Epilogo aquí..
- Esta casa tiene que estar impecable. - Molly Weasley se repetía mientras usaba su varita para mágicamente limpiar los vidrios de afuera de la madriguera. - Ronald que dije sobre podar los arbustos y el cuidado del jardín!- el grito retumbó por todo el lugar.
-Mamá por favor!- salió Ron de la casa aún en pijama. - Es Hermione la que viene. - se acercó bostezando - Prácticamente vivía aquí en las vacaciones.
-Hermione viene a esta casa después de tanto tiempo lo mínimo que podemos hacer es recibirla como se debe.
- Segura que todo este comportamiento de orden exagerado no es porque viene Draco Malfoy con ella? - Ginny se unió a la conversación de la nada y a diferencia de su hermano ya estaba arreglada.
- Si también. - suspiró la mujer confesando sus nervios. -No quiero que ese muchacho se lleve una mala impresión de nosotros. - dijo terminando de limpiar las ventanas con un movimiento rápido de varita. - En realidad estoy segura que Draco Malfoy recibió durante su infancia mucha información errónea sobre nosotros como familia y quiero demostrarle que su padre se equivocaba- hablaba con tono de seguridad - Quiero que vea como los Weasley sabemos vivir - explicó rápido la pelirroja a sus hijos.
- Mamá si supieras como estaba el departamento de Hermione en Edimburgo te sorprenderías saber que aún estando en los peores días de la Madriguera para Malfoy sería una maravilla.- se burló Ginny haciendo poner al rojo Weasley a Ron por el comentario, aún no aceptaba que su mejor amiga y ex novia, este prácticamente viviendo con la serpiente en Escocia.
- No quiero saber más. - Molly contestó nerviosa, las cosas habían cambiando mucho desde que ella era joven, y ahora a su edad vivía tratando de no prestar atención a detalles que le digan que sus hijos eran como los jóvenes de ahora, como cuando Angelina, la novia de George se quedó toda una semana en la Madriguera, Molly nunca dijo que sabía que la segunda cama en el cuarto de Ginny pasó intacta todos esos días, o un detalle más actual ver a su hija con la misma ropa de ayer tan temprano en la mañana , se dijo mentalmente para quitar la idea que su hija no durmió en casa, que esa ropa aún estaba limpia y para que Ginny se iba a poner otra cosa, pero era muy diferente escuchar directamente el hecho de que Hermione, a quien consideraba una hija más, vivía con su novio,por que no tenía nada con que esconderlo mentalmente.- Me voy a la cocina, Ginny querida ayuda a tu hermano aquí afuera mientras hago el desayuno para todos. - se marchó la mujer Weasley.
- Y Harry?- Ron preguntó mientras comenzaba a mover la varita para podar un arbusto con las orejas rojas. - Supongo que todo bien en Grimmauld Place?.- dijo señalando los demás arbustos dando a entender que ella tenía que hacer lo demás.
- Le dije a Harry que duerma no más ya que anoche lo que menos hicimos fue dormir.- lo dijo tan tranquila y sin que le importé exponerse ante Ron, ya que el mismo se lo buscó.- Y la casa desordenada, pero Kreacher me dijo que no me preocupe que comenzaría a limpiar.- sonrió al ver que consiguió su cometido, Ron Weasley ardía de celos. -Hermanito si quieres sacar provecho de situaciones como estas debes primero aprender a no ser tan celoso. - dijo riéndose de la cara de su hermano. - Tu esta mitad y yo la otra- ordenó al muy estilo Molly Weasley. - Terminaremos antes y podré ir a cambiarme para cuando lleguen los invitados.
- Draco!- le grito la chica desde la cama donde estaba sentada. - Ya tranquilo que si tus padres no me mataron al verme llegar tomados de la mano, nadie te hará nada en la Madriguera .- ya tenía media hora esperando que su novio decida que ponerse para ir a la cena con los Weasley y algunos más de la orden de fénix.
- Si conoces a Bill Weasley?, y sabes que Hagrid es un semi gigante verdad?.
- Tu papá era uno de los mortifagos más queridos por quien tu sabes. Y tu mama viene de una línea de magos puros. - le sonrió - ambos me abrazaron y me dieron la bienvenida a esta casa. Ademas hoy tu mamá se emocionó al verme llegar y ella misma me trajo a tu dormitorio. -lo tomo de la mano para atraerlo hacia ella. - mírame Malfoy soy una sangre sucia. Soy tu sangre sucia. - le dio un dulce beso.
- Me encanta ser un traidor a la sangre- susurro aumentando de tono del beso. - Hermione tengo miedo que no me acepten.
- Por favor ya no te preocupes más por ellos. - dijo peinándo su cabello para atrás. -primero ni Hagrid ni Billy ni nadie te hará nada.- Draco había tomado la mano de Hermione y la tenía entre las suyas, estaba nervioso por lo que se venía, sus padres habían sido compresivos su mamá fue un amor con Hermione, pero tenia que serlo porque ella sabía que su relación madre e hijo dependía de ellos.
Pero los Weasley y los demás de la orden, lo veían como el mortifago que raptó a Hermione, desde que ella dejó su trabajo apenas término su investigación de los elfos domésticos y declinó todas las ofertas que otros departamentos le ofrecieron de inmediato, todo por quedarse con él en Edimburgo. - Segundo punto y el más importante. - le dio un beso rápido.-Yo ya te elegí Draco Malfoy, y no necesito opiniones de nadie sobre el tema. Aunque hablen yo ya decidí.
- Potter y Weasley me van a mandar a Azkaban por acabar con tu carrera en el ministerio. - sonrió aún no convencido de que su vida estaría a salvo en la Madriguera.
- Mi carrera es la que corro día día junto a ti Draco Malfoy.
- Ya me lo has dicho.- y pudo besar a Hermione una última vez antes que su mamá llegue para apurarlos para la cena.
En la madriguera las cosas pasaban tranquilas desde que llegaron todos los invitados, se habían hechos varios grupitos que conversaban animados esperando que Molly Weasley haga el llamado a la mesa. Hermione se reía con Luna, Ginny y Angelina mientras que Draco trataba de hablar con Neville sobre herbología, por lo menos estar con el Gryffindor lo ayudo a concentrarse en otra cosa que no seas las miradas acompañados con susurros. Desde qué llego sólo Molly Weasley lo saludó con un gran beso y le dio la bienvenida, Pero Ginny fue otra persona con el, lo seguro era que estaba enojada por lo de Hermione y su mudanza permanente a Edimburgo.
- Malfoy. Quiero hablar contigo un momento.- las palabras de Harry retumbaron en la cabeza del Rubio.
- Disculpa Longbottom. - y siguió los pasos de Harry hacia el patio. - Potter de que quieres hablar?.- preguntó ya desesperado luego de minutos en silencio siguiéndolo.
- Por que le haces esto a Hermione?
- Perdona Potter pero no se que le estoy haciendo a Hermione?
- Tienes idea todos los puestos que le han ofrecido? Puestos importantes y con buen sueldo, todos rechazados para no hacer nada más que vivir contigo. DIme esta trabajando tambien en el restaurante?
- Primero se cada uno de los puestos, hasta le dije que el del profeta y el de comunicación eran excelentes para ella. - confesó algo enojado, con Hermione tenían una buena relación en la cual se contaban cada detalle, obvio que sabía todos los puestos. - Conseguí un empleo aquí en Londres, le dije a Hermione que podíamos mudarnos dejar Edimburgo, ella no quiso Harry. Que querías que haga? Obligarla?
- No quiso? . - suspiro el Moreno acomodando sus lentes aún circulares, no podía creerlo - Pero porque?.
- Por que me encanta vivir en Edimburgo, el ambiente todo es perfecto para lo que quiero. - la voz de Hermione interrumpió y ambos chicos la miraron sorprendidos sin saber desde cuando escuchaba. - Vamos que Molly nos esta llamando a comer y tengo algo importante que decirle a todos.
La mesa de la Madriguera ya estaba llena con las bandejas de comida, al puro estilo Hogwarts toda la variedad que podría existir, sólo quedaban tres puestos libres uno junto a Ginny que era el de Harry y los dos siguientes.
- Necesito hablar con todos ustedes. - Hermione se quedó parada viendo a cada uno de los que estaban en esa mesa, Neville , Luna, los Weasley y sus novias, Hagrid y algunos más de la orden.- Son prácticamente mi familia, y se que están preocupados por mi futuro y bienestar, primero quiero que sepan que no me estoy estacando ni nada por el estilo, el periódico mágico de Edimburgo me contacto hoy en la mañana, el profeta le aviso sobre una gran escritora que vivirá en Edimburgo por un tiempo no definido, así que no estoy desempleada ni tirando mi futuro a la borda como muchos lo estaban pensando. - se dirigió su mirada a Ron, quien directamente le reclamo sobre eso el mismo día. - Segundo, y el motivo principal de este viaje era contarles que Draco me pidió matrimonio.- las sonrisa de Ginny Weasley y de otros no podía ocultarse. Y comenzaron a felicitar a los novios.
- Yo también necesito decir algo. - Draco añadió después de las felicitaciones -Yo se que muchos dudan de mi. Pero les aseguro que mis sentimientos hacia Hermione son reales. La amo más que a mi propia vida y siempre la cuidare. - tomo la mano de su novia para darse fuerzas. - Hace ya un tiempo decidí irme de casa, tenía que buscar otro lugar para alejarme de mi apellido y de la sombra que me sigue de mi pasado, el destino me hizo encontrar con esa chica de Hogwarts que en secreto siempre me gusto.- parte que sorprendió mucho a Ron y Harry. - Hermione es la fuerza que cada día me dice que mi vida es otra, me hace olvidar malos momentos, gracias a ella soy otro. Espero con el paso del tiempo demostrarlo.
- Bueno Bueno, el motivo de esta reunión por obvias razones cambio. - ahora Molly hablaba y sonreía de oreja a oreja mientras abrazaba a Draco y a Hermione. - Tenemos que celebrar que nuestra Hermione esta aquí después de mucho tiempo, esta perfecta y feliz junto a Draco.- abrazo al Rubio dándole la bienvenida a la familia. - ahora si a comer!
5 años después
- papi.. Papi..- una niña rubia platinado con una trenza recién hecha saltaba encima de Draco que dormía en el sofá de su nueva sala en Londres. La pequeña no tenía más de 4 años. - Papi despierta!.
- Sally por favor no grites de esa manera. - Hermione bajaba las escaleras con un niño en brazos de 1 año y se notaba ya su barriga de embarazada. El Niño era igual de Rubio que la pequeña, pero tenía los ojos cafés como si madre. - Tu papá esta muy cansado con todo lo del cambio de casa, no puedes gritar así.
- Tu mama tiene razón, no puedes gritar de esa manera. - dijo Draco mientras les hacia cosquillas a su hija provocando risas en vez de gritos. - Buenas noches.. - le dio un beso en la boca a su esposa apenas de sentó junto a el y en la frente a su pequeño Marcus Malfoy.
- Te quedo perfecto todo. - le devolvió el beso.
- Porque no me levantaste al llegar, te hubiera ayudado con el baño de los niños. - se acomodó mejor ya que además de Sally encima de el, ahora Marcus también pedía sus brazos. Los pequeños Malfoy no estaban acostumbrados a estar sin su papa tanto tiempo.
- Te vimos tan dormido, que no quisimos levantarte. - Hermione peino a su esposo y vio a su alrededor. Todo un día afuera y ya Draco tenía listo su nuevo hogar.
- Papi! James tiene muchos juguetes y mi tía Ginny cocina mucho mejor que mamá, y el tio Harry nos hizo jugar con chispas que salían de su varita! - término la pequeña Sally con un bostezo.
- Creo que alguien tiene sueño. - cargo a sus dos hijos sin problema junto a su esposa y caminaron directo al primer cuarto de sus hijos, Hermione acomodo a su hijo menor, quien prácticamente dormía desde que se acomodó en los brazos de su padre. Y Draco a Sally. El cuarto de sus hijos por el momento era compartido, ya que para opinión de Hermione eran muy pequeños para tener cuartos separados.
- Pasaron bien donde los Potter?
-Si los niños se divirtieron mucho, Ginny estaba demasiado feliz, me confesó que esperaba la noticia de nuestro regreso a Londres desde que tuvimos a Sally. - ambos se rieron. - Dice que no entiende como hicimos para vivir solos y con dos niños. Y te manda a decir que Sally se parece cada vez a ti.- sonrió el Rubio orgulloso de ese comentario mientras se ponía cariñoso con su esposa.
- Me hiciste falta hoy, te extrañe demasiado... - aumento la intensidad del beso.
- Te amo Draco Malfoy.- Hermione continuo con el beso mientras sentía las manos de su esposo desbotonar su blusa.
- Papi!- la voz de Sally se escucho de nuevo y enseguida se acompaño de pisadas.
Al año de casarse Hermione se embarazó, y el nombre de su primer bebe fue lo más difícil de elegir con Draco , pero ambos acordaron llamarla como esa señora casi mama de los dos en Edimburgo que en cierta forma los unió, por su restaurante o por su forma de mandar a Draco hablar con la chica recién llegada.
Gracias por los reviews y por leerme
Nanda
