Hermione estaba lista para irse. Enderezó el marco de Phineas, y descubrió que el mago había desaparecido de su retrato. Se dirigió a la puerta.

-Ey, ¡¿No se te olvida algo?! -exclamó el Manual, que todavía iba sobre Crookshanks. El gato parecía bastante cómodo, para llevar un tomo de varios cientos de páginas como si fuera un jinete.

-Umh... ¿Quiere venir?

-...no se trata de que tengo ganas de dar un paseo, ¡es mi deber! -dijo el Manual con cierto tono de indignación. Hermione lo recogió y lo introdujo en su mochila (ey! aquí está muy apretado! por que llevas tantos libros!?). Bien, tal vez ahora que tenía un caso podría lograr avances con el Manual.

Pero el caso tendría que esperar a la hora de almuerzo. Ahora, tendría que hablar con Harry y Ron. Encontrar a este último fue fácil, estaba desayunando. Hablar con él, no tanto. De algún modo, no parecía querer escuchar sobre Harry. Intentaba cambiar de conversación. Hermione forzó un poco el tema, pero se encontró con una simple respuesta irritada. "¡¿Tenemos que hablar SIEMPRE de Harry?!.

De pronto la sala común estalló en ruido. Harry había salido de su habitación. Se generó mucho movimiento en la sala, cuando Gryffindors de todos los rincones se acercaron a hablar con él, y a felicitarlo. Uno de ellos tropezó con Ron, que pareció todavía más irritado. Se alejó hacia el otro extremo de la mesa. Hermione suspiró. Cogió rápidamente lo que pudo de la mesa y salió de la habitación, a esperar.

Al poco rato, Harry salió también, topándose con ella. Pareció feliz de verla. Y a la tostada que había guardado para él.

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El día de clases fue bastante agotador. Aparte de la profunda conversación con Harry sobre la actitud de Ron, mientras caminaban por el lago, Hermione tuvo que lidiar con una serie de clases agotadoras. En muchas de ellas, sentada entre dos individuos que no se hablaban (y la usaban de intermediaria para comunicarse). La clase de Cuidado de Bestias dio el toque final perfecto: los Blast-Ended Skewrts habían crecido enormemente.

Hermione comió rápidamente (recordando a los elfos domésticos que habían preparado esa comida, y prometiendose volver a trabajar en SPEW en cuanto tuviera un respiro). Sintió un tirón en su silla, seguramente causado por el Manual de Procedimientos en su mochila. Sí, sí, ya se encargaría del caso.

Hermione se levantó y caminó hasta la mesa Hufflepuff. Lo primero que notó fue que una gran cantidad de miradas poco amistosas se posaron sobre ella. Se detuvo, extrañada. Entonces recordó que, durante el día, Harry había sufrido bastante la reacción adversa de las otras casas ante su selección como cuarto campeón (especialmente de los Hufflepuff, que lo consideraban una gran afrenta para su propio campeón, Cedric Diggory). Casi todos sabían que Hermione era la mejor amiga de Harry Potter, y aunque no la conocieran, su ropa la marcaba como Gryffindor. Así, no era de extrañarse los ceños fruncidos al acercarse a esa mesa. Las relaciones entre las casas nunca habían estado peor, ni siquiera durante sus enfrentamientos en Quidditch.

Bien, no dejaría que esto la amedrentara.

-¿Disculpa, conoces a Josephine Mulligan, de segundo año? -le preguntó a una chica que parecía bastante tímida. Así se ahorraba alguna respuesta pesada.

La chica señaló con su dedo. Josephine, que en esos momentos se llevaba un cucharón a la boca, se detuvo con la boca abierta, en una pose bastante ridicula. Hermione avanzó hasta ella.

-¿Josephine Mulligan? -le preguntó. Esta asintió, sin imaginar que podía querer Hermione con ella -¿Podemos hablar en privado? Cuando termines de comer, claro.

Josephine volvió a asentir.

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Se encontraban en uno de los cubículos de estudio privados, de la biblioteca. La mochila de Hermione había comenzado a agitarse incontrolablemente. Hermione tuvo que rendirse y abrirla. El Manual cayó sobre la mesa.

-¡Uf, ya era hora! -exclamó, y Josephine pareció entre asustada y sorprendida. -La verdad, pensé que trabajar contigo sería una lata, pero debo admitir que tener un caso después de tantos años me tiene con las hojas arrugadas.

-Lo siento -le dijo Hermione a Josephine-. Sólo estoy empezando con esta asignación de detective. Por eso tengo que llevar al Manual de Procedimientos...

-Oh, está bien -dijo Josephine-. No pensé que alguien investigaría el robo de mi destilador. Es decir, como ya ha aparecido...

-¡¿Qué?! -exclamó Hermione. ¿Acaso su primer caso había terminado antes de comenzar a investigarlo?

-Eh, eso... ayer por la tarde, el director Dumbledore encontró mi destilador. Me mandó a llamar de inmediato. Estaba muy aliviada, porque es un recuerdo de mi abuela, aunque un poco triste porque el cristal estaba roto.

Hermione se puso a pensar. El director le había asignado este caso durante la mañana, ¿no?. Entonces no podía ser que la aparición de ese "destilador" hubiese resuelto el misterio. Las cosas estaban muy enredadas, y sólo comenzaba a...

-¡Toma nota, novata! -exclamó el Manual-. Lo más importante es anotar todo desde el principio. Luego puedes confundirte todo lo que quieras.

Tenía razón. Hermione sacó su cuaderno y una pluma. Si había algo que ella podía hacer, era estudiar los hechos, ¿no?.

-¿Qué es este "destilador" del que hablas? -preguntó, comenzando por su primera duda. Josephine, ante la atmostfera de seriedad, se sentó derecha y respondió formalmente, como si se tratara de una interrogación en clases.

-Es un aparato mágico. Me lo regaló mi abuela, cuando era pequeña, antes de que muriera... Pero sólo este año me lo enviaron mis padres, porque requiere cuidado y puede ser peligroso.

-¿Cuál es su función? -preguntó Hermione al terminar de escribir, casi de inmediato.

-Es un destilador de luz estelar. Mmm, verás, tiene un lente movible. Lo apuntas a una estrella o planeta durante la noche, y produce un liquido a partir de su luz. Dependiendo del objeto, el liquido puede tener distintas propiedades... Por ejemplo, la luz de Marte produce Secosge, un ingrediente de ciertas pociones.

Hermione se detuvo a asimilar esta información. A pesar de haber leído mucho sobre objetos mágicos, nunca se había topado con este tipo de objeto. Se decía que la magia nunca paraba de asombrar a un mago. Si era cierto, con más razón una hija de Muggles como ella tendría que acostumbrarse a asombrarse a cada momento.

-¿Cuando notaste que había sido robado? -continuó.

-Anteayer, al despertar. Lo había dejado sobre mi escritorio, un par de horas antes, pero ya no estaba allí.

-¿Alguna idea de alguien que pudiera haberlo tomado?

-Oh, no, ninguna. Bueno, al principio pensé que podía ser la travesura de algún fantasma, pero el director me dijo que no podían entrar a los dormitorios individuales.

Hermione asintió. Estaba en la "Historia de Hogwarts", en la sección de la magia inherente al castillo.

Repasó lo que había anotado sobre el robo, pero le parecía muy poco completo. Sólo escribir respuestas podía ser demasiado insuficiente.

-Creo que tendré... Mmm... creo que tendré que ir a tu habitación -dijo Hermione, dudosa. Josephine abrió los ojos de par en par.

-Jeje, muy bien, tal vez tengas talento, muchacha. Uno de los procedimientos más importantes es la investigación de la escena del crimen -dijo el Manual, muy entusiasmado.

Hermione, por su parte, no lo estaba tanto. Los alumnos no tenían permitido entrar a las habitaciones de otras casas. Ya lo había intentado una vez, con terribles consecuencias (todavía tenía pesadillas con verse al espejo para descubrir que su rostro estaba lleno de pelo). Peor aún, estaba el hecho que los Hufflepuff parecían enojados con sólo acercarse a su mesa... No, Hermione no estaba nada entusiasmada con su idea.

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Notas del Autor:

Hola! Estuve ocupado con la universidad (proyecto de sistemas operativos, uff), así que no tuve mucho tiempo para continuar (además me conseguí el pokemon para ds, y me declaro adicto). Espero que el siguiente capitulo salga más rápido, sólo me detuve ahora porque ya quedaba muy largo.

Gracias por sus reviews, Revitaa, Akasha, Eyvie!

Gracias Arkady! no pensé que nadie leyera mi fic de mint wa bokura.

Sobre el paralelo con El Caliz de Fuego, debo admitir un error, o una pequeña licensia que me tomé. Junté un domingo con un lunes. Fue un error el capitulo pasado, y tuve que seguirlo... de todas formas, no influye mucho (y si alguien lo había notado: wow! te felicito por tu conocimiento enciclopédico de Harry Potter!).

Pido disculpas, además, por cualquier falta de ortografía. No tengo corrector en wordpad TT.

Lapson.