Se Muere el Amor.
Cáp.4 Cuentas viejas y nuevas.
Habían pasado ya tres semanas desde el encuentro con Inuyasha, pero Kagome se mantuvo ocupada con su expansión en el mercado japonés, a pesar de ser nueva en la industria del modelaje, sabia como triunfar y cuales fichas mover para su éxito. Durante ese tiempo los medios comunicativos solo tenían un nombre Diosa de la pasarela, adquiriendo gran fama y un cúmulo enorme de fanáticos y chicas que seguían a kagome.
En otra parte estaba Kikyou que era la modelo de Shikon, perdía la atención del público y la de su esposo que estaba cada vez más reservado e indiferente.
La promoción Diosa de la pasarela estaba en las calles, con vallas enormes en donde salía kagome semi-desnuda, cubriéndose con unas bragas de estrellas y como sujetador una nube rosa, simulando la fragancia, totalmente mojada y echándose el perfume en el cuello. Inuyasha se puso histérico al ver el diminuto, o casi nada atuendo de la mujer que un día fue su novia.
Se meneo enojado en aquella habitación azul, sabia cual era la culpable de todos sus males, tenia el cuerpo de afrodita y el corazón de un demonio, maldita Kagome tenia que atormentarlo hasta en sus sueños, y encima lo tentaba con aquellas entupidas lencerías, arrugo el pedazo de papel con la imagen que semanas atrás recorto y lo tiro al suelo, tenia calor y sabia perfectamente como se calmaba, pero solo quería a alguien para que lo calmara y eso era imposible, ella estaba fuera de su vida y no volvería.
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.-naciste para esto kagome.- anuncio sango, mientras seguían caminando por los jardines laterales que daban a la entrada del club cristal.
.-las mujeres te envidian Kagome, y los hombres te idolatran, todos llamaron para confirmar tu asistencia a la fiesta.- hablo kouga al llevarla de la mano.
.-todos son iguales, de seguro se enteraron de quien soy hija y vinieron a venerarme pensando que agradarían a mi padre, ilusos- rió ella con gana, mientras sus amigos meneaban la cabeza negativamente.
.-solo tu puedes decir eso.-aseguro Ayame que se había acostumbrado a la actitud un tanto altanera de la azabache.
Al llegar a la entrada, pasando directo al salón de fiestas, uno decorado con cortinas de visillo blanco, una lámpara de cristal de unos quinces kilos, siendo el centro principal de aquel salón y unas mesa retiradas, para dar mas espacio de bailé al salón de mármol.
A su entrada todos quedaron prendados de ella, por lo magnifica que estaba vestida, con un bello vestido color turquesa, el cual tenia un corpiño de piedras de cuarzos blancas moldeando los senos, ajustado hasta las caderas y a vuelo hasta la pantorrilla, sencilla, pero elegante a la vez, combinado con zarcillos de diamante, pulsera y gargantilla regalo de su padre… si sabia que era un fiesta común y corrientes de ricos, pero a los ricos les gustaba hacer notar su poder y que mejor forma que vislumbrar con una pieza cara.
Kagome sonrió y se dirigió a su padre que ya estaba esperándola, el cual conversaba con un grupo de hombres y uno de ello se le hacia conocido.
.-señores talvez ya la conozcan ella es mi hija Kagome Higurashi.-presento Satoshi a su hija, al ver como todos se mostraban atentos.
.-estaba ansioso por conocerla, las fotos se quedan cortos con su belleza.-halagó un joven de cabellos marrones.
.-muy amable señor.- dijo Kagome.
.-Iteka Houjo.- contesto al concentrar su mirada en ella, que de cierto modo la perturbaba.
.-querida ve y baila con el joven Houjo, de seguro es un buen partido.-dijo Satoshi al notar como unos ojos dorados se fijaban en ellos al entrar al salón.
.-oh sera un placer.-dijo siendo dirigida hasta la pista de baile.
Houjo lo agarro por la cintura uniendo un poco más sus cuerpos y con la mano izquierda cogió la mano libre de kagome y la pozo sobre su pecho, mientras comenzaba el vals.
.-es un buen bailarín señor Iteka.-halagó Kagome.
.-comparado con usted, yo no se nada, mi dulce Higurashi.-dijo susurrándole al oído.
Kagome sonrió y llevo su cabeza al hombro masculino, escuchando las palabras dulces de su acompañante, eso le recordaba tanto a lo que un vez ella pensó que era la felicidad, a pasar de recién conocerlo, Houjo tenia ese carisma y sencillez por que cualquier mujer caería a sus pies, y ella admitiéndolo se sentía levemente atraída por las dulces palabras… ¿Qué mujer no le gusta que la traten bien?
Luego de un rato de murmullos y habladurías, ella presto atención a las miradas, las cuales iban a ella y después se desviaban a la familia Taisho… ¿Taisho?, en que momento estuvo tan distraída que no los noto y claro ellos mandaban señales de odio con sus miradas, sonrió aun mas y paro el baile dando un beso en la comisura de los labios a su acompañante, dejándolo embobado.
.-esta sera una noche inolvidable, muchas gracias por la pieza Houjo.-dijo ella al ser besada en la mano por el.
.-el placer es todo mió señorita Higurashi.-contesto todavía embelezado el joven.
.-nos volveremos a ver, dígame que si, seria un enorme placer compartir un poco mas con usted.-pidió él un poco inseguro.
Kagome ladeo el rostro y vio como los taishos conversaban con el grupo de su padre y la miraban, ella no pudo ocultar satisfacción… oh si ahora comenzaba el juego.
.-claro joven Houjo, y por favor dígame kagome, simplemente kagome.-pidió al despedirse.
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.-señores no podemos permitir que nuestra clase se junte con personas de bajo nivel-explicaba Izayoi, al estar junto a sus hijos y nueras.
.- ¿a que se refiere?-pregunto un poco burlón Satoshi.
.-la señorita mal vestida que estaba bailando con Houjo estuvo presa, como comprenderá estamos en peligro, la juzgaron por asesina.- dijo kikyou molesta al ver nuevamente a su enemiga.
Inuyasha y Naraku se quedaron observando como kagome llego hasta ellos y pozo una mano en los hombros del señor Satoshi, intrigándolos ante eso.
.-hay muchas personas desagradables en la fiesta verdad papá.- dijo mirando a los presente con superioridad.
.- ¿Papá? -repitió Izayoi e Inuyasha al mismo tiempo.
.-así, talvez escucharon de mi soy Satoshi Higurashi y padre de esta linda expresidiaria.-anuncio feliz al ver el asombro en los demás.
.-no puede ser es bastarda, no tenia padre.-dijo Izayoi con desprecio.
Kagome sonrió a pesar del insulto… ella mas que nadie sabia cuan dolorosos eran los insultos de la matriarca de los taishos, pues lo tuvo que soportar callada durante mucho tiempo, claro, esos tiempos pasaron y ella era otra.
.-padre, creo que seria buena inversión construir otro club, donde no se deje entrar a personas grosera, que no guardan sus excelentes vocabularios.- dijo al mirar y pasar de inuyasha para fijarse en Naraku…. si, el hombre que en parte le destruyo la vida.-hola naraku me extrañaste.-pregunto de forma sensual y provocativa, que lo dejo confundido, e irritó a un ojidorado.
.- ¿con que usted es Naraku?-preguntó Satoshi.- mi hija me ah hablado maravillas de usted.-continuo con sarcasmo el hombre.
Todos se quedaron perplejos y miraron a kagome quien nunca bajaba la vista.
.-ella no puede ser su hija, usted es un hombre poderoso y ella una simple asesina.-dijo histérica kikyou.
.-déjeme diferir señora taisho, pero se equivoca, es que acaso no se da cuenta que tenemos el mismo apellido, hasta un ciego suma dos mas dos.-explico con sutileza Satoshi.
.-pero, no puede ser.-apoyo Izayoi.
.-o si puede ser, ella es la heredera de mi gran fortuna, y claro nueva dueña del sengoku, la fabrica de perfumes.-anuncio con orgullo el hombre bajo las miradas furicas de la familia.-
.-hija, creo que tu novio te buscaba, ve y atiéndelo.-pidió Satoshi, ante la interrogante de kagome, quien entendió la mirada de su padre.
.-buenas noches señores, que la sigan pasando muy, muy bien.-se despidió kagome y fue directo hasta Kouga.
.-encantadora cierto, saben ella es todo lo que un padre podría desear, y yo como su padre estoy feliz de haber logrado en lo que se ah convertido, no le tiene miedo a nadie, tiene una belleza única, no creo señor Inuyasha.-dijo y continuó Satoshi.-pero lo que la hace interesante es su inmunidad a los hombres, perfecta ¿verdad señor Naraku?.-termino el hombre ahora con una mirada fría igual a la de Kagome.
.-como puede decir eso después de lo que me hizo.-dijo Naraku haciéndose la victima.
.-que le hizo, lo veo enterito y sano… saben señores, si yo hubiera estado el día en que le desgraciaron la vida a mi hija, me hubiera asegurado de matarlo señor Naraku, así le quitaría un problema a mi hija, por lo mismo todavía estoy a tiempo por lo que no les recomiendo que no interfieran negativamente con mi bella Kagome.-advirtió muy serio el hombre dejándolos sin palabras.
Continuará
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N/A: lamento haberme tardado tanto, pero mi tiempo es limitado, que mas quisiera yo poder actualizar todos los días, pero entre planes de bodas y la universidad no me dejaron para mas, las cosas de mi casa, es un lió, por lo que pido nuevamente disculpas.
Bueno, puse una kagome agresiva, jejeje, pero no lo puedo evitar, me gusta mas así, ya tendrá tiempo de ser tierna, ahora quiero a la guerrera jejeje.
Muchas gracias a los que me apoyan con sus reviews y a los que se molestan en hacer un alto y leer mi historia.
Aviso: la continuación de Acuerdos de bodas, será el domingo sin falta.
Besos ampis
