Adaptación "Sasusaku" de la novela Pasión y Olvido de Annette Brondrick

Naruto no me pertenece, le pertenece a Masashi Kishimoto

Pasion y Olvido

Capitulo 3

En medio de la noche sin luna, pero constelada de estrellas, el coche cruzaba velozmente cerca de Winslow, en el estado de Arizona, siempre rumbo al Oeste. Mientras conducía, ya más tranquila, Sakura comenzó a pensar que tal vez había actuado impulsivamente al decidir casarse con un desconocido, en vez de enfrentarse directamente a su padre y a su novio.

La joven miró de reojo al hombre que dormía profundamente, reclinado en su asiento, después de haber conducido cientos de kilómetros por el suroeste de Estados Unidos.

Intentó recordar por qué había pensado que él podría solucionar su problema. ¿Era porque había hecho lo mismo en otra oportunidad? Y ese hecho poco corriente, ¿podría considerarse como una recomendación?

¿Por qué de pronto había cambiado de opinión, tras su rotunda negativa en el bar? ¿Era porque había bebido demasiado? ¿Y si al despertar no se acordaba de su promesa? ¿Y si fuera un alcohólico? ¿Y si después de casarse se negara a anular el matrimonio, y la tratara como a una esclava, obligada a someterse a caprichos de todo tipo?

¡No, estaba pensando tonterías! ¡Tenía que desechar esos pensamientos negativos!

Sakura volvió a mirarlo, pero era poco lo que podía ver, porque el hombre roncaba con el sombrero tejano sobre la cara.

Según Ino, una semana antes de la boda con su novia de siempre, se había casado con otra mujer sin dar ninguna explicación.

Sakura empezaba a considerar que el hombre que había preferido casarse con otra en vez de cumplir un compromiso planeado durante años, no era demasiado digno de admiración, como lo pensó al oír la historia. Empezaba a descubrir que había sido una cobardía por parte de Sasuke, y que ella había decidido imitar la conducta de una persona que carecía de toda ética. Bueno, cabía la posibilidad de volverse a Texas en ese mismo momento. Nadie la obligaba a seguir. Podía regresar al rancho junto a su padre, Sasori y sus planes de boda. Pero sintió que se le erizaba la piel ante ese pensamiento. «Eres una cobarde. Ésa no es la manera de solucionar los problemas. Debes seguir adelante», se dijo con rabia.

Muy nerviosa, volvió a mirar al hombre. No podía ser un asesino en serie puesto que Ino había dicho que lo conocía bien pero, ¿qué significaba eso realmente? Una vez casados el hombre podría hacer cualquier cosa, podría...

— Vamos, date la vuelta y regresemos a Texas —dijo una voz bajo el ala del sombrero

—¿Qué? —preguntó, sobresaltada después de tantas horas de silencio.

—Me sorprende que tu decisión haya durado tanto tiempo —agregó disgustado, mientras corría el asiento hacia adelante.

—No digas tonterías. Hasta que nos casemos no tengo la menor intención de volver a Texas.

—¿No te das cuenta de que todo esto es una insensatez?

Ella le lanzó una rápida mirada. Parecía totalmente despierto. Tal vez había fingido dormir.

—¿Por qué no te casaste con tu novia de toda la vida? ¿Qué te hizo ella para que decidieras fugarte con otra mujer? —preguntó irritada.

—Así que sabías toda la historia, ¿verdad? Entonces, me sorprende que me hayas elegido precisamente a mí para hacer esta pequeña escapada.

—Pensé que entenderías mis razones.

—Para que lo sepas, creo que en el fondo le hice un favor a Karin al no casarme con ella. Pero no me siento orgulloso de la manera en que lo hice, y creo que tú tampoco deberías estarlo. Aunque aún no es demasiado tarde para volver atrás —sugirió al ver que ella callaba.

—Sí lo es —admitió apesadumbrada—. Hemos hecho más de la mitad del camino. A esta hora mi padre ya habrá llamado a todos mis amigos.

—¿Le contaste a alguien más lo que te proponías hacer?

—No, no quise obligar a nadie a mentir por mí.

—Muy noble por tu parte.

—Mira, señor Uchiha. Todo esto puede parecerte muy divertido. Pero te aseguro de que no lo es para mí. Estamos hablando de mi vida.

— ¿De veras? ¿Y cómo crees que me va a afectar a mí, señorita Haruno? ¿Piensas que realmente disfruto de mi reputación de irresponsable e indiferente a los sentimientos de los demás? Creía haber superado el episodio de Karin. Ella y Suigetsu han hecho algo muy bueno al unir sus vidas, algo mucho mejor que la vida que yo podía haberle ofrecido. Ésa es la única razón que me permite dormir en paz. Pero ahora voy a tener que cargar contigo en mi conciencia. Parece que todavía no he aprendido la lección, ¿no te parece?

Sakura no pudo replicar. Quizá cometía el mayor error de su vida, pero le bastaba recordar su última conversación con Sasori para saber, sin lugar a dudas, que sería capaz de enfrentarse a cualquier cosa con tal de no casarse con ese hombre, incluso

sin contar con la aprobación de su padre.

—Háblame de ella —le pidió con la esperanza de olvidarse de su propia decisión—, de tu novia Karin. ¿Y quién es Suigetsu? ¿Era amigo tuyo?

—¿Para qué quieres que te hable de eso? ¿Qué podría importarte?

—Desde luego, no es asunto mío. Pensé que si charlábamos, el viaje se nos haría menos pesado.

—Ya veo. Mi vida se puede discutir, pero no la tuya.

—Ya te he contado lo más importante. Pero no sé nada de ti. Parece que lamentas de veras no haberte casado con Karin. En ese punto nos diferenciamos porque, pase lo que pase, yo nunca me arrepentiré de no haberme casado con Sasori

—No lamento eso, sino la manera en que le demostré que no podíamos seguir adelante. Le hice mucho daño. Gracias a Dios estaba Suigetsu. La verdad es que no sé cuáles eran sus sentimientos hacia ella. Los tres crecimos juntos y él iba a ser mi padrino. Cuando días antes de mi boda con Karin lo llamé para informarle que me había casado, él se ofreció a hacerlo en mi lugar, y Karin lo aceptó. Fin de la historia.

—No duró mucho tu matrimonio, ¿verdad? Bueno, esta vez tampoco estarás casado demasiado tiempo.

—Una noticia muy alentadora para no dañar mi reputación.

—¿Siempre eres tan sarcástico?

—¿Siempre eres tan ingenua?

No volvieron a hablar. Al cabo de unas horas Sasuke se hizo cargo del volante. Después de cambiar de asiento, la chica cayó en un sueño muy agitado.