3.
Al tiempo que el jet despegaba y partía presuroso rumbo al este; en el templo de Sagitario Caballeros y Amazonas de todos rangos estaban reunidos en silencio, tratando de asimilar todo cuanto había pasado en dos días. Las cosas de Saga habían sido transportadas al cuarto de Atenea y algunos sirvientes se ocupaban de instalarlas. El rostro sombrío de todos era más que evidente.
" Por fin esos 2 salieron del Santuario, Aioros, dinos tu plan." Kanon se cruzó de brazos
"Pues en realidad Kanon, no se que hacer, la situación es bastante complicada, ¿crees que tu hermano la este dominando con el Satán imperial?"
"No la esta utilizando es lo peor de todo... el cosmos de Atenea esta intacto"
"Tenemos que intentar hablar con ella cuando Saga no este a su lado..." comentó shaka con el rostro girado a la entrada del templo
"El problema será separarlos..." Aioros estaba lleno de frustración
"No va a ser fácil" asintió Kanon
"¿Fácil? Eso será casi imposible..." el callado caballero de Aries fue el que habló esta vez
Aldabearán se cruza de brazos impaciente, "Yo opino que alguien se lleve a Atenea mientras los demás atacamos a Saga..."
"Te olvidas que tiene la Niké, Aldabearán. La lleva con él a todos lados, no será fácil enfrentarlo inclusive si Saori está a salvo." Replica Mu
Aioros suspira "¿Creen que deje que Kiki se acerque a ella?"
"Yo creo que si... o en todo caso a algún otro caballero de bronce... Jabu por ejemplo." Responde Kanon
"¡No entiendo como no pudimos verlo venir!" Aioros tiene los puños apretados por la rabia, "Parecía estar totalmente recuperado... ¿que le habrá hecho cambiar de nuevo?"
Seiya dice mas para él que para los otros, "¿Porqué hace esto Saori..? no lo entiendo..." las lágrimas asomaban a los grandes ojos cafés del caballero quien se estaba sumiendo en una terrible depresión
"¿que tal si enviáramos a una amazona? tal vez podría tener mas oportunidad de acercársele sin levantar sospechas..." dice pensativo Shura
"No lo creo... desconfía hasta de su sombra en estos momentos" Kanon niega con la cabeza
"Pues yo opino que los dejen, es su vida... total" Afrodita se encoge de hombros, poco interesado
"¡Afrodita! como puedes decir eso!!!" Seya dijo indignado
Afrodita se encogió de hombros por toda respuesta
"¿Usted que opina antiguo maestro?"
"No estoy seguro, pero creo que a Saga no le conviene lastimarla por ahora, así que tenemos algo de tiempo para planearlo todo muy bien..."
"Tiene razón... aunque me duela admitirlo, nos tiene ahora bajo control" asintió Shaka
Deathmask estaba ya cansado de todo eso, "Ataquemos y ya... total, somos 12 contra 1 mas los de bronce - si es que sirven de algo –"
El comentario de MM le valió la mirada recelosa de los Santos de bronce y de la mayoría de los dorados.
"¿Olvidas la Niké?" Mu negó con la cabeza "le asegura la victoria en cualquier situación... Saga no es un rival fácil, lo sabes y con Saori a su lado un ataque frontal es imposible..."
"¡Tenemos que hacerla ver el error que esta cometiendo!" dijo Aioros
"La sorpresa fue lo que nos ha hecho perder esta partida" Shaka bajó la cabeza
"¡Pero no podemos quedarnos de brazos cruzados esperando ver que sucede a continuación!" Seiya se puso de pie
"¡Seiya tranquilo!" Jabú tubo que detenerlo antes que hiciera alguna tontería
"Ayer por la mañana Saga me saludó afable no había nada extraño en el... algo debió pasarle." Pensaba Aioros
"Algo tuvo que haber pasado en ese lapso... algo lo suficientemente impactante para que Saga cambiara" Kanon asintió
"Si, ¿pero ¿qué?" preguntó Mu
"Si lo supiéramos tal vez podríamos encontrar la forma de regresarlo a la normalidad" dijo Shaka
"Podríamos intentar hablar con él antes" Propuso Dohko
"¿Pero como? En cuanto nos vea nos atacara" Aioria dijo negativo
"No necesariamente... pero tendríamos que fingir que estamos de acuerdo con él... Tal vez si enviamos a Deathmask..."
"¡Hey!" respondió con enfado el aludido
"Y a Afrodita... para que se sienta apoyado"
"Aquí hay un punto..." Sonrió con malicia el santo de Escorpión
"me siento usado..." Afrodita hizo un puchero adorable
"Creo que es lo mejor que podemos hacer por ahora... que vayan ambos a ver que averiguan" Aioros suspiró
"Esperemos a que lleguen" Dijo Camus que había estado callado todo el rato
"¡Y por favor, no lo vayan a arruinar ustedes dos!" Aioros los amenazó
" Si tanto te preocupa ve y hazlo tu..." replicó Deathmask
Afrodita solo los miró de reojo.
"¡No puedo creer que duden! ¡Son nuestra esperanza!" dijo Jabú
"No podemos pelear entre nosotros si queremos salir de esto. Caballeros, recuerden su obligación a Atenea y no protesten mas!" Dijo Dohko
"Esta bien, pero no respondo por Deathmask" dice Afrodita con un gesto.
"¿Y cuando regresarán?" preguntó Jabú
" Preguntemos a Tatsumi" dijo Aioros
Los caballeros voltearon a observar al unísono al lloroso Mayordomo que seguía comiéndose las uñas y lloriqueando "¿Y quien lo sabe? originalmente estaría fuera solo un par de días."
"Pues tendremos que esperar... pero cuando lleguen tenemos que seguir los mandatos de Saga, con la esperanza de que se confíe" dijo Mu
"Entonces debemos ser sumisos, esperando a que se descuiden" Aioros frunce la frente, la idea no le guste pero no hay opción
"¿escuchaste Seiya?" Milo lo miró fijamente
"No podré soportarlo... yo..." las lágrimas se desbordaron por fin, incontenibles por las mejillas del caballero
"Hazlo por ella, Seiya..." Mu intenta darle valor
De nuevo el silencio reinó en el templo; la tristeza y preocupación dominaba el rostro de los ahí presentes.
El Jet había recorrido ya gran parte de su camino rumbo al oriente, Saga dormía al fin confiado en el regazo de Saori, los días próximos serian cansados. Saori acariciaba mientras tanto su cabello mirándolo embelesada. Lo encontraba tan hermoso... En ese momento, Saga comenzó a murmurar entre sueños. Saori escucha, atenta, sin dejar de acariciar su cabello
"Saori... Atena.. La Nike... ¡nooooo!" El santo se levantó sobresaltado
"¡Calma Saga! Tranquilo amor... ¿Que sucede?" Trata de tranquilizarlo la diosa
"Tuve una pesadilla..." Dijo él un poco confundido
"tranquilo amor, todo esta bien, sólo fue un mal sueño... ¿qué soñabas?" preguntó con curiosidad
"Las doces casas... estoy tan arrepentido" Mintió muy convincentemente
"Amor, no pienses mas en eso... ya todo esta bien ahora..."
"¿Segura mi amor?" Saga le regaló una sonrisa seductora y esperanzada
"Claro que si mi vida, sabes que te amo..."
"¿Mucho?" Presionó aun mas
"Como nunca creí poder hacerlo..." La chica tomó su rostro entre sus manos y lo besó con ternura, tratando de demostrarle cuánto sentía por el.
Saga sonríe triunfante ante la reacción de la diosa "¿Ya casi llegamos?"
"Estaremos ahí en un rato más. ¡Espero que te guste la casa!"
"De seguro que si, pero mas me gustará tu habitación" dijo insinuante
Saori se sonrojó levemente ante la idea "Espero poder complacerte amor..."
"Siempre lo haces mi princesa" él se acomodó entre sus brazos dispuesto a dormir otro poco
"Descansa amor, te avisaré cuando lleguemos..."
Saga aprovecha para dormir plácidamente, porque los días siguientes serían muy intensos
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En el Santuario las cosas seguían igual...
Seiya: ¿Que estará haciendo ahora?
Jabu: ¡Tranquilo!
Seiya: ¡Es que siento tanta rabia! Y ella se veía tan feliz... tal vez... deberíamos dejarla... con... él...
Jabu: ¿Qué?! - no podía creer lo que escuchaba -
Shiryu: Seiya no estarás hablando en serio!
Seiya: Tal vez... ella tenga razón y él la quiere en verdad...
Hyoga: Si la quisiera nunca habría aceptado tomar la nike y menos habría amenazado con hacerle daño si le desobedecíamos. Saga esta engañando a Saori de la forma mas vil.
Shiryu: Hyoga tiene razón, creo que deberíamos buscar la forma de regresar a Saga a su personalidad buena, no veo otra forma de poder rescatar a Saori sin lastimarla...
Shun: Si al menos Ikki estuviera aquí...
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El Jet aterrizó en los jardines de la mansión Kido muy temprano por la mañana. Saga se bajó primero ayudando a Saori.
Observando con ojo crítico la elegante mansión que tenía frente a él, Saga preguntó con avidez ¿Aquí es?
"Así es amor, bienvenido a tu casa"
"Nuestra casa" Replicó el, sonriente
"¡Si mi amor!" Tomando su mano, Saori lo lleva hasta la puerta, sonriente, ahí, él se soltó y la abrazó con su brazo libre. Saori le devolvió el abrazo sonriente.
Tras haberle mostrado la mansión a Saga e instalarlo en su habitación, Saori llevó de compras al caballero; ella insistió en regalarle un nuevo guardarropas y todo cuanto necesitara durante su estadía en Japón. Ya con un nuevo y elegante atuendo, la acompañó a la fundación. Su llegada juntos provocó murmullos por todos lados, pero más aún las peticiones de la joven de poner a nombre de su misterioso - pero sumamente atractivo y cariñoso - acompañante, acciones y valores de la enorme compañía. El anuncio de su compromiso e inminente boda fue la última gran sorpresa.
Al día siguiente, Saga aprovechó para descansar y poner todas sus ideas en orden mientras Saori buscaba su vestido de boda y organizaba todos esos asuntos que al él le tenían sin cuidado. Tenía cosas mas importantes que planear... Al atardecer, aun con la Nike en la mano, recorrió de modo señorial la enorme mansión, lo había conseguido todo, en un abrir y cerrar de ojos. Ahora solo tenía que encontrar la forma de deshacerse de la diosa sin levantar sospechas y acallar las rebeliones. No había problema, se encargaría de todo eso, una cosa a la vez...
Saori llegó en esos momentos, cargada de paquetes de todos tamaños, bastante cansada, pero feliz; Saga al sentir el cosmos de Atenea, se apresuro a recibirla cálidamente, no podía descuidar los detalles, todo debía ser perfecto para que ella no dudara.
"¡Saga! amor ya regresé, espero que no te hayas enfadado en mi ausencia" Dijo la chica cuando vio que el caballero se acercaba a recibirla galante.
"Déjame que te ayude con eso," Le quitó algunas bolsas y paquetes, "No digas eso, no me enfadé; estuve recorriendo la casa..."
"¡Gracias amor! te compré algunas cosas, espero te gusten"
"De seguro que si..." Saga abrió curioso un paquete, donde solo había ropa interior. Con una ceja levantada miró a la chica.
Al darse cuenta la joven se sonrojó y se disculpó avergonzada "creo que te di el paquete equivocado..."
"De todos modos, creo que esto también era para mi" La tranquilizó el con una sonrisa seductora
"En realidad... si" dijo ella, completamente apenada. Aun no se acostumbraba a tener a alguien con quien compartir ese tipo de cosas, pero la sensación le agradaba.
"Me lo supuse..." dijo el malicioso. "Pensé que tardarías mas en volver... estaba por entrar en el planetario, me acompañarías?" cambió el tema mientras dejaban los paquetes sobre una mesa
"Claro que si amor, me encanta ir a ese lugar!" dijo ella complaciente
Saga tomó la mano de Saori y ambos comenzaron a recorrer el salón hacia el planetario; en el camino Saga se detuvo un momento, "Hay un enorme piano por allá, ¿es tuyo?" cuestionó a la joven
"Si amor, solía tocarlo muy seguido"
"¿Ya no? ¿Porque?"
"Bueno, con todo lo que ha pasado no he tenido tiempo, pero podría volver a hacerlo, ¿quieres que toque algo para ti?"
"Me encantaría... ¿Lo harías?"
"¡Por supuesto!" La chica soltó la mano del caballero y se acercó al instrumento; abrió la tapa y se sentó ante al piano y comenzó a tocar una dulce melodía.
Tras escuchar un rato de pié junta a ella, Saga caminó despacio hasta la chica y se sentó junto a ella en el banco
Saori le sonrió contenta cuando lo hizo, Saga observaba curioso su ejecución. Las notas siguieron entrelazándose, pero al tiempo que la joven se concentraba más en lo que hacía, la melodía cambió, para tornarse suave y triste. Saga lo notó inmediatamente y cuestionó, "¿Porque esa melodía mi amor?
"No es nada... recordé a mi abuelo..." Dijo Saori interrumpiendo su interpretación.
"¿Y como era el?" Preguntó Saga, interesado
"Era algo estricto, pero era muy bueno conmigo... a veces lo extraño... pero no quiero aburrirte con mis cosas..." dijo ella tratando de sonreír.
"A veces es bueno desahogarse" la animó él a seguir, todo lo que pudiera aprender en esos momentos, podría servir a futuro para chantaje...
"¿lo crees así?"
"Por supuesto," le dedicó una cálida sonrisa. "Me gusta saber de ti"
Ella lo miró agradecida "A nadie le había interesado antes saber sobre mi... todos me tratan como si no fuera humana y no tuviera sentimientos..." Se quejó Saori algo enfadada
Saga pasó su brazo por la cintura de la diosa, "a mi me interesa todo de ti" le dijo suavemente
"¿De verdad?" preguntó ella esperanzada, recostándose en su hombro
"Por supuesto" dijo él acariciándole el cabello suavemente
"Muchas gracias amor, si tu lo deseas, yo también escucharé tus problemas y todo lo que te preocupe..." La chica sujetó su brazo como si temiera que fuera a desaparecer si lo soltaba.
"¿Por algo somos una pareja no? Sonrió dulcemente Saga.
"Si amor, y lo seremos siempre, ¿verdad?" dijo ella buscando los azules ojos del caballero.
"Claro que si tontita" Le aseguró dándole un beso en la frente
"Es que te quiero tanto amor que me da miedo perderte" Explicó ella, besándolo en la mejilla
"Siempre estaré a tus pies mi diosa" Saga pensaba que en realidad era al revés, él la tendría a sus pies cuando quisiera y no le importaría pisotearla, llegado el momento.
"No amor, no quiero que estés a mis pies, solo quiero que estés a mi lado..."
"Lo que tu digas mi amor" El Caballero la atrajo contra si suavemente, disfrutando del dominio físico y mental que ejercía sobre la diosa
"Saga..." Suspiró el nombre la joven al tiempo que se acomodaba entre aquellos brazos que la sujetaban
"¿Si amor?" Saga sonrió malicioso aprovechando que nadie lo veía al tiempo que sus ojos nuevamente cambiaban de color a un rojo intenso.
"nada amor," respondió ella, ajena al cambio, "solo me gusta pronunciar tu nombre..." dijo cerrando los ojos y perdiéndose en aquel abrazo
"Que bueno, porque será lo único que dirás ahora..." El tono de voz del caballero fue grave y cortante, Saori abrió los ojos y levantó el rostro hacia el del caballero, confundida
"¿Cómo?"
Saga la estrechó entonces con fuerza, levantándola del piano y haciendo que el banco se volteara; la apretaba fuerte, impidiéndole que se moviera.
"¡Saga!" dijo ella sorprendida por el repentino cambio de actitud. En aquel momento tuvo miedo del caballero, que la miraba despectivo y con una sonrisa enigmática. Saga comenzó a reír histéricamente.
Saori se espantó ante tal reacción, trató de liberarse, pero la fuerza de Saga se lo impidió. Estaba a punto de gritar cuando ambos sintieron varios cosmos encenderse. Al parecer los caballeros restantes vigilaban a Saga muy de cerca, a pesar de la distancia. Saga buscó con la mirada la Niké que estaba sobre el piano. Era arriesgado intentar algo en ese momento, un ataque combinado de aquellos cosmos, no le darían tiempo de recuperar la Niké a tiempo.
"¡Que te pasa Saga! ¡Me asustas!" Gritó ella, tratando de hacerlo reaccionar
"Nada," bufó molesto liberándola, los cosmos se desvanecieron pero dejándole advertencias
Indeciso por unos instantes, Saga volvió a ser el mismo y se separó bruscamente de la joven, que aún no podía salir de la impresión y lo miraba confundida.
"¿Saga?" se aventuró a decir suavemente.
"¿Eh? ¿Si?" respondió éste, el rostro una muestra clara de la lucha interna que en aquel momento se desarrollaba
"¿Que sucede amor? ¿Te sientes bien?" Mientras cuestionaba, el cabello del Caballero volvió a ser azul, y la culpa se marcó pesada y fulminante sobre el rostro del caballero
"Yo..." Saga no sabía que decir, ahora que era consciente de que había estado a un paso de lastimar a la diosa que era la garantía de la paz sobre la tierra, la culpa lo invadía.
Saori sin embargo, pensó que aquello se debía a la confusión de sus personalidades "Amor... vuelves a tener dudas?" dijo ella; con el firme propósito de acabarlas
"Es que esto no debe ser... yo..." Contestó el Caballero, confundido, apenado, indeciso.
Saori se enfadó ante tal respuesta, estaba acostumbrada a hacer su voluntad y era tan irritante estos cambios en Saga "¡Creí que habíamos discutido esto antes Saga! ¿te resulta tan difícil quererme?"
"Mi parte mala..." Dijo él cabizbajo "yo no quiero lastimarla"
Saori se le acercó comprensiva, en realidad estaba siendo sincero y ella no podía exigirle así; "Saga... ¿tu no lo harías verdad? no me lastimarías, no te preocupes por eso..." Trató de consolarlo y convencerlo y de paso convencerse a si misma
"Lo hice una vez... no quiero... no puedo" La mirada de dolor en Saga era evidente
"No te preocupes amor... no quiero verte confundido así... no te presionaré mas..." Ya no podía luchar con esa mirada, ella lo amaba demasiado como para exigirle algo que lo lastimaba tanto
Saga le entregó la Niké con prisa, "No me la des, es peligroso... regresemos al Santuario y déjame encerrado en Cabo Sunion" dijo apesadumbrado
"No Saga, no te encerraré, no podría, después de todo, yo tengo la culpa de todo esto..." dijo entristecida la diosa
"No diga eso Milady, la culpa es mía, por ser tan débil" contestó el hombre bajando la mirada
Saori no soportó verlo así y corrió a abrazarlo, "Perdóname tu a mi, nunca debí tratar de convencerte de algo que no deseabas..." Las lágrimas acudieron presurosas al rostro de Saori, que se arrepentía de su estúpida idea de haberlo presionado así
Saga le correspondió el abrazo dulcemente "¿Quien te dijo que todo paso sin mi consentimiento?" Sonrió, "tal vez, todo fue un pretexto para estar así contigo"
Saori lo miró sorprendida "¿En serio Saga?"
Saga sonrió enigmático "Tu responde"
"Me encantaría pensar que en realidad querías estar conmigo..." dijo ella con sinceridad
Saga aun abrazando a la diosa sonrió "Entonces yo ya no tengo nada mas que decir"
Saori se sentía tan bien en esos brazos, tan querida, tan amada, "¡No quiero perderte Saga!" Dijo entre lágrimas
"Seré su perdición si continua con esto Milady" Dijo el sombrío, pero sin soltarla
"No puedo creer eso amor, tu eres tan bueno..." Y en verdad lo creía así confiaba en que aunque su lado malo emergiera, no podría lastimarla.
"Eso no cierto... no se cuanto tiempo mas pueda controlar esto... estas en peligro a mi lado, toma la Nike y llama a los demás Santos"
El abrazo se rompió y Saori lloró desconsolada "Pero ¿y si te lastiman?"
"Prefiero morir antes de que te lastime yo"
"Pero yo no quiero que sufras por mi, podría soportar perderte, pero nunca que te lastimaran..." la chica suspiró tratando de calmarse, y secando sus lágrimas continuó, "déjame al menos tratar de buscar una solución... hablar con los otros..." Tenía que haber una forma de salvarle
"Di la verdad..." Preguntó Saga con seriedad "¿porque si sabias de mis cambios aun así me elegiste?"
"Pensé que te habrías dado cuenta..." Dijo ella, dándole la espalda, "Te amo... pensé que si estabas a mi lado ambos lados tuyos podrían quererme también... y sabía que tu lado oscuro no me rechazaría, aunque fuese al principio solo por conveniencia..." Saori bajó la cabeza avergonzada.
"¿Tanto es lo que sientes por mi que aun sabiendo lo que podía pasar confiaste en mi? Me siento indigno..." Respondió el un tanto sorprendido por la revelación
"No eres indigno, ¿cómo podrías serlo? eres el hombre al que amo..." dijo ella girándose para verlo
"Si tan solo..." un suspiro del caballero interrumpió la frase "¡No! eso es imposible..."
Saori le tomó las manos llorosa aún, "Al menos... pasamos lindos momentos juntos, ¿verdad?" dijo ella tratando de sonreír.
Sin embargo en ese justo instante Saga cambió de personalidad nuevamente y la abrazó "Y no tiene porque terminar, mi diosa"
Saori lo miró confundida, notó su cambio de personalidad, pero no supo que hacer... ¿En realidad estará en peligro como se lo advirtió él mismo? "Saga... yo..."
Saga le dió un beso intenso que hizo a la diosa sentir que todo giraba a su alrededor, confundiéndola aún más "¿Que pasa mi amor?" Dice Saga, dulce y tierno envolviéndola.
Saori no sabe que hacer ni como reaccionar, piensa en lo que la personalidad buena de Saga le ha dicho, pero no puede evitar sentirse atraída por la personalidad mala, tan tierna y dulce con él, casi igual a la buena... "es que... yo..."
"¿Que te parece si vamos a estrenar los regalos que compraste?" Dijo Saga soltándola y tomando el paquete que abriera cuando ella llegara, con una sonrisa seductora se lo entregó a la joven que se veía totalmente confundida, tratando a cualquier precio de hacer desaparecer sus dudas
"yo..." La chica miró indecisa a Saga, él la miraba dulce y sonriente, desbaratando todas las dudas que llenaban su cabeza. ¿como resistirlo? Y si lo que él mismo le había dicho era cierto, tal vez aquella noche sería la última que tendría para estar junto a él "esta bien amor, vamos..." Dijo, tratando de sonreír.
Saga sonrió complacido y la tomó en brazos, ese día era suyo, sin lugar a dudas, su parte buena estuvo a punto de arruinarlo todo, menos mal que la chica era tan ingenua y había podido salvar la situación.
Mientras Saga la llevaba hacia su habitación, Saori pensaba en lo mucho que le dolería perderlo, apenas lo había tenido por un par de días, pero ya le hacía tanta falta como el aire que respiraba ¿Qué sucedería cuando regresaran al Santuario? no lo sabía, pero haría todo lo posible porque nadie lo lastimara, aunque tuviera que perderlo "Saga... podrías... darme un beso?" Pidió, triste
Saga se inclinó para besarla dulcemente "¿Pasa algo?" la miró inquisitivo.
"Nada amor, solo quiero tenerte cerca..." tras decir esto lo abrazó"
"Siempre estaré a tu lado, no te preocupes princesita"
Saori contestó con un susurro casi inaudible "Eso quisiera..."
"¿Dijiste algo mi amor?" Preguntó él, a la entrada de la alcoba
"Que te amo mi vida" Respondió ella acariciando su mejilla con mirada triste
"Yo también mi vida, yo también" dijo él y la besó intensamente.
