Capitulo 4


Había pasado un tiempo. Batman estaba a la espera de pistas del Joker pero el tiempo pasaba y el crimen no descansaba en ciudad gótica. Ahora estaba tras la banda del pingüino quien estaban en el puerto descargando armas de contrabando. El hombre de la noche esperaba paciente para evitar el golpe y llamar a la policía. Cuando vio el cargamento, se lanzó sobre el grupo de hombres y comenzó la batalla. Disparos, golpes y gritos, pero al final, todos ellos fueron noqueados y atados.

-Alfred, llama a la policía. Diles donde pueden ubicar un cargamento ilegal.

-Sí señor, como usted diga- Dice el mayordomo con diligencia- He de decirle que tengo un dato que posiblemente le interese.

-Te escucho

-Reportaron a Harleen Quinzel desaparecida

- ¿Harley Quinn?

La expresión de Batman se tornó misteriosa.


Como quien se siente derrotada, ella se vistió y luego de llorar agazapada en una esquina se dejó vencer por el sueño. No sabía qué hora era, pero su cuerpo exigía descansar, tenía mucho dolor de cabeza y le molestaba la espalda baja (posiblemente por el golpe cuando fue noqueada). No sabía que esperar. No podía hacer nada, y él aunque tranquilo parecía poco dispuesto a dejarla ir. Despertó después encontrando que estaba arropada por una sabana de payasos la cual no recodaba haber usado y a su lado había uno de sus muñecos de peluche. Mister J no se veía a simple vista pero tras levantarse le vio sentado en su escritorio, como muchas veces le vio cuando eran socios, haciendo planes.

Parecía muy concentrado haciendo anotaciones y revisando algunos documentos, parecía estar inspirado dado que de vez en cuando se reía. No se había dado cuenta que ella estaba despierta. Mientras estaba concentrado Harley recordó cuando ella se le sentaba en las piernas y trataba de seducirlo mientras trabajaba, y sus reacciones siempre eran negativas. "Ahora no cariño Daddy está trabajando", pero ante su insistencia siempre era sacada a empujones, hasta que aprendió a estar en silencio al lado de él, apoyándole en lo que necesitara y esperar que a la noche estuviera de mejor humor. Nunca pudo interponerse entre sus planes de matar a Batman.

De repente Mister J nota que esta despierta y la mira por un instante como si deseara algo, pero vuelve al papel y sigue trabajando.

Se sentía confundida, llevaba meses sintiéndose mejor, le dieron de alta, la declararon sana y ahora de repente su mente estaba haciendo lo mismo que hacía antes: fantasear.

Apretó hacia sí el muñeco de peluche preguntándose qué pasaría.

Lo que pasaba en la mente del Joker era un misterio. Pero ciertamente parecía estar a gusto de tener a su Harley controlada, y estaba complacido con el asunto de haber logrado alguna aproximación sexual con ella aunque fuera "un poco" a la fuerza.

Harley había tratado de adivinar dónde estaba la salida, pero era un misterio. Sabía que debía haber una, pero supuso correctamente que él no la mostraría…¿porqué la había secuestrado?, se preguntaba una y otra vez, ¿será que es una prueba de que realmente la quería?, ¿planeaba matarla?, o realmente, ¿era una acción desesperada para tenerla.?

Bien podía golpearle hasta el punto que él aceptara dejarle ir, pero ella le conocía, eso no serviría para nada.

Se acostó de nuevo dándole la espalda y abrazando el peluche pasaron algunas horas. Quería dejar de pensar y especular pero no podía evitarlo, hasta qué suena un teléfono al lado de ella. Lo mira extrañada lo que sonaba no era un teléfono real era uno de juguete muy pequeño, de esos que tienen una carita feliz y que usualmente lo utilizan los niños de dos a cinco años.

Inmediatamente miro a Mister J y lo vio con otro teléfono en su escritorio haciendo una sonrisa pícara. Sin dejar de mirarlo (lo cual era un poco cómico). Ella contesta el teléfono.

-La señorita Harley Quinn por favor- el imita una voz aguda que no es la de él.

-Sí, ¿Quién la necesita?

-El secretario del Joker para servirle- ella reacciona alzando una ceja y él actúa-

-¿El secretario?

-Sí, mi nombre es Eldelas Nalgas – ella se sonríe- el señor Joker le gustaría saber sí le gustaría cenar esta noche con él.

-Señor "Nalgas" no estoy segura que desee cenar con su jefe esta noche.

-Pero si el señor Nalgas, digo… Joker- con esa equivocación ella no pudo dejar de reírse- va a cocinarle señorita- Ella se muestra muy sorprendida y dice

-Qué raro, Mister J no sabe cocinar.

Recuperando la voz de él y un poco molesto responde.

-Si sabe.

-¿ah sí?

-Sí… - cambia nuevamente la voz- ¿acepta o no señorita?..

-Lo pensaré… llámeme luego- y cuelga

Mira entonces al hombre a los ojos y se ríe, ¿él cocinando?, si nunca tomó una cuchara cuando vivían juntos.

La cara del Joker no podía ocultar la desilusión, así que miró sus papeles y siguió en lo suyo por cinco minutos, momento en el cual volvió a llamar. El teléfono de juguete sonaba al lado de Harley y ella nuevamente lo contesta mirándole a él a la cara.

-¿de veras no quieres cenar conmigo?- utilizaba su voz normal

-Está bien, cenaré contigo.

-¡Bien!... mi secretario te llamará luego- y cuelga.

Harley volvió a darle la espalda y tomo un libro para leer, estaba un poco aburrida.


Batman pensaba en que la única pista que tenía para encontrar al Joker era la desaparición de quien fuera su amante. El mismo como Bruce Waine había firmado la libertad condicional de la que fuera la no tan brillante, doctora Harleen Quinzel, quien luego de entrevistar al villano se enamorara del Joker y le diera su libertad del sanatorio de Arkham, convirtiéndose posteriormente en Harley Quinn, su socia y secuas a quien El Joker trataba de manera contradictoria. Entre el posible cariño y el abuso físico, donde curiosamente luego de varios golpes, abusos e intentos de asesinato ella siempre volvía con él luego de cortas temporadas separados.

Para Batman toda esa relación era una autentica desfachatez, estableciendo en su interior que El Joker era incapaz de amar a alguien distinto que a él mismo, y la forma como él utilizaba y maltrataba a Harley así lo comprobaban.

Según sus archivos después de la libertad condicional de Harley no había tenido contacto con él, y es más había tenido un comportamiento normal buscando trabajo en una tienda de flores y tratando de mantenerse al margen de los problemas.

Y ahora estaba desaparecida..

Batman tenía que investigar más, así que se dirigió a la residencia que anotó Quinzel en su repertorio de salida. Sorpresa la de él cuando vio a través de la ventana que Poison Ivy estaba tras esos muros.

No le gustaba nada lo que veía, así que entró por la ventana rompiendo el cristal y encarándola de manera directa.

-¿pero qué demonios?

Dijo la villana sorprendida por el caballero de la noche.


Iron-Wong: Gracias por mi primer review, espero realmente encontrar más de ellos.

Continuamos…