¡Hola personitas lindas!
¡Traigo capitulo en domingo! Tarde... ¡Pero en domingo!
Este sí quedó largo. ¿Será que haré un capitulo corto, uno largo, uno corto...?
Bue, les dejo a que lean.
¡Ojalá les guste!
Disclaimer: Haikyuu! no me pertenece. Es de Furudate Haruichi. Agradezcamos a él.
Advertencias: OC.
Capitulo 4: Regender.
Mientras corrió en direccion a las aulas de ciencia se encontró con algun que otro estudiante que se retiraba del colegio. Miradas extrañadas lo observaron y algunas chicas se rieron de él.
Cuando llegó al aula que buscaba, y mientras recuperaba el aliento; se sonrojó.
Por supuesto que se reían de él… ella. Seguramente era porque lo recordaban cargando el uniforme de varones más temprano.
O porque la falda se le había levantado.
Seguramente era lo segundo. O ambas opciones juntas. Eran igual de embarazosas.
– ¿Te sucede algo? –Una voz dulce hizo que subiera la mirada. Encontrándose con una chica de cabello largo negro y una bata blanca de laboratorio.
– Eh ¡Sí! Busco a… –Se interrumpió a sí mismo en medio de lo que iba a decir. ¿Cómo se llamaba la chica que Tanaka y Nishinoya habían estado viendo? ¿Cómo lucia? ¡No tenía idea!
Se golpeó contra un muro enorme mentalmente.
– Ahh… Estoy buscando a una chica, pero no sé su nombre… –Balbuceó en voz baja.
– Hm. –Murmuró la chica colocándose de brazos cruzados. Viéndolo fijamente. – ¡Ah! ¿No eres tú la persona a la que le cayó la sustancia con la que experimentábamos hace un día? Qué raro, pensé que eras un chico... ¡No puede ser!
Se detuvo de repente en medio de la explicación y gritó a todo pulmón lo último, mientras se tapaba con las manos una amplia sonrisa que aparecía en su rostro.
– ¡Funcionó! –Le agarró por ambos brazos y lo llevó dentro del salón de ciencias. Estaba vacío.
Lo sentó en una de las sillas y empezó a dar vueltas por el lugar buscando cosas.
– Eh, disculpa. ¿Qué funciono? ¿Y dónde están los estudiantes del club de ciencias? –Preguntó Hinata, tratando de entender un poco de lo que la chica había estado murmurando.
La observó ir de un lado a otro dentro del aula. Buscando un montón de utensilios, de los cuales apenas sabía el nombre de la mitad de ellos.
Se colocó en frente de él, con una libreta y lápiz en mano.
– Dime; ¿Qué sientes? ¿Te duele algo? ¿Has tenido nauseas? –A penas tomaba aire entre las preguntas. Metió un termómetro dentro de su boca. – Revisaré tu temperatura.
Hinata abrió los ojos. ¿Es que ese día no podía ser aún más raro?
Mirando el reloj en su muñeca, sacó el termómetro y anotó lo que fuese que hubiera marcado en la libreta.
– ¿Entonces? ¿Sientes algo diferente? –Preguntó de nuevo, sonriendo ampliamente.
– Bu-bueno, me duele un poco la espalda… y es raro andar en falda. –Dijo mirando hacía la prenda de ropa y tocando el borde de ésta.
El sol comenzaba a ocultarse. Quizás la práctica ya había acabado. Tenía que apurarse.
– Supongo que quieres respuestas, ¿No es así? –Cruzó sus brazos sobre su pecho de nuevo.
Hinata hizo un gesto afirmativo con la cabeza. La chica le sonrió y se sentó en frente de él.
– Bueno, como sabrás; este es el club de ciencias. Habíamos estado experimentando con algo llamado Regender. Pero algunas cosas salieron de control y terminamos causando un desastre en el aula con las reacciones. –Hizo una pausa, mirando el cabello de Hinata. – El Regender no es más que un proyecto que hemos estado diseñando las chicas del club. Consiste en una crema que vuelve a los hombres en mujeres por un tiempo determinado. Solo funciona en el género masculino.
– ¿Y por qué solo en varones? –Hinata habló.
– Pues… queríamos probarlo en algunos chicos que nos llamaron nerds. Pero después fue solo por hacerles pasar un mal rato a los chicos que se atrevieran a subestimar a las mujeres. Sabes, con eso de que somos el sexo débil. –Soltó una risita. – Solo fuiste un chico con mala suerte que estuvo en el momento menos indicado. A las chicas a las que la reacción alcanzó solo les dio fiebre.
Hinata recordó el desmayo que había tenido ese día.
– ¿Y volveré a ser un chico? –La preocupación se notaba en su voz. Cosa que la peli negra notó. Extendió un brazo, tocándole el hombro.
– Claro que sí. Volverás a ser un chico en unas semanas. No durará tanto. Pero cualquier cosa extraña que te suceda, puedes venir conmigo. ¿De acuerdo? –Dijo, terminando de explicarle y poniéndose de pie.
– Gracias… eh, ¿Cómo te llamas? –Preguntó, poniéndose de pie. Tenía que irse y alcanzar al equipo que seguramente ya se iba.
– Me llamo Hiromi. Un gusto conocerte…
– Mi nombre es Hinata. –Completó.
– Un gusto conocerte, Hinata. –Sonrió. Hinata se dio cuenta de que sonreía mucho. Quizás demasiado.
Y era más alta que él, aun siendo varón seguiría siendo más alta que él. Suspiró.
– ¡Hasta luego Hiromi-san!
Y de nuevo, salió corriendo. En dirección al salón del club.
-XX-
– ¡Bueno chicos, la práctica de hoy estuvo bien! Pueden ir a cambiarse. ¡Hasta mañana! –El entrenador Ukai les dijo, despidiéndose de todos mientras salían en dirección al aula del club.
– Y Shoyo no vino en todo el día. Que extraño. –Nishinoya habló mientras todos caminaban.
– Seguro aún tiene fiebre. –Le respondió Tanaka.
Subieron las escaleras y entraron al salón del club a cambiarse las ropas sudadas.
– ¿Y qué sucedió con la chica extraña en uniforme de varón de temprano? –Preguntó Daichi a Sugawara. Quitándose la camisa y buscando otra en el bolso.
– Kyoko la ayudó con eso. Se llamaba… Haruhi.
– ¡Oh! ¡Como era de esperarse de nuestra hermosa Kyoko-san! ¡Ayudando a las demás personas! –Tanaka y Nishinoya comenzaron a hablar entre sí sobre lo hermosa que era la manager del equipo y lo genial que sería casarse con ella. El resto del equipo suspiró.
– Igual, nunca la había visto en este colegio. –Asahi acotó a la conversación en voz baja.
– Sí, que extraño…
La puerta del club se abrió sonoramente, dejando ver a una chica baja de cabellos alborotados y el uniforme casi hecho un desastre respirando cansadamente.
Todos abrieron los ojos desmesuradamente. Algunos de ellos no cargaban sus camisas o pantalones.
Y había una chica en la puerta viéndoles a todos, sin pudor alguno.
– ¡Hola chicos! ¡Qué bueno que aún siguen aquí! –Hinata sonrió. Cerrando la puerta detrás de sí. Todos observaban sus movimientos.
– Ah… Sugawara, Daichi. ¿Qué sucede aquí? –Nishinoya preguntó, en voz neutra y sin moverse de su lugar.
Daichi le dio un codazo a Sugawara, y haciéndole un movimiento con los ojos le incitó a que hablara con la chica.
Suga caminó hasta donde la chica estaba parada. Aún en la puerta y viéndolos a todos con una sonrisa.
– ¡Oh Sugawara-san! –Le abrazó, para luego separarlo rápidamente y agarrarlo de ambos brazos. – ¡Tengo tanto que hablar con todos, chicos!
El equipo percibió como el peli plateado se ponía rojo hasta las orejas.
Sugawara le vio directo a los ojos. Reponiéndose.
Y algo hizo clic en su cabeza.
– Si me disculpan todos un momento. –Dijo dándose y vuelta y luego, agarrando a Hinata por un brazo, lo arrastró fuera del salón del club lo más rápido que pudo.
Dejándolos a todos aún más confundidos.
¡REVIEWWW! Dejen review bueno, malo, corto, largo... ¡Como sea! Un review.
¡Que en serio me hace feliz!
¿Y que tal? ¿Les gustó? Al menos ya explicamos el por qué Hinata es una chica.
Ahora se viene lo mejor...(?)
¡Ah! Regender es una palabra que inventé mientras escribía el borrador del capitulo. Básicamente es cambiar de género. Pero en una mezcla extraña de palabras que inventé.
Espero no cause problemas.
Hiromi-san. Ella es un OC mío. Podría decir que es mi primer OC. (Original Character)
Siempre que escribo aparte de mis fandoms no les pongo nombre a mis personajes...
Siempre hay una primera vez(?)
Disculpen si hay faltas en ortografía por allí escondidos.
Ya saben, ¡Dejen review!
¡Nos leemos!
