Chuck entro a la biblioteca después de un rato desaparecido, llevaba a Gabriel en brazos cargándolo y el pequeño arcángel estaba llorando en su hombro.

—Chicos ya pueden salir, los quiero en la cocina, vamos a comer todos—

Los cuatro arcángeles se dieron la vuelta asintiendo y siguiendo a su padre hasta donde estaba la cocina.

—Hare algo de comer, Raphael ¿Puedes decirle a los Winchester que vengan a comer?—

—¿Es una petición o una orden?—pregunto Raphael cruzándose de brazos.

—Es una orden pero en forma de petición, ve—dijo mientras bajaba a Gabriel para que se sentara pero Gabriel lo abrazaba con fuerza por el cuello.

—No me agradan esos tipos—murmuro Raphael—¿Por qué tengo que hacerlo?—

—Porque te lo digo yo y soy tu padre—contesto

Volvió a cargar a Gabriel al ver que este no se quería soltar.

—Esa no es una buena explicación—

—Ve Raphael—

Raphael dio un pequeño pisotón en el suelo antes de darse la vuelta hacia la sala principal donde estaban ambos cazadores investigando.

—Papá dice que vayan para comer—

—Dile que no es necesario pero que gracias—contesto Dean sonriendo

—No se acepta la negación por respuesta, si no van él vendrá por ustedes—

—Vamos Dean, no queremos hacer enojar a dios—

Ambos cazadores se pusieron de pir y se dirigieron a la cocina junto al pequeño arcángel, al llegar vieron a Chuck cargando a Gabriel, Lucifer le jalaba del brazo y Miguel estaba sentado llamándole.

—Papá ¡Quiero comer una hamburguesa!—gritaba Lucifer

—Papá papá papá papá papá—repetía Gabriel tocando con un dedo la cabeza de Chuck

—¡Yo no quiero comer! ¡Papá! ¡Escúchame!—gritaba Miguel

Los cazadores miraron a Chuck el cual sonrió.

—Todos comerán lo que quieran, pero siéntense—miro a los cazadores—¿Qué quieren comer ustedes?—

—Wow ¿Cómo logras…—

—Dean—interrumpió Chuck—Tengo muchos más hijos y desde el inicio tuve a cuatro arcángeles, se cómo tratar con mis hijos—

—¡No quiero comer Papá!—grito Miguel

—Tengo hambre, papá baja a Gabe—se quejó Lucifer

—Papá cállalos—dijo Raphael y Gabriel seguía repitiendo lo mismo saltando en los brazos de su padre.

Chuck bajo a Gabriel en una silla al lado de Lucifer lentamente logrando que el pequeño arcángel le soltara, al menos había dejado de llorar o de gritar.

—Muy bien—miro a los Winchester—Siéntense—

Se sentaron en frente de los cuatro arcángeles y Chuck hizo aparecer algunos platos frente a cada uno.

—Ensalada, nuggets y papas para Sam, Miguel y Gabriel, una hamburguesa con tocino para Lucifer, Gabriel y Dean ¿Todo bien?—

—S-Sí, gracias—dijo Dean sorprendido

Los cuatro arcángeles habían comenzado a comer en cuanto vieron la comida.

—Creía que ellos no comían—comento Sam

—Sí, pero por una vez es bueno hacerles sentir hambre—contesto Chuck sentándose al lado de los cazadores.

Gabriel comía lentamente, Lucifer noto que se había ensuciado la cara un poco por lo que tomo una servilleta limpiando la mejilla de Gabriel con cuidado.

—¿Para qué haces eso si estas igual Luci?—pregunto Miguel riendo mientras hacía lo mismo limpiando la cara de Lucifer el cual se sonrojo un poco.

—N-No necesito ayuda, me gusta estar así—

—Alguien se sonrojo—se burló Gabriel—¿No te gusta que te cuide tu hermano mayor Luci?—

Los tres arcángeles se rieron mirando a Lucifer el cual le dio un pequeño empujón a Gabriel.

—C-Cállate Gabe—

—Saben, es bueno tener estos momentos de nuevo, por eso me alegro de tener hijos—murmuro Chuck a los Winchester—Gabriel, termina tu comida—

—Papá yo quiero dulces—se quejó Gabriel

—No pequeño, te daré postre pero necesitas acabar tu comida—

—pero papá, no quiero…—

—Gabriel, no me hagas repetirlo—

Gabriel gruño cruzándose de brazos, era su hijo menor pero ¿Por qué siempre tenía que actuar como un niño?

—Gabriel, creía que habías aprendido a obedecer a papá ¿Quieres retomar otro castigo?—

—pero papá—gimoteo moviendo los pies—no quiero seguir comiendo—

—Solo te falta la mitad de la hamburguesa ¿No puedes terminarla?—

—¡No!—

—Gabriel, no me grites—

Gabriel respiro profundamente.

—Gabriel no—dijo Chuck señalando a su hijo en un tono de advertencia

—Gabriel, si gritas vas a despertar a Castiel—interrumpió Lucifer antes de que cualquier cosa pasara—¿Quieres despertar a Cassie?—

—No—

—Entonces obedece a papá—

Gabriel continúo comiendo tranquilamente y Chuck miro a Lucifer.

—Gracias—

—No lo hice por ti, no agradezcas nada—

—Hablando de Castiel ¿Quién quiere verlo?—Chuck se puso de pie sonriendo

—Castiel…¿Recuerda todo?—pregunto Dean—Todo sobre la guerra en el cielo, metatron, los arcángeles, hacerse pasar por dios…—

—Sí, sería una tontería hacerlo un bebé para que mejorara si no tendría sus recuerdos—respondió Chuck—iré por él, no se muevan niños—

—Dean, no creo que sea una buena idea—murmuro Sam

—Yo tampoco ¿Qué harán cuando se vean?—dijo Dean acercándose a Sam

—Podemos escucharlos—comento Miguel—No haremos nada contra nuestro hermanito, no somos unos monstruos—

—Pues aquí hay uno que si quisiera venganza—Dean miro hacia Raphael

—Mantente tranquilo humano, no hare nada—

Chuck regreso a la cocina con un pequeño serafín en sus brazos cubierto de la gabardina como si fuera una manta.

—No quiso despegarse de la gabardina—comento Chuck sonriendo, giro un poco a Castiel para que le miraran a la cara—Saluda a tus hermanos Cassie—

Castiel miro a los cuatro arcángeles y a los cazadores, agarraba con fuerza la ropa de Chuck, los cazadores le sonrieron, sabían que el verdadero Castiel sentía culpa sobre todo lo que había hecho y no querían hacer que se sintiera peor, pero en cuanto Castiel miro a todos sus ojos se llenaron de lágrimas y su labio comenzó a temblar.

—¿Qué sucede pequeño?—pregunto Chuck moviendo un poco a Cas para tranquilizarlo—No te harán daño—

Castiel negó con la cabeza escondiendo su rostro en el pecho de su padre, se escuchaban unos pequeños sollozos.

—Es mejor que no llore—murmuro Miguel

—¿Por qué? Es un bebé, no puede evitar llorar—dijo Dean algo molesto

—¿Escuchaste a Gabriel gritar? Pues los bebes son peores para los humanos—contesto Miguel—No me molesta que llore, pero no sé si ustedes soporten su llanto—

—No debe ser tan malo—

—Vamos Castiel, quizás si te sientas con ellos puedes…—dijo Chuck acercando a Castiel a una silla para bebes pero en cuanto comenzó a separarlo de él Castiel comenzó a llorar con fuerza y a gritar.

Ambos cazadores se taparon los oídos ante el agudo grito, Chuck volvió a abrazar a Castiel calmándolo.

—Está bien tranquilo, papá no te dejara, no llores—

Castiel volvió a esconder su cara en su padre mientras este le acariciaba la espalda para tranquilizarlo, Dean sacudió un poco la cabeza.

—Creo que me quede sordo—dijo Dean con sarcasmo—No lo hagas llorar—

—Te lo dije—murmuro Miguel

—Hey Gabe—susurro Lucifer a su hermano—¿Papá te pego?—

Gabriel miro a su hermano asintiendo y frotándose un poco su trasero adolorido.

—¿Quieres vengarte?—pregunto con una sonrisa y Gabriel asintió—Vamos, como en los viejos tiempos, sé que puedes pensar algo bueno—

—Claro que tengo algo bueno ¿Quieres ver?—

Gabriel se levantó de su silla acercándose a Castiel.

—¿Por qué no lo cubres con una manta en lugar de su sucia gabardina?—pregunto inocentemente

—No sé, parece que quiere llorar cada vez que le quitas la gabardina—contesto Chuck meciendo a Castiel en sus brazos—¿Por qué preguntas?—

Gabriel miro a Lucifer detrás y sonrió haciéndole una indicación.

—Oh no, Lucifer no—dijo en tono de advertencia

Lucifer sonrió acercándose a su padre.

—¿Qué papá? Yo no pensaba hacer nada—sonrió con las manos detrás mientras caminaba

—Lucifer…—

—¡La tengo!—grito al hacer que la gabardina desapareciera de Castiel y apareciera en sus manos.

Corrió al otro lado de la habitación mientras su padre caminaba hacia él.

—¡Lucifer devuélvemela!—

Castiel noto que la gabardina no estaba, la busco alrededor y al no verla miro a su padre con el labio temblando.

—Oh no Cas, porfavor no llores, solo…—

Antes de poder continuar Castiel comenzó a gritar y llorar dando patadas, Chuck miro a los dos cazadores que se esforzaban por taparse los oídos y los hizo desaparecer dejándolos en la casa de la comisaria Jody, no quería que algo les sucediera si Castiel lloraba por demasiado tiempo.

—¡Lucifer!—grito meciendo a Castiel al mismo tiempo—Tranquilo bebe, ahora te la doy—

Lucifer río corriendo mientras su papá le perseguía, fue hasta cierto momento que Lucifer arrojo la gabardina hasta Gabriel.

—¡Gabriel! ¡Dámela!—

—¡No!—

Gabriel corrió igual que Lucifer riendo hasta que en cierto punto su padre logro tomarlo por el brazo así que desapareció la gabardina.

—Gabriel ¿Dónde está?—

—Papá, yo la tengo—dijo Miguel levantándose de la mesa

—Mikey, dásela a papá porfavor—suspiro Chuck cansado, Castiel seguía llorando.

Miguel miro a su padre por un largo momento con la gabardina en sus manos hasta alejarse un par de pasos.

—¿Mikey?—

—Te la daré si prometes volvernos a la normalidad—

—Lo que les prometo que les daré serán unas buenas nalgadas si no me la dan ahora—

Miguel negó con la cabeza corriendo al otro lado de la mesa al lado de Lucifer.

—¡No te la daré!—grito Miguel sonriendo

—¡P-Papá!—grito Castiel aun llorando—¡Papiiii!—

—Ya voy pequeño, espera a papá que ahora la recupera—murmuro Chuck—Si no tuviera a Castiel en brazos yo…—

—pero lo tienes—interrumpió Gabriel sonriendo—¡Vamos a quemarla!—

—Nooo—grito Castiel llorando más alto

—¡Niños! ¿!No ven que están asustando a su hermanito!?—

—Es tu problema—dijo Lucifer sacando la lengua

—¿Por qué no apareces otra?—pregunto Raphael algo cansado de tantos gritos mirando a su padre

—Esa gabardina tiene gracia de Castiel, si aparezco otra o esa se quema esa chispa de gracia se quemaría o desaparecería lastimando a Castiel, necesito esa—

—¿Cómo es que un trozo de tela tiene gracia de un serafín?—dijo Raphael

—Castiel lo hizo, se apegó a ella demasiado—suspiro Chuck—Chicos si su hermanito llora demasiado va a enfermar—

—Pues entonces será mejor que te des prisa y nos regreses a la normalidad—dijo Miguel cruzándose de brazos aun con la gabardina

—Miguel…—

—¡Mikey pásala!—grito Lucifer y Miguel le arrojo la gabardina.

Lucifer fingió no atraparla tirándola al suelo y pisándola.

—Ups—

—¡Lucifer! ¡Si no me obedecen los dos los mantendré en donde están, iré por la gabardina y entonces…—

—¡Si nos mantienes en donde estamos entonces la gabardina se quemara!—grito Lucifer

—¡Dejen de retarme!—Chuck camino alrededor de la mesa hacia sus hijos pero ellos volvieron a correr.

—Solo tienes que chasquear los dedos papá—dijo Lucifer

—Sí chasqueo los dedos será para que tú y Miguel estén sobre mi rodilla con el trasero desnudo ¡Ya dámela!—

—Pues veamos qué pasa si yo chasqueo los dedos—comento Lucifer al mismo tiempo que lo hacía, la gabardina se hizo rosa provocando que Castiel llorara más fuerte.

—¡LUCIFER! ¡Ambos están agotando mi paciencia!—

—Están agotando mi paciencia—repitió Lucifer intentando imitar a su padre, Miguel río ante aquello.

—Oh eso fue ¡SUFICIENTE!—grito Chuck, se sintió como el bunker tembló ante el grito.

—Hay no ya se molestó—dijo Miguel en tono de burla

—Que mal—siguió Lucifer riendo con su hermano

—Chicos ¿No se les está yendo de las manos?—pregunto Raphael—Papá ya se está poniendo rojo de tan molesto que esta y Castiel empezó a toser por tanto llorar—

—Solo queremos que nos devuelva a la normalidad y haremos lo que quiere—contesto Miguel—No me quedare como un novato para siempre—

—Castiel ¿Te puedes quedar sentadito mientras papá recupera tu gabardina?—pregunto mirando al pequeño angelito que ya tenía los ojos rojos y la carita roja de tanto llorar.

—Papiii—gimoteo algo triste por la idea de separarse

—Solo un momento mientras voy por ella y castigo a esos angelitos malos, si quieres puedo hacerte dormir y cuando despiertes ya tendrás tu gabardina ¿sí?—

Castiel miro fijamente a su padre limpiándose un par de lágrimas si querer aceptar.

—Hazlo por papá, solo será un momento, ni lo notaras—

El pequeño asintió y Chuck lo toco en la cabeza dejándolo dormir y se acercó a Raphael.

—Raph ¿Cuidarías a Castiel?—

—Claro—suspiro Raphael cargando al pequeño serafín en sus brazos.

Chuck se remango las mangas mirando hacia sus otros dos hijos mayores.

—Ahora sí ¡Vengan aquí con esa gabardina¡—


—Entonces ¿Qué los hizo aparecer así de repente?—pregunto Jody

—Pues parece que el cielo se adueñó de nuestro bunker—contesto Sam

—¿Es una broma?—pregunto Claire

—Ya quisiera, tenemos cuatro pequeños arcángeles, a dios y un bebé ángel—continuo Dean—Y estamos buscando a la hermana de dios al parecer—

—¿Han estado durmiendo bien? Parece que están cansados—

—Sé que parece una locura, pero es real—

—¿Entonces por qué los sacaron?—

—Pues los dos arcángeles mayores se comenzaron a peleas con dios por una gabardina del bebe y él bebe comenzó a llorar y como nosotros no soportamos los llantos dios nos hizo aparecer aquí—explico Dean sonriendo

—¿Y creen que él los regrese o ustedes…—pregunto Claire

—No sabemos, pero será mejor esperar—dijo Sam


—¡Vuelvan aquí!—grito Chuck aun persiguiendo a sus hijos por el bunker

—¡Devuélvenos a los cuatro a la normalidad!—grito Miguel con la gabardina en la mano

—¡Mikey! ¡Quémala de una vez él no lo hará!—dijo Lucifer a su hermano—¡Es un estúpido orgulloso!—

—¡LUCIFER Y MIGUEL!—

—Tómala—dijo Miguel dándole la gabardina a Lucifer

—¡Es su última oportunidad! ¡Entréguenmela!—grito Chuck estirando su mano hacia los dos angelitos delante suyo, se habían detenido en la sala de la mesa del mapa.

—No, es tu ultima oportunidad para hacer lo que decimos papá o la gabardina se quema—dijo Lucifer cruzándose de brazos

—Ya quiero ver cómo le explicas a Castiel que no pudiste darle su gabardina o que tuviste que crearle otra—agrego Miguel igualmente cruzándose de brazos

—¡Van a lastimar a su hermanito! ¡No me hablen de esa manera!—

Ambos arcángeles se miraron entre ellos con una sonrisa y asintieron.

—Pues pobre Cassie, tendrá que aprender a vivir sin su gabardina—dijo Lucifer y la gabardina comenzó a incendiarse hasta consumirse, mientras esto pasaba se escuchó el llanto de Castiel desde la cocina, sabía que su gabardina se había quemado y despertó, más que por el pequeño dolor que sintió porque estaba triste.

Chuck no dijo nada ni espero más tiempo, apareció al lado de ambos arcángeles tomándolos por el oído y jalándolos hacia una silla, se sentó tirando a ambos arcángeles sobre su regazo, por suerte ambos arcángeles eran tan pequeños para que ambos cupieran en su regazo.

—No permitiré que mis hijos me hable y se comporten de esa manera—regaño

Hizo aparecer una sandalia en su mano, de aquellas que solo usaban los ángeles en el cielo, ya tenía en su regazo ambos traseritos desnudos por lo que no tardo en comenzar a bajar la sandalia.


Los Winchester aparecieron de nuevo en el bunker, no tuvieron oportunidad de despedirse de Jody por lo que pensaron en llamarle cuando vieran lo que había sucedido en el bunker, buscaron a Chuck hasta encontrarlo en la cocina.

Chuck cargaba a Castiel que seguía sollozando y solo estaba Raphael con él.

—¿Qué paso?—pregunto Sam

Chuck se dio la vuelta mirando a ambos cazadores moviendo al bebe serafín en sus brazos.

—Lucifer y Miguel quemaron la gabardina de Castiel y ahora Cas no quiere parar de llorar—suspiro Chuck algo frustrado

—¿Y dónde están los pequeños demonios?—pregunto Dean molesto

—Castigados en la biblioteca, a Gabriel lo puse a buscar algo que tenga para que Castiel deje de llorar—

—Ven, dame al pequeño problema—dijo Dean acercándose a Chuck

—Dean, es muy amable pero no quiero que grite—

—Se cómo controlar a un bebe, ya tuve a Sam hace tiempo—

—¡Hey!—

—Ven Cas—Dean quito a Castiel de los brazos de Chuck, en cuanto Castiel lo vio dio un gemido de miedo pero luego Dean lo alzo al aire.

Castiel sonrió un poco, Dean volvió a alzarlo al aire atrapándolo logrando hacer que Cas riera.

—Vamos a ver un poco de televisión ¿Te gusta la televisión verdad? Veremos lo que tú quieras—decía Dean a Castiel haciéndole sonreír.

—Gracias, ahora debo ir con mis desobedientes hijos para ver si aprendieron su lección—

Camino hasta la biblioteca donde estaban los dos angelitos en dos rincones.

—Vengan—ordeno con los brazos cruzados.

Ambos se dieron la vuelta con lágrimas en los ojos y se acercaron a su padre.

—¿Volverán a hacer algo así?—

—Si nos devuelves a la normalidad no—murmuro Miguel molesto

—Mikey, ya tienes el traserito bastante rojo ¿Quieres otra azotaina?—

Miguel negó con la cabeza.

—¿Y tú Lucifer? ¿Quieres otra azotaina?—

Igualmente negó con la cabeza.

—Entonces ¿qué se dice?—

—¡Lo sientooo!—sollozaron ambos al mismo tiempo abrazándose a su padre

—Shhh papá los perdona—susurro Chuck sonriendo mientras acariciaba la cabeza de ambos—Solo no vuelvan a hacerlo—


Gracias DCFE por tus review :'D me animan a seguir con las historias