Red String (Vali Lucifer x Rias Gremory)

No quería que nadie se enterará que el aroma de aquel traidor se había quedado estancado en sus fosas nasales, estaba aterrada de que alguien se enterará que el aroma de su prometido le pareciera cada vez más asqueroso y su paranoia aumentaba a medida que su celo se acercaba.

IV


¿Cómo se atrevía ese Alpha traidor? Estaba consiente de que la limosina donde viajaba se había llenado de feromonas que delataban su estrés, su pequeño cachorro se revolvía incómodo en su regazo y su Alpha le miraba con preocupación.

—Como le dije antes, joven Sirzechs, mi amo no le hará nada a su hermana, de lo contrario no estaría aquí —ahora Albión se encontraba en el asiento frente a él en la forma de un gato, dormitando de vez en vez buscando recuperar un poco de energía, pero la intensa mirada del cachorro del Satán Carmesí le inquietaba un poco.

—¿Puedo acariciarlo, papi? —movió su cola gustoso, así que eso era, sus pequeños ojos amarillos se clavaron en el demonio y luego en el cachorro, él movió su cabeza dándole permiso y luego buscó la mirada de su padre.

—Si el Dragón Emperador Blanco lo desea —admiraba la grandiosa percepción del niño, quien bajo del regazo de su padre y fue directo al sillón y con cuidado se sentó a un lado de él.

—Solo dime Albión, mocoso.

—No tengo mocos, mira —le dijo el niño mostrándole su naricita.

—Entendido niño —subió a sus piernitas y restregó su cabeza en él—. ¿Cuál es tu nombre entonces?

—Milikas —respondió mientras que con cuidado pasaba su mano por toda la barriga del gato—. Milikas Gremory, señor Albión.

—Me caes bien, Milikas.