Desearía que fuesen míos, así podría deleitarme con ellos en personas, pero eso jamás podrá ser.

Estaba absorto en la imagen que venia caminando por la carretera, su mente trataba de procesarla, pero lo único que podía pensar es que era un sueño, no era posible que fuese real, estaba volviéndose loco, solo hasta que escucho a Bones pudo volver a tomar control de su cuerpo.

-Jim tenemos que movernos, vamos chico.

-Tienes razón, pero Bones, es que …

-Que te pasa mocoso?

-Necesito hablar con el, quiero ver si es tan sexi como lo recuerdo o no.-

Cuando termina de decir eso, cierra los ojos y golpea su cabeza contra la mesa, como es posible que haya dicho esa idiotez, no puede ser, en vez de decir tonterías debe de estarse levantando, corriendo hacia sus armas, calcular si pueden escapar o usar la casa como refugio en lo que piden ayuda y esta llega, su mente debería estar alrededor de varios hechizos de ataque, además de revisar las trampas alrededor de la casa que pertenece a la Orden, debería, pero una parte de el, una gran parte, solo desea que el extraño llegue y poder contemplar su rostro, saber si es el que vio o solo estaba imaginando, desea sentirse abrazado y confortado por esos brazos, casi esta a punto de dejarse llevar por esa gran parte de su mente, cuando nuevamente la voz de McCoy lo saca de su ensoñación.

-Chico las protecciones son fuertes, aguantaran, el jeep esta preparado, mi cristal no muestra que tengas alguna fractura, trauma mental o hechizo de control sobre ti, así que por favor, dime que diablos esta pasando. Tú eres el primero en saltar para destruir a un demonio, y en este momento solo puedes estar como un niño ruborizado esperando que su flamante novio llegue a la puerta. ¡Maldita sea Jim!, mírame y dime que esta pasando aquí.

-Me gustaría Bones, pero no lo se, lo único que recuerdo es la sensación de que algo que siempre había estado buscando apareció ante mi, no se si apareció o me encontró, pero no puedo verlo como mi enemigo, lo intento, me recuerdo que es el Señor de la Muerte, pero no puedo hacerlo, mi instinto se niega a verlo como mi enemigo.

Mientras lo observaba, pudo ver que lo que decía era verdad, al menos para el, antes, cuando estaba a punto de enfrentarse a algún demonio, podía ver como su cuerpo se tensaba, una extraña luz parecía emanar de sus manos, mientras comenzaba a enumerar los planes de ataque que estaba planeando, corría con regocijo a armarse, mientras su miraba brillaba con emoción contenida por la batalla por venir, pero en ese momento, lo único que veía era a un chico tranquilo, a la espera de algo especial.

Algo o alguien los había jodido anoche, había intentado comunicarse con la Orden pero tal parecía que la señal no servía, o no había nadie para contestar, cosa difícil porque la Orden siempre tenia gente esperando los resultados de las misiones, o los estaban ignorando por completo, algo que se le hacia difícil de creer cuando sus comunicaciones estaban clasificadas como prioridad, aunque esa idea no parecía tan extraña si lo pensaba detenidamente, la poca información de la misión, la nula respuesta de ayuda para fortificar el equipo de ataque, la poca disponibilidad de armas u hechizos, si, algo estaba terriblemente mal.

Pero aun no sabia que era mejor, salir corriendo a buscar respuestas que tal vez no les gustarían o intentar enfrentarse a un demonio de primer nivel, las opciones estaban todas en contra, y si el chico no comenzaba a desgranar planes brillantes estaba seguro que dentro de algunos minutos u horas pasarían a formar parte del otro mundo, algo que no era para nada de su agrado, pero lo mas extraño era la expresión del cazador, tan segura y confiada, que le hacia querer creerle sobre que nada malo pasaría, si claro, como si un demonio de ese rango les perdonara la vida, ridículo.

-Chico, nuestras vidas están en juego, así que tienes que decidirte, ya.

La mirada que le lanzo lo dejo sin palabras, era una mirada llena de anhelo, de amor, de tristeza de preocupación, todo al mismo tiempo.

-Yo no lo se, pero mi prioridad es tu vida mi amigo, así que, vámonos, tenemos que llegar a la Orden y buscar respuestas, después, cuando este listo, tal vez intente comprobar si ese demonio es de fiar o no.

Acto seguido actuó como había esperado, sus manos se iluminaron, mientras se equipaba totalmente, activo las trampas y las protecciones, buscando darnos tiempo mientras arrojábamos lo esencial dentro del vehículo.

Rápidamente salimos del lugar, sin dar una mirada atrás activo el mecanismo de la casa y tomo la carretera a toda velocidad con rumbo a el centro de la Orden mas cercano, necesitábamos respuestas y datos, tanto de nuestros aliados como del ser que al parecer nos estaba siguiendo.

No habíamos avanzado ni siquiera un par de kilómetros cuando una gran explosión de magia retumbo por el lugar, asombrado mire hacia donde habíamos dejado la casa, si eso había pasado, el demonio había intentado seguirnos, activando las trampas y protecciones del lugar, era una trampa de aniquilación y captura, si la casa había explotado significaba que nada había podido detenerlo, rápidamente ojee el rostro de Jim pero no vi nada que indicase que estaba asombrado, solo seguía manejando de forma rápida hacia nuestro destino.

Notas: se que va algo lento pero el próximo capitulo será mas emocionante, solo espero que Spock no me mate por no dejar que aun vea a su Ashayam, en fin, agradecería sus ideas, suerte, besos