Fic basado en la serie Gundam Wing

Fic basado en la serie Gundam Wing.

Categoría: No yaoi

Estilo: Psicológico, aventura.

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¿EL DIOS DE LA MUERTE, DICES?

Por DarkCryonic

"Yo soy ese que salió hace un año de su tierra
Buscando lejanías de vida y muerte
Su propio corazón y el corazón del mundo
Cuando el viento silbaba entrañas
En un crepúsculo gigante y sin recuerdos
"

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Caminaba con cierta seguridad que le confundía. Las palabras en su cerebro sonaban duras e incuestionables.

--¿A dónde vamos?--Preguntó Quatre a Heero después de unos 10 minutos.

--¿Por qué me preguntas a mí?--Cuestionó el de ojos azules sin mirarle.

--Porque...--Empezó a decir.

--Porque tú has tenido misiones con Duo en L2.--Dijo Trowa desde el otro lado de Heero.

--Y pareces saber a donde nos lleva o no estarías tan calmado.--Terminó de decir el chino a sus espaldas.

--Puede ser.--Dijo Heero sin agregar más y dejándolos con mayor incertidumbre.

Pasaron un par de callejones siguiendo a Duo, hasta que éste se detuvo frente a una bodega que parecía más abandonada que el lugar que habían ocupado con anterioridad.

Se quedó viendo uno de los muros de madera con intranquilidad.

Heero se acercó a la pared y empujó un par de tablas que no parecían sueltas, pero que al empujarlas dejaron un espacio para pasar.

--Así que era eso lo que buscaba.—Murmuró el trenzado sonriendo levemente.

Heero afirmó y entró primero en el recinto. Los otros tres siguieron al trenzado que parecía hasta divertido con todo lo que estaba sucediendo.

Entraron al lugar para dar de lleno con un grupo de cajas de embalaje de diferentes portes, algunas destrozadas, otras cubiertas de lonas.

"Hogar"

Duo sonrió dejándose caer sentado sobre una de las cajas. Heero se movía entre ellas sacando cosas como si fuera más bien su escondite y no uno de los cuantos que había por ahí del trenzado.

--¿Qué hay aquí?--Preguntó el chino mirando a Maxwell sin quitar el ceño fruncido.

--No lo sé...--Dijo el trenzado sin mirarle.--Deberías preguntarle a él, parece saber mejor que hacemos aquí.--Dijo apuntando hacia Heero que seguía buscando entre las cajas.

"Guiado por mi estrella
Con el pecho vacío
Y los ojos clavados en la altura
Salí hacia mi destino"

Heero sacó un maletín y lo dejó en el suelo frente al trenzado quien entrecerró los ojos con seriedad.

--Espero que sepas la contraseña.--Dijo el trenzado levantándose de la caja e hincándose junto al maletín sin mirar a sus compañeros para ver mejor el sistema de contraseñas que tenía incorporado el maletín.

Heero sacó su arma y apuntó al maletín logrando una exclamación del rubio. Duo levantó la vista y miró al pelicastaño con frialdad. Por un momento tuvo la sensación de ya haber visto aquella imagen. Sus ojos se entrecerraron con seriedad mientras su pecho se apretaba con fuerza y algo de ansiedad.

"Vamos, dispara… porque no acabas de una vez con todo."

--Ni te atrevas a disparar eso cerca de mí.--Siseó sin quitarle los ojos de encima. 01 bajó el arma al notar el dejo frío en el rostro del 02.

--¿Qué hay dentro del maletín?--Preguntó Trowa acercándose y rompiendo la atmósfera de tensión que se había formado en el lugar.

--Pasaportes.--Dijo Heero guardando su arma y cruzándose de brazos quitándole importancia al intercambio de miradas frías.

--¿Para todos?--Preguntó el chino.

"Shinigami piensa en todo"

Duo tomó el candado entre sus manos y escribió algo con las claves. Un "click" indicó que ya estaba abierto.

"Oh mis buenos amigos
¿Me habéis reconocido?
He vivido una vida que no puede vivirse
Pero tú Poesía no me has abandonado un solo instante"

Abrió el maletín y lo dejó sobre el suelo antes de levantarse y retroceder un par de pasos. Había seguido un impulso, una palabra apareció frente a sus ojos como arte de magia y decidió sin pensarlo demasiado. Aunque le causaba algo de espanto el saber que había algo dentro de él que estaba despierto y dándole indicaciones como si se tratase de un muñeco al que hay que mover con hilos para hacerle caminar.

--Tomen lo que necesiten, y váyanse.--Dijo sorprendiendo a los pilotos y a sí mismo. Necesitaba tiempo a solas, necesitaba encontrarle un sentido a todo lo que estaba pasando. Se suponía que era un soldado, y aún sin recordarlo había escapado de milagro de una emboscada y ahora estaba allí...

--¿De qué estás hablando?--Preguntó Quatre acercándosele.

Duo llevó sus manos a su cabeza y cerró los ojos. Se sentía tan extraño. La imagen del edificio incendiándose le hizo sentir algo extraño, como si ya antes hubiera visto llamas llevándose a alguien más… ¿pero a quién? Y ¿por qué dolía tanto?

"Siempre estarás solo"

Un sonido hizo que todos se quedarán quietos. Duo abrió los ojos y bajó las manos con pesadez. Se quedó quieto mirando el techo de la bodega, mientras Heero caminaba lentamente hasta una de las puertas de la bodega y trataba de ver hacia afuera por una rendija.

--Es un mobile suits...--Murmuró lo suficientemente alto para ser escuchado por Trowa que estaba a un par de metros de él.

--Diablos...--Masculló el chino apretando los dientes al leer los labios del 01.

Duo caminó hasta la puerta y miró hacia fuera como hacia Heero. Una máquina que nunca había visto antes, sobrevolaba el cielo del lugar entre las bodegas.

--Maldición.—Masculló entre dientes, mientras volvía sobre sus pasos y observaba a su alrededor con seriedad tratando de entender esa necesidad de hacer "algo" que le obligaba su cuerpo.

"Oh mis amigos aquí estoy
Vosotros sabéis acaso lo que yo era
Pero nadie sabe lo que soy
El viento me hizo viento
La sombra me hizo sombra
El horizonte me hizo horizonte preparado a todo

La tarde me hizo tarde
Y el alba me hizo alba para cantar de nuevo"

Caminó hasta una de las grandes cajas desapareciendo tras ella sin ser percibido por los demás que estaban apegados a la pared de la bodega vigilando los pasos del mobile suit que rastrear el lugar haciendo pequeños sobrevuelos a unos 500 metros de ellos.

--Espero no esté usando los sensores de calor…--Murmuró Trowa entrecerrando los ojos.

Estaban en un sector despoblado, era más que seguro que los de Oz no escatimarían en destrozos si sospechaban que ellos estaban allí ocultos.

El sonido de un motor los hizo mirar hacia el interior de la bodega. El resto pasó demasiado rápido como para poder evitarlo.

Una motocicleta a toda velocidad pasó entre ellos y se estrelló contra la puerta de madera podrida, saliendo sin mayores destrozos.

--¡Duo!--Exclamó el rubio al ver pasar la trenza frente a sus narices.

Heero retrocedió haciendo una seña a los demás para que se quedaran quietos. Para él era más que evidente lo que estaba tratando de hacer el trenzado, y aunque fuera arriesgado era un plan que no podía desaprovecharse… más en la desventaja que estaban ellos.

--

"Oh poeta esos tremendos ojos
Ese andar de alma de acero y de bondad de mármol
Este es aquel que llegó al final del último camino
Y que vuelve quizás con otro paso
Hago al andar el ruido de la muerte
Y si mis ojos os dicen
Cuánta vida he vivido y cuánta muerte he muerto
Ellos podrían también deciros
Cuánta vida he muerto y cuánta muerte he vivido"

--

No lo recordaba todo, pero las palabras que rondaban su cabeza en aquel momento le instigaban a no dejar de hacer lo que tenía pensado. Había sobrevivido al ataque en su departamento, por lo tanto, estaba más que seguro que podría hacer lo que tenía pensado.

Dirigió la moto hasta el mobile suits sorprendiéndose al verlo. La imagen de una máquina parecida pero en negro le cruzó los ojos causándole un escalofrío.

"Mi gundam"

Sonrió levemente al notar que parte de sus recuerdos estaban cobrando sentido...

EL piloto del mobile suits pareció darse cuenta de su presencia, Duo aceleró alejándose por lo que creía él era el mejor camino, dejando atrás a sus compañeros.

--

"Oh mis fantasmas! ¡Oh mis queridos espectros!
La noche ha dejado noche en mis cabellos
¿En dónde estuve? ¿Por dónde he andado?
¿Pero era ausencia aquélla o era mayor presencia?"

--

--Duo...--Murmuró Quatre mientras miraba el estado en que había quedado la puerta de la bodega.

Heero había puesto junto a Trowa y el chino una de las tantas cajas contra la abertura, para dejar a salvo lo que aún estaba oculto en el lugar.

--Debemos irnos.--DIjo el 01 sin mirar a nadie en realidad y guardando algunas cosas en su mochila. --vamos… sé quien puede ayudarnos…--Agregó saliendo primero del lugar y apegando su cuerpo a las paredes del callejón, mientras vigilaba que todo estuviera bien.

--Pero...

--Él sabrá reunirse con nosotros...--Dijo Trowa cogiendo un pasaporte, para luego girar sobre sus talones y seguir a Heero.

--Es maxwell... y amnésico y todo, sigue siendo demasiado escurridizo para Oz.--Dijo tratando de sonar convincente.

El rubio asintió.

"Cuando las piedras oyen mi paso
Sienten una ternura que les ensancha el alma
Se hacen señas furtivas y hablan bajo:
Allí se acerca el buen amigo
El hombre de las distancias
Que viene fatigado de tanta muerte al hombro
De tanta vida en el pecho
Y busca donde pasar la noche…"

Frag. El paso del retorno
Vicente Huidobro

Chile

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Continuará…

DarkCryonic

Chile.2008.

Vicente García-Huidobro Fernández (Santiago, Chile, 10 de enero de 1893 - Cartagena, Chile, 2 de enero de 1948), mayormente conocido como Vicente Huidobro, fue un poeta y noble chileno. Creador y exponente del creacionismo, es considerado uno de los 4 grandes de la poesía chilena (con Neruda, De Rokha y Mistral).