Capítulo beteado por Flor Carrizo, Betas FFAD
www. facebook groups/ betasffaddiction/
.
Capitulo 3
.
Edward está tirado en medio de mi cuarto, en mi felpuda almohada, Alice está acostada sobre el estómago de Edward y Jasper a su lado acariciando su cabello, Rosalie está en mi cama con Emmett al lado, Félix se encuentra en mi escritorio sobre mi silla acolchonada y yo estoy en mi sillón de cuero, todos estamos escuchando música relajante, Claro de Luna, para ser exactos.
Siempre hacemos lo mismo, primero escuchamos música relajante y después hacemos de todo, desde retos hasta, bueno, muchas cosas.
— ¿No creen que esto es un poco gay? —dice Félix con cara inocente, como queriendo no hacer enojar a alguien, creo que aún le tiene miedo a Emmett, ¡qué risa!
—Es una tradición —responde Emmett como si fuera lo más normal del mundo—, siempre lo hacemos para después alocarnos, aparte de que la música relaja tus músculos —dice eso y sube sus brazos enseñando sus poderosos músculos.
—Nene, lamento decirte esto, pero sonaste muy gay —comenta Rosalie aguantando la risa, pero con un brillo en sus ojos.
—Oh, vamos, ustedes saben que un hombre debe tener sus cinco minutos gays, si no fracasaste como hombre.
—Pero Emmett, tú siempre los tienes y nunca de cinco minutos —comenta Alice riendo y todos le seguimos, hasta el mismo Emmett.
Después de calmarnos, seguimos escuchando música. Se acaban otras dos canciones y nos ponemos a acomodar el suelo de mi cuarto, poniendo sábanas, colchas y cobertores. Una vez terminado todo, Emmett va por cervezas, mientras nosotros nos acomodamos cada quien en su lugar. Hoy planearíamos nuestra próxima salida.
—Ya llegué con las cervezas. La fiesta empieza.
Todos nos quedamos callados en un silencio sepulcral.
—Está bien, ustedes sin sentido del humor, ya empecemos. ¿A dónde iremos?
— ¿Ir a dónde? —pregunta Félix
—En serio, no sé cómo este niño está en nuestro grupo. —Todos me voltean a ver mal cuando digo eso.
— ¿Será porque todos me aman? Bah, Bella, sólo tú me odias.
—Yo no sé, pero se me había ocurrido algo así como Ekopark*, hay cosas de esas que no recuerdo como se llaman. Rosie, ¿cómo era? —dice Emmett con cara de inocente, creo que su lugar requiere esfuerzo físico y me huele a un poco de peligro.
—Xtrechos*, Emmett. —Oh, oh, ni muerta.
— ¡No! Me niego a que sea algo que tenga que ser entre árboles —hablo con cara horrorizada. No es que sea torpe, pero me da miedo quedar atrapada entre árboles o caer mientras esté colgada a unos 20 metros de altura.
—Vamos Bella, no estarás totalmente desprotegida, hay mallas por si te resbalas o algo, no será nada feo. Además, te recuerdo que esto se somete a votación. Pequeños seres humanos mutados, los que estén de acuerdo con ir a Ekopark digan yo. —En mi interior rezaba porque más de la mitad dijera no, pero en vez de eso me miraron pidiendo disculpas, menos Félix, él me miraba con sorna, y dijeron "yo".
—Está bien, pero esta vez no llevaré a Med, ella se quedará con alguno de sus papás, ¿sí?
—Mis padres estarán gustosos de quedarse con Med, Bella, además de que me han estado preguntando por ella, porque hace mucho que no los visita —dice Alice con una sonrisa de miedo.
—Ya, está bien. Emmett, ¿reservaste lugares o algo así?
—No, pequeña, sólo tenemos que llegar, mañana a las ocho de la mañana partimos a Ekopark —contesta Emmett entusiasmado.
—Ya, dejemos nuestro viaje de lado y a seguir la pijamada. ¿Qué hacen después de decidir a dónde van a ir? ¿Juegan a las muñecas? —pregunta Félix como quien no quiere la cosa. Estúpido, se puede ir cuando quiera.
—Realmente no hacemos nada, sólo nos quedamos platicando en mi cuarto sobre la vida, ya sabes, somos adolescente aún, tenemos problemas de lo que hablar y, lamento desilusionarte, pero las Barbies se fueron hace tiempo, tal vez deberías traer a tu Ken y veremos que se puede hacer, tal vez Med aún conserve algunas. —Todos se ríen menos él, él me mira feo.
.
.
Todos se vuelven a dispersar por mi cuarto. Edward queda en mi peinador, Félix en algún lugar de mi alfombra, Alice debajo de mi cama, Emmett y Rosalie enrollándose por algún lugar de mi armario y Jasper a mi lado, platicando en mi cama… Esto es vida.
Tocan la puerta y entra una tímida Meredith, con sus ojos azules temerosos, como si le fuera a decir algo malo.
—Be-Bella, ¿puedo hablar contigo un minuto? —Está tartamudeando, no sé qué le pasa, pero no puede ser algo bueno. Yo sólo asiento y me paro, Félix mira con sorpresa a Meredith y con algo de confusión.
—Ya voy, Med. —Ella asiente y cierra la puerta.
—Bella, ¿qué es tuya esa niña? —me pregunta Félix con una mueca en la cara. ¿Qué jodidos le pasa?
—Es mi hermana, ¿por qué?
—Oh, nada, sólo por curiosidad… ¿cuántos años tiene? —pregunta temeroso. Raro.
—Eh… 14 años. ¿Por qué? —cuestiono de nuevo.
Volteo a verlo y está pálido como el hielo. ¿Qué mierda?
— ¿Por qué te pones así al saber su edad y que es su hermana? —Edward me gana la pregunta y él está en modo raro, como tratando de sacar lo que pueda.
—No, no es na-nada, sólo me sorprende, no lo sabía y ninguno de ustedes me lo dijo.
.
.
Entro a la cocina y ahí encuentro a Meredith jugando con unos aros. Me siento a su lado y se queda callada, después de un rato me voltea a ver y en sus ojos hay miedo.
—Bella, ¿de dónde conoces a Félix?
—Mmm, es nuevo en la escuela. ¿Pero cómo es que conoces su nombre? Yo estoy segura de que no te lo dije —respondo con tono especulativo.
—Oh, es… es que escuché que lo llamabas así, por eso es que lo sé.
—Bueno, ¿sólo para eso me hablabas?
—No, también quería decirte que mañana no los acompañaré a su viaje, no tengo ganas. ¿Le podrías preguntar a los señores Cullen si me puedo quedar con ellos?
—De hecho ni siquiera te pensaba llevar esta vez y sí, de hecho, te quedas con ellos. —Ella suspira aliviada por una extraña razón y asiente.
Se para de su asiento, recoge sus aros y se va hacia su cuarto.
.
.
—Emmett, osito, ¿podrías dejar de roncar como un jodido elefante? —grita Rosalie en su oído haciéndonos un favor a todos.
— ¿Qué? ¿En dónde está el elefante? ¡Yo lo saco! —Él se despierta de un brinco, buscando al elefante imaginario.
—Emmett, joder, no hay ningún jodido elefante. Bueno, más bien, tú eres el jodido elefante que no deja dormir a nadie —dice Edward un poco enojado, por su sueño no cumplido.
Después de haber despertado a Emmett, ya nadie podía dormir, por lo que empezamos a jugar Twister. Una muy jodida idea, si me lo preguntan.
Yo tengo mi brazo derecho en el azul y el izquierdo en el verde, mis dos pies están en el amarillo, una posición jodidamente difícil de resistir, pero tengo elasticidad, así que se me hace fácil, amo el Twister. Todos, exceptuando a Rosalie que no quiso jugar y ella le da vueltas al tablero, tienen una posición jodida, rara, exótica, como le quieran llamar.
—Bella, mano derecha rojo.
Me la puso fácil, moví mi brazo.
—Emmett, pie izquierdo verde. —Emmett pasa su pie por mi nariz, lo acomoda por encima de mi estómago y su posición se hace más cómoda.
—Emmett, trata de no poner tu jodido peso del todo en ese pie, me quitas la respiración.
—Ow, nena, ¿quieres que le diga al estúpido de Ethan que te quito más rápido la respiración de lo que él lo hace? —me dice con sorna, pero yo lo ignoro, ya tendría mi venganza en el momento adecuando.
—Félix, mano derecha azul. —Félix pasa su mano casi rozando mi seno.
— ¡Hey! Cuida tus manos, sobre todo lo que tocan. —Él sólo me da una sonrisa estúpida y se ríe.
Seguimos jugando. A Alice la sacan porque sus pequeños brazos no alcanzan los colores que le ponen, eso es divertido. Luego a Edward le da un calambre en el pie y cae sobre Jasper, así que los dos se van descalificados, y Jasper refunfuñando, alegando que lo deberían dejar dentro porque Edward lo tiró. Al final se resigna y sólo le da un golpe a Edward en el pecho. Eso me da risa pero no caigo.
Sólo quedamos Félix, Emmett y yo. La cosa se pone intensa, uno contra dos y dos contra uno, en palabras más fáciles de comprender: Bella contra Emmett y Félix o Emmett y Félix contra Bella, como le quieran poner. A Emmett le toca pie derecho rojo y lo pasa por en medio de los pies de Félix, el cual los tiene abiertos, aquí es cuando Bella ve su oportunidad de hacer una venganza al 2x1, es el turno de Félix y yo espero que no le toque cambiar sus pies. Rosalie le da vuelta al tablero y dice con intensidad, demasiado lento para mi gusto o al menos eso parece.
—Félix, mano derecha rojo. —Wow, esto sí que se va a poner bueno, tiene que pasar su brazo por el pecho de Emmett y queda en una posición rara, algo así como si estuvieran teniendo sexo o restregándose entre ellos, muy divertido.
Ahora sólo tengo que rezar porque me toque brazo izquierdo rojo y todos felices como unos inusuales, mutantes y gigantes mariposones; río mentalmente porque esa palabra da risa, mariposón.
Rosalie da vueltas al tablero y mira sorprendida el resultado, pasa un momento los ojos sobre mí y una sonrisa cínica cruza su rostro, es como si me estuviera leyendo la mente, como si ella supiera lo que va a pasar, lo que voy a hacer. Sonríe de nuevo hacia mí.
—Bella, mano izquierda —dice y hace una pausa dramática y continúa—: Rojo. —Vuelve a reír y yo sonrío.
Paso mi brazo por encima de mi cabeza, el único círculo rojo disponible está entre los pies de ellos, cuando estoy por bajar mi mano, accidentalmente, rozo esa parte de la anatomía de Félix.
Él, sobresaltado, se deja caer, pero como está tan entrelazado con Emmett se lo lleva con él, haciendo que este caiga encima de Félix y pierda el aire. Yo, por mi parte, me tiro al piso sin poderme contener y todos estallamos en carcajadas, exceptuando a esos dos pobres individuos que parecen estar en shock por lo que acabo de hacer. Emmett me mira con los ojos abiertos como platos.
—Joder, Emmett, quítate, me estás sacando el puto aire —dice Félix un poco morado.
Emmett se levanta de encima de Fex y me mira feo.
—Joder, Bella, ¿por qué carajos hiciste eso? Me hiciste perder. —Trata de hacer un puchero, pero más bien sale como una mueca.
—Bella, no seas tan puta, ¿por qué hiciste eso? ¿Sabes lo que pudiste haber provocado? —Félix sigue en lo mismo, no lo puede superar.
—No fue para tanto, sólo un pequeño accidente, que exagerados son.
—Vamos Félix, supéralo, no es como si Bella te fuera a violar o algo así. —Cuando Rose dice eso me voltea a ver con ojos pícaros y vuelve a decir—. Bueno, olvida lo que dije, hay más posibilidades de que te viole a que haya sido sólo venganza. —Abro los ojos como platos, mi risa muere, Emmett me voltea a ver asesinamente, pues nunca le ha gustado perder y menos por una venganza, Félix gruñe mi nombre y yo corro a mi armario a esconderme.
—Bella, ¿me dirás por qué jodidos me hiciste perder? —dice Emmett frente a mi armario, mientras yo tiemblo.
—Bueno, Emmy, yo te dije que daría venganza. —Mi voz quizá haya temblado un poquito, pero poquito.
Sí, claro, se escuchó como si hubieras pasado por un empedrado. Cállate bastardo, deberías saber que si salgo de este armario moriremos de risa, tú sabes que esa es mi debilidad y Emmett lo sabe, estúpido Jem.
—Sal, Bella, no te pasará nada —afirma Félix.
—Lo siento, Bella, se me salió —dice la traidora, digo Rose, pero, oh, se echó en cara que ya sabía lo que pasaría, estúpida Rose
—Así que nena, tú ya lo sabías, ¿no? —pregunta Emmett
—No, Emm, yo no sabía nada, no, no lo sabía... —Todo queda en silencio, aunque no dura tanto—. Suéltame Emmett, no, ya, para. —Escucho que dice Rose. Creo que, como están con Rose, no se darán cuenta de mi salida súper silenciosa, pero con lo que no cuento es que Félix está esperándome fuera del armario con Alice a su lado.
—No se atrevan a ponerme un solo dedo encima, se arrepentirán. —Los dos se van acercando lentamente—. Alto, no. —Félix en un movimiento rápido me toma por la cintura y me tira en la cama, Alice se le une rápido y me empiezan a hacer cosquillas.
Creo que si siguen así no lograré nada, mi risa y la de Rose se escuchan por, lo que creo yo, toda la casa. Nos dejan a las dos y yo respiro entrecortadamente, mis pulmones arden por oxígeno que parece no llegar lo suficientemente rápido hasta ellos.
—Espero que con eso hayan aprendido su lección, con Emmett y Félix no se toman venganza —dice Emmett y Félix asiente, viéndome sólo a mí, me da miedito.
Pasa un rato en el que nos tranquilizamos y Félix habla, desgraciándome la vida.
—Oigan chicos, en una semana llegará un nuevo compañero, se llama Jacob Black, es jodidamente divertido, espero que puedan aceptarlo como me aceptaron a mí, además viene con su hermana, Ariana.
—Sólo mientras no sean unas mariquitas lloronas, presumidas y se crean lo mejor, bienvenidos sean —dice Emmett y siento que este es mi momento de joder la vida de Félix, de nuevo.
—Si ese es el caso, no entiendo por qué Félix sigue en nuestro grupo. —Todos al mismo tiempo, como si estuvieran sincronizados, ruedan los ojos mientras dicen: "Bella, ya entendimos".
.
.
Después de desayunar tomamos camino rumbo a mi muerte, ya llevamos aproximadamente una hora de camino.
Por todo, cuando digo todo es todo, el puto camino, Emmett y Félix no dejan de cantar A quién tú decidiste amar. Juro, por todo lo sagrado, que no vuelvo a dejar que escuchen el Ipod de Med, se los pasaría si no dejaran de repetir lo mismo:
"A quien tú decidiste amar.
No sé si sepa que no hay personas
como tú aquí en la tierra.
Te prometo no vuelvo a llorar.
Sé lo felices que están y cuiden
lo que yo soñé, siempre quise para mí
de corazón… ámense"
—Emmett, animal, ¿estás insinuando que vas a terminar conmigo? Porque, si es así, déjame decirte que pierdes tu tiempo, porque no te voy a dejar ir —dice Rose con los ojos llenos de lágrimas, no creí que la estúpida canción fuera a hacer a Rose llorar.
—Mi nena, claro que no, ni si quiera se me había pasado por la mente, eres lo mejor que me pudo haber pasado, me patearía el culo mil veces antes de dejarte —afirma Emmett, la abraza y ella se medio tranquiliza.
Seguimos nuestro camino y esos dos siguen cantando. Edward se me acerca y empieza a hablar conmigo.
—Oye, Bells, ¿por qué tanto odio hacia Félix? —pregunta con la diversión inundando sus ojos.
—Pues, te cuento algo, pero no se lo digas, tiene su ego demasiado alto como para agrandárselo. —Hace como si sellara su boca—. Bueno, no me cae mal, es sólo que me gusta molestarlo, hacerlo enojar y provocarlo, es diversión para mis ojos y oídos, pero me da una sensación rara.
— ¿Sabes que eso es cruel, no? —Yo asiento y nos reímos sólo un poco.
Seguimos hablando de trivialidades hasta que llegamos al Ekopark. Me estoy haciendo pipi de miedo, lo juro.
Salimos de la camioneta y nos dirigimos hacia recepción, donde está una rubia despampanante que, en cuanto ve a Edward, casi se le salen los ojos. Creo que si Edward no la hubiese visto ya se hubiera pintado más la boca y se hubiese acomodado sus siliconados pechos falsos, pobre blusa, creo que reventará en cualquier segundo
—Buenos días, ¿en qué les podemos servir? —dice de modo sugestivo mirando directamente a Edward, yo sólo quiero reír y Edward se ve incómodo.
—Bueno, queremos saber qué paquetes tienen hoy, qué paquetes de actividades, no de penes, ya que no dejas de voltear a ver hacia abajo de mi amigo Eddie —contesta Emmett con una sonrisa burlona. La rubia siliconada se ruboriza.
—Tenemos gotcha, escalada y rappel por 320; xtrechos y canopy por 630; canopy y gotcha por 510; escalada, rappel y canopy por 400; y canopy, xtrechos, gotcha, escadala y rappel por 900. Al igual que tenemos el paquete de sólo xtrechos por 350 por persona.*
— ¿Cuántas tirolesas y puentes tienen sólo los xtrechos? —pregunta Emmett, sonriendo.
—Los xtrechos cuentan con doce tirolesas largas, la más pequeña es de cinco metros y la más larga que es la final es de cien metros, también cuenta con seis puentes de veinte metros cada uno, son diferentes.
— ¿A cuántos metros de altura vamos a estar? —pregunto temerosa. Sí, me da miedo.
—Van a estar a 30 metros y en la final se pueden ir por puente o por tirolesa, esa es de bajadita, así que en ese momento se encontrarían bajando de los 30 metros.
— ¿Qué tipo de redes son las que nos sostendrán por las tirolesas? —Realmente no quiero escuchar esa respuesta.
La dependienta siliconada me mira con burla y con el mismo tono me responde:
— ¿Redes en las tirolesas? ¿Qué tipo de diversión habría en eso? Vas a lo libre, claro que tienes protección: tu casco, tus guantes, tu polea, tu mosquetón, tu cinta y tu arnés. —La miro con horror y ella sonríe a los demás.
—Emmett, me dijiste que habría redes cubriendo mi caída, joder, yo no quiero esto, da miedo. —Cuando termino de hablar, detrás de mí se escucha una voz ronca y sexy. Todas, Alice, Rosalie y yo, nos quedamos mirando las unas a las otras por lo sexy de esa voz.
—Jessica, ¿hay alguien en la parte de xtrechos? Porque Andrew, Garrett y yo, ya estamos listos.
La rubia siliconada, que ahora sé que se llama Jessica, nos mira como diciéndonos que decidiéramos. Alice y Rosalie me voltean a ver suplicantes para que acepte subirme a esos árboles, mientras que los hombres miran al pobre de no-sé-cómo-se-llama amenazadoramente. Pensándolo bien, nada podría salir tan mal, a menos que me cayera de alguna tirolesa y sólo cayera de 30 metros al piso, pero de ahí no pasa, ¿que podría pasar? Nada, sólo muero, ¿no?
—Está bien, aceptamos, Jessica —digo con un poco de fastidio.
No te hagas, que lo haces con gusto por ese papacito de ojos azules que tienes frente a ti. Tú sólo cállate, Jem, este no es momento indicado para ti, déjame disfrutar de la vista porque ese pelo negro, esos ojos azules, ese chico alto, musculoso y sexy merece ser reclamado por alguien y aquí soy yo la que viene sin pareja. Te recuerdo que no eres la única Bella, Edward y Félix tampoco tienen. Edward lo más seguro es que tenga a una puta babeando por él en su cama o más bien en su cuarto, así que él no cuenta. Y Félix… no sé de eso, pero a menos que sea gay, que es lo más seguro, aún tengo oportunidades, porque este hombre no es gay, por donde sea que le veas, así que cállate y tú también disfruta de la vista. Estúpida, soy hombre y para nada gay, si quieres te doy una idea de cómo son esas hermosas revistas y esos recuerdos que tengo de cierta persona metiéndote mano. Ya entendí, cállate y entonces déjame a mí disfrutar.
—Bueno, pues sí, Johnny, aquí, estas personas quieren subirse, ahorita te las mando. —Jessica le está haciendo ojitos y él ni se da cuenta. Hombres.
Después de pagar por todos y asegurarme de que estoy bien protegida en ese lugar, vamos a prepararnos. Van pasando de uno en uno, con los hombres se queda Garrett, que tiene el pelo sexymente rubio-rojizo, ojos cafés oscuro y es alto y sexy, también Andrew, que tiene una perfecta mandíbula cuadrada, pelo corto y café y ojos grises, es alto y sexy también. Puros sexys, quitando a Félix.
Cuando Rosalie se acerca a Johnny, este parece entusiasmado. Él tarda más de lo normal en acomodarle el arnés por entre las piernas y ella parece encantada. Zorra.
Mientras Emmett grita:
—Hey, moreno, está bien que mi Rose diga que los morenos son fogosos, aunque ya le demostré que no sólo los morenos, ¿me entiendes? —Mueve las cejas sugestivamente y sigue diciendo—: Pero tú tocas un lugar no indicado y te corto las manos con mis dientes.
Rose ríe y sigue hablando con Johnny. Cuando tiene que apretar sus cintas del arnés por la cintura, él le pregunta si así o más duro, más justo y ella, como la zorra que anteriormente dije que es, le dice.
—Más duro, por favor. Lo siento, pero no tanto. —Emmett gruñe y Johnny lo aprieta más, riéndose, claro está. Le pone la cinta al lado de su cadera derecha y el mosquetón lo pone por encima de su ombligo, tocando la piel de su estómago, Johnny voltea hacia atrás de él y elige la medida de casco que tiene que usar Rose y se lo pone, lo aprieta de la barbilla y ya está ella, ahora sólo pasa a buscar la medida de sus guantes de cuero.
Enseguida pasa Alice, pero Alice es... Alice, así que cuando está tratando de ponerle el arnés, ella está hablando y hablando por lo que se mueve mucho y Johnny le toca una teta, accidentalmente; pero Jasper es un celoso mutante y casi se le echa encima al pobre. Edward tiene que detener a Jasper y Félix a Emmett, porque este es celoso con todas nosotras. Cuando Johnny está por ponerle el mosquetón los celos de Jasper salen a la luz
—Cuidado con esas manos, porque ya le tocaste algo que es mío y si le tocas algo más declárate muerto o por lo menos sin manos, maldito. —Al parecer se le van a salir los ojos de tan saltones que los tiene. Realmente da risa y Johnny sólo ríe y se lo acomoda también, pero como Alice es más chaparrita el mosquetón le queda un poco más abajo del ombligo.
Con los hombres ya se lo están haciendo al último, que es Félix, y ahora sólo falto yo. Me acerco a Johnny y me empieza a poner el mosquetón, pero yo traigo un pesquero*, por lo que cuando me está poniendo y ajustando las correas de la entrepierna, sin querer, toca mas allá de lo permitido y varias cosas pasan al mismo tiempo: yo me sonrojo, él se tensa y ríe nervioso, Edward gruñe, Emmett le quiere saltar encima, Alice y Rosalie ríen como locas y, el que más me sorprende es Félix que gruñe y salta, o más bien trata de saltar porque el arnés que le están acomodando lo detiene, queriendo atacar a Johnny.
—Hey, tranquilos, fue un accidente, mejor sigamos —digo yo y todos vuelven a la normalidad, exceptuando a Félix, que no deja de ver a Johnny.
Después de elegir mis guantes de cuero, nos hacen formar una fila por como iremos pasando por las tirolesas y puentes. Cuando estamos listos, nos llevan hacia una mesa en el centro. Al principio está Emmett, quien es el que toma primero su polea, después está Jasper, Alice, Rosalie, yo, Edward y Félix, detrás de nosotros viene Johnny; Andrew y Garrett están al principio. Seguimos caminando y, al llegar a un pequeño claro, vemos la primera tirolesa, que no está tan alta. Paramos y Garrett empieza a darnos instrucciones
—Cuando yo mueva mis dos manos —dice, levanta las manos y las sacude cruzándolas—, significa que tienen que mover la polea de un lado a otro, porque van muy rápido y así frenan, pero cuando vayan a llegar ustedes al siguiente árbol tienen que hacer la polea hacia un lado —continúa diciendo, haciendo como un volante con la polea—, así evitaremos accidentes, esto es para frenar. Cuando estén por arriba de los árboles utilizaremos estas cintas. —Me acerca a él, se escucha a Emmett gruñir, veo a Félix matarme con la mirada y a Edward maldecir, y toma mi cinta que me cuelga por la cintura—. Las amarraremos al árbol para que no caigan. Otra precaución es que nunca, nunca, pongan las manos delante de su polea mientras estén en la tirolesa, les podría cortar los dedos. Si no llegan —dice mirando a Emmett—, tendrán que voltearse e irse por ustedes. Se tomarán, ahora sí, por enfrente de su polea y tomarán el cable por el cual estarán colgados y se empujarán hasta llegar al siguiente árbol. ¿Alguna pregunta? —Como nadie dice nada, él toma el silencio como una señal y Andrew pone la polea sobre el cable y amarra bien todo, se sube un poco y la cinta que cuelga del mosquetón la mete a su polea, presiona y ya está. Yo sólo lo vuelvo a ver cuando está amarrándose en la siguiente tirolesa para esperar, pienso yo, mientras Garrett se desliza hacia la primera tirolesa, vamos pasando de uno en uno, pero cuando es mi turno es cuando todo va mal.
—No, no puedo, es demasiado arriesgado, no puedo. —Me empiezan a llegar los nervios y Johnny se ríe de mí, estúpido.
—Vamos, no te pasará nada, lo prometo.
Con esa promesa me subo al tronco para tomar impulso y brinco mientras me tomo de la cadena que está detrás mío para que amarre la cinta de mi mosquetón a la polea, pero el problema es que soy demasiado baja y la cosa esa está más arriba, por lo que Johnny se sube conmigo, me toma de la cintura y me levanta, diciéndome que tengo que enredar los pies en su cintura mientras él me amarra a la polea. Cuando hago lo que él me pide escucho a los dos que quedan atrás gruñir, ni que fuera para tanto.
Cuando me amarra, me desenreda los pies de su cadera y tengo que poner los pies en el tronco, la cinta me levanta y me es imposible dejar mis pies sobre este y el arnés prácticamente me está violando. Johnny me dice que estire mis pies hacia el frente y que no los baje, si no me golpearé al llegar, lo hago y me toma de la cintura, toma un poco de vuelo y me avienta.
Es una experiencia genial, me siento tan libre. El viento golpea fuerte mi cara y cuando menos lo espero ya estoy en la siguiente tirolesa y Andrew me está amarrando a la siguiente que, según mis cálculos, es de unos diez metros. Hace lo mismo que Johnny y me avienta, la adrenalina que siento es increíble. Al llegar a la siguiente tirolesa tengo que esperar detrás de Rosalie pues está el primer puente, puente mi culo… eso no es un jodido puente, es sólo una malla. ¡Mami sálvame de esta!
Estoy amarrada al árbol por la cinta que cuelga de mi cadera, por lo tanto sería estúpido tratar de brincar del árbol para huir y no tener que pasar por ese mentado puente.
Llega mi turno y Andrew me amarra con la polea a la cadena que hay encima de mi cabeza. Él me mira asintiendo y pongo sólo un pie en el puente, la malla parece que va a reventarse, se siente horrible y a la vez excitante, pongo mi otro pie en ella y esta se va más hacia abajo.
Ya estoy por un buen medio camino y una larga fila tras de mí, pero bueno, da miedo y hay hoyitos, así que voy a mi paso. Casi al llegar a la otra punta, la malla se empieza a comprimir más y más, hasta que mis rodillas, sin estar hincada, tocan la malla. Ahí es cuando decido irme gateando, realmente todo es más fácil y sencillo; llego más rápido.
La siguiente tirolesa es de unos 20 metros, subiendo más por los árboles en vez de bajar. Ya me está dando miedo y un poco de mareo, en ningún momento he bajado la mirada por lo mismo, el miedo. La siguiente es de unos 30 metros, pero tengo que esperar ya que Emmett no alcanza a llegar por gordo y tiene que voltearse y hacer toda la mierda de irse por sí mismo. Veo que una de las rejas por las que estamos cuidados de no caer está despegada, sólo está sobrepuesta, así que me alejo de ella.
Mientras esperamos, llega Edward y se mete en la conversación conmigo y con Rosalie, Emmett parece un estúpido perezoso, no ha avanzado casi nada. Al poco rato llega Félix y después llega Johnny, estamos platicando felizmente cuando veo que Edward está a punto de recargarse en la reja que sólo está sobrepuesta, el terror de que se caiga me invade e intento decirle que no se recargue pero mis labios están pegados, así que lo único que atino hacer es tirar de él y abrazarlo.
Todos me miran raro, porque mis ojos empiezan a aguarse y tratan de calmarme.
—Bella, tranquila. ¿Qué es lo que pasa? Nena ya —dice Edward tratando de calmarme, sin lograrlo. Una vez que me logro tranquilizar un poco, abrazo a Edward con más fuerza y jalo de su cinta, su cinta no está amarrada al árbol como la de nosotros. Al volver a pensar lo que pudo haber sucedido si no lo hubiese jalado, me da un ataque un poco más pequeño. Me tranquilizo y los volteo a ver.
—Lo siento, pero es que me asusté. —Se me quedan mirando raro y les explico—: Lo que pasa es que esta reja —digo y la señalo con mi dedo—, está sólo sobrepuesta y Edward estuvo a punto de recargarse en ella, me dio terror, porque no podía hablar del miedo y sólo lo jalé, pero cuando lo estaba abrazando me di cuenta de que esta mierda —murmuro y levanto su cinta— no está puesta en el árbol como la de nosotros. —Me miran sorprendidos y siento a Edward temblar, creo que ya comprendió lo que pudo haber pasado.
Miro a Edward y su mirada está perdida entre los árboles, se le ve distraído.
Es mi turno de irme y sí llego. El resto llega de uno en uno hasta que otra vez es mi turno para pasar, pero no había visto que es puente, mierda, este puente me da más miedo que los anteriores. Este está suspendido por tablas con 30 centímetros de separación cada una, no hay cuerdas a los lados de las que me pueda sostener en caso de caer, mierda me estoy haciendo pipi.
Empiezo a caminar por las tablas y siento como se mueven, se siente horriblemente divertido, me da una sensación de libertad, pero terror, el saber que en cualquier momento se pueden voltear las tablas. Paso a paso, temblando, pero al final llego hacia el próximo árbol, sigue una tirolesa de aproximadamente 40 metros. Llego al siguiente y son como 50 metros, al llegar tengo que esperar ya que es otro puente y Emmett es lento en esto, parece una puta tortuga.
Llegan Edward, Félix y Johnny y nos ponemos a platicar pacíficamente, veo que Rosalie está por pasar al puente que consta de dos sogas atrapando una fina tabla, cada tabla está separada como por 40 centímetros. Pasa Rosalie y Garrett me amarra bien como siempre y dice:
—No pongas todo tu peso en una sola tabla, un pie por tabla, sino… —Calla abruptamente cuando escuchamos el grito de Rose, volteo lentamente y sólo escucho mi grito e, inmediatamente, mis lágrimas inundan mis ojos.
Lamento la tardanza del capítulo, pero con esto de las fiestas, las enfermedades raras y todo aquello, se me hizo dificil terminarlo, pero aquí esta... Espero les haya gustado, espero y dejen un RR sobre lo que sea, no se, alomejor que vieron un Unicornio o algo asi:3
Gracias Flor, no se que diria esto sin ti.
*Ekopark: Ekopark Tapalpa es un gran desarrollo de 22 hectáreas de aventura en medio del bosque ubicado al Suroeste de Jalisco en el municipio de Tapalpa 2,060 m. sobre el nivel del mar. En donde echando mano de un contexto inmerso en la naturaleza, aprovechando al máximo las características propias del medio, su flora, pendientes y declives, peñas y los paisajes, hemos instalado la infraestructura necesaria para favorecer las experiencias de alto impacto y el gozo de las sensaciones de la práctica de los más espectaculares deportes de aventura. (Debo decir, que esta parte del capitulo, fue experiencia mia, digamos que yo soy Bella, solo en esta parte, aunque, claro, esta un poco editada)
*Gotcha, Escalada, Rappel, Xtrechos y Canopy: Son las actividades con las que cuenta este parque, les recomiendo que busquen imagenes si quieren saber como es esto...
