Summary:
-Querido diario, últimamente han pasado cosas muy extrañas. No estoy muy segura pero… creo que mi novio quiere matarme.
- Su hermana ha sido secuestrada al parecer por un asesino serial que ronda en la ciudad, y su única pista es un diario en el que relata los días anteriores a su secuestro.
- Los antisépticos se usan para reducir la posibilidad de una infección o putrefacción. Bien me lo había dicho Sasuke, solo necesitas un antiséptico para evitar que una persona muera, y así poder seguir cortándola.
Pairing:
SasuSaku
Rating
M
Género.
Misterio / Suspenso / Drama / Romance.
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Capitulo 3. Parte I
Éxtasis
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20 de julio del 2009
Hola mi querido diario, ¿Cómo es posible que te haya tenido abandonado tanto tiempo? Perdóname pero la respuesta es muy simple: Semana de exámenes. Estos días han sido fatales, no recuerdo cuando fue la última vez que pude dormir algo ya que he estado muy presionada, estudiando, trabajando, haciendo lo posible por poder comer algo, no tengo tiempo para nada y muchas veces debo sacrificar mis horas de sueño para poder terminar los proyectos. Nunca he sido una chica que tienda a maquillarse pero con los fuertes desvelos a veces me torno más pálida de lo que ya soy y mis ojos presentan unas ojeras espantosas, lo agradable es que Temari es toda una escuela de maquillaje ambulante y me ha enseñado a como simular esas marcas de cansancio.
Espero tener más tiempo para escribir.
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24 de julio del 2009
…
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…
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Después de lo que paso no estoy de humor para escribir.
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26 de julio del 2009
¿Quieres saber que fue lo que paso el viernes?
Estaba preparando mis cosas para salir del aula de clases pero como es común los viernes todos se apresuraban para salir lo más rápido posible, yo por mi lado no me importaba esperar un poco más. Al observar que ya no había tanto alboroto me dirigí a la salida cuando el profesor llamó mi atención.
- Señorita Haruno, ¿me permite un momento?
- Claro profesor, ¿Qué ocurre?
El profesor se encontraba igual guardando todas sus notas en su maletín, pero aun así seguía hablándome.
- Es sobre el proyecto que les encargué, el protocolo. ¿Cómo le ha ido con el? ¿Ya lo ha trabajado?
- Así es profesor. – le dije segura de mi – Ya le he adelantado y en cuanto a la parte teórica va muy bien, mi único inconveniente aun es la parte de la entrevista. Desde hace ya tiempo dejé solicitudes en el hospital general, en el privado y el militar pero aun no me dan una respuesta concreta, todos me dicen que están muy ocupados con otras cosas o no permiten ese tipo de entrevista así que tenía planeado ir al menos a una clínica general.
- Ya veo, muy bien. – Me contestó después de un rato, por alguna razón se veía muy sospechoso - ¿Y tiene algún compañero con quien hacer el proyecto?
- No profesor, prefiero hacerlo sola.
- Bueno, todo esto se lo estoy comentando porque, efectivamente conseguir una entrevista en un hospital de nivel 3 es muy complicado y más si se es nuevo aquí, podría ir a una clínica general como usted dice pero le ayudaría mucho mas ir al hospital, además de que no solo seria sobre la calificación si no también la experiencia…
- Uhm… disculpe profesor pero ¿a qué va todo esto?
- El joven Uchiha me comentó que él está dispuesto a ayudarla con eso, el podría conseguir el permiso para el hospital. Puede trabajar con él sin ningún problema, es un estudiante muy dedicado y no se preocupe, es muy confiable en lo que se refiere a los trabajos, harían un buen equipo ustedes dos.
Mi garganta se secó en ese momento, pasaron tantas cosas por mi menta, TANTAS cosas, entre ellas fue estrangular a cierto pelinegro.
- ¿Qué me está diciendo profesor?
- Ustedes harán equipo para el proyecto, así que espero tener un excelente reporte al final del periodo.
Uchiha Sasuke…. ¡¿QUÉ DEMONIOS HICISTE?!
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27 de julio del 2009
Siempre me he considerado una chica tranquila, pasiva y muy racional. Pero no este día.
No me gusta utilizar palabras mal sonantes, pero la que describía mi humor este día era encabronada. Estaba en realidad furiosa por lo que se había atrevido a hacer Sasuke, por más que le había comentado al profesor no lo pude hacer cambiar de opinión, iba a TENER que hacer el trabajo con el pelinegro. El profesor claramente había dicho que el proyecto podía ser en equipo o individual, INDIVIDUAL. No sé que le habría dicho para hacerlo cambiar de opinión.
Llegué a mi locker y saqué las notas correspondientes a la siguiente clase para asistir a ellas sin problema alguno, siendo que la única diferencia fue que en todo el día no pude dejar de fruncir el seño y en pensar cómo iba a matar al Uchiha por lo que había hecho.
Al salir de clases fui a la biblioteca para buscar unos libros que me servirían para una tarea que debía entregar el viernes, después de buscarla en el sistema me dirigí a los estantes donde se suponía debía estar el libro, el silencio era abrumador, incluso sentía escuchar el palpitar de mi corazón.
Pasé el estante Q300, luego seguí al R450, continué al T290 hasta llegar al X018. ¿Por qué tenía que estar hasta al fondo el condenado libro?
Entré en el pequeño pasillo buscando la ficha X018-245. Justo al final del estante la encontré, saqué el libro y lo hojeé para identificar si era efectivamente el que necesitaba para el trabajo. Me encontraba tan sumida en los párrafos de este cuando de pronto sentí una presencia, había alguien detrás de mí, cerca.
Cerré el libro y me giré un tanto a la defensiva para notar al pelinegro justo detrás de mí como la ocasión en el locker, la única diferencia era que el ambiente era más intimo ya que no había nadie y estábamos justo en el fondo del pasillo entre los estantes, los cuales nos cubrían por completo gracias a la gran cantidad de libros.
Un fuerte escalofrió me recorrió al estar tan cerca de él, de esta forma tan intima me hizo sentirme nerviosa, nerviosa y a la vez molesta.
- Hola. – me sonrió sin más, saludándome como si nada estuviera pasando.
Pero mi respuesta fue fruncirle el seño - ¿Cómo te atreviste? ¿Por qué hiciste eso? – le reproché pero midiendo mi voz, estábamos en la biblioteca.
- ¿Qué cosa? – me preguntó mirándome como si fuera totalmente inocente de culpa.
- ¿Por qué le dijiste al profesor sobre el proyecto? Te dije que quería hacerlo sola, ahora estoy obligada a hacerlo contigo.
Entonces levantó una ceja mientras me sonreía de forma picara – No recuerdo haberle dicho que lo "hicieras" conmigo.
Me sonrojé lo mas que pude al comprender el doble significado de esa oración – No te hagas el tonto, sabes a lo que me refiero – seguí reprochándole pero sin poder evitar el sonrojarme – No sé qué es lo que quieras Sasuke, ni lo que estés tramando pero ni creas que obtendrás una calificación fácil solo porque estás conmigo.
- La calificación es lo que menos me importa…. – me contestó.
Callé por un momento, aquellas palabras fueron diferentes, me hicieron dudar.
- ¿Qué es lo que te importa? – le pregunté un tanto temerosa, no sé qué era lo que estaba pasando pero me sentía asechada. Inconscientemente me hice un poco para atrás pero choqué con la pared, no tenia salida.
- Te lo había dicho antes, quiero hacer el trabajo contigo. – se inclinó solo un poco para acercarse más a mí.
Volví a sentir mis mejillas arder, su presencia me estaba consumiendo, su fragancia me embriagaba, su mirada me hipnotizaba ¿Cómo es posible que un chico tenga tanto poder? Agité mentalmente mi cabeza y puse mis manos aun sosteniendo el libro en su pecho para hacer distancia, estaba demasiado cerca de mí.
- Y dime ¿por qué quieres hacerlo conmigo? Puedes estar con cualquiera, o incluso puedes hacerlo solo. – apenas pude articular las palabras, era la primera vez que me costaba tanto decir algo sin que me temblaran mis labios
Sasuke desvió un poco la mirada, era obvio que estaba pensando en su respuesta, luego me percaté de que sus mejillas tomaron un tenue color rosa aunque lo disimulaba mucho. No sé cómo expresar esto pero verlo tímido era algo extraordinario, era más común verlo fastidiado.
- Pues… - me dijo luego de unos segundos – creo que es porque me gustas….
…
…..
….
¡¿QUÉ?!
Mi cabeza en ese momento se partió en miles de pedazos, cada uno con una idea diferente. Una parte de mi se reía de lo tonto que eso sonaba, la otra parte se molestaba aun mas por jugar conmigo, otras se ponía confusa, otra asustada…. En fin.
Pasaron muchos minutos después de que dijo eso, yo estaba en Knock out. Sasuke aun no chocaba la mirada conmigo, esperaba mi respuesta.
- Aléjate de mi… - fue lo único que pude decir después de todo ese mar de emociones y pensamientos. Como pude lo empujé un tanto más y lo aparté de mi camino para salir de ese estrecho pasillo y como lo había dicho anteriormente, alejarme de él.
Salí del pasillo, pero sin esperarlo él me tomó de la muñeca haciendo que me diera vuela y lo confrontara.
- ¿Qué es malo que me gustes? – el tono de su vos había cambiado, se volvió más duro como si estuviese enojado aunque lo dijo bajo para no llamar la atención. Apretó con un poco más de fuerza mi muñeca - ¿Es acaso una broma para ti?
- Creo que es obvia esa respuesta Sasuke. – le contesté con la misma frialdad, una cosa es que un chico se quiera hacer el rudo con las chicas y otra muy diferente es que se esté propasando de los limites - ¿Por qué un chico como tú se fijaría en alguien como yo? Además no me conoces lo suficiente para justificar tu supuestos sentimientos – intenté mantener el tono de mi voz pero me fue más difícil esta ocasión debido a su agarre y porque me estaba empujando hacia donde estaban las mesas y sillas de estudio. Me sentí más asustada al notar que no había nadie alrededor ¿Por qué tenía que estar tan alejada de todo?
- ¿Quieres saber porque me gustas?
Lo miré fijamente ya que su mirada había cambiado, se veía desesperado. En ese momento me di cuenta de algo.
Estaba aterrada.
Me empujó sin esforzarse mucho hasta hacerme chocar con uno de los sillones que estaban al fondo y con un poco mas de fuerza me hizo tropezar para caer de espaldas contra este, aprovechó la posición para acomodarse entre mis piernas, sostenerme aun por mi muñeca mientras su otra mano se aferraba en mi hombro, quedando escasos centímetros su rostro del mío, sentía su respiración justo en mis labios.
No sabía qué era lo que estaba pasando, estaba en estado de shock pero no fue hasta que él habló unos segundos después.
- Es por eso que me gustas…. Tu miedo. – me dijo lentamente, de una forma tan baja que apenas lo escuché – Siempre estas alerta y no importa lo que te digan, no confías en nadie…. – sonrió, entonces cerró los ojos y aspiró, estaba sintiendo mi fragancia – Dime Sakura,… si te intento besar ahora, ¿me electrocutarás?
Y la cosa era que al momento que me empujó inconscientemente saqué el aturdidor que me había comprado Naruto en caso de que algún hombre intentara propasarse conmigo, lo saqué y lo pegué en su costado izquierdo, mi mano temblaba pero mi dedo estaba firme en el botón de encendido.
Esperabas a que hiciera cualquier movimiento para encenderlo ¿cierto? – rio suavemente, entonces solo se movió un poco para recostar su cabeza en mi pecho, y se quedo ahí un momento.
Estaba segura de que disfrutaba la situación y mas porque podía sentir el latir de mi corazón, estaba eufórica y este latía sin parar, mi respiración estaba acelerada y sin poderlo evitar mis ojos comenzaron a ponerse cristalinos, no sabía qué hacer y estaba segura que cualquier movimiento por parte de él haría que lo electrocutara.
Fue entonces cuando me soltó, colocó sus manos a mis costados para verme fijamente.
- En la semana me gustaría que quedáramos para el proyecto ¿te parece? – volvió a sonreírme y se inclino para darme un pequeño beso en la frente – hasta entonces… florecilla.
Se quitó de encima y se fue.
Yo seguía en el sillón, estaba petrificada y sin poderlo evitar más, las lágrimas comenzaron a deslizarse por mis mejillas. Agradecí que no hubiese nadie a mí alrededor ya que no quería que me vieran de esta forma, llevé mi mano libre a mi rostro y lo cubrí con ella, suspiré muchas veces intentando regular mi respiración. Me decía a mi misma que dejara de llorar pero me era muy complicado, las sensaciones que me hizo sentir fueron espeluznantes, creí que me mataría en cualquier momento.
Después de unos momentos me reincorporé un poco más tranquila aunque sentía mis piernas temblar, aun estaba muy nerviosa pero el llanto ya había pasado. Respiraba hondo una y otra vez para regular mi respirar. Comencé a maldecir dentro de mi cabeza ¿Qué demonios sucedía con ese sujeto? ¿A qué se debió ese cambio de personalidad tan radical? Muchas ideas cruzaban mi mente, entre ellas un detalle que pase desapercibido.
Creo que pude percibir un tenue aroma a alcohol cuando Sasuke estuvo cerca…
No recuerdo exactamente cuánto tiempo pase hasta sentirme tranquila para irme, pero algo termino sorprendiéndome aún más y fue que al levantarme para comenzar a caminar noté algo bastante incomodo y embarazoso. Mi ropa interior estaba húmeda…
¡¿QUÉ DEMONIOS ES LO QUE OCCURRIO EL DIA DE HOY?!
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30 de julio del 2009
No hay nada más desagradable que no poder concentrarme en mis estudios por ideas irrelevantes que aparecen en mi cabeza, no solo no podía dejar de pensar en aquella escena que ocurrió en la biblioteca, si no tampoco la idea de que a pesar de sentirme muy aterrada mi cuerpo reaccionara de una manera poco usual. Comprendo que una chica pueda excitarse al sentirse en una situación tan intima con un chico pero yo estaba aterrada ¿Cómo podía ser eso excitante?
Llegué más temprano de lo habitual a casa, el profesor que iba a dar la última clase mando un correo avisando que por causas personales faltaría y como no tenía mucho ánimo de estar en la universidad decidí volver a casa.
No había visto a Sasuke desde aquel momento, y la verdad no me importaba en lo más mínimo el verlo, de hecho aquella idea no era nada gratificante.
Abrí la puerta bastante cansada y entré sin más para tirar mis cosas a un lado y dejarme caer en el sillón, cerrando mis ojos intentando relajarme un poco.
De pronto un extraño aroma comenzó a inundar mis fosas nasales, esa aquella curiosa colonia tan varonil y fresca. Mis sentidos comenzaron a divagar dejándose llevar por ello. Sabía que todo eso era fruto de mi mente pero aun así parecía tan real, desde aquél momento no podía dejar de sentirlo.
Inconscientemente llevé una de mis manos a mi pecho para percatarme de que mi corazón se encontraba agitado ¿Cómo? No lo sabía, pero sentir mi mano ahí me terminó produciendo una extraña sensación y sin poderlo evitar más comencé a apretar mi seno suavemente provocándome un extraño cosquilleo que recorrió todo mi cuerpo. Era una sensación demasiado placentera y confinada con el aroma de aquella colonia me hacía pensar en una persona…
Entonces abrí mis ojos inmediatamente, para reincorporarme ¿Cómo era posible que pudiera percibir el aroma de Sasuke? Era una completa idiotez, es imposible que este en mi departamento. Todo es producto de mi retorcida mente.
Desafortunadamente por mucho que lo negara y repitiera en mi cabeza, mi cuerpo aun estaba muy estimulado y me pedía a gritos un escape. Terminé sonrojándome bastante así que sin poderlo evitar más opté por darle a mi cuerpo un momento de auto-gratificación.
Entré a mi habitación asegurándome de cerrar la puerta tras de mí para dejarme caer en la cama, es claro que solo yo estoy en mi departamento pero no me gustaba la idea de sentirme expuesta…
¿Sentirme expuesta? Y si Sasuke estuviera aquí y entrara a la habitación para encontrarme desnuda ¿Cómo reaccionaría? Entonces un poco tímida comencé a desabotonar mi blusa para acariciar mis senos aun sobre el sostén, los apretaba y manoseaba en círculos.
Era extraño, por alguna razón los sentía un poco más hinchados a otras veces, no es que siempre hiciera estas cosas pero puedo notar una curiosa diferencia. Cerré los ojos un momento para terminar imaginando que eran unas manos grandes y fuertes las que me estaban provocando aquel morboso placer. Al principio lo hacía de manera suave, pero con forme pasaban los segundos sus ansias iban aumentando, los apretaba con un poco mas de fuerza haciendo que se sintieran aquellos botones por sobre la tela.
Sin pudor alguno llevo su dedo pulgar e índice a aquella zona y los comenzó a apretar sobre la tela, a pellizcar de panera ruda sin lastimarme – Sasuke….. – un suave susurro escapó de mis labios ante aquella sensación, provocando que arqueara un momento mi espalda haciendo la cabeza para atrás, inconscientemente apreté mis piernas una contra la otra ya que esa sensación en mi entrepierna comenzó a ser una molestia.
Mi mente comenzó a jugarme bromas en ese momento, podía escuchar a Sasuke hablarme al oído.
"Dime Sakura ¿Qué es lo que sientes?"
"Y-yo…. No.. no lo…."
"Mmmm…. Dime… ¿Qué tienes aquí que se ve tan curioso….?"
"No, no Sasuke, no toques ahí…."
"Quien hubiera imaginado que estarías tan húmeda… y solo estoy tocando sobre la ropa interior.."
"D-detente,… por favor no… para…."
"Abre las piernas Sakura.. Ábrelas… un poco mas….. Eso es, buena chica…"
"Aah… e-espera…. Mmm….."
"Eres realmente una pervertida… está bastante húmedo aquí…. me pregunto cómo estará dentro…"
"Y-ya déjalo… déjalo o yo me… me voy a… voy a….."
"estas realmente apretada… caliente y mojada Sakura…. Y solo son un par de dedos los que te están estimulando…"
"S-Sasuke…. Sasu…. Aah…."
"Ponte en cuatro,… inclínate hacia adelante…. Así me gusta, mi sumisa….."
"Y-ya… ya no…. ahh…. ¡Sasuke….. Sasuke!"
Sentí mi cuerpo subir al cielo y luego aquella sensación de caída, fue tan gratificante que termine tendida boca abajo en la cama quedando así por quien sabe cuánto tiempo, mi vista estaba perdida y mis ojos nublados, no podía ver ni sentir nada que no fuera esa placentera sensación.
Poco a poco mi cuerpo terminó relajándose para girarme y quedar boca arriba mirando al techo, mi mente aun daba vueltas. Como lo dije antes yo no suelo hacer estas cosas pero por alguna razón, fue realmente bueno el hacerlo.
Un poco más espabilada me senté en la cama aun sintiendo mis piernas un tanto entumidas y lentamente comencé a abotonar mi blusa, pero luego lo dudé y decidí que lo más conveniente era tomar un baño. Sin que lo pudiera esperar en aquél momento al levantar mi vista algo choco contra mi propia realidad dejando atrás la fantasía.
No estoy segura realmente, pero juro que había cerrado la puerta, entonces ¿Por qué en ese momento estaba completamente abierta?
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31 de julio del 2009
Podría considerarme testaruda, pero no puedo sacar de mi mente lo de la puerta. Mi cabeza comienza a jugarme bromas debido a la fatiga y vaya que hoy me jugó una muy buena.
Viernes, antes eran los días que ansiaba con tanto animo pero ahora creo que son los que mas aborrezco con una buena razón, los profesores al saber que tenemos dos días libres lo ven como tiempo suficiente para llenarnos hasta el cuello de tareas, proyectos y futuros exámenes.
El día de hoy había despertado más temprano de lo normal debido a que tenía que asistir a una clase extra a primera hora de la mañana, estaba un tanto sonámbula caminando por los pasillos cuando de pronto sentí que alguien me empujo hacia delante mientras me ponían el pie. Desperté en seguida para recibir el frio y duro mosaico justo en mi cara, afortunadamente giré mi cabeza y caí sobre mi mejilla evitando así lastimarme de gravedad la nariz, por el tropiezo mis libros salieron a todas direcciones mientras yo quedé un par de segundos en el suelo.
Bastante molesta y sorprendida levanté la vista para encontrarme con cierta pelirroja que ya no había visto en tanto tiempo.
- Oye tú ¿Cómo estas pequeña campesina? – me dijo inclinada hacia mí con una sonrisa – Discúlpame, no te vi y accidentalmente tropezaste, creo que mis lentes no son lo suficientemente buenos como para poder percibir tu repugnante presencia.
Karin…. No sé porque siempre tiene que haber un brabucón en las escuelas, lo que más me sorprende es que es la primera vez que me veía involucrada con uno y peor aun sin saber la razón, ni siquiera compartíamos alguna clase.
Me limité a guardar todas las cosas que quería decir en el momento para reincorporarme pero de pronto sentí un pie en mi hombro obligándome quedar recostada.
- Escúchame atentamente, florecita de plástico, Sasuke es MIO si te atreves a acercarte una vez más a él, me encargaré de que te expulsen de esta escuela que por cierto no sé qué demonios haces aquí en primer lugar.
- Creo que estudiando… - le susurré mirándola a los ojos de manera agresiva, esta chica comenzaba a molestarme enormemente pero por alguna razón prefería mantenerme pasiva aunque su pie estuviera en mi hombro – Yo simplemente me dirigía a mi clase.
- No te hagas la inocente florecita putrefacta, sé que estas tras él como el resto de las zorras en esta universidad pero te advertiré algo porque soy una buena chica. – se inclinó totalmente para estar frente a mi – Si vuelves acercaste siquiera un poco a él... Date por muerta.
No sé porque pero por un momento me dieron muchas ansias de decirle que eso era imposible ya que él era mi compañero de equipo, pero me mantuve pasiva y callada, simplemente me limitaba a verla. Al parecer comprendió mi ley del hielo y solo se reincorporó diciendo otras tonterías para luego irse. Ya estando sola me senté sobre mis piernas, acaricié mi mejilla y las otras partes de mi cuerpo que se vieron afectadas por el golpe.
Saqué un espejo de mi bolsa de mano para ver los daños en mi rostro y notar un moretón en mi pómulo izquierdo. Maldecí para mis adentros, si Naruto me viera en esa condición de seguro cometería homicidio en primer grado.
Suspiré cansada y fastidiada para comenzar a recoger mis pertenencias que yacían por todo el suelo, mientras seguía arrodillada en este. Entonces vi que alguien me ofrecía una mano, levanté la mirada curiosa para encontrarme con aquellos ojos azabache.
La primera idea que cruzó por mi mente en aquel momento fue huir por mi vida pero había algo esta ocasión, me miraba con una cálida sonrisa y una dulce mirada, era completamente otra persona. Un tanto dudosa acepté su mano y me ayudó a reincorporarme para luego darme el resto de pertenencias que él había recogido.
- Te lo agradezco. – me limité a decirle sin querer chocar la mirada con él. El solo tenerlo cerca me recordaba aquella escena en la biblioteca. Y la de ayer.
- ¿Qué te paso? – sentí como acarició de manera tan suave mi mejilla que instantáneamente me hice para atrás nerviosa – Lo siento, no voy a lastimarte. - bajó la mirada muy apenado, demasiado – No te culpo por sentirte así conmigo,… de hecho quería hablar de eso - suspiró – ese día… estaba bastante cansado, tuve que ir a una reunión importante y luego a una conferencia, fue en madrugada y ofrecieron muchas bebidas, me vi forzado a consumirlas mas para tener energías y mantenerme despierto pero creo que por momento perdí el control de mi mismo. - eso me hizo recordar, aquel extraño aroma a alcohol.
- ¿Estabas ebrio? – le pregunté insólita, era una tontería, ¿Cómo te atreves a ir ebrio a la escuela?
- No exactamente,… pero ya me estaba comenzando a provocar ciertos efectos el alcohol - se sonrojó. Uchiha Sasuke… SE SONROJÓ – lamento verdaderamente lo que ocurrió en aquel entonces.
Debo admitir que fue un momento algo incómodo para mí, no sabía qué clase de respuesta tenía que darle – Está bien Sasuke, pero por favor que no se repita, al menos no en mi presencia….
Y así me sonrió, pero no fue esa tétrica sonrisa posesiva psicópata, al contrario era una sonrisa dulce y alegre ¿Con quién estoy hablando?
- Bueno…. Quería decirte sobre el proyecto – me sacó de mis pensamientos – dime a donde y cuando te gustaría ir…
- Pues… - lo miré un tanto incrédula – a donde sea mientras nos de permiso y cuando sea, no creo que podamos pedir una cita a cualquier horario.
El negó con su cabeza – Responde mi pregunta. Donde, cuando y a qué hora te gustaría ir.
- Por favor Sasuke, no me digas que puedes conseguir una cita personal, haha está bien inténtalo. –Busqué mi agenda entre todas las cosas para verificar las fechas – Por lo que veo tendré ocupado mi próximo fin de semana, podría ser el 8 de agosto – levanté la mirada un tanto retadora. – el 8 de agoto, entre l de la tarde en el hospital general.
El me miró de la misma manera y solo se limitó a sacar su celular y marcó. Se quedó así un par de segundos en lo que respondían la llamada – Muy buenas tardes, con el director por favor. Habla Uchiha Sasuke…. Muy buenas tardes…. Igualmente… - entonces alejó un poco su celular y apretó el botón que indicada el alta voz. – Recuerda que le había comentado de la entrevista ¿cierto director? Le hablo para poder confirmar ya una fecha.
- Por supuesto joven Uchiha, usted diga que día quiere asistir, con mucho gusto lo atenderemos – contestó la voz de un hombre que parecía ser mayor.
- Sakura… - él me llamó haciendo referencia.
- Pues… - me puse un tanto nerviosa, no creí que Sasuke me pasara la llamada – Disculpe ¿habría algún problema si es el 8 de agosto? Puede ser a la hora que usted quiera. – dije un tanto tímida.
- A la 1 pm director – me miró un poco divertido Sasuke.
- Anotado, entonces esperaremos su visita, haré espacio en la agenda y dejaré tiempo libre a doctores y enfermeras para que puedan atenderlos sin ningún problema.
- Se lo agradezco – y colgó - ¿y bien? – me volvió a mirar con una sonrisa muy retadora mientras guardaba su celular.
Tengo que admitir que me sorprendió demasiado lo que acababa de pasar – Puedo preguntar… ¿Cómo hiciste eso?
- Mi empresa es el principal proveedor de recursos del hospital general, ofreciendo descuentos y ofertas dependiendo las ganancias de este, así que pues digamos que puedo pedir lo que sea sin miedo alguno.
- Semejante abuso de poder… - susurré viéndolo con los ojos entrecerrados – Bueno, gracias por ayudarme a conseguir una cita – volteé mi mirada un poco apenada mientras intentaba sonreírle, pero un muy intimo pensamiento recorrió mi mente al darme cuenta de que aun no había gente a nuestro alrededor.
- No tienes nada que agradecer, somos un equipo. – me dijo sinceramente, a lo cual el miedo que sentía hace unos momentos se fue desvaneciendo poco a poco. Entonces lentamente se acercó más a mí y llevó su mano a mi mejilla donde se encontraba el moretón y con un par de dedos acaricio aquella marca - ¿Qué ocurrió? – el tono de su voz había cambiado, se volvió fría.
Suspire un poco fastidiada – Hay una chica, que por alguna extrañísima razón se trae un increíble odio contra mí desde que me vio, sin siquiera saber porque pero me molesta siempre que tiene la oportunidad.
- ¿Quién es? – me dijo cortante mirándome fijamente a los ojos, esos increíbles ojos posesivos, espera un momento ¿en qué momento se acercó tanto a mí para sentir su respiración? Y más importante, ¿Por qué estoy sintiendo miedo otra vez?
- Pues… - me sonrojé y era obvio no podía evitarlo, nuevamente ese mar de sensaciones, su aroma, su presencia, esa mirada. ME ESTABA VOLVIENDO LOCA – Es una chica pelirroja llamada Karin. – sentí como acariciaba con tanta delicadeza mi mejilla que cerré mis ojos instintivamente disfrutando de aquel rose.
Mi interior comenzaba a arder, quería que aquella mano me acariciara con más intensidad, quería sentirlo por mi cuerpo, tangué saliva.
Después de un momento lo miré y solo me percaté de su molestia en los ojos mientras me observaba un poco molesto – Ts…. – hizo una mueca, para acercarse a mí y darme un beso en la mejilla – Es tarde, debo irme. Te veo en Inmunología. – se dio la vuelta y se fue.
Me quedé solo un segundo estática verlo retirarse, llevé mi mano a mi mejilla donde había sentido aquel lindo detalle.
Y como dijo, nos vimos en la clase. Platicamos un momento antes de que llegara el profesor, quería que quedáramos después de clases para comenzar a ver la parte teórica y aunque le había dicho que ya la tenía casi terminada, él insistió en que quería cooperar. No paso gran cosa después de eso, a excepción de que Sasuke hizo un puchero de decepción al negarme a salir con él terminando las clases, nunca creí ver a un chico más adorable haciendo eso, me dieron ganas de abrazarlo.
Admito que me hubiera gustado quedarme con él un poco más de tiempo ahora que se mostraba un tanto "normal" si así se pudiera decir pero tenía que llegar temprano a casa, recibiría a una persona muy especial.
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3 de agosto del 2009
El fin de semana no podía ir a la cita en el hospital que habíamos quedado por una muy buena razón. Naruto venía a visitarme por primera vez. Llegó un poco mas noche de lo que habíamos acordado el viernes, pero nunca creí sentirme tan contenta al tenerlo cerca.
Recuerdo que llegué emocionada al departamento y limpié como loca cada rincón de este y corrí al supermercado para comprar algo y hacerle su comida favorita, siempre he dicho que ese estomago sólo se llena si hay de todo en la mesa.
Recibí su llamada cerca de las 6, me dijo que tardaría unas cuantas horas más pero no me importó, el hecho de saber que él iba a llegar me enloqueció.
Subía las escaleras lentamente debido a que las bolsas de las compras eran muy pesadas y ya no aguantaba las muñecas, traerlas cargando desde hace más de 30 minutos fue un martirio total.
- Permíteme ayudarte. – escuché una vos delante de mí pero no pude ver muy bien por una de las bolsas que traía enfrente, luego sentí como me quitaron aquella bolsa y una de mi mano izquierda para encontrarme con esa floja mirada.
- Muchísimas gracias Kakashi, creí que se me caerían los brazos – reí ligeramente y él me correspondió de la misma manera – Pasa por favor – le dije al momento que llegamos a mi departamento y aunque algo tímido, me sonrió nuevamente.
- Vaya, por lo que veo creo esperas a alguien ¿cierto? – Entró para dejar las bolsas sobre la mesa – Y por la cantidad de cosas que traes es un chico el que va a venir – me miró un poco serio pero sin dejar de sonreír – espero que no busque algo más que solo la cenar.
Me sonrojé un poco mientras reía – Claro que no Kakashi ¿Cómo crees? El chico que vendrá es mi hermano, Naruto. – tomé su mano para llevarlo a una de las mesas que estaban en el pasillo para enseñarle una foto.
- Bueno, creo ver el parecido – se burló y yo lo empujé suavemente - ¿y tus padres?
- Ellos fallecieron cuando era muy pequeña, de hecho no recuerdo nada de ellos salvo las fotos y cosas que Naruto dice. Él es mi única familia. Oye ¿te gustaría pasar la noche con nosotros? Me gustaría mucho que lo conciertas, le agradarías mucho.
- Lo lamento pequeña – llevó su mano a mi cabeza y la acaricio suavemente mientras me sonrojaba – Me gustaría conocerlo pero me es imposible, unos asuntos del trabajo me obligan a salir de la ciudad y no volveré hasta la próxima semana.
Realmente me hubiese gustado que Kakashi estuviera con nosotros, a Naruto le habría agradado pero no se pudo hacer nada, además de que Naruto termino llegando por las 10 pm, no recuerdo sinceramente cuando me sentí tan feliz al verlo.
Tan contenta estaba que no podía siquiera dormir, después de comer y ver una película, continuamos despiertos mientras le contaba todas las cosas que habían pasado en la universidad, sobre Temari y Kakashi, evitando hablar de Karin. Lo complicada y agobiante que era y los exámenes, sintiéndome orgullosa al enseñárselos a Naruto para que viera mis calificaciones. En fin fue increíble.
El sábado salimos y le di un tour por la ciudad, ya que él solo una ocasión pudo venir y fue por cosas del trabajo así que no pudo apreciarla del todo, comimos fuera y me llevó al cine. Llegamos un poco tarde al departamento y como era de esperar comenzaba a sentir el cansancio en mi cuerpo, la falta de sueño y el estar activa toda la semana anterior me consumía. Como no quería separarme de él dormimos los dos en la sala, yo sobre el cojín y el debajo de este sobre varias sabanas que puse para que estuviera cómodo, estábamos recostados viendo una película en la tele cuando esta fue suspendida por un reportaje.
¿Cómo puedo explicarlo? Pero pese a que fue un sábado increíble, tuve una fuerte discusión con Naruto, tanto que hoy siendo lunes, aun me siento un tanto deprimida.
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5 de agosto del 2009
Hoy hablé por teléfono con Naruto, quería que se sintiera tranquilo pese a lo que ocurrió el sábado, no podía negar sus preocupaciones pero tampoco quería irme sabiendo lo mucho que me estaba costando salir adelante, y las gratificaciones que obtendría a futuro.
"Lamentamos interrumpir su programación para informales a los ciudadanos que hubo otro ataque, a las afueras del centro se encontraron los cadáveres de dos jovencitas no mayores de 20 años, las condiciones en las que se hallaron son tan atroces que no podemos describirlas del todo para no perturbar a la audiencia.
Se encontraron cerca de las 9 pm cuando una pareja pasaba por el lugar y percibieron un aroma muy penetrante que los hizo ir a lugar, las investigaciones dicen que las jóvenes fallecieron el miércoles entre las 6 pm y las 10 pm. La escena del crimen muestra que el homicidio se llevó a cabo en otro lugar y luego fueron depositadas entre los botes de basura del callejón, y las características que presentaron sus cuerpos indican que este acontecimiento fue provocado por la misma persona responsable de los otros asesinatos.
Homicidio, tortura, violación y mutilación, todo eso sufren las víctimas, lo único que intriga a las autoridades es el orden en el que este ocurre…"
Recuerdo como Naruto estalló, quería que me largara de este lugar junto con él al día siguiente, no quería dejarme sola en esta ciudad pero yo insistí en que estaba bien, que yo solo salía para ir a la universidad y que era muy raro que llegara noche, que nunca saldría con algún desconocido y me mantendría en contacto.
Me costó mucho trabajo hacer que se fuera a casa lo menos intrigado posible, pero quedamos en que siempre le mandaría un correo electrónico al salir de la universidad y que le hablara cuando menos una vez a la semana, incluso quedó que en cuando tenga el suficiente dinero me compraría un teléfono celular para tenerme siempre localizada.
Comprendo su preocupación y el porqué actúe así pero ¿Por qué razón terminaría siendo yo victima de aquel homicida?
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7 de agosto del 2009
Terminó la clase y tranquilamente comencé a guardar mis pertenencias sin tomarles atención a todas las chicas que estaban a mí alrededor, o bueno para ser más precisa, alrededor de Sasuke.
Reía internamente bastante divertida al verlo completamente fastidiado con el seño fruncido y aquella tan ya conocida mueca al tener a un grupo de chicas muy pegadas a él diciéndole tontería y media. Lo miré de reojo y sonreí divertida como no lo dejaban en paz. Un poco después Sasuke se percató de que lo miraba divertida para luego el verme con una cara de "Síguete burlando y veras como te va"
¿Qué podía hacer? Era muy divertido aquello.
No fue hasta que el profesor le dijo al grupo de chicas que si no salían del salón inmediatamente se vería obligado a dejarles tarea extra por importunar al joven Uchiha, aquello también fue muy gracioso. Luego el profesor se despidió y salió del aula dejándonos solos. Sasuke se recargó en la silla y suspiró profundamente
- ODIO mi vida…..
Sin poderlo aguantar más comencé a reír, ahora había cambiado totalmente su expresión.
- En verdad que debe ser muy difícil ser tú – le dije después de tranquilizarme un poco – Tenias una expresión tan divertida.
Volteó para verme de frente – Ha Ha que gracioso, síguete burlando y veras como te va. – me miró con un puchero.
- Bueno Sasuke ¿Qué se le puede hacer? – Me levanté de mi asiento – Eres el GALÁN de la universidad, y como tal tienes que sufrir las consecuencias ¿Quién te manda estar tan guapo? – volví a reír.
Me miró un tanto confundido y solo se hizo un poco para atrás aun estando sentado obstruyendo mi única salida - ¿Te parezco atractivo?
- ¿Eh? – no esperaba eso en lo absoluto, me sonrojé sin poderlo evitar y sólo hice una mueca mirando para otro lado – No sé de donde sacas esas cosas, yo solo digo lo que veo… ahora vámonos, que es hora de comer y muero de hambre. – Puse mi mano en su hombro y lo empujé solo un poco para molestarlo.
Sonrió tiernamente y tomó mi mano con la suya y la llevó a su mejilla para acariciarla con esta cerrando sus ojos quedándose así un momento.
- Etto…. – me quedé tiesa, me puse un poco nerviosa - ¿Sasuke?
- ¿Qué vas a comer? – me contestó después de un momento aun con los ojos cerrados.
- Traigo un poco de manzana picada.
Entonces los abrió frunciéndome el seño y soltando mi mano - ¿Por qué?
- ¿Cómo que porque? Muero de hambre, aunque no lo creas necesito alimento.
- Tonta, ya sé porque vas a comer, pregunto por qué vas a comer solo eso.
Me sonrojé aun mas, como explicar que mi situación económica no me permitía comprarme algo en la cafetería y que la comida que había comprado el fin de semana ya se terminó dejándome solo con sobras y un poco de fruta.
- No soy tonta – le respondí con un puchero – y pues…. No es de tu incumbencia – le contesté dándole la espalda con mis brazos cruzados.
Creo que ese fue un grave error, Sasuke se levantó y me rodeó con sus brazos acercando su rostro al mío susurrándome muy bajo al oído.
- No me digas… que tú también eres de esas chicas que se meten a estúpidas dietas y se limitan a comer nada… - su vos se volvió tétrica y posesiva, me miraba con los ojos entrecerrados pero aun así podía jurar notar un instinto asesino, odio, asco y demás cosas se percibían.
- ¿De qué estás hablando? – apenas le dije, no fue hasta que hablé que me di cuenta que estaba temblando – S-Sasuke estás loco ¡claro que no!
- ¿Entonces? – demandó abrazándome un poco más fuerte, pegando completamente su pecho a mi espalda, lo cual estuvo a punto de hacerme explotar, mi trasero estaba completamente pegado a él, en una zona en la cual podía sentir algo que aunque estaba tranquilo se notaba bastante grande.
Desvié mi mirada a otra parte totalmente avergonzada por todo, hasta quería llorar pero no podía negar que una parte de mi me traicionaba reaccionando de una manera nada consiente - No tengo dinero para comprarme algo más de comer, y en casa solo tengo sobras y un poco de fruta – le respondí muy bajo haciendo un puchero.
Lo escuche suspirar, volví a mirarlo extraña y noté que su actitud se había calmado, volvió a ser el Sasuke de antes - ¿Por qué no lo dijiste antes? – ahora él me respondió con un puchero mientras comenzó a frotar su mejilla contra la mía – La alimentación es una de las cosas que más importan para tener una buena salud Sakura, sin una buena alimentación el cuerpo es más frágil ante las heridas.
No lo sé, pero creo que era la primera vez que lo escuchaba pronunciar mi nombre, demonios se escuchaba tan bien - ¿Acaso eres mi hermano o qué? No le voy a estar diciendo eso a cualquiera que me lo pregunte, tonto. – me quejé aunque seguía sonrojada, su mejilla pese a estar frotándose con la mía la podía sentir muy fría.
- Tú eres la tonta – me contestó divertido y se alejó solo un poco para sin dificultad alguna cargarme con sus brazos como recién casados.
- ¡S-Sasuke! – Me alteré un poco y rodeé su cuello instantáneamente temiendo que pudiera soltarme - ¿Qué crees que estás haciendo? ¡Bájame de una buena vez!
- Eres mas ligera de lo que pensé, eso significa que no has estado comiendo bien – me miró con una mueca - ¿Estoy en lo correcto verdad?
- A ti que te importa eso, ya bájame. – lo miré muy sonrojada y avergonzada.
Volvió a hacer una mueca y con sin dificultad se inclinó para tomar mi bolsa y su mochila con una mano y comenzar a bajar por las escaleras.
- Uchiha Sasuke ni te atrevas. – le advertí temiendo lo que seguiría a continuación.
Pero solo sonrió divertido – Es tu castigo por burlarte.
Muy bien el día de hoy aprendí una lección realmente importante. Uchiha Sasuke es un tipo de lo más vengativo. Al notar como salíamos del aula solté mi agarre de su cuello y aprovechando eso él me dio mi bolsa para que me pudiera cargar con más comodidad.
Mi cara estaba en lo más extremo roja, intentaba tener la mirada perdida o fija en mi bolsa pero aun así era imposible no sentir TODAS las miradas sobre nosotros y escuchar los susurros, los gritos de sorpresa y las quejas tras nosotros.
¡Uchiha Sasuke estaba cargando a Uzumaki Sakura frente a todos! El increíblemente apuesto magnate hombre de negocios estaba llevando en brazos a la rara y pobretona rata de biblioteca de la universidad.
Algo muy malo debí haber hecho en mi vida anterior, quizá fui una genocida o una violadora de niños, no lo sé pero debió ser realmente malo para pasar esto ahora.
El alboroto fue disminuyendo debido a que nos encontrábamos fuera de la universidad, estábamos en la parte trasera. El estacionamiento.
- ¿A dónde me llevas? – le dije con un puchero y los brazos cruzados.
- Probablemente a un callejón o a una carretera apartada, para violarte y después asesinarte - Lo miré totalmente incrédula casi gritando mientras él me respondió con una sonrisa y volviendo a besar mi frente – Era una broma florecilla, vamos a desayunar – llegamos a lo que parecía ser su auto, un deportivo realmente bonito y al parecer costoso.
- Sasuke, te lo dije no tengo dinero. – el sonrojo y nerviosismo aun no se iban y mucho menos con esa supuesta divertida broma – Además no tengo mucho tiempo libre, tengo una clase después de la hora libre.
- Tienes anatomía si más no me equivoco ¿verdad? No tienes por qué preocuparte, no habrá clase este viernes tampoco.
- Espera un minuto ¿Cómo sabes que no habrá clase? Y más importante aun ¿cómo sabes que clase tengo?
- Siempre que te veía en la cafetería, al salir caminabas en dirección a los laboratorios de anatomía, y si no era esa clase debía ser parasitología pero esa asignatura es de los últimos semestres.
- Eres un verdadero stalker* Sasuke…
- Por supuesto que no, no es mi culpa tener el cabello rosa y ser la más popular de la escuela.
- Que gracioso, ¿Cómo sabes que no hay clase?
- Haces muchas preguntas.
- Justificadas si me lo permites, si me vas a secuestrar al menos me gustaría saber cómo moriré.
- El profesor mando un correo, diciendo que no podrá asistir como la otra vez, a mi me da la clase de fisiología y no asistió como lo había dicho ¿no te llegó el correo?
- La verdad que no he ido a la biblioteca a revisar mi bandeja de entrada.
- ¿Y tu computadora?
- No tengo ni computadora ni laptop.
- ¿Y a tu celular?
- No tengo celular.
- Estas de broma ¿Qué es lo que tienes entonces?
- Sasuke ya por favor ¿Quién te crees que eres? ¿De la policía? Lo siento pero si estas en cubierto te advierto que interrogarme es una pérdida de tiempo porque yo no soy ninguna criminal.
- Es solo que me sorprende que ni siquiera tengas para un celular ¿Cómo es posible que te hayas podido comprar la ropa que traes? No tengo que ser chica para identificar que esa marca es realmente costosa.
- ¿Qué haces tú observando la ropa que traigo? No es de tu incumbencia.
- Sakura….. ¿Quieres que haga algo peor que cargarte por toda la universidad? Porque puedo hacerlo, créeme.
- Sasuke ¿Quieres tranquilizarte? Hay por Dios… Una amiga mía me hizo el favor de comprarla, decía que la ropa que traía eran solo trapos sucios y la que traigo es la que ella me dio ¿Ya se acabo el interrogatorio?
- Parcialmente.
- ¿Ahora qué rayos quieres saber?
- ¿Qué quieres de desayunar?
Uchiha Sasuke. Un chico realmente vengativo, rencoroso, posesivo, paranoico, controlador y lo que más me intriga de todo el asunto, el mas caballero que alguna vez conocí en toda mi vida.
Continuaría escribiendo lo que paso el resto del día, que vaya fue bastante, pero es realmente noche y me siento muy cansada, sin mencionar que hasta hace poco Sasuke se fue de mi apartamento dejándome sola con toda la despensa llena.
Así es, pasaron muchas cosas y no sé que me espera mañana, en la susodicha cita.
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Actualidad.
Le dolía la cabeza, tanto que el solo moverse la mareaba, respiraba lentamente intentando reincorporarse poco a poco, se sentó como pudo y llevó una mano al lugar donde provenía ese dolor, al hacerlo escuchó el sonido de unas cadenas. Estaba oscuro el lugar pero gracias a la luz que entraba por la puerta pudo percibir que estaba sobre lo que parecía ser una mesa.
Su mirada estaba un poco borrosa pero eso no le impidió identificar que no solo estaba encadenada a la mesa por ambas manos y piernas, si no que estaba completamente desnuda luciendo unas estilo cuerdas alrededor de su cuerpo.
Abrió los ojos estupefacta al encarar la situación en la que se encontraba - ¿bondage…?
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