REVIEWS............................
Saray Aquí te va!!!!!!!
Ginny-ForEver te agradezco por el dato si no lo había hecho antes, Ginevra no es un nombre feo, es más me gusta... pero para serte sincera, prefiero el de Virginia.... de todos modos, gracias por el review y aquí va el siguiente capi para vos!!!
LadyVega me alegra saber que pienses así, eso de hacer que Ginny esté en la cabecita de todos los chicos (en el buen sentido) le hace el camino a Draco más difícil ¿no crees? Por otro lado creo que esa última conversación hará que se desate el verdadero comienzo a la historia..... pero ahora, continuemos...
A-grench no que decirte, aún no se que tipo de Drama será así que habrá que esperar para saberlo. Lo se, lo se... yo estoy escribiendo el fic, pero es que la inspiración es improvisada, así que no se que decirte referido al drama nuevamente. Lo que si se, es que continúes leyendo para ver que resulta de esto, gracias por tu review.....
PARA TODOS AQUELLOS QUE LES INTERESE, AQUÍ LES MANDO MI MSN PARA LOS QUE QUIERAN........... MIRENLO DE ESTA FORMA, ASÍ TENDRAN OTRA FORMA DE MANDAR TOMATES
AHORA SI, EL CAPITULO QUE VIENE....... CHAN CHAN CHAN
IVITA BLACK
Capítulo 4
Ginny estaba reunida en una de las aulas desocupadas, con varias personas, mujeres por su puesto. Tenía en sus manos unos pergaminos y un lápiz que Sirius le había prestado, pues él pensaba que con esos "extraños artefactos muggles" era más fácil escribir. De todos modos, Ginny escribía algunas cosas en aquellos pergaminos apresuradamente, mientras que las chicas reunidas no paraban de hablar de ropa, de bailes o incluso de música.
-Entonces, eso es lo que haremos.
-Estoy de acuerdo. De seguro al viejo director le gustará bastante.
-Vamos Parkinston, no hables mal de Dumbledore, es buena gente.
-¿Y quien dijo lo contrario? Solo dije que era viejo. – Dijo Pansy defendiéndose de algo que ella no había hecho.
-Bien, bien. Por favor. Escúchenme. – todas hicieron silencio cuando Ginny por fin se decidió a hablar. – el tema será ese, todos estamos de acuerdo ¿verdad? – Se escucharon afirmaciones por parte de todas las presentes. – Genial – Dijo con tono de aburrimiento Ginny – por otro lado, hay que organizar la parte de cada una de nosotras. ¿hay alguien aquí que no quiera salir en el escenario? – Varias chicas levantaron la mano. – bien, entonces se encargarán de montar el escenario, el vestuario y todo ese tiempo de cosas.
-Ginny, déjame que te ayude para organizar las salidas.
-Bien Sarah, entonces eso te lo encargo a ti. Chicas por favor, que esto sea lo más discreta y secretamente posible, no quiero que nadie se entere antes de tiempo de este espectáculo. ¿de acuerdo? – Hubo un par de quejas. - ¿De acuerdo? – volvió a preguntar con voz un poco más fuerte, esa vez nadie estuvo en contra – Perfecto. Sarah y yo nos encargaremos de las salidas, terminó la reunión.... Ahora vallan a tontear con sus noviecitos. – terminó diciendo en media broma. – Les haré saber de la próxima reunión vía lechuza ¿Está bien? Y recuerden que es un SECRETO.
-Draco vamos a desayunar – Decía la voz melosa de Pansy desde al sala común de Slytherin. Draco se encontraba aún en su cuarto mirándose en el espejo. Cuando escuchó la voz de la chica.
-Ya voy – Dijo en voz normal cosa que Pansy no lo escuchó. – Y tu Draco, deja de hacer tonterías y compórtate como un verdadero Malfoy. – Dijo en frente del espejo para luego tomar su mochila y bajar a la sala común donde Pansy lo estaba esperando.
Los dos chicos bajaron a desayunar pero al atravesar la puerta del gran comedor la vista de Draco fue dirigida hacia la mesa de Grinffindor y sin tenerlo previsto, se cruzó con la mirada de cierta pelirroja.
-Draco que diablos crees que estas haciendo – se dijo a si mismo desviando su mirada de aquella muchacha y depositándola en otra persona, en un muchacho esta vez, dejando ver claramente su frunce de odio hacia aquella persona. – ¿cómo es posible que sea tan querido? Es solo un estúpido con un poco de fama encima. Idiota. – Draco se sentó finalmente en su mesa y compartió una "agradable" conversación con Zabini.
Por su lado Ginny no había bajado la mirada de aquel chico de cabellos platinados. Y había notado, para su desgracia que miraba con fuerte odio hacia Harry, su mejor amigo, su casi hermano.
-¿Por qué lo odiará tanto? – Se preguntó al ver a Harry abrazar a su novia, Luna. El chico le guiñó el ojo y ella le sonrió. Luego volvió a ver hacia Malfoy que esta vez estaba sentado en su mesa hablando con Blasie. – No lo entiendo, ni que Harry buscara siempre tener tanta fama. El pobre solo quiere ser normal y ¿el idiota de Malfoy lo aborrece por eso? Definitivamente absurdo. – Sin embargo no pudo quitar la vista de aquel chico por largo tiempo.
-Gin, Ginny. – escuchaba ella a lo lejos. – Ginny, ¿me escuchas?
-¿mmm?
-Que si me escuchabas
-Lo siento Harry ¿qué me decías?
-Que el sábado habrá entrenamiento de Quidditch y necesito que estés para ayudarme con los candidatos.
-¿Y que hay del holgazán de mi hermano?
-Pues el holgazán ese – Dijo señalando a Ron que hablaba muy coquetamente con Hermione – Acabó de reconciliarse, por enésima vez, con Hermione. Y me pidió que le dejara libre el sábado.
-No hay problema. Lo sabes.
-Gracias Gin. En verdad no se que haría sin ti. – Harry la abrazó con muchísimo cariño y ella gustosa le correspondió el gesto de igual forma, haciendo que el pudiera elevarla en el aire. Varios chicos se quedaron mirando la escena. Zabini, Draco y otro par de Slytherin, otros tantos de Hufflepuff y Ravenclaw, especialmente Smith. Y también estaban los de séptimo y sexto de Grinffidor, los mismos compañeros de Harry y ella.
Ginny llegó puntual a su clase con Sirius. Llevaba en su mochila unos cuantos libros y otros tantos en sus manos. Se había cambiado luego de las clases por lo que ahora, en vez de usar el acostumbrado uniforme llevaba una minifalda rosa y una blusa blanca con una sola manga tres cuartos y una tira en el otro hombro. Unas sandalias estilo japonesas del mismo color que la blusa y el cabello recogido en un despeinado rodete.
Tocó la puerta antes de entrar y encontrarse a Sirius sin su acostumbrada túnica de "profesor".
-Que gusto que decidas acompañarme Ginny.
-Muy gracioso Sirius. ¿dónde dejo esto? – dijo señalando su mochila y libros.
-Sobre el escritorio está bien. Ven arriba que tengo preparado el lugar.
-Uuhh, que misterioso. – Dijo chistosa la chica y Sirius le guiño el ojo y le sonrió – Solo recuerda que estas por casarte Siri – boy.
-Si, gracias. No me lo recuerdes.
-Jajajaja – Se rió divertida Ginny. Al subir ella se encontró con un espacio bastante amplio, como el que se utilizaba para las sesiones del ED. Tomó su varita de la cintura de su pollera y comenzó a jugar con ella.
-Entonces ¿comenzamos?
-Cuando quieras. – Sirius se acercó a ella y comenzó a empujarla suavemente hacia atrás por los hombros.
-Colócate ahí. – Sirius la miró y luego retrocedió. – Bien Ginny. Quiero que me escuches. Lo que tu y yo somos es algo muy especial.
-Eso lo sé. De otro modo no estaría aquí ¿no crees?
-Bueno. El caso es que lo que podemos hacer tiene sus consecuencias también. Por eso debemos controlarlo. Lo último que practicamos fue lo que tu le hiciste a mi hermosa pared. – Dijo Sirius con un pequeño puchero en los labios y haciendo como si estuviera realmente dolido.
-Que ya te pedí disculpas por ello.
-Entonces vamos a hacer otra cosa. Comenzaremos con lo más sencillo. Wingardium Leviosa
-¿No crees que estoy grandecita par volver a ver eso Siri – boy?
-Lo se, pero esta vez lo haremos sin varita.
-¿Cómo? No, no estoy lista para eso.
-Claro que si. Solo debes concentrar tu magia en tu mano, como lo haces con tu varita.
Dumbledore tomaba el té sentado en su escritorio junto a McGonagall. De vez en cuando se producían esos silencios que no son para nada incómodos y los que el director aprovechaba para mirar por la ventada o a su adorado Fawkes.
-Albus. – interrumpió McGonagall a sus pensamientos. - ¿En verdad crees que la chica está realmente lista para entrar?
-Sirius me ha dicho que si. Y lo hemos comprobado cada día, desde que aprobó los TIMOS. Es, en vulgares palabras, una genio. Ese tipo de magia solo la he visto muy pocas veces en mi vida.
-¿Crees que tenga que ver con que es la única Weasley en generaciones?
-No creo. Pero lo importante ahora es controlarlo y tenerla ocupada para que no se descontrole ella misma. Como hemos podido comprobar hace unos días. Sirius me contó el gran agujero que le había hecho a la pared de su despacho. Imagínate, Minerva, si ella no se hubiese controlado de la forma en que lo hizo.
-Creo que tienes razón. – La puerta fue golpeada y el profesor dio la orden de pasar a quien sea que lo deseaba.
-Buenas noches Albus, Minerva.
-James ¿Qué te trae por aquí?
-En realidad he venido por el tema de la menor de los Weasley.
-¿Virginia? – Preguntó la mujer preocupada.
-Si, y no es para alarmarse. Solo quería comentarles algunas cosas.
-Te escuchamos James.
-Pues verán. No es exactamente referido a ella. Ustedes saben que lo que a Ginny le está sucediendo no es algo normal. Se dice que es el poder de la nueva generación de magos. Pero bien, se han descubierto ciertos casos similares.
-¿Se han?
-Hemos. Lily, Remus y yo. No es la única en el colegio Albus.
-¿quién más? – Preguntó la profesora.
-Pues, son unos cuantos. Sin embargo se acentúa más en ciertas personas. Con características similares en algunos casos
-¿Tienes algunos nombres?
-Si. – James sacó del bolsillo de su túnica un pergamino y lo extendió para comenzar a leer algunos nombres. – Verán, los que poseen mayor cantidad de esta nueva magia están de alguna manera conectados... Ginny Weasley para empezar, su hermano Ronald, Hermione Granger, Luna Lovewood, Harry...
-¿Hay más?
-Si. La mayoría son del ED por no decir todos.
-Y eso se debe a...
-A que el único que no pertenece al ED con este flujo de poder, está del otro lado Albus.
-¿Malfoy?
-Pues si. Draco Malfoy quien está casi directamente relacionado con Voldemort. – El viejo director miró el pergamino y luego volvió a mirar al joven.
-Estos son los viejos miembros del ED. La mayoría de ellos están fuera del colegio.
-Si, pero hay que traerlos para poder ayudarles, es peligrosos si ese flujo de poder crece en ellos y no puedan controlarlo.
-No se preocupen caballeros, yo misma, personalmente me encargaré de que cada uno de los miembros del viejo ED regresen a Hogwarts para una nueva etapa de enseñanzas.
-Me parece bien Minerva, pero no les digas eso, porque no creo que vengan. Solo diles que es un asunto del ED. Eso de seguro los atraerá. – Le dijo James entes de entregarle el pergamino. – Seguiremos trabajando en esto, mientras tanto, me retiro. He quedado con Harry. Nos vemos
-Adiós James y suerte.
-Este cambio brusco que habíamos comenzado a notar en algunos alumnos se ha comenzado a desenredar.
-Pues si Minerva y será mejor que comencemos a enrollar la soga entes de que se haga otro nudo peor.
-Genial, simplemente genial. – Se quejaba Ginny desde su cuarto
-¿Qué diablos te sucede ahora Virginia? – Le dijo Wanda.
-Pues que hoy es Viernes.
-Si ¿No estás contenta con eso?
-¿Y tu que crees? Hoy debo limpiar los calderos del fastidio de Snape, sin magia. Es un asco nunca se sabe que es lo que hubo allí y lo peor es que los últimos que tienen pociones los viernes son los de séptimo de Grinffindor y Neville no me la hace nada fácil.
-No te preocupes amiga. Ya verás que en menos de dos semanas podrás librarte de ese estúpido que se cree mejor por llevar el cargo de profesor.
-Eso es, específicamente el porque de que se crea mejor. Si es profesor es por algo ¿no lo crees? – Le dijo Ginny a Sarah de forma explicativa algo alterada.
-Como sea. ¿vamos a desayunar?
-Si, claro. – Las tres bajaron encontrándose con Colin quien las estaba esperando.
-¿Se puede saber porque te quejabas esta vez? – Preguntó el chico
-¿Tanto se había escuchado?
-Creo que hasta Snape te ha escuchado desde las mazmorras
-Ja - ja, muy gracioso.
-¿Cual es la primera clase que tenemos hoy? – Preguntó Sarah pero no obtuvo respuesta porque en ese momento centenares de aves se aparecían en el salón comedor con el correo matutino. Sin embargo de ese cuarteto la única que recibió carta fue Ginny. Un sobre negro con una estrella roja brillante en el frente, y un sello con un estrella de cera roja muy oscura.
-¿Es eso lo que creo que es? – preguntó Colin.
-Si, Colin... es la invitación. Por dios no creí que llegara tan pronto.
-¿De que hablas? Te anotaste a principio de clases. Pasó como un mes.
-Chicos, chicos. Esta sociedad es muy selecta Y secreta. No dejan entrar a cualquiera y cuando tienen una solicitud la estudian a fondo. Y por lo general tarda más que un mes Wanda. – Ginny abrió el sobre despacio y quitó la invitación, leyéndola en voz alta. – "Virginia Weasley has sido elegida por el comité de esta sociedad, por decisión unánime, para ser invitada en la próxima reunión. Se pide cordialmente que se abstenga de dar información del paradero del lugar en el que se llevará a cabo la reunión, que se realizará en Halloween a la media noche".
-Valla, que cordiales son.
-En verdad no parecen alumnos. Se expresan muy bien.
-¿Escucharon? Fue unánime. Es decir que todos querían que estuviera allí.
-Gin, ¿Estas segura que quieres ir a esa fiesta negra?
-¿Bromeas? Claro que si. Quiero saber quienes son, además de esa noche depende mi aceptación en el comité de la sociedad.
-¿cómo es que se llama la sociedad?
-S.M.V. Sociedad de Muertos Vivos. Vamos a clases que llegaremos tarde a CCM. De prisa.
Y con esa última frase, Ginny se perdió en el pasillo sin notar que los mismos miembros del Comité la observaban cautelosamente.
-¿Porque esa manía de abrevíar las palabras? - Se preguntaron Colin y Sarah antes de segurla por ese mismo pasillo
