La batalla de las diosas
capítulo 4: 17 de febrero.
Era miércoles 17 de febrero por la noche.
Hacía mucho tiempo que Burbuja no se dirigía a aquel sitio en una noche que no fuera el tercer día del mes. En su mente estaban las palabras de aquel rubio "Te espero el miércoles sin falta". Sería la primera vez que ambos se encontraran en ese arroyo a mitad del bosque a propósito. Hacía años que se encontraban ahí pero no por algo previamente establecido, no por que se pusieran de acuerdo, si no por "coincidencia". Este día era diferente, y no sólo porque no era el dichoso tercer día del mes, si no porque esta vez ambos se habían puesto de acuerdo en encontrarse justo esa noche hace dos semanas atrás. Burbuja recordó lo sucedido aquella noche lluviosa.
-¿Qué haces?
Lo escuchó, esa voz, la voz que nunca le dirigía la palabra a menos que sea en una pelea para insultarla, pero nunca ahí, nunca en ese lugar, nunca cuando dejaban de ser heroína y villano y se convertían en compañeros, que compartían ese lugar secreto. Lo escuchó claramente, volteó y se encontró con él, flotando frente a ella, en su lado del arroyo, había cruzado la línea que los dividía, él estaba ahí, mirándola fijamente a los ojos.
-¡Boomer!- exclamó la rubia al ver al chico tan cerca de ella, a la vez que retrocedía, no debía olvidar que después de todo eran enemigos.
-¿Qué haces aquí, tonta? ¿no deberías estar en tu casa, dormida en tu camita caliente en vez de estar aquí afuera en la lluvia?
-Y a ti te hago la misma pregunta ¿qué haces aquí en la lluvia?- dijo Burbuja, defendiéndose, a la vez que el rubio agachaba ligeramente la cabeza y la miraba molesto.
-Apuesto a que mi cama no es tan cómoda como la tuya y mi casa no es tan agradable.- Las chicas Superpoderosas sabían que los Rowdyruff Boys vivían en casa de Mojo Jojo desde hace ya un largo tiempo, aunque desconocían la razón por la cual esos 3 niños se fueran a vivir con su "padre". Burbuja intentó imaginarse qué sería vivir en casa de Mojo, no lo veía tan malo.
-¿Por eso vienes aquí? ¿para no estar en tu casa?- preguntó Burbuja con curiosidad, aunque un poco decepcionada, ¿por qué decepcionada?
-Sí, algo así.- dijo en voz baja, volteando a otro lado para que la rubia no mirara su cara que tenía una ligera expresión de tristeza, después volvió a verla, esta vez con seriedad-. Vengo aquí para poder estar solo y pensar, pero me es muy difícil hacerlo contigo aquí observándome.
-¿Qué quieres de...?
-¡Quiero decir que ya no podemos compartir este lugar!
-¿Pero qué dices?- preguntó con dificultad-. No... nosotros siempre hemos compartido este lugar sin ningún problema ¿por qué de repente ahora tú...?- era una suerte que la lluvia le empapara la cara, así el rubio no se percató que ella se encontraba llorando, estaba sufriendo.
-¿Por qué te importa tanto?
-Yo.. yo... no lo sé.- realmente era una suerte que lloviera, Burbuja estaba controlando casi a la perfección su expresión, lo único que la delataba era su voz temblorosa, aunque tal vez podría confundirse con el fuerte sonido del agua al caer.
-Esto no puede seguir así, yo soy un villano, tú eres una heroína y aunque no nos llevemos bien al estar tú y yo en este lugar es una traición a mis hermanos.
Burbuja se sobresaltó al escuchar las palabra de su contraparte, era cierto, él traicionaba a sus hermanos y ella hacía lo mismo con sus hermanas; estos encuentros, mires donde los mires, no podían ser, no importa lo poco que ambos interactuaran al estar ahí, ¿seguía siendo una traición?. Recordó una ocasión en la que los Rowdyruff Boys habían cometido un crimen y Las Chicas Superpoderosas los buscaron en toda la ciudad para hacerles pagar por sus actos, poco después Burbuja se encontró con Boomer en ese arroyo pero no le dijo nada a sus hermanas, ¿eso era una traición? sí, definitivamente sí. No es que Burbuja intentara protegerlo o algo así al no decirle nada a sus hermanas, era simplemente que al estar en ese lugar todos y todo se volvía neutral, no contaba, casi no existía, él dejaba de ser un villano y ella dejaba de ser una heroína, no eran nada, ni siquiera amigos, sólo compañeros de ese lugar secreto, un secreto que no se rebela nunca, aunque no se pusieran de acuerdo sabían que sus encuentros no contaban para nada, no existía nada, ahí todo era neutral. ¿Por qué quiere acabar con todo esto? ese lugar era la prueba de que el bien y el mal pueden coexistir sin pelear, aunque sea por ese pequeño momento, era una traición pero ¿le hacía un daño real a alguien?... tal vez a ella misma.
-No pienso dejar este lugar.- dijo él después de un rato en silencio, Burbuja comprendió lo que quería decir.
-Yo tampoco estoy dispuesta a dejar mí lugar secreto.- dijo la chica, preparándose para pelear, no estaba dispuesta a verse débil y mucho menos perder su preciado lugar secreto.
-Ya veo...- Boomer se puso rígido, después elevó la vista para ver hacia el cielo, la lluvia mojaba su cara y su cabellos. Se veía tan hermoso e inocente bajo la lluvia, Burbuja se sonrojo ante ese pensamiento-. Pelearemos por este sitio.
-¿Eh?- ella abrió mucho lo ojos, eso era lo que temía escuchar.
-Pero no ahora.- dijo en voz baja pero con seriedad.
-¡¿Por qué no puede ser ahora?! ¡sólo terminemos con esto!- gritó con desesperación, cosa que sorprendió mucho a Boomer.
-Te... enfermarás.- dijo con una voz dulce, Burbuja sólo levantó la mirada para verlo-. Quiero decir.- se corrigió-. Yo me enfermaré, ¡mira esta tormenta! ¡mis hermanos me harían la vida imposible si me llego a enfermar! ¡además no quiero ensuciarme en el lodo!- a Burbuja se le escapó una pequeña sonrisa al ver tal reacción por parte del rubio-... En dos semanas.
-¿Dos semanas?
-Sí, ven aquí en dos semanas, decidiremos quién se queda en este lugar, el último que quede en pie se queda, el que caiga se larga.- Burbuja lo único que hizo fue asentir, después de eso el rubio salió volando del lugar a gran velocidad, acompañado por los relámpagos de aquella tormenta, cosa que hacía parecer esa escena muy dramática.
Después de que él desapareció de su su vista, Burbuja cayó de rodillas, ¿este será el final? ¿cómo pudo pensar que podían algún día ser amigos? ¿por qué pensó que un villano y una heroína podían convivir sin tener que luchar? tal vez así fue por un tiempo pero eso no podía seguir para siempre, ¿por qué fue tan ingenua? ¿por qué?, aunque le duela admitirlo, la única razón por la que iba cada mes a ese lugar era simple y sencillamente para verlo a él y sólo a él. Se quedó ahí por varias horas, horas en que no paró de llorar, horas en las que no paró de llover, casi como si esperara algo que nunca llegaría. Después de todo ella si se enfermó al día siguiente.
De regreso al presente, Burbuja volaba en dirección a su lugar secreto en medio del bosque, ya habían pasado exactamente dos semanas desde que se habían puesto de acuerdo para pelear por el derecho de quedarse ese lugar. Justo la semana pasada habían peleado pero fue más bien una pelea fingida "No pelearemos con todo nuestro poder, lo dejaremos todo para ese día" y ese día era hoy... aunque más bien era de noche. Esta vez pelearía con todo, utilizaría hasta su última gota de energía en esa pelea que estaba a punto de comenzar.
Burbuja no lo sabía pero Bombón ya estaba consciente de que ella salía cada tercer día del mes, aunque ahora no tenía forma de saberlo, este era el día 17, una fecha a la cual Burbuja no esta acostumbrada a ir a aquel sitio, pero no importa, ya no sería como antes, ya no importaría más. Cuando se acercó a medio kilómetro del lugar, bajó al suelo, decidió caminar desde ahí, sencillamente no tenia ánimos, caminó y caminó, perdida en sus pensamientos, en sus recuerdos, los momentos que había pasado en ese arroyo, ya casi no podía recordar los momentos en los que Boomer no estaba presente. Boomer, Boomer, ¿por qué sólo piensa en Boomer? porque su lugar secreto ya no le importaba tanto, lo que le importaba era poder ver a Boomer. ¿Qué eran estos sentimientos? ¿desde cuándo los sentía?
Caminó por el bosque que estaba sumergido en la oscuridad y a lo lejos logró notar un destello de luz; ya estaba llegando, ese destello de luz era el hermoso brillo que reflejaba aquel arroyo al ser iluminado directamente por la luna. No tardó en ver que Boomer ya estaba ahí esperándola, inevitablemente ella comenzó a temblar, de lo único que estaba segura era de que no temblaba por miedo. Él se encontraba mirando al suelo, ¿quién sabe lo que estaría pasando por su cabeza en esos momentos? después él escuchó que ella se acercaba y rápidamente levantó la vista para mirarla.
-Creí que no ibas a venir, boba.- dijo con una voz inconscientemente dulce.
-Quería tomarme mi tiempo para llegar.
-Ya veo.- agachó la cabeza-. Entonces...
-Entonces...- ¡¿por qué esto se había vuelto incomodo de repente?!. Silencio incomodo, perfecto.
-¿Vamos a pelear sí o no?- preguntó Boomer casi en un grito después de casi un minuto y medio de incomodo silencio.
-Sólo espero a que tú inicies.- dijo ella llevándose ambas manos a la cintura en señal de indignación.
-Bien.
Ambos volaron hacia arriba de la copa de los arboles, y comenzaron su pelea, era imposible no recordar aquella pelea que tuvieron la primera vez que se encontraron en aquel lugar, esa pelea hace 7 años, ahora ambos ya habían crecido, ya no eran unos niños, pero era inevitable pensar que esta pelea era idéntica a esa vez. Nuevamente utilizaron solamente su fuerza y su velocidad para pelear, por el hecho de que no querían dañar ese lugar con sus superpoderes.
-¡Este lugar será mío, boba!- Boomer le dio un golpe a Burbuja en la cara y ésta respondió dándole una patada en la cabeza. A Boomer le dolió pero no se detuvo ahí.
-¡Aaaaagh!- gritó Burbuja al ser lanzada por los aires gracias a un fuerte golpe que Boomer le dio en el estomago. Burbuja logró detenerse después de salir lanzada por varios metros y regresó con velocidad a atacarlo-. ¡No me digas boba!- gritó mientras le daba un fuerte puñetazo por debajo de la cara.
-¡Cállate!- grito al tiempo en que tomaba a Burbuja del cabello, se lo jaló fuertemente y después comenzó a darle fuertes patadas.
-¡Basta!- chilló ella, sujetándolo fuertemente de las manos, encajándole las uñas y haciéndolo sangrar.
-¡AH! ¡Suéltame!- gritó al ver cómo la sangre salía de sus manos en la parte donde Burbuja le encajaba las uñas.
-¡Suéltame tu primero!
Boomer la soltó si no antes de darle un fuerte cabezazo a lo que Burbuja se sujetó fuertemente la cabeza intentando aguantar el dolor, sintió cómo la sangre caía de su frente y le entraba en el ojo. Boomer miró sus manos, estaban llenas de sangre y aún no paraban de sangrar, se puso furioso.
-¡Toma esto!- gritó dándole un fuerte arañazo a la rubia en la cara, aunque sus uñas no estaban tan afiladas y largas como las de ella, aún así el daño fue notable.
-¡Au! ¡Mi cara no!- gritó la chica que aún ni siquiera se recuperaba del cabezazo. Boomer la miró ¿por qué a las niñas siempre les preocupa su cara?, aunque la cara de ella parecía la de un ángel ¿la de un qué?- ¡TÚ!- gruñó totalmente furiosa y apretando los dientes, esto no se iba a quedar así.
Se acercó rápidamente a él y lo sujetó del cabello que, aunque era corto, era lo suficientemente largo para que Burbuja lo sujetara de ahí. Lo sujetó fuertemente y comenzó a darle cientos de puñetazos en la cara, haciendo que perdiera un par de dientes, se rompiera el labio, le sangrara la nariz y se le pusiera el ojo morado. Boomer no iba a dejar que una niña la tratara así. Cuando Boomer vio la oportunidad rápidamente la sujetó del cuello y comenzó a ahorcarla.
-Huuj- fue el ruido que hizo Burbuja al ser ahorcada tan cruelmente por Boomer. No es algo que Boomer le guste hacer, tampoco es que quiera... matarla, simplemente hacía lo que sea para ganar, no debía perder esto por nada del mundo. Burbuja lo soltó del cabello y lentamente llevó sus temblorosas manos a la cara de Boomer, este se dio cuenta de lo que ella trataba de hacer, ella quería encajarle las uñas en los ojos, algo muy peligroso, Boomer no iba a correr el riesgo. Con algo de esfuerzo Boomer logró alcanzar a morder una de las manos de Burbuja, la mordió fuertemente y no la soltó, la mordió tan fuerte que su mano comenzó a sangrar, igual como ella había hecho sangrar las manos de él.
-Oh, no.- susurró Boomer al ver que Burbuja bajaba la mirada, ella lo miró a él, reconocía esa mirada ¡estaba a punto de sacar láser de sus ojos!. Rápidamente Boomer la soltó y y esquivó ese rayo láser que a esa distancia podría haber sido fatal. Vio en la dirección en donde el láser cayó, el láser chocó contra la tierra haciendo que varios arboles se destruyeran y otros tantos comenzaran a incendiarse. ¿Que no estaban utilizando sólo su fuerza para no dañar el bosque? ahora por su culpa casi su lugar secreto quedaba destruido ¡a saber cuantos animalitos perdieron su hogar o incluso murieron por culpa de la imprudencia de esa chica!. Boomer volteó a ver a Burbuja con furia, ella simplemente miraba los arboles que había destruido con tristeza-. ¡Mira lo que hiciste, estúpida! ¡¿quieres destruir todo el bosque o qué?!
-Yo.. ¡yo no quería esto! ¡tú no me dejaste otra opción!
-¡Eres una tramposa y una debilucha!- Boomer se fue contra ella, la empujó fuertemente, ella salio disparada por la fuerza del golpe pero Boomer se acercó rápidamente y le dio una patada lanzándola hacia arriba, después volvió a acercarse rápidamente a ella y le dio un puñetazo en la cara. Burbuja no pudo hacer nada.
-Yo... no soy una debilucha.- dijo ella débilmente, después empezó a toser violentamente, se llevó la mano que no estaba lastimada a la boca, después la miró y la tenía cubierta de sangre, sangre que ella había escupido al toser. Ella se horrorizó y después levantó la vista; Boomer se estaba acercando a gran velocidad para atacarla nuevamente, Burbuja reaccionó rápido, logró darle una patada en el estomago. Boomer retrocedió, ese golpe le dolió mucho, se sujetó el estomago y cerró fuertemente los ojos en un intento de soportar el dolor, no estaba dispuesto a rendirse, aún podía luchar. Burbuja se acercó peligrosamente a él y le dio un fuerte golpe en la cara, después se miró su brazo derecho con el que había golpeado a Boomer, estaba cubierto de sangre, la sangre no era suya, era la sangre de Boomer. Burbuja miró la cara de Boomer, él estaba muy ensangrentado, tenía muchos moretones, por un segundo sintió lástima pero después sintió un gran dolor en el cuerpo, ella debía verse igual o peor que él.
-¡No vas a ganarme!- gritó Boomer con voz desgarrada.
Era una pelea muy intensa, continuaron golpeándose, continuaron derramando su sangre mutuamente, se golpeaban sin piedad alguna y así siguieron por muchos minutos más, ¿pero qué esperaban? así es como debe ser, son enemigos, son un villano y una heroína, están destinados a odiarse. Se daban fuertes golpes que, aunque ellos no lo notaban, hacían un fuerte ruido cada vez que chocaban entre sí, por un par de kilómetros podía escucharse los fuertes golpes que se daban, ambos eran muy poderosos y estaban usando toda su fuerza. Debían ganar esto, no por ganar el derecho de estar en el lugar secreto ¿eso qué importaba ya? si no para dejar bien claro que entre ellos el odio prevalecía, que no podían ser mas que enemigos. Ambos estaban al limite, jadeaban fuertemente, tenían dificultad al respirar, el dolor era muy intenso, estaban muy ensangrentados, todo se reducía a esto.
Sin fuerza para moverse lo único que pudieron hacer es mirarse fríamente, tomar impulso y... chocar. Ambos se dieron un fuerte cabezazo, el ruido fue peor que el de un trueno, el impacto de ambas cabezas fue tan poderoso que los dos quedaron derrotados y cayeron hacia el suelo. Los dos cayeron encima del arroyo, como la primera vez que pelearon en aquel lugar, sólo que esta vez había sido un empate, ninguno ganó, ninguno perdió, estaban como al principio ¿de qué había servido?
Burbuja sintió el dolor de sus heridas, le dolía todo el cuerpo, especialmente la cabeza, varias partes de su cuerpo estaban sangrando, no tenía un buen aspecto, ¿cómo le explicaría esto a sus hermanas? ¿sospecharían algo?. Burbuja miró esa brillante luna que estaba encima de ella en el cielo, era brillante como siempre, no había cambiado nada. Se llevó la mano a la frente y se acarició la herida en la cabeza mientras hacía pequeños ruidos de dolor. Esa pelea fue brutal, mucho más violenta que la de hace 7 años.
-Es imposible no comparar esta pelea con la que tuvimos aquella vez.- dijo el rubio después de unos minutos en silencio, sorprendiendo a Burbuja.
-Pero esa pelea no fue tan ruda como ésta.
-Tú fuiste la que comenzó a pelear rudo.
-Eso no es cierto, fuiste tú.
-No, fuiste tú.
-Como sea.- dijo Burbuja, ya algo molesta-. ¿No se suponía que utilizaríamos todo nuestro poder? pues eso hicimos.
-Pero tú comenzaste a hacer trampa.
-Cállate.- susurró con un tono de tristeza.
-Da igual.- dijo Boomer en tono indiferente-. Ambos perdimos.
-Sí...
-Pero yo peleé mejor que tú, como cuando comencé a darte patadas, o como cuando te arañé la cara, la forma en que gritaste "Au, Mi cara no".- dijo imitando el tono de voz de Burbuja.
-Pero si yo te di una paliza.- dijo, molesta-. Te di de golpes en la cara o cuando te encajé mis uñas en tus manos.
-¡Cállate! por tu culpa no podré agarrar nada en días.
-Pero si tú me mordiste mi mano izquierda ¿quien hace eso normalmente?
-Tenía que cobrar mi venganza ¿no?
-Odio la violencia.- dijo ella mientras suspiraba, aunque esta acción le causo dolor.
-Yo odio que la violencia sea contra mí.- este chico no tenía remedio.
Volvió a reinar el silencio. Burbuja se preguntó qué harían ahora, ¿podrían seguir viniendo los dos al lugar secreto? ¿o simplemente ya no sería de nadie? en realidad no quería hablar de eso, pero no quería quedarse en ese silencio tan incomodo, así que habló del primer tema que se le ocurrió.
-¿Qué hiciste el 14 de febrero?
-¿Qué?- se sorprendió al recibir semejante pregunta-. ¿Por qué me preguntas eso?
-Sólo... quiero charlar.
-Je, ¿hablar después de una pelea?- se burló.
-¿Qué más podemos hacer? ninguno de los dos ganó... ni siquiera podemos mantenernos de pie.
-Yo sí.
-Haber, levántate.- Burbuja lo retó.
-Huuum.- era claro que Boomer no tenía fuerzas ni siquiera para sentarse, ¿qué más podían hacer? ese silencio era muy incomodo.
-¿Qué hiciste el 14 de febrero?- volvió a preguntar, ahora con una sonrisa triunfante.
-¿Te refieres a ese día en el que las personas se regalan cosas y las parejas se besan en el parque?
-Día de San Valentin, sí.
-Ese día es asqueroso.
-No es cierto, es lindo.
-Es asqueroso.
-Lindo.
-Asqueroso.
-¡Lindo!- gritó, grave error. Burbuja comenzó a toser y sintió un enorme dolor en el pecho. Boomer la miró unos segundos y después decidió responder a su pregunta.
-Yo y mis hermanos robamos chocolates, molestamos a las parejas, arruinamos una boda y pateamos un perro.- contestó con tranquilidad.
-Que malos son.- dijo, frunciendo el ceño.
-Entonces dime ¿qué hiciste tú?
-Fuimos a un festival de San Valentin, yo y mis hermanas recibimos cientos de regalos de nuestros amigos y admiradores, yo recibí más regalos de las tres, jeje, comí chocolates todo el día.- dijo con voz dulce. Boomer puso mala cara-. ¿Tú no recibiste nada?
-¿Qué íbamos a recibir? nadie nos quiere.
-Sólo pensé que ustedes podrían tener alguna que otra admiradora jeje.- dijo con voz dulce, entre pequeñas risas.
-¿Por qué las chicas se fijarían en nosotros? somos malos.
-A algunas chicas les gustan los chicos malos, alguien con mala actitud también puede se querido por alguien, mira a Bellota, ella recibió también muchos regalos, incluso recibió un regalo de su novio.
-Espera ¿cómo? ¿esa monstruo tiene novio?- preguntó, sorprendido.
-Sí.- dijo, molesta por el comentario de el rubio-. Desde hace unos meses.
-Siento pena por esa pobre alma que tiene que cargar con esa fiera.- bromeó, haciendo que Burbuja se molestara más-. Es decir, ella es la que golpea más fuerte de las tres ¿quién puede soportar eso?
-¿Crees que ella es la mas fuerte?- preguntó, entrecerrando los ojos.
-Bueno... ahora mismo tengo mis dudas.- dijo, intentando contener una sonrisa.
-Jajaja.- rió dulcemente con su tierna voz musical, le agradaba la idea de ser más fuerte que Bellota, o por lo menos que Boomer pensara así-. Por cierto, feliz 14 de febrero.
-Hoy es 17, tonta.
-Entonces feliz 17 de febrero.- dijo con un sonrisa.
Entonces se dio cuenta que por primera vez ella y Boomer tenían una conversación real, se hablaban con tal facilidad que no parecía que habían tenido una pelea unos minutos atrás. Entonces por primera vez sintió el agua que corría al lado de ella, estaba dentro de ese pequeño arroyo, el nivel del agua estaba creciendo, no podía estar recostada ahí por mucho tiempo mas, aunque aún estaba débil y sus heridas dolían demasiado, ella logró sentarse con dificultad, le dolió pero finalmente estaba sentada. Con sus manos tomó algo de agua del arroyo y comenzó a limpiarse la sangre; estaba cubierta en sangre, sangre en los brazos, en las piernas, en la cara, incluso en el cabello. Fue limpiándose delicadamente cada parte de su cuerpo, evitando hacer movimientos bruscos para así no sentir más dolor, pero su ropa estaba también cubierta de sangre, la ropa seria muy difícil lavarla, por ella no podía hacer nada, ¿cómo reaccionarían sus hermanas al verla en ese estado?. Boomer se sentó también un par de minutos después, sólo se puso a observar cómo Burbuja terminaba de quitarse la sangre del cabello e intentaba inútilmente quitársela de la ropa.
-¿Tú no piensas limpiarte la sangre?- preguntó ella con curiosidad.
-No, le diré a mis hermanos que peleé contigo y que gane.
-Si, claro...- la verdad no le agradaba la idea de que sus hermanos pensaran que ella había perdido contra él, pero alguna excusa debía dar ¿no?- Oye... ¿qué pasará ahora?, me refiero a nuestro lugar secreto, ¿podremos seguir viniendo aquí normalmente?- Boomer la miró con una expresión indescifrable, ninguno de los dos había ganado pero ninguno había perdido, no era tan simple como para decidirlo con un piedra, papel o tijera, ¿o sí?, después de unos segundos de considerar y rechazar esa idea dijo:
-Supongo que sí...
-¡¿En serio?!- gritó con repentina alegría.
-Ninguno de los dos ganó así que...- no pudo terminar la frase.
-Me alegro.- dijo con sinceridad, tenía un hermoso brillo en los ojos, un brillo como ningún otro.
-No puedo seguir con esto.- dijo él en voz baja, había algo que simplemente ya no podía contener, algo que ha estado soportando por mucho tiempo.
-¿Qué dijiste?
-Nada...- dijo sin más, en realidad no quería decir sólo aquello, había tantas cosas que quería decir pero... no podía, no lo haría ¿qué caso tenia? él lo único que quería era alejarse de ella pero, no podía hacerlo-. Y tú ¿qué excusa le darás a tus hermanas?- preguntó, en realidad hace un rato que le daba curiosidad eso.
-Ya lo pensé y tengo la excusa perfecta.- dijo ella con una sonrisa inocente.
A la mañana siguiente Bombón se despertó temprano, no tenía nada de qué preocuparse, sabía (o mas bien creía) que su hermana sólo saldría hasta el 3 de marzo, no tenía por qué preocuparse, pero entonces notó que su hermana pequeña no se encontraba en la cama, rápidamente se alarmó.
-¡Bellota! ¡Bellota, despierta! ¡Burbuja no está!
-¿Qué dices?- preguntó ella, aún cansada.
-¡Burbuja no está en la cama!
-Cálmate, Bombón, ¿estás segura que no está en la cocina o en el baño?
-Amm, no lo se.- dijo la pelirroja, calmándose un poco.
Entonces alguien tocó la puerta, Bombón salió disparada a la entrada para abrirla y Bellota la siguió, se sorprendieron al ver quién y cómo estaba la que había tocado la puerta. Era Burbuja que estaba cubierta de heridas, tenía la ropa destrozada y llena de sangre, el cabello despeinado, lo curioso es que llevaba una botella de leche en las manos.
-¡Burbuja! ¡¿Qué fue lo que te pasó?!- preguntó la líder extremadamente preocupada al ver a su hermanita en ese estado.
-Me levanté temprano y como no había leche salí a la tienda a comprarla, y entonces me atropelló un camión.- dijo, tranquila.
-¡¿QUÉ?!- preguntaron Bombón y Bellota a la vez, totalmente sorprendidas.
-¿Cómo que un camión? pero tú tienes superpoderes ¿cómo un camión pudo hacerte todo ese daño?.- continuó Bellota.
-Lo hubieras visto, era enorme, un camión muy grande y pesado, pasó sus ruedas sobre mí, era un camión monstruo.- dijo la rubia en tono dramático mientras alzaba los brazos dando a entender que era algo realmente grande.
-¿Te atropelló un camión?- preguntó la pelirroja.
-Sí.
-¿También te hizo esos rasguños?- preguntó con desconfianza.
-Era un camión que transportaba gatos.- dijo con su hermosa sonrisa y su cara inocente como la de un ángel.
La verdad es que a la semana siguiente Burbuja volvió a encontrarse con Boomer, y siguieron viéndose todas las noches sin falta, hasta que llegó aquel tercer día del mes, hasta que llegó el 3 de marzo, un día que cambiaría todo drásticamente...
Otro capitulo de romance ¿y que hay mas romantico que una pelea? ok no xD
Hubo mas acercamiento entre Burbuja y Boomer ¿en que terminara todo esto? ¡no puedo esperar para subir el siguiente capitulo!
dejen rewiews, no sean malos :3
