Capítulo 4

Demonio guardián.

No hay tiempo que perder, algo malo se acerca y todos los que están en el cine y sus alrededores están en riesgo de morir, aunque Tom nunca se ha considerado a si mismo como un protector de lo débiles no puede permitir que nada malo le pase a su amigo cuando tal vez esté en su mano evitarlo.

Sin dilación alguna, sin pensarlo y olvidando la actitud remilgada de la que ha hecho gala hasta hace unos momentos deja salir todo su poder envolviéndose a si mismo en llamas infernales y con los tres ojos brillantes como fuego infernal se eleva por los aires en dirección a la puerta del cine donde un montón de adolescentes aún inconscientes del peligro que se les echa encima a gran velocidad parlotean cosas sin sentido para el demonio; pasa volando a toda velocidad esquivándolos y provocando que por un momento queden mudos de asombro al verlo, sin embargo se recuperan rápidamente de la impresión para seguirlo excitados hacia el interior del complejo.

Echo Creek se ha acostumbrado a las cosas raras que han estado sucediendo desde la aparición de la princesa mewmana.

Tom no tiene manera de detenerlos sin desperdiciar los valiosos segundos de ventaja que le lleva a lo que sea que está llegando, con sus sentidos demoniacos puede sentir el abrumador poder mágico que ya tienen prácticamente encima así que haciendo un esfuerzo acelera en un desesperado intento de alcanzar a Marco antes de que algo malo le suceda.

No lo logra, justo cuando está atravesando el pasillo siente como el poder mágico lo avasalla lanzándolo contra el muro, el impacto hace que vea negro durante unos segundos y aunque no llega a perder la conciencia le cuesta trabajo enfocar los pensamientos, por un momento solo puede parpadear confuso hasta que la visión vuelve a sus ojos, desorientado se sienta pesadamente apoyando la espalda contra la pared para mantener una posición medianamente vertical, todo está en calma y por un momento no sabe que está sucediendo o como llego ahí.

Entonces escucha el rugido, siente temblar la pared en la que su espalda está descansando y todo le viene a la cabeza como un rayo, la mente se le afila al concentrarse en un único pensamiento.

¡Marco!

Con una mano en el muro se pone de pie, las piernas le tiemblan un poco pero ya siente como la fuerza vuelve a él en oleadas de poder, agradece no haber nacido como un débil humano y tras unos primeros pasos dados con inseguridad se encuentra recorriendo los últimos metros que lo separan de la sala donde se encuentra su amigo con un trote que sin ser demasiado veloz le permite ganar tiempo para que su cuerpo se recupere del todo sin tener que dejar de moverse.

Está a punto de alcanzar la puerta cuando esta se abre explosivamente y de ella sale una marea de jóvenes aterrados cuyos gritos de pánico se mezclan unos con otros haciendo imposible entender lo que dicen, el demonio se detiene abruptamente para mirar esperanzado los rostros de las personas que pasan a su lado empujándolo sin miramientos en su afán por escapar del lugar, a pesar de sus esfuerzos no encuentra entre la multitud a la persona que está buscando y se da cuenta de que por alguna razón el chico sigue dentro de la sala.

Eso no puede ser bueno.

Con su fuerza superior abrirse paso entre la gente que sale amontonada no le representa ningún problema, momentos después está dentro de la sala donde una rápida mirada le revela la razón por la qué no ha visto salir antes a su amigo, está luchando contra el monstruo, ganando tiempo para que el resto de los espectadores puedan huir.

A pesar de la irritación que le causa ver a Marco ponerse en peligro Tom no puede evitar sentir un chispazo de orgullo al ver a su humano combatir valiente aunque inútilmente contra una bestia que lo sobrepasa en poder, velocidad y tamaño así que sin perder mas tiempo y aprovechando que se encuentra en el punto ciego de la bestia salta hacia ella golpeándola de lleno en la mandíbula con toda la fuerza de que es capaz mientras le grita a su amigo:

-¡Marco, quítate de ahí!

El monstruo prehistórico ni siquiera se inmuta al recibir el impacto, tan solo gruñe molesto por la distracción y sacude la cabeza lanzando al demonio contra el piso quien reacciona a tiempo y consigue detener la caída antes de golpear las butacas.

No ha terminado de poner los pies en el suelo cuando por el rabillo de su tercer ojo detecta el movimiento de la titánica cola que se dirige hacia él con toda la fuerza que el leviatán consigue imprimirle con un giro completo de su enorme cuerpo y dándose cuenta de que no tiene el tiempo para evitarla se prepara recibir el embate, sin embargo es Marco quien con un salto choca contra él tirándolo sobre la alfombra y manteniéndolo ahí, tan solo un instante después siente como el aire se desplaza por encima de sus cabezas con un poderoso SHUISH seguido por el estruendo del muro que se derrumba con el golpe.

Los amigos se incorporan en un movimiento que parece coreografiado y mientras el humano adopta su pose de artemarcialista el demonio hace que sus puños se cubran de fuego preparándose para un segundo encontronazo con el dinosaurio que no tarda en llegar cuando este tras completar la rotación ruge furioso para luego abalanzarse sobre ellos con las fauces abiertas permitiéndoles contemplar por un segundo el destino que les tiene reservado.

Marco salta hacia un lado y rueda sobre si mismo para evadir la carga del animal a la vez que Tom retrocede un par de pasos mientras lanza llamaradas al rostro del ser con la esperanza de lastimarlo lo suficiente para poder huir, trata de apuntar a los ojos de la criatura pero estos son demasiado pequeños y lo único que parece conseguir con sus ataques es enfurecerlo; sus intentos desesperados de contener al engendro llegan a un abrupto final cuando tropieza con una butaca y cae sentado sobre ella maldiciéndose a si mismo por no haber prestado mas atención a sus alrededores, aún así no pierde tiempo en auto flagelarse y utilizando los brazos de la silla como apoyo se impulsa a si mismo lanzándose como una bala con los cuernos por delante entre las patas del tiranosaurio, ya en el aire gira sobre si mismo y se detiene expulsando una breve llamarada por los tacones de sus botas y al levantar la cabeza ve como su amigo ha conseguido de alguna manera trepar a la espalda del animal para tratar infructuosamente de hacerle algún daño con sus golpes desde una posición aventajada, dándose cuenta de que es inútil pero sin saber que mas hacer Tom se desplaza nuevamente por los aires alrededor de la bestia lanzándole mas ataques de fuego rezando por que alguno de ellos logre hacerle daño y desmoralizándose al ver como cada llamarada es repelida por la gruesa piel escamosa de su repitlesco adversario, mira con horror como tras un brusco movimiento del gigante su amigo pierde pie lo que ocasiona que salga volando por los aires en caótico movimiento, sin demora se lanza hacia él chico tomándolo por el cuello de la chamarra deteniendo así su caída, suavemente lo baja hasta el suelo para luego posarse a su lado, alcanzan a disfrutar un par de segundos que utilizan para recuperar el aliento antes de que los diminutos y malévolos ojos del monstruo los encuentren y con un nuevo rugido los encare una última vez.

Al menos moriré junto a mi amigo.

El demonio se permite una amarga sonrisa y ambos jóvenes se lanzan al ataque hombro con hombro contra la bestia sabiendo que no tienen ninguna oportunidad de vencerla.

De alguna manera logran evitar la primera dentellada que les lanza lo que les da la oportunidad de contraatacar con todo lo que tienen, Marco es un remolino de golpes, patadas y gritos mientras Tom vuela alrededor de la bestia atacándolo con todo el poder de su magia infernal, por un instante el dinosaurio parece perder el equilibrio y el demonio se permite pensar que tal vez tengan una oportunidad pero sabe que se engaña, ya empieza a sentir como su cuerpo está llegando a los límites de su fuerza y sabe que su amigo no puede estar mucho mejor, no tiene tiempo para analizarlo pero le parece que los movimientos del humano pierden velocidad, lo pierde de vista al necesitar de ejecutar una pirueta aérea que le permite esquivar un coletazo salvaje y cuando frenéticamente trata de localizar a Marco nuevamente cree por un instante que sus ojos lo engañan.

De los rincones oscuros de la sala comienzan a surgir sombras, como si la negrura adquiriera vida propia formas humanoides se desplazan velozmente entre las tinieblas formando un circulo cada vez mas pequeño alrededor del tiranosaurio para repentinamente, como si fueran un solo organismo lo atacan en conjunto.

¡NINJAS!

No tiene idea de donde han salido pero decide no molestarse con preguntas inútiles y aprovecha el momento en que la bestia se distrae con el nuevo ataque para buscar a su humano, no tarda en localizarlo derrumbado en una esquina de la sala sin moverse, en menos de un parpadeo del demonio se encuentra a su lado aterrado, esperando lo peor y suspira de alivio al ver que sigue vivo, malherido pero consciente.

-Hey Tom -el saludo sale entre toses pero hay una genuina sonrisa en el rostro del chico- es bueno verte.

-Hey Marco -le pasa un brazo por la cintura ayudándole a incorporarse y juntos contemplan la batalla que continúa en el recinto ahora sin que ellos tomen parte.

Estos tipos son profesionales se maravilla del príncipe, atacan sin piedad con la ventaja de la experiencia y la ayuda de armas especializadas en estos menesteres con las que los chicos no tuvieron la fortuna de contar y a pesar el leviatán prehistórico tampoco da cuartel a sus nuevos atacantes no pasa demasiado tiempo antes de que la balanza se incline a favor del enjambre de humanos que lo atacan, por un instante parece que el monstruo está perdido, tres ninjas realizan un salto imposible por los aires con sus espadas desenvainadas listas para separar la cabeza del cuerpo de la bestia pero en el último momento esta gira las fauces atrapando a uno de ellos entre los dientes, las mandíbulas se cierran con un fuerte chasquido despedazando al enmascarado y manchando el hocico del leviatán con su sangre, es una victoria fútil pues las dos hojas restantes penetran en su piel haciéndole profundos cortes el pero el terrible lagarto ya se encuentra en movimiento dirigiéndose hacia el boquete que abrió en la pared al principio de la pelea, destruyendo los escombros con sus terribles pisotones sale hacia la noche proclamando su libertad con un rugido que activa las alarmas de todos los autos que se encuentran en las inmediaciones.

Tom comienza a relajarse pensando que el peligro ha pasado pero no tarda en darse cuenta de que se ha equivocado cuando Marco en un movimiento que le sorprende pues en su estado apenas puede mantenerse en pie gira e interpone el cuerpo lo suficiente para recibir el nuevo ataque que se les viene encima, el demonio se da cuenta de que aún no están salvo cuando ve como a su amigo le ha aparecido como por arte de magia lo que parece una estrella ninja en el brazo derecho justo debajo del hombro, la sangre dura aún un instante en comenzar a manar de la herida detenida sin duda por el mismo trozo de metal pero cuando lo hace parece salir en oleadas del cuerpo el adolescente quien de repente se siente como un peso muerto en los brazos del demonio.

-Marco ¡No!

Lo siente resbalar hacia el piso y en su sorpresa no alcanza a sostenerlo, escucha el seco ¡Thud! que hace el cuerpo de su amigo al estrellarse contra el suelo y siente como la furia toma el control de sus actos.

Los ojos comienzan a brillarle de un rojo tan intenso que se vuelven de un blanco enceguecedor en fracciones de segundo, a su alrededor se generan llamas cuyo calor comienza a derretir las butacas mas cercanas pero que de alguna forma se mantienen a distancia del cuerpo de su amigo, casi como si tuvieran vida propia, de su boca que de alguna forma ahora parece mas grande que la de la bestia a la que se acaban de enfrentar surgen palabras impronunciables para una lengua humana, cada uno de sus pasos deja una marca indeleble en el suelo marcándolo para siempre, los ninjas no se acobardan ante esto y se abalanzan hacia el príncipe demonio del inframundo en lo que se vuelve su segundo y último error en este mundo, levantando los brazos con las palmas abiertas hacia adelante Tom hace un único gesto, como si empujara a un adversario invisible y en ese instante la sala estalla en una explosión de fuego mefistofélico que destruye todo lo que se encuentra a su paso, en menos de un segundo el lugar y todos sus ocupantes son consumidos por el diabólico maleficio, cuando las llamas finalmente se apagan y desaparecen como si nunca hubieran estado ahí solo queda el chico demonio llevando en brazos el cuerpo de su mejor amigo.

Lo siente respirar pesadamente y se alegra al darse cuenta de que pese a su temor inicial el chico sólo se encuentra exhausto además de que ha perdido una buena cantidad de sangre, lo deposita suavemente en el piso tratando de que esté lo mas cómodo posible y arrodillándose junto a él analiza la herida que su amigo ha recibido al salvarlo, hace un gesto cuando descubre que la estrella ninja -recuerda absurdamente el nombre correcto: shuriken- ha penetrado la carne hasta topar con hueso, sin pensarlo mucho, dejándose guiar por el instinto pone las manos sobre el daño y hace una suave presión derramando lo último que le queda de poder sobre el brazo de Marco, cuando las retira sólo queda una fea cicatriz informe, no es lo que hubiera pretendido pero su magia nunca ha sido precisamente curativa y es mejor que tener el interior expuesto, durante unos instantes continúa en la misma posición de rodillas velando por el reposo del chico cuando un golpe en la espalda lo hace tambalearse.

Consciente de que no le queda ni un ápice de energía, temeroso de una nueva amenaza voltea y ve a la chica que acompañaba a Marco de pie a unos pocos metros de distancia, el vestido que lleva está sucio pero intacto y en las manos lleva lo que parece ser un tubo metálico, le alegra que se encuentre bien pues en el furor de la batalla ha olvidado completamente su presencia y su agotada mente no es capaz de registrar que en su último arrebato de furia bien pudo haberla destruido, tan sólo alcanza a preguntarse por que lo ataca.

La duda no tarda en despejarse cuando la joven le dice en un tono que no admite réplica:

-Aléjate de él.

Agotado se deja caer al suelo al lado de su amigo, ve la piedra con que la muchacha lo ha golpeado antes tirada junto a él y le sonríe.

-Buen tiro.

La joven se acerca con cautela al par de chicos tirados en el piso y apuntándole con el arma que lleva para mantener la distancia entre ella y el demonio pregunta:

-¿Qué eres?

Tom siente ganas de reír ante la pregunta pero lo único que sale de su garganta es una tos reseca, hace un par de aspavientos con la mano tratando de recuperar el aire y ve a la adolescente ponerse tensa interpretando el gesto como una amenaza.

-Aléjate de Marco -repite.

Obedece dócilmente, tras lo que acaba de suceder la chica tiene motivos para desconfiar de todo lo que se salga de la normalidad y un joven de piel grisácea con tres ojos y la cabeza adornada por un par de cuernos con seguridad no es la vista mas reconfortante que pueda tener en este momento; no tiene la fuerza para levantarse así que como puede empieza a rodar hacia un lado separándose de su amigo solo para sentir como una mano se le posa suavemente en el brazo reteniéndolo, gira la cabeza para ver como los dedos de Marco le dan un suave apretón y sin poder evitarlo pone su propia mano sobre la de su amigo.

El humano carraspea antes de encontrar su voz y cuando por fin habla esta suena gastada y algo reseca pero hay una nota de afecto que la dulcifica un poco.

-Jackie, él es Tom. Es mi amigo.

La chica los mira durante un momento y a pesar de no sentir confianza ante el chico astado que yace tomando la mano de su novio sabe que este mantiene relaciones con personas poco comunes y decide confiar -por el momento, se dice- en su palabra; deja caer el tubo que ha estado sosteniendo y se acerca a la pareja, pasado el peligro hay una preguntas que no abandona su mente así que la hace sin miramientos:

-¿Qué fue todo eso?

Los jóvenes cruzan una mirada y es Tom quien finalmente responde:

-Eso fue magia oscura, alguien de verdad quiere hacerles daño.

-Tipo -Jackie gira los ojos con irritación- obviamente eso era magia, pero ¿Quién podría querer atacarnos? ¿porqué?

Marco ni siquiera necesita pensarlo, solo conoce dos seres capaces de invocar magia y una de ellos es su mejor amiga así que responde sin titubeos:

-Ludo.

-El pajarraco diminuto -Jackie lo recuerda de la batalla en el cementerio durante su primera fallida cita con Marco- Pensé que iba tras Star.

El demonio gruñe, nunca se ha cruzado con el avariano pero sabe de su existencia gracias a la estrecha vigilancia que ha establecido sobre su amigo humano, a pesar de las hazañas del ser hasta ahora lo ha considerado relativamente inofensivo, tal vez tenga que cambiar su opinión y cruzar unas palabras con él pero primero…

-Tenemos que encontrar a Star -Marco le ha robado las palabras de la boca.

-No se ofendan pero Star puede cuidarse sola -Jackie odia lo que acaba de decir pero continúa con un gesto de su mano hacia los dos jóvenes que continúan tirados- y ustedes no están precisamente en condiciones de ayudarla.

Tom tiene que reconoce que hay verdad en las palabras de la chica, Marco apenas puede moverse y él mismo a pesar de sanar mucho mas rápido que una persona corriente gracias a su naturaleza demoniaca ha agotado todo su poder y todavía tendrá que pasar un rato antes de que pueda ser útil en batalla, aún en caso de que la princesa se encontrara en peligro en este momento serían un lastre para ella.

Se sorprende pensando las cosas con tanta calma, normalmente la ira ya habría tomado el control de sus acciones y lo estaría empujando a tomar todas las decisiones equivocadas así que no puede evitar una punzada de orgullo cuando al continuar con su razonamiento toma una decisión.

Se pone en pie lentamente probando sus fuerzas y al encontrar con satisfacción que su cuerpo ya se encuentra casi bien da un suave tirón a la mano de su amigo que aun sostiene en la suya ayudándole a levantarse, se pasa el brazo del chico por encima de los hombros para sostenerlo pero aún así Marco se tambalea y está a punto de perder el equilibrio cuando Jackie que se ha ubicado a su otro lado rodea la cintura de su novio con su propio brazo y ayuda a sostenerlo.

Sintiendo como la carga se aligera se toma un momento para pensar en el siguiente paso que deberían dar, después de todo aún hay un dinosaurio gigante vagando por ahí fuera y aunque ya no alcanza a escucharlo sabe que va tras su amigo así que toma decisión:

-Tenemos que ir a un lugar seguro.

-Mi casa está cerca -Jackie responde rápidamente- ahí deberíamos estar bien.

El demonio asiente.

-Vamos allá.

Sosteniendo el peso muerto de Marco que apenas si puede moverse emprenden el camino a casa de la chica, no hablan mucho durante el trayecto mas preocupados en detectar peligros potenciales antes de ser atacados nuevamente que en socializar pero aún así encuentran solaz en la compañía de los demás, durante un rato sus interacciones se limitan a seguir las instrucciones de Jackie para dar una vuelta en alguna calle u otra y tras un rato no demasiado largo se encuentran frente a su hogar donde sin mayor dilación ella los invita a pasar.

-Guarden silencio -les susurra tras cerrar con cuidado la puerta- mis padres están dormidos.

Ambos chicos asienten y avanzan tratando de no hacer ruido sin embargo Marco quien aún se apoya en su amigo para poder caminar arrastra los pies en un esfuerzo por mantener el equilibrio y en su estado deteriorado no tarda en tropezar con la pata de una mesilla que se encuentra en su camino haciendo que un jarrón de cristal lleno de flores se tambalee sobre su base amenazando con caer y romperse en mil pedazos, los tres chicos contiene la respiración viendo como el adorno danza en círculos sobre su propia base, Tom siente como su amigo humano le aprieta el brazo con la mano e intenta detener la inminente tragedia utilizando sus poderes psicokinéticos, se concentra en el movimiento y trata de detenerlo con la fuerza de su voluntad pero es en vano, en el lugar dentro suyo de donde normalmente extrae su poder no encuentra nada y no le queda mas opción que mirar como el desastre se cierne sobre sus cabezas con una sensación de impotencia y vacío.

Es Jackie quien finalmente actúa dando un rápido paso -casi un salto- en el último momento y deteniendo el baile suicida del jarrón al borde de la mesa con una mano, murmura entre dientes algo que suena como "hombres" y les hace un gesto a los jóvenes para que la sigan escaleras arriba hacia su habitación, Marco mira el camino ascendente con aprensión temiendo cometer otro error que pueda exponerlos ante los padres de su novia y titubea antes de posar el pie en el primer escalón, el demonio capta lo que le ocurre y sin decir palabra lo toma en brazos como si fuera un bebé y comprobando con alegría que al menos su cuerpo se encuentra ya en condiciones óptimas escolta a la chica hasta su cuarto.

Una vez en la habitación sienta a su amigo suavemente en la cama con la espalda apoyada en la cabecera, Jackie ya se encuentra sentada en una silla que ha retirado del escritorio donde normalmente hace las tareas escolares, le ofrece un puff al demonio -la única otra opción disponible en la habitación- pero este prefiere quedarse en pie, ahora que ha comprobado que su amigo está a salvo y su propio cuerpo ha sanado se siente mas ansioso que nunca por ir en busca de su exnovia temiendo que pueda estarse enfrentando sola a saber que peligros y necesite algo de ayuda.

-Tom -la voz de su amigo humano ya suena mucho mas firme que antes- tienes que ayudar a Star, no se que planea Ludo pero ahora que tiene su propia varita es mas peligroso que nunca.

El demonio asiente pues está pensando lo mismo, aún no conoce a este tal Ludo pero alguien capaz de invocar el tipo de magia a la que se han enfrentado -a distancia además- no es un ser que se pueda tomar a juego.

-¿Estarán bien? -la pregunta es para ambos pero su mirada está enfocada en si amigo.

-Se ve peor de lo que es, una noche de descanso y estaré como nuevo.

A pesar de que el tono que ha utilizado es de broma, Jackie puede darse cuenta de que lo que su novio mas desea en el mundo es ir él mismo en auxilio de la princesa, aunque sabe que no es el momento para sentir celos de la otra mujer en su vida y que el peligro es real no puede evitar odiarla un poco por estar siempre en los pensamientos del chico así como no puede evitar sentir como se le rompe un poco el corazón.

-¿Necesitas ayuda? -las palabras le saben a bilis cuando interpela al demonio.

-No, quédense aquí hasta que vuelva, con suerte no tardare mucho.

Jackie asiente, en el fondo le alegra que hayan rechazado su oferta de ayuda ofrecida con hipocresía.

Tom se dirige a la ventana por donde pretende salir para evitarle a la chica otro viaje potencialmente peligroso a través de su hogar, está a punto de saltar por ella cuando se da cuenta de que sin sus poderes, especialmente si su capacidad de volar, no tiene idea de como llegar a casa de su amigo, sintiéndose algo tonto se da la vuelta para preguntar y ve a Marco haciendo rápidos trazos en una libreta que ha encontrado en la mesilla de noche, no pasa mucho tiempo antes de que le tienda una solitaria hoja morada que despide un tenue olor frutal, en ella hay un mapa crudamente dibujado que le señala lo que espera sea la ruta mas rápida hasta el lugar donde se encuentra la princesa mewmana.

-No puedes utilizar tus poderes ¿verdad?

En realidad no es una pregunta y no se molesta en contestar, solo asiente una vez impresionado ante la intuición del chico, abre la venta y apenas ha cruzado una pierna hacia afuera cuando Marco lo llama nuevamente.

-¿Tom?

El demonio le dirige una mirada exasperada, de verdad necesita ponerse en camino pero aún así contesta.

-¿Si, Marco?

-Gracias amigo.

Es la segunda vez en la noche que le llama de esta forma, se siente bien así que le dirige una sonrisa cálida y responde:

-Hubieras hecho lo mismo.

-Puedes apostarlo.

Ahora los dos se sonríen mutuamente, es Marco quien finalmente le dice.

-Mantenla a salvo.

Tom asiente y sin mas dilación salta hacia el exterior.

Se escucha un seco thud en el exterior seguido por un taptaptap de botas que se alejan en la noche, la pareja se ha quedado sola una vez mas y un incómodo silencio cae sobre ellos, Jackie no sabe que decir y la mente de su novio claramente está en otro lugar, con alguien mas.

La chica suspira, en realidad no puede culparlo, su novio vive en un mundo diferente lleno de magia, aventuras y peligro constante donde tiene que confiarle la vida a sus amigos y ellos hacen lo mismo con él, sus propios celos la hacen sentir egoísta y miserable, simplemente está en la naturaleza del joven ayudar proteger a los demás; recuerda como en el cine en cuanto se dio cuenta del peligro le pidió que se pusiera a salvo para inmediatamente lanzarse sobre la criatura para que el resto de los asistentes pudieran huir y salvar la vida, no había dudado ni un instante antes de saltar a la acción.

¿Qué le pasó al chico seguridad?

La respuesta le llega sin dilación.

Marco ES el chico seguridad, pero solo para los demás, nunca para él mismo.

Lo mira de nuevo con esta idea en la mente y ve a un chico agotado, con la ropa destrozada y una cicatriz tierna que le recorre el bicep derecho, no puede evitar sentir compasión por él.

-Tienes que descansar y recuperarte.

Su novio voltea a verla con mirada cansada pero aún tiene el ánimo para preguntar preocupado:

-¿Y tus papás?

La chica no quiere pensar en eso ahora mismo y desestimando las preocupaciones de su novio con un gesto de la mano responde:

-Vas a tener que escabullirte muy temprano pero no te preocupes, los sábados mis papás duermen hasta muy tarde.

-Muy bien -el chico apenas si puede mantenerse despierto, su cuerpo necesita reposo con urgencia y ahora que todo está en calma se lo exige prácticamente a gritos, se desliza hasta quedar acostado y deja que los ojos se le cierren, sin embargo Jackie lo interrumpe.

-¿Estás loco? No puedes dormir con toda esa ropa rota, quien sabe que heridas puedas tener, quítatela.

Repentinamente Marco está muy despierto y avergonzado cruza los brazos sobre el pecho.

-Jackie, no creo que eso sea buena idea.

Pero la chica no piensa aceptar un no por respuesta, toma firmemente lo que queda de la chamarra de su novio y se la quita entre forcejeos.

-Ahora la playera por favor, no me hagas tener que desnudarte.

No es una petición y Marco obedece a regañadientes, Jackie lo observa atentamente y suelta un pequeño jadeo de dolor empático al ver la multitud de hematomas que ya se empiezan a dibujar en el cuerpo del joven, afortunadamente la herida ya sanada en el brazo es la única realmente peligrosa que el chico ha recibido.

-Espérame un segundo.

Se dirige rápidamente al baño donde abre la llave del agua caliente y la utiliza para llenar una pequeña cubeta, mientras deja que el agua corra toma una de sus toallas y tras cerrar la llave y recoger el recipiente regresa con el chico, humedece el trapo y empieza a frotarlo suavemente quitándole de encima parte de la suciedad que lleva pegada y ayudándole a relajarse con la tibieza húmeda del paño.

-Jackie, no tienes que hacer esto -Marco se pone rojo como un tomate al recibir las atenciones de su novia.

-Claro que si, no puedo dejar que duermas en mi cama todo sucio.

El adolescente no se ha dado cuenta hasta este momento que efectivamente ha estado a punto de quedarse dormido en la cama de la chica a quien a adorado desde lejos durante toda su vida y cuando esta información se abre paso hasta lo profundo de su cerebro el furioso rubor que ya lo cubre se intensifica aún mas.

-No… O sea… -Balbucea- P-puedo dormir en el piso.

Jackie ríe por lo bajo.

-Tonterías -responde mientras termina de limpiar lo que puede del chico- ahora si, duerme un rato, te voy a despertar antes de que mis papás se levanten.

-¿D-donde dormirás tú?

-No te preocupes por eso.

Sin mas toma algunas cosas de uno de sus muchos cajones y entra nuevamente al baño cerrando esta vez la puerta tras de si, cuando sale lleva puesto un cómodo pijama de dos piezas de un tenue color azul marino, se tira sobre el puff haciendo un sonido que hace honor al nombre del asiento y dándole la espalda al chico le desea las buenas noches, no obstante antes de que el segundero en el reloj que cuelga en su pared alcance a dar una vuelta completa susurra:

-Marco… Gracias por protegerme hoy -se siente como si estuviera copiando las palabras que su novio le ha dirigido un rato antes a su amigo demonio pero tiene que decirlo.

-No fue nada Jackie.

La chica guarda silencio, tal vez para él que está acostumbrado a pelear contra monstruos todos los días no haya sido nada pero ella no recuerda haber estado tan aterrada nunca antes o tan impresionada como cuando su novio tomó el control de la situación y la puso a salvo.

Con estos pensamientos en la mente la adolescente se deja caer en el dulce olvido del sueño,el día también ha sido duro con ella y necesita dormir.

Para Marco sin embargo, con todo lo que ha sucedido, la preocupación por el estado de su mejor amiga y la incomoda sensación de estar acostado semidesnudo en la cama de su novia pasará mucho tiempo antes de que pueda descansar.