Este capitulo debió ser del primer día del festival pero el tema de Shirayuki y Ukitake se me alargó mucho así que el próximo cap si será el primer día del festival.
Aclararé algo: En la Soul Society Todos visten con kimonos allá es como el japón antiguo, en Hueco mundo los reyes visten a la moda victoriana y las aldeanos como aldeanos .-. no ya enserio las aldeanas visten faldas largas, botas, camisas/blusas y boleritos.
—Reina Sode no Shirayuki, por favor pase por acá—Dijo una sirvienta indicando una habitación en la que se reuniría con Kyoraku, Nanao y Starrk.
—Buenas tarde, mis disculpas por haber llegado tarde—Hizo una reverencia y se sentó junto a la familia real.
—No te preocupes Sode, solo fueron unos minutos insignificantes—Le sonrió Shunsui—Él es mi amigo y consejero Jushiro Ukitake—Presentó al hombre sentado al lado Sode no Shirayuki.
—Un placer conocerlo Ukitake-san—Saludó con su típica voz fria.
El hombre de cabello sonrió nervioso.
—El placer es mio, Sode no Shirayuki-sama.
—Shirayuki, solo Shirayuki—Dijo con los ojos cerrados y expresión relajada y se dispuso a tomar sake.
De alguna manera se sentía relajada, era él, su presencia era relajante, su voz suave y su rostro expresaba amabilidad y sinceridad. Jushiro Ukitake.
—Shirayuki-sama.
Su nombre dicho por una voz tan suave casi celestial, comenzó a sentir una extraña sensación en su pecho como si su frió corazón se estuviera derritiendo, sus latidos se hicieron más fuertes, la desconcentraban y en su blanquecina cara apareció un tierno color rosado que resaltaba.
—Sode no Shirayuki-sama se siente bien—Preguntó la reina Nanao.
—¿Shirayuki-sama? ¿se siente bien?—Ukitake tocó su frente unos segundos dado que la mujer se echó hacia atrás un poco desesperada.
—No tiene fiebre, al contrario esta muy helada—Dijo preocupado el peliblanco.
—Umm... Siempre eh sido así de helada.
—Mis disculpas por tocarla sin su consentimiento.
—No se preocupe—Desvió su mirada—Tú debes ser Starrk ¿no?—Cambió rápidamente de tema.
—Si, Sode no Shirayuki-sama
En ese momento la puerta se abrió de golpe.
—¡Shirayukiii Onee-sama!
—Sogyo, Kotowari—La voz de la reina se había vuelto siniestra—Par de mocosos ¿Qué sucede?.
—Shirayuki onee-sama vimos algo horrible—Los dos gemelos siempre hablaban al mismo tiempo.
—¿Qué cosa?
—Era enorme
—Y regordete.
—Los niños no deberían entrar aquí—Entró un hombre grande y gordo comiendo.
—¿Omaeda?
—Tú Omaeda, puedes irte estos niños son mi familia—Dijo Shirayuki sin siquiera mirarlo.
—S-si.
—¿Qué quieres decir con tu familia?—Preguntó Ise (Nanao).
—Son mis hermanos y Hyorinmaru es nuestro hermano mayor.
—Si él es el mayor, ¿Porque tú eres la reina?.
—Por que él no quería ser rey además fui la preferencia del pueblo ya que el puesto de gobernante también podía ser ocupado por Senbonzakura quien es de descendencia noble.
—¡Waaaaaaa!—Los gemelos lloriqueaban corriendo de un lado a otro escapando de su hermana hasta que chocaron una persona.
—Oh, pero si son Sogyo y Kotowari—Sonrió amablemente un peli blanco, realmente le encantaban los niños—¿Qué sucede?,¿Porque lloran?
—Onee-sama...
—¿Qué pasa con su Onee-sama?
—Ella nos quiere golpear.
—No creo que ella lo quiera golpear ¿Estan seguros?—los dos chicos peliblancos asintieron.
—Sogyo, Kotowari—Llamó con rabia Shirayuki al llegar donde ellos.
—¿Shirayuki...sama?—La reina Shirayuki estaba toda mojada y pintada de muchos colores.
—Ustedes dos... pequeños diablos.
—¡Sode no Shirayuki-sama!—Llegaron sus sirvientas corriendo—Yo me encargaré de su kimono.
—Y yo le prepararé un baño caliente como a usted le gusta.
—Me la pagarán no lo duden—Se fue tiritando.
Después de un largo baño caliente se sentía mucho mejor.
—Sode no Shirayuki-sama, su kimono—Un kimono de manga larga hasta el suelo de color celeste claro y obi azul marino—Le quedara perfecto.
—Kera, Rita, mi nombre es muy largo solo Shirayuki.
—Como usted lo desee.
Su cabello lila palido casi blanco perfectamente peinado, sus ojos estaban delineados resaltando los celestes que eran y sus labios un poco más rojizas de lo usual.
—Shirayuki-sama...—Shirayuki pasó por su lado sin siquiera mirarla—Shirayuki-sama...
—¿Qué?
—Ukitake-sama, desea hablar con usted, mi señora.
La oji cielo se detuvo en seco—Llévalo al jardín trasero iré en seguida.
—Buenas tardes, Ukitake-san—Saludó cortésmente—Sentémonos—Indicó una banca abajo de un árbol de cerezo.
—Buenos días Shirayuki-sama.
—¿Para que quería verme?
—Oh, bueno solo quería preguntarle, ¿Qué le hicieron Sogyo y kotowari-kun?—Preguntó sonriendo alegremente.
Shirayuki se sonrojó—M-me botaron al estanque—Indicó con su dedo indice el estanque—Después me tintaron con jugo de frutas—Explicó avergonzada.
—Me los imaginaba—Rió levemente.
—No se que hacer con ellos, no me respetan para nada, ni como reina, ni como hermana mayor—Dio un largo suspiro—Creo que es a falta de mamá.
—Se que no es de mi incumbencia y no se le tiene que preguntar a una dama pero, ¿Cuántos años tiene, Shirayuki-sama?
—Tengo 24 ¿Y usted?-Estaba tan nerviosa que ni siquiera espero un momento a considerar su pregunta.
—33—Sonrió.
''Mi corazón esta latiendo muy fuerte'' Pensó la reina.—En fin volviendo al tema principal, parece que se lleva bien con los niños.
—Si, adoro a los niños. La vine a ver por que quería saber si me dejaría llevar a Sogyo y Kotowari al festival mañana.
—Cl-claro, no tengo problemas.
—Shirayuki-sama, mis disculpas por interrumpir pero Senbonzakura-sama dice que tiene asuntos urgentes que discutir con usted.
—Luego voy—Dijo voz autoritaria y seca.
—Al parecer tiene asuntos que atender así que me retiro.
''No'' Por alguna razón desconocida para ella no quería que el se fuera.
—Va... Ukitake-san va a ir a la reunión del séptimo día del festival.
—Pero yo no soy de la realeza.
—Pero es amigo y ademas consejero de Kyoraku-sama.
—No puedo ir a menos que inviten—rió
—Entonces yo lo invitaré y me preguntaba, ¿Podría acompañarme al festival?
—¿Yo?.
—Si no quiere no importa...
—No, esta bien si quiere yo la acompaño pero ¿porque yo?
—Yo... yo no quiero ir con mis guardaespaldas con ellos no me divertiría—Decía con hilo de voz.
—Esta bien entonces es una cita—Sonrió picaramente.
—¿¡Q-q-q-que!?—la mujer se sonrojó a mas no poder—Me-me refería también con Kotowari y Sogyo!
—Jajajajajaja, perdone mi atrevimiento, bueno entonces nos vemos, mi reina.
—¿Eh?, ah eh si nos vemos Ukitake-san.
—Lo escoltare hasta la salida—dijo una sirvienta sonrojada por el peli blanco.
Cuando por fin se fue Ukitake suspiró y prácticamente se ''desparramo'' en la banca.
—¿Amor?—Su voz la sobresaltó haciendo que se enderezara rápidamente—No fuiste nunca así que tuve que venir y después me encuentro con una escenita de amor de la reinita Shirayuki.
—Senbonzakura, no te aproveches de tu rango, yo tengo mucho mas poder que tu así que ten cuidado y respétame—Le dijo con voz amenazadora—No es de tu incumbencia con este yo.
—Claro que es de mi incumbencia, no puedo dejar que mi futura esposa se vaya con cualquiera—Rió pícaro.
—Eso fue un acuerdo de nuestros padres y yo no los veo aquí—Dijo más fría que nunca.
El hombre de cola acerco su cara hasta estar unos centímetros al de ella.
—Linda, linda Shirayuki, ¿Qué pasaría si te ocurre un accidente ¿eh? Sogyo y Kotowari no podrían ser reyes y Hyorinmaru no tiene madera de rey y entonces el ''Reino'' Zanpakuto se derrumbaría por completo ¿Lo entiendes? Pero si te casas conmigo, juntos lograremos reconstruir esto a lo que todavía llaman ''reino'' que apenas es un grupo de personas que tienen la suficiente estupidez para creer que tu sola podrás rehacer el imperio que había logrado con tanto esfuerzo el rey Ashiel, tu padre. Entonces que dices ¿Eh? ¿Nuestro compromiso sigue en pie?.
Shirayuki lo dudo, sabía que él solo quería poder pero tenia razón ella sola no podría rehacer lo que su padre había logrado, además Senbonzakura fue un gran amigo de su padre y sabía como el rey Ashiel logro lo que hizo.
—Bien—Dijo con voz tosca y desviando la mirada.
—¡Que bien! ¡Entonces lo anunciaremos cuanto antes!—Sonrió ampliamente.
—¡No! ¡Espera! Me casare contigo pero lo nuestro no se debe saber hasta después del festival.
—Ahhh, ya sé quieres divertirte con el tipo ese ¿Eh? bien haz lo que quiera pero después no lo podrás volver a ver—Se dio la media vuelta indiferente.
—¿¡Que!? Tu no puedes darme orde-
—¿Quieres que todos tu súbditos crean que la reina es infiel?, sabes como son las personas, son chismosas, hablan sin saber, entonces harás lo que yo digo.
La reina se sentía de lo peor haber sido derrotada de esa manera por aquel timador.
