirara de corazón. Dio un par de golpes suaves con sus nudillos y esperó una respuesta. Se veía que la luz seguía encendida en su interior. Volvió a tocar. Silencio.

— ¿Temari? —Estaba atento aguardando para escuchar el más mínimo ruido.

¿Podría ser? Que tonto había sido al haber bajado la guardia. Podía imaginarse que se había escapado. Claro, tenía todo. Le había despejado el camino para que se fuera, pasaporte, vuelo, maleta... Abrió la puerta bruscamente solo para confirmar sus sospechas. No. Estaba profundamente dormida en la cama. En una esquina había dejado la maleta, al parecer ya lista. El joven se golpeó la frente con la palma de la mano. Se estaba volviendo paranoico. Avergonzado apago la luz de su habitación y volvió a cerrar la puerta. Deseaba que no la hubiera despertado, en otro caso ya tendría razones para matarlo por haber entrado a la habitación de esa manera.

"Y dice que el vago soy yo" —Tomó la libertad de pensar después de volver en sí.

Se dirigió a su cocina y abrió el refrigerador. En verdad no tenía ganas de preparase nada, pero si tenía hambre. Sus ojos se toparon con lo que había preparado Temari en la mañana. Antes de cuestionarse de que si lo que hacía estaba bien o no, sacudió su cabeza un poco para sacarse esos pensamientos. No debía de ser así de paranoico o terminaría loco.