¡He aquí otro capítulo de la historia!
Gracias Kari, por tu review; te dedicó la traducción de este capítulo.
Nada de esto me pertenece, los personajes son de James Matthew Barry, y la magnífica historia es de Leigh A. Sumpter, así como los personajes de Jenna y sus amigos y familiares.
Capítulo 4
"¡Ya llegamos!"
Jenna estaba sentada en el escritorio de su habitación, marcando otro día en su calendario, cuando oyó que la puerta se abrió. Por curiosidad, salió hacia el pasillo para investigar, y encontró a su hermano y hermana entrando a la casa.
"¡Jenna!" chillo Kayla en el momento en el que la vio, abrazándola fuertemente. "¿Cómo estás?"
"Estoy bien" replico Jenna, con su voz más apagada, aunque estaba feliz de ver a sus hermanos. También abrazó a su hermano. "Es bueno verlos… ¿Qué tal la escuela?"
"Sabes cómo es" le respondió Evan con un suspiro. "¡Completamente loca! Será bueno tener un rato libre con todos."
"Harvard también es bastante intenso." Le dijo Kayla a Jenna. "Me encanta. Pero, Dios, las vacaciones no llegaban lo suficientemente rápido."
"Wow" Jenna estaba sorprendida al ver cuanta presión podían soportar sus hermanos sin desbaratarse, y esperaba que si podía aprender algo de ellos, fuera eso. "No me puedo imaginar la universidad en este momento. Aun espero que salga bien de secundaria."
"Hey" le dijo Evan firmemente. "Te irá bien. Solo llévate las cosas tranquilas y estarás bien." Le sonrió a su hermana como si fuera a decir algo más, cuando de repente…
"¿Son esos Kayla y Evan?" dijo la voz de Elizabeth Parker en el otro cuarto, acercándose cada vez más con cada palabra.
"Creo que sí" respondió Daniel Parker, y apareció en el cuarto con su esposa.
"¡Papá! ¡Mamá!" Kayla y Evan dejaron el resto de sus cosas en el piso, y corrieron a saludar a sus padres, y de Nuevo, Jenna se sintió como la que sobraba. Claro que amaba a su hermano y hermana, y siempre eran confiables cuando los necesitaba, pero, cerca de sus padres, Jenna era a la que olvidaban. Entre sus excelentes carreras de derecho y medicina, el talento musical de Kayla, y el gran potencial físico de Evan, sus padres parecían estar impresionados solo con sus hijos mayores.
A Jenna no la ignoraban completamente – sobresalía en sus propias actividades, y era reconocida por sus habilidades. Pero cuando ella y sus padres discutían su futuro, siempre incluía el seguir los pasos de sus hermanos.
Era casi como si tuviera que pelear por ser ella misma. Para ellos, el que ella escribiera era un pasatiempo, algo que hacía para divertirse. Varias veces, cuando les intento explicar que era algo que ella quería estudiar como carrera, sus padres descartaron la idea inmediatamente.
"Sí, eres talentosa." Le decían. "Pero las oportunidades de que publiquen tu libro…son muy pocas, a pesar de que seas talentosa. Te conviene más estabilidad…obtener un trabajo en donde sepas que siempre te va a ir bien." Entonces Jenna suspiraba y apenas si escuchaba mientras sus padres hablaban de las opciones que habían tomado sus hermanos en el pasado.
Sabía que este verano iba a ser la repetición de todas las veces que sus hermanos los visitaban, así que mientras Kayla y Evan se dirigían a la cocina con sus padres, Jenna se volvió a meter a su cuarto, y se conecto en el Messenger en su computadora. Dudaba que la fueran a extrañar.
Ahora, Tinkerbell se empezaba a preguntar si a Peter se le había olvidado que estaba perdida. Sabía que en el pasado, la memoria del chico no era muy buena, pero desde que Wendy había ido a Nunca Jamás, la memoria de Peter había mejorado mucho. Tink solo podía esperar que aun estuviera en su mente, y que la rescatara como había planeado.
Todos están como No Conectados. Esa fue la primera cosa de la que se dio cuenta Jenna cuando se pudo conectar en el Messenger. La segunda cosa de la que se dio cuenta fue que Adam estaba como no disponible. Curiosa, Jenna vio su mensaje.
"Ahora no estoy. Háblenme al celular si me necesitan. ¡Ya quiero que sea mañana!"
Mañana. ¿Qué iba a pasar mañana? Jenna tuvo que pensar por un momento. Hoy era jueves, así que mañana era viernes. El viernes…
La fiesta de Lanie. Se dio cuenta Jenna. Podía sentir que su corazón se aceleraba.
Algo en los sentidos de Peter le decía que Tinkerbell estaba más cerca de él ahora. Encima de los cielos de Alabama, siguió volando hacia la dirección donde se sentía más cómodo, confiando en que pronto encontraría a Tink. Cuando o donde iba a pasar eso, no sabía, pero el pensar en eso lo reconfortaba.
Después de cinco minutos en la computadora, Jenna se dio cuenta de que sus contactos se iban a tardar un poco en regresar, así que puso su estado como No Disponible, y puso un mensaje para el que quisiera hablar con ella.
"Aburrida. ¡Ya quiero ir a la fiesta mañana! Háblenme si me necesitan."-Jen.
Unos diez minutos después, su teléfono empezó a sonar. Espero hasta que sonara por segunda vez para ver quién era, y ver si quería responder. En la pantalla apareció "COHEN", y Jenna supo exactamente quién era. Apachurró un botón y contestó. "Hola, Allie."
"¡Jenna! Vi que tus hermanos llegaron hace un momento. ¿Has estado hablando con ellos, viendo que han hecho?" la voz de Allie era muy vivaracha. "¿O tus padres están sobre ellos, como siempre?"
"Acertaste con la segunda opción. Tienes tanta suerte, Al. ¡Tus padres nunca te comparan con Becky!"
"Bueno, lamento recordártelo, pero Becky apenas tiene ocho años. Sería horrible si mis padres empezaran a compararnos."
Jenna tuvo que sonreír con eso. "Bueno, al menos tu eres la hija mayor. ¿Qué va a pasa5r cuando Becky sea mayor-siempre será comparada contigo?"
"Ah, ¿y cómo voy a saber? Al menos tú y tus hermanos son amigos. Al menos, tú no tienes que cuidarlos." Le señalo Allie.
"Cierto." Jenna pausó por un momento, sabiendo que sus hermanos la habían cuidado en el pasado. "Y, ¿Qué ha pasado en tu casa?"
"Absolutamente nada. Esperaba que pudieras venir o algo así… Hubiera ido a tu casa, pero hablando de mi hermana pequeña, se supone que a estoy cuidando en este momento. ¿Vienes?"
"Déjame preguntar." Jenna dejo un momento el teléfono, y fue a la sala, donde sus padres y sus hermanos estaban platicando. "¿Mamá?"
"¿Sí, querida?" Elizabeth Parker salió de la cocina por un momento, sonriéndole a su hija menor.
"¿Puedo ir a la casa de Allie?"
La sonrisa de Elizabeth desapareció y frunció el ceño. "Oh, cariño." Le dijo, después de una ligera pausa. "Sabes que tu hermano y tu hermana apenas llegaron, e íbamos a comer una linda cena de bienvenida. ¿No me ayudas a poner la mesa?"
Jenna suspiró y regresó a su recamara. "Lo siento Al, pero creo que estoy forzada a escuchar a mis padres presumir de mis hermanos un poco más. Te invitaría, y también a Becky, pero sé que mi mamá solo preparó para cinco personas."
"No te preocupes." Le dijo Allie con voz casual. "De todos modos, te veo mañana, antes de la fiesta. ¿Ya le preguntaste a tu mama, verdad?
Jenna tuvo que pensar un segundo antes de contestar. "Sí." Respondió. "Sé que es el cumpleaños veintitrés de Kayla, y todo, pero ya le había preguntado a mi mamá, y me dijo que estaba bien que fuera con ustedes. Ya quiero que sea mañana."
"Yo también. Ahora me tengo que ir; Becky me está rogando para que le haga la cena. Te hablo después."
"Adiós." Jenna había ido a las fiestas de Lanie antes, en la primaria, pero nunca había estado tan emocionada.
Ahora, en la mente de Tinkerbell, sus pensamientos ya no estaban ocupados en las comparaciones entre su físico prefecto y el de las muñecas de porcelana. Ya no señalaba sus imperfecciones ni se reía de ella, no tampoco pensaba en planes que usaría en contra de Wendy tan pronto supiera que iba a ser de ella. Ahora, Tinkerbell solo pensaba en Peter, y a pesar de sus preocupaciones, podía sentir que él estaba cerca, y vendría por ella pronto.
