Autor: eri-san Uesugi Serie: Hawai Five-0 Pareja: Steve/Danno MCDANNO

Resumen: Danny no entiende ese cursi villancico navideño, pero Steve está dispuesto a hacerlo entender en 12 días. Es su primera navidad como pareja y Steve va a hacer lo que sea para que Danno la disfrute.

Canción: The Twelve Days of Christmas (Hawaiian Style) by Na Leo.

Notas:En un rato tengo que viajar durante cuatro o cinco horas (tal vez seis!) de Puebla a Veracruz. Pero no me quería ir sin dejarles la actualización, es un capi un poco más pequeño pero que me gusto mucho por que hay muchas sonrisas. Espero les guste y sigan comentando, me alegra mucho leer sus comentarios y me da empuje para apurarme. XD


DIA 3: En el tercer día de la navidad mi amor me regalo…

Era un lindo jueves por la mañana, sobre todo porque podía a volver a usar su ropa normal. Aunque era cierto que Steve le había mostrado que no necesitaba tanto adorno para ser respetado, Danny se sentía más cómodo con sus pantalones sastre, camisas y corbatas, al menos por ahora, porque estaba dispuesto a comenzar a realizar pequeños cambios para mejorar su vida y su relación con Steve.

Y hablando de Steve, él SEAL había salido desde temprano de la casa (considerando que para Danny temprano eran las 8 de la mañana) con la promesa de alcanzarlo en la sede, pero sin decirle a donde se dirigía o a hacer qué. Bueno, tenía dos sentimientos encontrados; por un lado la fuerte preocupación de que su novio hubiera ido a explotar algo o a alguien, es decir, Chuck Tyler le había llamado muy asustado la noche anterior por lo que había dicho, y ahora que lo notaba su teléfono había desaparecido. Pero por otro lado estaba emocionado porque milagrosamente hoy podría conducir su propio auto para variar, y hacerlo de forma que pudiera apreciar el paisaje sin ir aferrado al tablero por la maniática forma de conducir del moreno. Cómo fuera, era mejor no pensar en lo que el moreno estaba haciendo en esos momentos, además Tyler nunca le cayó muy bien de todas maneras.


-¡Hey! Volviste a ser aburrido. Dijo Chin al verlo entrar con su clásica vestimenta.

-Yeah, muy gracioso. Buenos días para ti también. Sonrió.

-Buenos. Respondió.

-¿Hay algo interesante ahí Kono? Dijo Danny dirigiéndose hacía la isleña que veía con una sonrisa la mesa del café.

-Brah, en verdad que el jefe debe amarte mucho. Afirmó cuando el rubio estuvo junto a ella y se quedó mirando la mesa con los ojos abiertos.

-Lo hago. Dijo el moreno saliendo de la nada como todo buen ninja. -¿Qué te parece Danno? Sonrió abrazando a su pareja por la espalda sin reparo alguno por la presencia de sus compañeros, era la confianza de ser Ohana.

-Babe, ¿alguna vez te he dicho que te amo? Habló Danny sin dejar de mirar con ojitos brillantes los tres platones repletos de donas, ¡DONAS! ¡De distintos tamaños, colores, sabores y formas! ¡Chicas, grandes, rellenas, glaseadas, con chocolate, rosas, con chispas, espolvoreadas, en fin! Había de todo y a Danny le encantaban; incluso esas que tenían unos cursis corazones confitados en la cubierta.

-Nunca había visto donas de verdad en Hawai. Comentó Chin. –Ya sabes, la gente no las compra mucho aquí, así que no las hacen.

-¿De donde las sacaste? Preguntó el detective aspirando el delicioso aroma que despedían las donas aún calientes.

-Llamé a una amiga en Jersey que me dio la receta de las mejores donas de este mundo. Sonrió Steve apoyando su mentón en la cabeza del rubio. –Dice que son las favoritas de los policías de Jersey. Completó.

-¿Hablaste otra vez con mi madre? Inquirió sin mucha fuerza el detective, aún con su atención enfocada en el tesoro frente a él.

-Luego llamé a un amigo que es repostero y que me aseguró que seguiría la receta al pie de la letra. Continuó evitando la pregunta del rubio.

-¿De donde conoces tú a un repostero jefe? Sonrió divertida la chica.

-Te sorprendería lo que aprendes en la marina. Steve le guiño el ojo y se inclinó hasta el oído de su compañero. –Lamento que no sean las de tu madre, pero espero que se acerque. Susurró. –Feliz tercer regalo de navidad.

-No puedo creer que hayas hecho esto, tú que siempre te has declarado enemigo de todo lo frito o glaseado. Sonrió Danny.

-Es porque quería verte sonreír. Confesó el ojiverde. –Justo como ahora.

-Wow, que quede estipulado que tengo todo grabado Danny. Canturreó Kono teléfono en mano. –Ahora no podrás negarlo jefe, estas en video.

-Me preocupa lo que harás con ese video prima.

-Si lo veo en YouTube voy a asignarte como compañera de Lori permanentemente. Amenazó Steve.

-Esas son palabras mayores jefe. Gimoteó falsamente.

-Y cambiando de tema. Dijo Danny con molestia. -¿Qué hace una cafetera MLM Italiana industrial en el lugar de nuestra mini cafetera?

-Una buena dona tiene ir acompañada de un buen café ¿cierto? Steve soltó a Danny y se acercó a la cafetera. -¿Capuchino?

-Me leíste la mente babe. No te midas con la crema.

-Solo por hoy. Respondió el SEAL poniendo a funcionar la maquina.

-¿Qué hay de nosotros jefe? Preguntó Chin con una sonrisa.

-Ustedes tendrán que servirse su propio café. Rió el comandante.

-Hey Danny, vas a dejarme probar esas donas ¿verdad?

-Hoy vas a conocer el cielo chica surf. Bromeó el rubio chocando la mano con la castaña.


-Fue un gran regalo. Dijo Danny sentado con su vaso de capuchino en una mano y una de esas donas con corazones confitados encima.

-Me preocupa tu adicción al azúcar. Sonrió Steve con su taza de café americano en una mano y una dona espolvoreada en la otra.

-¿De dónde crees que sale tanta dulzura sino? Bromeó.

-Ahora estas alardeando. Sonrió.

-¿No querías que fuera más consciente de lo que causo?

-Entonces fue mi error.

-¿Cómo conseguiste que mi madre te diera su receta? Cambió el tema.

-Clasificado.

-Oh, sigues con eso. Que niño tan gracioso. ¿También fue ella quien te dijo que amo el capuchino?

-Clasificado. Pronunció mordiendo su dona.

-Hey señor clasificado. Llamó el rubio acercándose a él. –Tienes migas aquí. Con su dedo limpió la comisura de los labios de Steve. –Gracias, ha sido algo muy lindo de tu parte. Steve deposito el vaso y la dona en la mesa y aferró los brazos de Danny con los suyos.

-Cualquier cosa que extrañes de Jersey. Habló. –La traeré para ti.

-¿Incluso el trafico? Sonrió.

-No sé porque extrañarías el tráfico de Jersey. Dijo Steve confundido. –Pero si eso quieres… si exploto la avenida principal en Waikiki, y la calle Hooke, no habría paso y los autos tendrían que…

-Ok, eso es lo suficientemente Super SEAL como para quererlo. Me quedo con las donas y el café.

-Hay más de donde salieron estas. Señalo Steve apresando a su compañero.

-¿En serio? ¿Dónde?

-Eso es clasificado. Dijo el marine. –Aunque si me ofreces algo a cambio tal vez pueda desclasificarlo.

-¿Qué tienes en mente? Sonrió pícaramente.

-Bueno…

-¡Hey Danny, estas donas están deliciosas! Dijo Kono apareciendo con Chin detrás. –Wow, consíganse un cuarto Brah. Sonrió la chica.

-Loriii. Amenazó Steve sin mirar a la chica.

-Vale, me voy. Declaró. –Pero consigue la ubicación de estas delicias, porque por tu culpa me volví adictas a ellas. Le dijo a Danny.

-Luego estarás llorando porque subiste de peso. Dijo Chin resignado.

-Deja que Charlie se preocupe por eso. Bromeó Steve provocando que la castaña le sacara la lengua aprovechando que estaba de espalda y no podía verla.

-Me sacrificaré por el equipo y haré lo necesario para obtener más donas. Dramatizó el rubio a lo que los primos levantaron el pulgar en aprobación mientras tomaban otra dona de la mesa.

Steve sonrió feliz. Él también había recibido un regalo ese día; ver la sonrisa de Danno.

Más tarde se encargaría de borrar de su lista el punto número tres:

"Mostrarle a Danno que Hawai no está tan lejos de Jersey"

Por ahora quería disfrutar un poco más de esos momentos tranquilos con su Ohana y su pareja.

-Hey boss. Dijo Kono. -¿Podemos quedarnos con la cafetera?

-Bueno, eso depende de que tanto se sacrifique Danny. Sonrió el SEAL mirando al susodicho.

-¡Acabalo tigre! Le gritó la chica al rubio causando la risa de todos los presentes.


Notas: T.T Danno(mi gatito) lloró mucho porque hoy le toco baño (bueno, tecnicamente fue ayer porque ya son las 12:17 a.m.) pero espero que el viaje en auto lo distraiga un poco y se porte bien, aunque luego le entra el gen Mcgarret y se avienta como Super Seal desde la mesa o el librero. Danno es rubio, pero tiene lo ojos verdes, así que es la perfecta combinación entre Danny y Steve, lo cual hace que lo adore aún más. Y ya me voy antes de seguir divagando sobre mi gato.