Aquí les dejo el cuarto capítulo. Espero que lo disfruten y sea de su agrado.
Gracias por sus maravillosos reviews. Significa mucho para mí que saquen de su tiempo para dejarme saber lo que opinan de esta historia.
Gracias!
Capítulo 4: Despedida.
El tiempo se había ido volando. El Cascanueces fue todo un éxito y todos quedaron maravillados con mi presentación. Los ensayos fueron verdaderamente una pesadilla. Lo peor de todo es que el papel del príncipe lo ganó Mike Newton. Finalmente Mike no soportó la presión de los ensayos y renunció al papel. Mike puede ser extremadamente talentoso pero el ballet no es para él. La Maestra Esme le dió el papel a Jasper Hale, el novio de Alice.
Mi mejor amiga y yo tuvimos un pequeño roce por esto. Yo bailaba con su novio y por obvias razones a ella no le agradaba ver a su pareja con nadie más. Al final hicimos las paces. Entendimos que no está en nuestras manos decidir que papel recibe cada quien. Aunque a decir verdad, Alice era la verdadera merecedora de el papel que yo obtuve. Ella es muy talentosa y ama bailar. Lamentablemente su físico no la ayuda pues su estatura es muy baja. En el baile, el ballet en especial, es muy importante lo estético porque todo debe lucir perfecto.
Ya he terminado mi cuarto año. Ahora si debo marcharme. Luché con mi madre durante cinco largos meses para que no me obligara a mudarme a Nueva York pero todos mis intentos resultaron en vano. En pocos dias partiré hacia el otro lado del país para estudiar en Julliard. Además de obligarme a bailar desde que tengo uso de razón tambien tengo que tomar el baile como una carrera.
"Me voy a Nueva York." Le dije a Alice.
"Que? Porque no me habias dicho nada?" Preguntó muy alterada. Pequeñas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.
"Porque sabía que te pondrías así. Mi madre me enviará a Julliard." Dije cabizbaja.
"A Julliard?" Abrió sus ojos como platos por la impresión. "Y...te aceptaron?" Preguntó incrédula.
"Sí, mi madre mandó un video y me aceptaron de inmediato."
"Te felicito. Mi madre ya sabe que no serás la prima ballerina?" Su pregunta hizo que me tensara. Alice aún no sabe que ella me sustiruirá y será la prima ballerina.
"Sí, ya lo sabe." Me limité a responder.
"Bueno, solo me queda desearte un buen viaje y muchísima suerte." Mi amiga y yo nos dimos un caluroso abrazo y soltamos varias lágrimas. Toda una vida juntas y ahora debemos separarnos.
Esta pequeña duende ha sido mi única fortaleza y apoyo durante toda mi vida. Ella siempre me escuchó y me ayudó en todo lo que pudo. Incluso intentó hablar con mi madre para hacerla caer en razón pero resultó imposible. Todo este tiempo he estado sola pero esa enana ha logrado sacarme sonrisas hasta en los peores momentos. Lo más que me duele de todo esto es tener que alejarme de ella. Alice es y seguirá siendo mi mejor amiga, hermana y confidente pero tengo temor de que la distancia rompa con nuestra bonita amistad. Ella ha llegado al punto de cancelar citas con su novio solo por ayudarme y eso me hace saber que es una amiga muy valiosa y que nunca encontraré otra igual.
"Oh! Casi lo olvido. Mi hermano mayor, Edward, estudia el Julliard. El es músico." Dijo limpiando las pequeñas lágrimas que aún bajaban por sus mejillas.
"Si, creo que lo conocí cuando eramos pequeñas. Bueno, debo marcharme."
Claro que recordaba a Edward. Tuve una experiencia bastante...emm...tierna con él cuando éramos unos pequeñines. Entonces recordé...
Era una linda tarde de abril y jugaba tranquilamente con Alice en su casita de muñecas. Teníamos la mesa de té preparada para todos los ositos de peluche.
"Alice, querida, ven a recibir a tu amiguito Jasper." Gritó la mama de mi amiga.
"Ya vuelvo Bella. Al parecer Jass ha llegado." Dijo mi amiga saliendo de la casita de muñecas.
Yo continué jugando tranquilamente con todos los juguetes pero alguien interrumpió mis juegos. No! El niño malo entró a la casita y se sentó a mi lado.
"Vete, eres un niño grande. No puedes entrar aquí." Protesté.
"Sí puedo. Además, ya entré. Vine a decirte algo." Dijo jugando con sus manitas.
"Habla." Respondí cortante.
"Tienes unos labios muy bonitos." Me alagó. Me giré para protestar pero cuando lo miré a la cara no pude. En su rostro estaba plasmada una linda sonrisa torcida que me dejó embobada por algunos instantes.
"Y tus ojos son muy bonitos." Dije mirando sus hermosas esmeraldas verdes.
Edward comenzó a acercarse poco a poco hasta que...me besó. Se separó de mí, volvió a sonreir de esa manera tan particular y se marchó. Permanecí sumida en mis pensamientos y jugué nerviosa con las diminutas florecitas de mi vestidito rosa.
En cuanto a algunos de sus reviews:
Al fin! Lo que tanto esperaban. Edward ha llegado a esta historia. (:
Claro que aceptaría gustosa cualquier ayuda o crítica de su parte. Aun estoy comenzando en esto y talvez mi redacción, ortografía o narración no sea la mejor pero hago mi mayor esfuerzo por ustedes. (:
Gracias por leer.
