Canción recomendada: Ángel, Rammstein (Rammstein live aus Berlin)
Capitulo IV
El secreto de Hermione
-¿Una V formada de serpientes? ¿Estás seguro?
-Si, Sirius, era una V formada de serpientes, y estaba sobre la Marca Oscura
-No tengo idea de lo que significa, pero si dices que ella estaba actuando tan extraño, tal vez tuviera razón, y el podía detectarla por la marca, con la marca oscura es igual, el puede llamarte, o ubicarte por ella, creíamos que hasta cierta distancia, pero ya vez que encontró al Karkarov en las montañas.
-¿Qué quiere el con Hermione?
-¿No es obvio Lupin? Quiere tenerla bajo la manga para hacernos daño, tiene que haberle visto el tatuaje de la orden si vio su marca de nacimiento, están a 10 centímetros de distancia
-No creo que sea por eso Ronald. Miren esto, es el relicario que Hermione heredó de su abuela- dijo sacándose el colgante del bolsillo – No estaba trabado
Harry levantó el colgante y volvió a sisearle para que se abriera, ante todos la portezuela se abrió con un "Clic" luego se lo pasó a su padrino.
-¡Esta, esta es Vanessa Bangshot! La sobrina de Bathilda Bangshot, y este hombre Remus míralo-
-Te dije que me recordaba a alguien, pero jamás la había asociado, ella, ella murió de parto ¿no Sirius?
-Si, y el hombre es su hermano, los Bangshot son descendientes de Godric Griffindor ¿sabias Harry? Vivieron en el Valle de Godric hasta finales de los setenta, hasta que Vanessa huyó de casa para unirse a los Mortifagos, su hermano encontró la muerte a manos de Voldemort en persona, cuando trató de secuestrarla de San Mungo, ella murió en el 80, apenas dar a la luz, pero nunca se supo nada de su bebe, ni siquiera su sexo, desapareció de San Mungo dicen algunos, algunos otros piensan que también murió.
-Entonces ¿Qué hacía la abuela de Hermione con este relicario?
La mansión de los Parkinson no tenía nada que envidiarle a la misma mansión Black. Era una regia construcción de piedra sólida, construida roca sobre roca en el siglo16. Sus amplios salones y comedores estaban singularmente iluminados por enormes ventanales y hermosos candiles de araña, el comedor era inmenso, la mesa del mismo podía recibir fácilmente docenas de invitados, varios salones, estudios e incontables habitaciones, todas decoradas al estilo medieval, con grandes camas de postes y dosel, muebles enormes de la madera más sólida, perfectamente conservados. Cada habitación contaba con un amplio baño, donde se combinaban las más finas cerámicas con griferías de oro y plata, algunas empedradas de las joyas más bellas y finas. La entrada de la casa daba de frente con un amplio recibidor, y tras este la escalera se elevaba hasta el primer piso, dónde se dividía en dos, siguiendo dos caminos perfectamente delineados por los tres altos pisos de la casa. La biblioteca, contaba con estantes y mas estantes, forrados hasta el techo de incontables tomos, algunos tan antiguos, o más que la casa misma, y para alcanzar los tomos mas antiguos había que utilizar enormes escalerillas de madera. Hermione estaba encaramada en una de estas, completamente ajena al resto del mundo, tratando de alcanzar un tomo de Historia y conquista de la Antigua Grecia, los Relatos de notables Magos Antiguos. Junto a este estaba un grueso y polvoriento tomo que llamó su atención, Genealogías Mágicas, un Acercamiento a la Sangre Pura, se alzó de puntillas, tratando de alcanzar lo que su estatura fácilmente le abría permitido de no ser por su crecido vientre. Al fin logró tomar el tomo y la escalera se bamboleó peligrosamente, dio un traspié al tratar de bajar y cayó de espaldas con el libro fuertemente asido. Esperaba el impacto de su espalda con el suelo cuando se sintió flotar
-Levicorpus- Blaise la miraba incrédulo- ¿tu eres bruja o qué? -le dijo posándola suavemente sobre un sillón – En lugar de estarte arriesgando de ese modo pudiste utilizar un hechizo levitatorio
-¿y cómo quieres que lo haga sin mi vara? No querrás que coja un palo de escoba y pretenda que es una ¿cierto?
-Entonces pídele a alguien que te lo baje
-Como si tu me fueras a hacer un favor de buena gana
-Hay como cinco decenas de elfos domésticos en esta casa
-No soy su ama, ¿recuerdas?
-Carajo Granger, ten algo de cuidado, salgo un instante al baño y te consigo encaramada a la escalera, y en franco descenso. ¿y si nadie hubiera llegado? ¿No te importa ni un poco estar en estado?¿Sabes lo que pasaría si el Señor oscuro regresa y te encuentra herida?
-Nada, ¿Por qué abría de importarle?
-¿No lo has entendido verdad?
-¿El que?
-Te ha tomado como su protegida, igual que hizo con Draco cuando su padre fue enviado a Azkaban
-Yo no lo pedí, y seguro lo hace sólo por que le sirvo en contra de Harry. En cuanto a ti, sólo te interesa para evitarte un castigo ¿cierto? No tienes que ser forzadamente amable conmigo por eso, no lo necesito
-¿Acaso prefieres que te tratemos a las patadas como Draco?- dijo Pansy entrando en la biblioteca –Ya salimos del castillo Granger, no somos ningunos niñatos peleando por una rivalidad entre sus casas
-Buenos días Pansy, no, no somos niñatos, pero yo soy su prisionera, no su invitada.
-Ha decir verdad eres una huésped del Señor Oscuro ¿No Blaise?
-Eso parece, tráiganla, prepárenle un cuarto, denle sus medicinas, busca tus pertenencias, almuerza a mi lado, desayuna a mi lado, cenemos todos juntos, Draco, siéntate con tu hijo, cuiden que anda le suceda, ya casi parece que te cree de la familia.
-Jajajajaja, si seguro, ayer me pidió que te llevara de compras a Diagon
-No me hace gracia, yo no pedí esto, tampoco pedí embarazarme de Draco, ni mucho menos, nacer con un absurdo poder que me convierte en poco menos que un ser humano ante sus ojos. Jodidos padres míos, si hubiera nacido muggle como ellos, estaría ahora mismo estudiando par algún aburrido examen de medicina, en lugar de ser el as bajo la manga de un líder de la guerra mas absurda que ha existido.
-Siéntete afortunada
-¿De que Zabinni? ¿De ser una bruja Muggleborne? Te recuerdo que eso me llevó aun colegio donde pasé siete años siendo menospreciada e insultada por eso. ¿De estar viva? No gracias, preferiría acostarme a dormir placidamente y ver que me aguarda en otros reinos. ¡Ah… No, ya sé! Alégrate Herms de embarazarte de Draco Malfoy, un maldito que te violó tres días antes de tu matrimonio, matando a tus padres de paso, terminando con tu matrimonio y por ende tu felicidad. ¡Si no ya estarías muerta Hermy!
-Sí, de seguir viva, de que el señor Oscuro haya posado sus ojos con misericordia sobre ti, de que no te arrojara la maldición mortal tan solo mirar tu asquerosa cara de sangre sucia
-¡Draco! ¿Qué haces aquí?
-Maldito cerdo, ¿ya te has tirado a todo bicho viviente y solo te queda fastidiar a los demás?
-Cállate estúpida, que no me importa en lo mas mínimo ganarme una mortal si de camino me llevo a tu asqueroso hijo
-No te atreverías, si fueras capaz lo hubieras hecho en el subterráneo, solo eres un estúpido cobarde que no se atreve a matar de frente, no pudiste con Dumbledore, y no pudiste conmigo, y tampoco podrás con Harry. Mataste a mis padres, pero jamás podrías matar a un auror armado
-Maldita imbecil incompetente, ¿Dónde está tu héroe ahora? ¿De verdad crees que retándome vas a conseguir algo? ¿Dónde está tu entrenamiento como auror? No eres nada sin tu vara
-He preguntado que haces aquí Draco –Gritó Pansy, robándose la atención de ambos
-Disfrutando de insultar a la sangre sucia
-Si el señor oscuro te escucha decirle así de nuevo…
-¿Qué? ¿Qué tiene de especial la zorrita Granger? ¡Hasta Blaise la trata con suavidad!
-Yo no seguiría insultándola Draco- Advirtió Pansy, mirando horrorizada algún punto cerca de Hermione. Blaise la imitó, y un segundo después también lo hizo Draco.
Hermione se había levantado del sillón y caminaba hacia ellos. Tenía los ojos velados con una especie de luz roja, como los ojos mismos de Voldemort, y caminaba a unos centímetros del suelo, el cabello se le había tornado blanco y ondeaba en torno a su rostro. Su mano derecha estaba cerrada en torno a una gran bola blanca de luz. Habló con una voz espectral
-No vuelvas a llamarme zorra, huroncito, o será lo último que hagas
Abrió su mano y la bola de luz blanca flotó los tres metros que les separaban, dejando un rastro de luz dorada. Cuando le alcanzó, una explosión de segadora luz blanca llenó la biblioteca. Cuando Blaise recuperó la vista vio a Draco tendido en el suelo, sangrando por la nariz, los ojos, la boca y los oídos, y tres metros más allá, exactamente donde había estado de pie, se encontraba Hermione, sentada en el suelo con la mirada perdida. Pansy se le acercó y trató de ayudarla a levantarse. Hermione cerró los ojos y se desplomó también.
-¿Qué fue eso?
-No tengo idea, pero Draco no se ve nada bien, busca a Snape y Daphne
Blaise permaneció de pie mirando a Hermione, una especie de luz blanca salió de su cuerpo por su boca y su cabello volvió a la normalidad, se sentó en el suelo y lo miró, como quien sale bruscamente de un mal sueño, luego miró a Draco abriendo exageradamente los ojos y se llevó las manos a la boca, horrorizada. Se puso de pie con dificultad y caminó hacia Draco, se arrodilló a su lado y le abrió la camisa con violencia, en el centro de su pecho había una mancha roja brillante, como una quemadura reciente, bajo ella, una extraña luz brillaba intensamente.
-No, no, otra vez no, creí que, creí que el hechizo… Maldición – exclamó levantándose de golpe – ya, ya pasaron los diez años, tengo que, tengo que…
Hermione abandonó la habitación corriendo, Blaise corrió tras ella y la alcanzó en el jardín posterior, la tomó de un brazo y forcejeó con ella un corto instante
-Suéltame, suéltame, tengo que hacer algo, tengo que conseguir, tengo que ir al invernadero
-Desmaius- murmuró, y la castaña se desplomó en sus brazos, aun inconciente se veía extrañamente intranquila, pasó un brazo bajo su piernas y la llevó de nuevo a la biblioteca
-¿Dónde estabas?- le preguntó Pansy cuando la recostaba en la otomana
-Trató de huir cunado se dio cuenta de lo que había hecho, parece que le había pasado antes, por que empezó a balbucear como loca "no otra vez, ya pasaron los diez años"
-¿y dices que hizo esto sin vara? –Preguntó Snape desde el suelo sin apartar la mirada de Draco
-Si, ella, de repente estaba levitando, con el cabello blanco, los ojos rojos, alzó una mano y una bolita blanca tocó a Draco y luego estaban los dos en el suelo
-Severus- murmuró Daphne- Esto ha sido un golpe de energía, debemos llevarlo a San Mungo, no puedo trabajar con esto aquí, no tengo equipo, ni pociones, y necesito un sanador más experimentado, nunca he atendido esto.
-Bien. Manténganla encerrada, yo iré a San Mungo con Draco. No la dejen salir de su habitación, y no la hagan enojar, informen al Señor Oscuro apenas llegue
Hermione se despertó en su habitación, tapada hasta el cuello de mantas. A su lado estaba Voldemort, sentado en un sillón, mirándola intensamente
-Al fin has despertado pequeñita. Ha sido impresionante lo que hiciste con Draco, tengo la idea de que puede ver Tresthals ahora.
-Yo, yo no quise, perdí el control, el sello, el sello está roto.
-Si no reabsorbes tu poder, Draco morirá
-No lo haré, no quiero
-No seas una niñita mimada, lo harás y eso es todo, acompáñame, está en la habitación de junto
Caminaron hasta la habitación donde estaba Draco. Narcissa y Lucius estaban en ella, mirando con preocupación a Draco, que parecía sumido en una profunda fiebre. Estaba despierto, pero parecía perdido, Pansy lloraba sosteniendo una de sus manos, la cara escondida en su pecho. Blaise, la sanadora, Snape, Fenrir Grayback, Bellatrix y Theodore Nott estaban reunidos también. Narcissa se acercó a ella y la agitó de los brazos
-¿Qué le has hecho? ¿Qué le hiciste a mi Draco?
-Muy poco para lo que se merece – le soltó con desprecio, llevándose una bofetada por parte de Narcissa, que lloraba descontroladamente
-Granger, Granger despertaste – le dijo Pansy levantándose y caminando hacia ella, se detuvo junto a Narcissa y la miró directo a los ojos –Por favor, por favor Granger, repáralo, repara lo que hiciste, hazlo, hazlo por mi, hazlo por Weasly.
Hermione sintió que su corazón daba un vuelco, Pansy amaba a Draco tanto como ella a Ron, ante esta revelación, sintió una pena inmensa por ella.
-Yo, Pansy, yo no tengo idea de cómo lo hice, yo lo siento Pansy, yo no quise
-Hazlo- le dijo Voldemort empujándola hasta la cama. Sintió que su estómago se revolvía, acercó las manos al pecho de Draco y cerró los ojos, sintió como su hijo se revolvía en su vientre, recitó una canción celtica que le había enseñado Dumbledore y en el preciso instante en que lo hizo supo como proceder a continuación. Le miró y besó la frente de Draco un breve instante y se acercó a sus labios entreabiertos, cuando estaba casi al rozarlos, comenzó a inspirar y la energía blanca que estaba en su pecho se movió rápidamente hasta llegar a su boca, pasando a la de ella. Hermione no se movió ni un momento, cerró los ojos, sintiendo el cálido aliento de Draco en su cuello, mientras absorbía la energía, el comenzó a reaccionar, la luz pasó por la garganta de Hermione y se asentó en su pecho, con un ultimo y cegador destello, absorbió del todo su poder. Se incorporó lentamente, con el cabello nuevamente blanco ondeando en torno a ella, pero sus ojos esta vez tenían una destello dorado, miró al horrorizado Draco a los ojos y le sonrió altivamente
-Esto sólo ha sido una pequeña muestra, no vuelvas a desafiarme, por que la próxima vez, sólo la muerte podrá aliviar tu sufrimiento.
Volvió a cerrar los ojos y el resplandor desapareció, se apoyó de la pared y comenzó a caminar hacia la puerta. Tan solo había dado unos pocos pasos, cuando un fuerte mareo la llevó a apoyarse en alguien. Voldemort la condujo hasta su habitación y la recostó en el lecho
-Se supone que debería temerte ¿cierto?- musitó adentrándose en el reino del sueño –Pero lo extraño, es que no siento ni un poco de miedo.
La Madriguera estaba sumida en un bullicio poco habitual. Los gemelos estaban en la cocina calentando agua, todos estaban agitados, caminando de un lado a otro, al fin Molly salió de la habitación principal con un bulto de mantas en los brazos.
-Madre- Bill Weasly se levantó y caminó hasta su madre tomando las mantas con cuidado
-Es una niña querido, es una niña, con el cabello rubio como su madre
Bill descubrió el rostro de su hijita, era una linda nenita muy blanca, con la piel aun roja, y los bellos ojos azules de su tío Ron, la primera Weasly no pelirroja en cincuenta años
-¿Y Fleur?
-Está perfecta, un poco cansada, la sanadora la está revisando
-Vengan, vengan, vamos a brindar- Arthur se acercó con una botella de Firewhiskey y catorce vasos. Harry tomó uno, imitando a Sirius, Remus, Tonks, Arthur, Ginny, los gemelos, Charlie, Bill, Percy, Moody y Molly
-Remus ¿Quieres ser el padrino de mi Victoria?
-Claro, claro. Salud, en nombre de Victoria, ¡larga vida a Victoria Weasly!
Todos chocaron sus vasos, bebieron el licor y los bajaron, mirando tristemente el catorceavo vaso, que permanecía lleno en la mesa.
-A ella le hubiera gustado brindar con nosotros, seguramente está bien –Dijo Harry- ¡Dobby!- Con un sonoro "crack" apareció frente a ellos un elfo flacucho, llevaba dos calcetas de colores diferentes, una camisa muy vieja de Harry y uno de los cómicos gorros que Hermione había tejido durante el cuarto curso para los elfos de Hogwarts –Bébete eso, a Hermione le hubiera gustado.
-Tranquilo Harry, la encontraremos
En ese momento a Harry se le vino una idea magistral.
-¡Dobby!- gritó alegre- Tu puedes encontrar a Hermione ¿Verdad?
-Si Harry Potter se lo pide a Dobby, Dobby buscará a la joven amiga de Harry Potter
-Pero nadie debe saberlo, dile que yo te mande, pero no te le acerques si está acompañada, y no dejes que nadie te vea o te escuche.
-Como diga Harry Potter.
Y con otro "crack" Dobby abandonó la habitación.
-¿Estás seguro de lo que haces Harry?
-Seguro, Dobby puede encontrarla y hablar con ella, el puede ser nuestro puente con Hermione.
Todos guardaron silencio, Molly había vuelto a la habitación con Bill y la bebe y alguien tocaba a la puerta. Arthur se acercó a la puerta y abrió con cautela, era gente del ministerio
-Buenas tardes Arthur, disculpa que venga a interrumpirte en un día tan feliz como este, pero necesito saber si Hermione Granger está aquí
-No lo está Mafalda, ella, huyó cuando el ministerio comenzó a hacer inspecciones en busca de los nacidos muggles.
-Oh Arthur, yo sé que ella era la prometida de tu hijo, pero por favor, si la vez dale mi tarjeta, no vengo en misión oficial, pero debo hablarle, Hermione Jane Granger aparece en mi libro de reportes de "Sello Celta" y ha saltado ayer la alarma de "Finite Incatamentum" lo que quiere decir que se ha roto el sello mágico que había sobre su poder, ahora esa chica es un peligro para todos, incluso para ella misma, debe ser sellada de nuevo o comenzar a recibir clases de Canciones de los Bardos y Uso de los Elementos Naturales
-¿Qué?- preguntó Harry
-Que su amiga es una hechicera muy poderosa, con el apropiado estudio, por supuesto, pero puede ser muy peligrosa si no sabe controlar y contener su poder. Si se enoja con alguien, puede matarle, o morir en el supuesto de que su poder se vuelva contra ella. Arthur, querido, ¿puedo usar tu chimenea para volver al ministerio?
-Si, claro Mafalda
La bruja regordeta de cabello negro y ojos pequeños y juntos caminó hasta la chimenea y lanzó un puñado de polvos, luego saltó al fuego y desapareció entre las llamas.
