Las Memorias de la Reina Serenity

Nota: Sailor Moon y sus personajes no me pertenecen, sino a Naoko Takeuchi.

Capítulo 3: Felicidad

Un año después…

Todo ha sido fantástico en este último tiempo, mi relación con Noah ha ido de maravilla y aun cuando no nos podemos ver todo el tiempo que queramos debido a que ambos debemos cumplir con nuestro deber como gobernantes, siempre encontramos la forma de hacer un tiempo para estar juntos, ya sea él viniendo a la Luna, que es lo que generalmente sucede o yo viajo hasta su planeta. Además en el Reino todo ha estado perfecto, la economía florece, la gente está feliz y en paz, todo es simplemente perfecto tal y como esta.

Estaba arreglando un par de cosas en el castillo ese día venía Noah, según él tenía que decirme algo importante, no se me ocurre que podría ser, la última vez que me dijo algo similar fue cuando me dijo quién era y que me amaba, sonrío de solo pensar en ese día, mmm… ahora que lo pienso no lo veía desde hace un par de semanas, últimamente he estado muy ocupada con un tratado con el planeta Mau, hasta insistieron en que viniera un encargado del planeta como mi asistente personal, no me quedo otra más que aceptar aunque admito que ha sido de mucha ayuda, Cynthia es muy amable y servicial, es vive y vive en castillo con su pequeña hija Luna y aunque generalmente permanece en su forma felina, debo admitir que el castillo ha estado más animado desde entonces.

Con el paso de las horas, llego por fin Noah, como de costumbre lo recibí con una enorme sonrisa, con un abrazo y un beso que fue correspondido tiernamente por él, nos dirigimos hacia nuestro rincón preferido de los jardines del Palacio, a la misma pérgola donde declaramos nuestros sentimientos y al que siempre recurría cuando necesitaba sentir su calor y él no estaba, bueno al llegar allá me encontré con una especie de picnic preparado y aunque debo admitir que tal vez era precario y se notaba que había sido improvisado, el gesto me conmovió y es que me encanta esa dulzura que emana desde el fondo de su alma.

-Serenity, hay algo importante que quiero pedirte, lo he pensado bastante y creo que es la mejor decisión que he podido tomar respecto al futuro…- Todavía recuerdo su semblante serio, mientras miraba a la nada en busca de valor.

- Noah…-

- Estos meses a tu lado han sido los mejores de mi vida y es que me enamoras cada día más con tus sonrisas, tus gestos, tus abrazos, tus besos - Colocó delicadamente mi rostro entre sus manos y junto nuestras frentes - Creo que ya no podría vivir sin ti, a cada segundo invades mi mente y cada noche sueño con que seas la última persona que vea antes de dormir y la primera al despertar… Por eso y por muchas cosas más, Serenity, ¿te quieres casar conmigo? - En ese momento mi única reacción fue abrazarlo fuertemente mientras una mezcla de llanto y risa me impedía emitir palabra alguna.

— Sí, sí, ¡sí! — Apenas pude decir esto, me tomo entre sus brazos y giró varias veces conmigo en el aire, nuestras risas invadían el ambiente y cuando me bajó, nuestros labios se unieron en un beso que sellaba nuestro compromiso.

3meses después…

Y llegó el gran día, en el que uniría mi vida al hombre que amaba, debo de reconocer de que estaba bastante ansiosa y esperanzada por la nueva vida que tendría de ahora en adelante.

El vestido que escogí aunque era sencillo era muy hermoso. Era strapless de la más fina seda blanca, ceñido hasta mi cintura para luego caer en una delicada falda no muy amplia, luego a modo de corsé un delicado encaje blanco que sobrepasaba por un par de centímetros el canesú del vestido y del cual se desprendían unas mangas ¾ hechas del mismo encaje pero sin perder el diseño strapless original. Una parte de mi cabello iba recogido mientras que el resto iba suelto y rizado. De adornos solo llevaba una tiara de diamantes de la cual se desprendía el velo.

Me miraba en el espejo y simplemente parecía que todo era un sueño, y es que me costaba entender que todo esto sea real, tanta felicidad, tanta dicha, que no estaba completa sin ellos, hasta casi podía contemplar a mis padres, parados a mi lado, mirando orgullosos y felices, pero sé que donde quieran que estén, están y estarán dichosos por mí.

Y sin darme cuenta llegó el momento de la ceremonia. Debo admitir que producto del nerviosismo no capte mucho, mi atención desde el momento que entre a la iglesia fue a parar a él, se veía imponente en su traje militar, era blanco y tenía detalles dorados, en su rostro se mostraba una sonrisa y en sus ojos se expresaba el amor que me tenia y yo solo pude sentirme como a mujer más hermosa en todo el universo. Era tal nuestra conexión que apenas escuche al padre preguntarnos si aceptábamos casarnos, amarnos, protegernos y todo el resto de verbos y preguntas que se hacen, jajaja, pero bueno lo importante es que ambos respondimos de forma afirmativa y que el sacerdote nos nombro marido y mujer.

La recepción fue hermosa, solo estaba gente importante y cercana, ya que por ser uno de los eventos más importantes del Sistema solar vinieron los reyes de todos los planetas incluido algunos con sus hijos, como era el caso de los reyes de la Tierra, Mamoru y Gea que vinieron con su pequeño Endymion, un niño de apenas 3 años de pelo negro y ojos azules cual zafiros, y de los reyes de los planetas exteriores con sus hijas Haruka, Michiru y Setsuna, aunque esta última se encontraba más apartada de las otras niñas que compartían bastante. Por otro lado estaban los reyes del sistema solar interno, los reyes de Mercurio, Marte y Venus esperaban a sus primogénitas en cambio en Júpiter ya había nacido la princesa heredera, una bebita enorme y linda llamada Makoto. Mi amiga Venus me felicitaba y hacía reír con sus ocurrencias mientras permanecía abrazada a su esposo Adonis, ella también había hecho una alianza con el planeta Mau y tenía de asistente a una Dione una mujer de cabello blanco con su pequeño hijo Artemis, el cual jugaba animadamente con la pequeña Luna. Ver a todos esos niños en el palacio, me hacían ansiar aún más mi idea de ser madre, a lo que mi amiga me instó a hacerlo una realidad además de decirme de que así nuestros hijos podrían ser amigos o hasta pareja, con tal ocurrencia digna solo de la Reina del Planeta del amor no pude evitar reírme, mi hijo ni siquiera era concebido y ya le tenían planes de vida jajajaja, aunque de cierta manera se cumplieron.

Ya entrada la noche y cuando todos los invitados se marcharon, la hora de retirarse a la alcoba llegó, mis nervios crecieron desmesuradamente, sería la primera vez que durmiera con un hombre y así iba a ser desde ese día. Cuando ya empezaba a calmarme sentía las manos de mí ahora esposo en mis hombros mientras me miraba con infinito amor y se acercaba a mi boca para depositar un cálido beso en el que me infundía el valor que tanto necesitaba y permanecimos bajo la luz de un millar de estrellas que fueron testigos de esa mágica noche.

2 meses después…

Estaba reunida con Venus y Minerva, arreglando unas actas tanto de la Luna como de los reinos de ellas, Venus y Mercurio respectivamente, durante todo el día me había sentido mal y no solo era de ese día los malestares venían de ya desde hace unas semanas, por las mañanas tenía nauseas y gran parte del tiempo tenía un fuerte dolor de cabeza y parecía que ese no era la excepción, el día transcurrió entre risas y anécdotas de nuestras vidas lo que me hizo distraerme un poco de lo sola que me sentía ya que Noah había partido a su planeta hace días, lo bueno era que ese día volvía y justo en el momento en que me acercaba a recibirlo con un beso me vino de pronto un mareo y todo se torno negro, siendo lo último que escuche mi nombre antes de desmallarme.

Cuando me desperté, estaba en mi habitación, Noah deambulaba de un lado a otro notablemente preocupado, Venus estaba sentada al borde de mi cama con un semblante serio mientras acariciaba su abultado vientre y Minerva permanecía en un rincón pensando, fue esta última la que noto mi despertar

Serenity— Noah se apresuro a mi lado al igual que Minerva, Venus simplemente se acomodo un poco.

¿Qué me paso? — Aún estaba algo desorientada y mareada, pero aún así intente sentarme en la cama lo que Noah impedía

Amor, te desmayaste, por favor no te muevas y quédate acostada un momento será lo mejor—

Noah tiene razón amiga, ya viene el doctor y nos dirá que tienes — justo en el momento en que Venus terminaba de decir esto, el médico ingreso.

Altezas, me temo que tengo que pedir que se retiren, ya que lo que tengo que decir tiene que ser solamente para el Rey Noah y la Reina Serenity —

No se preocupe Doctor, nosotras ya nos retiramos tengo que ir a atender mi reino y a mi hija — Minerva ya hace más de un mes había dado a luz a una pequeña de nombre Amy.

Sí, amiga ya sabes cualquier cosa me avisas — Venus me regalo una última sonrisa antes de marcharse con Minerva para dejarme a solas con el médico y mi esposo.

Bueno, ¿y qué es lo que tiene mi mujer, doctor? ¿es grave? —

No se preocupe su majestad, lo que sufrió la Reina es algo normal en su estado, al igual que el resto de los síntomas y malestares que ha sentido durante estas semanas, los cuales irán desapareciendo con el pasar del tiempo—

No entiendo doctor, ¿qué es lo que tengo? —

Lo que sucede es que en unos meses más el Milenio de Plata tendrá un nuevo heredero al trono — No podía creer lo que acababa de oír y al parecer Noah tampoco ya que parecía incapaz de emitir palabra alguna.

Eso quiere que… que estoy… ¿embarazada? —


Hola a todos, lamento la demora, y no poder publicar pronto pero es que es fin de semestre en la U y he estado bastante ocupada con pruebas y trabajos varios, pero bueno, pude encontrar un tiempo para escribir y heme aquí actualizando este Fanfic.

Bueno como se dieron cuenta, cambie el nombre del capítulo y es que cambie unas escenas para continuar con la felicidad, jejeje espero les guste el capitulo, ah y si alguna cree que iba a escribir lemon o escenas subiditas de tono, se equivocaron, porque no sé escribirlo XD

Quiero agradecer a todos los que leen esta historia y esperan pacientemente a que lo actualice, y en especial a Adileyne, bunny moon 18 y naiara moon por sus comentarios y a Elo que me ayuda a corregirla.

Como saben pueden dejar sus sugerencias, felicitaciones, críticas, suspiros o lo que sea (por favor garabatos no) en los comentarios. Nuevamente muchas gracias por leer y eso sería todo por el momento

Un beso y abrazo, Sui-chan