CAPITULO 4: VERDADES.

Los días habían pasado, convirtiéndose en semanas, cuando se dieron cuenta estaban en la última semana de Octubre, y con ello también se acercarían los partidos de quiddicth y el día de brujas.

-Claro que si ganaremos- había dicho Draco- atrapare la snitch antes que el otro buscador.

-No lo sé Draco- dijo Hermione mientras estaban en el patio de la escuela debajo de uno de los arboles- siento que perderás.

-Podre contra Ravenclaw- Dijo el sorprendido porque la Gryffindor no le creía.

-Sé que tú eres bueno, vuelas bien pero aun así tu equipo tiene varios detalles que no saben manejar- dijo ella como si hubiera analizado a su equipo.

-¿Como cuáles?- Inquirió el con curiosidad.

-No saben jugar sin hacer trampas- Dijo la castaña.

-Yo si- Dijo Draco aunque sabía que era verdad, muchas veces hacían trampas para ganar, pero aun así el sabia jugar sin necesidad de hacer trampas.

-tal vez si- le dio la razón la castaña- pero, tu equipo no.

-¿qué quieres decir?- Pregunto Draco.

-Tu solo puedes conseguir 150 puntos, eso sí atrapas la snitch pero si no pueden ganar sin hacer trampas- dijo la castaña mirando al rubio- no será fácil cuando jueguen.

-Tienes razón, pero no estaría nada mal que alguno de los golpeadores le diera con la bludger a la comadreja en el siguiente partido contra Gryffindor- Dijo Draco con una sonrisa.

-Que gracioso Malfoy- Dijo Hermione- Al menos el sí puede jugar sin hacer trampas como tu equipo comprenderá- dijo defendiendo a su novio.

-¿Qué es lo que le ves a la comadreja?- pregunto Draco confundido.

-¿De qué hablas? Y no le digas comadreja a Ron- dijo ella molesta.

-Por favor Grang… Hermione en verdad ¿qué le ves?- volvió a decir Draco- él es muy… él.

-oh vamos Draco, en verdad él es muy bueno- dijo defendiendo a su novio.

-¿Cómo fue que te volviste novia de la comadreja?- inquirió el Slytherin confundido.

-No le digas así- repitió ella- y bueno, a mi…

-sabes que puedes contarme confía en mi- le dijo el rubio.

-Bueno… es una historia larga- dijo ella buscando una excusa.

-Tengo tiempo- le dijo el rubio con una sonrisa.

-Bueno es que a mí me gustaba desde que tenía 14 años, y él es un gran amigo, y unos días antes de que entráramos a clases el me pidió que fuera su novia- dijo la Gryffindor recordando ese día.

RECUERDO:

-Oye Mione que te parece si cuando entremos a la escuela de nuevo te buscamos novio- le había dicho su mejor amiga Ginny.

-No quiero- contesto la Gryffindor.

-Oh vamos- dijo la pelirroja- no me digas que aun te gusta mi hermano- susurro.

-No…-dijo Hermione sonrojada.

-Ay Hermione, deberías de buscar o pensar en otro chico- dijo su amiga.

-Hermione- le hablaron.

-¿Qué pasa?- pregunto ella al pelirrojo frente a ella.

-Puedo hablar contigo- Le dijo el menor de los Weasley.

-Claro Ron- contesto la castaña un poco nerviosa.

-A solas- dijo Ron viendo a su hermana.

-Oh claro, yo… iré a buscar a Harry- dijo Ginny mientras se iba de la habitación y volteaba a ver a Hermione con una mirada cómplice.

-¿De qué quieres hablar Ron?- pregunto la castaña mirando al pelirrojo.

-Bueno es que en realidad quería pedirte que si ¿quieres ser mi novia?- dijo Ron de una manera muy directa.

-¿Cómo dices?- pregunto incrédula Hermione. Había escuchado mal, de seguro era eso.

-¿Quieres ser mi novia?- Dijo Ron un poco molesto por repetir su pregunta.

-Yo…- ella no sabía que responder, era lo que siempre había querido pero aun así el pronunciar esa respuesta se le dificultaba.

-y bien… ¿aceptas?- pregunto de nuevo Ron ya un poco desesperado.

-Yo sí, sí quiero ser tu novia- dijo ella feliz.

-Genial- dijo el pelirrojo y le dio un torpe abrazo.

FIN DEL RECUERDO

-que expresivo- comento Draco ante la historia que le conto Hermione.

-Él no es expresivo- contesto ella dándole la razón.

-pero tú lo amas aun así- comento Draco afirmando.

-Sí, aunque casi no paso tiempo con él, el prefiere pasar tiempo jugando quiddicth o ajedrez mágico, y no es mucho del expresar lo que siente por mí- confeso ella con una mirada triste al aceptar algo que ya sabía, pero le costaba creerlo.

-No crees que… qué te mereces a alguien que te ponga más atención- le dijo el Slytherin viéndola a los ojos.

-A veces eso me dice Ginny, porque las dos conocemos como es Ron… - ella bajo la mirada con una sonrisa que no le llego a los ojos- pero aun así, él es así y yo lo quiero tal y como es.- contesto la Gryffindor.

-En verdad lo amas…- dijo Draco.

-Claro que si Draco, lo amo mucho…

-Creo que das demasiado por la comadreja- comento Draco analizando todo lo que la Gryffindor le había dicho.

-¿Por qué no puedes llamarle por su nombre? O al menos por su apellido- dijo Hermione- y ¿por qué piensas eso?

-por la misma razón de que él no puede llamarme Malfoy o Draco y me llama hurón- contesto el defendiéndose- y lo pienso porque es lo que parece Hermione, él no te presta atención, ni siquiera porque entre tu, Potter y Weasley hayan derrotado al señor tenebroso, ni siquiera por eso está contigo.

-Que hayamos derrotado a Voldemort no quiere decir que no por eso no me preste atención- dijo Hermione triste ante la gran evidencia que le daba Draco.

-El año pasado ustedes 3 desaparecieron para así poder ir a destruir al señor tenebroso, y ahora regresamos todos después de una pelea mágica para acabar el último año que nos faltó a nosotros, en verdad yo siento que debería ponerte más atención ahora que no hay ningún tipo de problema que enfrentar- Dijo Draco con sinceridad

Hermione se quedó pensando, era verdad. Ya habían destruido todos los Horrocruxes y al mismo Voldemort, lo único que les quedaba era acabar ese último año que se perdieron por irse en su búsqueda. Lo que más le dolió era que Draco tenía razón.

Para ambos era confuso el que con esa facilidad ambos pudieran compartir sus vidas, no había burlas si no que ambos se escuchaban mutuamente, pero a la vez era lindo poder tener una persona con la cual tener confianza, Hermione sabía lo que era tener amigos, pues había tenido a Harry y a Ginny siempre a su lado, pero para Draco era distinto, sus *amigos* le hablaban por quién era, siempre fue así. Desde que pronuncio su nombre, muchos se acercaban a él por quien era en el mundo mágico. Pero… con Hermione todo era diferente, él podía ser el mismo sin aparentar una frialdad, poder conversar con ella, todo era algo nuevo para él. La palabra amistad la conocía pero no lo había experimentado por su propia experiencia, hasta que empezó a conocer a Hermione. Como era posible que meses atrás le hubiera estado despreciando de la forma en la que lo hacía cuando en realidad ella era fantástica. Estaba equivocado y él lo sabía, pero ¿su orgullo lo reconocería? Tenía que intentarlo, al fin tenía una amistad sincera y no quería perderla.