Capitulo 3
¡Persecución! La segunda prueba
Era casi mediodía y Naruto estaba delante de la puerta principal de la villa, tal y como Shikamaru y Karui les habían indicado, aunque los dos examinadores aún no habían llegado. Aún faltaban quince minutos hasta el mediodía, así que Naruto se estaba entreteniendo mirando los protectores de los demás examinados y contando cuantos equipos de cada villa habían superado la primera prueba. De los veinte equipos iniciales que se habían presentado al examen solo quedaban catorce, bastantes menos de los que el joven héroe había supuesto en primer lugar. De los catorce equipos restantes doce de ellos eran de alguna de las grandes villas. Naruto contó cinco de la Villa de la Nube, tres de la Villa Oculta de la Niebla y cuatro de la Villa Oculta de la Hoja, incluyéndose a si mismo y sus compañeros. Los otros dos equipos eran de dos villas menores, uno de ellos era de la Villa Oculta de Hierba y el otro de la Villa Oculta de la Cascada.
Naruto no estaba muy seguro de que pensar sobre los demás participantes, el único equipo que conocía era el de Konohamaru y aunque confiaba que su pequeño amigo superaría la prueba, no consideraba que el nieto del tercer maestro Hokage fuera una gran amenaza. En realidad no creía que ninguno de los equipos fuera un problema. El hecho de que fueran una mayoría solo había servido para inflar los egos de los ninjas de la Villa de las Nubes, mientras que los ninjas de la Hierba y de la Cascada intentaban pasar desapercibidos. Por otro los ninjas que más curiosidad le provocaban a Naruto eran los ninjas de la Villa Oculta de la Niebla, era la primera vez que esa villa participaba en un examen de chunin en conjunto con las demás villas, tal vez por esos los genin de la Niebla parecían tan desorientados. Naruto se preguntaba si alguno de esos genin se parecería a Zabuza o Haku, sin duda eso haría el examen más interesante, aunque dudaba que ese fuera el caso.
Naruto estaba tan distraído examinando a los demás ninjas que no había notado la presencia de Karui y Shikamaru. Al llegar, los dos examinadores comenzaron, sin ningún tipo de preámbulo, a explicar la segunda prueba:
-Hace exactamente dos horas siete equipos, formados por tres chunin cada uno, salieron rumbo a la Villa Oculta de la Nube –comenzó a decir Karui para captar la atención de los examinados.
-Cada uno de esos equipos tienen en su poder un pergamino –continuó explicando Shikamaru con tono aburrido -, el objetivo de esta prueba es conseguir el pergamino y llegar a Kumogakure.
-Que consigáis un pergamino no significa que tendréis vía libre hasta el punto de destino–explicó Karui volviendo a tomar la palabra –, los chunin que actualmente tienen los pergaminos en su poder intentaran recuperar el pergamino si alguien consigue quitárselo, además están autorizados los combates entre vosotros.
-Se tardan siete días en llegar a la Villa de la Nube a paso de ninja, así que esa será la duración máxima de este examen –el tono del joven líder del clan Nara no había variado ni lo más mínimo -. Suspenderán los equipos que no consigan un pergamino, que lleguen más tarde del plazo establecido, los que lean el contenido del pergamino o los equipos que pierdan alguno de sus miembros. La prueba dará comienzo en diez minutos y todos los equipos saldrán al mismo tiempo.
-Se pide a todos los participantes que eviten causar heridas mortales durante los enfrentamientos, sin embargo los accidentes pueden ocurrir, por lo tanto todos tendréis que firmar un consentimiento de que soy conscientes de los riesgos de la prueba y que estáis dispuestos a asumirlos –explicó Karui entregando un montón de papeles al genin que tenía más cerca, dicho genin cogió un papel y pasó el resto a la persona que tenía más cerca -. Si tenéis alguna duda este es el momento.
Durante un buen rato todos los genin permanecieron en silencio, asimilando todo lo que habían dicho los examinadores. En principio la prueba no era demasiado difícil, consistía en perseguir un grupo de ninjas, conseguir el pergamino y luego convertirse en perseguidos. Que solo hubiera siete pergaminos significaba que como mínimo la mitad de los equipos suspenderían la prueba. Que los enfrentamientos entre los equipos estuvieran permitido significaba que si algún equipo de genin conseguía un pergamino otro equipo de genin podría atacarlo para quitarles el pergamino, es decir que podría haber más de un equipo perseguidor.
-Hay algo que no comprendo –dijo de repente uno de los genin de la Niebla –, los equipos que tengan a un ninja experto en rastreo tienen un clara ventaja en este tipo de prueba. ¿No es injusto que algunos equipos estén en desventaja frente a otros?
-Tienes razón, los equipos que contengan un ninja rastreador tienen una clara ventaja frente a los equipos que no lo tengan, sin embargo no siempre es posible reunir al equipo ideal para las misiones ninja –explicó Shikamaru –. La falta de un especialista en los escuadrones ninja es algo con lo que os podrías encontrar en alguna de vuestras misiones como chunin. Imaginaos que alguien roba información confidencial de la villa, la máxima prioridad es recuperar la información lo antes posible pero no hay ningún especialista en rastreo disponible. A falta de un especialista en vuestro equipo tendréis que utilizar vuestro ingenio para cumplir la misión. Vuestra misión es recuperar el pergamino, no especifica de que manera.
El genin que había hecho la pregunta asintió con la cabeza aparentemente satisfecho con la respuesta de Shikamaru. La explicación del joven líder del clan Nara había dado pistas sobre algunas estrategias para la segunda prueba. Como no se especificaba la forma de conseguir el pergamino, era completamente valido aliarse con un equipo que tenga un especialista en rastreo y una vez conseguido el pergamino de los chunin podrían disputarse el premio entre los dos equipos aliados. Por otro lado también era una estrategia valida seguir a otro equipo y emboscarlos en cuanto consigan el pergamino. Sin embargo Naruto no considero ninguna de esas dos posibilidades, tenía un plan. Los genin firmaron los consentimientos y se los entregaron a los dos examinadores y esperaron hasta que Karui dio la señal de salida.
En cuanto escuchó la señal Naruto salió corriendo a toda velocidad seguido de cerca por sus dos compañeros. El joven héroe corrió durante media hora por el camino principal, alejándose a toda velocidad de la Villa de la Hoja, hasta que de repente hizo una señal a sus compañeros para indicar un cambio de rumbo. Los tres se desviaron hacia la derecha, internándose en el bosque. Corrieron por el suelo durante otros quince minutos, alejándose del camino principal y de los demás examinados, cuando considero que estaba lo suficientemente lejos de los demás genin indico a sus compañeros que se detuvieran.
-¿Por qué nos detenemos? –preguntó Takumi, ni él ni su hermano conocían el plan de Naruto.
-Antes de seguir quiero saber vuestras habilidades –respondió el joven héroe.
-Somos especialistas en infiltración y robo –explicó Azumi con orgullo.
-Eso quiere decir que si encuentro a uno de los equipos de chunin vosotros seriáis capaces de identificar que miembro lleva el pergamino y quitárselo ¿verdad? –los gemelos se miraron el uno al otro y tras levantar ligeramente los hombros asintieron con la cabeza.
Naruto complacido con la silenciosa respuesta de los gemelos comenzó a explicarles su plan: primero irían a la máxima velocidad posible y por el camino más directo hacia la Villa de la Nube, parando lo mínimo para recortar la distancia entre ellos y los equipos de chunin. Una vez los chunin estén lo suficientemente cerca Naruto utilizaría su Modo Ermitaño para determinar su ubicación exacta y emboscarlos. Para la emboscada Naruto utilizaría sus Kage Bunshin para impedir que los chunin escapen mientras los gemelos debían esconderse y localizar que ninja llevaba el pergamino.
-Cuando sepáis quien lleva el pergamino se lo quitáis y luego escaparemos –dijo Naruto concluyendo su explicación.
-En teoría parece fácil de hacer –comentó Azami tras reflexionar un momento sobre el plan de Naruto -¿Pero por qué no luchamos los tres al mismo tiempo? Podríamos conseguir el pergamino después de incapacitar al objetivo.
-Dos horas es una ventaja considerable para un ninja, normalmente cuando un equipo de persecución localiza a su objetivo tiene que esperar a recuperar las fuerzas perdidas durante la persecución y después actuar –explicó Takumi a su hermano -. Después de una persecución como esta no tú y yo no estaremos en condiciones de pelear, seriamos un blanco fácil de abatir, en cambio Naruto-sempai tiene mucho más chakra y resistencia que nosotros, además es un jinchuriki, solo él podría pelear.
"Naruto… ¿sempai?" se extrañó Naruto para sus adentros "¿Así es como me llaman ahora?" era la primera vez que alguien usaba ese término para referirse a él y Naruto pensó que le quedaba muy bien.
El joven héroe sacudió la cabeza un par de veces para sacar de su cabeza esos pensamientos, ese no era el momento de dejar que su ego se inflase como un globo. Ya tendría tiempo para eso después de convertirse en chunin.
-Exacto –dijo Naruto para confirmar las palabras de Takumi-, además preferiría que guardaseis algo de fuerza para poner algo de distancia entre nosotros y los demás antes de parar a descansar.
Azumi tenía un par de preguntas más pero se las guardó, ese no era el momento para hacer más preguntas, ahora la prioridad era alcanzar a alguno de los equipos de ninja que portaban el pergamino. Formularía sus preguntas una vez conseguido ese objetivo.
Los tres shinobi se pusieron en marcha a toda velocidad tal y como había dicho Naruto, pero pronto descubrieron que seguir el ritmo al joven héroe no era una tarea sencilla. Los gemelos estaban convencidos de que Naruto se estaba conteniendo, estaban seguros de que podría ir mucho más rápido si fuera él solo. Cualquier duda que tuvieron al respecto quedó resuelta cuando llevaban cinco horas corriendo sin descanso. A las cinco horas Naruto se había parado de repente, quedándose completamente inmóvil sobre la rama de un árbol, pero les había pedido a los hermanos que no parasen. Tras un minuto el joven héroe volvió a aparecer a su lado, como si nunca se hubiera ido, sin embargo Naruto había cambiado, ahora sus ojos eran dorados y una especie de sombra de ojos naranja cubría sus parpados. Takumi y Azumi jamás habían visto el Modo Ermitaño de Naruto tan de cerca, y en circunstancias normales se habrían emocionado muchísimo, pero tras cinco horas corriendo a máxima velocidad la fatiga estaba empezando a hacer mella en ellos.
-¿Cómo vas a localizar el pergamino con el Modo Ermitaño? –preguntó Takumi respirando con dificultad.
-Utilizando la energía natural soy capaz de percibir el chakra a varios kilómetros de distancia –explicó Naruto con voz calmada y sin darse la vuelta -, en cuanto nos acerquemos lo suficiente a ellos podré sentir su chakra.
-¿Cómo sabrás que se trata de ellos y no de los otros examinado? –preguntó Azumi igual de fatigado que su hermano.
-Estoy seguro de que aún no les hemos adelantado, así que iremos a por los que están viajando a gran velocidad por delante de nosotros –respondió el joven héroe, que a diferencia de los gemelos parecía que acababa de emprender la persecución –además siento muchos chakras por detrás de nosotros, eso quiere decir que hemos adelantado a la mayoría de genin.
Ninguno de los hermanos pregunto nada más, el razonamiento de Naruto parecía solido, además el cansancio les impendía pensar en otra cosa que no fuera controlar su respiración para no frenar demasiado al joven héroe.
Tras otras dos horas de correr sin descanso Naruto por fin había anunciado que había localizado al objetivo y para sorpresa de los hermanos el joven héroe les dijo que parasen un momento para recuperar el aliento. Takumi y Azumi jadeaban con dificultad intentando normalizar su respiración mientras veían como Naruto rebuscaba en la bolsa que tenia colgada de la parte trasera de su cintura.
-Tomad, comeos esto –dijo Naruto con una sonrisa ofreciendo a los hermanos lo que parecían unas albóndigas del tamaño de pelotas de ping-pong -. Son píldoras del soldado caseras, saben a barro pero os ayudaran a recuperar parte del chakra que habéis perdido y os llenara el estomago –explicó el joven héroe pero tras reflexionar sobre sus propias palabras volvió a hablar –No le digáis a Sakura-chan que he dicho eso –se apresuró a añadir con una expresión de pánico en la cara, Naruto no sabía que era peor: que su compañera le atizase por haber dicho que sabían a barro o que decidiera hacerle más por haber dicho que a pesar del sabor servían para algo.
Tras asegurar que su secreto estaba a salvo con ellos, los dos hermanos cogieron las píldoras que les estaba ofreciendo el héroe de la Hoja. Inmediatamente después de tragar las píldoras del soldado los dos hermanos empalidecieron y pensaron que decir que "sabían a barro" era ser demasiado amable. Decir que tenía "un fuerte sabor a ácido estomacal, rematado con toques de chicle mascado por alguien y virutas de lápiz trituradas" habría estado mucho más acertado, sin embargo al ver como Naruto masticaba y tragaba la repugnante píldora sin casi inmutarse los gemelos comenzaron a admirar al joven héroe aún más que antes. Tan pronto como se recuperaron del mareo reprendieron la persecución, sintiéndose menos cansados y hambrientos que antes, también era cierto que la píldora cumplía su función y con mucha eficacia, a juzgar por la cantidad de chakra que habían recuperado, aunque los dos hermanos decidieron no volver a comer de nuevo esas píldoras. Nunca más.
Naruto volvió a acumular energía natural para volver a activar el Modo Ermitaño y guió a sus compañeros hacia la posición donde había sentido el chakra de los chunin. Tras casi otras dos horas de correr Naruto les dijo a sus compañeros que el objetivo se encontraba a cien metros más adelante. Los hermanos asintieron en señal de comprensión y el joven héroe desapareció. Corriendo a toda velocidad Nauto dio un pequeño rodeo para ponerse delante de los chunin después formó un sello y exclamó:
-¡Tajuu Kage Bunshin no Jutsu!
Cincuenta Narutos aparecieron en el bosque rodeando a los tres chunin que se pusieron rápidamente en guardia guardándose las espaldas mutuamente. No había escapatoria y los encargados del pergamino lo sabían. Naruto miró a los chunin durante unos segundos, por sus protectores y por sus uniformes, formados por pantalones y blusas de color azul oscuro y chalecos tácticos blancos que solo cubrían el hombro izquierdo, eran ninjas de la Villa de las Nubes. Naruto sonrió satisfecho, había sido buena idea alcanzarlos antes de que salieran del País del Fuego, de esta forma él y sus compañeros tenían ventaja ya que conocían el terreno mejor que sus adversarios.
Los tres chunin miraban a los sonrientes Narutos buscando una abertura a través de la cual huir, eran completamente conscientes de que no tenían ni la más mínima oportunidad en un enfrentamiento directo contra el jinchuriki de Kurama. El único problema era que no había forma de huir, uno de los Narutos, que los chunin identificaron como el original, tenía los distintivos rasgos del Modo Ermitaño, aunque consiguieran superar a los Kage Bunshin, cosa improbable, no podrían despistarlo con facilidad. Aunque tampoco estaban dispuestos a entregar el pergamino por las buenas, al fin y al cabo estaban en un examen.
Seis Narutos salieron corriendo de su posición y comenzaron a enfrentarse a los chunin con golpes de taijutsu. Los ninjas de la Nube estaban en una desventaja de dos contra uno, sin embargo al ser tantos Kage Bunshin su fuerza y chakra eran bastante reducidos y resultaba bastante fácil derrotarlos. La cantidad de colones se reducía a ojos vista, pero la habilidad de los Kage Bunshin crecía a medida que su número se reducía. Sin embargo a medida que luchaban los chunin se fueron dando cuenta de que algo no cuadraba. Los clones de Naruto solo les atacaba con taijutsu, y ellos sabían que los Kage Bunshin del héroe de la Cuarta Gran Guerra Ninja eran lo suficientemente fuertes como para derrotar al mismísimo Sandaime Raikage. ¿Por qué se contenían ahora?
La respuesta no se hizo esperar. Sin previo aviso dos ninjas aparecieron entre los chunin de la Nube, rompiendo su formación defensiva. Los ninjas de la Nube dudaron un segundo ¿eran dos ninjas o era uno y su Kage Bunshin? Ya no importaba, ese único segundo de duda había resultado ser un error fatal. Durante ese segundo varias cosas sucedieron al mismo tiempo, que los chunin de Kumo vieron como si fueran a cámara lenta. Uno de los ninjas recién llegados cogió su kunai y dio un preciso golpe horizontal dirigido contra el abdomen del chunin de la Nube que tenia justo enfrente. El cuchillo apenas había tocado la piel del ninja de Kumo, pero había abierto un agujero lo suficientemente grande en su chaleco como para que el pergamino que portaba cayera a través de ese el, el ninja de la Hoja recogió el rollo antes de que tocara el suelo. Al mismo tiempo unos diez Narutos corrían de forma vertical sobre los troncos de los arboles, cuando llegaron a lo más alto dieron un gran salto hacia el cielo. En las manos de los clones, que en aquel momento empezaron a caer a gran velocidad, se formaron unas esferas de chakra de color azul, que crecieron más y más. Los diez clones voladores exclamaron al unisonó:
-¡Cho Odama Rasentarengan!
El resplandor de los diez Rasengans gigantes de Naruto cegaron a los chunin de la Nube, que cerraron los ojos y acumulando chakra en los pies se prepararon para el impacto. La explosión no se hizo esperar, la fuerza del impacto había sido tan brutal que los tres chunin de la Nube acabaron estrellándose contra el suelo con violencia. Cuando la explosión había pasado los ninjas de Kumo abrieron los ojos y vieron que todo a su alrededor había quedado reducido a un montón de escombros. No había rastro de Naruto ni de los otros dos ninjas, y ellos a parte del orgullo no tenían ninguna otra herida.
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Naruto y sus dos compañeros llevaban tres horas corriendo, el plan del joven héroe había sido todo un éxito. La pequeña escaramuza de taijutsu que había protagonizado Naruto y sus Kage Bunshin había servido para que Takumi y Azumi se dieran cuenta que uno de los ninjas de Kumo tenía especial cuidado con que el joven héroe no se acercase demasiado a él, ese detalle había hecho que los hermanos sospechasen que era el que tenía el pergamino, confirmaron sus dudas cuando vieron un bulto sospechoso en el chaleco táctico de ese ninja. Que los ninjas de la Villa de la Nube dudaran un segundo al ver aparecer a los gemelos no había sido planeado, eso había sido un premio extra que los ninjas de la Villa de lo Hoja supieron aprovechar.
Los ninjas de la Hoja aprovecharon el último ataque de Naruto para escapar de la zona y poner algo de distancia entre ellos y los ninjas de la Nube. Ahora llevaban tres horas corriendo y su ritmo se había reducido bastante, cosa que no extrañaba a nadie, llevaban casi doce horas corriendo, hasta el mismo Naruto parecía fatigado. El joven héroe levanto la mano derecha haciendo la señal a sus compañeros para que se detuvieran. Takumi y Azumi se derrumbaron contra el tronco de un árbol completamente exhaustos.
-Buen trabajo chicos –felicitó Naruto a sus compañeros con una sonrisa -, ahora descansad, saldremos mañana al amanecer. Hoy hemos avanzado más de lo que esperaba, así que iremos hacia Kumo a un ritmo normal.
Los dos hermanos suspiraron de alivio, no podrían soportar otra jornada a ese ritmo.
-¿Vamos a hacer turnos de guardia para dormir? –preguntó Azumi entregando el pergamino a Naruto, el joven héroe cogió el rollo y negó con la cabeza.
-No creo que nadie se enfrente a nosotros para quitárnoslo –explicó el héroe de Konoha.
-Cierto, al menos no directamente, pero podrían robarlo mientras dormimos –razonó Takumi.
-Ya había pensado en ello –dijo Naruto mientras se mordía el pulgar y formaba los sellos con las manos - ¡Kuchiyose no Jutsu! –exclamó el joven Uzumaki y un segundo después una pequeña rana apareció.
Los dos hermanos miraron a la rana con cierto asombro, era la más grande que habían visto hasta el momento, era el doble de grande que una rana común. Aunque también estaban ligeramente decepcionados, habían oído rumores de que Naruto Uzumaki era capaz de invocar un sapo tan grande como un bloque de apartamentos. Habría sido contraproducente invocar una rana tan grande en ese momento, pero habría sido impresionante confirmar ese rumor en particular. La pequeña decepción que sintieron los gemelos por el tamaño del anfibio se disipó en el momento que el sapo habló:
-Hacía mucho tiempo que no te equivocabas a la hora de invocar, Naruto –comentó el anfibio provocando un fugaz sonrojo en las mejillas del joven héroe, aunque había sido tan fugaz que los hermanos pensaron que se lo habían imaginado.
-No me he equivocado solo quiero que guardes una cosa para mí, te invocare dentro de unos días para recuperarlo –explicó Naruto enseñándole el pergamino a la rana.
-Muy bien –asintió el anfibio e inmediatamente después su lengua salió disparada de su boca rodeando el pergamino, para luego desaparecer en una nube de humo.
-Bien, un problema menos –dijo Naruto satisfecho -. A partir de mañana avanzaremos por el camino más directo posible hacia Kumo, pero como aún tenemos mucho tiempo utilizare el Modo Ermitaño para evitar a los demás equipos, esta noche aprovechad para descansar todo lo que podáis.
Azumi y Takumi estaban sin habla. Les habían dicho que Naruto Uzumaki era un cabeza hueca, pero en un solo día de examen había conseguido un pergamino y había encontrado la forma perfecta de protegerlo. Teniendo eso en cuenta y el poder que tenía los gemelos empezaron a pensar que Naruto Uzumaki no debía ser chunin, el Hokage debería cederle su puesto directamente.
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Naruto y su equipo llegaron a la Villa Oculta de la Nube casi un día antes del tiempo permitido, siendo el primer equipo en completar la segunda prueba. Gracias al Modo Ermitaño del héroe de Konoha habían conseguido evitar a los demás equipos sin ningún tipo de problema. Después de entregar el pergamino al examinador, un chico de tez oscura y el palito de una piruleta colgando de los labios; Naruto recordó que su nombre era Omoi y que era el compañero de Karui, le dijo que tenían permiso para ir a cualquier sitio de la villa salvo a la Torre del Raikage. Naruto decidió que lo primera que haría sería buscar un buen restaurante que sirviera ramen, les dijo a los gemelos que les invitaba a un tazón de ramen a modo de disculpa por haberles hecho comer aquella píldora del soldado durante el primer día del examen.
Al anochecer todos los equipos de genin habían llegado a Kumogakure y se habían reunido todos delante de la Torre del Raikage. El Yondaime Raikage, un hombre alto y musculoso, apareció en persona delante de los examinados escoltado por un hombre que Naruto identificó como Darui.
-Enhorabuena a todos los que habéis llegado hasta aquí –tronó la voz del Raikage –. Como imagino que ya sabréis la ultima parte del examen de ascenso a chunin serán unos combates individuales, pero antes de que eso ocurra hay que hacer una ronda preliminar para asegurarnos de que solo los mejores participaran en la última prueba.
-¿Una ronda preliminar? –preguntó un genin de la Villa de la Niebla.
-La tercera ronda del examen de chunin será en público, los señores feudales, políticos y clientes potenciales estarán entre el público –explicó Darui con tono aburrido –Es nuestro deber asegurarnos de que solo los mejores de cada villa participan en la última prueba.
-La ronda preliminar consiste en unos combates individuales, los emparejamientos serán completamente al azar y darán comienzo de inmediato–aclaró Omoi, todavía con la piruleta en la boca -. A partir de este punto ya no participáis como equipo, así que antes de empezar todos los que se quieran retirar que den un paso al frente.
Naruto no se sorprendió cuando sus dos compañeros dieron un paso al frente, pero lo que si le sorprendió fue ver como Udon, el amigo de Konohamaru, se adelantaba renunciado al examen. Por primera vez Naruto miro con atención al nieto del Sandaime Hokage y su equipo. Los tres estaban en un estado lamentable, pero sin duda el que había salido peor parado había sido Udon, la herida que tenía en el brazo izquierdo parecía bastante grave.
-Lo siento Konohamaru, pero apenas siento el brazo izquierdo y en estas condiciones no puedo luchar –se diculpó Udon.
-No pasa nada, lo has hecho bien Udon –felicitó el chico del clan Sarutobi.
Omoi carraspeó para llamar la atención y volvió a hablar:
-Quedáis dieciocho, es decir que habrá un total de nueve combates. Todos los combates tendrán lugar al mismo tiempo y en aéreas de entrenamiento diferentes para evitar que ninguno de los participantes vea las técnicas de los demás. Los ganadores de cada combate tendrán el derecho de participar en la última prueba del examen. ¡Suerte a todos!
Naruto fue uno de los primeros en ser llamados, sin embargo tuvo que esperar casi diez minutos hasta conocer el nombre de su oponente, que había resultado ser un genin de la Villa Oculta de la Cascada que se llamaba Taiga. El genin de la Cascada se puso tan amarillo como la cera al descubrir quién sería su rival, Taiga se dio la vuelta para mirar a sus compañeros de equipo, que se limitaron a levantar los hombros y mirar con cara de lastima al primer oponente de Naruto Uzumaki.
Una vez hechos todos los emparejamientos unos ninjas de Kumo escoltaron a los genin a los campos de entrenamiento para realizar los enfrentamientos. Las normas eran simples: todas las habilidades y armas estaban permitidas, los combates terminaban cuando uno de los oponentes quedaba inconsciente, incapaz de continuar o si admitía la derrota y al igual que en la prueba anterior se pedía a los participantes que evitaran causar heridas mortales a sus oponentes. Una vez explicadas las escasas normas el árbitro dio la señal de empezar.
Nada más escuchar la señal de comenzar, Taiga se lanzó contra Naruto con la esperanza de impedir que el jinchuriki hiciera sellos, pero había resultado ser un esfuerzo inútil. Cuando el genin de la Villa de la Cascada estuvo lo suficientemente cerca de Naruto para dar un golpe el joven Uzumaki desapareció de repente. Un segundo después Naruto reapareció detrás de su oponente y de un único golpe en la nuca dejó inconsciente al genin de la Cascada.
Quince minutos después del combate de Naruto terminaron los demás combates de la ronda preliminar y se procedió al emparejamiento para la tercera y última prueba de los exámenes de ascenso a chunin. Al joven héroe le tocaba disputar el tercer combate, aunque tenía sentimientos encontrados en cuanto a su oponente. Por un lado le apetecía mucho, más que nada para ver cuán fuerte se había vuelto, sin embargo odiaba la idea de tener que hacer daño a su amigo Konohamaru Sarutobi. Pero eso no sería hasta dentro de dos semanas.
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Mil gracias a todos aquellos(Sele-02, SirLink, Son of Time, Agualuna, claritza y Tsukimi) que os tomáis un segundito de vuestro tiempo en dejar una review, me alegra muchísimo saber que os esta gustando el fic =)
Y como ya va siendo costumbre, una explicación breve e innecesaria XD: Como os habreis dado cuenta el combate de Naruto en la ronda preliminar es probablemente el combate más cutre de la historia XD pero originalmente no había ronda preliminar, pero al final se me fue un poco la mano con el numero de participantes en el examen así que tuve que reducirlo un poco XD. En la siguiente ronda desarrollare los combates un poco más, pero no esperéis milagros tampoco XD al fin y al cabo Naruto esta luchando contra genin, los combates ninja más emocionantes serán un poquito más adelante.
Bueno eso es todo... como siempre acepto cualquier tipo de critica =)
