Capítulo 3: "Tú nombre me persigue"

Una ojerosa castaña se encontraba colocándose un poco de maquillaje para disimular las ojeras que tenía debido a las pocas horas que durmió por terminar el informe que tenía que presentar a su jefe ese día.

Nuevamente ojeras, por tu culpa Tsubasa, cada vez que escucho tu nombre, todo en mí es un caos, los recuerdos fluyen y luego no puedo concentrarme como se debe, tal vez debería tomarme un descanso, si en cuanto tenga vacaciones me iré a alguna isla en busca de tranquilidad, pensaba la castaña cuando su celular que estaba sobre la mesa del tocador empezó a timbrar.

Ring rimg ring

¡Es Yukari¡ dijo la castaña al tiempo que tomaba el celular para responder inmediatamente la llamada.

Sany, escucho la castaña.

Yukari, ¡que sorpresa¡ dijo la castaña.

Amiga, llamaba para informarte que estoy en Tokio por unos documentos de la escuela y pues quería pasar a visitarte por la noche antes de volver a Shisuoka, decía una voz a través de la línea telefónica.

Pues ya sabes que las puertas de mi departamento están abiertas para ti, es más hasta puedes quedarte aquí a pasar la noche ya vez que tengo una habitación para las visitas, así tenemos más horas para platicar, respondió la castaña.

¿En verdad puedo quedarme en tu departamento?, ¿no te incomodare?, decía Yukari.

No amiga, claro que no, te espero por la noche y disculpa te tenga que cortar pero tengo que ir al trabajo, tengo que entregar un informe hoy y si no lo hago mi jefe podría ponerse histérico, decía la castaña.

Está bien Sany, no te quito más tu tiempo, respondió Yukari mientras sonreía.

Una vez que la llamada de su amiga término, la castaña termino de alistarse, tomo su bolso, unas carpetas en la mano y salió presurosa de su departamento.

¡Hola hermosa¡ ¿si gustas te llevo?, yo también voy a mi trabajo y pues como sabes queda muy cerca al tuyo, dijo un joven de cabello marrón mirando a la castaña.

La castaña miro su reloj y luego dijo: está bien acepto tu propuesta Sam pero solo porque no quiero nuevamente llegar tarde.

¿Desayunaste?, dijo Sam.

Sí, me tome un jugo, no te preocupes amigo, mejor llévame rápido al trabajo que no quiero ganarme un nuevo sermón de mi jefe, respondió Sanae sonriendo.

Minutos después:

El auto del amigo de la castaña se detenía frente al lugar donde esta trabajaba.

¡Gracias por traerme Sam¡ te debo una, dijo la castaña mientras bajaba del auto.

No te preocupes hermosa, para eso estamos los amigos, respondió el joven sonriendo antes de continuar su camino.

La castaña con su bolso al hombro y carpetas en mano camino presurosa hacia dentro de la empresa. A los pocos minutos ella ya se encontraba en la oficina de su jefe.

¡Sanae¡ escucho la castaña sintiendo su cuerpo temblar.

Señora Hayashi, era usted, dijo Sanae sonriendo.

Claro que soy yo niña, quien más, ¿ya tienes el informe?, dijo la mujer.

Si, señora Hayashi, dijo la castaña entregándole una de las carpetas que tenía en la mano.

Le daré una revisada antes de dársela al jefe, respondió la mujer.

Me parece bien, cualquier inquietud me la hace, voy a mi oficina, dijo Sanae.

Si, ve hija, ve y tomate un café, no te vayas a quedar dormida, respondió la mujer sonriendo.

¿Tanto se me notan las ojeras?, dijo sonrojada la castaña.

La verdad sí, pero ello me demuestra que eres responsable, de seguro no dormiste por acabar con el informe, respondió la mujer.

Solo dormí un par de horas, dijo Sanae.

Bueno hija, mañana es tu día libre, allí recuperaras las energías que perdiste, respondió la señora Hayashi.

Si, dijo Sanae sonriendo.

Horas después: "España"

Un joven de cabello negro se encontraba arreglándose su corbata frente a un espejo mientras pensaba: Hoy es la boda de Leandro, el pobre se casa obligado por las circunstancias, como él dice por confiado, por ello yo desde que termine con ella no volví a confiar en ninguna mujer, todas son solo pasatiempo para mí, no pienso volver a enamórame, ¿para qué hacerlo?, el amor solo te trae sufrimiento y yo ya no quiero sufrir más, ya no.

El pensamiento del joven fue interrumpido por el sonido de su celular.

Ring ring ring

¡Alo¡ dijo Tsubasa.

Tsuby bello, te estoy esperando, no te vayas a olvidar de pasar por mí, decía una voz a través de la línea telefónica.

Claro que no me olvidaría de ti hermosa, pero aún falta para la boda, recuerda que es al medio día y aún son las 11 de la mañana, respondió Tsubasa sonriendo.

Es que pensé que cambiaste de opinión y decidiste ir con otra, decía la sexy voz a través de la línea telefónica.

Claro que no cambie de opinión hermosa, en media hora paso por ti, no desesperes, dijo Tsubasa sonriendo.

Esta bien, en media hora, decía la voz.

Si hermosa, en media hora, respondió Tsubasa dando por terminada la llamada.

Mujeres, creen que podrán controlarme a su antojo, claro que no, por ello solo me divierto con ellas, Ema es la numero 15 de mis conquistas, pero ya me estoy cansando de ella, tal vez sea mejor acabar con ella ya, no me gusta su actitud, es muy caprichosa y yo no estoy para aguantarle caprichitos a nadie aunque en el fondo no es mala chica, ella a pesar de ser caprichosa es la única de las chicas con las que he salido con la que no tengo que usar caretas, tal vez porque ella piensa como yo, solo piensa en vivir la vida, sin pensar en el mañana ni en el que dirán, ella vive el amor libre, así me lo dice siempre pero a pesar de ello a veces su actitud me llega a cansar, pensaba Tsubasa.

Japón:

Sanae guardaba dentro de unos de los cajones de su escritorio unos documentos cuando de una de las carpetas se cayó una pequeña tarjeta al piso.

La castaña la recogió pero al hacerlo su vista se pozo en el nombre de la persona que figuraba en la misma.

Tsubasa Konoe, leyó la castaña con nostalgia mientras pensaba: Tal parece que tu nombre me persigue, ahora mi próxima entrevista deportiva, será a Tsubasa Konoe un talentoso luchador de nuestro país, cuando me lo dijo la asistente del jefe hace unas horas sentí nuevamente esa terrible opresión en mi pecho que siento cada vez que escucho tu nombre.

El pensamiento de la castaña fue interrumpido por el sonido de su celular.

Ring, ring, ring

La castaña saco el celular de su bolso y contesto inmediatamente la llamada.

Sany, estoy fuera de tu departamento, decía una voz a través de la línea telefónica.

Yukari, disculpa el retraso amiga, pero ya estoy yendo, tuve un pequeño inconveniente pues al jefe se le ocurrió asignarme un nuevo reportaje a última hora, pero ya estoy yendo, decía Sanae sonriendo.

No te preocupes, te espero amiga, además estoy muy entretenida leyendo un artículo de espectáculos, ya te lo mostrare, respondió Yukari.

En 20 minutos llego, solo espero que no haya mucho tráfico, decía la castaña mientras guardaba la tarjeta en la cajuela para luego cerrar la misma, tomar su bolso y salir a prisa de su oficina.

¿Ya te vas?, dijo una joven rubia que entraba a una oficina que estaba junto a la de la castaña.

Si, hoy por suerte termine a la hora, respondió la castaña sonriendo.

Mañana te alcanzo unos apuntes que tengo de Tsubasa Konoe, yo alguna vez le hice un reportaje, a lo mejor te sirven de algo, dijo la joven.

¡Gracias Akemi¡ dijo la castaña antes de continuar su camino.

Sanae salió a paso rápido del lugar donde trabajaba y abordo un taxi.

Mientras tanto:

Una joven de coletas leía muy entretenida una nota.

Vaya que Tsubasa se convirtió en todo un picaflor, es más desde que se fue de Japón, el acapara no solo las revistas de futbol, sino también las de farándula. Ema De las Casas, su última conquista, es hija de una de las familias más reconocidas de Cataluña además es modelo profesional y cuenta con una empresa textil muy famosa en su país,…, leía Yukari.

Sin duda el irse de Japón cambio la personalidad de Tsubasa aunque el sigue siendo muy modesto en su personalidad eso lo sé porque cada vez que viene voy con Ryo a recibirlo, ahora que lo pienso Sanae desde que se fue no ha vuelto a verlo, ni siquiera fue al estadio en los partidos del mundial juvenil que se jugó aquí, ¿Por qué será?, ambos eran muy buenos amigos pero de un momento para otro se distanciaron, bueno yo nunca le pregunte nada a Sanae pues no quería incomodarla con mis preguntas pero en realidad es extraño, pensaba la jovencita de coletas volviendo a posar su vista en la revista.

Minutos después:

La castaña llego al lugar donde vivía y al ver a su amiga muy concentrada leyendo su revista se acercó a ella.

¡Hola Yukari¡ dijo Sanae.

¡Sany¡ respondió la joven de coletas cerrando su revista para luego darle un efusivo abrazo a su amiga.

Cuanto tiempo sin vernos ¿no?, me imagino que me traes novedades, dijo Sanae al romper el abrazo para dirigirse a abrir la puerta de su departamento.

Si amiga muchas, respondió la joven de coletas.

Pasa, dijo la castaña al abrir la puerta.

¡Gracias¡ respondió Yukari.

Ponte cómoda amiga, ¿gusta un café o prefieres leche fresca con galletas?, dijo Sanae sonriendo.

Café con leche está bien Sanae pero cuéntame, ¿Cómo vas en tu trabajo?, ¿en tu vida sentimental?, ¿sigues con Sam?, decía Yukari.

Pues en el trabajo las cosas son muy cansadas pero ello es lo que elegí yo y pues amo ir tras mis entrevistados, hacer de todo para conseguir la noticia y trasnocharme para redactar mis informes periodísticos, respondió la castaña sonriendo mientras servía el café.

¿Y en lo sentimental?, ¿sigues viviendo tu idilio de amor con Sam?, dijo Yukari sonriendo.

Si, seguimos muy felices, respondió la castaña sonriendo mientras pensaba: Hay Yukari si supieras que Sam, no existe, bueno existe pero solo es mi amigo, un gran amigo y él lo sabe y lo acepta.

Pues me alegra escuchar ello amiga, sabes estuve leyendo un artículo que le hicieron a Tsubasa, decía Yukari al tiempo que la castaña soltó la fuente que llevaba al piso.

Soy una tonta, dijo la castaña mientras su amiga la miraba intrigada.

¿No te lastimaste?, dijo Yukari acercándose a ella.

No amiga, no, es solo que no sé qué me paso, voy a recoger esto y a servir de nuevo el café, mejor sígueme platicando de ese artículo, respondió Sanae tratando de sonar calmada mientras pensaba: No puedo creerlo, es que tu nombre piensa seguirme persiguiendo siempre.

Bueno lo que sucede es que….., decía Yukari mientras la castaña recogía los vidrios del piso.

Minutos después:

Y eso es lo que dice esta revista de nuestro querido capitán, dijo Yukari sonriendo.

Todo un casanova, dijo Sanae con amargura mientras servía nuevamente las tazas de café.

Si amiga, es todo un picaflor, Ema De las Casas es su 15 conquista aunque parece que ni con ella piensa casarse. ¿Sany tú no sabes porque Tsubasa se volvió así?, pregunto Yukari con curiosidad.

No, desconozco ello pero en ese artículo que acabas de leer dices que el menciono amar su libertad, ¿no?, tal vez para él, el matrimonio no sea importante, dijo Sanae con calma.

Yo creo que no ha llegado la chica que haga estremecer a su corazón, pero cuando esta llegue veras que nuestro picaflor cambia de actitud, respondió Yukari mientras la castaña entristecía.

Nota:

¡Gracias a todas las personas que esten siguiendo esta historia Tsuby - Sany¡

¡Gracias por sus comentarios a todas las personitas que se toman la molestia de dejarmelos¡

Solo quiero aclarar que esta es una historia alterna, a diferencia de mi anterior historia esta será netamente alterna, no sigue para nada la secuencia del anime, manga o alguna pelicula de "Captain Tsubasa", yo solo uso los personajes de este maravilloso anime para mis historias.

Yo acostumbro hacer historias que lleven de todo pero lamentablemente en este medio no se como ponerle mas etiquetas a mis historias. Esta historia si bien es de el genero romance - drama (predominando mas el primer genero) tambien tendrá un toquecito de humor.

Con mucho cariño.

PrincesaLirio.