ESTOY AQUÍ!!!!
Y debo pedir perdón, por que subí el capitulo 5 sin haber subido el 4 y no me di cuenta.... :S Fue un lasus. He aquí el cuarto.
CAPÍTULO CUARTO: EXÁMENES, SORPRESAS, ENFADOS Y PODERES.
Al día siguiente llegaron cinco delegados del departamento de Eliminación de Animales Peligrosos, acompañados por Cornelius Fudge, que supervisaba la operación. Pulverizaron todo Gryffindor con un spray de olor a "Romero altamente desinfectante", como decía la etiqueta. Por primera vez salió una bandada de 50 elfos a plena luz del día cargados de trapos, líquidos desinfectantes, fregonas, escobas, bayetas y demás utensilios de limpieza. Harry pudo apreciar como conseguían que las escobas limpiaran solas, pero debían guiarlas mediante palabras.
Si decían derecha la escoba barría hacía la derecha y así sucesivamente.
Ron se recuperó tan pronto como Harry, aunque Harry debía seguir yendo a la enfermería antes de anochecer para que le aplicaran un remedio cicatrizante de extracto de violetas. Hermione permaneció una semana en cama. No por ello dejó de estudiar.
Cada vez las clases de Pociones las daba más el profesor O'Sullivan que Snape, eso alegraba a todos menos a Harry, pues por primera vez quería que Snape estuviera por allí, según Sirius, era mala señal. Sirius le había escrito tan pronto como se enteró de lo de la Mano de la Muerte.
Le advertía que estudiara, que no se metiera en líos... alguna noche aparecía en la chimenea de la sala común de Gryffindor y podían charlar un poco. Al parecer Sirius estaba en casa del profesor Lupin.
Se acercaba Navidad, pero los profesores no hacían más que mandar trabajos, y poner exámenes. Después de realizar el último, de Transfiguración, pudieron descansar.
Harry visitaba a Hagrid con frecuencia. Pero hacía tiempo que no visitaba a Dobby, así que junto con Ron fueron a las cocinas un buen día.
-¡Dobby! - saludó Harry.
-Oh, es usted, señor. Dobby creía que Harry Potter se había olvidado de él, señor. Dobby estaba triste.
-Lo siento, pero no pude venir antes. - se disculpó- ¿ Qué tal? ¿Y Winky?
-Oh, bien, señor. Winky está bien. Pero Dobby cree que pasa algo raro, señor. Sí, señor, Dobby encuentra extraño que un profesor entre por las cocinas. -entonces cogió una sartén y se dio un golpe fuertemente en la cabeza mientras decía:- Dobby malo, malo y malo. Dobby prometió no decir lo que hablaron el señor Dumbledore y Snape. Dobby malo, Dobby muy malo. Él le prometió al profesor Dumbledore que no diría eso de la Conspiración de magos.
Entonces dejó de hablar horrorizado dándose cuenta de que había dicho aún más.
-Cálmate.-dijo Harry- Yo no he oído nada. Ron me hizo hace poco un hechizo Noygo Nadda.
-Ah. - suspiró más que aliviado el elfo doméstico.- ¿ Quiere algo, señor?
-No, gracias- pero antes de terminar la frase ya estaba una eficiente elfina doméstica dándole una botella de hidromiel.
-Gracias. Nos vamos ya. Vamos, Ron- apremió.
-Espera, que no me han dado una caja de Ranas de chocolate
-Déjate de ranas. Toma una botella de hidromiel.
Dejaron las cocinas y volvieron a la sala común. Harry, Fred, George y Ron bebieron el hidromiel mientras jugaban y contaban chistes.
Aquella noche, durante el banquete Dumbledore anunció el baile de Navidad, sólo que este año sería bastante diferente a los anteriores:
-Alumnos, este año para romper la monotonía la comunidad de profesores ha decidido dos cambios en el baile. Primero, este será un baile de disfraces.
La idea fue recibida muy bien y aplaudida ruidosamente.
-Segundo- dijo- No serán los chicos este año quien pidan para bailar a las chicas,sino al revés. Ah sí, una última cosa, los disfraces deberán estar hechos con magia.
-Una semana para hacer un disfraz- dijo pensativamente Ron.
Pronto no quedaron libros de confección en la biblioteca, por suerte Ron y Harry consiguieron uno. Dumbledore amenazó con excluir del baile a quien pillaran con un traje que no hubiera sido hecho por él mismo, o fuera comprado.
Ron eligió un traje de superman que tenía una dificultad de segundo grado, mientras que a Harry solamente le gustaba uno de espadachín de quinto grado aunque el libro decía la blusa era complicada de confeccionar.
De todos modos tanto Ron como Harry consiguieron realizar su disfraz. Ron estaba seguro de que Hermione iría con él, pero no fue así. Hermione iría con Harry. Los dos ya lo habían estado hablando, a Hermione le gustaba Ron, pero quería saber cual sería su reacción. Ginny iba con su novio, Nick Blue, y Ron no tenía pareja.
Después resultó que Parvati le invitó a ir con ella, pero Ron estaba enfadadísimo con Hermione. La noche anterior los profesores ya preparaban la decoración. Entre preparativos, risas y enfados llegó la esperada noche.
Harry esperó a Hermione al final de la escalera de mármol. Estaba muy bonita, iba disfrazada de Reina de las Nieves, con un elegante vestido de organdí que brillaba bajo la luz de las velas.
Ron seguía celoso y no quería hablar con nadie. Bryan acudió con Cho Chang, a Harry esa combinación le hubiera sentado muy mal años atrás, pero en aquellos momentos no se sentía atraído por nadie.
Dumbledore había contratado a un grupo muy popular llamado las Teclas Mágicas. Harry bailó toda la noche y se lo pasó fenomenal hasta que los comentarios de Malfoy llegaron a sus oídos.
-Rita Skeeter tenía razón.-declaró- Así que la sangre sucia de Granger es ahora tu novia ¿eh?-añadió en un tono en el que Harry apreció sus celos.
-Hermione es una amiga, nada más- dijo intentando tranquilizarse.
-Seguro que tu padre era igual. Un Don Juan. -dijo mientras le fulminaba con la mirada.
-¡No insultes a mi padre! Era mucho mejor persona que el tuyo.
-No tienes familia.-continuó intentando provocarlo- Tienes unos amigos penosos: los pobres de los Weasley, el gigante ese de Hagrid, eres amigo de elfos domésticos y tu novia es una sangre sucia. Tu familia no te quiere y tus padres están muertos- dijo saboreando las palabras.- Tu vida está maldita.
Malfoy había insultado a todas las personas que él quería. La ira, el enfadado y el odio invadieron su ser. No sabía porqué pero extendió con fuerza su mano derecha hacia delante. Una ráfaga de viento invadió el salón y muchas de las velas se apagaron. Una potentísima fuerza invisible empujó a Draco por los aires y lo estampó contra la escalera quedando inconsciente. La noche que era despejada se llenó repentinamente de una lluvia torrencial entre gigantescos rayos y estruendosos truenos. Harry, bajó más asustado que nadie la mano que aún tenía alzada y las velas se encendieron de nuevo, la tormenta se disipó y el viento que les azotaba desapareció por completo.
Todas las personas de la sala se habían quedado petrificadas de miedo. Harry corrió hacia Draco Malfoy, su enemigo querido, su antagonista. Estaba seguro de que estaba vivo. Se lo decía su corazón. Pensó con toda su alma que quería que se pusiera mejor, que no estuviera muerto, rogaba para sus adentros. Se arrodilló a su lado y pidió de todo corazón conocer el lenguaje de la herida, aunque no sabía exactamente que era aquello.
De repente notó una fuerza que fluía desde sus brazos hasta sus dedos. Entonces Draco abrió los ojos atemorizado.
Los profesores se acercaron, Dumbledore tenía la mirada severa, pero Harry rebuscó en sus ojos y le pareció que estaban llenos de alegría y a la vez de tristeza. Snape ponía muy mala cara pero en el fondo estaba contentísimo. McGonagall estaba temblando como un flan. Cornelius Fudge tenía pintado en el rostro la cara del triunfo.
Malfoy fue llevado a la enfermería y Harry fue conducido otra vez al despacho de Dumbledore. Se sentó y empezó a mirarse los pies pues no sabía que hacer, aparte del cansancio que notaba pues aún no se había recuperado de la fatiga que le había producido la Mano, ahora estaba a punto de desmayarse.
Dumbledore hizo salir a todos los profesores un momento, alegaba querer hablar con Harry a solas. Una vez todos estuvieron a solas dijo:
-¿Y bien?
-Malfoy empezó a insultar a las personas que más quiero en el mundo, y al enfurecerme... yo...
-¿Qué hechizo utilizaste?-preguntó.
-No lo sé, no sé que hice -pues en realidad no recordaba haber dicho nada.
Dumbledore hizo entrar a los demás profesores y se enfrascaron en una enmarañada conversación de la que Harry salió culpable como muy bien recalcaba Snape.
-Te dije que Rita tenía razón, es un chico potencialmente peligroso, no te culpo Dumbledore.
-dijo Fudge dándose aires de superioridad. -Pero este chico te ha engañado.
-Después de esto ¿No pretenderá quitarle puntos a Gryffindor y que todo quede en un mero contratiempo escolar?-preguntó maliciosamente Snape.
-Draco Malfoy será castigado severamente, perderá setenta y cinco puntos para Slytherin, pero como usted dice -bajo muy apesadumbrado la voz -Harry deberá ser expulsado de Hogwarts
Al oír aquello Harry palideció. Expulsado. Todos los momentos que había pasado en su colegio, que había sido como un hogar para él pasaron volando por su cabeza. Mientras todo ello pasaba por su cabeza Snape volvió a hablar:
-¿Cuándo será hecho el ritual de ruptura de la varita?-pronunció escondiendo una sonrisa.
-Sólo he dicho que será expulsado del colegio.-declaró tajante Dumbledore.- Mañana mismo partirá hacia Camelot, donde está el Instituto Merlín, donde mi buen amigo Rupert Doris le acogerá de buen grado.
-Pero ese colegio será cerrado el año que viene y muchos de los alumnos se incorporarán a Hogwarts. -explicó indignado Snape.
Estaba totalmente colapsado de ideas, pero, aún así, se dio cuenta de que Nimue estaba más pálida que la nieve.
-Además, que fuera a otro colegio no sería justo.- puntualizó- Debe ser expulsado.
-Mañana será trasladado al Instituto Merlín. Esta discusión se da por acabada- dijo Dumbledore.
Se giró hacia Harry y dijo:
-Vaya a su dormitorio y empiece a empaquetar los libros y la maleta, dentro de tres cuartos de hora será recogido por un carruaje en la entrada. -se giró a los demás profesores- Vuelvan al Gran Comedor y resinstauren la normalidad, acompañen a los alumnos a sus salas comunes. Minerva, vaya a la enfermería a ver al señor Malfoy.
Harry fue el último en levantarse pues el cansancio le abrumaba. Cuando estaba cerrando la puerta oyó decir a Nimue:
-Pero.. no puede ir a Camelot,¿ y si se encuentran..?
-Tan sólo lo sabe el destino y las tres Hilanderas. -respondió Dumbledore.
Harry intentó comprender aquello, pero su aflicción y cansancio no se lo permitieron.
Al llegar a la Sala Común de Gryffindor todos sus compañeros se apartaron de él. Subió, como alma en pena, hasta su dormitorio donde encontró a Ron consolando a Hermione que lloraba a lágrima viva.
Sus dos fieles amigos del alma le ayudaron con su equipaje. Harry prometió escribirles todos los días. Se abrazaron fuertemente como si no quisieran soltarse. Después Dumbledore le acompañó y Hermione se puso a llorar de nuevo. Una vez solo en su habitación, Ron también irrumpió en llanto.
Ya subiendo en el carruaje, Dumbledore le dirigió unas últimas palabras:
-Sé valiente.-dijo- Te esperan nuevos retos más difíciles de lo que puedas imaginar. Deberás aprender a aceptar tu pasado, y a reencontrarte con él. Una magia muy poderosa, y a la vez peligrosísima ha surgido.
Harry interpretó que Voldemort debía haber estado alcanzando poder últimamente.
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LIBRO DE VISITAS------------------------------- REVIEWS
Alberto:HOLA!!! Que bien que al menos tú lo lees!! Subire los capitulos encantada, no te preocupes!! Te pido que me perdones por el lio de los capitulos, no me extraña que te perdieras :S .¿ Hace mucho que llegaste a FanFiction?? En reaalidad eres uno de los primeros chicos que yo veo por aquí.... Un BSS!! :D
