Y aquí la continuación ;) (más largo que de costumbre para no tener quejas jejejej)
Disfrutadla :D
Beckett estaba disfrutando. Si, por un momento, por fin, semanas después de todo lo que había pasado se estaba permitiendo relajarse y disfrutar del momento.
La música a todo volumen acallaban las voces que la atormentaban y el alcohol la desinhibían haciendo que se moviera con soltura en la pista de baile.
Maddison le sonrió de lejos mientras estaba apoyada en la barra, charlando con el barman.
Kate se movía sensualmente, bailando con un moreno de ojos claros que no paraba de sobarle y ella le seguía el ritmo con sus manos.
Un buen rato después, Maddison se acercó a ella.
-Kate…creo que deberíamos marcharnos.
-No…estoy….pasándomelo genial-su lengua entorpecida por la cantidad de alcohol consumida no le dejaba pronunciar con claridad-además este…chico….como se llame…
-Tom
-Tom…está cuidando de mí… ¿verdad?
Maddison frunció el ceño. Ella quería que su amiga se divirtiera, lo que no esperaba era algo así…que se le fuera tan de las manos.
-Becks acabas de conocerlo y…es tarde…Martha…
-Martha no es mi madre…mi madre está muerta ¿recuerdas?
Maddison abrió los ojos sorprendida ante aquella respuesta. Era el alcohol el que hablaba por su amiga.
-Ok, has bebido demasiado-dijo viendo como su amiga trastabillaba y el dichoso Tom, impedía que cayera al suelo agarrándola de la cintura.
Beckett le dedicó una sonrisa al chico y le agarró del cuello, besándole o casi comiéndoselo.
-¡Kate!
Se separó del muchacho y miró a su amiga.
-¿Qué? Maddie, estoy bien…déjame que me divierta…
-Si, ok, ya nos hemos divertido-intentó tirar de ella para separarla de Tom –el típico tío que ellas dos definían como: babo, pero que en ese momento Kate no era capaz de cerciorarse-. Beckett se aferró más a él zafandose del agarre de su amiga.
-Si Martha se entera…
-Seguro que el capullo de Castle se lo dice, así que que más da…además….me da igual…yo estoy aquí con Tim…
-Tom-corrigió el moreno.
-Eso, Tom.
Maddison la miró con mala cara y suspiró. No sabía como actuar, jamás había visto a Kate en ese estado y… eso que en los viejos tiempos habían salido muchísimas veces de fiesta y habían acabado liándola.
-Márchate si quieres, no te preocupes.
-No puedo dejarte sola.
-No estoy sola…-Beckett trastabilló de nuevo-solo algo mareada.
-¿Ok, por que no salimos los tres a tomar aire?
-Tres son multitud…
-Bueno, hace un rato he llamado a mi primo… me vendrá a buscar ¿Esperáis conmigo fuera?
Beckett miró a su nuevo amigo y entre risas y cariños hacia la muchacha asintió.
Maddison les dijo que fueran saliendo mientras se dirigió al baño. Aprovechó la ausencia de Beckett para pararse en la pequeña cabina de teléfono que había en el pasillo hacia los baños de esa discoteca e hizo lo que su mente le dictaba que debía hacer. Hizo lo correcto.
Al salir de la discoteca, encontró a Beckett bastante mareada sentada en el bordillo de la acera mientras Tom no le sacaba las manos de encima.
-¿Basta ya no?
Miró su reloj. Sólo esperaba que no tardara mucho.
Castle no paraba de dar vueltas por el apartamento. El sonido de las muchas sirenas que podían escucharse a lo largo del día –y de la noche- en Nueva York hacía que se preocupara cada vez más. Su mente de escritor sólo hacía que cada vez el planteamiento de una situación fuera peor que la anterior. Y lo que podía empeorar la situación era si su madre se enteraba de todo. Cada una de las situaciones que se planteaban en su mente… En todas, algo le pasaba a ella… y él… él era el culpable por dejarla salir.
Golpeó la pared molesto consigo mismo y se vistió a toda velocidad. Se recorrería cada discoteca en busca de ella o… cada hospital… o cada comisaría.
Suspiró. No… aquél plan era una locura.
Por suerte, el teléfono le ayudó a decidirse.
-¿Diga? ¿Qué…? ¿Dónde estáis?-hizo una pausa tratando de controlar sus nervios- Maddison tranquila, ok, ya voy, pero no dejes que se vaya con nadie.
Colgó y tan rápido como la torpeza creada por su estado de tensión se lo permitió cogió las llaves de su coche y tras cerrar la puerta de casa de un portazo, bajó los escalones de dos en dos.
El ruido del aceleron de un coche le advirtió que por fin, tras 10 minutos, Castle estaba llegando.
Quemó los frenos al pegar el frenazo de su vida frente a ellos, sin importarle lo más mínimo si su coche, su apreciado y nuevo BMW podía sufrir.
Se bajó viendo el panorama.
La calle estaba llena de gente que salía a tomar el aire de ese cuchitril, algunos bebiendo, otros fumando. Era una zona bastante alejada del centro, y con fábricas alrededor.
Kate estaba sentada en el bordillo, sin importarle si su falda enseñaba más de lo permitido, con el pelo algo despeinado y la cabeza apoyada en el hombro de un tío. No paraba de reír casi sin fuerzas.
-¿En que demonio pensabais?
Tom se levantó y Beckett hizo lo propio, mareada, agarrándose al cuerpo del muchacho.
-Castle que…haces aquí…-Kate miró a Maddison- Si serás traidora…
-Kate…yo-la rubia intentó explicarse.
-Te cuesta hablar, Kate. ¿Cuánto has bebido?-miró a Maddison- ¿Cuánto le has dejado beber?
-Yo…no sé…-la chica estaba apunto de llorar-lo siento, solo queríamos divertirnos Rick- incluso en ese momento, Beckett pudo notar el tono que su amiga estaba utilizando con Castle. Le estaba tirando.
Sintió una punzada de rabia y celos y se aferró más al cuerpo de su ligue, a pesar que al mismo tiempo sentía desprecio por esas manos.
Castle se acercó a Beckett y le agarró del brazo.
-Vamos, sube al coche, nos vamos a casa-miró a la amiga de Kate-tu también te llevaré a tu casa.
Kate se soltó de su mano.
-Suéltame, tú no me dices lo que tengo que hacer ¿ok?
-Kate…
-Becks…estas borracha…no te…
-Dejadme en paz…haré lo que me de la gana y…-Tom la agarró y sobó pero ella se zafó-y tú también….suéltame…
-Pero nena-El chico volvió a intentar besarla y Castle le apartó de un empujón.
-¿Es que no la has oído?
-¿Y a ti que coño te importa?
-Me importa-dijo mirando exclusivamente a Beckett - y no pienso dejarla sola.
-Ella se viene conmigo…lleva toda la noche calentándome…algo…
Castle no se lo pensó y volvió a empujar al muchacho viendo que Kate estaba intentando separarse de él sin conseguirlo.
El chico se revolvió en contra el empujón de Castle y le soltó un puñetazo dándole en el ojo.
-¿Estas loco?-gritó Beckett empujando a Tom-¿Eres idiota o que te pasa?- Kate le golpeó en el brazo. Lárgate.
Los de seguridad de la discoteca se acercaron para separar al grupo y que no hubieran más incidentes.
Kate se giró para observar a Castle, compungido, tocándose con cuidado el rostro, encorvado mientras Maddison le trataba de consolar.
Kate se irguió, todo le daba vueltas, se acercó a ellos.
-Castle… ¿estas bien?
-Nos vamos-dijo murmurando entre sus manos que tapaban su rostro- Maddie, sube al coche que te llevamos… ¿tu estas bien?-la miró.
Kate asintió. Pero no, no estaba bien. Cinco segundos después se inclinó hacia delante vomitando en los caros zapatos del escritor.
Éste rodó los ojos, la agarró de la espalda acariciándosela y le puso su chaqueta encima haciendo que cubriera hasta parte de sus piernas.
-Vamos a Casa…
La ayudó a subir en el asiento del copiloto y le pidió-casi suplicó-que si tenía más ganas de vomitar le avisase.
Durante el trayecto, los tres fueron en silencio. Castle concentrado conduciendo, Maddison perdida en sus pensamientos y Beckett con la cabeza prácticamente fuera de la ventanilla para que el aire frío la despejara.
Dejaron a Maddison en casa, despidiéndose cariñosamente de Castle y quedando con Beckett en hablar, y poco después llegaron a casa de la madre del escritor.
Aparcó en el garaje comprobando que el coche estuviera bien y la ayudó a bajar.
Beckett se apoyó en el hombro de él sin poder evitarlo, mientras se descalzaba de sus tacones y los llevaba en la mano.
-Me estoy mareando-dijo soltando una risilla sin poder evitarlo, a pesar que casi todo el subidón se le había pasado con la pelea.
Rick no dijo nada. La condujo hasta el ascensor y apretó el botón.
-Castle…-Beckett se apoyó en su pecho, dejandose toda-te has comportado como un heroe-dijo soltando una risilla.
-Beckett estas borracha.
Beckett sonrió y asintió pero su mano se dirigió a la cara de Castle, acariciando con lentitud y cuidado el feo moretón que le estaba saliendo al escritor alrededor de su ojo izquierdo.
Rick soltó un siseo y apenas pudo cerrar ese ojo.
-¿Te duele mucho?
-Un poco…-la realidad, le dolía horrores-no es nada-sonrió.
-¿Y si te doy un besito?
-Becket…-Castle no pudo evitar sentirse nervioso. La chica era guapa... y en ese estado…estaba más calmada. No, no pensaba aprovecharse de ella.
Por suerte, el ascensor frenó y las puertas se abrieron en su planta, Rick abrió despacio mientras le susurraba que no hiciera ruido, pero Beckett tropezó con su propio pie y se golpeó contra la pared.
Soltó un taco.
Castle suspiró y le tapó la boca. Ambos se miraron en la oscuridad.
-Voy a vomitar.-farfulló contra la mano de él.
Castle soltó su mano y la acompañó hasta el baño, cerrando la puerta tras de si. Se giró y se quedó observando a Kate, que aunque los ruidos que escapaban de su garganta no eran muy eróticos, ella, agachada, su trasero…
Removió su cabeza para sacar esos pensamientos sobre ella y se agachó a su lado, agarrándole el cabello.
-Ahora mismo te mataría-murmuró-te lo advertí…
-Calla-contestó la chica entre arcada y arcada.
Unos minutos después, Kate se recuperaba sentada en el suelo del baño, con el brazo apoyado en el retrete y su mano aguantando su cabeza que aun le daba vueltas.
Castle se acercó a ella con un paño húmedo y lo posó en su frente. Pasó su mano por su cabello y luego por su rostro, con el maquillaje corrido.
-Dios…esto es horrible.-Beckett le miró e hizo una pausa- y no digas te lo dije… Lo sé.
Kate se levantó como pudo y cayó en los brazos de Castle. Él la miró con comprensión y algo de cariño.
-Espérate aquí-dijo separándose -No toques nada…-suspiró-te traeré algo de ropa.
-No mires mi lencería.
-No lo haré.
Castle entró en la habitación de la muchacha, sumamente ordenada. Abrió el primer cajón y sacó unas braguitas de estrellitas y no pudo evitar sonreír. Cogió su pijama, un short y una camiseta de la universidad de Stanford y salió sin hacer más ruido, temiendo ser descubierto por su madre.
Entro al baño y vio a Beckett mirándose al espejo y sonriendo.
-¿Te preparo café? Todavía estas borracha.
-Castle-sonrió y le miró-si…jajaja, un poco pero… dios-ella no apartaba la mirada del espejo-estoy horrible.
Castle asintió aguantando la risa y soltó un gemido de dolor ante la mueca que hizo. Apartó la bolsa de hielo que aguantaba contra su ojo.
-Castle-le miró-no voy a repetirlo pero… Gracias.
-Y he visto como miras a mi amiga-dijo ahora más seria-ni se te ocurra.
-¿Estas celosa?
-¿Por qué debía estarlo? Has venido a salvarme a mi cual caballero-dijo acercándose a él, provocándole, sin saber de donde había sacado el valor para hacerlo, probablemente de la borrachera.
Beckett acarició el pecho de Castle con su dedo índice. Su camisa estaba manchada de su propio vomito igual que su propia ropa.
-Venga…estas….tocada, cámbiate y a dormir-comentó sin moverse.
Kate asintió y le miró con evidencia.
-¿Qué?-dijo Castle- ah que me vaya…
Kate volvió a asentir.
-Te espero fuera.
Castle se apoyó en la pared del pasillo y esperó pacientemente. Unos minutos después Beckett salió del baño con su ropa sucia en la mano, desmaquillada y aguantando el equilibrio estoicamente.
-¿Qué haces aquí?
-Te dije que te esperaba fuera-cogió su ropa y la llevó hasta el cesto de la ropa sucia-ven-la llevó a su propia habitación.
-¿Qué mierda te crees Castle?
Él frunció el ceño.
-Créeme sería lo último que se me ocurriera en este momento… pero alguien tendrá que vigilar si vomitas que no te atragantes con tu propio vomito.
Beckett suspiró y se dejó caer en la cama del escritor. Hasta ese momento no había entrado en esa habitación, y ni siquiera en ese instante se permitió regodearse en observar cada detalle. Estaba demasiado cansada. Cerró los ojos y cuando sintió que Castle se tumbaba a su lado no pudo evitar acercarse a él.
Castle recostado hacia arriba, miró el techo, sabía que lo que quedaba de noche no podría pegar ojo, pendiente de ella.
Sonrió al verla dormir a su lado, con la boca abierta, casi roncando y babeando y con su mano en su pecho mientras él apoyaba el hielo en su palpitante y morado ojo.
-Castle…-murmuró entre sueños-eres un buen tío…
Escondió su rostro debajo de la almohada al sentir como el sol le daba de lleno en la cara y acentuaba su dolor de cabeza.
Masculló un taco. Juraría que ella había comprado cortinas para no sufrir eso. Entonces lo recordó. No era su cama. Y Recordó la noche. Y se arrepintió.
Descalza se levantó despacio sin hacer ruido al comprobar que estaba sola y se paró en la puerta al escuchar voces en la cocina.
Se quedó con la puerta entreabierta escuchando.
-Anoche volví tarde…-comentó Martha-pero escuche….
-¿Qué?
-¿Quién fue?
-¿El qué?
-Los vómitos, querido.
Castle no lo dudó. Miró a su madre.
-Yo madre, estoy con resaca no lo ves-dijo señalando sus ojeras-así que no hables muy alto.
Castle se dio la vuelta y rezó para que su madre se lo creyera.
-¿Y el ojo? Richard…dime que no te has metido en líos…y que no han sido por Meredith.
-Madre solo…me di un golpe sin importancia…y no te preocupes ¿vale?
A unos metros de ellos, sin ser descubierta pudo comprobar como a pesar de lo que ella pensaba, Castle no la había traicionado. No le había dicho nada a Martha de su salida por la noche, la había cubierto y además se había llevado un golpe por ello.
Apoyó su frente en la puerta y suspiró. Cerró los ojos pensando en como en un momento de la noche, ella que se había removido nerviosa por las ganas de vomitar y el mareo, él seguía ahí, cuidando de ella.
Dios, que demonios le estaba pasando… esa relación no era sana. Era un tira y afloja, y cuanto más tiraba ella con sus comentarios despectivos o él con sus gracias sin gusto, más se aflojaban sus sentimientos respecto a él.
Intentó despejar cada una de sus dudas y decidió que lo mejor sería ingerir cantidades industriales de café y por ello, salió a la cocina, dirigiéndole una mirada de agradecimiento a Castle.
Continuará…
