¡Nos leemos abajo! Por cierto, abajo os he dejado dos prguntas, me gustaría que la contestárais ¿vale?

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Capitulo: Recuerdos.

Bombón abrió muy lentamente los ojos, como si le pesaran, se sentía increíblemente cansada y un suave sudor le perlaba la frente. Recordaba entrar en el bosque, ver cosas imposibles y volver a… verle. Era como le recordaba, exactamente igual, los mismos rasgos, la misma postura… incluso la misma miraba adornaba esos ojos color carmín tan hermosos.

Bombón se llevó una de sus delicadas manos a la frente y se la pasó por esta última limpiando los rastros del antiguo sudor que le incomodaba, entornó los ojos mirando a su alrededor sin saber dónde estaba, cuál fue su gran sorpresa al darse cuenta de que se encontraba en las puertas de su internado.

Observando el camino que llevaba a las puertas del castillo o internado al que estaba destinada y allá a lo lejos pudo ver dos siluetas que andaban dando tumbos a causa del insoportable calor que reinaba en el ambiente cual mosquito, te llenaba de picaduras de un calor insoportable y daba sensación de angustia y sofoco, Bombón tenía ganas de vomitar, aun así y venciendo a ese incómodo malestar, se levantó de un salto y bajando la colina a gran velocidad fue al encuentro de Mitch el cual agitaba sus brazos y dejaba ver una sonrisa de pura alegría al ver que habían encontrado a la compañera perdida.

- ¿Dónde te habías metido chiquilla? ¡Vaya susto el que me has metido en el cuerpo cuando he visto que no andabas a mi lado! ¿Se puede saber en qué estabas pensando?

- ¡Lo siento mucho Mitch! Pero la curiosidad me venció y no pude sino acercarme al bosque para ver si había animales en él, tenía tantas ganas de ver uno…

- ¿Pero tú estás loca? –dijo Mitch separándola bruscamente de él- ¡Ya te dije que el bosque era demasiado peligroso para adentrarse en él!

- Lo siento, lo siento, lo hice sin pensar, no volverá a pasar, lo prometo.

Sabía que le estaba mintiendo a Mitch y le sentaba mal el tener que hacerlo pero tenía, necesitaba saber el porqué de ese raro encuentro entre el chico de los ojos rojos y ella, ¿quién era Ángel? ¿Por qué él le nombró de esa manera? ¿A qué se debía la ternura en su mirada? Todas eran preguntas deseando una respuesta y estaba dispuesta a encontrarla.

-Pues ojalá lo vuelvas a hacer y esta vez te pierdas niña chica –dijo Princesa con su chillona y desagradable voz.

- Ojalá lo hagas tú desgraciada – le recriminó Mitch a la niña mimada, cuando lo hizo sujetó a Bombón por la cintura le dio un beso en la mejilla.

Justo después de darle el beso a Bombón, Mitch calló al suelo con los ojos muy abiertos y con su boca formando una grito silencioso, sus manos agarraban su corazón sintiendo su débil y acelerado pulso bajo sus yemas.

- ¡Mitch!

Bombón cayó con él de rodillas buscando el poder ayudar al chico que la había defendido, pero también hay que decir que Bombón no fue la única que bajó a ayudar al chico, una Princesa con la cara extremadamente pálida se situaba a la derecha del chico toda temblorosa y con los ojos muy abiertos.

- ¿Qué te pasa hermano? –musitó Princesa con las manos temblándole del miedo.

Ante lo dicho Bombón levantó la cabeza en estado de shock ¿hermanos? ¡Pero si no se parecían en nada!

- ¡¿Qué haces mirando como una tonta?! –chilló Princesa mirando mal a Bombón- ¡Ayúdame a llevarle a el internado, necesita ayuda médica so inútil!

Bombón miró mal a Princesa por el insulto pero olvidándose de su enfado caragó a Mich y ayudada por Princesa lo llevaron al internado en el cual nada más entrar recibió ayuda médica por parte de una enfermera muy simpática llamada Keane. Pero algo atormentaba la pequeña cabeza de Bombón, ¿era casualidad el que se hubiese desmayado cuando le había dado un beso o había hecho ella algo?

Bah, ¿qué tonterías eran esas que estaba diciendo por favor? ¡Eso solo pasaban en los cuentos de hadas y otras niñerías santo cielo!

Bombón negó suavemente con la cabeza y tras acariciar suavemente la frente de Mitch fue a la cafetería a tomar algún refresco o algo que le sacase del cuerpo ese dolor de cabeza que le llevaba persiguiendo desde que Mitch se desmayó.

Llegó a la cafetería y tomó de una máquina lo primero que se encontró: un refresco de limón, no era su favorito, pero no lo iba a tirar porque no lo había ni abierto y eso le provocaba punzadas de remordimientos.

Suspiró lentamente y decidió salir al jardín para despejarse un poco, al menos el aire le libraría del sofoco que sentía en la cafetería.

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Su boca formaba una ''O'' y sus ojos rosas brillaban cual diamantes, estaba en frete del jardín y era oh, tan hermoso…

Rosas de todos los tipos y colores trepaban por los arcos, miles de bancos estaban perfectamente distribuidos por todo el campus, decenas de mariposas estaban en el aire o posándose en las magníficas flores, esculturas con detalles demasiados bellos para ser reales adornaban cada palmo del suelo que no estaba plantado, un caminito de cuento bordeaba todos los rincones… y solo estaba ella para disfrutar de él.

Sonrió como una niña pequeña emocionada de que ella fuese la única que estaba allí porque eso quería decir que estaba solo para ella.

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Iba dando saltitos como un pequeño conejito por todo el recinto disfrutando de todo lo que le rodeaba, daba una y mil vueltas sobre sí misma y rodaba por el césped, aspiraba el aroma de las flores, admiraba los bellísimos colores que adornaban las alas de las mariposas, eran tan bellas, tan hermosas, las perseguía y cuando no podía más en su boquita de labios rojos se formaba un infantil puchero, luego se llevaba una mano a la boca y rompía en carcajadas.

Se paraba y miraba todas las flores… hasta que lo vio.

Era un rosal, un rosal enorme con un millar y medio de flores, no ¡eran millones, dos millones de rosas! De todos los colores: rojo, rosa, amarillo, azul, lila… y tan bonitas…

¡Ella quería una!

Se acercó con pasos pequeños pero veloces al rosal, sus ojillos estaban muy abiertos y era obvio que estaba maravillada.

Acercó su nariz a una rosa cualquiera y la olió.

Empezó a sentirse mareada, apoyó ambas podillas en el suelo y posó sus manos en el rosal sin preocuparse que sus espinas le arañasen la piel ni que gotas de un líquido carmesí proveniente de sus venas mancharan el suelo. Ella simplemente sucumbió derrotada al recuerdo…

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Antes.

Puerto de Calcuta, India.

La niña de ojos rosas corría por el puerto sin verle. ¿Dónde estaba? ¡No le encontraba! Aguzó el oído, ¡tampoco!¡No le escuchaba! Miró a su alrededor e hizo una pequeña mueca.

Se llevó la mano al corazón y comprobó que en su pequeño pecho se le había formado un gran nudo que le impedía hablar.

Ella lo tenía que encontrar. ¡Ella necesitaba encontrarle!

A su alrededor miles de personas sin rostro pasaban a su lado. No tenían boca. No tenían ojos. No tenían orejas. No tenían nariz. Eran muñecos que andaban solos. También había personas con nariz, orejas, bocas, ojos... Esas sí que le miraban. Unos con curiosidad, otros con molestia. Pero nadie le decía dónde estaba. ¡No le encontraba!

Ella sabía que tenía que hallarlo aquí porque , ¡ella se escondió con él! Pero se quedó dormida y cuando despertó, ya no estaba.

¿Por qué estaba con él? Estaba con él porque había huido porque su Papi no la quería, decía que ella no valía nada, que perdía su valioso tiempo atendiéndola, que ella era escoria de la humanidad. Y después le escupía, le pegaba; a veces cuando le hacía mucho daño en las manos con ese objeto afilado al cual su Papi llamaba ''cuchilla'', le brotaba de las muñecas una cosa de un color rojo muy bonito que a ella le gustaba mucho; pero para ver esa cosa roja tenía que hacerse mucho daño como caerse del columpio o dar un traspiés o que te empujaran y resbalases o que Papi te pegara con la ''cuchilla''.

Ella corría rápido entre las personas sin cara. Le caían mejor que las personas con cara, aunque las personas sin cara eran raras -se decía ella a sí misma- porque, ¿sabes qué? Ella no podía atravesar a las personas con cara pero sí podía hacerlo con las personas sin cara.

Al principio ella se acordaba de que le tenía miedo a las personas sin cara porque ellos le asustaban para conseguir a un sin-cara más. Ella solo tenía que tocar a una con cara y entonces esa persona se convertía en un sin cara . ¡Y entonces ella le podía atravesar como si nada! Era un poco raro, pero le daba igual; además ella no quería que un sin-cara se enfadase con ella porque ella no le conseguía un amigo. Después de todo los niños y las niñas queremos amigos y ella lo comprendía.

Ella seguía corriendo, pero entonces se tropezó y de su rodilla salió ese líquido de color rojo tan bonito que a ella tanto le gustaba.

Se quedó mirando con una sonrisa de adoración el liquido que borboteaba hasta que un niño con cara posó su suave mano sobre su rodilla parando así el flujo del hermoso líquido rojo.

Ella miró enfadada al niño que había curado su herida ,¡había hecho que su herida se curase solo con tocarla! Pero eso le daba igual; aunque ya no le doliese la rodilla como antes cuando salía esa cosa roja, ahora no podía ver el líquido carmesí. Con lo bonito que era...

- ¿Qué haces? -le preguntó el niño con cara.

Ella comprobó con una mirada de sorpresa que el niño tenía su edad, además él también tenía cara.

- Le estoy buscando -contestó ella, y el niño de mirada castaña le sonrió.

- ¿A quién?

Bombón sintió una pesadez en todo el cuerpo, pero era una pesadez agradable, un cosquilleo por todo el cuerpo que provocaba que el sueño persistiese; solo que ella no quería que el sueño continuase, ella no quería, y es que... ¡Tenía miedo! Muchas veces tenía recuerdos como esos, pero nunca había tenido un recuerdo tan definido. Por eso tenía miedo.

Le dolía todo el cuerpo y sentía un desagradable dolor en el estómago, no se podía mover y le dolía tanto la cabeza...

Esperó.

Esperó.

Esperó.

Y movió un dedo, no le dolía, movió otro, ya no le picaba.

Con cuidado hizo presión, aún con los ojos cerrados por el escozor, sobre el rosal que antes de desmayarse apresaba en sus manos.

Buscó todavía sin ver la suavidad de la rosa tan bella que había visto, quería tocarla, quería sentirla en sus dedos como la suave seda que acaricia el cuerpo de quien la porta con elegancia y orgullo. Pero no sentía nada suave, tan solo sentía algo rasposo y áspero bajo sus dedos.

Se talló los ojos con ambas manos y al fin, pudo distinguir sombras. Poniéndose de rodillas cogió un impulso con las manos y se puso tambaleante de pie.

Entrecerró los ojos y se los volvió a tallar. ¡Al fin podía ver! Una sonrisa tímida se asomó por las comisuras de su boca al ser consciente del hermoso entorno en el que se encontraba: el jardín era verdaderamente hermoso.

Miró a su alrededor y dio una vuelta mientras que de sus labios salía una melódica risita notablemente contenta ante la recuperación de su visión.

Volteó a ver esa rosa tan hermosa que le había llamado la atención de esa forma tan especial.

Cayó de rodillas, sus ojos muy abiertos, con la boca en una ''O'' y un temblor sacudiendo su frágil y delgado cuerpo.

Había un cambio en la rosa, no, en el rosal donde se había apoyado. Ahora estaba marchito.

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Próxima actualización: 15 de agosto (o antes si consigo hacer el capítulo).

Lucero al teclado:

No me maten por favor pero... ¡Estoy cansada! Espero que el capitulo os haya gustado, me estrujé un poco la cabeza porque no tenía ni idea de cómo poder seguir la novela.

En verdad estoy un poco avergonzada porque la he hecho un poco corta... Lo siento por eso, ¡pero no me maten! ¡Si me matan no podré hacer más capítulos y esto se quedará sin terminar! Así que...

Hoy chicas tengo que haceros unas preguntas para seguir la novela un poco al gusto de todos, es decir, mi idea principal que es la trama se quedará pero quiero saber su opinión para ponerla (o no si no quieren) en los capítulos más adelante.

Primera pregunta: ¿queréis que Brick informe a Bombón (y de paso a vosotras) de lo que le está ocurriendo?

Segunda pregunta: ¿debe Princesa morir?
Sin más contesto a vuestros comentarios (que por cierto me encantan):

Jolus: ¡Hola preciosa! Qué de tiempo sin oírte hablar bonita, creía que ya te habías aburrido de esto (eso me entristeció, me encantan tus historias, pero tienes que actualizar más seguido ¿vale?) así que me puse EXTRA CONTENTA cuando vi tus tres comentarios ¡gracias! ¡Nos leemos! ¡Y espero que continúes con tus historias!

Guest: ¿Sabes? Tus mensajes son muy profundos, me dan mucho que pensar, que sepas que puedes lograr lo que quiera que sea que te propongas ¡solo tienes que ponerle fuerza y voluntad! ¡Sé que tú puedes! Besos y no olvides: eres única cielo.

Guest-Fine-World: Pff jajajaja, qué razón tienes, son un poco variopintos pero muy interesantes de escribir, si te digo la verdad el personaje sobre el que más me gusta escribir es Brick, nunca sé cómo es hasta que no termina la historia, va evolucionando por sí solo, siempre me deja muda y este Brick de esta historia no se queda atrás creo que ESTE BRICK VA A SER EL BRICK MÁS QUERIDO POR TODOS DE LAS HISTORIAS QUE HE ESCRITO, verás como sí.

BrickxBloss-Reds: Gracias por tu comentario y espero que te haya gustado esta actualización. Tu comentario me ha gustado mucho y me anima a continuar con la historia (es más. El que el comentario sea largo me encanta, adoro que me digas tooooooodo lo que pienses, me encanta, simplemente me encanta). Ojalá que sigas leyendo esta historia y te siga gustando. Un beso.

Princess Moon Dark: Gracias por ponerme como historia favorita, espero que te siga gustando cómo escriba.

ZoeAlYce: Gracias por seguir y poner como favorito mi primera historia ¡Gracias por tu alerta!

Bueno chicas, espero de todo corazón que os haya gustado y como digo siempre al final de las actualizaciones... ¡Nos leemos!