Mad McLean
Dobles
—La mansión es simplemente…genial — suspiraba Mireya alegre con rebanadas de pepino en sus ojos, mientras un masajista chino masajeaba sus pies.
—Sin duda es sensacional, no me cansaría nunca de esto — se alegraba Marcos comiendo una chuleta de cerdo mientras veía una película en la pantalla gigante de la sala —. ¿Tú que piensas, hermosa? — preguntó a Paula, quien miraba aburrida mientras Mireya comía camarones.
—No está mal — suspiraba observando a su mejor amiga comer.
Confesionario
—No me malinterpreten, me gusta mi equipo. Estoy con Mire, algunos de los chicos parecen ser geniales…pero extraño a Kyu, y a mis compañeros de la temporada pasada — se entristecía la chica mirando a la cámara —. En mi equipo sólo somos tres de la primera generación, ¿y si comienzan a eliminarnos a nosotros? No quedará nadie…Selene es buena líder aunque está un poco loca, Tamara está muy loca…y bueno, Marcos me…me molesta — se cruzaba de brazos la chica y se mordía el labio.
Fin del Confesionario
—Más vale que se acostumbren perdedores, si seguimos ganando los desafíos nunca tendremos que salir de la primera clase — salía Selene del spa envuelta en una toalla, con su cabello húmedo enrollado sobre su hombro —. Pero para eso, todos ustedes deben colaborar y aportar algo útil al equipo, de otra forma tendré que deshacerme de ustedes.
—Lo siento, no podré hacer caso ni recordar nada de lo que digas mientras sigas en esa toalla — reía Mathias con Marcos viendo a la chica con lujuria, aunque el segundo prestaba más atención a Paula, quien sentada hablaba con Mire.
—Sólo espero que no se la quite…— susurraba Celyan mirando de mal modo a la rubia, sentada al lado de Kit mientras ambos escuchaban música punk.
— ¡Eres un cerdo! ¡De la peor clase! — le gritaba indignada Selene a Mathias quien no paraba de reír, aunque en sí a la chica no parecía preocuparle enseñar de más.
— ¡Sí! — apoyaba indignada Tamara saliendo junto con la chica del spa.
—Acompáñame a cepillar mi cabello— le pedía Selene autoritaria a la pequeña rubia —. Tenemos asuntos que platicar.
— ¡Seguro! — sonreía la chica siguiendo a la líder.
Confesionario
—Selene es grandiosa...es inteligente, fuerte, guapa, habilidosa, atlética. Sí, quizá debe controlar su temperamento un poco pero oigan…suena como la alianza perfecta — sonreía Tamara a la cámara, sentada en posición de mariposa —. Una alianza es justamente lo que necesito, no estoy buscando una amistad…por lo cual Selene es la candidata perfecta. Porque uno no debe conformarse con lo que es, sino que debe buscar el aprender más — recitaba sabia abrazando sus piernas.
Fin del Confesionario
Camarógrafos
En la cabaña de las chicas, las cuatro integrantes de los camarógrafos dormían plácidamente en sus para nada cómodas literas, bueno, sólo tres de ellas…
— ¡Oye! — Le gritaba Skyler a Mel, quien estaba en el tocador de la cabaña peinando su cabello con una secadora de cabello—. Intentamos dormir aquí, ¿sí?
— ¿Acaso crees que me importa? — preguntaba la chica mientras seguía secando su cabello —. Porque no, no me importa.
— ¿Qué sucede? — preguntaba somnolienta Bay levantándose de su litera.
—Ésta chica sigue secando su cabello… ¡y yo quiero dormir! — gritaba molesta Skyler señalando a la pelirroja, que reía maliciosa.
— ¿Podrían por favor dejar de pelear? Sólo quiero descansar — pedía Penny cansada con su cara contra la almohada.
—Seguiré peinándome…no tengo por qué hacerle caso a niñas patéticas — soltaba Mel sin siquiera verlas y continuando con lo que estaba haciendo, sacando a Skyler de sus casillas.
— ¿Sabes qué? — empezaba a amenazar Skyler a la pelirroja, quien la miraba desafiante, cuando alguien tocaba abruptamente la puerta y ésta se abría de golpe.
— ¿Quién es? ¿Un pervertido? — preguntaba Bay cubriéndose con las sábanas, y Penny se alzaba.
—Es McLean…—bufaba ella y justo después, lo que parecía una granada era lanzada y caía en medio de la habitación.
— ¿HARÁN EXPLOTAR LA CABAÑA? — se subía al tocador Mel y las otras tres miraban asustadas.
—Deberíamos…— comenzaba a sugerir Skyler y entonces de la granada salía un gas que se esparcía por toda la habitación rápidamente, impidiendo ver algo —. Deberíamos…— susurraba la chica adormecida, y lentamente caía de rodilla al suelo y se recostaba.
— ¿Skyler? — preguntaba Bay y lanzaba un bostezo —. ¿Estás…bien? — y caía dormida en su propia cama.
—Odio a…McLean — susurraba por última vez Penny y caía rendida en su litera.
Más tarde
—Unicornios…con mostaza y miel, mostaza y miel — susurraba dormilona Carly, recostada.
— ¿Con qué clase de cosas sueñas? — preguntaba a su lado Sean, apoyando sus codos en el suelo, viendo a la chica arqueando la ceja.
— ¡Sean! — se despertaba la chica sonriendo y abrazaba al chico del cuello, que rodaba los ojos y se la quitaba de encima —. ¿Ahora duermes con el enemigo? — le preguntaba seductora, acercándose al chico.
—No soy precisamente el único…—inspeccionaba el lugar y vislumbraba a Mireya, ya que todos los campistas estaban acostados inconscientes en una superficie arenosa.
—Oye, ¿ellos están espiándonos? — preguntaba de mal modo la pelirroja y el rubio se levantaba e iba hacia Mireya.
—Hey, Mire…Mire — sacudía del hombro levemente a la chica, quien despertaba y le daba un gran golpe.
— ¡Oh, lo siento tanto! — gritaba y se sentaba asustada, luego veía al chico —. Ah, eres tú. Entonces no lo siento… ¿dónde estamos? — preguntaba luego y el chico se recomponía, sobando su cabeza.
—Eso me preguntaba yo también…— decía un tanto adolorido.
— ¿Fue el apocalipsis zombie? — preguntaba Wade despertando agitadamente gracias a la conmoción entre Sean y Mireya, al igual que otros.
—No precisamente, Wade…— sonreía Austin llegando en algo parecido a un monster car.
—Eso quisiéramos…— suspiraba Zack ayudando a Jasmine a levantarse, quien no tenía complicaciones.
— ¡Bienvenidos a lo que será su nuevo desafío de hoy! — anunciaba Austin señalando el lugar a todos los campistas ya despiertos.
— ¿Está basado en Aladdín? — preguntaba Celyan tallando sus ojos.
— ¿Aladdín? ¿Acaso crees que ese chico andaría por ahí en algo como esto? — preguntaba ofendido señalando el auto —. No, el desafío de hoy está basado en la conocida saga de películas Mad Max, la cual evidentemente no has visto — le decía y la gótica arqueaba la ceja molesta.
—Mad Max… ¡genial! — festejaba Randy, y Selene volteaba a verlo.
— ¿Te gustan esas películas? — le preguntaba interesada.
—Más que eso, ¡me encantan! — respondía él entusiasta, dejando a la rubia con media sonrisa.
Confesionario
— ¿Acaso no es perfecto? — preguntaba a la cámara con una amplia sonrisa —. Quizá no tenga al equipo más atlético y dotado de habilidades y agilidad, pero con tener a un nerd o dos adictos a las películas es más que suficiente. Tengo el desafío en la bolsa…y puedo restregarlo en la cara de Mel — decía esto último rencorosa —. Aunque hay un par de chicas del otro equipo cuyos nombres no sé y realmente no me interesan, que siempre me ven de una manera muy extraña…— contaba cruzada de brazos y algo aterrada —. Una pelirroja y una rubia. ¿Por qué lo harán? Además de lo evidente, que es que soy hermosa y ellas definitivamente no…
Fin del Confesionario
—Es genial, Riley — sonreía la chica intentando ser simpática, y Randy simplemente rodaba los ojos.
—Cómo la odio…— bufaban Sarah y Carly para sí mismas al unísono.
— ¿En qué consiste el desafío? — preguntaba Stephen atento al anfitrión.
—Para los que vieron esas películas, seguramente recuerdan lo…extravagantes que son. Todos los acontecimientos suceden en un desierto post-apocalíptico, donde al parecer lo más importante es la gasolina y no la paz mundial…estoy de acuerdo con ello, por cierto. Para no hacer el cuento largo, a cada equipo se le proporcionará un War Rig como éste — y señalaba el vehículo — para así viajar por el desierto, donde tendrán que encontrar a Gas Town, donde deberán recoger un bidón de gasolina cada equipo. Inicialmente Gas Town iba a ser como en la película, tenebroso y violento, pero como no tenemos suficiente presupuesto, entonces será una gasolinera común — reía Austin y los que no habían visto la película quedaban confundidos —. Luego de eso, deberán seguir su camino hasta encontrar a una de las cinco esposas de Immortan Joe que vagan en el desierto; deberán recogerla y llevársela consigo hasta la meta…— seguía explicando y Skyler alzaba la mano.
— ¿Quién es Immortan…? — comenzaba a preguntar y el anfitrión le lanzaba arena con una aspiradora a la cara.
— ¡No se interrumpe! Como sea, eso no es relevante, a menos de que quieras ganar el desafío, entonces sí lo es — reía y Mel lo miraba molesta —. Immortan Joe es el malvado…porque después de todo ustedes se robarán a sus esposas y gasolina, lo cual es la posesión más preciada, entonces el enviará a sus War Boys, QUE es un ejército de hombres locos y de poca higiene personal…— explicaba al ver que Skyler estaba por preguntar—. A lo largo del desafío serán perseguidos por War Boys, que intentarán con todas sus fuerzas quitarles sus gasolinas, esposas robadas, y el alma…el primero que llegue a la meta con las tres cosas ganará el desafío — terminaba y dejaba a la mayoría confundidos.
— ¿Te das cuenta de que tu desafío sólo cumple una parte de la última película? — preguntaba Randy y el anfitrión arqueaba una ceja.
— ¿Te das cuenta de que puedo expulsarte cuando se me dé la gana? — preguntaba y el chico se quedaba en silencio —. Eso pensé. Entonces, cinéfilos… ¿preparados para su desafío? — preguntaba y antes de que pudieran responder volvía a hablar —. Ah, por cierto. Tendrán que usar unos adorables vestuarios — reía sacando los trajes. Los chicos usaban un traje parecido al de un solado pero con tubos metálicos y pequeñas franjas del color de su equipo, mientras que las chicas algo así como vendas sucias que enrollaran todo su cuerpo, y con un cinturón del color de su equipo.
— ¿Qué? ¡Yo no usaré eso! ¡De ninguna manera! — se indignaba Skyler observando el atuendo, y Prince sonreía.
—Vamos, te verás genial con él — le sonreía Prince y la chica lo miraba frunciendo el ceño.
—Dejen de discutir, ¡y prepárense para el desafío! — pedía Austin antes de irse en su War Rig.
—A veces, en serio lo odio…—susurraba Paula tomando el traje mientras que Marcos reía detrás de ella al verla, y Kyu miraba celoso.
Confesionario
— ¿Por qué están en el mismo equipo? — preguntaba a la cámara el chico molesto.
Fin del Confesionario
—Éste parece ser nuestro auto…— señalaba Zack a un War Rig con detalles verdes, y esperaba a que todo su equipo se subiera a él. Mientras esperaba, vio a Jasmine dirigiéndose al auto de su equipo—. Debo decir, que ese atuendo no te hace lucir nada mal…
—Pues en realidad me siento bastante mal — bufaba la chica acercándose a él, mientras su equipo subía.
—Oye, tranquila…el desafío pasado fue pesado, y tu compañero no lucia como alguien paciente — reía el chico y acariciaba la mejilla de Jasmine —. Les irá bien ésta vez.
—Eso espero…— sonreía la chica.
Camarógrafos
—Escuchen bien, perdedores. El desafío pasado quizá no quedamos en último lugar, pero no fuimos lo suficientemente buenos como para ganar el primero — explicaba Mel al frente del auto al resto del equipo—. Y hoy tenemos que ganar el desafío, ¿me entienden? Así que, en vez de estar ahí perdiendo el tiempo en cosas patéticas, deberían mejor ser útiles para el equipo y mover su estúpido trasero para lograr vencer a los otros equipos, ¿me entendieron? — preguntaba y tanto Skyler como Penny miraban molestas.
—Claro — afirmaba tranquilo Wade.
—No — contestaba Skyler de pie acercándose a la pelirroja —. No puedes simplemente pararte, creyéndote líder y decirnos que hacer. Tú no eres…— seguía hablando cuando Zack subió al War Rig, y Mel se acercaba rápidamente.
—Estamos listos — le sonreía abiertamente la pelirroja.
—Genial — sonreía el chico y miraba a los demás —. ¿De qué hablaban, chicas? — preguntaba, pues había oído ruido desde abajo.
—Pues…— empezaba a explicar Sky y era interrumpida.
—Sólo estaba comentándoles lo grandioso que es éste equipo, y que estoy muy orgullosa de todos, aún si no ganamos el desafío pasado — sonreía la chica, y Skyler quedaba boquiabierta —. ¿No te parece?
—Claro — sonreía Zack.
— ¿Qué? — preguntaba incrédula Sky viendo al resto del equipo, quienes no se oponían, sino que estaban distraídos con otras cosas.
—Bueno, ¿Cómo se conduce esto? — volteaba Zack a ver el volante del vehículo y todo el equipo se asomaba, menos Sky que se iba atrás.
—Se supone que eres un 'hombre'…debes saber cómo conducir — le decía Penny impaciente, mas no lucía molesta.
— ¿Tú no conduces, Mel? — preguntaba Bay tranquila a la pelirroja, quien fruncía el ceño y luego disimulaba.
—Tengo un auto, pero es uno deportivo y último modelo…no una cosa como esta — señalaba despectivamente al automóvil —. No sé conducirlo.
—Yo lo haré — se ofrecía Prince alegre —. No debe ser tan difícil.
—Entonces será tú — palmeaba Zack la espalda del muchacho, quien rápidamente lo sacaba del asiento del piloto, y él se sentaba de copiloto.
—Moriremos todos — suspiraba Skyler aburrida.
Microfonistas
—No, Carly. ¡No puedes estar al volante! — le gritaba Jasmine desesperada, pues la chica no se quería despegar del volante.
— ¡Quiero y lo hare! — aseguraba la pelirroja y tanto Lay como Michael intentaban jalarla al mismo tiempo para alejarla, pero era más fuerte que ellos.
—Creo que tengo algo que la convencerá…— dijo Lay y se acercó al oído de la pelirroja, susurrándole algo, a lo cual ella rodaba los ojos.
— ¡Ahora no! — le gritaba y lo empujaba.
—Es imposible, es…muy pesada — decía intentando sonar natural, Michael, y luego se volteaba y agitaba sus manos emocionado.
Confesionario
—No…lo puedo…creer— decía el chico con los ojos abiertos como platos y observando sus manos —. ¡Toqué a Carly! ¡La sentí! ¡Por más de diez segundos! — y luego se quedaba mudo de la impresión, intentando hablar pero sólo balbuceaba —. ¡Y no me empujó como a Lay! — Entonces la emoción del chico cambiaba a una rara expresión soñadora —. Creo…que estoy enamorado.
Fin del Confesionario
—Es…perfecta — suspiraba Michael enamorado, y Jasmine rodaba los ojos y jalaba a Carly, alejándola del volante y sentándola atrás.
—Yo la aflojé…— aseguraba Lay sacudiendo sus manos y sentándose al lado de Liz, quien se alejaba del chico.
— ¿Puede alguien conducir? — preguntaba Jasmine al grupo y Carly levantaba la mano.
— ¡Yo! ¡Yo lo haré! — gritaba Carly efusiva al lado de Stephen, quien la miraba de manera despectiva.
Confesionario
—Desde que estoy aquí, repetidas veces me he preguntado cómo es que aquella chica pudo haber logrado quedar en tercer lugar de la competencia la temporada pasada — explicaba el chico algo frustrado —. Repetidas veces…
Fin del Confesionario
— ¿Puede alguien cuerdo y con sus neuronas en funcionamiento conducir? — reformulaba la pregunta una cansada Jasmine.
—Deberías hacerlo — animaba Liz a Kyu.
—No puedo…miedo a los automóviles — decía el chico algo tenso, y sin querer aferraba su mano al borde de su asiento, y Jasmine quedaba pensativa.
—Yo lo haré — se ofrecía Liz sonriente —. No puede ser tan difícil, ¿eh? — y su amiga sonreía.
—Gracias.
Dobles
—Muy bien equipo, al igual que en el desafío pasado, recuerden… ¡no debemos perder! — le recordaba Selene a su equipo, quienes miraban cansados —. ¿Quién conducirá? ¿Por qué no lo haces tú, Randy? — le preguntaba la chica al geek, quien se sorprendía de que la rubia recordara su nombre.
—Pero…no sé manejar — respondía apenado, y la chica pestañeaba indignada.
— ¿Y cómo se supone que nos apoyaras entonces, Randy? — le preguntaba con el ceño fruncido y las manos en las caderas. En eso, Mathias llegaba al frente.
—Tranquila, primor. Yo manejaré — reía el chico sentándose en el asiento del piloto, y la rubia lo seguía de cerca.
— ¿Cómo es que puedo confiarte el futuro y la seguridad de nuestro equipo al dejarte conducir este inestable automóvil? — le preguntaba mirándolo de frente.
—Así — respondía Mathias y la empujaba para que cayera en el asiento del co-piloto, y ella lo miraba indignada.
—Tú irás aquí, Randy. Ya que eres fan de la película, sabrás qué debemos hacer — sentaba Selene al chico detrás de ella, a un lado de Tamara.
—Genial — bufaba la chica.
Camarógrafos
— ¿En dónde estamos? — preguntaba Mel sentada al lado de Zack, quien iba sentado al lado de Prince, el conductor.
—Ni idea...sólo sigo el camino—respondía el rubio muy emocionado de estar manejando, y a una velocidad rápida también.
— ¡No hay camino! — gritaba la pelirroja desesperada, y Zack la miraba fijo —. Perdona, sólo no quiero que alguien del equipo tenga que irse...todos son tan buenos y se han esforzado tanto — y el líder quedaba conforme y volteaba al camino.
—Patético... — suspiraba aburrida y un tanto molesta Penny, mirando al chico.
—Lo sé —. Suspiraba Skyler sentada a su lado —. ¿Cómo es que él logra creerle y hacerle caso?
—Tiene esa tendencia... — suspiraba Penny, viendo sus uñas —. Si tan sólo me escuchara...
—Pero ustedes se odian, ¿no? — le preguntaba la chica, y Penny fruncía la nariz.
—Debo admitir que la relación entre Zack y yo es más bien…complicada — decía la chica frustrada, mirando desde atrás al chico —. Me hizo la vida miserable, incluso cuando yo sólo trataba de hacer lo que era correcto... —bufaba y se cruzaba de brazos.
— ¿Qué te hizo? — le preguntaba Sky interesada.
—Bueno, mi novio fue quien entró al principio en la primera temporada, no yo. Pero fue el primer eliminado por culpa de Zack — explicaba con ira pero luego tomaba aire y se calmaba. — Fue por eso que entré a la competencia, para vengar a Fred.
— ¿Y tú qué le hiciste? — le preguntaba Skyler.
—Bueno...lo que creí que debía hacer — admitía avergonzada, y cerrando los ojos, frotaba su sien con su mano —. Entré a la competencia, le hice la vida miserable, eliminé a su novia, luego a su amiga, en varias ocasiones intenté eliminarlo a él, quizá le grité más de lo necesario... — enumeraba con sus dedos y Skyler abría sus ojos.
— ¿Y te preguntas por qué todos te odian? — le preguntaba y la chica la miraba avergonzada.
—No lo sé...quizá dejé que todo esto de Zack me consumiera — asumía, preocupada —. A lo largo de la temporada pasada, todo lo que podía pensar era Zack, Zack, Zack, golpear a Zack, lavar calcetines, Zack, Zack, eliminar a Zack... — admitía y Sky arqueaba una ceja—. Saliendo de la competencia fue cuando me di cuenta de en qué me había convertido. Yo no soy así...soy alguien buena y dulce que se preocupa por los demás y a la que le gusta bailar, y pensar positivo — se entristecía tapándose el rostro con ambas manos, y parecía estar a punto de llorar, por lo cual Sky no sabía qué hacer.
—Oye, hey... — la llamaba la chica sin saber muy bien qué hacer y Penny se recomponía —. No es para tanto. Sí, quizá en la temporada pasada estabas un poco loca...bueno, muy loca, pero ahora que te has dado cuenta y al parecer has estado tomando terapia deberías probarle a todos que están en un error con respecto a quién creen que eres. En especial a Zack — la animaba y la chica quedaba pensativa.
—La arena...es mucha — se cubría el rostro Bay, quien estaba sentada al lado de una ventana —. No me deja contemplar el paisaje.
—Déjame ayudarte — se ofrecía Wade y tomaba una tela que encontraba cerca para cubrirla —. Esto servirá.
— ¡Wade, ese es mi vestido! — gritaba la chica y regresaba la tela a su lugar.
—Oh, lo siento, lo siento...en serio lo siento — se disculpaba el chico avergonzado, y ella volteaba a ver a otra dirección.
Confesionario
—Idiota, idiota, idiota... — se golpeaba la frente el chico.
Fin del Confesionario
—Disculpa linda, no es que quiera remarcar que las habilidades de liderazgo tuyas y de tu novio son patéticas ni nada parecido, pero ¿notaron eso de allá? — se acercaba Ash a Mel, quien lo miraba de mal modo, y Zack prestaba atención.
—Mira eso— le señalaba a Mel, y ambos observaban una especia de grande figura entre la arena.
— ¿Qué es eso? — le preguntaba la chica a Ash y todo el equipo prestaba atención.
Microfonistas
— ¿Te das cuenta de que Lay en inglés significa 'acostarse'? — le preguntaba Liz analizando a Jasmine, quien quedaba pensativa.
— ¿Cómo vamos? — se acercaba Stephen a la rubia.
—No veo nada todavía... — observaba Liz asomándose por encima del volante —. ¿Escucharon eso? — preguntaba cuando el sonido de una risa hacía eco en el desierto.
—Debe ser otro equipo — comentaba Jasmine.
—Esto es denigrante... — suspiraba frustrada Sarah intentando acomodar su traje, que era muy corto.
—Si me lo preguntas a mí, diría que te queda espléndido — se acercaba Lay a la chica —. Pero si quieres deshacerte de él, puedo ayudarte — y acariciaba la pierna de la rubia.
—Quita tu asquerosa mano de encima de mí antes de que te la corte — le decía la chica furiosa, y antes de que pudiera decir otra cosa, el chico tomaba su rostro y le plantaba un largo beso —. ¡¿Qué te sucede?! — le gritaba la chica con sus ojos abiertos como platos.
— ¿Deseas algo más, linda? — le alzaba las cejas seductor, y la chica lo empujaba lejos.
—Esto es lo más repulsivo que alguien me haya hecho jamás — se 'limpiaba' la lengua la chica y escupía.
—Genial... — se emocionaba Michael, pues le había caído saliva de Sarah —. No me lavaré este brazo nunca.
—Aterrador — se asustaba Kyu, sentado sólo.
Confesionario
—No me había dado cuenta, quizá por andar siempre tras Paula y siendo molestado por Marcos, que en realidad no tengo amigos en el reality. Mi mayor amiga quizá fue Mire, quien en realidad es amiga de mi novia. Y ahora estoy aquí, en un equipo con chicos que no conozco y chicas que estaban en el equipo contrario la temporada pasada. No suena muy prometedor — suspiraba frustrado el coreano —. Lo peor del caso es que Lay probablemente sea el único chico con quien haya entablado una conversación real...E Omitiendo sus perversidades, por su puesto.
Fin del Confesionario
—Esto es...imposible — se frustraba Sarah aún intentado arreglar el vestido.
— ¿Quieres que te preste mi chamarra? No la uso, de todas formas — ofrecía amablemente Kyu a la chica, quien lo miraba con desprecio.
—La última vez que permití que un chico me ayudara, terminé siendo expulsada al lado de una patética niña que a la vez se metió con mi hermano. Estás loco si crees que voy a aceptar eso. — Le decía molesta y el chico suspiraba y miraba a otro lado.
—Estúpida pelirroja teñida... — susurraba amargamente Carly viendo a la nada.
— ¿Puedes hablar más claro? No alcanzo a escucharte — pedía Sarah a su lado.
—Nada relevante — bufaba la chica y entonces se escuchaba el eco de una risa.
— ¿Qué fue eso? — preguntaba Michael asomándose por el auto.
—Fue el eco de la voz de algún miembro de otro equipo — respondía Stephen sin darle mucha importancia, y Carly rechinaba los dientes.
—La odio…— susurraba ella.
— ¿A Mel? — preguntaba Sarah incrédula.
—Chicos, ¿escuchan eso? — preguntaba Liz al volante, asustada.
— ¡YA ESCUCHÉ A ESA PATÉTICA PELIRROJA, NO TIENES QUE REPETIRLO! — se exasperaba Carly jalándose el cabello.
—No me refería a eso, sino a lo otro — suspiraba la oji verde esta vez más asustada.
—También lo oigo — admitía Kyu y Stephen volteaba en busca de qué era lo que sucedía.
—Chicos, allá atrás — señalaba a algo detrás del auto.
En eso, de manera muy macabra, de entre la arena surgían hombres con su cuerpo pintado de blanco y ropa sucia y gastada. Su aspecto era tenebroso, como si fueran zombis, y asustaban a los campistas.
— ¡Unos muertos vivientes! ¡Vamos a morir! — gritaba Michael y saltaba encima de Kyu.
— ¡Hey! — gritaba el coreano intentando zafárselo de encima, y en eso sentía algo en su brazo derecho —. ¿Qué estás haciendo? — le preguntaba a Lay, quien lo tomaba fuertemente del brazo.
—Lindo día para morir, ¿no? — alzaba las cejas coqueto y Kyu suspiraba frustrado.
Confesionario
—Esto sólo podía pasarme a mí…— suspiraba tapándose la cara con ambas manos.
Fin del Confesionario
—Deben ser los War Boys — deducía Stephen viendo como los hombres se acercaban.
—Perfecto. Entonces sí vamos a morir — concluía Carly tranquilamente y Sarah corría hacia donde manejaba Liz.
— ¡Maneja más rápido! — le ordenaba histéricamente.
— ¡No es tan fácil! ¡Vamos en la arena! — le gritaba la chica sin despegar sus ojos del camino.
— ¿Tienes un auto monstruo y manejas como abuelita? ¡Muévete! — y empujaba a Liz para poder manera ella, pero la pelinegra lograba aferrarse de la mitad del volante, mientras que Sarah de la otra mitad.
— ¡Suelta el volante, Sarah! — le gritaba Liz, pateando a la rubia para que dejara de pisar el pedal.
— ¡De ninguna manera! ¡Quiero ganar! — le gritaba sin despegarse, pisando el acelerador y aumentando la velocidad.
— ¡Ni siquiera podemos ver en medio de tanta arena! — le advertía señalando el camino —. ¡Podremos chocar!
— ¿Chocar con qué? ¡Estamos en un desierto! — le gritaba la rubia.
—Oigan, ¿qué hacen? — preguntaba Stephen algo molesto caminando hacia ellas, pero un acelerón de Sarah provocara que el chico cayera al fondo del auto y se estampara.
—Chicas, ¡basta! — intentaba tranquilizarlas Jasmine, pero ambas seguían peleando.
—Suficiente, ¡ya me harté de ti! — le gritaba Liz a Sarah y estaba por golpearla cuando la rubia la empujaba, tirándola del asiento.
—De nada— reía la chica y daba un acelerón.
— ¡Cuidado! — señalaba a algo Carly y la rubia giraba el volante bruscamente y con una velocidad impresionante.
— ¡Vamos a morir! — gritaba Liz y se abrazaba de Jasmine.
— ¡Sabía que los automóviles eran del mal! —gritaba Kyu aterrado, aferrado a su asiento y con Lay aún aferrado de su brazo.
Y entonces se estrellaban con algo.
Dobles
—En la película original no era una gasolinera real, pero recuerdo que estaba por aquí — decía Randy detrás de Selene, viendo al camino.
— ¿Cómo puedes saberlo? ¡Sólo hay arena! — gritaba la rubia un tanto frustrada, señalando el lugar, y el chico sonreía.
—Cuando veo películas tengo la tendencia de contar los minutos, para saber en qué momento pasa cada cosa — comentaba relajado y la chica arqueaba una ceja.
—Esa es una de las cosas más nerd que he escuchado hasta ahorita — reía Mathias manejando el vehículo algo rápido.
— ¡No exageres! ¡Podremos estrellarnos! — lo reprendía Selene y el chico la veía.
— ¿Acaso ves algo con lo que podamos estrellarnos? — le preguntaba y la chica fruncía el ceño.
—Hay dunas... — retrucaba ella y el chico la ignoraba.
Confesionario
—Selene luce tan sexy cuando cree tener la razón y no la tiene —reía Math.
Fin del Confesionario
—Hey, ¿te encuentras bien? — le preguntaba Randy a Tamara, quien estaba sentada a su lado aburrida.
— ¿Por qué no habría de estarlo? — preguntaba ella a la defensiva, alejándose del muchacho.
—Bueno, ya sabes, en el desafío pasado no lucías nada bien — le decía él con toda naturalidad—. Tú sabes, por tu 'problema' — comentaba y la chica abría los ojos como platos.
—No sé de qué me hablas — fingía la chica mirando alarmada a Selene.
— ¿No? Creí que lo sabías, ya sabes, lo de... —continuaba hablando y la chica le cubría la boca con su mano.
— ¿Por qué gritas? — le preguntaba intentando sonar tranquila, mientras Selene miraba de reojo, y seguía peleando con Math.
—No creí que estuviera gritando…— respondía tranquilo Randy, mirando fijamente a la chica.
—Pues eso hacías…— lo reprendía la chica molesta—. Y no tengo la menor idea de qué me hablas, por lo cual te pido que dejes de siquiera mencionarlo, ya que me molesta — le pedía con el ceño fruncido, y el chico asentía confundido.
—De acuerdo — le sonreía apenado y ella fingía una sonrisa.
Confesionario
—No entiendo el comportamiento de Tamara, ¿qué tiene de malo que los demás lo sepan? — preguntaba rascándose la nuca el chico.
.
—Sólo para que el público lo sepa, probablemente los contaminantes en el aire y la arena provocaron que Randy tuviera alucinaciones, por lo cual dijo cosas sin sentido — explicaba Tamara algo nerviosa —. Espero que Selene no haya oído eso…— se lamentaba en un susurro luego.
Fin del Confesionario
—Hey, ¡allí está! — señalaba Paula acalorada, a una estación de gasolina que estaba a unos metros de ellos.
— ¡Genial! — festejaba Math y aceleraba repentinamente, manejando hacia la estación a toda velocidad.
— ¿QUÉ TE SUCEDE? — preguntaba Celyan cuando se estacionaban en la estación. El cabello de la chica estaba despeinado y lleno de arena, mientras ella enterraba sus uñas en el auto, y Tamara caía al suelo.
—Fue divertido, ¿no lo creen? — palmeaba el volante Mathias y volteaba a ver el resto del equipo.
—No…— contestaba Paula, quien de algún modo había terminado colgada de una barra en el techo del vehículo.
—Te ayudo — decía Marcos y tomaba a la chica de la cintura para bajarla.
—Gracias — respondía ella nerviosa y él sonreía.
— ¿Estás demente? — preguntaba Celyan que había caído, y Kit la ayudaba a levantarse.
—Bueno, el punto es que llegamos… ¿o no, linda? — preguntaba Mathias con una sonrisa a Selene, mientras Randy intentaba ayudar a Tamara a levantarse y ella se soltaba.
— ¡DEBES SEGUIR ÓRDENES! — le gritaba la chica furiosa, pero luego parecía recomponerse —. Equipo, es hora de salir y conseguir ese bidón.
—Esto luce más bien…tenebroso — comentaba Mireya observando el lugar.
— ¿Tenebroso? Es más bien fantástico — sonreía Celyan caminando por el lugar, al lado de Kit.
—Lo es, ¿verdad? — preguntaba con un tono lleno de emoción en su voz, mirando a la chica.
— ¿Te gusta eso, también? — le preguntaba Celyan emocionada al chico, y Kit se rascaba la nuca.
—Pues…sí — decía y seguía caminando, a lo cual Selene los miraba de lejos.
—Aburrido…— decía la rubia en voz alta, molestando a la gótica.
Confesionario
—Celyan no me agrada…es la típica chica gótica que arruina todas las fiestas en la preparatoria…y la que arruina todos mis planes en mi reality — bufaba Selene de brazos cruzados —. No crean que la considero una 'amenaza' por ser más fuerte que yo ni nada parecido, sino porque su estupidez podría llevar al equipo a la derrota. Y yo no puedo permitir eso — terminaba seria y entrelazando los dedos de sus manos.
Fin del Confesionario
—Hey Tamara, ¿recuerdas esa charla que tuvimos en la mañana? — preguntaba en un susurro Selene a la otra rubia, quien caminaba cerca de Randy y tuvo que alejarse para hablar con la capitana.
— ¡Claro! Perfectamente — sonreía la chica caminando al par de Selene, quien de por si era mucho más alta que ella.
—Pues, es hora de poner un plan en acción — decía la rubia y Tamara sonreía.
Confesionario
—Está de más decir que no confío en Tamara. Es decir, ¿cómo hacerlo? Apenas la conozco y observando su comportamiento y desempeño en el desafío de introducción, no dudo que carezca de habilidades y completa sanidad mental... — decía Selene sincera y señalaba su cabeza—. Pero a fin de cuentas, me alaba...lo cual significa que es un buen material para 'minion'. Es decir, no es tan difícil...sólo necesitas a una rubia hueca y con autoestima bajo, y harás que haga lo que tú quieres — sonreía satisfecha la rubia —. He de recalcar, que evidentemente no soy una de las huecas.
Fin del Confesionario
— ¿Por qué tan sola, preciosa? — preguntaba Marcos acercándose a Paula, quien intentaba con todas su fuerzas taparse, pero el 'vestido' era muy corto —. Oh, no tienes por qué arreglártelo, en ti luce genial — reía y la chica lo miraba mal.
—Mire andaba por aquí...no la vi más — bufaba la chica buscando a su amiga con la mirada y se acomodaba el vestido —. Y no creas que esto me agrada, en lo absoluto.
—A mí me agrada, ver a una chica linda para variar — decía él relajado.
— Si bueno, puedes seguir contemplando a Selene todo lo que quieras y dejarme en paz, para disfrutar mi soledad — decía ella y él sonreía.
—No hablaba de Selene— le decía él seductor y ella tragaba saliva, nerviosa.
—No... —empezaba a decir la chica cuando un extraño ruido metálico resonaba en el lugar.
— ¿Qué fue eso? — preguntaba Kit al lado de Celyan, y todos volteaban en dirección a donde Marcos y Paula estaban.
—Suena como un Transformers...o mejor, un robot — se emocionaba Math caminando junto a Mireya.
— ¿Te das cuenta de lo tonto que suenas diciendo eso? — lo reprendía Selene.
—Oh no... — se preocupaba Randy y Tamara inconscientemente se colocaba detrás del chico, guardando silencio.
Camarógrafos
—Creí que esto sería más difícil...pero no, fue fácil — reía Ash luego de haber puesto un bidón de gasolina en el auto, y viendo como Penny cargaba con dificultad otro.
— ¡Imbécil! — le gritaba ella molesta—. Pero no soy una nena chillona, puedo hacerlo sola.
—Ni siquiera iba a ayudarte — decía el 'militar' indiferente y subía al auto.
—Hey Penny, ¡apresúrate! No tenemos todo el día — le decía Zack a la chica, y ella bufaba, subiendo el bidón al auto.
—Eso fue un buen comienzo — palmeaba Skyler el hombro de Penny, y ella suspiraba y subía al auto.
— ¿Por qué dos bidones? Sólo necesitamos uno — preguntaba Bay y Mel la miraba despectivamente de arriba abajo.
—Por precaución — respondía ella y miraba al borroso paisaje —. No podemos permitir que esa estúpida rubia nos gane de nuevo.
—Suena a que hay un gran odio — reía incómodo Wade y volteaba a ver a Bay —. Hey Bay, ¿qué tal tu día? — y la chica lo miraba preocupada.
—Oh...bien, gracias — le respondía ella evitando su mirada y se volteaba a platicar con Skyler, dejando al chico solitario.
—Genial... — suspiraba el chico e iba a sentarse al lado de Sean—.Chicas... ¿tú las entiendes? — le preguntaba al rubio, quien lo miraba con desprecio.
— ¿Crees que porque estamos en el mismo equipo puedes hablarme? — le preguntaba de mal modo y se volteaba a ver a la ventana, mientras que Wade sólo suspiraba.
Confesionario
—Quiero aclarar que la razón por la cual no le hable a Wade fue porque no quería entablar ninguna clase de conversación con ese nerd de pacotilla, y no porque en realidad no tuviera ninguna buena respuesta para aquello de las chicas... — explicaba Sean con firmeza pero luego parecía dudar un poco —. En caso de que se lo preguntaran.
.
—Genial...al parecer, tampoco entiendo a los chicos — suspiraba Wade rascando su nuca.
Fin del Confesionario
—Genial...sólo nos falta la tonta concubina del tal...del tal... —intentaba recordar Mel asomándose al camino, entre Prince y Zack —. Bueno, no importa. ¿Por qué no enciendes el auto? — le preguntaba de mal modo a Prince y Zack arqueaba la ceja viéndola —. ¿Tienes alguna complicación, compañero? — le preguntaba luego con dulzura.
—El auto no arranca… ¿por qué no arranca? — preguntaba intentando avanzar, pero aunque el motor estaba encendido, no avanzaba.
— ¿Crees que haya una falla? — preguntaba Sean acercándose.
—No puede haber una, recién lo utilizamos — replicaba Skyler un poco molesta, y Prince le sonreía, a lo cual ella sólo rodaba sus ojos.
—Pero no olvides que este auto es marca McClean, o sea que puede descomponerse en cualquier momento — se metía en la discusión Penny a tropezones, y quedaba sin querer recargando su cabeza en el brazo de Zack, a lo cual segundos después ellos se daban cuenta y se alejaban con asco.
—Chicos, creo que sé por qué no está avanzando — llamaba Wade a todos y volteaba hacia él. El chico había bajado del auto, y sostenía en su mano un extraño artefacto, como una garra metálica —. Encontré esto atorado entre la llanta.
— ¿De dónde vino eso? — preguntó Mel entre la tormenta, aferrándose al brazo de Zack mientras que Penny sólo bufaba al verlos.
—Bueno, no importa ya que el auto ya funciona — sonreía Prince viendo a Skyler, quien regresaba a su asiento —. ¡Wade! ¡Súbete o te dejaremos, viejo! — le gritaba y el chico suspiraba, subiendo al vehículo.
— ¿Puedo ver? — le preguntaba Bay sonriente al chico y él asentía y le extendía el artefacto —. Vaya, luce demasiado viejo y oxidado…no diría 'vintage', ya que luce como algo electrónico, pero sí que podría hacerse pasar por una pieza de arte — sonreía la chica analizando el objeto, y Wade la miraba embobado.
—Luce como basura — interrumpía Penny, asomándose sobre el hombro de Bay —. Mi pregunta es: ¿qué hace esa cosa en medio del desierto?
—Alguien debió de haberla puesto ahí — reponía serio Ash, y la peli negra fruncía la nariz.
—Sí, ¿pero quién? — preguntaba la chica y entonces varios ruidos interrumpieron la conversación. Eran ruidos tanto metálicos, como de voces y gritos.
— ¿Qué es eso? — preguntaba Zack volteando hacia atrás.
—Chicos…— empezaba a alzar la cabeza Bay, un poco asustada, mientras los demás permanecían 'tranquilos'. Entonces podían ver que detrás de ellos, no muy lejos, se aproximaba un auto lleno de varios hombres, todos con ropa negra y detalles metálicos, y su cuerpo pintado de blanco, con un aspecto tenebroso —. ¡CHICOS!
Confesionario
—Es triste darme cuenta de que al parecer, ningún miembro de mi equipo tiene sentimientos…o al menos, sean un poco cálidos de vez en cuando…a excepción de Prince. Pero da igual — se quejaba Bay cruzada de brazos.
Fin del Confesionario
—Ellos deben ser los War Boys — deducía Wade en la parte trasera, al lado de Bay.
— ¿Creen que sean agresivos? — preguntaba Prince mirando fijamente a aquellos hombres.
— ¡NO LO SÉ! ¿El nombre no te dice nada? — le gritaba Mel llena de frustración, y Skyler volteaba.
— ¡Arranca! — le gritaba y él chico intentaba pero no lograba mover el auto.
— ¿Qué pasa ahora? — preguntaba nervioso Sean, intentando mantener la calma mientras veía a los War Boys acercarse.
— ¡El motor se apagó! — gritaba el chico intentando encenderlo de nuevo y pisando el pedal, aunque para entonces ya estaba nervioso y no lograba hacerlo bien.
— ¡Pues enciéndelo! — le gritaba aterrada Mel, y el chico trataba.
— ¡Eso intento! — reponía el intentando pisar el pedal pero resbalaba.
—Chicos, chicos, chicos, chicos…— se alarmaba Bay al fondo, viendo como los War Boys se aproximaban furiosos y estaban por lanzar algo al auto, como una especie de gancho.
—Debemos hacer algo — le decía Skyler a Ash y Sean, quienes estaban impresionados, y alerta ante el ataque.
— ¿Qué hacemos? — le preguntaba Penny a Zack, luego de que inconscientemente se alejara del fondo del auto y terminara parada al lado del líder.
—No lo sé… — admitía el rascándose la nuca.
— ¿ACASO QUIERES MORIR AQUÍ? — le preguntaba furiosa Mel a Prince.
— ¡No!
— ¡Entonces arranca! — le gritaba, y Skyler volteaba al fondo.
— ¿Qué hacen? — Preguntaba observando a los War Boys, quienes estaban a punto de lanzar el gancho —. ¡Prince, arranca!
Y justo antes de que el gancho se impactara contra el rostro de Bay, el auto arrancaba y se alejaban.
Microfonistas
—Me parece algo demasiado mágico el hecho de que nos hayamos estrellado justo con la pila de bidones de gasolina, debe ser el universo intentando decirnos algo o parecido — sonreía Carly con un bidón, el único que había caído en el automóvil, en sus piernas.
— ¡Casi nos matas! — le gritaba Liz a Sarah, quien se levantaba del suelo.
—Bueno, si no me hubieras distraído, no hubiera chocado — se defendía Sarah sacudiéndose la arena del cabello.
— ¡Tú fuiste quien me quitó el volante! — decía Liz impresionada y la rubia la ignoraba.
—Maldito feminismo estandarizado, que defiende a todas las mujeres y da por hecho que TODAS son buenas en TODO, cuando eso es biológica e intelectualmente imposible — susurraba por lo bajo Stephen molesto, intentando levantarse pero su condición se lo impedía —. Y estúpida ley de la gravedad…aunque en realidad no lo es. Me retracto.
— ¿Te encuentras bien? — se acercaba Jasmine luciendo genuinamente preocupada.
—En lo que cabe…la conmoción me afecto un poco — decía él ocultando su molestia, y la chica arqueaba la ceja —. No tienes por qué ayudarme, tengo el peso promedio de un chico de mi edad…y proporciones — se lamentaba y la chica lo tomaba del brazo y de un tirón lo ponía de pie —. Bueno, eres fuerte.
—Bastante — sonreía la chica —. ¿Algún plan, cerebrito?
—Simplemente continuar. Ahora que tenemos el bidón, sólo nos falta recoger a una de las esposas de Immortan Joe y tendremos todo para ganar el desafío — explicaba y la rubia asentía.
—Oh, no. No, no, no, no, no... — se aterraba Michael, escarbando entre chucherías del auto y arena, esparcida en el suelo del vehículo —. Kyu, Kyu... ¿puedes oírme? Por favor, por favor respira...sé que estás ahí. ¡No puedes morir, Kyu! ¡No! ¡No puedes! ¡Responde! ¡Puede ser en coreano, sólo hazlo! —le pedía al punto que parecía que iba a llorar, y entonces Kyu surgía de entre la arena y se lo quitaba de encima.
—Hubiera sido más fácil si no hubieras estado encima de mi todo este tiempo —le decía el extranjero y escupía arena.
— ¡Kyu! ¡Estás vivo! — se emocionaba el fanático abrazando al chico del cuello, y el otro simplemente bufaba.
— ¡Chicos, hora de continuar! — anunciaba Jasmine mientras todos intentaban recomponerse.
—Creo que se les olvidó un pequeño detalle…— estaba por explicar Lay cuando Liz se levantaba del suelo junto con Sarah, ambas enfadadas, y la oji verde lo interrumpía.
—Ni se te ocurra decir otra de tus asquerosidades de nuevo — le advertía la chica y él sonreía.
—Eso podríamos dejarlo para después…— la codeaba seductor —. Pero no. Me refería a que se olvidaban de que estábamos siendo perseguidos por aquellos locos — y señalaba a detrás de ellos a los War Boys.
—Demonios…—susurraba Jasmine y corría al frente —. ¡Chicos, tenemos que seguir!
— ¡Vamos a morir! — gritaba Michael aterrado, abrazando a Kyu, más bien encima de él.
— No si yo puedo impedirlo... — afirmaba Liz insegura, recomponiéndose y corriendo al asiento del conductor, encendiendo el vehículo.
—Hey, ¿qué les preocupa? Lucen amigables— decía tranquila Carly y en eso un War Boy le lanzaba algo parecido a un hueso y la golpeaba en la cabeza —. ¡Mátenlos a todos!
—Por primera y única vez, estoy de acuerdo con ella — admitía Sarah con algo de rencor.
— ¡Carly! — gritaba aterrado Michael soltando a Kyu y yendo hasta la pelirroja —. Amor, ¿estás bien? — preguntaba sosteniéndola del rostro y acariciando sus rizos enmarañados.
— ¿Hola? ¿Te conozco? — le preguntaba la pelirroja y lo empujaba lejos —. Miraré por la ventana en busca de Sean — decía sonriente, y Sarah gruñía.
— ¡Avanza! — le gritaba Stephen a Liz desde el fondo, y la chica intentaba arrancar.
— ¡Hay una falla! Debe ser por el choque — decía Liz esto último con rencor, mirando a Sarah quién miraba con indiferencia.
— ¡Arréglalo! — gritaba Carly mientras jugaba con la arena de la tormenta.
— ¿Me ves cara de mecánico? ¡Porque no lo soy y no sé cómo arreglarlo! — gritaba la chica y Stephen se apresuraba hasta llegar cerca de ella, y asomarse debajo del tablero del auto.
—Genial, ¿qué haces? —preguntaba Lay pícaro aproximándose y Jasmine lo detenía.
—No hagas nada morboso— le advertía y el chico resoplaba.
—Listo — anunciaba Stephen levantándose, y Liz pisaba el acelerador, arrancando.
— ¡NOS VEMOS, PERDEDORES! — se despedía Carly de los War Boys.
— ¡Ustedes son los únicos perdedores! — gritaba otra persona, cerca.
— ¿Penny? — preguntaba Jasmine asomándose, y viendo que el auto del equipo contrario pasaba al lado suyo.
— ¡SEAN! —se alegraba Carly al ver al chico asomado por su ventana, y el rubio la miraba y se hundía en su asiento, mientras que Sarah miraba molesta.
— ¡Nos vemos! — reía Mel aferrada al brazo de Zack, saludando a Jasmine mientras su auto los rebasaba.
—Esa chica... — susurraba la rubia de mal humor, y Liz lo notaba.
—Hey Jas, no hay que perder la concentración... — intentaba calmarla mientras manejaba.
—Esa pelirroja es una cualquiera — se cruzaba de brazos Carly, viendo fulminantemente a Mel de lejos.
— Claro, porque tú eres diferente, ¿cierto? — rodaba los ojos Sarah, y Carly volteabaaba y? ¿El de la chica rubiaphen en voz alta, puesto que la tormera hacía mucho ruido a verla.
—Sólo puede haber una pelirroja sexy en este reality, y esa soy yo — se señalaba a sí misma la chica, y Sarah sólo pestañeaba.
— ¿Dónde está el otro equipo? — le preguntaba Jasmine a Stephen en voz alta, puesto que la tormenta hacía mucho ruido.
— ¿Cuál? ¿El de la chica rubia sexy? — preguntaba Lay captando la atención de Carly y Sarah.
—Estúpida rubia... — susurraban ambas al unísono y al darse cuenta, quedaban mudas.
Dobles
— ¡QUÍTALOS, QUÍTALOS, QUÍTALOS! — le gritaba histérica Mireya a Marcos, quien luchaba con un War Boy que se había subido al techo del auto, mientras que otro intentaba entrar por la ventana, y Kit lo combatía.
— ¡Quizá si ayudaras en algo, sería más sencillo! —le gritaba su hermano, ocupado peleando con el hombre pintado de blanco.
—Soy tu apoyo moral, yo te animo — decía ella más calma, simplemente observándolo pelear.
—No era así cuando ibas a mis partidos en la escuela —recordaba él, mientras con un garrote golpeaba al War Boy, quien intentaba ahorcarlo.
—Tú nunca tenías partidos, eras un antisocial —le recordaba su hermana y el chico estaba por responder cuando el War Boy lo tomaba del cuello, y empezaba a ahorcarlo de verdad.
Marcos no lograba quitárselo de encima y defenderse, cuando una chica golpeó al hombre en la cabeza con un fierro y éste soltaba a Marcos y caía en la arena, dejándolo atrás.
—Gracias por la ayuda, hermosa —sonreía aliviado Marcos a Paula, quien había sido la que golpeó al War Boy, y ésta sonreía.
—Sí, genial Paula... — empezaba a tararear Mireya cuando el War Boy de la ventana la tomaba del hombro —. ¡Hey! ¡Suéltame! — y estaba por zafárselo de encima cuando Kit le daba un puñetazo en el rostro al hombre y salía volando en la tormenta —. ¡Gracias! —le sonreía agradecida la chica y él simplemente asentía con la cabeza.
—Eres bueno en esto — sonreía Celyan detrás del chico, quien la miraba con una media sonrisa y se encogía de hombros, pero luego su sonrisa se desvanecía y miraba al vacío.
—Si...podría decirse que sí — contestaba él inexpresivo y se alejaba de la chica, quien quedaba confundida.
Confesionario
— ¿Qué le ocurre a Kit? — se preguntaba Celyan.
.
—Yo...lamento haber golpeado a ese War Boy —decía el chico secamente a la cámara.
Fin del Confesionario
— ¡Sabía que me estaban persiguiendo! — se encogía Tamara, abrazando sus piernas y sentada en la esquina, viendo todo.
— ¡Tenemos que deshacernos de ellos! — le gritaba Randy al resto del equipo, mientras se colocaba delante de Tamara, intentando calmarla.
— ¿Acaso tienes alguna idea, nerd? — preguntaba Mathias en el volante, intentando quitar a un War Boy del parabrisas, y Randy quedaba pensativo.
— ¡Sí! —Respondía al cabo de un par de segundos y Selene escuchaba atenta —. Esto es como aquel juego de zombies y vehículos, donde tienes que deshacerte de ellos...
— ¡Sé más específico, Randy! — le gritaba Selene, histérica, y Math volteaba a verlos.
— ¿Cómo te deshaces de ellos? — le preguntaba el chico a Randy, y éste sonreía.
—Velocidad.
Camarógrafos
— ¿Los dejamos atrás? —le preguntaba Prince a Skyler, quien estaba levantada, deambulando.
—Sí, aunque no por mucho — admitía ella seria, y tomaba lugar, cansada.
— ¿Cómo es que siquiera podemos seguir un camino? Estamos en medio del desierto — señalaba Mel el horizonte, al frente en medio de Zack y Prince.
—Así es McLean, le gusta hacer las cosas difíciles — decía el líder y luego bufaba —. ¿Se te ofrece algo? — le preguntaba serio a Penny, quien se asomaba por encima del hombro de él, viendo el camino.
—Quiero asegurarme de que vayamos en la dirección correcta — le decía tranquila, sin dejar de mirar al frente —. Después de todo, tú no pareces estar prestando mucha atención.
—Siempre estoy prestando atención...y eso no es tu asunto — intentaba empujarla lejos, un tanto frustrado.
—Es mi equipo, lo cual significa que es mi asunto. Quiero ganar — respondía ella volviendo a asomarse.
—Bueno, quizá si aportaras algo útil al equipo, tendríamos oportunidad de ganar — le recomendaba él, dejando de intentar alejarla.
—Sí aporto algo, y es mi cerebro, puesto que tú no pareces tener uno — bufaba ella aunque seguía calma —. Quizá si dejaras de escuchar tanto a la modelo pelirroja y empezaras a escucharme a mí, te saldría algo bien.
—Lamento no poder confiar en ti, no es como si hubieras sido de fiar toda la temporada pasada — retrucaba él y Penny fruncía la nariz.
—Tenía un desequilibrio hormonal... — se defendía ella y Zack alzaba las cejas —. Creo que ahora no te queda alguna otra opción, más que confiar en mí — le decía y por primera vez volteaba a verlo directamente, y el chico hizo lo mismo. Sus rostros estaban muy cerca y se quedaron viendo el uno al otro, atentos.
— ¿Distinguen eso de ahí? —interrumpía Bay acercándose al frente, y señalando a algo, mientras que Zack y Penny volteaban a la misma dirección rápidamente, incómodos.
— ¿Qué es? ¿Otro War Boy? —preguntaba Prince deteniendo el auto, viendo a la extraña silueta de entre la arena.
—No luce tan tenebroso como un War Boy — miraba atento Zack, con Penny justo detrás de él.
—Luce más bien como...como una... —intentaba explicar Wade, buscando la palabra más adecuada.
—Una chica —respondía serio Sean, al frente con los demás, y Prince aceleraba un poco hasta encontrarse a la altura de la chica.
—Hey lindura, ¿necesitas un aventón? —le preguntaba divertido Prince a la sombra y Skyler rodaba los ojos, mientras todos observaban expectantes.
—Ahora que lo dices...si necesito uno —respondía al cabo de unos segundos con voz femenina, y al acercarse al auto, todos podían ver claramente su rostro.
— ¿Rocío? — preguntaba Zack ante la sorpresa de Penny, y la chica sonreía.
Microfonistas
— ¿Cómo vamos? — preguntaba Jasmine al frente, en medio de Liz y Stephen.
—Suponiendo que la información que nos proporcionó Austin es verídica, en algún punto del camino nos encontraremos con la esposa de Immortan Joe y podremos ir a terminar el desafío — explicaba Stephen calmo, mirando al camino.
—Suena bien —asentía Liz manejando.
— ¿Y cómo ha sido tu relación con Paula desde entonces? —le preguntaba Michael a Kyu, quien lucía muy incómodo.
—Pues...ha sido buena, supongo — respondía el coreano intentando alejarse del chico, quien seguía hostigándolo.
— ¿Supones? ¿Es decir que no estás seguro de tu relación con ella? —Preguntaba el fanático—. ¿O es porque Marcos se está interponiendo en tu relación con ella? — preguntaba y Kyu fruncía el ceño.
—No lo escuches, Kyu —interrumpía Liz sin perder de vista el camino —. Paula te quiere a ti, y Marcos es un idiota. No tienes nada de qué preocuparte.
—Yo si me preocuparía — interrumpía ésta vez Carly, sentándose cerca del coreano —. Es decir, Marcos puede ser un idiota patán, pero es tan sexy. Y se la pasa conviviendo con Paula TODO el tiempo ahora que están en el mismo equipo, por lo tanto ahora ella nunca pasa tiempo contigo tampoco. Y... — seguía explicando la chica cuando Jasmine le metía un puñado de arena en la boca.
—Vamos, no tienes por qué deprimirte — se acercaba Lay al coreano, quien lucía frustrado —. Es decir, sí, Marcos es súper sexy...aunque tú no te quedas atrás —le hacía ojitos y lo codeaba, a lo cual Kyu se tapaba el rostro con ambas manos.
—Eres un asco —bufaba Sarah sentada al fondo.
—Permíteme un momento —le decía a Kyu y rápidamente iba con Sarah —. ¿Qué hay, primor? ¿Quiere jugar aquí atrás? — le decía pasando su brazo por el hombro de la rubia.
—Espero que se mantenga ocupado allá atrás por un buen rato — decía Liz viendo por el espejo retrovisor.
— ¿Quién está allá? —preguntaba Jasmine señalando a la silueta de una persona a lo lejos, que alzaba sus brazos y les hacía señas.
— ¿Cómo voy a saberlo? Estamos en medio del desierto —respondía su amiga.
—Observando la fisionomía de la silueta, es obvio que es una chica. Debe ser la esposa que buscamos —concluía Stephen y Carly reía cerca —. ¿Qué te sucede?
—La esposa que buscamos... —susurraba Carly y carcajeaba, mientras que Liz se está estacionaba cerca de la chica, quien corría hacia el auto.
— ¿Hola? —preguntaba Stephen asomándose por la ventana, y antes de que pudiera proseguir la chica le daba una cachetada.
— ¿CÓMO ES QUE PUDIERON DEJARME VARADA AQUÍ POR TANTO TIEMPO? Llevo horas para aquí esperándolos, creía que por ser los mejores de la temporada pasada, serían buenos en esto, pero al parecer me equivoqué. ¿Qué acaso no tienen una estrategia? —preguntaba la chica histérica y le abrían la puerta del vehículo.
—Hola de nuevo, Terri — saludaba Liz observando a la chica, y ella sonreía.
— ¿Me extrañaron, cierto? — preguntaba observando a Sarah, quien se cruzaba de brazos molesta, pues habían sido enemigas por toda la temporada pasada.
Dobles
— ¡ESO FUE MORTAL! — sonreía Mathias luego de haber girado bruscamente, tirando a un War Boy.
—No está mal — suspiraba Selene fingiendo indiferencia, acomodándose el cabello.
—Más que eso, fue genial, linda —le guiñaba el ojo y ella pestañeaba.
— ¿Qué significan tus tatuajes? — le preguntaba Celyan a Kit, señalando su brazo.
—Oh, nada... —respondía el chico cubriéndolos, y mirando en otra dirección, extrañando a la chica.
—Kit, ¿estás bien? — le preguntaba Celyan preocupada al muchacho, buscando su mirada.
—Sí, perfectamente — respondía él serio, y volteaba al frente —. Creo que debemos ir por la chica — cambiaba de tema señalando a una sombra que vagaba en la tormenta.
—Ya era hora —suspiraba Selene frustrada mirando de reojo a Randy, y luego asomándose por la ventana—. Quieras o no, vamos a llevarte con nosotros — le comentaba a la chica, y esta le lanzaba arena a la cara.
— ¿Quién te crees que eres, niña rica? —le preguntaba de mal modo la chica, y entraba al auto.
— ¡Riaya! — se sorprendían Mireya y Paula, y la chica, que era de la temporada pasada, sonreía y se sentaba entre ellas.
—Deberán apresurarse si quieren ganar, la carrera está muy reñida, y ya es hora de llegar a la meta — les aconsejaba la peli negra y luego de que Selene se recompusiera, Math arrancaba el auto.
—Lo que diga Rapunzel — comentaba entre risas Math, pues la invitada, además de ser de estatura baja, tenía una cabello muy largo y negro azabache.
—Has dicho la peor frase... —le decía Marcos viendo como Riaya se enfadaba.
Camarógrafos
—La meta debe estar cerca... —comentaba Prince viendo por el parabrisas.
—Eso espero... —susurraba Zack incómodo al lado de Mel, quien lucía estresada.
—...Y todavía no puedo creer que hayas ganado, y luego decidido compartir el premio con Jasmine para abrir su tienda de deportes. No es como si hubiese estado espiándolos ni nada parecido — seguía hablando Ro (a quien Zack dejó por Jasmine, su mejor amiga, en la temporada pasada), asomando la cabeza por el hombro izquierdo de Zack, justo entre él y Mel.
—Oh, no, para nada... — bufaba la pelirroja viendo al vacío.
—En realidad no lo hizo. La detuvieron en la estación de trenes antes de que pudiera abordar porque llevaba utensilios punzo cortantes —intervenía Penny, sentada detrás de Zack, quien volteaba a verla, arqueando la ceja —. No soy una chismosa, lo vi en las noticias.
— ¿Y dónde está la rubia? — preguntaba Ro.
—Es líder de otro equipo— respondía Zack con la vista fija al frente, y Mel observaba atenta.
—Y está haciendo un excelente trabajo, por cierto —comentaba con una sonrisa la pelirroja.
— ¿Eh? — soltaban Ro y Penny al unísono.
—Sí, claro —bufaba Sean al fondo, mirando por la ventana de vez en cuando.
— ¿Qué sucede? — preguntaba Ro interesada.
—Su equipo perdió el desafío pasado — intervenía Skyler y Ro sonreía.
—Era de esperarse — comentaba y Zack rodaba los ojos.
— ¿Es esa la meta? — preguntaba Ash y señalaba a algo enfrente, un gran letrero colgado.
— ¡Lo es! —se alegraba Prince y todos prestaban atención.
—Oh, no... —susurraba Wade al escuchar otro motor cercano.
Microfonistas
— ¡Estamos cerca! — anunciaba Stephen observando la meta.
—Ellos también... —señalaba Kyu al otro equipo.
—Bien, sólo tenemos que vencer a uno, de esa manera no perderemos a nadie más — le decía Jasmine a Liz, quien lucía concentrada.
—Nada de eso, tenemos que derrotar a ambos — se acercaba Sarah a ellas —. ¡Acelera! — le ordenaba a Liz y ella hacia una mueca.
—Sólo lo haré porque quiero ganar —decía y movía la palanca a la siguiente velocidad.
— ¿Qué haces? —le preguntaba Michael a Carly con ojos enamoradizos, quien manipulaba algo.
—La temporada pasada mí cámara de cabeza fue destruida por un asqueroso animal —recordaba ella con rencor —. Compré una nueva en el verano, sólo intento configurarla.
—Todo lo que haces es tan genial — suspiraba él acercándose a la pelirroja, quien no se inmutaba.
—Lo sé —suspiraba ella con su cámara.
—...Luego encontramos un ducto de basura, el cual tuvimos que atravesar para llegar a otro pasillo y encontrar la salida—explicaba Terri sentada entre Jasmine y Liz, por lo cual Stephen tenía poco espacio para moverse y parecía molesto.
— ¿Así es como entras a tu casa todos los días? —se burlaba Sarah de la chica.
—Terri, no es que no quiera escuchar la historia de cómo todos escaparon del laberinto McLean, pero tenemos un desafío que ganar —interrumpía Jasmine.
—Precisamente — concordaba Stephen, apretado.
— ¿Sam y Jessica están bien? —preguntaba Liz a Terri.
—Bueno...Sam quedo atascada en uno de los ductos y más tarde fue perseguida por una docena de ratas, pero creo que ya salió de terapia intensiva — Y Liz abría los ojos como platos.
—Hey, linda. ¿Sabes qué podemos hacer al rato? —preguntaba Lay sentándose al lado de Sarah.
—No lo sé y no quiero saberlo — respondía ella cruzada de brazos.
—Parece que al fin Sarah tiene a alguien con quien entretenerse...alguien que no sea Sean — comentaba entre risas Terri, y Sarah achinaba los ojos.
—Podemos... —comenzaba a hablar Lay cuando algo impactaba contra el auto y se sacudía.
— ¿Qué fue eso? — preguntaba Jasmine y al asomarse por la ventana observaba al equipo de los Dobles.
Dobles
— ¡Tomen eso, perdedores! — reía Selene al volante.
—No sé quién es peor manejando, ella o el chico —señalaba Mireya a Mathias, quien yacía en el suelo.
—Te dije que no debiste de haber dicho eso — decía Marcos, y Riaya simplemente sonreía.
— ¡Allá van los otros equipos! —señalaba Celyan, y Selene bufaba.
— ¿Acaso crees que soy ciega? ¡Deja de estorbar, perdedora! —le gritaba.
— ¡Sí! — concordaba Tamara, aferrada al asiento por la velocidad.
—Tranquila... — calmaba Kit a Celyan, y ella sonreía.
— ¿Necesitas ayuda? —le preguntaba Randy a Tamara.
— ¡Evidentemente no! —le respondía ella de mala gana y el chico fruncía el ceño.
— ¡Bien! — respondía él, y Selene volteaba a verlos.
— ¡RANDY! ¿Podrías ser útil y decirme cómo podemos ganar? —le exigía y el suspiraba.
—Sólo necesitas una cosa... — respondía él desanimado —. Velocidad.
Microfonistas
— ¡Estamos cerca! ¡Tenemos que ganar! —gritaba Liz manejando, y Terri miraba expectante.
Jasmine al voltear a su derecha observaba el auto de los Camarógrafos, con Mel viéndola maliciosa, muy cerca de Zack.
—Sí, debemos ganar —susurraba ella.
— ¡Y el equipo de la rubia loca está del otro lado! — aceleraba Liz y Kyu se aferraba a su asiento, casi llorando.
—Maldita rubia... —susurraba Sarah.
— ¡Está listo! — anunciaba Carly con su cámara en sus manos, y luego miraba por la ventana —. ¡Sean! ¡Hey! —sacaba la cabeza la chica al ver al rubio en su auto, quien la miraba confundido, y en el otro auto, Mireya los miraba con cautela.
— ¡Mire! —intentaba el rubio saludarla y ella lo ignoraba.
—Idiotas — bufaba la chica y se refundía en su asiento.
—Sean... —Carly intentaba alcanzar al chico desde su auto, y accidentalmente tiraba su cámara —. ¡Oh, no! ¡Mi cámara! — Y captaba la atención de Michael.
Confesionario
—Si recupero la cámara de Carly, ella me amará, seré su héroe y me besara — se ilusionaba Michael.
Fin del Confesionario
— ¡Yo la salvaré! —Gritaba el chico y se asomaba por la ventana, intentando alcanzar la cámara, y cayendo del auto en el intento—. ¡Ayuda!
Dobles
—Vamos, vamos, vamos...debemos ganar — se impacientaba Paula atenta.
— ¿Nerviosa? — preguntaba Marcos y ella lo miraba fijo.
— ¿Hey? ¿Hola? —interrumpía Mireya el momento, y Paula se recomponía.
— ¿Qué decías de Sean? — le preguntaba a su mejor amiga.
— ¡Es hora! — anunciaba Selene cuando Mathias apenas se recomponía, y aceleraba.
— ¡Y tenemos un ganador! Y de nuevo... ¡son los Dobles! — anunciaba Austin cuando ellos llegaban primero, y muy pegados luego los Camarógrafos y Microfonistas.
— ¡Genial! —festejaba Marcos y estaba por abrazar a Paula pero ambos se alejaban y ella abrazaba a Mire.
— ¿Qué? —preguntaban Mel, Carly y Sarah indignadas, y Selene las miraba sonriente.
— ¿Y quién es el perdedor? — preguntaba Kyu cansado.
—De nuevo, los Microfonistas... — anunciaba el anfitrión y todos se molestaban.
—Pero llegamos al mismo tiempo que ellos —defendía Jasmine a su equipo.
—Si...pero no todos — le informaba el conductor y Michael llegaba caminando de la tormenta, con su ropa llena de arena y la cámara de Carly en la mano.
— ¿Qué? —preguntaba Sarah molesta.
—No, no lo hagas... —detenía Liz a Jasmine, quien parecía estar por golpear al chico.
—Deberíamos ir a...cambiarnos —suspiraba Bay y era seguida por sus compañeros, aunque Mel lucía molesta.
—Hey, Kyu... — saludaba Paula a su novio, acercándose.
—Ahora no, Paula — respondía él cortante, dejándola atrás confundida.
—Kit... —tomaba del brazo Celyan al chico.
— ¿Sí? — preguntaba éste observándola.
—Solo quiero que sepas que...que, bueno, estoy aquí para ti. Para lo que sea — le decía ella con una sonrisa en su rostro, y dándole un apretón en el brazo, a lo cual el chico sonreía y ambos caminaban juntos al avión a la primera clase.
—Carly... — alcanzaba Michael a la pelirroja —. Toma, recuperé tu cámara —y le extendía el artefacto, a lo cual ella miraba indiferente.
—Tengo otras dos en mi maleta —le decía y se retiraba con el resto.
—Mire...hola —le sonreía Sean a la chica, quien caminaba cansada.
— ¿Ahora qué, Sean? —le preguntaba la chica cansada, y él se paraba en frente.
—Sólo quería pedirte disculpas. Lamento lo que hice la temporada pasada, no quise lastimarte, de verdad... — empezaba él y ella lo interrumpía.
—No quiero escuchar tus patéticas disculpas —decía y lo dejaba sólo.
—Diría que te deseo suerte...pero evidentemente, no—reía Ro pasando al lado de Jasmine—. Espero y seas eliminada lo más pronto posible —y la chica se retiraba.
—Jasmine... —llamaba Zack a su novia, y ella se detenía.
—Ahora no, Zack. Hablamos luego —respondía ella cansada y dejaba al chico sólo.
Fogata
—Y de nuevo Microfonistas, ustedes son los perdedores. No muy buen comienzo para esta temporada, ¿o sí? — se burlaba Austin con las estrellas de la fama a un lado.
—He estado aspirando arena todo el día, mientras escuchaba a Carly y sus tonterías, y recogiendo bidones de gasolina que por cierto jamás nos pediste…no estoy de humor para escuchar tus tonterías, McLean — le pedía Jasmine fatigada.
—Sólo me callaré porque ustedes están llenos de tierra, y ensucian mi jet — decía Austin —. Estrella para Jasmine, Stephen, Liz y Kyu…— empezaba lanzándoles a todos sus estrellas, a lo cual Stephen estaba por no atraparla pero Jasmine lo hacía y se lo entregaba —. Sarah, Lay…— decía y el mencionado alzaba las cejas y le hacía ojitos a Sarah, quien bufaba —. Y sólo quedan ustedes dos…Carly, quien parece no poder mantener la boca cerrada y molesta a todos con el simple hecho de respirar, y Michael, el fanático que fue tan tonto como para bajar a recoger una cámara de la loca recién mencionada — y mientras que Michael lucía triste, Carly estaba despreocupada.
— ¿A ti no te importa nada, cierto? — le preguntaba Kyu a la chica, y ésta le sonreía.
—En efecto, Bruce Lee— y el chico miraba indignado.
—Y aunque es bastante obvio, la última estrella de la fama va para Carly — y le lanzaba la estrella a la chica, quien la atrapaba sin mucho esfuerzo, y Michael se levantaba al borde de las lágrimas.
—Lamento haberte decepcionado Jasmine, a todos…— se disculpaba partiendo a tomar su paracaídas—. Me hubiera gustado pasar más tiempo con ustedes, mis ídolos. Los extrañaré, te extrañaré a ti Kyu, y a mi amor Carly, y a Jasmine, a Sarah, a Zack, a Penny, Paula… — seguía la lista y entonces el anfitrión lo empujaba del avión y cerraba la puerta.
— ¿No querían ir a dormir? — preguntaba ante todos, que lucían sorprendidos, y luego miraba a la cámara —. Y este fue otro gran episodio del reality. Michael se fue…ya era hora. ¿Quieren ver más drama? ¿Más invitados especiales? ¿Más relaciones rotas? Entonces no dejen de sintonizarnos, esto es ¡Total Drama Hollywood Challenge! — anunciaba y la emisión terminaba.
Basado en: Mad Max, Fury Road (2015)
Equipo Ganador: Dobles
Equipo Perdedor: Microfonistas
Eliminado: Michael
¡Hey, hey! Hola de nuevo...¿me extrañaban? xD Muy probablemente no. Lamento haber tardado tanto pero esta semana que pasó, fui a un campamento, el cual por cierto ha sido el mejor campamento de mi vida (hice ciertos amigos, comí mucho, hubo desafíos...en caso de que se preguntaran xD) por lo cual estuve fuera y no pude actualizar. Llegué ayer, sin embargo estaba muy cansada y no pude actualizar...pero ya estoy aquí (:
Y ahora...¿QUÉ? ¿MICHAEL SE FUE? Lo se, probablemente inesperado...era un muy buen personaje, divertido y toda la cosa...pero bueno, tenía que irse, aunque lo veremos más tarde (pronto), al igual que cada eliminado (no se desesperen)
¿Qué les pareció el capítulo de hoy? ¿Les gustaron los cameos de las chicas de la temporada pasada? Fue algo muy espontáneo...sin embargo me encantó. Ahora, deben saber que yo no vi la película jajaja pero un fan de ella me dijo que básicamente de eso trataba entonces lo aprobó...espero que haya cumplido con sus expectativas.
¿Qué piensan de las parejas que se van formando? ¿Relaciones? ¿Campistas preferidos? ¿Siguiente desafío? Escríbanme todo en sus reviews, muchas gracias por la constancia, lo aprecio en serio jajaja. Procuraré actulizar con más rapidez, aunque mis vacaciones se pasan volando.
Como tengo cansancio y sueño, me iré, pero nos veremos pronto.
Nos veremos!
-Santy' B.
FUN FACT #2: Hay un capítulo perdido de la primera temporada, y ese es el capítulo 12, titulado 'Al Sabor del Campista'. Lo llamo perdido debido a que la primera vez que lo publiqué estaba completo pero jamás guardé la versión completa en mi computadora. Por lo cual, cuando borraron la historia y tuve que volver a publicarla, no encontraba la versión completa de dicho capítulo y la publiqué a medias. Si van al capítulo, verán que termina en medio de una oración, ni siquiera pueden leer la fogata o el ganador de dicho desafío.
