¡Mamma Mia!
Disclamer: nada es mio ewe, o TODOS serian
Alerta: Lynette con otra historia absurda de nuevo.
Gays.
Parejas: vete tu a saber ewe.
Resumen: Sawada Tsunayoshi es un padre-madre independiente y soltero dueño de un hotel en una bella isla perdida de Grecia, cuando su preciado hijo Giotto se va a casar invita a sus mejores amigos, pero Giotto que secretamente anhela encontrar a sus padres biológicos invita a sus tres posibles padre causando un desastre total en la vida de Tsunayoshi
Nota de Autora: ojojojojo luz cámara y ACCION!
ALERTA: OCC ABSOLUTAMENTE RIDICULO .3.
Aquí Tsuna será mama ewe, mami-tsuna o padre materno ewe
PD: si es un fanfictión - musical ewe
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Takeshi y Hayato se miraron ante la huida de su compañero y con un gesto en la cabeza Takeshi salió a perseguirlo mientras Hayato se apoderaba del micrófono.
-¿Hola? Con permiso, ustedes tres..esta es una despedida de Soltero, de donceles- dijo Hayato con su habitual tono huraño, una chica grito chillonamente y rodando los ojos el hombre rectifico- bien, una despedida de todo aquel que este abajo en la posición sexual, ¿contentos? –Gruño hacia la mujer que había gritado, ella asintió entusiasta y Gokudera continúo -..Asi que ¡Largo de aquí machos desgraciados! –grito y salió de la habitación de manera digna con pasos dignos de una Femme Fatale, porque en el grupo Tsuna era el Drama Queen.
Los tres hombres se miraron y se alejaron pacíficamente..o al menos lo intentaron.
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Tsuna se jaloneaba el cabello con cierto desespero mientras subía por las viejas escaleras de piedra.
-¿Por qué ellos están aquí? ¡si no fuera para arruinar el casamiento de Giotto!-gimoteo angustiado.
-…creí que tu no estabas feliz con lo de el casamiento –se extraño Takeshi caminando tras él.
-…no quiero que ellos lo arruinen –susurro el hombre mirando fijamente por la puerta y cruzo al ver que no había nadie por el lugar - No tienen el derecho de aparecer por aquí, nunca hicieron nada por su hijo –exclamo enfadado mientras caminaba entre zancadas.
-Tsuna…no sabían que existía..-rebatió Yamamoto en tono bajo, Hayato finalmente los había alcanzado…para ser tan pequeño, Tsuna si que caminaba rápido.
- Y no necesitaban saberlo, hice un buen trabajo criándolo yo solo –afirmo indignado el de orbes caramelo- no será un hombre el que me substituya –exclamo con furia renovada.
Sus amigos
Solo rodaron los ojos mientras caminaban tras él.
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La horda de necesitados donceles y doncellas de la más fina clase rodeo a dos de los tres caballeros con una fiera mirada en sus rostros y moviendo las caderas al son de una canción que ellos mismos coreaban.
¿Hay algún hombre por ahi?
¿alguien para escuchar mis rezos?
Dame, Dame, Dame
Un hombre después de media noche.
¿nadie va a ayudarme a expulsar las sombras?
Y en una maravillosa demostración de trabajo en equipo, ataron a un sonriente Byakuran y a un huraño Hibari a un poste cada uno, con sus manos recorriendo descaradamente cada parte de ellos.
Mientras ese caos ocurría Giotto busco a su potencial padre número uno, encontrándolo apoyado en el barandal que daba vista al precioso mar que rodeaba a la isla.
Tentativamente se acerco al hombre de las patillas, que poso su profunda mirada negra en el.
-Hola..-saludo nerviosamente, Reborn respondió al saludo girándose a mirarlo.
-Debería decirle a Tsuna que vengo en paz –sonrió con cierto cinismo, Giotto negó apresuradamente con la cabeza.
-Mejor espera a que se emborrache un poco –sugirió nerviosamente le rubio de ojos mar.
-Buena idea –aprobó el Arcobaleno, y luego fijando su mirada en el muchacho hablo- he visto tus dibujos, lo haces muy bien.. ¿Por qué no sigues la carrera? –inquirió con cierta extrañeza el de las patillas.
-….Mamma necesita ayuda aquí…-respondió con voz suave, Reborn frunció el ceño reprobadoramente dándole un aire aterrador.
- ¿es eso lo que en verdad quieres? ¿cuidar de este hotel con tu padre? –inquirió imperiosamente el hombre, Giotto boqueo varias veces antes de responder.
- b-bueno…el no puede solo –se empequeñeció al ver la mirada del hombre.
- Giotto, ¿Qué hago aquí? –pregunto el hombre, sus ojos negros parecían perdidos en un recuerdo pasado mirando atentamente las viejas estructuras del lugar.
Giotto solamente acertó en hacer una cosa, escapar.
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Tsuna se dejo caer en la cama lamentándose audiblemente, Hayato y Takeshi también lo acompañaron.
-Hay alguien allí encima que me odia, creo que es mi madre –refunfuño Tsuna, Hayato soltó una risa seca.
-¿no que era un rayo de sol? –bufo con sorna el de cabellos plata.
-Cierra la boca- se quejo Tsuna dándole un manotazo y comenzando a desvestirse, mientras ayudaba a Takeshi a deshacerse de los zapatos.
-bien, ya sé lo que haremos…-jadeo Takeshi sentándose repentinamente, sus pies de atleta (no, no hable del olor) libres de su prisión – Haya se llevara a Hibari a pescar y yo iré con Byakuran…-fue interrumpido por Tsuna, Hayato se quejaba sobre la pesca audiblemente.
-Mejor llévalo tu a pescar, eres el más apto para convivir con el… Hayato posiblemente sea asesinado por su mal humor, recuerdo que cuando alguien lo irritaba lo mordía hasta la muerte sus amigos le miraron incrédulos - ¡no en ese sentido! Los golpeaba –rodo los ojos atándose la melena salvaje.
Los tres asintieron de acuerdo mientras se vestían de manera más decente.
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Hibari permanecía apartado de la multitud haciendo un gesto de desagrado, su fulminante mirada lo mantenía apartado de la multitud.
Byakuran seguía en medio mientras era casi-violado por los entusiastas jóvenes, no se lo veía muy incomodo..es más parecía encantado con la atención.
Así fue como lo encontró Giotto que resolvió acercarse a él, ambos se sentaron en el bar, aunque Hibari no pidió nada, el alcohol no le sentaba bien.
-¿Tienes hijos Hibari-san? –inquirió con suavidad Giotto, asegurándose de usar el sufijo de respeto.
-Tengo un canario llamado Hibrid y un puerco Espín, Roll…hasta allí van mis relaciones con los herbívoros –responde de forma seca.
-¿no quieres hijos? –pregunto Giotto con el corazón encogido.
-…claro que quiero hijos, sería un buen padre, pero no hay nadie lo suficientemente no-herbívoro como para ser receptor de mis intenciones, y Tu padre intentaría golpearme si se lo insinuara- respondió algo divertido en la ultima parte, fijando sus ojos de mercurio en los ojos cielo de Giotto..Tsunayoshi con un hijo adulto, eso le supo a amargura.
-¿Tu padre esta aquí? –inquirió sin querer saberlo realmente, el hombre nipón.
-No lo sé…-respondió Giotto con sus ojos fijos en el impresionante hombre-..no sé quien es mi padre –rectifico al ver la mirada del japonés.
¿Hay algún hombre por allí?
¿algún hombre que pueda escuchar mis rezos?
Giotto fue literalmente secuestrado por sus amigos, así que no le dio tiempo al hombre de responder a la inesperada confesión. Giotto lo miro por última vez antes de encontrarse parado en una mesa, con Byakuran de compañía bailando alegremente.
-¡Buena Fiesta! –exclamo el de cabellos de viejo que no se veía nada viejo -¿Cómo consiguió Usagi-chan comprar este lugar? –inquirió con una sonriente mirada.
-El señor que cuidaba cuando era niño le dejo dinero…el señor Giottho, de quien viene mi nombre- respondió bailando.
-… ¿mi tío abuelo Giottho? –pregunto abriendo sus ojos violeta como platos.
- creo que si..-respondió el joven rubio, Byakuran dejo de bailar y se bajo de la mesa, su rostro era una máscara de emociones.
-..ellos dijeron que el dinero quedo en la familia –su rostro de una palidez fantasmal se fijo en ella, la multitud se había alejado y ellos se encontraban casi fuera del lugar -¿Cuántos años tienes?.
-20…-respondió con el rostro esperanzado. Byakuran hizo un gesto vago y le pidió disculpas antes de alejarse, Giotto lo siguió con el rostro compungido, intentando que las lagrimas no caigan de su rostro.
-Byakuran, por favor…solo dímelo, Byakuran –su rostro desesperado le partió el corazón al hombre aventurero- ¿eres mi padre?
-Si…creo que si –respondió el hombre de ojos violetas con un hilo de voz, Giotto sonrió y lo abrazo, el correspondió torpemente aun sin asimilar lo ocurrido.
-… ¿puedes llevarme al altar mañana? ¡pero que sea un secreto! –suplico el joven, Byakuran rio pero asintió, aun embotado por la repentina revelación, Giotto soltó un grito de alegría y se alejo para continuar con su fiesta dejando al hombre asimilar lo ocurrido.
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Una de las chicas presentes, Haru Miura grito cuando bajo la mirada y se encontró con hombres escalando por la piedras.
Otras señalaron hacia el techo, y más hombres enmascarados, todos se juntaron, donceles y doncellas mientras iban hacia el centro de la pista, la canción cambio.
Hay gente en todas partes
Un olor a expectativa en el aire
Causa agitación
Del otro lado, sus ojos brillan en la oscuridad
Los hombres tomaron las sogas salidas de la nada, sendas sonrisas en sus rostros enmascarados y corearon.
Allá vamos nosotros de nuevo
Sabemos cómo empieza y como termina
¡Maestros de escena!
Ya hicimos esto antes
Y ahora volvemos por mas
Tu sabes lo que quiero decir
Voulez- vous
Y se dejaron caer, con gritos de los que estaban en tierra firme, mientras se sacaban las mascaras y buscaban a sus respectivas parejas o conocidos.
Daemon sonrio al ver a su precioso rubio caminar hacia el con una sonrisa sorprendida y con un gesto le mostro el bello collar que le compro.
Giotto sonrio mientras se daba la vuelta recogiéndose el cabello para facilitarle la tarea a su amado.
Acepta ahora o desiste
Ahora es todo lo que tenemos
Ninguna promesa
Sin arrepentimientos
Voulez-vous
Todos comenzaron a bailar al ritmo de la pegajosa canción con sendas sonrisas en el rostro, en una perfectamente imperfecta coreografía.
No es una decisión difícil
Sabemos qué hacer
La Question c'est voulez-vous
Giotto vio como su madre y sus amigos aparecían, así como también Hibari, Reborn y Byakuran, se mareo un poco y le susurro a su prometido.
-ve a bailar con mama- pidió alejándose, Daemon lo vio confundido.
En el camino lo intercepto Reborn que tenía una expresión dura en su rostro.
-con que soy tu padre… ¿Por qué no me lo dijo? –Giotto se quedo frito al escucharlo y comenzó a temblar ¿Qué su padre no era Byakuran?
-..n-no lo sé- tartamudeo con un suave gimoteo – Reborn..escúchame, Papi no sabe que lo sé..por favor no se lo digas –suplico, si Tsunayoshi se enteraba ardería Troya.
-Bien, pero a cambio..yo te llevare al altar –y sin darle tiempo se alejo dejándolo anonadado.
Giotto parpadeo varias veces, Reborn era tan..absoluto y cuando siguió caminando para despejarse un poco las manos de hierro de Hibari se cerraron alrededor de su cintura.
-Eres mi hijo, mío y del omnívoro, debí de haberlo sospechado..eres demasiado carnívoro como para ser hijo de un herbívoro cualquiera –mascullo Kyoya entrecerrando sus ojos de mercurio- ¿Quién te llevara al altar? –interrogo.
-¿e-eh?...nadie –mintió nerviosamente a punto de desmayarse – por favor no, por favor no….no te ofresc—pero sus ruegos fueron ignorados cuando el antiguo prefecto del demonio volvió a hablar.
-Bien, yo lo hare… ni una palabra a Tsunayoshi –ordeno antes de alejarse, estaba en su límite…si seguía allí le daría urticaria.
Giotto permaneció allí, parado como idiota hasta que las personas comenzaron a arremolinarse a su alrededor cantando la pegajosa canción, los rostros comenzaban a cambiar rápidamente, sus manos estaban sudadas, le dolía la cabeza, estaba muy mareado.
-Mamma..Daemon…Reborn…Byakuran…Kyoya- Sus pensamientos vagaban de un lado a otro, rememorando los últimos momentos.
-¿Amor? ¿cielito? ¿estas bien? –se preocupo el aristócrata fugado que era su prometido, sosteniéndole entre sus fuertes brazos, de reojo pudo ver a su padre materno acercarse con expresión preocupada.
-…no puedo respirar –y su mundo se volvió oscuro mientras repentinamente comprendió lo que ocurrió.
-¡GIOTTO!
-Déjenlo respirar.
-¡Hagan espacio!
-¿Qué le ocurre?
¡Mamma Mía! ¿¡Que he hecho!?
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Y damas y caballeros, aquí estamos ewe…no tenia planeado dejarlo asi de cortito pero…joder que era el momento perfecto…ojojojojo gracias a todos por comentar! Realmente me sorprendió lo bien que recibieron esta historia a pesar de sus estupideces ewe… los hamo c:
