Who am I?

Capítulo III

Me haces falta tú

La luna brillaba en lo alto esa noche y ofrecía un hermoso espectáculo a todo aquel que la contemplara, estaba en todo su esplendor, redonda y blanca, alumbrando las calles de una ciudad que pese a la hora continuaba despierta y trabajando, un aire frío se podía sentir ya en la atmósfera, anunciando que la despedida del verano no tardaría en llegar; sin embargo la noche era perfecta para salir a pasear porque pese al ajetreo habitual las calles estaban sumamente calladas y solo se oía el murmullo del viento al chocar contra las hojas de los árboles, todo estaba en calma.

Pero ajeno a todo esto, en un barrio perteneciente a la alta sociedad de Hong Kong, un joven de aparentemente veintiocho años de edad se encontraba enfrascado en unos documentos sobre su escritorio, desde hacía horas no les quitaba la vista de encima y unas profundas ojeras enmarcaban sus preciosos ojos ámbar, aquel joven apuesto era nada más y nada menos que el mismísimo Shaoran Li, cabeza de la familia Li, una de las más influyentes en toda China y dueña de las empresas del mismo nombre, líderes en el mercado y poseedores de una gran fortuna. Su poder a nivel internacional era inmenso y Shaoran era el encargado de dirigir tales empresas, de ahí que estuviera tan entretenido con un montón enorme de documentos que esperaban su firma y aprobación.

Toc, toc

-Adelante- dijo el joven sin desviar su mirada de los papeles.

-Shaoran será mejor que vayas a dormir, mañana tenemos una reunión muy importante en París y tomaremos el primer vuelo, debes descansar- dijo su prima Mei Ling Li, una joven de veintisiete años y una de las más allegadas al joven empresario, heredera de una cuantiosa fortuna y mano derecha del joven Li.

-Sabes que debo terminar este papeleo precisamente para la reunión de mañana- comentó el ambarino sin mirarla.

-Pues termínalos en el avión, ¡es casi la una de la mañana!-le reprendió la chica.

-No puedo Mei, tengo que redactar unas cartas también y eso prefiero hacerlo en el avión.

-Shaoran ¿hasta cuando piensas seguir así?- inquirió la joven parándose frente a su escritorio y posando sus manos sobre los documentos, obstruyendo así la vista de su primo quien finalmente se dignó a mirarla a los ojos.

Suspiró antes de decir:

-¿De qué hablas Mei?

-Sabes perfectamente a lo que me refiero "primito"- respondió alejándose unos pasos- Desde que regresaste de Londres sin tu esposa te has sumergido completamente en el trabajo, apenas y comes, casi no hablas con nadie y solo piensas en trabajo. Llevas TRES meses sin saber nada de ella Shaoran- enfatizó.

-Y no tengo intenciones de saber algo de ella, ya hemos tenido esta plática muchas veces Mei, así que si a eso venías te suplico que te retires y me dejes continuar con mi trabajo- pidió el muchacho cortante.

-¡Por favor Shaoran¡ Es TU esposa ¿ni siquiera te importa un poquito?

-Querrás decir era, yo ya no estoy atado a ninguna mujer- contestó fríamente.

-¿Pero qué cosas dices? Es tu esposa Shaoran, nunca se divorciaron así que sigues casado, Sakura es tu esposa y…

-Mei Ling ya te lo dije miles de veces, ella me dejó y te equivocas al decir que estoy casado- abrió uno de sus cajones y removió su contenido hasta dar con lo que buscaba: más documentos, los cuales le mostró a su prima- Llegaron hace dos días, me divorcié de Sakura por abandono de hogar, no necesite pruebas puesto que lleva meses sin aparecer…

-¡¿QUÉ HICISTE QUÉ?¡- Lo interrumpió la chica alarmada- Shaoran ¿estás loco?, Sakura sería incapaz de dejarte o que me parta un rayo si miento, ella te ama y no sé porque teniendo en cuenta lo desalmado que eres, le romperás el corazón cuando se entere y si no ha aparecido en estos tres meses debe ser por alguna razón, ¿qué tal si le pasó algo?, ¿o tal vez fue secuestrada? ¡Piensa Shaoran!-gritó, sabía que su primo podía ser muy terco y más cuando estaba enojado, temía que hubiera hecho una tontería.

-Escucha- pidió intentando serenarse- En caso de que hubiera sido secuestrada ya lo hubiera sabido y no te preocupes porque yo se que está perfectamente bien, el día que regrese de Londres la encontré con su amante en la cama ¿no te parece suficiente? Lo nuestro termino hace mucho tiempo Mei, no insistas con lo mismo, ella se fue con él y decidió hacer su vida, ahora yo intento rehacer la mía.

-Pero eso no puede ser Shaoran- comentó negando con la cabeza- Sakura sería incapaz de hacer algo así, a mí me consta.

-¡Mei Ling lo vi con mis propios ojos!- gritó enfadado.

-Lo siento Shaoran pero no puedes seguir así, tan solo estás reprimiendo lo que sientes, porque yo se que tú la amas y si se fue con su "amante" debes hablar con ella y aclarar las cosas para que estés tranquilo, no lo estarás hasta enfrentarla, tan solo estás huyendo.

-No quiero saber nada de ella, es mi última palabra.

-Ay Shaoran- suspiro- La extrañas y te duele que se haya ido, no puedes ocultármelo y solo espero que tarde o temprano no te lamentes por esto porque mujeres como Sakura no hay muchas pero en fin… contigo no se puede razonar, solamente aclárame una cosa ¿quién es el "supuesto" amante de Sakura?- inquirió pues no podía quedarse con esa duda.

-Ese tal Kaoru, el que pretendía a Sakura cuando estábamos comprometidos- respondió su primo.

-¡Oh!- exclamó su prima muy sorprendida.

….

-¡Mira Haru¡ este es precioso, ¡te verás divina con este!- exclamó Tomoyo emocionada.

-Tomoyo ¿no crees que estas exagerando un poco?- preguntó su acompañante con una enorme gota sobre su cabeza pues la amatista ya le había hecho probarse más de veinte vestidos y ninguno la convencía.

-¡Para nada! Tienes que verte perfecta para mañana, los padres de Eriol rara vez vienen a visitarnos desde que regresaron a vivir a Japón.

-Tomoyo sigo creyendo que no es buena idea, yo no soy nada tuya ni de Eriol, agradezco todo lo que han hecho por mí pero esto se me hace demasiado…

-Haru- la interrumpió la ojiazul y posando una mano en su hombro- Deja de preocuparte tanto, para mí eres como la hermana que nunca tuve y en ti he descubierto una gran persona pese a que no recuerdes nada de tu pasado, créeme, convivir con más gente te ayudará a recordar más rápido de lo que crees.

-Ay Tomoyo, no sabes cuánto te agradezco lo que haces por mí, a ti y a Eriol, muchas gracias- e intento abrazarla pero algo se lo impidió, no por nada llevaba ya cuatro meses de embarazo y parecía que iba ya en el séptimo mes, su salud seguía siendo de cuidado pero se mantenía estable.

-Tranquila- rió Tomoyo- No creo que puedas abrazar a nadie hasta que esos bebés nazcan- ante este comentario la esmeralda sintió el calor en sus mejillas- ¿Segura que no quieres saber el género? El doctor dijo que ya se podía ver.

Haru negó con la cabeza.

-Prefiero esperar, me basta con que nazcan sanos, aunque al paso que voy siento que voy a explotar ¡estoy obesa!

-No es cierto, tú comes por cuatro y no por dos que sería lo normal, ahora vamos a probarte este vestido que se nos hará tarde.

Ambas chicas se dirigieron al area de probadores charlando animadamente sin darse cuenta que alguien las estaba observando desde hacía varios minutos y había escuchado su conversación.

-Por fin te encontré mi querida Sakura, esta vez no podrás escapar…- Susurró para sí mismo con un tono de voz que no auguraba nada bueno.

…..

Se encontraba camino a la reunión con sus socios, estaba realmente agotado, no había podido conciliar el sueño en varias noches, de hecho sus sueños eran inquietos y cortos desde que ella se había marchado, su vida era completamente distinta, había cambiado tanto en tan poco tiempo.

El viaje había sido largo y pesado y la verdad no tenía ánimos de permanecer en Francia tres meses hablando de negocios pero nada podía hacer, esa era su vida: las Empresas Li y el cargaba con la responsabilidad de mantenerlas en pie, continuando el trabajo de su padre y abuelo.

Cerró sus parpados para tratar de descansar un rato antes de sumergirse en el mundo de las finanzas pero de pronto su intento de descansar se vio interrumpido por el sonido de su BlackBerry, soltó un bufido por la interrupción y contestó el aparato mecánicamente, sin siquiera mirar el número en la pantalla.

-Si buenas tardes ¿con quién tengo el gusto?- saludó educadamente.

-Hasta que de dignas a atenderme mocoso- reclamó una voz al otro lado del teléfono.

El joven magnate no pudo sino hacer una mueca de disgusto al escuchar esa voz, no le hacía ninguna gracia tener que hablar nada más y nada menos que su excuñado Touya Kiniomoto.

N/a: Pues aquí estoy de nuevo con otro capítulo, espero que les haya agradado, como dije Shaoran ya hizo su aparición y espero que les haya agradado es lo mejor que pude hacer, ya más adelante se irán aclarando todas las dudas, paciencia…

Por cierto muchísimas gracias por sus reviews, no saben cuánto me animan a seguir escribiendo espero que les este gustando mi historia porque a veces estoy devanándome los cesos pensando la mejor forma de continuar, por favor dejen sus comentarios y espero poder subir cuanto antes el siguiente capítulo, ya lo tango más o menos planeado pero todavía me falta ver algunos detalles.

Sayonara:)