Efectivamente Kazemaru había sanado de su esguince como él pensaba, le fue retirado el yeso y pronto pudo reincorporarse al equipo sin problemas. Los entrenamientos se realizaron todos los días como de costumbre y el ánimo del equipo jamás flaqueó, de hecho, jugaron cada partido de las eliminatorias alcanzando la victoria en todas, haciendo que el ambiente se tornara agradable y esperanzador. Endou era el más feliz por todo lo sucedido, le alegraba saber que su equipo estaría en el torneo futbol frontera como siempre soñó su abuelo en los legendarios súper once, sin mencionar en lo feliz que se sentía al tener a su Kazemaru todos los días a su lado, le veía durante las clases, durante el entrenamiento y al final de este en donde caminaban los dos rumbo a sus casas, bueno, rumbo a la casa de Kazemaru en donde prácticamente todos los días partía Endou para estar a solas con su defensa, en donde se besaban durante horas. Respecto a Goenji, el goleador no volvió a decirle a Endou nada respecto a su rol como capitán, de hecho, jamás volvió a "molestarlo" algo que alegraba a Kazemaru que a estas alturas, ya había olvidado incluso el problema que habían tenido. Hoy y después del partido que decidiría su participación en el torneo, los jugadores se encontraban celebrando en la posada Rairaiken Como de costumbre.
- Ahora que ganamos las eliminatorias, debemos dar el máximo en el torneo para poder obtener la victoria! - dijo animado el portero mientras los demás le escuchaban atentos
- siii! - Se escuchó al unísono la respuesta de sus compañeros
- capitán, con la técnica del salto relámpago, de seguro ganamos! - dijo Handa animado
- espero que sí, aun no sabemos cómo serán nuestros oponentes así que no debemos confiarnos - respondió Endou
- capitán, mañana sábado entrenaremos? Creo que debemos descansar...- dijo Matsuno
- no podemos dejar de entrenar, mañana nos veremos en la rivera del rio como de costumbre... - dijo el portero
- así se habla! - dijo Someoka - bueno chicos, debo irme, nos vemos mañana
- yo también debo irme - dijo Kabeyama
- adiós chicos- dijo Endou y acto seguido todos los demás jugadores comenzaron a salir de a poco, entre uno de ellos, era Goenji quien se había levantado para marcharse
- Goenji! - dijo Endou - quisiera hablar contigo - finalizó el portero desde la barra y Kazemaru miró la escena guardando silencio. Goenji le miró sorprendido y permaneció de pie esperando que Endou le dijera lo quería decirle, sin gesticular palabra alguna. - quiero darte las gracias por todo, sin tu ayuda de seguro no hubiéramos ganado - finalizó Endou con una sonrisa sincera.
- no es nada Endou, sigue protegiendo la portería y no te desconcentres pensando en cosas sin importancia- dijo Goenji marchándose sin mirar a Kazemaru quien le miró de reojo entendiendo la indirecta.
- no te preocupes, adiós! - dijo Endou sin entender la connotación de las palabras del pelicrema
- Endou, es tarde, vamos?- dijo Kazemaru alegre ocultándole a Endou lo que acababa de suceder con el goleador.
- está bien- dijo Endou y acto seguido tomó sus cosas despidiéndose del entrenador.
Caminaron los dos por la calle haciendo el habitual recorrido hacia la casa de Kazemaru que quedaba más próxima que la de Endou, el peliceleste se mantenía callado mientras Endou le hablaba de una u otra cosa.
- Kazemaru que sucede? No me has hablado nada durante todo el camino...- dijo Endou mirándolo triste
- eh, no, no me pasa nada! - dijo Kazemaru sonriendo, se mantuvo nuevamente en silencio hasta que por fin articuló - crees que soy un jugador importante para el equipo?- finalizó con seriedad
- por supuesto que sí, eres el más rápido de todos, además eres el mejor defesa - respondió Endou con sinceridad.
- pero no soy tan importante como Goenji verdad - dijo con un tono de tristeza el defensa
- por qué dices eso Kazemaru, eres importante en el equipo tanto como Goenji - dijo explicando el portero
- pero no gracias a mi ganamos verdad? - dijo Kazemaru recalcando
- si no fuera por tu habilidad quitándole el balón a los contrincantes, de seguro Goenji no hubiera anotado ningún gol - dijo Endou alagándolo.
- Endou, tú crees que es así? - dijo el defensa mirándolo esperanzado
- por su puesto! Estoy muy agradecido de tu desempeño, gracias por todo Kazemaru - dijo Endou sonriéndole
- gracias a ti Endou, si me preguntas, pienso que tu eres el más importante en el equipo - dijo Kazemaru alagándolo - así que no vuelvas a decirle a Goenji que él es el más importante porque no es así, quieres? - finalizó Kazemaru llamándole la atención
- ah, con que de eso se trataba... te pusiste celoso porque hable con Goenji... - dijo Endou pícaramente cruzándose de brazos.
- celoso yo? Estás loco... - dijo Kazemaru ruborizándose
- Kazemaru... - dijo Endou con seriedad - creo que durante todo este tiempo no te he dicho algo muy importante...
- que quieres decirme Endou? - preguntó sorprendido Kazemaru
Endou se acercó a Kazemaru mirándolo fijamente a los ojos, apoyo ambas manos en los hombros del defensa y cuando iba a comenzar a hablar, se escuchó de pronto el sonido de una melodía que provenía desde unas cuadras más adelante, ambos se miraron y sin decir palabra alguna, partieron a hacia el lugar de origen de aquel alboroto. Caminaron un par de cuadras hasta que de pronto pudieron divisar una feria que se había montado en aquel lugar, había mucha gente en los alrededores y se podían ver muchos puestos de comida y entretención.
- Kazemaru, vamos! - dijo Endou muy alegre, le gustaban mucho este tipo de cosas..
- pero íbamos a mi casa, además tu ibas a decirme algo! - dijo Kazemaru reclamando
- pero pasemos rápido y nos vamos - dijo Endou tomándolo de la mano y caminando a paso seguro hacia el lugar.
Pasaron por la feria mirando todo lo que había a su paso, Endou se notaba contento y eso alegraba a Kazemaru quien le acompañaba a su lado sin separarse de él, no pudo evitar el pensar: esto es como una cita... y acercándose más a Endou sonrió con ternura. De pronto, el portero se volteó a mirar a su Kazemaru, quien miraba a su alrededor despistado y tomándolo de su muñeca izquierda para llamar la atención, le miró con seriedad.
- que pasa Endou? - preguntó sonriendo Kazemaru mirándolo a él y a su brazo que todavía no era soltado
- Kazemaru - dijo serio el portero - yo... yo quería decirte... - empezó a balbucear el pelicastaño quien se puso nervioso de golpe mientras sujetaba con más fuerza la muñeca del defensa quien ahora le miraba ruborizado como adivinando lo que su amado quería decirle
-dime Endou, te escucho - dijo Kazemaru con ansiedad. Endou agachó su cabeza y suspirando le miró nervioso
- yo... quería decirte que ya no quiero ser tu amigo - dijo Endou cerrando sus ojos
- que? - preguntó exaltado Kazemaru
- eh.. no, espera, no quise decir eso, rayos, estoy empeorando las cosas... -dijo Endou corrigiéndose a sí mismo - yo quería decirte que me siento muy feliz estando a tu lado, eres la persona más importante en mi vida... - dijo Endou con sinceridad
- Endou... - murmulló Kazemaru mirándolo sorprendido
- es por eso que quiero pedirte que... - dijo Endou nervioso impidiendo que pudiera seguir emitiendo las palabras
- dime Endou, me pones nervioso! - dijo Kazemaru sonrojado a no más poder
- Kazemaru tu... - dijo mas nervioso el portero- quieres salir conmigo? Es decir... si tu quieres... ah no sé cómo explicarlo - dijo confundido Endou mientras Kazemaru le miraba emocionado
- si - dijo el defensa apoyando su mano derecha sobre el agarre que aun mantenía Endou en su muñeca izquierda
-como? O sea que entendiste lo que quise decir? - preguntó Endou confundido
- si, quieres que seamos una pareja verdad? - dijo Kazemaru sonriendo
- si...- dijo Endou ruborizado
- Endou yo te amo y tú lo sabes, nada me puede hacer más feliz que el estar a tu lado...- dijo Kazemaru mirando a los ojos al portero quien le miraba nervioso
- Kazemaru... yo.. yo también te amo - dijo Endou nervioso y ruborizado - siempre te he amado pero antes no me daba cuenta, perdóname... -finalizó Endou. Kazemaru le miró con los ojos vidriosos y lo único que atinó a hacer fue el de abrazar con fuerza a su amado quien respondió a su abrazo de la misma manera, ignorando los dos al resto de la gente que paseaba por el lugar.
- te amo Kazemaru - repitió Endou con un tenue murmullo cerca del oído de Kazemaru provocando que este se estremeciera
- Endou, vamos a casa, quiero besarte... - dijo sincero el defensa quien le abrazaba ruborizado
- está bien - dijo Endou separándose del peliceleste y mirándolo a los ojos - pero antes, muéstrame tu brazo por favor. - dijo Endou sonriendo. Kazemaru le miró confundido pero obedeció a la petición de su ahora novio extendiendo la muñeca que rato antes Endou había jalado. Fue en ese preciso instante cuando Endou sacó de su bolcillo una tirita de género color rojo que había comprado en la feria (quien sabe en qué momento) y la amarró en la muñeca del defensa- quiero que lo conserves, esto representará nuestra amistad... - finalizó el portero
- relación, mejor dicho - corrigió Kazemaru mirándolo sonriente - ahora nosotros tenemos una relación Endou
- tienes razón Kazemaru, vamos a casa.. - dijo Endou sonriendo e invitándolo a partir.
- Endou.. - dijo el defensa antes de partir - gracias por todo, prometo que cuidaré de esto con todo mi ser- finalizó el peliceleste mirando la pulsera que Endou le había regalado. Endou le miró contento y ambos partieron rumbo a casa de Kazemaru.
Una vez llegaron a la casa del defensa, ambos chicos subieron a la habitación del susodicho y después de cerrar la puerta con pestillo, comenzaron a besarse con pasión como lo habían deseado durante todo el día y como lo hacían de costumbre durante el mes que ya llevaban desde que había comenzado su romance. Kazemaru le abrasaba con fuerza mientras Endou se dedicaba a besarlo con pasión sintiendo el cuerpo de su amado que se aferraba al suyo sintiendo así su calor y aroma que tanto le enloquecía. Desde que habían comenzado su relación hace un mes, sus encuentros amorosos solo se limitaban a abrazos y luego besos que hasta este punto se habían convertido en algo mucho más que gestos de ternura, ahora sus besos contenían pasión y eso Kazemaru lo sabía con certeza quien se sentía fuertemente atraído por su amado a quien quería demostrarle su amor mas allá de un simple beso o abrazo, sin embargo esta situación le incomodaba ¿Cómo podría Kazemaru decirle a Endou que quería ir más allá si estaba seguro que Endou no tenía idea de lo que podrían llegar a hacer? Kazemaru sabía que Endou era una persona extremadamente inocente por lo que le parecía imposible poder seguir adelante en su relación amorosa, por ahora las cosas tenían que mantenerse así, aunque todo diera indicio de lo contrario.
Endou comenzó a guiar al defensa hacia su cama sin deshacer el beso que habían comenzado y una vez llegaron a ella, Kazemaru se tumbó con cuidado haciendo que Endou quedara sobre si, permanecieron besándose con pasión y delicadeza por un largo rato haciendo que Kazemaru comenzara a excitarse que a estas alturas del partido, le provocaba deseo cualquier momento en la que se encontraba a solas con su amado y en esta ocasión, en la que Endou se notaba más apasionado, no podía evitar que se le viniera a la cabeza la idea de seguir a la "segunda fase" de la relación. Kazemaru comenzaba en estos momentos a tener una respiración más agitada mientras abrazaba con mucha más fuerza a su amado quien se percataba del estado de su defensa, fue entonces cuando Endou deshizo el beso para mirarlo preocupado.
- Kazemaru te estoy aplastando? Siento que te cuesta respirar...- pronunció el inocente de Endou - si quieres me salgo- finalizó levantándose con cuidado
- no por favor, no lo hagas! - dijo Kazemaru aprisionándolo hacia él haciendo que el cuerpo del portero rosara su ya erecto miembro, provocando que este gimiera de placer al oído del pelicastaño haciendo que este le mirara confundido
- Kazemaru que te sucede? - preguntó el portero preocupado
- no te preocupes Endou, no me pasa nada - dijo Kazemaru sonriéndole a su amado, ocultando su excitación - será mejor que dejemos esto hasta acá- dijo el defensa mientras Endou le miraba confundido. No quería decirle algo que no entendería su inocente Endou.
- no quieres seguir? - preguntó el portero quien estaba disfrutando del momento
- no sabes cuánto deseo seguir demostrándote mi amor pero creo que por hoy e suficiente - dijo el peliceleste torturándose. Endou no entendía por qué Kazemaru comenzaba a actuar tan extraño pero no quiso seguir insistiendo.
- bueno, si tu lo dices, pararemos - dijo el optimista de Endou
- gracias Endou... - dijo Kazemaru queriendo que su portero se sintiera tan excitado como él.
- bueno, será mejor que me valla, mañana nos vemos en clases- dijo Endou sonriendo y besándolo con ternura donde luego procedió a levantarse.
- adiós Endou... te amo - finalizó Kazemaru ruborizado, quedando recostado todavía en su cama.
- yo también.. adiós... - respondió Endou quien se fue con tranquilidad quedando solo en la habitación el peliceleste que miraba con tristeza como se marchaba su amado, sintiendo su cuerpo sensible aun y con las más grandes ganas de preguntarle a su portero si es que acaso sentía algo así por él- tengo que controlarme para la próxima - se dijo a sí mismo una vez Endou se marchó de su casa.
Cayó la noche y Kazemaru después de darse un baño, se acostó para dormir, pensando en su Endou y en cómo debía afrontar la oficial relación que ahora tenían y en cómo habían avanzado sus demostraciones de amor, Kazemaru sabía con certeza que todo el avance que había tenido Endou y él durante todo este tiempo, era merito del defensa quien se atrevía a abrazarlo y besarlo a lo cual Endou había aceptado sin ningún problema, pero que pasaría si Kazemaru quisiera seguir más adelante y a Endou no le gustara? como saber si era mejor el dejar hasta allí las cosas o arriesgarse a todo?
Kazemaru se acomodó en su cama pensando en aquellas interrogantes y fue cuestión de segundos cuando comenzó a pensar en su amado con deseo, Kazemaru llevaba pensando en Endou de esa manera desde que soñó por primera vez con él en su primer sueño húmedo hace meses atrás, sin embargo, desde que probó los labios del portero, sus pensamientos se convertían en su más grande fantasía en la que deseaba tocar y ser tocado por el pelicastaño, sentía cada vez que le abrasaba que podía concretar su más intimo deseo, como hoy, pero sabía que a Endou esto le perturbaría por lo que la tortura de tenerlo cerca a solas crecía exponencialmente tanto como su deseo hacia él.
Kazemaru comenzó en ese instante a hecha a volar su imaginación como de costumbre, imaginando ser tocado por Endou haciendo que de pronto su cuerpo reaccionara y comenzara a respirar agitadamente, fue en ese preciso momento cuando el peliceleste sintió como le apretaba su entrepierna en contra de su pantalón de pijamas, sensación que sentía cada vez que se veía con su amado a solas como hoy y que trataba de ocultar para no perturbar a su portero. Ahora como estaba solo, podía por lo menos desahogarse y pensando en su amado comenzó a aprisionar su hombría en contra del colchón de su cama, sintiendo así un escalofrió que le recorría por todo el cuerpo y que le hacía estremecer hasta el punto de gemir, en su mente pasaba su ya recurrente fantasía en la que Endou le besaba con pasión y luego procedía a tocar su cuerpo completo haciendo énfasis en su miembro que ahora el defensa tocaba con ambas manos sobre el pijamas que mantenía puesto, sintiendo la rigidez de su entrepiernas y la sensación de placer que esto le brindaba. Decidió meter una de sus manos por debajo de su ropa interior y tocando su ya erecto y húmedo miembro comenzó con el vaivén que poco a poco aumentó de intensidad. La sensación era tan placentera que le costaba trabajo contener sus gemidos que ahogaba en contra de su almohada y ahora por su mente se repetía una y otra vez el deseo de tener a Endou entre sus piernas siendo penetrado por él con fuerza, esta imagen en su mente le excitaba tanto que cada vez que venía a su cabeza hacia que el peliceleste no aguantara mas y derramara toda su semilla por completo, como ahora, que le escurría por entre los dedos en el momento en que un orgasmo le invadía y le hacía volver a la realidad...
Kazemaru abrió sus ojos para darse cuenta que todo había sido una fantasía como siempre y por desgracia y limpiando su mano con papel higiénico previamente preparado, se dispuso a dormir pensando en su Endou cuestionándose su más grande interrogante ¿Endo sentirá esta clase de cosas por mi? Solo podría averiguarlo preguntarle directamente o comenzando a actuar, pero el pensar en que podría ser rechazado le asustaba tanto que prefería dejar las cosas así. Algún día Endou tomaría la iniciativa, pensó el peliceleste, algún día y esperanzado como todas las noches, calló profundamente dormido.
