Disclamer: Los personajes de Tinkerbell que aparecen en las películas, libros no son de mi propiedad, pertenecen a Disney.
Un deseo
Capítulo 4: Contigo.
[Gliss]
Me dio un golpe de calor mientras volaba por el lado cálido, en busca del campamento de los animales, cuando lo vi al escuchar el escándalo que estaban montando. No tuve que preguntar mucho para encon
·Encontré tu escondite, ahora te toca a ti· dije saludándola, como si hubiéramos estado jugando al escondite.
"Ah, hola Gliss. ¿Y Spike?" se me hizo raro que preguntara por ella, fue como si por un momento hubiera olvidado que iba con ella.
·La he dejado un poco atrás hehe... Espero que no se pierda, esto es enorme, no sé cómo no os perdéis·
"Sí, al principio me pasaba con Invierno, y eso que es tres veces más pequeño. ¿Qué... tal estás?"
·¿Cómo que qué tal estoy? ¿¡Cómo estás tú!? No te he visto ni un día por Invierno, ¿dónde te metes?·
"Ya... es que estuve liada últimamente.." ya se podría haber inventado una excusa mejor.
·Guárdate tus excusas para otra ocasión, esta tarde vendrás a jugar con nosotras sí o sí, y no se hable más·
"¿Por qué?"
·¿Hola? ¿Fawn? ¿Dónde estás?· dije haciendo que la buscaba ·¡Invierno mola! ¿Es que acaso te has olvidado de lo divertido que es? No puedes decirme que no lo pasabas bien con nosotras, con los trineos, las guerras de bolas de nieve, el patinaje... ¡Venga!·
"Lo siento, pero esta tarde tengo que cuidar a un... pajarito que tiene una herida en el ala" volvió a sonarme a excusa, pero si no quería venir tampoco podía obligarla.
·Buuu, aburrida, me-· y entonces, apareció Spike, la cual tuve que dejar atrás por entretenerse cada dos por tres.
"Por fin te encuentro, casi me pierdo"
·¡Spike! Dice que no quiere jugar con nosotras·
"Yo no he dicho eso"
"¿Por qué? ¿Ya no te gusta Invierno?"
"No es eso... dejadme en paz ¿vale? Tengo cosas que hacer"
·Pues cuando te aburras de curar pajaritos, te vienes·
"No seas tan borde... ¿Va todo bien Fawn?"
"Sí... de veras, tengo cosas importantes que hacer"
·¿Qué cosas?·
"Cosas de hada de los animales, ¿qué hacéis aún aquí?"
"Ya nos vamos, tranquila. Vamos Gliss"
·Buuu, aburrida· al dar media vuelta, tuve la sensación de que me estaba olvidando de algo, pero no me vino a la mente.
Después de eso terminamos de dar un paseo por el lado cálido y volvimos a Invierno para la hora de comer. Llevaba todo el rato con esa sensación de que me olvidaba de algo, pero no sabía qué era.
Por la tarde, jugueteamos en la cama como solíamos hacer pero seguía con ese no se qué que me desconcentraba.
·Lo siento Spike, hoy no sé qué me pasa·
"No te preocupes" fui al baño para lavarme la cara y me quedé mirando al espejo. Ver mi reflejo me hacía sentir extraña, tenía una sensación muy peculiar en lo más profundo de mí y me quedé varios minutos delante del espejo.
·Spike, ¿te parece si vamos a ver a Tink y Peri? Hace mucho que no las vemos·
"Claro" había una relación entre ellas y Fawn que no me encajaba.
Tras prepararnos, fuimos hacia casa de Peri y rezamos para que no estuvieran haciendo nada extraño. Nos abrieron sin problema y nos agradecieron la visita. Sin duda había algo entre ellas que alimentaba mi extraña sensación. Pese a eso, pasamos una agradable tarde y el día terminó como cualquier otro, con mi inquietud sin resolver.
No podía quitarme de la cabeza que tenía algo pendiente, pero no sabía qué era. Esa noche, tuve un curioso sueño sobre Fawn y desperté más temprano de lo habitual olvidándolo rápidamente.
Después de desayunar, decidí ir a ver a Fawn, no quedé muy convencida con lo que pasó ayer, y pese a que Spike me dijo que la dejara en paz, insistí para que fuéramos.
Así que nos pusimos en marcha y fuimos su casa. Al llegar, entramos sin permiso y para nuestra sorpresa, vimos que había un bebé halcón ahí encerrado. Nos asustamos tanto, que montamos un escándalo y se nos escapó de su casa, desatando el caos y haciendo que los scouts lo atraparan nada más verlo.
·¿¡Qué demonios hace Fawn con un halcón en su casa!?·
"Ni idea, pero no sé cómo no se la ha comido" en medio de ese caos, apareció ella, preocupada por su pequeño gran animalito.
"Oh cielos... ¿Qué ha pasado?" preguntó acercándose al halcón, capturado por una red.
"Gliss encontró tu mascota" se giró hacia mí enfadada pero por suerte apareció la reina Clarion justo a tiempo para echarle la bronca. Después de eso, Fawn se despidió de el halcón y lo dejó ir.
Me acerqué a ella para disculparme, pero luego me di cuenta de que no tenía por qué, no podía tener un bicho de esos en casa, en todo caso hice bien en descubrirlo.
·Ahora ya no tienes excusa para no ir a Invierno·
"Gracias, muy amable" dijo irónicamente, enfadada conmigo.
·¿Qué? No me esperaba que tuvieras una bestia en tu casa·
"Primero, ¿qué hacíais en mi casa? Y segundo, no es ninguna bestia, es Hanna y ya no la volveré a ver"
·Espero que no, ¿no te ha intentado comer?·
"Quizás... un par de veces, pero sólo estaba jugando"
·Estás como una cabra, ¿lo sabías?· ese era uno de los motivos por los que me gustaba Fawn.
"Lo sé..." al verla tan sensible por haber perdido a su animalito, le cogí su mano.
·Vamos a jugar anda, necesitas animarte· levantó la mirada y me agarró con fuerza, a lo que me la llevé sin decirle nada a Spike. Con todo el alboroto que montamos, pasamos desapercibidas y en nada nos quedamos a solas rumbo a Invierno.
Tuve la extraña sensación de haber hecho lo correcto, algo que no solía ocurrir conmigo, la verdad.
Le escarché las alas al pasar la frontera y la invité a casa al ver que no estaba muy dispuesta para jugar. Después de hablar sobre su halconcita, llegamos y me puse seria.
·¿Por qué no venías por Invierno? No puedes haber estado curando a Hanna todo ese tiempo... Desde la boda que te he notado un poco extraña, ¿te pasa algo?·
"No... Bueno sí, pero no es nada"
·Claro que es algo, puedes contármelo, somos amigas ¿no?·
"Ya... pero es complicado"
·Explícamelo despacio entonces·
"¿Qué hay de Spike?"
·¿A qué te refieres? no me cambies de tema·
"Es que... me gustas"
·Tú también me gustas, eres una de mis favoritas, por eso quiero ayudarte·
"¿Soy una de tus favoritas?"
·S-sbueno, pero me vas a contar lo que te pasa ¿o no? No te escaquees·
"Ya te lo he dicho... M-me gustas" entonces entendí a qué se refería.
·Ouh... ¿En serio? De... ¿esa forma?·
"Sí... Pero como estás con Spike..." no tenía ni idea de que le gustaban las hadas, aunque sospechaba un poco por como actuaba.
·Olvídate de Spike, ella es más como una amiga con derecho a roce, no tenemos nada serio· no era del todo cierto, pero me apetecía jugar con ella, y no precisamente a hacer muñecos de nieve.
"¿De veras?" me acerqué a ella haciéndola retroceder hasta la pared, a lo que le escarché los brazos contra el hielo para que no se pudiera mover y consiguiendo acelerar su cuerpo.
·¿Nerviosa?· dije susurrándole al oído. Mi única respuesta fue una cálida exhalación nerviosa que se paseó por mi nuca. Lamí su cuello desde abajo hasta cerca de su oreja dejándola casi sin respiración.
La escarcha se deshizo enseguida con su calor corporal, y entonces me rodeó el cuello con sus brazos para besarme.
Era la primera vez que besaba a un hada cálida y la verdad, fue asombroso, mucho mejor que unos fríos labios. Me volví adicta a su boca y nos enrollamos sin freno, dejándonos llevar por la pasión del momento, recorriendo nuestros cuerpos con nuestras impacientes manos.
Nos llevamos la una a la otra hacia lo que encontramos más cerca, la mesa del comedor, y se sentó en ella para terminar tumbada. La devoré con ansias, me hacía sentir genial y la adrenalina por haber hecho algo tan espontáneo me nubló los pensamientos.
Seguí haciéndome con ella, llevada por el momento, desahogándome en cierta manera, hasta que una imagen repentina en mi mente me impactó tanto que tuve que parar. Me vino a la cabeza algo así como un recuerdo de un beso increíble, algo mágico e idílico que nunca había sentido.
"¿Todo bien?" dijo Fawn, encima de la mesa, incorporándose con su ropa mal puesta.
·Sí... se me ha ido la cabeza un momento· tenía la sensación de que esa especie de recuerdo era algo importante que no debía olvidar.
"Hm... Será mejor que paremos antes de que venga Spike"
·N-no, no pasa nada, sigamos· pero el ambiente se transformó y esa emoción que había se escapó por la ventana.
"Me alegro de que vinieras a verme" dijo al bajar de la mesa, tocándome el culo y dándome un beso "¿Vamos a jugar?"
·¿A tu casa?· dije para reafirmar mis ganas de estar con ella.
"¿Quieres jugar en mi casa?" preguntó con un tono sugerente.
·Y a lo que tú quieras· respondí descendiendo mi mano por su torso.
"Vamos" salimos rápidamente e hicimos una carrera para ver quién llegaba antes. Me gustaría decir que le dejé ganar, pero era rápida, tuve que tomar un respiro al llegar y todo "¡Gané! Un momento, no decidimos ninguna recompensa"
·¿Qué tal una sesión de sexo descontrolado?·
"Yo tenía pensado algo así como hacer lo que quisiera contigo, pero también me vale"
·Sí... en cuanto me recupere·
"¿Puedes recuperarte mientras vamos hacia la habitación?"
·Impaciente... Llévame a cuestas· salté sobre su espalda y me llevó hasta lanzarme en su cama.
"¿Satisfecha?" preguntó gateando sobre la cama, viniendo hacia mí, desnudándome con los ojos.
·Mucho· la abracé de brazos y piernas, y nos enrollamos en un festín de roces y húmedas lenguas. No tardé en quitarme el vestido y ella hizo lo mismo, quedándonos en ropa interior. Jugueteamos con nosotras entre mordeduras, arañazos y visitas fugaces por nuestras intimidades, riéndonos por cada tontería que nos pasaba por la mente.
En un momento, nos quedamos de rodillas en la cama, una frente a la otra, y se puso a imitar mis movimientos. Le acaricié la cara y nos besamos lentamente, luego descendí pasando por su corazón y me abracé a ella para quitarle el sujetador. Viendo que seguía con el juego, bajé mi mano por mi vientre y me puse a masturbarme. Estaba muy tierna masturbándose para mí.
Luego, sin poder esperar mucho más, me puse a su lado y colé mi mano en sus bragas, consiguiendo darnos placer mutuamente. Cerré los ojos un momento y entonces me sorprendió con sus labios, que me hicieron caer hacia atrás lentamente, saboreando ese dulce momento.
Encontré sus pechos así como ella se puso encima de mí y empezó a restregar su entrepierna contra mi barriga. Su calor me excitaba y notaba como subía de temperatura por momentos. No podía aguantar más sin desgarrarle las bragas, a lo que se las cogí por detrás y se las quité, obligándole a levantarse un poco quedándose de rodillas. Mi mano se fue directa a ella y me adentré con mi dedo corazón, sintiendo todo su calor oprimiéndomelo.
Me dediqué a penetrarla, echándose encima de mí de nuevo, besándonos sin descanso y provocándole algún que otro adorable gemido. Fue besando, lamiendo, y mordiendo mi cuello sin descanso, haciéndome erizar la piel mientras su calor no dejaba de aumentar.
La eché hacia un lado bruscamente y bajé por su barriga para terminar de quitarle las bragas y saborearla. En ese momento entendí por qué a Peri le gustaba tanto estar con Tink a solas, las hadas cálidas eran tremendamente ardientes.
Creo que fue el sexo oral más placentero que di en mi vida, Fawn terminó agarrándome del pelo a gritos y yo terminé sin frío en mi boca por ese rico horno de sensaciones. Paré cuando me preocupé por su espalda, se arqueaba con ganas y creo que terminamos a ciento ochenta grados de como empezamos.
Volví a ponerme a su altura y la vi derrotada, con la mirada perdida y respirando muy rápidamente. No la besé en los labios por miedo a asfixiarla, por lo que la besé por su clavícula mientras masajeaba su pecho izquierdo.
"Otra... vez" dijo al recuperar el aliento. Estaba muy tierna con las mejillas enrojecidas y con su sonrisa encantadora.
·¿Quieres que siga comiéndote?·
"Sí..." no pude decirle que no, así que volví a bajar, ahora agarrándola mejor de las piernas para que no se moviera tanto, y le di todo el placer que pude darle.
Tras tal actividad, nos quedamos más que satisfechas.
Fue al cabo de un rato, cuando escuchamos a alguien entrar en su casa.
"¿Es que la gente ya no llama o qué?" por desgracia, nos encontramos a quien menos ganas tenía de ver.
·¿Spike?·
"No me lo puedo creer... ¡Llevo como dos horas buscándote y te encuentro aquí, con Fawn!"
·Sí... estábamos jugando· quise creer que no se dio cuenta de que me había enrollado con ella, pero no tuve tanta suerte.
"¿Es que siempre tienes que hacer lo que te da la gana? ¿Nunca te paras a pensar en los demás o qué?"
"Bueno... tampoco es para tanto" me defendió Fawn.
"¿Que no es para tanto? O sea, me pega el salto y no es para tanto. Vale, muy bien, pensaba que teníamos algo serio pero ya veo que no"
·Spike...·
"¡No! vete a la mierda, estoy harta de que siempre vayas a tu bola. Peri ha desaparecido así que ya estáis moviendo el culo para encontrarla"
·¿Qué?·
"Lo que oyes, al parecer..."
[Tink | horas antes]
Estaba tranquilamente con Peri, abrazada a ella en la cama semidesnudas, cuando tuve una extraña sensación en mi cuerpo.
"Tink…"
·¿Tú también lo has sentido?· y en el momento en que fijé mi vista en ella, vi que se estaba mirando la mano extrañada.
"¿Soy yo o me estoy volviendo transparente?" sonaba a disparate, pero realmente estaba perdiendo opacidad y se veía el cojín de la cama a través de su cabeza.
·¡Oh dios mío!· lo peor es que cada vez lo estaba más y no podía hacer nada para detenerlo ·¡PARA!·
"¿¡Cómo!?" su mirada de preocupación no me ayudaba a pensar "Si… si sigo así voy a desaparecer"
·¡Eso jamás! Levántate· la ayudé a ponerse de pie y la agarré de los hombros para no perderla, pero ya casi había desaparecido por completo.
"Tink…" nos besamos envueltas en el terror durante unos pocos segundos, hasta que perdí el tacto de sus labios, junto con el sonido de su corazón.
·No… Pe…ri… ¡PERI!· tenía que tratarse de una pesadilla, eso no podía haber ocurrido, era imposible. Por desgracia, el tiempo avanzaba a la vez que el vacío se creaba en mi interior, haciendo brotar mis primeras lágrimas ·Peri…· ni siquiera me dio tiempo de decirle lo mucho que la quería.
Caí de rodillas al suelo y me hundí en un mar de soledad pensando en que no la volvería a ver nunca más.
[Gliss]
·¿Pero cómo?·
"Dicen que ha sido obra de un creador o algo así y tenemos que encontrar a no sé qué hadas legendarias, es todo muy surrealista"
·Hadas legendarias...· por alguna razón, me pareció haber escuchado algo de eso antes ·Vamos entonces· y con Spike más que enfadada y la pobre Fawn que no había hecho nada malo, nos fuimos hacia Invierno.
Por el camino, Fawn me frenó para quedarnos por detrás de Spike.
"Oye... no quiero meterte en problemas, creo que lo mejor es que me vaya con las chicas..."
·No, no me dejes a solas con esa loca·
"Gliss... lo siento, pero es lo correcto" y se fue sin dejarme decir nada más, haciendo parar la marcha de Spike.
"¿Te vienes?" quise ir tras ella, pero no tuve el valor suficiente para dejar a Spike sola, ya sería demasiado.
·Sí...· y llegamos a casa de Tink y Peri, donde había mucho movimiento entre scouts, la reina su esposo y cómo no, Tink, que estaba que se subía por las paredes.
"¡Gliss!" casi sentí miedo al dirigirse hacia mí con la cara que llevaba.
·¿Yo?·
"Tú, ¿qué tienes que ver con todo esto eh? Sabes algo, estoy segura de que sabes algo"
·N-no, ¿de qué hablas? Tranquilízate·
"¡No me digas que me tranquilice!" empezábamos bien "Sabes dónde están las hadas legendarias ¿verdad?"
·¿De dónde sacas eso?·
"Lo sé, algo me dice que tú tienes que ver algo en todo esto, ¡ayúdame maldita sea!" lo más extraño fue que yo tenía la misma sensación.
"Ya basta Tink, cálmate" dijo Milori.
"¡Estoy calmada! ¿Dónde se esconden? Tienes que saberlo ¡dímelo!"
·Yo... creo que...· dije dando unos pasos hacia atrás.
"¡Gliss!" salí de allí por alas, era demasiado para mí, me estaba poniendo de los nervios y tampoco es que me apeteciera tener a Spike a mi lado. Todo se había vuelto un completo caos y lo único que se me ocurrió hacer, fue ponerme a buscar a esas hadas legendarias.
Ni siquiera sabía si existían, tan sólo lo hice para despejarme un rato y por encima de todo, para estar sola.
Fui hacia las montañas, ahí donde puedes estar bien tranquila, y me puse a subir el pico más alto de Invierno. Me dio tiempo para pensar en muchas cosas, y volví a tener esa sensación de que me olvidaba de algo. Me daba mucha rabia, no había forma de recordarlo.
Tras unos buenos minutos, encontré algo parecido a una cueva por allí, y entré esperando encontrarme ningún animal.
Fue rarísimo encontrarme con una cama en el fondo, parecía que vivía alguien per-
"¡BU!"
·¡AAAH!· caí al suelo del susto que me dio, había aparecido de la nada en mis narices y se puso a reír como una histérica ·¡¿Qué cojones te pasa?!·
"Nunca me cansaré de esto... ¿Quién eres?"
·¿¡Quién eres tú!? ¿Sabías que casi me matas?·
"Haha, eso te pasa por entrar en casa de otro sin permiso. Soy Void, encantada" dijo ayudando a levantarme.
·Gliss... me suena tu nombre...·
"Y a mí el tuyo... ¿escarchadora?"
·Sí... em...·
"Oh, guardiana del espacio" no terminé de creerlo hasta que se sentó en su cama en un parpadeo.
·Espera, ¿eres un hada legendaria?·
"Y de las mejores"
·¡Joder! Tienes que venir conmigo, estamos en serios problemas y necesitamos a alguien como tú· le conté como estaba la situación y se ofreció rápidamente a ayudarme.
"Dame la mano, nos iremos a casa de Peri" no me dio tiempo ni a responder. Aparecimos de repente allí sorprendiéndolos a todos, menos a Tink.
"¡Sabía que lo conseguirías! Llévanos hasta Cram" dijo nada más vernos.
"No pierdes el tiempo ¿eh? Dame la m-" lo hizo antes de que terminara de decirlo "Vale, vamos" yo no sabía muy bien qué pintaba ahí, pero fui con ellas también.
Aparecimos en un lugar oscuro, donde a penas podíamos vernos las unas a las otras.
"¡Devuélveme a Peri maldito degenerado!" dijo Tink nada más llegar.
"No empezamos bien..."
=¿Qué formas son esas de dirigirte hacia el creador?=
"No me vengas con jilipolleces" estaba alucinando por como lo estaba tratando "Haz que vuelva a aparecer ¡o lo lamentarás!"
·Oye...·
=Sí, ya, claro, como si pudieras hacerme algo=
"¡Pues no me iré hasta que me la devuelvas!"
=Eso sí que no, paso de tener a una pesada como tú tocándome las narices así que te irás o serás tú quien lo lamentará=
"¡Me da igual! No me iré hasta que me la... ¡AAAH!" Tink cayó al suelo chillando de dolor.
·¡Tink!·
=¿Duele? Oh, lo siento, eso te pasa por no hacerme caso=
·H-hijo d-de... ¡No voy a-¡AAH!·
=¿Qué dices? ¿Más dolor?=
"¡Detente ahora mismo!" gritó Void.
=Largaos antes de que me hagáis enfadar más=
"No... Peri..."
"Al menos, dinos por qué lo hicisteis, Peri no hizo nada"
=Madre mía que pesadas... Está bien, pero luego os piráis de aquí... Todo esto viene por que la Gliss de otro universo quiso traer a la Tink y Peri del cielo de las hadas, alterando el orden de la vida, por lo que contactó contigo, Gliss, con la ayuda de Void, con la excusa de que iba a revivir a Fawn, a lo que hice desaparecer a Peri como castigo. Pero como Tink se puso muy pesada, justo como ahora, hicisteis que Limb volviera atrás en el tiempo hasta dos días antes de la muerte de Fawn. Por eso te has quedado sin Peri, ¿contentas? Ahora largaos de aquí=
En ese momento lo recordé todo, absolutamente todo, incluso el beso que me dio mi otra yo.
Void fue a coger a Tink, pero no se dio por vencida.
"¡Si no vas a traerla, llévame con ella!"
=Cómo no... así no volverás a molestarme= y entonces, empezó a volverse transparente.
·¡NO! ¡Tink!· Void nos sacó de allí, pero Tink no dejó de desaparecer.
"Lo siento chicas, tengo que hacerlo"
·No...· siguió haciéndose transparente hasta que finalmente, desapareció, con una sonrisa en su cara ·Esto no puede estar pasando... ¿¡Qué hacemos ahora!?·
"Encuentra a Gliss" no entendí a qué se refería hasta que vi que estábamos en un Invierno algo diferente.
·¿Estamos en el otro universo?· "¿Gliss?"
"Sí, puedes hablar con ella mentalmente, tenemos que hablar con ella así que dime dónde está"
"¿Quién eres?" «Soy tú… sé que te sonará de lo más extraño, pero soy tú misma, hablándote desde otro universo» "Gliss..." «¿Dónde estás?» "En casa"
·Mi otra yo dice que está en su casa·
"Bien, vamos"
"¿Vas a venir?" "Sí, estamos en camino. Deja que te cuente un poco la situación..."
