Disclaimer: Boku no Hero Academia no me pertenece. Sólo utilizo sus personajes de forma no lucrativa.


Mientras desayunaba, se le ocurrió revisar su celular para ver si había noticias de sus padres. Nada de ellos, ni mensajes ni llamadas. Sólo había un mensaje de Todoroki. Lo abrió entre alegre y nerviosa. Alegre porque, naturalmente, quién no estaría alegre por recibir un mensaje de su pareja. Y nerviosa por la escena del sábado...

Había ofrecido su hombro a Todoroki para que éste descansara un poco, y descubrió algo nuevo en ella. Algo que, si no hubiera tenido esa confianza en ese momento, no hubiera descubierto, y es la suavidad del cabello bicolor de él. Había descubierto lo increíblemente adictivo que era acariciar su cabello. Estaba tan concentrada en ello que no se dio cuenta que él había despertado, pero fingía dormir. Salió de su trance cuando él estornudó sin querer.

Digamos que la situación fue bastante incómoda. Pero eso no significaba que no hayan disfrutado ese momento. Se separaron sonrojados y Momo recordó que aún tenía sus cuadernos, así que lo utilizó como excusa para salir de esa habitación. Cuando volvió con ellos, Todoroki le dijo que el horario de visitas de su madre ya había comenzado y que le había prometido visitarla. Se dirigieron a la puerta y Todoroki se despidió con un beso en la mejilla de la otra.

—Nos vemos, Yaoyorozu.

La única razón por la que el muchacho no estaba completamente sonrojado era porque regulaba su temperatura con su lado frío. Se dio vuelta y salió, dejando a Momo congelada en su lugar. Para cuando ella reaccionó, él ya se había ido.

Y volvemos a la actualidad, con Momo sonrojada por el recuerdo y abriendo el mensaje de su novio.

Buenos días. ¿Cómo dormiste? Yo bien.

Me preguntaba si podríamos juntarnos antes de la escuela. En la entrada.

¿Qué querrá? Era la pregunta que rondaba por su cabeza, pero fue rápidamente reemplazada por otra pregunta: ¿Por qué le sigues cuestionando cada vez que quiere estar contigo? Son novios, es natural que pasen tiempo juntos. Ya pasaban tiempo juntos antes de serlo...

Segura de si misma, contestó el mensaje.

Buenos días. Yo dormí bien, gracias por preguntar. Saldré en cuanto termine de desayunar.

Ni bien dejó el celular, llegó la respuesta.

Está bien, nos vemos.

Sonrió al celular. Lo dejó de lado y terminó su desayuno.


—Todoroki-san, buenos días —le saludó con una sonrisa al verlo en la entrada—. ¿Hace mucho que esperas?

—Buenos días, Yaoyorozu —le devolvió el saludo con una pequeña sonrisa—. No, llegué hace un momento.

Aún no podían mirarse a los ojos sin sonrojarse. Todoroki rompió el silencio que se había formado.

—Te preguntarás porqué quise que nos juntáramos aquí —le dijo.

Ella asintió y él continuó.

—Es qué... —titubeó— Frente a nuestros compañeros, debemos... comportarnos como siempre, ¿no?

—Si, eso creo —le respondió algo insegura—. Si vamos a ocultar nuestra relación, debemos evitar que se enteren. Cada quien iría por su lado, como normalmente hacíamos. Sólo podríamos actuar más... —buscó la palabra que más encajaba— cercanamente, cuando estemos solos.

—Ya veo... —Todoroki posó su mano en su barbilla— ¿Como un juego? —le preguntó con aire inocente.

Ella se sonrojó a la vez que sus ojos se iluminaban.

—Tan lindo...

—Si lo ves de esa forma, si.

Los ojos de Todoroki tenían un brillo infantil. Y seamos sinceros, a Momo también le emocionaba la idea.

—Entonces... ¿Entramos? —dijo él comenzando a moverse.

—¡Si!


Por ahora todo iba bien, entraron como siempre, sus compañeros fueron llegando, algunas de las chicas se acercaron para hablar con Momo. Todo era como siempre, salvo algunas preguntas sobre la salud de la chica, porque no era normal que Yaoyorozu Momo faltase.

—¿Ya te encuentras mejor, Yaomomo? —preguntaba Jirou.

—Si —respondía la otra—, sólo me hacía falta descansar un poco. —Y les sonreía para restarle importancia.

—Ya veo... ¿quieres que te preste lo que hicimos? —volvió a preguntar.

Momo abrió los ojos.

—No hace falta —comenzó nerviosa—, Todoroki-san ya me lo alcanzó.

Las chicas se extrañaron y miraron al bicolor, que acomodaba sus útiles. Al sentir las miradas sobre él, volteó.

—¿Sucede algo? —preguntó intentando no establecer contacto visual con su pareja, porque presentía que estaba nerviosa y si la miraba se iba a contagiar.

—¿Qué es eso de que le alcanzaste los deberes a Yaomomo? —preguntó Ashido.

—Eso mismo —le dijo seguro—. Simplemente le llevé los cuadernos a su casa, eso es todo.

Yaoyorozu estaba impresionada por la naturalidad con la que dijo eso.

La pelirosa mantuvo su mirada clavada en el otro un rato más.

—¡¿Has visto qué grande es su casa?! —saltó de repente— ¡Más que casa es una mansión!

—Yo también vivo en una casa grande —respondió sin cambiar de expresión.

—Claro... —recapituló la otra— Eres el hijo del Número Dos, tiene lógica.

—Todos a sus lugares. —Aizawa hizo acto de presencia y la clase comenzó.

No sin que antes nuestros protagonistas se dieran unas miradas cómplices.


La clase pasó de forma normal, sacando el hecho que nuestros protagonistas intercambiaban miradas de vez en cuando. Sabían cuando el otro le estaba viendo, pero no se dieron cuenta de que alguien los había visto.

Cuando llegó la hora del almuerzo, cada quien fue por su lado: Momo con las chicas y Todoroki se fue solo, aunque Midoriya lo alcanzó después. De todas formas, ambos terminaron en la cafetería, en mesas distintas.

—Oye... Yaomomo... —comenzó Ashido— ¿Acaso tienes algo con Todoroki? —preguntó levantando una ceja y despertando la curiosidad de las otras.

Yaoyorozu casi se atraganta con su bebida. Eso la había tomado desprevenida.

—¿Q- Qué te hizo pensar eso? —le respondió un poco sonrojada.

La pelirosada hizo una sonrisa satisfactoria.

—Lo vi observándote en clase —afirmó.

—Has de imaginarlo —dijo la otra continuando con su almuerzo, simulando no saber nada del tema.

—Estoy segurísima de que lo vi —afirmó nuevamente. Repentinamente cambió su expresión—. Pero, si no tienes nada con Todoroki... Tal vez...

—¿Tal vez...? -dijeron las demás presentes, atentas a la conversación. Momo temía lo que podría decir.

—Tal vez... le gustes a Todoroki.

En ese momento, Yaoyorozu se ahogó con la comida. Bastó con toser un poco y tomar agua para que se le pasara, siempre como una señorita de clase alta como era ella. Cuando reguló su respiración, habló.

—¿Cómo y por qué habrías llegado a esa conclusión? —dijo reponiéndose y continuando con su comida ante la atenta mirada de sus compañeras.

—Pues... —dijo, esta vez, Jirou— Este último tiempo, han estado más cercanos.

—También —ahora Hagakure—, contigo es más... cálido que con el resto de compañeros. Obviamente excluyendo a Midoriya.

—Eso es cierto —agregó Tsuyu—, Todoroki-chan actúa diferente contigo.

Uraraka asintió ante los comentarios de sus compañeras.

Yaoyorozu se sintió acorralada, ¿qué debía decir?

Pensó rápidamente una solución.

—Verán —comenzó—, Todoroki-san me estaba preguntando algo que no entendía en clase. Además, estos días le he dado algunas tutorías. Después de que combatimos contra Aizawa-sensei, establecimos una amistad. Eso es todo.

Eso era en parte cierto. Pero, al fin y al cabo, una verdad a medias sigue siendo una mentira, y le dolía mentirle a sus amigas.

Sin embargo, lo dijo con tanta naturalidad que hasta ella misma se sorprendió.

Las otras se rindieron con el tema.

—Una lástima —suspiró Ashido—, yo que quería un poco de romance en la clase...

—Entonces empieza a ver más de cerca a Uraraka y a Midoriya. Parece que Midoriya está loco por ella —dijo Jirou.

La nombrada se sonrojó, parecía un tomate maduro.

—¡¿Eh?! ¡¿Y yo qué dije?!

Las otras se rieron de su expresión. Todas terminaron riendo, incluidas Ochako y Momo.


Todoroki escuchaba tranquilamente las risas del grupo femenino, sus mesas no estaban tan alejadas después de todo. Sólo pudo sonreír ante el maravilloso sonido que apenas llegaba a sus oídos, y eso era porque el ruido del ambiente y las risas de las otras tapaban la suave risa de su pareja. Sin embargo, su oído logró captarla y se puso un claro objetivo en su mente.

Debo hacerla reír para mi...

—¿Sucede algo, Todoroki-kun? —Midoriya interrumpió sus pensamientos.

—Nada —respondió para posteriormente sacar su celular—. Permiso —dijo antes de desbloquearlo y mandar un mensaje.


El celular de Momo sonó ante la llegada de un mensaje. Pidió permiso antes de abrirlo. Era de Todoroki. Lo abrió sorprendida.

Me gusta tu risa.

Su corazón se aceleró, pero lo disimuló muy bien.

¿Debo tomarlo como un cumplido?

La respuesta llegó veloz.

Así es.

Sonrió y dejó el celular.

—Te vez feliz, Yaomomo —dijo Ashido—, ¿es por el mensaje?

—¿Eh? —tardó en reaccionar— Si —contestó ya teniendo formulada una respuesta—, nuestra criada ya se siente mejor y volverá a casa. Ya no estaré tan sola hasta que lleguen mis padres. —Sonrió.

—Ya veo —dijo la rosada— ¿Por qué es que tus padres no están en tu casa?

Así la conversación se desvió y se alejaron del tema del romance.

Al terminar la hora del almuerzo, todos volvieron al salón y las clases continuaron.


El timbre anunció el fin de las clases del día.

—Eso es todo por hoy —dijo Aizawa a sus alumnos—, recuerden estudiar para el examen de mañana.

Se escucharon algunas quejas al salir el profesor del aula.

—Yaoyorozu —escuchó la pelinegra que la llamaban por la espalda al salir del salón. Se encontró con el rostro de su novio.

—Todoroki-san, ¿qué se le ofrece? —le preguntó formalmente. Él mantuvo su rostro indiferente, pero sus ojos decían que no le agradaba del todo que fuera tan formal.

—Yo... —titubeó cuando vio cómo uno de sus compañeros de acercaba— Me preguntaba si podías explicarme algo que no entiendo, para el examen.

Esa frase era familiar. Claro que lo era, lo había dicho el chico el día en el que se declararon. Obviamente, sacando el que era una duda para un examen.

—Está bien —le respondió sonriente—, ¿quieres venir a mi casa? Estaremos más cómodos.

—Claro.

Si sus compañeros escuchaban eso, no sospecharían de nada. Una simple reunión de estudio.


Fueron juntos a la casa de la chica. No había nadie.

Yayorozu le invitó a sentarse mientras hacía té.

—Entonces —comenzó la chica—, ¿qué es lo que no entiendes?

Todoroki sonrió.

—Es una escena familiar, ¿no?

Ella se sonrojó y sonrió.

—Así es.

—Bueno —Todoroki abrió su mochila—, en realidad no tenía dudas de la escuela, sólo quería estar contigo, pero ya que estamos aquí...

Y comenzaron a estudiar. Yaoyorozu explicaba con pasión y dedicación, y eso tenía hipnotizado a Todoroki. Al mismo tiempo, comenzó a pensar en que, tal vez, podrían salir a algún lado y así lograr su objetivo de hacerla reír para él.

—Todoroki-san, ¿estás escuchando? —preguntó ella al ver que el bicolor parecía no prestar atención.

—Salir —soltó el otro repentinamente.

—¿Cómo? —lo miró sorprendida.

—¿Quieres... salir? A algún lado, no sé... —el valor que tenía se desvaneció.

—C- Como una... ¿Cita? —le preguntó sonrojada.

—Si, se le podría llamar así. —Él, a lo único con lo que podría asociar "cita", y sólo gracias a lo que escuchaba de las chicas y de su hermana, era salir con alguien que te gustaba.

—Me encantaría —respondió al fin la otra sonriendo.

—Bien... —respondió él llenándose de alivio. Pero se enfrentaba a otro obstáculo— No sé a dónde podríamos ir... ¿Qué te gustaría hacer?

Ella sonrió.

De alguna forma, sabía que llegaría a esa pregunta.

—Podríamos... —pensó— Ir a comer a algún lado...

Él pareció pensarlo.

—Me parece bien —finalizó.

Y dejaron esa conversación de lado para seguir estudiando.


*Sale de un escondite*

Jejeje... Qué onda pipol!

Acá Hati-chan, arrastrándose y trayendo un nuevo capítulo!

(Si tiene algún error es porque intenté subirlo lo más rápido posible y no lo revisé 3 veces :v)

Por favor, no me maten. Insisto, tengo una familia de peluches que cuidar :(

Bueno... Me siento una mierda de ficker por abandonarlos por tanto tiempo... Este capítulo me costó más de lo que imaginé...

Excusas? Podría poner muchas, pero sólo diré que tenía muchas cosas en la cabeza, poca inspiración y no me convencía mucho cómo quedaba el capítulo, cada la vez le daba más vueltas y mientras más lo corregía, menos me convencía. Es más, este final sigue sin gustarme mucho, pero es lo mejor que pude lograr...

JBHSBDKVH SKHFBVS

JODER CONMIGO

Quiero decirles un par de cosas con respecto al fic y algunas cosas más, así que me gustaría mucho que se quedaran hasta el final.

Así que, voy a empezar por unas cosas mías.

No creo haberlo dicho, pero soy una chica con muy buenas notas. Literal, fui el mejor promedio de mi curso todo el año pasado. Pero pasé a 5to de secundaría, el anteúltimo año, y me habían dicho que es un año muy difícil. Y les tomo la palabra. Por primera vez en mi vida, desaprobé el trimeste de una materia (nunca había odiado tanto física) y me está costado mucho levantarla. Eso implicó mucho peso en mi mente y estuve jodida... jwndfjksbjsaf Joder.

Afortunadamente, estamos en vacaciones en Argentina, así que tengo dos semanas para liberarme un poco y despejarme. Anime, dormir, leer y escribir.

Tengo 16, no debería tener tanto estrés... jfhbdbdjdjd

Pero buano.

Con respecto al fic, no creo que nos falten muchos capítulos de Warm moments.

Este va a ser más o menos el orden de capítulos:

El comienzo

Un secreto

Primera cita

Primer beso

Primera vez

Primer aniversario

Esos capítulos van a estar sí o sí, si hay algún otro capítulo relleno, va a ser cosa eventual.

No se que más iba a decir... No importa.

REVIEWS!

MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LOS REVIEWS!

A TODXS

ASJSDKJA

En especial a TraviesaK64, que comentó desde el 1er cap hasta en el anuncio :'3 (aunque en el segundo capítulo había dos TraviesaK64 y no se si serán la misma persona...)

BUENO, SIGO

Los reviews me motivan muchísimo a escribir, mucho más que los favs y los follows...

Y ya que estoy con eso, me alegra muchísimo ver como la cantidad de seguidores ha aumentado a pesar de mi ausencia... Me pone... muy feliz.

Y bueno, los review. Muchas gracias a quienes comentaron... es que... no tengo palabras. Ver cómo comentan y dicen tantas cosas lindas de mi fic me hace muy feliz.

También voy a agradecer a Toffis, por su comentario en el segundo capítulo y a Yukkiteru Yukitemura Taisho y Geisfer, por sus comentarios en el anuncio, que me motivaron a meterle más ganas a este capítulo.

Bueno, ya está de agradecimientos y anuncios.

Comenten sin miedo que no muerdo y respondo siempre que puedo!

Creo que ya no tengo que decir nada más...

Nos leemos!

Se despide

Hati-chan