Disclaimer: Naruto es copyright de él grande mangaka Masashi Kishimoto. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.
La trama de la historia le pertenece a Luciernagas, quien me ha dado previamente su permiso para la adaptación de la historia ya antes mencionada. Cualquier copia total o parcial de la misma sin permiso previamente del autor queda estrictamente prohibida.
Advertencias: AU, OoC, Lemmóns en el futuro.
Rated: " T ". El lenguaje puede ser vulgar aunque no rayando a lo descarado.
N/A: Hola, pues dirán, que anda haciendo está loca por aquí ¿No? Bueno no les daré explicaciones ya que no soy muy dada a darlas, pero realmente espero y les guste esta historia. Un agradecimiento especialmente a Luci-sempai (LUCIERNAGAS) quien me ha dado su consentimiento, gracias nena sois la mejor. Bueno sin nada más que agregar las dejo.
Enjoy…
Casa de hombres
Sakura (POV)
Desde el día que descubrieron que me había cargado la mitad de sus calzoncillos… había un cambio radical entre todos nosotros.
Itachi y Sasori creían que era una mujer de armas tomar y según ellos eso era muy llamativo, por lo que siempre intentaban acorralarme para hacer algo más que manitas.
Inari me miraba con otros ojos, según él decía que le recordaba a su hermana y es por eso mismo que deseaba que hiciésemos cosas fraternales, como ir de compras juntos, cenar juntos…según Sasori era una táctica, para meterse en mis pantalones.
Luego Naruto y Sasuke, Naruto me miraba con sus sonrisas y miradas tranquilas, cada vez que chocábamos y por último Sasuke el cual me ignoraba completamente.
La situación me la habían dejado todos muy claro, tendría que caer ante uno de ellos.
-Necesito una tila- entré a la cocina con un ramo de rosas, las cuales habían aparecido misteriosamente en mi mesa.
-¿Tan mal lo estás llevando?- preguntó Sasuke el cual se encontraba tomando una taza de café mientras leía el periódico.
-Creía que yo no existía en tu mundo- puse agua a hervir.
-Pensé que no querrías más pretendientes a tu alrededor- contestó mientras apartaba el periódico de su vista- por cierto, bonitas flores- comentó mientras cogía el ramo de entre mis manos.
-¿Las compraste tú?- eché infusiones al tazo de agua hirviendo.
-No, soy alérgico a las rosas- y sin más las tiro al cubo de basura.
-Uchiha eran mías- le grité. Aún así no hice ningún amago para recogerlas, seguramente estarían llenas de comida podrida y otras cosas que no quería ni pensar.
-Sakura, el té- me dí la vuelta para ver como el agua y las hierbas hervían a fuego lento, el té ya estaba listo.
Cuando me serví el té en una taza (no antes sin quemarme varías veces, algo que le pareció bastante divertido a Sasuke), Itachi e Inari aparecieron en la cocina para hacerse un tentempié.
-Oye- dijo Sasuke cortándole la charla sobre algunos deportistas, mientras se preparaban unos bocatas de un grosor descomunal, eso no podía ser nada bueno para la mandíbula-¿Habéis comprado un ramo de rosas a Sakura?-
Itachi contestó primero-Los ramos de rosas son para san Valentín. Yo soy más de bombones- dijo mientras se sentaba al lado mío, me guiñó y luego me envió un beso. Yo simplemente rodee los ojos- me encanta las mujeres difíciles- le oí murmurando antes de meterse gran parte del bocata.
-Yo soy más de claveles, las rosas están muy vistas- respondió Inari entre bocado y bocado.
-Bueno querido Watson solo nos quedan dos personas- comentó- A no ser que tengas otro pretendiente fuera de casa- yo negué rápidamente, con la únicas personas con las que había hablado aparte de mis compañeros, fueron la chica de la lavandería (que no me acordaba de su nombre) y con el cartero que tiene que rondar los sesenta.
-Entonces… ¿Dónde está Sasori?- le preguntó a Inari que miraba el periódico.
-Creo que fue a una cita con una tal Zerlina-
-¿Qué nombre es ese para ponérselo a una chica?- preguntó Itachi, todos nos encogimos de hombros ante su pregunta.
-Supongo que no le importará que le llamé para hacerle una preguntita- pensó Sasuke en voz alta mientras marcaba en su móvil el número de Sasori. Lo puso en manos libres.
-¿Sasuke? Qué coño quieres- gruñó Sasori al teléfono.
-Nos preguntábamos Sakura y yo, si fuiste tú el que le enviaste unas rosas – contestó sin inmutarse. Realmente el chico tenía unos nervios de acero por lo menos comparados con el resto que estábamos en la sala, los cuales habíamos tragado en seco ante el tono hostil de Sasori.
-¿Yo? ¿Rosas? No que va, yo no necesito encandilar a una chica con unas florecitas silvestres ya que solo me valgo-dijo antes de colgar abruptamente.
-Tenía que haberlo supuesto- murmuró Sasuke mientras se levantaba y desaparecía ante el silencio de los que estábamos en la sala.
-Supongo que quiso decir que fue Naruto- dijo Inari antes de meterse el bocadillo en la boca.
-Si eso será- susurré mirando fijamente la taza de té, ¿realmente había sido Naruto el que me había comprado las rosas? ¿O habrían mentido uno de ellos?
Fuese quien fuese me daba igual, le había salido el tiro por la culata, porque detesto las flores.
...
Eran las seis de la mañana y me sentía feliz y nerviosa. Hoy por fin comenzaríamos las clases.
Después de esos días en los que lo único que hacías era apuntarte a clases y charlar sobre los profesores. Hoy era el día en el que podría decir que era oficialmente una estudiante de universidad.
-Buenos días- saludé a dos de mis compañeros de casa que se encontraban desayunando, aunque no con las misma efusividad-Parece que el ambiente esta algo tétrico-dos pares de ojos se clavaron en mí.
-La ignorancia del primer curso- comentó Itachi- que buenos tiempos en los que creías que la universidad sería algo más maduro que el instituto-
-Venga chicos no estáis algo ¿nerviosos? ¿Excitados?- cuando me di cuenta de lo que acababa de decir ya era demasiado tarde.
-Haruno, para ti yo siempre estoy preparado- contestó Sasori, con una sonrisa de don Juan.
-No me refería a eso- le contesté mientras me sentaba en una de las sillas con un bollo de manteca.
-Pero eso no cambia mi propuesta. Tú, yo, esta noche, ¿qué me dices?- me preguntó acercándose a mí. Apoyé mi mano en su hombro para que no invadiera mi espacio vital.
-Prefiero tirarme por un puente- le contesté sonriendo amablemente- Bueno me voy a ir ya- dije mientras dejaba mitad del bollo sin comer ya que estaba demasiado nerviosa para terminarlo.
Rápidamente salí de allí (no antes sin oír el típico comentario de "me encanta las mujeres ardientes" que soltaban los dos susodichos cuando les negaba sus invitaciones a una visita a sus camas).
Lo único bueno de esa casa era que la universidad se encontraba relativamente cerca. Un cuarto de hora andando era lo que tenía que recorrer de ida todos los días para llegar a mi hora.
Cuando llegué al edificio de periodismo, un simple edificio de ladrillos, me dirigí a mi primera clase donde aparte de escuchar emocionada todo lo que decía el profesor, conocí a Nami. Y aunque verdaderamente éramos muy diferentes en nuestras actitudes nos hicimos amigas (por llamarlo de alguna manera).
-¿Y dónde vives?- preguntó mientras entrábamos a la cafetería, después de la última clase del día.
-Bueno ahora estoy compartiendo una casa con unos cuantos chicos- le contesté mientras compraba una manzana.
-Yo comparto un apartamento con dos amigas de la infancia- lo bueno de Nami es que no había que preguntarle para que te contase su vida.
-Que envidia, las únicas amigas que tenía se quedaron en Nome- nos sentamos en una de las mesas.
-Bueno eso suele ocurrir…-
-Sakura- Inari interrumpió a Nami mientras se sentaba al lado nuestra con unas bolsas de comida- esta mañana te fuiste muy rápido-comentó mientras habría una de las bolsas y me pasaba un taper lleno de arroz- e Itachi y Sasori me dijeron que apenas comiste-
-Gracias Inari- dije entre dientes- pero de verdad apenas tengo hambre- aparté la comida que me ofrecía y me giré a Nami para disculparme silenciosamente.
Ella simplemente me hizo un gesto con la mano para quitarle importancia.
-Pero Sakura tienes que comer para rendir más en tus estudios- me pasó de nuevo la comida que había rechazado- Mira por ahí está Sasuke, ¡Sasuke!- gritó mientras yo me hundía en mi asiento de vergüenza.
Sasuke se despidió de sus compañeros y caminó hasta la mesa con su andar despreocupado.
-Dile que tiene que comer algo, tú estudias medicina seguro que a ti te hace caso- Sasuke suspiró ante el comportamiento de Inari.
Aun así no se fue como yo esperaba, cogió el cuenco donde yacía el arroz y me lo puso delante de mí. Se acercó a mi oído y me susurró- Sakura solo te daré dos opciones ¿o te comes el arroz o te hago que te comas el arroz?- dijo con un toque frío. Lentamente se separó de mi y observó como me abalanzaba hacía el arroz- Buena chica- sonrió antes de irse.
Inari se despidió de mi cuando terminé el arroz- ¿Quién eran esos?- preguntó Nami a mi lado.
-Son mis compañeros de casa-
-Realmente te doy el pésame, parecen tus padres- comentó antes de que saliésemos de la cafetería.
Solo necesitaba un poco de cuerda y una silla para que mis problemas se acabasen.
Continuara…
