Los personajes son de Meyer; la historia, mía.



3. PREPARATIVOS

Radiante sol que baña mi ventana. Sí, amanecí poética; debo darme ánimos porqué hoy inician los preparativos para la fiesta de Alice. Me esperan tres largas semanas.


-Alice se que te gustan las fiestas temáticas, pero tu fiesta de presentación no puede ser una fiesta de disfraces- La frase de mamá me sacó de mi letargo

- ¿Disfraces?- Pregunté medio sonriente

-Bella, hermanita, al menos finge interés en los preparativos- Me respondió Alice algo molesta

-Lo siento, es que me distraje un momentico nada más

-Es que tu hermana quiere que su fiesta de presentación sea temática y ya le dije que no podemos hacer tal cosa

-Porqué no mamá, a ustedes nunca les ha importado lo que piensen los demás ¿no? Y si así le gusta a Alice…

-No niñas, hay ciertas normas de etiqueta que por más que queramos no podemos romper. ¿Comprenden?

-Está bien mamá, no haremos fiesta de disfraces, ni temática, solamente un baile tradicional… al menos podríamos usar máscaras o antifaces ¿No te parece Bella?

-Ni se te ocurra apoyar a tu hermana Bella, la respuesta es no, completamente tradicional.

-Lo siento Alice, perdiste- Le enseñé la lengua con una mueca

-Niñas por favor, volvamos a los preparativos-

Me volví a alejar de su conversación sobre pasabocas, primer plato, entrada, etc., etc. etc., y solamente me limitaba a asentir o decir frases como me gusta más la idea de mamá, o apoyo a Alice en esto, aunque no tenía la menor idea de lo que estaba diciendo. En mi último apoyo a Alice, mamá me miraba con reproche y Alice divertida:

-Te lo dije mamá, nos está ignorando y ahora pagará las consecuencias

-¿Alice Cullen en qué me has metido?

-¿Yo?- Me miró con ojos inocentes –Pero si cuando se me ocurrió mi brillante idea y la expresé en voz alta y consulté con mi hermanita adorada si estaba de acuerdo ¿cuál fue su respuesta textual?

-Apoyo a Alice

-Gracias mamá, no quería ser yo quien lo dijera y después Bella tenga excusas…

-Alice deja de jugar ¡¡¡en que me metí!!!

-Pues yo propuse que cómo a ti no te gustaba mucho el tema de escoger los platos que vamos a ofrecer, entonces la distribución sería de la siguiente manera, mamá y yo estaríamos encargadas de la selección definitiva de los platos, las pruebas con el chef, y todo lo relacionado con el servicio, y cómo eso lleva tanto tiempo tú te vas a encargar de reemplazar a mamá en las visitas de cortesía antes del baile a los conocidos más allegados de la familia.

En ese momento realmente odié a Alice; una cosa era estar en casa con mamá y Alice y otra muy distinta ir de casa en casa escuchando la cháchara de las matronas más aburridas de Londres.

-Bella, igual te va a encantar son solamente unas pocas visitas ya que mamá lo reservó a las familias más tradicionales y cercanas a la nuestra.

Hice un puchero.

-Solamente vas a ir a tomar el té y a entregar una invitación personalmente.

-Pero si al resto de invitados les entregan las invitaciones los mensajeros porqué tengo que ir yo a entregar estas y fuera de eso a tomar el té. Además no sería bien visto que mi madre no asistiera, ¿verdad mamá?- La miré esperanzada

-La verdad Bella, no es mal visto que seas tú quien asista. Por el contrario es una clara muestra que te estás preparando para tus futuras reuniones sociales.

-Sí pero, no sería más adecuado que fuera Alice, ¿es su fiesta no?

-Sí, claro…

-Pero- Interrumpió Alice- vuelvo y te recuerdo que dijiste que apoyabas la idea de hacer las vistas de cortesía, que como su nombre lo indica Bella, son de cortesía. Además, ¿no te enorgulleces en decir que eres una mujer que respeta su palabra y repites que al igual que mi padre tu palabra es ley?

Guardé silencio. Todo era mi culpa por no prestar atención. Tuve que seguir escuchando a Alice:

-Así que te contaré tu itinerario. Hoy en la tarde nos traen las invitaciones, así que debes verificar que estén todas y debidamente marcadas.

-¿No hay que perfumarlas?

-Pues no creo a que mamá le guste la idea por lo de la fiesta tradicional

-Pues hija si lo quieres hacer…

-Muy graciosas las dos; continúa con tu sentencia queridísima Alice

-Mañana estarás en la casa de los Newton, el miércoles irás a la casa de los Weber, el jueves donde los Stanley, el viernes te premiamos

-¿No tengo que ir a ningún lado?

-No, pero sé que esa visita te va encantar

Enarqué una ceja

-Cha chan irás a la casa de los Masen- Alice soltó una sonora carcajada

-No entiendo lo gracioso hija

-Yo tampoco Alice

-No viste su expresión mamá, eso es lo gracioso, creía que se iba a salvar de hacer una visita el viernes

Mamá no quedó muy convencida y la verdad yo menos. No sé que estaba pensando mi hermana y la verdad el brillo en sus ojos denotaba cierta picardía de la que se podía esperar cualquier cosa.


Martes, Casa de los Newton

Llevaba más de una hora escuchando como la señora Newton hablaba de las bondades de su hijo Mike quien según sus propias palabras había heredado el ingenio de su padre para manejar los negocios de la familia, sus cualidades como jinete, sus dotes para el baile. No tenía que ser un genio para darme cuenta que la señora Newton tenía serias intenciones de emparentar con la familia Cullen, aunque no creo que Mike fuera el hombre los sueños de Alice. Lo único que me divertía era imaginarlo ese día tratando de conquistar a mi hermana.


Miércoles, Casa de los Weber

Bueno, aire fresco en medio de la tormenta. La verdad nunca me había preocupado mucho por socializar con los Weber, y para mi sorpresa me parecieron encantadoras las anfitrionas. La señora Weber, bueno Amanda (insistió en que la llamara por su nombre) y sus dos hijas Rebecca, Becky (también insistió en que la llamara así) y Angela, Angie (ya saben!), fueron muy amables. Angie se comportó algo tímida al inicio pero cuando entró en confianza fue muy agradable. Becky es más espontánea y muy alegre, creo que a Alice le caería muy bien.

Amanda me decía que sus hijas siempre habían sido como Alice y yo y eso me agradó mucho. Yo les hablé de nuestra infancia y de anécdotas por aquí y por allá. Ellas también compartieron conmigo sus travesuras e historias de la infancia. Yo que soy siempre tan reservada me sentí realmente cómoda con ellas, por primera vez vi esperanzas en mi futura vida social si podía tratar con personas como las Weber.


Jueves, Casa de los Stanley

La buena noticia es que Jessica solamente tiene hermanos, así que solamente tuve que escucharla parlotear todo el tiempo a ella. Y pues su madre, se limitaba a asentir y alabar los comentarios de su hijita. Al parecer el haberse ganado ya varios ramos de novia la tenía obsesionada con la idea del matrimonio, y como desde su presentación (hace más de un año) no había recibido ni una sola propuesta, según las malas lenguas, supongo que se estaba empezando a preocupar. Que tontería, si Jessica no tenía más de diecinueve años. Pero en fin. Ay Dios se veía tan tonta hablando de propuesta inexistentes, de caballeros inexistentes, que según ella no llenaban sus expectativas y etc., etc., etc.

Solamente un nombre me sacó de la ensoñación:

-Es guapísimo, ¿no crees?

-¿Quién?

-Pues Edward Masen, ¿de quién más estábamos hablando?

¿Estábamos? Pero si la que ha hablado todo el tiempo es ella. Lo mejor era seguirle la corriente, a mí no me lo parecía tanto, pero no quería entrar en debates y menos por él ¿O sí? Bueno antes de tratarlo me había parecido apuesto…

-Bella, Bella te estoy hablando

-Ah sí… perdona, ¿me decías?

-¿Crees que esté buscando esposa?

-Quizás si, quizás no. Tú sabes que los hombres no se apresuran para tomar ese tipo de decisiones

-Tienes razón Bella. Por ahí comentan que tú madre y la de Edward son buenas amigas.

-Si de la infancia.

-Mmm… o sea que tu podrías ser nuestra espía y averiguar si…

-No, no, no, Jessica, no podría, no tengo confianza con la señora Masen y mucho menos con su hijo

Jessica hizo un puchero, y con una mirada ensayada algo suplicante pero ante todo tan falsa que lo noté se limitó a asentir resignada y a la espera que yo accediera a su petición. ¡Ni loca!

El resto de la tarde fue solamente las mil y un estrategias para tratar de convencerme. Resultado final: Obviamente falló, lo reitero, ¡Ni loca!


Viernes, Casa de los Maisen

No me explico porqué estaba tan nerviosa. Inclusive dudé mucho para escoger mi atuendo. Bueno, quizás es porque quería causarle buena impresión a la amiga de mamá, o borrar una mala impresión si su hijo le había hablado mal de mí. Aunque porqué su hijo habría de hablarle de mí, ¿verdad? ¿Estaría el allí? Pero que tonta, no importa si estuviera en su casa, en todas las visitas solamente me han recibido las mujeres de la familia, así que estaré solamente con la señora Elizabeth y ya.

Guapísimo. Resonaban en mi mente las palabras de Jessica; quizás fingí desinterés pero no puedo negar que todo indicaba que ella había hecho un minucioso examen de su persona. No paraba de hablar y describir su apostura, seriedad y gallardía, su intensa mirada y yo no podía olvidar el fuego en sus ojos cuando estaba realmente furioso conmigo. Sus ojos verdes brillaban y su sonrisa retorcida me intimidó inicialmente pero luego lo sentí como un desafío personal.

Al estar sumergida en mis pensamientos se me hizo que llegar a su casa fue en un abrir y cerrar de ojos. De pronto estaba allí en el recibidor esperando a que me hicieran seguir a la pequeña salita de visitas, más acogedora y personal que el salón según las indicaciones del mayordomo, un señor bastante servicial y agradable.

Cuando entré al salón me llevé una gran sorpresa. Estaba vacío. Avancé algunos pasos y no pude evitar aproximarme a una pintura que había de la señora Elizabeth junto a su fallecido esposo y su hijo, donde el pequeño no tendría más de tres años. Quedé tan impresionada por el realismo de la pintura. No pude evitar acercar mi mano al lienzo, pero antes de poder acariciarlo:

-La curiosidad mató al gato, señorita Cullen

Esa voz era inconfundible, vibrante, aterciopelada… preparé mis defensas. La noche de la boda de Rose se había declarado una guerra ente los dos y sus palabras algo belicosas demostraban que esto apenas empezaba:

-Eddy, querido, creí que había quedado claro que me podías decir Bella. Y en cuanto a tu observación debo agregar que murió feliz- Le dije en tono zalamero, para ver con satisfacción como se irritaba aún más. Rechinó los dientes, y poco dispuesto a perder la batalla me respondió entre dientes:

-Isabella, aún no me siento capaz de tal grado de confianza entre nosotros, así que por el momento, me permitiré solamente el atrevimiento de llamarle por su nombre-

Rayos, empate. No se le había olvidado cuanto odiaba que me llamaran por mi nombre completo. Resistiría:

-Bueno es un gran avance Eddy. ¿La señora Masen está por venir?

-No, lamentablemente le envía sus excusas. Amaneció algo indispuesta pero no quiso cancelar el encuentro siendo la señora Cullen su mejor amiga.

-No tenga cuidado, entonces le dejaré la invitación con usted y le informaré a mi madre el estado de salud de la señora Masen para que la visite ella misma cuando esté en condiciones de recibirla

Me miró desconcertado. No entendí, que hombre más extraño.

-No, de ninguna manera. Mi madre insistió que se le debería atender como se lo merece la hija de su mejor amiga.

-Pero, no entiendo, ¿a caso la señora Maisen pretenden bajar en un no está indispuesta?

-Aún así pretendía recibirla, pero obviamente no se lo iba permitir

Dominante. Disimulé mi disgusto frente a su actitud autoritaria. Pero entonces, ¿quién rayos iba a atender la visita si él era hijo único?. ¿Alguna tía o prima o…?, de golpe mis pensamientos cesaron con sus siguientes palabras:

-Así que yo la atenderé Isabella. No es algo tradicional pero al parecer usted no lo es tanto.

Que aire de suficiencia, que prepotencia. Si creía que me conocía o me iba a amedrentar, pues estaba equivocado:

-Que amable es usted Eddy, un perfecto caballero

-Gracias Isabella. Quiere que le sirvan el té o prefiere acompañarme bebiendo una copa

¿Me estaba desafiando? ¿Se estaba burlando de mí por las tres copitas que causaron estragos en mí en la boda? El aire rebelde que había en mí emergió como un león hambriento:

-Si tiene jerez, prefiero una copa a una taza de té

-¿A caso tiene la libertad para beber cuándo le apetece Isabella?

-No le entiendo; su pregunta era ¿qué quería o qué podía?

-Se giró sin responderme nada y me sirvió una copa

No podía beberla. Mi madre me mataría si se enterara solamente que la pedí; si la bebía no sobreviviría ni al día de mañana. Y ahora cómo me salía de este lío. Edward puso la copa en mis manos rozando levemente mis dedos. Me sentí extraña. Acerqué la copa a mis labios viéndolo directamente a los ojos, saboreé ligeramente el jerez, cuando no me miraba, me mordí el labio como siempre lo hacía cuando estaba indecisa. Que rayos iba a hacer. Era tan sencillo decirle que era una tontería de niña orgullosa y que me trajera mi té y evitarme problemas con mi madre. Pero mi orgullo, ese no me dejaba.

Mientras intentaba resolver mi dilema me invitó a sentarme. Quedamos uno al frente del otro. Decidí que lo mejor era beber unos pocos sorbos y luego dejar la copa a la mitad, cuando llegara a casa fingiría cansancio y dolor de cabeza y mi castigo personal sería no cenar para que mamá no notara nada. Y con lo que me gusta el pato a la naranja. Diablos otra razón para que no soportar a Eddy.

-¿Y porqué no vino su hermana?

Esa fue la gota que derramó el vaso. De alguna manera volví a sentir la misma rabia del día de la boda. No pretendía que durara con él ni un minuto hablando de Alice, ¿o sí?

-Está ultimando detalles del baile con mi madre

-Y dígame, ésta es una presentación real o mera formalidad

-No entiendo a que se refiere

-Muchas jóvenes son presentadas en sociedad por pura formalidad, pero realmente ya están comprometidas y tan solo se espera uno o dos meses luego de la misma para anunciar su compromiso

Y la verdad me golpeó como un rayo. Sin quererlo ni buscarlo acaba de resolver la inquietud de Jessica, Edward Masen estaba buscando esposa y al parecer ya tenía candidata.


Gracias por sus alertas, aunque me gustaría saber su opinión. Así que anímense y pinchen el botón verde. Ando un poco atareada y no he podio actualizar cada semana como pretendía inicialmente pero no abandonaré la historia, y nuevamente espero poder actualizar pronto. Nos estamos leyendo.